Acimed Vol 10 05 2002
Lic. Jorge Noel Marqués
Confieso que cuando se acercaba la celebración de la Tercera Jornada
Científica de la Biblioteca Médica Nacional (BMN) un pensamiento
vivía con fuerza en mi memoria: será capaz este colectivo de superar
lo realizado en el segundo encuentro ¿Qué ocurrirá ahora?.
Lo que aconteció ese 12 de julio no deja espacio para las dudas: otra
vez los trabajadores de la BMN se prepararon bien, estudiaron los desaciertos,
incentivaron las buenas acciones; en consecuencia, emergió un evento
suficiente en sus ponencias, abierto al análisis, perdurable en ideas
y con resultados aleccionadores.
De la alfabetización a la cultura informacional: rol del profesional
de la información, a cargo de Gloria Ponjuán, profesora de la
Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, fue la conferencia
que abrió el programa.
En un tema de total actualidad y de diversos enfoques, como es el empleo de
las nuevas tecnologías de la información y la comunicación,
la Ponjuán -con lenguaje mesurado, sin estridencias y pleno dominio del
tema- dirigió su intervención a clarificar qué atributos
deben distinguir la actividad del trabajador de la información.
Expresó que esos avances tecnológicos son ilimitados y por tanto
la superación del bibliotecario adquiere una dimensión profunda,
actualizada y sistemática; de lo contrario, -comentó-, la aplicación
de estos recursos relegará a un plano descendente a los menos adiestrados.
En su opinión, un especialista de este perfil debe convertirse en un
agente de cambio, es decir, interiorizar las transformaciones que se avecinan
e introducir nuevos procedimientos en sus relaciones con los usuarios.
A partir de esas realidades, coincido con la conferencista en que la visión
futura del profesional de la información va enfilada a convertirse en
un formador, en un multiplicador e incluso en un alfabetizador con respecto
a la aplicación de estas tecnologías.
Estos conceptos se vinculan con que el usuario conozca cómo encontrar
la información, cómo seleccionarla; se trata también de
que todos dominen "estos secretos" y si alguno necesita despejar alguna
duda o ampliar su universo de conocimientos informáticos encuentre también
las soluciones adecuadas.
Después de un comienzo "arriba" no decayó el interés,
porque también tuvieron su momento de análisis, temas relacionados
con los productos y servicios de valor agregado que actualmente oferta la BMN.
Me incluyo entre el número creciente de personas que elogian los materiales
difundidos en el boletín Infodir -sencillez y amenidad predominaron en
la exposición de la licenciada María del Carmen González-
y de igual forma catalogo el sitial que ya se ganó el servicio de Inetip.
Concebida como una información sectorizada y previendo las necesidades
de los interesados -con su don carismático, lo expresaba así la
licenciada Ana Luisa Pinillo- se trabaja en temas asociados a la atención
primaria, con los programas de enfermedades trasmisibles y no trasmisibles y
del adulto mayor y se suministran estos datos a usuarios del nivel central,
direcciones nacionales, institutos y hospitales de subordinación nacional.
Diligente, y con su habitual naturalidad, la licenciada Bárbara Lazo
manifestó las ventajas del proyecto Scad. La posibilidad de contar con
una red electrónica -precisó- permite el enlace de todas las instituciones
del sistema nacional de información de ciencias médicas con la
BMN y viceversa.
Añadió la directora de la Biblioteca Médica Nacional que
en el Scad también participan otros centros, denominados cooperantes,
con lo cual se amplían las opciones de solicitar e intercambiar materiales
informativos de diverso formato, contenido y que abarcan diferentes ramas del
saber. Agregó que la aludida herramienta de trabajo contempla igualmente
el nexo con las naciones pertenecientes al Sistema Latinoamericano y del Caribe
de las Ciencias de la Salud.
Tengo criterios similares a los empleados por la expositora de que es una magnífica
oportunidad para relacionar a todos los recintos del área y cumplimentar
objetivos semejantes a los descritos con anterioridad.
Los Buscadores en Internet y la Digitalización del Patrimonio Histórico-Científico
de la Biblioteca Médica Nacional, ocuparon asimismo un tiempo de análisis
en el certamen.
Tanto Annia Torres como Arelys Borrell -ambas licenciadas, y con fluidas alocuciones,
la primera, del Centro Nacional Coordinador de Ensayos Clínicos, y la
segunda, del recinto sede- incitaron la atención del auditorio. Observar
disímiles variantes para hacer búsquedas en Internet y escuchar
modernos quehaceres que coadyuvan a la preservación de inestimables textos,
ratificaron nuevamente la utilidad de estar presentes en el cónclave.
La gestión de información como pieza singular en el desarrollo
de centros especializados y el programa de educación continuada en la
red de bibliotecas, captaron igualmente el interés de los asistentes.
En ambos casos, con comentarios exactos y profusos por parte de la licenciada
Belina Capote y la máster en ciencias de nuestra red telemática
de salud, Ileana Alfonso.
Una molesta disfonía, que lo aqueja desde hace semanas atrás,
no impidió, sin embargo, que el profesor Jesús Dueñas Becerra,
del hospital Psiquiátrico de La Habana, impartiera la segunda conferencia
de esta tercera jornada. Se convirtió en una clase elaborada minuciosamente
donde la psicología y la ética saltan a un plano relevante para
explicar un coherente vínculo con el usuario. Dueñas incursionó
en conceptos filosóficos y humanos; particularizó, cabe bien decirlo,
en el afecto y la consideración que nos debemos unos a los otros; mencionó
que el respeto a la dignidad de cada cual cobra una especial significación
en las relaciones interpersonales. Apresado por la emoción, dijo que
se consideraba un integrante más del colectivo de la BMN; institución
donde siempre lo atienden debidamente y con la cual, argumentó, tengo
un compromiso permanente.
Como el pasado año, el doctor Jehová Oramas Díaz, vicedirector
primero del Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas,
tuvo a su cargo las conclusiones. Antes, ya había realizado una exhaustiva
explicación acerca de la actual visión del Sistema Nacional de
Información de Salud de Cuba y ahora, jocosamente, prometió un
prolongado discurso, lo cual provocó, de inmediato, la risa de todos.
Tuvo frases de elogio para los ponentes "de la casa" y los invitados
y para la ejecución en general de la jornada. Para el próximo
año, -acotó-, serán necesarios algunos detalles de orden
logístico lo cual afianzará el sendero exitoso que ya posee este
evento.
En varias oportunidades de las extensas pero fructíferas sesiones de
trabajo (practicadas en la mañana y la tarde) se pronunció la
palabra reto. Pienso, efectivamente, que el colectivo de trabajadores de la
BMN tiene ante sí una cota superior.
En el 2001 escribí que había que partir de lo bien hecho para
llegar a peldaños superiores; ya han llegado a esas ubicaciones. Mantener
y mejorar progresivamente en las venideras oportunidades, aparece como el objetivo
a seguir en los próximos años. No dudo que pueden lograrlo.
Recibido: 12 de agosto de 2002. Aprobado: 5 de septiembre de 2002
Lic. Jorge Noel Marqués
Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas
Calle E No. 454 e/n 19 y 21. El Vedado. Ciudad de La Habana. Cuba