"Las publicaciones electrónicas significan una revolución
respecto
a las publicaciones impresas, de la misma manera
que estas significaron una revolución respecto de los manuscritos."
Angela Echavarría
Se realiza una revisión bibliográfica sobre el estado actual
y las tendencias del desarrollo que experimentan las publicaciones electrónicas.
Se analizan sus orígenes, definiciones, características, particularidades,
ventajas y desventajas de varios tipos de publicaciones electrónicas,
entre ellas: los libros, las revistas digitales, los periódicos, los
boletines, así como las bibliotecas electrónicas y listas de discusión,
como medios muy relacionados entre todas.
Clasificación: Artículos de revisión
Descriptores (DeCS): FIRMA EDITORA/ tendencias; FIRMA EDITORA/ historia;
bibliotecas
Descriptores (DeCI): PUBLICACION ELECTRONICA/ tendencias; PUBLICACION
ELECTRONICA/ histeria; PUBLICACION ELECTRONICA/ ventajas; PUBLICACION ELECTRONICA/
desventajas; BIBLIOTECAS ELECTRONICAS; LISTA DE DISCUSION
A bibliographic review is carried out on the current situation and the development
trends of electronic publications. The origins, definitions, characteristics,
peculiarities, advantages and disadvantages of various types of electronic publications,
- among them, books, digital journals, newspapers, news bulletins, as well as
the electronic libraries and discussion lists.
Classification: Review article
Subject headings (DeCS): PUBLISHING/trends; PUBLISHING/history; LIBRARIES
Subject headings (DeCI):ELECTRONICA PUBLISHING/TRENDS;ELECTRONIC PUBLISHING/history;
ELECTRONIC PUBLISHING/advantajes; ELECTRONIC PUBLISHING/disavantajes; ELECTRONIC
LIBRARIES; LIST SERVER
Hasta hace relativamente poco tiempo, la historia de la humanidad, estaba confinada a las "grandes bibliotecas", tanto académicas como públicas, dentro de estantes o libreros, donde se colocan los documentos -"propiedad de la biblioteca" y en número variable de copias-, sean libros, revistas informes, periódicos u otros.
La creciente producción de información exige un espacio cada
vez mayor para su almacenamiento. Asimismo, se requiere de una difusión
casi instantánea de la información como resultado del llamado
proceso de globalización o internacionalización del conocimiento.
Probablemente, los factores que más han incidido en el tránsito
de las publicaciones hacia nuevos soportes son la necesidad de una distribución
inmediata de la información y el conocimiento, los crecientes costos
de las ediciones impresas y el papel, la flexibilidad, accesibilidad y economía
de los medios más modernos, así como la falta de espacio para
su almacenamiento.
La tendencia actual de las publicaciones es la sustitución del formato
impreso por el medio electrónico, un proceso acelerado, que se inició
en la década de los años 1990, con el desarrollo de World Wide
Web (WWW) y el HTML. Estos avances produjeron un incremento notable de la difusión
del conocimiento, con formas muchas veces incontrolables, sin una estructura
informática diseñada específicamente para estos fines.
Sin embargo, su impacto es diferente en los distintos campos del saber, la informática,
la física y las matemáticas, por ejemplo, son áreas muy
avanzadas en el proceso de digitalización de sus ediciones y disponen
actualmente de gran cantidad de publicaciones en formato electrónico
de uso amplio, con una tendencia fuerte hacia la conversión total de
sus publicaciones al formato electrónico, aunque la mayoría de
ellas mantienen sus ediciones en ambos formatos y carecen de claros lineamientos
para la edición electrónica.
El concepto de publicación electrónica es entendido de diversas
formas. Algunos señalan que la publicación electrónica
es aquella que se inicia en formato electrónico, es decir, su planeamiento,
edición y procesamiento se realizan mediante programas y computadoras.
Para ellos, estas publicaciones se editan exclusivamente en forma de sitios
web.
A pesar de la frecuencia con que se escucha y se emplea el término y
que, de una forma hasta cotidiana, se hace uso de este tipo de publicación,
si se hiciera la pregunta qué se entiende por publicación electrónica;
las respuestas serían disímiles y confusas. En la literatura escasean
igualmente los análisis conceptuales, en especial, a la luz de las nuevas
tecnologías, que por demás, son tan dinámicas que muchas
veces, convierten en obsoletos a los conceptos antes de establecerse.
Ahora bien, todo fenómeno social es el resultado del proceso de evolución
y desarrollo de otros fenómenos que lo originaron, es por ello que al
abordar el concepto de publicación electrónica, se debe partir
de su génesis inmediata: la publicación impresa.
Una publicación impresa es un material escrito que utiliza fundamentalmente
el papel como portador, que expone su contenido de manera lineal, que asume
principalmente la forma de revista, libro, folleto o periódico, que se
distribuye parcial o totalmente mediante copias o ejemplares y que cumple de
manera intrínseca tres pares de funciones: comunicación y difusión,
legitimación y autoridad y archivo y memoria.
Las publicaciones electrónicas, expresión de un fenómeno
de continuidad y cambio, retoman elementos propios de las publicaciones impresas
como presentación, estructura y organización de la información.
Durante siglos los lectores se habituaron a ellas. Ahora, con la utilización
de las nuevas tecnologías para el almacenamiento y tratamiento de la
información, ellos disponen de un producto cualitativamente superior
que cumple con sus funciones de manera más amplia y efectiva.
Una gran parte de las publicaciones electrónicas tiene como antecedente
una publicación impresa. En cualquier caso, sean o no una variante de
una publicación impresa, el tránsito no implica sólo el
cambio de portador y de lenguaje para elaborarla, sino que a partir de las posibilidades
que ofrecen los programas para aplicaciones y la creatividad de sus productores,
se requiere del desarrollo de un nuevo producto, con una estructura coherente
y estética, capaz de trasmitir la hipertextualidad, propia de la mente
humana a los escritos.
Existen diferentes formas de publicaciones electrónicas como las revistas
digitales, periódicos y boletines electrónicos, libros y colecciones
de ellas, llamadas comúnmente bibliotecas electrónicas.
Es una poderosa red de intercambio de información que interconecta millones
de individuos. Con un crecimiento vertiginoso, 4.400 websites por día;
en 1999 enlazaba 3.6 millones de websites con unos 800 millones de páginas;
actualmente se calculan en 1500 millones (un 88% más que en 1998), a
un ritmo de 1.9 millones de páginas nuevas por día. Para el año
2002, se estimó que habría más páginas web que habitantes
en la tierra, la cifra se situaba en torno a los 8.000 millones. En el mundo
existen aproximadamente 200 millones de usuarios. El 55 % de los websites públicos
son estadounidenses. 1
En 1999, se registraron 9.9 millones de nuevos dominios, sin embargo, un tercio
de los sitios web son transitorios o no están terminados, una buena parte
de los dominios registrados no son más que una especie de "reserva
de plaza", sin actividad real.
Ante el avance impetuoso de Internet, es justo preguntarse, ¿Internet
reemplazará a los medios impresos? Probablemente no.
Ello no sucedió con la invención de la radio, la televisión
y otras formas de comunicación electrónicas. Sin embargo, las
publicaciones electrónicas se han clasificado como "innovaciones
de tipo 2" -estas portan la semilla de la destrucción de la industria
que las ha creado-, una "innovación tipo 1", sólo cambia
la forma física del producto. Otra pregunta sería, ¿cambiarán
las publicaciones electrónicas el comportamiento de la comunidad académica?
Y más importante aún, ¿cómo se podrá asegurar
la calidad de los materiales distribuidos electrónicamente? Su respuesta
definitiva tardará algo más, pero los cambios y los esfuerzos
son notables.
La información sobre salud en Internet
Tanto la presencia como la búsqueda de información en el área
de la salud y la medicina en Internet es muy significativa y una de las actividades
favoritas de los internautas. Un 25 % de las páginas en la red, están
relacionadas con la salud, la medicina o temáticas afines. Aproximadamente
un 45 % de los internautas estadounidenses utilizan regularmente la red para
obtener información médica o sanitaria. Se calcula que en el año
2004 los norteamericanos gastarán unos 370 000 millones de dólares
en la adquisición de productos relacionados con la salud en Internet;
de ellos que un 45 % serán productos farmacéuticos. La propaganda
en línea relacionada con la salud saltará de los 1 000 millones
de dólares en 1999 a los 7 000 millones en el 2004.2
En Estados Unidos, el tráfico generado en Internet por los sitios web
relacionados con la salud, es enorme, más de 2 millones de usuarios visitan
el canal de salud de AOL (American On Line) y 300 000 un servicio médico
más profesional como MEDSCAPE.
Información en Internet e información impresa
Internet es un medio silvestre por naturaleza, imposible de controlar. De ello
se derivan algunas de sus peculiaridades, bondades y problemas. Uno de estos
es la absoluta falta de control de la calidad de la información publicada;
todos publican y acceden a Internet en igualdad de condiciones. Así es
imposible discriminar aquello que es válido de lo que no lo es, o aquello
que está dirigido a un tipo particular de usuario, profesional vs. lego.
En este sentido, el problema no es sólo que la información sea
o no falsa, sino que la consulten personas no preparadas para interpretarla,
un hecho con reconocidas consecuencias perjudiciales, especialmente en contextos
médicos y sanitarios. Por otro lado, el anonimato de sus autores facilita
las conductas irresponsables.
Las publicaciones médicas en Internet
Uno de los ámbitos más cambiantes en la red es el de las publicaciones
médicas y científicas, cuyo tránsito a los formatos electrónicos
y a la difusión en línea amenaza con revolucionar el sistema actual
de difusión de la información científica y hasta la relación
entre científicos y editores.
Internet, de hecho, revoluciona los medios de almacenamiento y difusión
de los productos de investigación médica y científica.
Los problemas crecientes asociados a su costo económico, los tiempos
de publicación (que pueden hacer la información obsoleta o retrasar
la difusión de información clínicamente relevante), las
limitaciones propias de los medios impresos, su difusión restringida,
el poder de sus editores y otros, como los relacionados con la propiedad intelectual
de los trabajos, facilitaron el rápido desarrollo de las publicaciones
electrónicas. Su potencial de difusión, inmediatez, economía
y flexibilidad son sus principales ventajas. Ellas, a partir de una comunicación
libre y abierta, permiten las llamadas "respuestas rápidas",
opiniones, correcciones, críticas, así como la realización
de modificaciones, propuestas por otros expertos en la temática del trabajo,
así los trabajos cambian de forma instantánea y regular.
El concepto de publicación ha cambiado, ahora se permite la denominada
publicación sin filtro, sobre la base de la revisión por pares.2
Se equilibra entonces el poder entre editores y autores. Las publicaciones
electrónicas en línea facilitan el acceso y la contribución
de los científicos de los países en desarrollo, donde la suscripción
anual de un par de revistas impresas supera, con frecuencia, su renta individual.
Las ventajas de la publicación electrónica en línea son
obvias. Es rápida, fácil, barata y puede realizarse por cualquiera
con conocimientos o sin ellos en materia de informática.3
Ellas permiten:
Algunos de sus inconvenientes son:
Internet y el proceso editorial
La revolución tecnológica que genera Internet se presenta, básicamente,
como una inversión en la secuencia clásica del proceso editorial:
redacción -impresión- distribución. Dicha secuencia implica
que el centro del problema económico -y por lo tanto del control editorial-
reside en la producción y comercialización de un objeto cuya característica
material es la que le concede el papel. Internet invierte esta secuencia de
la siguiente manera: redacción -distribución-impresión.
En realidad, esta inversión no es sólo producto de Internet, también
ha colaborado en ello, la caída de los precios de las impresoras personales,
disponibles por apenas un centenar de dólares.3
Este cambio, aunque de apariencia secundaria, es fundamental porque implica
un cambio en la naturaleza, en la materialidad del objeto sobre el que se concentra
el problema económico. Ya no se trata del papel sino del soporte material
de los bytes. Ahora bien, entre el papel y los bytes hay grandes diferencias.
El primero es un objeto eminentemente sensible y básicamente "no
inteligente", en el sentido de que una vez impreso, al igual que ocurre
con el fax, se pierde la digitalización, el código, la expresión
"inteligente", la información necesaria para su reproducción.
En cambio con los bytes, lo preservado, antes que la sensibilidad del papel,
es la información que permite crearlo, producirlo. Lo preservado, fundamentalmente,
con los bytes, no es ni el papel ni la tinta sino la información, que
permanece disponible para volver a imprimirse.
El escrito sigue atado a alguna forma de materialidad, pero esta ya no es ni
la imprenta, ni el libro, ni el circuito de transporte, la distribución
o la comercialización de los libros, etc. La nueva materialidad se conforma
de computadoras y líneas de telecomunicación, y esto cambia radicalmente
la ubicación de los problemas económicos -y por lo tanto políticos.
Ahora, para su "uso público", no se necesita de la medicación
de la industria editorial, sino de las redes informáticas y esto es diferente.2
Cualquiera puede poner su novela en Internet. Tal vez llegue a ser un éxito,
o no, pero esta posibilidad no la condiciona la disposición del capital
necesario para una edición en papel; y lo mismo pasa con las revistas.
Consideraciones acerca del documento electrónico
La evolución de los soportes materiales del documento, así como
de las formas extrínsecas de los actos jurídicos, contratos y
actos del estado, no ha ocurrido con rapidez, sino que por el contrario se realizó
en un largo período de tiempo. La imprenta produjo cambios de gran importancia,
por cuanto permitió la reproducción de lo escrito a una velocidad
apreciable. La computadora, en su momento, con su amplio uso en los ámbitos
bancarios, comerciales, financieros, bursátiles y de los registros, ha
desencadenado una revolución de consecuencias aún más importantes
y traumáticas que la revolución industrial, porque no sólo
la información se procesa en escaso margen de tiempo, sino que se archiva
en bancos de datos en mínimo espacio, los cuales pueden intercomunicarse
entre sí, a escala nacional e internacional.
Concepto de documento electrónico
Un documento electrónico es aquel elaborado por medio de una computadora,
su autor es identificable por medio de un código, clave u otros procedimientos
técnicos que se conservan en su memoria o en memorias electrónicas
de masa (es decir, soportes magnéticos como cinta, discos, disco óptico).4
Los documentos electrónicos comparten ciertas características
que los diferencian de los impresos. Tal es el caso de la facilidad de edición,
de enlace interno o externo a otros documentos, de transmisión; ellos
son interrogables y presentan una capacidad ilimitada de réplica. Schamber
los define como la; "unidad flexible y dinámica, consistente de
contenido no lineal, representado como un conjunto de elementos de información
enlazados, almacenados en uno o más medios físicos o en red, que
crean y utilizan uno o más individuos en el desarrollo de algún
proceso o proyecto".5
Según Harrison, Ross y Thomas, además de las complicaciones derivadas
del cumplimiento de las normas en materia de los derechos de propiedad literaria,
existen serias dificultades de orden técnico; las revistas, por ejemplo,
del área científica y tecnológica se presentan en una diversidad
de estilos y tamaños, poseen distintos diseños, fuentes y colores.
Es entonces necesario encontrar programas capaces de manejar tal diversidad,
deben además operar en diversas plataformas, manejar un extenso rango
de fuentes, incluir caracteres de lenguas distintas al inglés, así
como manejar una gran diversidad de símbolos científicos.5
Los documentos electrónicos, se clasifican en:4
Documentos formados por la computadora: Son aquellos en los cuales la
computadora, de acuerdo con una serie de parámetros y un software adecuado,
decide en un caso concreto el contenido.
Documentos formados por medio de la computadora: Son los más difundidos, en ellos se utiliza la computadora para elaborarlos, pero dependiendo de una voluntad expresada en ese momento o con anterioridad.
Documentos electrónicos en sentido estricto
Es el documento que se memoriza en forma digital y se conserva en la memoria
central de la computadora o en las memorias de masa, o sea, soportes magnéticos
externos: discos, cintas, etc. Estos documentos no pueden leerse por el hombre
sin la ayuda de la computadora, quien hace las veces de traductora, al estar
conformadas por señales digitales (magnéticas).
Documentos electrónicos en sentido amplio
Son aquellos formados por la computadora, por sus órganos de salida, no se encuentran en lenguaje digital y pueden consistir en un texto alfanumérico, o un gráfico, y permiten la lectura directa por parte del hombre.
Documentos electrónicos. Instrumentos informáticos.
Permiten distinguir el documento electrónico propiamente dicho del instrumento informático. A nuestro parecer el primero es el género que los comprende a todos y el segundo, la especie. El instrumento informático es aquel que se obtiene mediante los órganos de salida de un sistema automatizado -impresora, fax- en lenguaje natural, sobre soporte papel y que en consecuencia admite la posibilidad de firma.
Ciclo del documento
El ciclo de un documento cualquiera se compone de:
Todos los documentos tienen un ciclo. Es importante identificar las etapas
y sus características en el esquema de trabajo.6
1. Generación y edición
Esta es una de las etapas más conocidas y visibles del ciclo cuyas algunas
tareas típicas son:
En tal sentido es importante definir dónde, cuándo, quién
y cómo se cumple con cada una de estas tareas en su organización.
2. Administración
Esta etapa no es tan conocida o visible como la anterior, específicamente
para quienes están acostumbrados a la publicación tradicional,
pero no es por ello menos importante, en especial, cuando los materiales pertenecen
a una organización donde muchas personas de diversas áreas deben
colaborar, interrelacionarse y utilizar documentos de diferentes orígenes.
Algunas de sus tareas típicas son:
También en esta etapa debemos preguntamos, ¿existe alguna de
estas tareas en su organización? ¿Dónde, cuándo,
quién y cómo las cumple?
3. Publicación y distribución
Durante esta etapa, el resultado de las dos anteriores se hace público
o sea se publica. Se identifican como las funciones principales:
¿En este caso precisaremos, ¿cómo publica su información
(tanto interna como externamente)? ¿Cómo la entrega a sus usuarios?
¿Cómo se les informa de su existencia?
4. Reutilización
Una vez publicado, un documento puede quedar disponible para ser reutilizado.
Esta es una de las etapas que experimenta mayores modificaciones en la publicación
electrónica. Sus funciones típicas son:
Son diversas las publicaciones electrónicas (electronic publishing)
existentes. Entre ellas pueden citarse:
Tipo de publicación por medios digitales, CD-ROM e Internet fundamentalmente.7
Son aquellos recursos que recogen la información como si fueran publicaciones periódicas en formato papel. Existen varios tipos de publicaciones electrónicas: páginas web, archivos de ayuda (con extensión .hlp), publicaciones ejecutables realizadas con programas como NeoBook, etcétera. Brailstord plantea que el término trasciende la "oficina sin papeles", la transferencia pura y la diseminación electrónica de información mediante redes, y que incluye todos los métodos asociados a la producción de documentos con el uso de computadoras, aunque a veces, se describe como la aplicación de la computación al proceso de edición de la publicación tradicional. El término se refiere más precisamente al almacenamiento y la distribución de información mediante el uso de la comunicación electrónica.8
La publicación electrónica
El cambio en las herramientas, los formatos y los procesos utilizados para
publicar produce modificaciones en las características y posibilidades
de la publicación. Realizar una publicación electrónica
no es utilizar una computadora y un editor de textos o un programa de desktop
publishing como una máquina de escribir aumentada; es un cambio completo
en la concepción de la publicación como proceso y como medio de
comunicación. ¿Entonces, qué es una publicación
digital o electrónica?.9 El término
publicación digital surge como un intento para diferenciar la información
contenida en papel de aquella producida en la computadora. Las publicaciones
digitales se elaboran en la computadora y se publican en un soporte y formato
que requiere de una computadora para ser leída. La computadora es una
herramienta de producción, distribución y el modo de representación.
La publicación electrónica presenta un libro, revista, folleto,
catálogo o cualquier otro material en forma digital, igual a la forma
impresa, pero con características propias de la digitalización:
espacio mínimo, portabilidad, material no alterable por el paso del tiempo,
facilidad y economía de distribución, entre otras. Una publicación
digital es igual a cualquier otra impresa, pero ella puede ser leída
sin necesidad de imprimirla.10,11
El uso de documentos digitales no es reciente, la utilización de procesadores
de texto y de programas para generar imágenes o gráficos data
de hace muchos años, pero el uso de nuevas tecnologías de comunicación,
especialmente Internet, junto con el incremento de los costos de producción
de los medios impresos, ha generado un cambio en el concepto de publicación.
Ahora es posible ahorrarse los costos de impresión, de encuadernación,
almacenamiento y distribución con la edición digital, tanto de
obras o trabajos aislados como de publicaciones periódicas.
Antecedentes
Con el arribo de la llamada "era de la informática", los medios
electrónicos han llegado a ocupar un lugar preponderante en la comunicación
científica. Al principio, las computadoras se utilizaron para la preparación
y edición de publicaciones secundarias. A partir de los años 60
se desarrollaron programas para posibilitar la recuperación de la información
en línea a partir de la consulta de bases de datos, principalmente bibliográficas.
En la segunda mitad de los años 80, el disco compacto tuvo un gran impacto
al permitir el acceso a las bases de datos en forma local. De las obras bibliográficas
y de referencias automatizadas para consulta en línea local o remota;
se pasa, en los primeros años de la década de los años
90, a la edición de publicaciones en texto completo, dispuestas en medios
magnéticos, como son los discos flexibles, las cintas y los CD-ROM, entre
otros, para consulta en línea local, en red y remota, mediante canales
de telecomunicación como los que ofrece Internet, que permite la comunicación
a la mayor comunidad virtual de todos los tiempos.12
El nuevo contexto, el web, modifica sensiblemente la comprensión del
texto en las publicaciones electrónicas.
Las publicaciones electrónicas pueden presentar el mismo formato que
tendrían al realizarlas sobre papel. La importancia de este formato es
que, a partir de los programas tradicionales de maquetación, las nuevas
tecnologías dan la posibilidad de construir, tanto páginas web
como publicaciones electrónicas. Igualmente, pueden incluir en general,
todo tipo de elementos multimedia.
Este formato es utilizado por periódicos como El Mundo para presentar
un anuario con una selección de sus noticias más importantes.
La ventaja de estas publicaciones, que una vez realizadas en papel es muy fácil,
y barato, pasarlas a CD-ROM, es que se obtienen mejoras debido a la a manejabilidad
y durabilidad de este soporte.13
Una opción nueva que se ha desarrollado, al tiempo que Internet es la
revista electrónica, es la producción de publicaciones diseñadas
exclusivamente para el medio y sin soporte impreso. Sus ventajas frente a la
tradicional son, sobre todo, las económicas. La reducción de los
costos permite abaratar las suscripciones o hacerlas incluso gratuitas. Pero
además, Internet permite que el proceso editorial se agilice y que se
acorte el tiempo transcurrido desde la recepción de un original hasta
su publicación. Los lectores también ganan, porque las posibilidades
que ofrece el formato de hipertexto, con elementos multimedia, hace mucho más
atractiva la lectura de un artículo. De hecho, existen publicaciones
electrónicas donde las referencias bibliográficas son vínculos
a resúmenes en Medline de los artículos citados, y permiten también
incluir sonidos, videos, archivos de datos y todo tipo de imágenes sin
límite de espacio en los artículos.13
Las publicaciones electrónicas no reemplazan a las tradicionales. Ambas
se complementan y muchas veces es posible pensar en enfoques mixtos, es decir,
de papel y bits.13 Las publicaciones electrónicas,
a diferencia de las impresas:14 constituyen
su forma digitalizada; en su proceso de producción y edición se
emplean computadoras, las que posibilitan contar con la oficina sin papeles;
todos los documentos se encuentran en formato electrónico (soportados
en medios magnéticos). Por lo general, ellos se diseminan mediante redes,
poseen capacidad multimedia y son interactivas en la mayoría de los casos,
además se almacenan y distribuyen de forma electrónica.
Clasificación
Las publicaciones electrónicas, se clasifican según:14
Forma de acceso/ recuperación/ distribución: En archivos
descargables por FTP, archivos WWW, archivos de mailing list, archivos de newsgroup,
bases de datos en línea, catálogos de bibliotecas de acceso público,
directorios o catálogos de recursos de Internet (de listas de discusión,
de software, de sitios FTP, de newgroup, de conferencias electrónicas),
índices de información WWW (Yahoo, Google, Lycos), las revistas
y los boletines electrónicos, así como servicios de alerta, documentos
electrónicos de referencia general (diccionarios, tesauros), las guías
de redes, materiales de entrenamiento y archivos de información comercial.
Forma de almacenamiento: En discos magnéticos (disquetes, HD),
discos ópticos (CD-ROM) y archivos en sitios de las redes.
Formato: En ASCII / American Standard Code for Information Exchannge),
HTML (Hypertext Markup Language), SGLM (Santard Generalized markup Languaje)
y PDF (Portable Document Format).
Es prácticamente imposible pasar de la publicación tradicional
a la electrónica en un solo paso. Es necesario crear una estrategia de
migración paulatina y racional.14
Algunas particularidades de las publicaciones
|
Características del medio
|
Publicación tradicional
|
Publicación electrónica
|
|
Temporalidad y velocidad de distribución
|
El tiempo de imprenta es insalvable. La distribución depende de medios físicos. | Puede publicarse inmediatamente· (cuidado con la generación de errores debido a esto). Puede tocar temas de relevancia instantánea. |
|
Alcance
|
Hasta donde llegue físicamente. | Hasta donde haya computadoras y conexión (no quita que pueda imprimirse). |
|
Costos
|
La impresión puede ser cara· hay una cierta relación entre los ejemplares y el costo. | No presentan costos de impresión.· Existen costos ocultos (servidores, conexión, etc.). Una vez publicadas, no hay diferencias en la cantidad de copias. |
|
Resguardo legal
|
Claramente reglamentado. | Todavía el status legal está muy poco definido. Existen sistemas en prueba para evitar copia ilegal. |
|
Lenguaje Hipertexto y Comunicación hipermedial
|
Texto. Imágenes. |
Texto. Hipertexto. Imágenes. Sonido. Video. |
|
Percepción actual de la información
|
Cada publicación tiene su lugar y credibilidad | El valor de cada una no es claro |
|
Generación y edición
|
Pocas diferencias | Pocas diferencias. Mayores facilidades para la edición |
|
Administración
|
Difícil por el volumen físico involucrado. Suele ser poco o nada. | Mucho más práctico. Existen herramientas poderosas. |
|
Publicación y distribu-ción
|
No se requiere más que de la imprenta, pero la distribución está ligada al transporte físico. | No existe la imprenta, pero son necesarios servidores, conexión, etc. |
|
Reutilización
|
Repetición |
Grandes posibilidades de reprocesar la información. |
Ventajas y desventajas14
Ventajas
Desventajas
Otras ventajas de las publicaciones digitales 10
Economía: No genera gastos de impresión y encuadernación,
ellos son sumamente caros en el caso de las revistas y libros impresos.
Bajos costos de almacenamiento: El original se guarda en un disco, CD
o disco ZIP. Se pueden crear un número infinito de copias en cualquier
momento. Comercialización directa del autor al comprador o al lector
final, los costos disminuyen al reducirse el número de intermediarios.
Facilidad de envío (inmediatez): Se puede distribuir, enviar y
recibir en forma casi inmediata a través de Internet.
Seguridad y rentabilidad: Puede programarse para que no se edite, copie
o imprima. Además, con el software adecuado, puede codificarse para que
sólo pueda consultarse previo pago de derechos.15-17
Las publicaciones científicas en Internet
En Internet no existe ninguna autoridad que controle la calidad de las publicaciones
científicas. Este control queda entonces a cargo del lector que ha de
convertirse en un verdadero decodificador del material que recibe.
A su vez, el acceso a las publicaciones científicas electrónicas
vía Internet presenta nuevas alternativas para el mantenimiento de estas
colecciones a un costo menor, en presencia de una mayor agilidad de edición,
distribución y de acceso a la información por el usuario final.
El acceso a las publicaciones electrónicas es una vía para que
las instituciones incentiven las investigaciones de la comunidad científica.18
Se observa un aumento de las publicaciones en formato electrónico realizadas
por editores comerciales y académicos, aunque muchos editores de revistas
científico-técnicas se sienten aún inseguros en relación
con las perspectivas de transmisión de la información por medios
electrónicos, al considerar que los propios autores e instituciones pudieran
divulgar sus trabajos en el web, sin vincularlos directamente. Una de las razones
del crecimiento del número de publicaciones electrónicas es la
facilidad de su distribución. Estas proveen un nuevo mercado a sus editores,
con respecto al de sus versiones impresas. Ellas posibilitan además,
una visión más completa de su impacto en la comunidad a partir
de las estadísticas de acceso y uso. 18
Cualquier revista científica, en papel o en soporte electrónico,
para garantizar su valor de mercado y su receptividad en la comunidad académica,
debe contar antes que todo, con un cuerpo editorial calificado, con recursos
capacitados para el proceso de edición científica, mantener una
regularidad en la publicación, cumplir los patrones internacionales de
normalización, así como utilizar mecanismos de distribución
y comercialización establecidos mundialmente.19
(Krzyzanowski RF. Administração de revistas científicas.
Ponencia presentada en: Reunião Anual da Sociedade de Pesquisa Odontológica,
Águas de São Pedro, 1997).
La calidad de las publicaciones
La aparición de Internet, ha generado una transformación en el
mundo editorial sólo comparable con la producida por la invención
de la imprenta de Gutemberg en el siglo XV, en cuanto a masificación
de la información se refiere. Como sucedió en los albores del
Renacimiento, hoy también se multiplica considerablemente el número
de personas con acceso a una información u otra virtualmente imposible
de alcanzar, y todo a pesar de los caóticos sistemas de búsqueda
de datos que posee la red.
Cuando se habla de masificación de la información, se hace referencia
no sólo al incremento de la cantidad de lectores, sino también
a la cantidad de autores que, como resultado de los nuevos avances, pueden divulgar
sus escritos sin necesidad de pagar a una casa editora por su publicación
ni rogar a un diario o a una revista para que se digne considerarlos en su próximo
número. Esta situación ha engendrado problemas inéditos,
como por ejemplo, quién controla la calidad de la información
que circula en la red, un problema con dimensiones importantes cuando de información
científica se trata.
En las diferentes modalidades de escribir que pueblan Internet, existen pocas
donde un comité revisor controle la calidad de lo que se publica. Las
revistas científicas presentan mejores controles, en ellas, una comisión
de "notables" evalúa los materiales sobre la base de su autenticidad,
rigor, originalidad, etc.19 En la mayor parte
de los casos, sin embargo, dentro del ambiente de Internet, es el lector quien
debe asumir la responsabilidad de evaluar la calidad de lo que consulta.
La accesibilidad al saber científico
La posibilidad de acceder a las publicaciones científicas vía Internet tiene actualmente, por lo menos, tres restricciones importantes: los sistemas de búsqueda, el idioma y el precio.
a) Sistemas de búsqueda: Se pretende que el conocimiento científico sea público. Esto significa que toda persona debe poder acceder a los resultados de cualquier investigación en cualquier momento y lugar. Con esta premisa, cualquier investigador puede escribir sus resultados en un cuaderno y dejarlo en el medio del desierto. Nadie pondrá en duda que es un conocimiento público, por cuanto cualquier persona podría encontrarlo. Internet representa un progreso importante como sistema de acceso a la información, pero como sistema de búsqueda no ha demostrado ser mucho mejor que los sistemas clásicos: es tan caótico como ellos.
En Argentina, por ejemplo, se previó para el año 2001, la implementación
del Proyecto BDU (Base de Datos Unificada) que intentaba reunir la información
en las 337 bibliotecas universitarias muy disímiles en cuanto a formatos
y criterios de clasificación existentes en el país. Luego de determinar
un número mínimo de campos para el registro de los libros, se
decidió convertir los registros al sistema MARC, lo cual permitiría
a las bibliotecas argentinas salir del aislamiento e integrarse con el resto
de las bibliotecas del mundo. Dicha conversión la realizó Online
Compute Library Center, un organismo internacional que reúne unos 47
millones de registros de diferentes bibliotecas del orbe.20
La tarea de obtener un sistema universal de búsqueda y acceso a la información
científica recién comienza, y es de esperar que sus responsables
utilicen todos los recursos de la poderosa herramienta llamada Internet, pues
hoy es insuficientemente aprovechada.
b) Idioma: Un gran porcentaje de las publicaciones científicas en Internet están escritas en inglés, y quien no conoce el idioma, tendrá dos opciones: pagar los servicios de un traductor o recurrir a los traductores automáticos tipo Babylon y otros. La primera ofrece una alta fidelidad pero suele ser un servicio caro, mientras que el segundo, gratuito en general, produce traducciones burdas. En cualesquiera de los dos casos, y hasta tanto no se invente un lenguaje científico universal -algo bastante improbable- el idioma será una restricción importante para acceder al saber científico.
c) Precio: En Internet existe un vasto campo de publicaciones de acceso gratuito, pero hay muchos sitios donde es necesario pagar. El acceso, vía Internet, a varias revistas científicas de alto nivel, exige un pago por el servicio. Ante esta situación han surgido algunas alternativas, por ejemplo, la Public Library of Science,21 la que ha reclamado a las principales revistas científicas que permitan el acceso libre -sin costo- a aquellos artículos con una antigüedad no menor a seis meses. A esta propuesta se han adherido miles de científicos de todo el mundo. En el modelo actual, sólo es posible llegar a la información científica por medio de la suscripción a revistas (por lo general muy caras) o mediante el contacto con los autores (confiando en su buena disposición). También queda el recurso de solicitar los artículos a bibliotecas; esta opción es la más onerosa.22
Con frecuencia, si bien el acceso a artículos completos requiere de un pago, en muchos casos, puede accederse gratuitamente a sus resúmenes que suelen informar de los resultados de los trabajos, aunque en forma abreviada.
La actualización del saber científico
En el campo de la ciencia, se producen cambios de una manera acelerada: las hipótesis y teorías se confirman, se refutan, o recrean. Por este motivo, el saber científico ha de actualizarse constantemente. Juzgar el nivel de actualización de un escrito científico exige un conocimiento profundo sobre el tema. En caso contrario, debe confiarse, con cierto margen de riesgo, en la fecha de publicación. Respecto a estas cuestiones, Internet presenta una gran ventaja sobre las publicaciones clásicas: la actualización es mucho más rápida. Un libro impreso tarda, en el mejor de los casos, un año en ser reeditado (actualizado, ampliado o corregido), mientras que en Internet puede actualizarse a diario por su autor.
SciELO: una metodología para la publicación científica electrónica
Antecedentes
En la segunda mitad de los años 90, la mayoría de los protagonistas
del proceso de la comunicación científica ha aceptado la publicación
científica electrónica como un fenómeno inexorable en el
ámbito universal. Existe también consenso en cuanto a que su realización
atraviesa un período de transición entre el modelo basado en la
publicación impresa en papel y la producida fundamentalmente por vía
electrónica. Esa transición no es sencilla y su evolución
se ha caracterizado por promesas y frustraciones. Una vasta literatura refleja
esa transición. El empleo de computadoras en el proceso de la comunicación
científica durante los años 60 aumentó rápidamente.
A partir de la segunda mitad de la década de los años 80, ocurrió
entonces un salto cuantitativo y cualitativo, cuando se generalizó el
uso de la computadora personal sobre la base del aumento progresivo de su capacidad
de almacenamiento y el procesamiento de datos, continuo perfeccionamiento en
la estructuración de los textos, manipulación y presentación
de los elementos gráficos, así como de la simulación de
modelos complejos y, finalmente, por su incorporación como estación
de comunicación, a partir de su integración a redes locales y
a Internet.23
Esta combinación de avances originó, de modo progresivo, el surgimiento
de nuevas expectativas, propuestas y contribuciones a favor de la consolidación
de la publicación electrónica. Con el uso intensivo de las tecnologías
de información, los métodos tradicionales de producción
de publicaciones científicas han ganado en flexibilidad, han encontrado
nuevas posibilidades técnicas, así como una mayor eficiencia en
los aspectos gerenciales y económicos. De esta forma, en la primera mitad
de la década de los años 90, la relación costo-beneficio
de la impresión, con el empleo de las tecnologías de información
(desktop publishing), llevó a que la producción electrónica
se hiciera obligatoria y generalizada, aun cuando persiste la publicación
impresa y su distribución en papel como producto final. A su vez, el
almacenamiento (o impresión) de las publicaciones en medios magnéticos
u ópticos y su distribución en disquetes, discos compactos o directamente
en Internet ganaron terreno poco a poco, hasta llegar a manifestarse como un
hecho natural e inherente al proceso de publicación científica.
Así, a mediados de la década de los años 90, la mayoría
de las casas editoras científicas internacionales, así como varias
universidades y bibliotecas de los países desarrollados disponían
de proyectos avanzados en materia publicaciones electrónicas.23
La aparición y la rápida universalización de Internet,
en particular, en la esfera de la producción, continuamente perfeccionada,
de hipertextos en el World Wide Web (WWW), fue un factor decisivo para la consolidación
de la publicación electrónica con creciente identidad propia,
más que como réplica de la versión en papel. Al tiempo
que la publicación electrónica se consolida por su contribución
al perfeccionamiento del proceso tradicional de la publicación científica,
surgen nuevas perspectivas, propuestas e iniciativas que la propugnan como agente
de renovación y cambio del modelo dominante de comunicación científica,
desarrollado en el transcurso de los últimos tres siglos.
La publicación electrónica se considera un fenómeno inexorable
como soporte, sin embargo, persisten los cuestionamientos originados, por una
parte, en posiciones inflexibles con respecto al funcionamiento del modelo de
publicaciones periódicas en papel y, por otra, derivada de la gran cantidad
de indefiniciones y vacíos en las propuestas que se gestan para operar
el modelo de publicaciones periódicas en formato electrónico.
Las bases de datos bibliográficas, por su parte, constituyen un componente
importante del modelo vigente de comunicación científica. Ellas
registran e indizan la literatura científica y representan los principales
mecanismos para controlar y promover la divulgación de las publicaciones.
Es cierto que la publicación electrónica, disponible en Internet,
posee un mayor grado de exposición y accesibilidad que la realizada en
papel, pero no por ello, puede prescindir de los servicios de indización.
Los registros bibliográficos proporcionan acceso inmediato a los textos
completos, del mismo modo que estos incorporan conexiones a los primeros a partir
de los nombres de sus autores y de las referencias. En consecuencia, el papel
de las bases de datos bibliográficas, al promover la divulgación
de las publicaciones científicas, se fortalece y amplía con la
publicación electrónica, porque es un componente del acceso a
varios productos independientes de diferentes editoras; las bases de datos bibliográficas
se proyectan como solución a los problemas de incompatibilidad existentes
entre las publicaciones periódicas electrónicas.
Los aspectos tratados son algunos de temas críticos en la evolución
de la publicación electrónica en la segunda mitad de 1996; ellos
condicionaron la formulación del proyecto SciELO, elaborado para promover
la inserción del proceso de comunicación científica brasileña
en el movimiento internacional hacia la publicación electrónica.
El proyecto SciELO es una iniciativa del Centro Latinoamericano y del Caribe de Información en Ciencias de la Salud de Brasil (BIREME) que ha contado con el financiamiento de la Fundación de Apoyo a la Investigación del Estado de São Paulo (FAPESP). Contempla el desarrollo de una metodología común para la preparación, almacenamiento, diseminación y evaluación de la literatura científica en formato electrónico. La participación latinoamericana en este programa es de gran importancia para la edición de revistas científicas en formato electrónico. Su objetivo principal es contribuir a la difusión de la literatura científica generada en cada país, así como mejorar e incrementar la visibilidad de las publicaciones de la región. Cuba se integró desde el inicio al proyecto SciELO, con el propósito de desarrollar una biblioteca virtual que posibilite la diseminación de las publicaciones científicas del país en materia de salud. Así SciELO Cuba, es la biblioteca virtual electrónica de las revistas cubanas de medicina, desarrollada por la Red Telemática de Salud en Cuba (INFOMED) en colaboración con BIREME, forma parte de un proyecto de carácter regional.24
Dícese de cualquier revista publicada en Internet pero, en especial,
de aquellas que sólo se publican en Internet. Son publicaciones que se
distribuyen en medios electrónicos, sean discos flexibles, CD-ROM o Internet.
Tanto la evolución del web como la aparición de nuevas herramientas
informáticas han permitido que el contenido de las revistas electrónicas,
distribuidas por este medio, ofrezcan mejores contenidos y capacidades que con
los medios impresos serían imposibles obtener.
Ventajas
Son muchas las ventajas que ofrece una revista electrónica, especialmente
las distribuidas por Internet, en comparación con las versiones impresas.
Algunas de ellas son:9
Ventajas de las revistas digitales en línea
Las revistas universitarias y las revistas científicas, tienen un campo especialmente favorable en la red debido a que:25
Desventajas de la publicación digital
La primera es la permanencia de los documentos en la red. Las mismas características
que actúan a favor pueden actuar en contra. Cada día aparecen
cientos de miles de documentos en la red, pero a su vez, desaparecen muchos
de ellos. Los documentos electrónicos desaparecen sin dejar huellas.
Es fundamental, si se quiere crear una auténtica sociedad de la información,
que se garantice la estabilidad y la duración de los documentos valiosos.
Al igual que la cultura del manuscrito y la de la imprenta generaron instituciones
destinadas a la conservación y el depósito de la información,
la red debe buscar instrumentos para garantizar la permanencia de la información
por encima de las contingencias del momento.25
El segundo problema es el del estatus de las publicaciones digitales en el ámbito
académico. Tal vez sea este el problema menos comprensible y sí
más real. Las ventajas materiales son demostrables, pero la lucha contra
lo que se podría llamar el "prejuicio del papel" es más
difícil porque, como todos los prejuicios, se basan en elementos no racionales.
El estatus que se le confiera, el reconocimiento oficial a las publicaciones
electrónicas es un factor determinante de su futuro porque, como se ha
señalado, afecta a la configuración del currículum del
investigador. Si se minusvaloran las publicaciones electrónicas en la
red, por el simple hecho de no estar impresas en papel, se impide la utilización
de este medio de forma indirecta. Los trabajos más valiosos se destinarán
al papel, aunque solo se hagan cien copias y no se distribuyan más allá
de la librería de la facultad correspondiente. Lo irracional del asunto
se demuestra porque implica una valoración del medio y no de los contenidos,
del soporte y no del valor de la investigación.25
En algunos campos, sin embargo, la publicación impresa se ha desechado
en beneficio de la inmediatez del medio electrónico. Muchos científicos
ponen sus descubrimientos en páginas web a las veinticuatro horas de
haberse hecho público para que el resto de la comunidad científica
pueda beneficiarse del avance. No todos los campos son iguales, evidentemente,
ni todas las urgencias las mismas, pero lo cierto es que cualquier campo se
ve enriquecido con la presencia de un número mayor de voces, con diálogos
abiertos a toda la comunidad y con una difusión ilimitada y liberada
del lastre económico.26
Lenguajes para los documentos digitales
La especie humana produce textos desde hace varias centurias, sin embargo, hasta hace poco tiempo, era imposible aplicar la potencia de la informática en ellos. La solución a este problema llegó con los lenguajes de marcado, los cuales son una manera de revelar la estructura de cierto tipo de información sin especificar su presentación.27 Un archivo de un lenguaje de marcado contiene lo mismo que cualquier comunicación usual, o sea, el mensaje (la información ) y la metainformación (información acerca del mensaje).
El texto original (mensaje) se ve rodeado de marcas (tags) que dicen algo sobre el texto, por ejemplo, "esto es un título de primer nivel". Los lenguajes de marcado pueden ser la solución ideal para intercambiar información entre diferentes computadoras, plataformas y software, filtrar y buscar en la información disponible en formas muy precisas o sofisticadas, publicar la información en diferentes medios (visual electrónico, papel, CD ROM, auditivo, etcétera) y reutilizar o reprocesar la información durante un largo período de tiempo.
Un lenguaje de marcado o de anotación construye un conjunto de reglas que definen todo aquello que es parte de un documento digital pero que no pertenece a su texto.27 El lenguaje de marcado cumple con dos objetivos esenciales para diseñar y procesar un documento digital:
En general los lenguajes de marcado siguen una sintaxis sustentada en el uso de etiquetas, una etiqueta indica el principio de un elemento y otra su final, así sucede con el HTML, el XML y el SGML.27
El SGML (Standard Generalized Markup Language) es la especificación "padre" de todos los lenguajes de marcado. Es un estándar internacional (de la ISO) para la definición de métodos independientes de dispositivos y plataformas de representación de textos en forma electrónica. Es también una estructura que permite guardar información que facilita la manipulación, búsqueda precisa y el rearreglo de grandes repositorios de información. El SGML es una especificación general y presenta el concepto de tipo de documento. Así, cada tipo de documento tiene una especificación de estructura o DTD (Documento Type Definition). Como dice el XML FAQ, el SGML puede especificar "desde transcripciones de antiguos rollos sumerios hasta la documentación técnica de bombarderos Stealth y desde historias clínicas de pacientes hasta notas musicales", y por supuesto, incluye al hipertexto.
El HTLM (HyperText Markup Language) es uno de los lenguajes "hijos" del SGML; tiene, como cualquiera de ellos, su propio DTD. Como su nombre lo indica, está pensado especialmente para manejar hipertextos y -limitadamente- algunos tipos de información multimedial (imágenes, videos, sonidos, etc.). Es el lenguaje utilizado para marcar documentos en el web. El HTML es un lenguaje muy sencillo que permite describir hipertextos, es decir, texto presentado de forma estructurada y agradable, con enlaces (hyperlinks) que conducen a otros documentos o fuentes de información relacionadas, y con inserciones multimedia (gráficos, sonido, etc.). La descripción se basa en especificar, en el texto, la estructura lógica del contenido (títulos, párrafos de texto normal, enumeraciones, definiciones, citas, etc.), así como los diferentes efectos que se quieren dar (lugares del documento donde se debe poner cursiva, negrita, o un gráfico determinado). La presentación final del hipertexto se realiza por un programa especializado (como Internet Explorer, o Netscape).
El XML (Extensible Markup Language) está diseñado para llevar el potencial del SGML al web. Permite a los autores, armar sus propios DTD. Mantiene la potencia del SGML, pero simplifica las reglas más complejas o menos utilizadas, como las de minimización de tags. La recomendación del XML es muy reciente. Está disponible en el Web Consortium. El XML es un lenguaje de marcado derivado del SGML. El XML fue diseñado para una implementación sencilla y para interoperar, tanto con SGML como con HTML.
El hipertexto
Un hipertexto es un texto organizado en nodos unidos entre sí por enlaces
dependientes de su contenido. ¿Qué hace importante al concepto
de hipertexto? El texto cumple una función muy importante en la cultura
humana: es la memoria extracorpórea de los individuos, el repositorio
colectivo de conocimientos de la especie.
Desde la época de Gutemberg hasta hace poco, el texto escrito era una
larga línea enrollada en páginas, sin embargo, el problema del
texto es que no es similar al pensamiento, que se mueve por asociaciones, conexiones
súbitas, relaciones, etcétera. El hipertexto viene a suplir esa
carencia. Es la memoria extracorpórea más parecida a la memoria
personal, a los conocimientos propios de cada individuo. Cuando el contenido
de cada nodo pasa de contener texto a información multimedial, se está
en presencia de un sistema hipermedial.27 La
comunicación hipermedial, con sus propios lenguajes, códigos,
usos, características, metaservicios, pros y contras, es el nuevo medio
de la humanidad, y el utilizado en el web.
Soportes y formatos
Las publicaciones digitales tienen un soporte y un formato. El soporte es el medio físico donde se guarda o publica la información (por ejemplo: un CD, el servidor, un disco. El formato es la forma de representación de la información (por ejemplo: documento word, pdf, página html). ¿Cuál es el mejor soporte? Los soportes tienen ventajas y desventajas, en dependencia de la intención de la publicación. Existen soportes en línea y fuera de línea.9 En línea (por ejemplo, los CD):
Fuera de línea (por ejemplo, páginas web)
Se almacena en otro punto.
¿Cuál es el mejor formato?
Puede elegirse un formato que requiere de un software propietario-comercial
o un software libre para su lectura. Por lo general, el software propietario-comercial
es muy bueno para elaborar y leer la publicación electrónica,
porque frecuentemente está diseñado para cumplir justo con esos
propósitos. Así sucede con la gran mayoría del software
para libros electrónicos.
Desgraciadamente estos suelen tener un precio. Adicionalmente uno se casa al
futuro y al desarrollo de un formato en particular. También significa
que la persona que desea leer la publicación electrónica tiene
que contar con el software adecuado para su lectura y, como se dijo, tiene un
costo, (Una notable excepción es Adobe Acrobat. Ellos distribuyen el
Adobe Reader gratuitamente mientras que el Adobe Writer y el Adobe Distiller,
para elaborar la publicación, tiene un precio).9,28
El periodismo electrónico engloba formas diferentes a las que son ahora
objeto fundamental de presente estudio. Así, podríamos citar el
videotex, el audiotext, el periódico por fax o el teletexto, que, como
se sabe, se recibe en la televisión.29
Videotex y teletexto son los principales antecedentes del periódico
electrónico. El teletexto es videotex a través de la televisión.
El viewdata aplica el mismo método y añade interactividad, más
interacción aún que el propio teletexto. Ambos sistemas no han
calado bien en el mercado, sobre todo el viewdata, que cayó estrepitosamente.
El audiotex fue otro de los sistemas previos a Internet. Utilizaba las comunicaciones
telefónicas para transmitir informaciones y servicios complementarios
a los que se ofrecían en papel. En 1993, 120 diarios de Estados Unidos
hacían uso de audiotex, un sistema de información basado en el
ordenador: los diarios publicaban listas de varios servicios telefónicos
que permitían a sus lectores llamar para conocer informaciones puntuales,
según demanda. Hasta el periódico por fax fue otro un intento,
un amago entre el periódico en papel y el electrónico, una especie
de resumen de prensa que aprovechó el hecho de que el fax estaba en su
cénit. Ahora los módems son módem-fax, y el ordenador envía
y recibe faxes, por lo que este modelo ha caducado.30
Sin desdeñar estos servicios basados en el texto, y con un margen de
interactividad muy limitado, el periodismo electrónico al que se hace
referencia es el que se transmite por las redes telemáticas, en especial
Internet, y que se define sobre la base de dos de sus características
fundamentales: la multimedialidad y la interactividad. En función de
la primera característica, el aspecto textual, aunque predominante aún
en la mayoría de los servicios informativos, entre otras razones por
su facilidad técnica de transmisión, ha dado paso a la integración
en un único discurso de elementos audiovisuales, de manera que se construye
una retórica que el francés Jean Cloutier ha denominado "audioescritovisual".
Con la segunda característica apuntada, la interactividad, se pretende
superar las limitaciones de los medios de comunicación de masas -un único
emisor, un único receptor, masivo y, por tanto, compuesto por personalidades
muy diferentes- y permitir, por una parte, el acceso a un volumen mayor de información,
de una manera personalizada para crear los denominados "nichos de audiencia",
en función de los intereses de grupos muy pequeños o incluso de
personas aisladas, que difícilmente podía atender con eficacia
el esquema de la comunicación masiva de los medios tradicionales.29
Será a estos medios de comunicación, cuya idiosincrasia aún
no se ha definido completamente, a los que se prestará atención.
Dejando a un lado aquellos medios electrónicos en soporte físico
(especialmente en CD-ROM), que sí permiten llevar al extremo las características
de la multimedialidad y la interactividad, pero no otras como la renovación
constante y el acceso desde cualquier lugar a la información, determinantes
para su muy limitado éxito, está claro que es la invención
del World Wide Web, en 1989, el hecho que marcó un salto cualitativo
también para el periodismo electrónico. Las potencialidades del
hipertexto primero y del hipermedia después, se desarrollaron completamente
con el lenguaje HTML, base de la WWW.29
Durante la década de los 90 nacieron los primeros periódicos electrónicos
multimedia e interactivos. las primeras empresas interesadas en dar el salto
al ciberespacio fueron las estadounidenses aunque existieron varios focos de
actividad interesantes en Europa. La compañía Knight-Ridder, por
ejemplo, lanzó una versión de un pequeño periódico
de Silicon Valley (California), el San José Mercury News, al que denominó
San José Mercury Center, todavía hoy uno de los más influyentes
periódicos electrónicos. Medios como este marcaron pautas, por
ejemplo, la convivencia de zonas de libre acceso -similares a la información
que suministra la edición en papel- con otras de pago, para segmentos
más especializados, el facilitar servicios a la población, la
búsqueda de anuncios clasificados, etc., que establecen la diferencia
respecto al tradicional periódico impreso.
Otras iniciativas estadounidenses, dignas de mención, fueron el Wall
Street Journal en versión electrónica, un informativo de pago
que explora a fondo las posibilidades de la transmisión inmediata de
información sensible como es el caso de la económica, el servicio
(renovado y actualizado constantemente, y cada vez con más elementos
multimedia) de la cadena de televisión CNN, CNN Interactive, o el recientemente
galardonado por la revista Editor & Publisher como el mejor entre 1 530
periódicos electrónicos, el New York Times. Por cierto que, en
la Conferencia de periódicos interactivos, organizada por la citada revista,
se puso de manifiesto lo que, según nuestro juicio, será una tendencia
que se fortalecerá en los próximos años.
Ese estudio reveló cómo las publicaciones digitales han comenzado
a superar el proceso inicial de servir como medio de promoción vía
Internet de sus ediciones en papel para convertirse en unidades de negocio propio.
Dicho de otro modo, la autonomía respecto a las versiones impresas va
a ser la tónica dominante en el futuro, si no lo es la constitución
de empresas directamente dirigidas a la producción electrónica,
sin dependencia previa con las empresas de noticias impresas.29,30
Así las cosas, se cuentan por cientos de miles las publicaciones periódicas
(diarios, revistas, fanzines o, en la jerga de Internet, digizines), e incluso
las radio y tele-emisoras que han saltado a Internet en todo el mundo. Con seguridad,
se impone la necesidad de catalogar y archivar todo ese inmenso material. Los
métodos tradicionales de catalogación, pensados para otro tipo
de medios, han comenzado a evidenciar sus carencias. Una de las primeras tareas
del periodista-investigador es censar las unidades de estudio. Seguramente un
catálogo de estas publicaciones electrónicas permitiría
una primera aproximación científica a las tendencias (temática,
morfología, periodicidad, continuidad, volumen, inclusión de información
textual, visual, sonora, bases de datos, servicios, etc.) más relevantes.29
La actualidad en la información es una demanda evidente, Internet se
perfila como el medio más eficaz para transmitirla al usuario. Las ediciones
digitales de los periódicos tradicionales han comenzado a incorporar
información de última hora, lo que supone una radical transformación
en la gestión de la información.
En función de la actualidad, se ha comenzado a desarrollar, desde hace
algún tiempo, el llamado periodismo electrónico, basado en los
medios informatizados y en las nuevas tecnologías, para poder llegar
al gran público. El periodismo electrónico no es sólo practicado
por los periódicos y los diarios, sino que también las cadenas
de televisión y las emisoras de radio, poseen páginas web y ofrecen
todo tipo de información. De igual forma, las posibilidades que ofrece
Internet y las páginas web provocan un efecto multimedia, así
como de interacción con la que el usuario puede desenvolverse de una
forma distinta y directa hacia aquello que realmente le interesa.31
Algunos medios periodísticos, con servicios soportados en CD-ROM, ofrecen
además anuarios para sus clientes y usuarios, en los que se recogen una
recopilación de todo lo relatado durante el año, hasta un índice
de temas, comentarios y otros de los hechos más importantes, etc. También
hay algunos medios que disponen de esta información vía Internet,
que facilitan las tareas al usuario.31
En efecto, lo que la prensa escrita no puede obviar es la progresión
vertiginosa de la utilización de Internet. Las cifras actuales de usuarios
indican que Internet continuará desarrollándose como un medio
de masas, que los anunciantes invertirán cada vez más en él
y que los medios tradicionales tendrán que abrirse paso en esta nueva
dimensión de información y comercio.
Según comenta Miguel Angel Bastenier, director de relaciones internacionales
del diario español El País, "todo periódico debe estar
en Internet como un servicio a su público y como promoción para
el medio. No hay que arriesgarse a que los lectores obtengan ese servicio de
la competencia".
De hecho, la prensa escrita se ha volcado hacia Internet para permanecer competitiva
frente a otros medios en línea. La revista estadounidense American Journalism
citó recientemente la existencia de 3622 periódicos digitales
en todo el mundo. En 1998, estas publicaciones llegaban a 1 563, en gran parte
gracias a su proliferación en Canadá, el Reino Unido, Noruega,
Brasil y Alemania. Pero a pesar de todos los esfuerzos e inversiones, hasta
ahora ningún periódico en línea puede considerarse rentable.32
Primeros periódicos digitales
En marzo de 1979, en Birmingham apareció el primer periódico del
mundo en soporte electrónico. Su nombre era Viewtel 202 y se consideraba
como un servicio complementario del diario Birmingham Post and Mail. Las páginas
se transmitían por el sistema prestel de teletexto y se requería
de un descodificador para recibirlo en los televisores de sus escasos abonados.
El entonces director vaticinaba que el futuro de la información es el
periodismo en pantallas, porque la presencia de los medios electrónicos
promoverá una concurrencia feroz que deberá asumir la prensa en
un provenir muy próximo. Como era de esperar, la aparición del
Viewtel 202, hizo aligerar los pasos de sus competidores para no quedar rezagados,
en lo que parecía ya "la carrera por el periodismo electrónico".
A raíz de las investigaciones de los británicos Tomoty Bernes
Lee y del francés Robert Caillau, diversos diarios comenzaron a ofrecer
algunas de sus informaciones en la red. En 1993, Mercury Century, The Chicago
Tribune y The Atlanta Constitution, entre otros, incluían determinadas
informaciones, pero sin imágenes. En 1994, el rotativo británico
Daily Telegrah se convierte en el pionero en ofrecer una edición digital
de su periódico, el Electronic Telegrah. En Estados Unidos, el primer
diario se considera que fue el San José Mercury News, en 1994. A principios
de 1999, el número de diarios españoles en la red era de 60. En
el año 2001, superaban los 120 con edición digital, muy pocos
de ellos carentes de edición en papel.33
Lo cierto es que si algo caracteriza a los periódicos digitales es la
interactividad, un concepto fundamental para entender su importancia. Para hacer
posible una verdadera relación comunicativa y un compromiso entre el
emisor y el receptor debe haber interactividad. El lector de un periódico
digital no es un testigo pasivo de la información como en los medios
de papel, donde se dirige a cualesquiera de las páginas del periódico.
En la red puede seguir itinerarios prefijados, emitir opiniones, agregar o quitar
información, además, todo ello en tiempo real.33
El receptor final es amplísimo -millones de personas pueden ver
el mensaje-, y además muy fragmentado. Esto hace que Internet se convierta
en el medio perfecto para la producción y difusión de información.
La mayoría de los servicios que proporcionan los periódicos en
línea son gratuitos. Internet es información y si no hay mucha
información a un costo muy bajo e incluso gratuito, la gente no entra
a las páginas y, por lo tanto, la publicidad no se venderá. La
gratuidad de los periódicos en línea favorece la consulta del
usuario. Hay algunos títulos que exigen suscripciones para su consulta,
pero afortunadamente son muy pocos. En caso de que los periódicos cobraran
por acceder a la información, el usuario preferirá recurrir a
páginas como la de Yahoo, Altavista, Terra, en donde también se
brinda información general y especializada sobre los últimos acontecimientos
del mundo, desde política hasta los deportes. La constante en los periódicos
es que las empresas cobren solamente por la consulta de sus archivos hemerográficos.
En este sentido, el periódico no tendrá más desventajas
frente a la radio y la televisión, que son gratuitos.33,34
Boletines electrónicos
Un boletín electrónico es un medio mediante el cual se puede enviar información con carácter temático específico a un grupo de usuarios interesados, por correo electrónico.35 Según Adam Gutteridge, los sistemas de boletines electrónicos (SBE) pueden definirse como "un sistema de mensajería, un sistema de transmisión de ficheros, una lista de noticias o la combinación de cualesquiera de estos servicios".36 Diseñados para responder, dar respuesta a la gestión empresarial y a la vida diaria, facilitan el acceso a grandes volúmenes de información; constituyen, asimismo, un medio de comunicación social para el intercambio de ideas y opiniones entre las personas. Surgidos a finales de la década de los años 70 e inicios de la del 80, disponen actualmente de grandes volúmenes de información ordenada, en forma de pizarras electrónicas, como listas o agrupados por tópicos o menús, fácilmente accesibles a los usuarios.37
Aplicaciones 37
Los libros electrónicos pueden editarse en diferentes formatos, cada formato tiene ventajas y limitaciones distintivas aunque el texto del libro es siempre el mismo. A continuación, se ofrecen un conjunto de elementos útiles para optar por un formato apropiado.
Los libros se presentan en distintos formatos:38
Ventajas: Posee un diseño muy agradable. Están divididos
en páginas con una extensión comparable a la de los libros en
papel. Se diseñaron para leerlos en la pantalla de la computadora. No
es necesario abrir ningún programa para leerlos.
Limitaciones: Para leerlos se necesita tener una computadora que corra
en Windows 95 o superior. Además, no resultan prácticos para imprimirlos.
Para leer libros en papel, es recomendable utilizar la versión PDF.
Ventajas: Pueden leerse en cualquier dispositivo que utilice el sistema
operativo Palm OS. Están comprimidos, por eso no ocupan mucha memoria.
Limitaciones: Los gráficos poseen una calidad inferior en comparación
con los otros formatos. Para leer un libro para Palm (.pdb), se necesita instalar
el software Isilo en su Palm.
Ventajas: Pueden leerse en MAC y en cualquier computadora en la que
pueda correr el Acrobat Reader. Son prácticos para imprimir.
Limitaciones: La presentación es algo inferior a la de los libros
ejecutables (.exe). Para abrir un libro en formato PDF (.pdf), se necesita descargar
e instalar el software Acrobat Reader.
Ventajas: Todas las de un libro tradicional, de calidad equivalente
a las ediciones más cuidadas que pueden adquirirse en una librería.
Limitaciones: El precio es mayor al de los libros digitales, por el costo
de fabricación y de envío. Además no puede disponer de
ellos al concluir la compra, sino que debe aguardar aproximadamente tres semanas
para recibirlos en su domicilio.
Una editorial destacada en esta modalidad es la llamada Libros en red (http://www.librosenred.com/),
la más completa editorial digital de la red en idioma español.
Fundada en junio del 2000, trabaja en la edición y venta de libros digitales
e impresos a demanda. Su misión es facilitar a los autores la edición
de sus obras y, a los lectores, el acceso rápido y económico a
libros de todo tipo. Los autores conservan sus derechos de copyright y obtienen
una ganancia entre 300 o 400 % mayor a la que reciben en el circuito tradicional.
Los libros publicados no tienen soporte en papel, sino que se almacenan, compran
y leen desde la red y en la computadora del lector. Esos mismos libros se almacenan
en formato dígito-óptico el que permite publicarlos con el sistema
P.O.D. ("print on demand" o "impresión a pedido").
En este caso, los libros se imprimen en papel en el momento de la compra, por
lo tanto, no existen tiradas de gran cantidad de libros ni acumulación
de "stock". Libros en red dispone de cientos de títulos clásicos
y de varias decenas de libros de autores modernos en los más variados
temas, su colección se aproxima a las 2 000 obras.
El mercado editorial
Las firmas editoras tradicionales disfrutan de los derechos de los autores,
sin embargo, el circuito tradicional de impresión, por sus elevados costos,
deja fuera a miles de autores y libros.
En efecto, salvo que un libro pertenezca a un autor famoso, se debe pagar por
realizar su edición, porque son muy pocos los escritores a los que las
editoriales tradicionales financian en la impresión y comercialización
de sus libros.39
El costo de editar su propia obra -las llamadas "ediciones de autor"-
suele ser muy elevado, otro tanto ocurre si el escritor pretende que su libro
se comercialice en los circuitos normales mediante distribuidores y librerías.
Una tirada de 200 ejemplares suele tener un costo de impresión para el
autor de alrededor de $1.500 a $ 2.000 USD, sólo para imprimir el libro.
Si se pretende además su venta, el distribuidor pedirá un 50 o
60 % del precio de tapa como comisión.
A esto, súmesele los problemas de distribución.31
Aun si se le paga por editar sus libros, los márgenes como autor difícilmente
superen el 10 % de su valor.
La edición digital
Los cambios de la edición digital con respecto a la tradicional son radicales.
Los costos de edición no superan los $ 600.00 USD (sin límite
de copias, no son necesarias las reimpresiones) y los márgenes del autor
nunca son menores del 30 %, incluso pueden llegar al 40 o al 50 % en ciertas
condiciones. Obviamente nadie piensa que la edición digital podrá
desplazar íntegramente al "libro real".39 El libro posee un
formato muy eficiente y cómodo, probado a lo largo de cientos de años.
Por otro lado, los contratos de muchos de los principales escritores en todos
los rubros pertenecen a editoriales "físicas".
Ahora bien, las ventajas de la edición digital son muchas:39
En muchos casos la edición digital aparece como la opción más apropiada para la publicación de manuales de cátedra, tesis, materiales de empresas, libros especiales, etcétera.
Durante siglos, el papel ha sido el principal medio de distribución
del conocimiento; sin embargo, los procesos convencionales de publicación
son lentos, muchas obras están obsoletas desde el momento mismo en que
se presentan al público debido, entre otros aspectos, al tiempo que transcurre
entre la presentación del original y su versión en forma impresa;
su distribución también representa una significativa inversión
en costo, tiempo y esfuerzo. Baste señalar que uno de los problemas de
las instituciones de la educación superior es precisamente, la distribución
de su producción editorial, cuya actualidad se pierde frecuentemente
sin salir de las bodegas de almacenamiento.5
En contraste con los medios convencionales, los diferentes medios de soporte
electrónico, aportan indiscutibles ventajas; particularmente en cuanto
a las posibilidades de acceso, capacidad de actualización inmediata,
mayor compactación, además de la posibilidad de procesar conocimientos
y datos de muy diversas formas lo que incrementa su valor agregado. Lo anterior
explica que la tendencia hacia las publicaciones electrónicas sea cada
vez mayor, sobre todo si considera que el poder de las microcomputadoras se
duplica cada dos años.5
Es bueno señalar que las bibliotecas por medio de sus políticas de desarrollo, formación y mantenimiento de acervos, deben permanecer abiertas a la transición, adaptar los diferentes medios de comunicación a las exigencias de sus usuarios y trabajar en la búsqueda de un nuevo equilibrio. Estas políticas deberán asegurar la colaboración y la compartimentación en el acceso remoto a la información. Los presupuestos, por consiguiente, deberán considerar además de las suscripciones a títulos electrónicos a texto completo, otros rubros como el acceso remoto multiusuario y el derecho a obtener copias de artículos de medios electrónicos en papel, en dependencia de los contratos efectuados con los publicadores y sus agentes.
Definición
Una biblioteca digital no es una simple colección de documentos digitalizados
que se consultan mediante un catálogo en línea; sino que es todo
un espacio de investigación capaz de generar conocimiento. En lo que
se refiere a los usuarios, estos no se encuentran de manera aislada, más
bien forman parte de un gran grupo de colaboración en el cual se benefician
todos.5
No es nada fácil en estos momentos definir qué es una biblioteca
digital, es decir, lo que cada uno entiende por biblioteca digital, y más
concretamente, distinguir entre el uso y el significado de los diferentes términos
que se utilizan para definir esta realidad. Básicamente, se han utilizado
y mezclado tres conceptos que, pese a tener connotaciones diferentes, muchas
veces han pretendido definir lo mismo: biblioteca electrónica, biblioteca
digital y biblioteca virtual. Varias son las definiciones que se han aplicado
a las bibliotecas digitales. Algunas defienden que las bibliotecas digitales
son meramente bibliotecas electrónicas.
La biblioteca electrónica es aquella que permite acceder a bancos de
información en formato electrónico.
Este tipo de bibliotecas incluiría también los catálogos
automatizados de bibliotecas tradicionales. Según esta definición,
la biblioteca electrónica intentaría reproducir la producción
impresa, pero con un medio diferente del soporte papel. La biblioteca digital
entonces seguiría los pasos de la biblioteca electrónica, ella
introduciría otros tipos de materiales, es decir, como los digitales.
Otras definiciones proponen un enfoque más tecnológico, e incluyen
servicios que se ofrecen a partir de los sistemas de distribución de
las redes.
El concepto de biblioteca digital no es únicamente el equivalente de
repertorios digitalizados con métodos de gestión de la información.
Es más bien, un entorno donde se reúnen colecciones, servicios
y personal que favorecen el ciclo completo de la creación, difusión,
uso y preservación de los datos, para la información y el conocimiento.
La mayoría de los expertos en biblioteconomía y documentación
definen las bibliotecas digitales como repertorios de objetos digitales, más
o menos organizados, que sirven a una comunidad de usuarios definida; ellas
respetan los derechos de autor y los gestionan, además disponen de mecanismos
de preservación y conservación apropiados.5
Esta definición tiene en cuenta que estos repertorios constan de datos
(el contenido) y metadatos (la información que describe los datos), así
como que ellas incorporan técnicas de búsqueda y recuperación
de la información. Hay otras definiciones que enfatizan en la interacción
de las computadoras y de las personas, así como en la interfaz que permite
acceder a la información.
Asimismo, estas definiciones señalan que en las bibliotecas se tratan
los datos de acuerdo con el ciclo de la gestión del conocimiento: organización,
comunicación/difusión, almacenamiento, búsqueda, filtraje/selección
y reutilización. Por lo general, las bibliotecas digitales se implementan
en instituciones culturales cuyo objetivo es hacer accesibles sus fondos a los
usuarios.5
El concepto de biblioteca digital lleva implícito un proceso de innovación
tecnológica que modifica la producción, la organización
y la difusión de la información. Las bibliotecas digitales incluyen
una enorme gama de tipologías. No ofrecen únicamente impresos,
sino que incluyen imágenes, videos, sonido, reproducción de elementos
en 3D, datos, mapas, etcétera.
Su cubrimiento es multidisciplinario y va desde la literatura y el arte hasta
la música, la medicina y muchas más. La biblioteca digital no
intenta "copiar" la realidad impresa, sino que genera una nueva estructura
de la información que hace que esta evolucione desde el concepto lineal
del libro y los documentos tradicionales al concepto hipertextual, donde la
información llega al usuario de formas muy variadas y provista de todo
tipo de vínculos, los cuales permiten ampliar, concretar o explicar los
contenidos de forma simultánea y diferente. El hipertexto incluye mucha
más información no textual que el impreso, al incorporar elementos
multidimensionales. Con estas definiciones, puede elaborarse el siguiente esquema
de caracterización:
Biblioteca clásica: Sus contenidos se encuentran en soportes físicos, el acceso se realiza mediante referencias bibliográficas consignadas en los catálogos.
Biblioteca electrónica: Sus contenidos se hallan en soporte electrónico, el acceso ocurre mediante medios físicos (CD-ROM), o electrónicos (acceso en línea).
Biblioteca digital: Sus contenidos se ubican en soportes electrónicos y digitales, el acceso se produce en línea mediante redes telemáticas.
Biblioteca virtual: Sus contenidos en soporte electrónico y digital, el acceso en línea se realiza mediante redes telemáticas (como en las bibliotecas digitales).
¿Qué es entonces una biblioteca digital?
No existe una definición consensuada de "biblioteca digital"
al ser un término bastante nuevo que se utiliza para describir una amplia
gama de conceptos y que, por lo general, se intercambia indiscriminadamente
con los términos biblioteca electrónica y virtual. En la definición
más amplia de la palabra, se podría decir que una biblioteca digital
es una colección de servicios y objetos de información los cuales
se acceden vía medios electrónicos o digitales.40
Una definición más estricta exige que la colección esté
organizada. Al igual que en una biblioteca tradicional, que los documentos estén
catalogados y clasificados para su recuperación. Los documentos se acceden
y leen mediante la computadora. En los casos de las bibliotecas digitales en
línea, pueden accederse desde cualquier máquina conectada a la
red.
El ideal es que la biblioteca digital ofrezca servicios, organización,
clasificación, catalogación, acceso y recuperación de la
información y la presentación electrónica de los materiales.
¿Cuál es la diferencia entonces entre los catálogos en
línea, las bases de datos en línea y una biblioteca digital?
Algunas bibliotecas tradicionales utilizan Internet para ofrecer servicios bibliotecarios.
Ellas permiten:40
Esto sin embargo, no equivale a una biblioteca digital, porque el grueso de los documentos se soporta en papel y se almacena en un edificio. De igual manera, se podría argumentar que un grupo de materiales, publicados electrónicamente, no equivale a una biblioteca digital porque no es un material organizado, catalogado y clasificado.
Antecedentes
Entre los años sesenta y setenta, se desarrollaron pequeños repertorios,
o bibliotecas electrónicas, que se basaban sobre todo en la automatización
de noticias bibliográficas, que se acompañaban algunas veces de
pequeños resúmenes. Las bibliotecas digitales, o mejor dicho,
las bibliotecas electrónicas de esta época se caracterizaban por
incluir únicamente texto. Los primeros ejemplos probablemente se remonten
a la automatización de los catálogos de bibliotecas, con sus grandes
cantidades de referencias bibliográficas; luego vinieron las bases de
datos comerciales, normalmente multitemáticas, que registraban los contenidos
de publicaciones periódicas, conferencias, etc. de interés para
la comunidad investigadora y cuyo formato más habitual era los CD-ROM.
Más adelante, con el uso creciente del acceso en línea, derivado
de los progresos en las comunicaciones y la tecnología informática,
los museos, pinacotecas y otras instituciones culturales decidieron dar un acceso
libre a sus fondos sobre la base de estos nuevos medios. Simultáneamente,
de forma más o menos espontánea, aparecieron repertorios de documentos
de todo tipo, generados por diferentes instituciones, grupos o incluso individuos
particulares.41
En los años noventa, gracias al rápido progreso de las nuevas
tecnologías, los repertorios a texto completo aumentaron considerablemente
y cambiaron notablemente su forma de visualización, adoptaron interfaces
cada vez más sencillas de utilizar.
También incorporaron nuevos elementos: texto, datos, imágenes,
figuras 3 D, gráficos, videos, audio, etc. y nuevas tecnologías:
gestores de bases de datos, sistemas de información geográfica,
hipertexto, sistemas multimedia, lenguaje natural, procesamiento y recuperación
de la información, entre otras. En Estados Unidos, el interés
por las bibliotecas digitales crece como resultado de la creación en
1994, de la Digital Libraries Initiative, patrocinada por la National Science
Foundation (NSF), DARPA (Defense Advanced Research Projects Agency) y la NASA.
Su misión es impulsar el progreso tecnológico en la recolección,
almacenamiento y organización de la información digital y en los
métodos que faciliten la búsqueda, recuperación y procesamiento
de los datos mediante las redes de comunicaciones. Estos desarrollos tienen
un gran interés para la educación, sobre todo para la educación
a distancia (universidades virtuales), así como para la difusión
de la información, por ejemplo, las bibliotecas y los museos virtuales,
porque permiten el tratamiento de todo tipo de materiales, imágenes,
audio, video, etcétera.41
Características
Las bibliotecas digitales, al dar acceso a grandes repertorios de información, deben desarrollar herramientas y tecnologías para añadir nuevos valores, orientados a mejorar el acceso al conocimiento y a los significados contenidos de las colecciones digitales. La rápida expansión de Internet y el uso generalizado de la World Wide Web han producido una evolución y una revolución en los productos documentales que ofertaban los editores. Las bases de datos en CD-ROM son sustituidas, cada vez más, por el acceso en línea, aunque la velocidad de las conexiones todavía no está, en algunos casos, a la altura de lo que sería aceptable, con las ventajas que ello supone para la actualización inmediata de los datos y la carencia de importancia de la ubicación del usuario, todo lo cual hace que el producto sea mucho más atractivo. El valor de las bibliotecas digitales depende de la calidad de los contenidos y de su organización, así como de los sistemas de gestión que facilitan el acceso a los datos almacenados. Es muy importante que exista una colaboración entre informáticos, profesores y bibliotecarios/documentalistas en el diseño de las bibliotecas digitales. También es importante un sistema de comprobación y seguimiento continuo que permita observar la evolución del diseño adoptado y que recoja las respuestas de los usuarios.41
La Association of Research Libraries (ARL) señala elementos comunes
a los diversos términos con los que se designan las bibliotecas digitales
(electrónicas, virtuales, etc.). Algunos de estos elementos son:
Los formatos utilizados en estos momentos para la confección de bibliotecas
digitales pueden clasificarse como de tipo abierto o cerrado. Son formatos de
tipo abierto, es decir, pueden manipularse con más facilidad, los formatos
derivados del SGML: HTML, XML, etcétera. Son formatos de tipo cerrado,
es decir, presentan más dificultades para ser cargados, modificados o
manipulados, el Acrobat, PDF, etc. Algunas instituciones, que han implementado
bibliotecas digitales, desarrollan sus propios formatos, por ejemplo, la University
of California (Berkeley) que impulsa el formato MVD (multivalent documents).
El MVD es un nuevo modelo de documento, altamente extensible, compatible con
múltiples plataformas, soporta documentos en diferentes formatos y permite
una composición y distribución de los datos y del programa coherente.
La facilidad de empleo de la documentación digital (transferencia de
copias, cambios de soporte, de formato, etc.) ha hecho que los editores y otros
colectivos afines alcen sus voces para reclamar que se respeten los derechos
de autor. 41 La biblioteca digital debe cumplir entonces una serie de requisitos
para difundir sus contenidos. Debe disponer de los metadatos necesarios para
añadir valor a la mera acumulación de información. Ellos
tienen una gran importancia en la composición de las bibliotecas digitales,
al permitir una búsqueda efectiva y precisa.
Problemática actual
Muchos autores han presentado Internet como una gran biblioteca digital. La avalancha de información existente en la red pone de manifiesto la importancia del profesional de la información, que guía al usuario en la búsqueda y selección de la información conseguida. Para la consecución del objetivo de construir un gran sistema de bibliotecas digitales, hay en estos momentos tres áreas problemáticas de difícil tratamiento, sin ayuda del trabajo interdisciplinario: los cambios tecnológicos, los cambios económicos, así como los cambios sociales y culturales. 41
Las bibliotecas digitales tienen varias ventajas entre las que se encuentran:
No se sabe con certeza cuál será el futuro de las bibliotecas,
no es necesario reconocer que se precisa de nuevas habilidades para responder
a las necesidades de los nuevos servicios de información. Es muy probable
que la biblioteca continúe operando con materiales impresos, no obstante
que las publicaciones científicas tienden al formato electrónico,
debido entre otras razones, a su versatilidad y posibilidad inmediata, tanto
de actualización como de distribución.41
Las listas de discusión, llamadas también listas de interés,
listas de distribución o listas electrónicas, se pueden definir
como un conjunto de personas que se comunican mediante el correo electrónico,
con la peculiaridad de que, además de poder enviarse mensajes individualizados
entre ellas, tienen la posibilidad de enviarlos simultáneamente a la
totalidad de sus componentes.
Constituyen un medio de publicación informal de gran utilidad para el
intercambio abierto de información. Ellas son un instrumento de relación
para los interesados en un tema, al permitir el intercambio de noticias y experiencias,
la formulación de preguntas y la asistencia a los debates, participar
directamente en ellos o ser, si así lo desean, meros espectadores. Por
lo general, la participación en ellas es gratuita y la información
que circula posee un carácter educativo, recreativo, comercial y de investigación.
Es posible suscribirse o retirarse de ella en cualquier momento, según
interés y voluntad del suscriptor.
Las listas permiten a grupos de personas, geográficamente distantes,
intercambiar puntos de vista o aportar conocimientos, experiencias o dudas y,
al mismo tiempo, aprender de las experiencias transmitidas por los demás.
Están disponibles en grandes ordenadores y se gestionan por programas
informáticos llamados servidores de listas. Los servidores de listas
cuentan con una dirección de correo electrónico y pueden manejar
numerosas listas de discusión, a las que los usuarios, aunque estén
en diferentes ciudades y países, se suscriben para participar en debates
sobre temas específicos. Existen cientos de listas, con una tendencia
marcada hacia su incremento, porque el requisito principal para la apertura
de una lista es que, al menos, 10 personas estén interesadas en un tema
determinado. 42
Una lista de correo es, en pocas palabras, un foro donde participan varias personas
que comparten intereses comunes. Las listas tienen un administrador, cuya función
principal es mantener la lista de direcciones actualizada. También, puede
existir un "moderador", el cual no suele coincidir con el administrador,
cuya responsabilidad es revisar los mensajes que llegan a la lista y decidir
si deben distribuirse o no. Esto presupone que existen listas públicas
y privadas, aunque las primeras son las más difundidas. Una vez enviado
el comando de solicitud de suscripción el interesado recibirá
un mensaje con la notificación de su aceptación. Es muy importante
conservar el mensaje de bienvenida a la lista, que es enviado automáticamente
por el servidor, porque en él se indican los comandos para acceder al
servidor de información y las reglas establecidas para los suscriptores.
En este primer mensaje, se define a qué dirección electrónica
debe remitir los mensajes que circularán en la lista y a cuál
archivo del servidor se deben dirigir los comandos para obtener copias de la
información depositada para uso común de los afiliados. De modo
que es necesario diferenciar bien cuál es la dirección electrónica
de la lista de discusión y cuál es la del servidor.42
Existen muchos sitios de Internet donde tratan temas muy relacionados con la
firma digital, el tratamiento de los derechos y leyes en este campo, las políticas
tomadas por algunos estados con las publicaciones y de los mejores sitios de
publicaciones electrónicas en sus distintas modalidades. Es interesante
navegar por los mismos.43-45
Es evidente que el presente y el futuro abren un gran espacio a la publicación electrónica, aún no está definido si el formato impreso será sustituido por el electrónico; tampoco está claro el tiempo de transición que requerirán las nuevas tecnologías para asentarse e incorporarse totalmente a los diversos niveles de la vida social.
Uno de los impactos importantes de la publicación electrónica
es en las funciones de los centros de información y bibliotecas. Estas
agencias se transforman poco a poco en un espacio al que se incorporan profesionales
y técnicos para el diseño de fuentes y recursos de información
en medios electrónicos, magnéticos y de multimedia. Deben hoy
también incorporar a ingenieros en informática, a técnicos
en operación de redes y en teleinformática, a diseñadores
de medios y de formatos electrónicos.
Las publicaciones electrónicas representan un salto revolucionario respecto
de las publicaciones impresas. Las publicaciones electrónicas son ante
todo publicaciones soportadas en medios electrónicos. El portador electrónico,
aunque es una condición indispensable, no suficiente para identificar
una publicación electrónica.
Las posibilidades de interacción hombre-publicación y la asociatividad
(hipertexto-hipermedia y multimedia) que ofrecen los modernos programas de computadoras
para el tratamiento de la información, caracterizan las actuales publicaciones
electrónicas.
El desarrollo de las telecomunicaciones y las redes de computadoras; en especial
de Internet, constituyen fenómenos tecnológicos de especial impacto
en las fusiones de la comunicación y la difusión de las publicaciones,
que caracterizan a las publicaciones digitales actuales.
Las características de los portadores electrónicos garantizan
el mejor cumplimiento de las funciones de archivo y memoria de las publicaciones
electrónicas.
Las publicaciones electrónicas se caracterizan por la rapidez en la difusión
y distribución de la información, así como por la inclusión
de información tridimensional, de sonido y video y las facilidades para
su manipulación, con lo que se colocan a la vanguardia respecto a las
publicaciones impresas.
Recibido: 10 de diciembre del 2002
Aprobado: 25 de enero del 2003
Ing. Mayelín Travieso Aguiar
Dirección Provincial de Salud. Ciudad de La Habana. Calle 21 esquina
O, El Vedado, Ciudad de La Habana, Cuba. Correo electrónico: infdps@infomed.sld.cu
1Ingeniera Informática. Jefa del Departamento Informática de Medicamentos Dirección Provincial de Salud. Ciudad de La Habana.