Como parte de las acciones emprendidas para responder a la necesidad de superación
y de actualización permanente de los especialistas y técnicos
del Sistema Nacional de Información de Ciencias Médicas, se diseñó
un vocabulario para la indización de los artículos que se publican
en la revista ACIMED, así como de los reprints que conforman la base
de datos RACI. En el presente artículo se dan a conocer, en apretada
síntesis, las fuentes de datos utilizadas y la metodología adoptada
para confeccionar el vocabulario y se detallan otros aspectos en relación
con su estructura, la forma de presentación de sus términos y
sus aplicaciones.
Descriptores (DeCS): VOCABULARIO; RESUMEN E INDIZACION; CIENCIAS DE LA
INFORMACION
Descriptores (DeCI): VOCABULARIO; INDIZACIÓN; CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN
As part of the actions carried out to respond to the need of constant upgrading
and up-dating of specialists and technicians in the National Medical Science
Information System, a vocabulary stock was designed for the indexing of the
articles published in the journal ACIMED, as well as the reprints included in
the RACI data base. In this article information is provided, in a synthetic
manner, on the data sources used and the methodology applied to make up the
vocabulary, and other aspects related to its structure, term presentation and
applications are detailed.
Subject headings (DeCS): VOCABULARY; ABSTRACTING AND INDEXING; INFORMATION
SCIENCE
Subject headings (DeCI): VOCABULARY; INDEXING; INFORMATION SCIENCES
El hecho de que las lenguas más utilizadas a través del tiempo
en las distintas disciplinas científicas hayan rebasado los límites
de sus respectivas naciones de origen, se explica en el carácter internacional
de las ciencias. En un principio, fue el griego el idioma predominante en toda
Europa. Luego, con el advenimiento de la Edad Media, este cedió su lugar
al latín, mientras que durante los siglos XVII y XVIII fue el alemán
el que sobresalió como idioma del sistema de conocimientos sobre la naturaleza,
la sociedad y el pensamiento.
Por otra parte, conviene recordar que por aquella época se tenían
por sabios a quienes guardaban en su memoria un enorme bagaje de información.
Estos individuos eran como compendios vivos de las reglas de las ciencias y
las artes, capaces de reemplazar entonces, a los verdaderos prontuarios. Esa
posibilidad existía porque el volumen de conocimientos no era en realidad
muy grande. Un ejemplo elocuente es el del célebre filósofo y
matemático alemán Gottfried Wilhelm Leibnitz (1646-1716) quien,
con la gran cantidad de trabajos que redactó y publicó en latín
y en francés y, por supuesto en alemán, demostró la capacidad
de los científicos de aquellos tiempos de comunicarse en varias lenguas.1
En el siglo XIX comenzó a vislumbrarse el cambio diametral que se produciría
luego en la hegemonía lengüística, por cuanto desde sus inicios
se produjo un auge de la influencia del inglés, el cual llegó
a convertirse en la "lengua franca" de las ciencias, sobre todo tras
la Segunda Guerra Mundial, cuando logró desplazar al alemán en
el contexto de las ciencias naturales. Este hecho trajo consigo que los propios
investigadores germanoparlantes suelan publicar desde entonces en ese idioma
sus resultados más importantes.2
Cuando se habla en específico de las ciencias de la información,
se hace referencia a un aspecto importante del acontecer científico y
cultural de la época actual, el cual más que internacional, es
ya indispensable en cualquier esfera de la vida social. Así, las ciencias
de la información forman parte de todo lo que tiene que ver hoy día
con la evolución y el perfeccionamiento de la especie humana y de su
entorno, con independencia de que su valiosa contribución al logro de
una mejor visión del mundo ha conllevado la necesidad de buscar recursos
que permitan al menos asimilar la mayor cantidad de sus potencialidades en función
de un fenómeno concreto. Ya quedaron atrás los tiempos en los
que un individuo o un reducido grupo de personas era capaz de asimilar la mayor
parte o una gran proporción de los conocimientos disponibles.
Entre los recursos de ayuda a la recuperación efectiva de la información
ante el desafío impuesto por la actual revolución en el proceso
de comunicación para poder acceder al conocimiento, sobresalen los lenguajes
de búsqueda informativa con aptitudes para asimilar los atributos del
lenguaje natural, tanto desde el punto de vista lógico como en el aspecto
semántico, ya se trate del inglés, el español, el alemán,
etc.
Si bien la existencia de este tipo de vocabulario data de hace más de
una centuria, la asignación de epígrafes o de descriptores cobra
actualmente un valor incalculable, toda vez que se vive una época de
grandes transformaciones, no sólo en las formas de conocer y de comunicarse,
sino también en los modos de hacer y de pensar en cualquier actividad
de la especie humana.3,4 De ahí su carácter
de vehículos facilitadores de inteligencia y, por tanto, de elementos
importantes para la productividad científica.
De lo anterior se infiere que los también llamados "lenguajes artificiales",
tradicionales, indicadores del contenido de los documentos o de las solicitudes
de información, tienen hoy día aplicación en cualquier
esfera del conocimiento, con inclusión de las ciencias de la información.
El objetivo del presente trabajo es dar a conocer de modo sintético los
pormenores que condujeron a la creación de un vocabulario con términos
para la indización en ciencias de la información, concebido para
responder en principio a la necesidad de superación y actualización
constante del personal que labora en el Sistema Nacional de Información
de Ciencias Médicas (SNICM). Asimismo se indica la estructura de dicho
vocabulario, la forma de presentación de sus términos y sus diversas
aplicaciones.
Los especialistas y técnicos del SNICM están familiarizados
con los tesauros Medical Subject Headings (MeSH) y Descriptores en Ciencias
de la Salud (DeCS), los cuales son dentro de ese medio los máximos exponentes
del proceso de transformación lingüística para representar
y describir contenidos documentarios y solicitudes de información sobre
las ciencias de la salud y sus disciplinas afines.5,6
Estos profesionales, además de facilitadores de conocimientos, cuyos
aportes como tales se refleja en el perfeccionamiento cualitativo de la asistencia,
la investigación y la docencia médica, son a su vez consumidores
y generadores de información dentro de la rama que cultivan, razón
por la cual deben disponer de mecanismos que faciliten potenciar también
su quehacer en este sentido. Para responder a ese requerimiento, se ha puesto
en práctica más de una iniciativa con positivos resultados,7,8
sin embargo, el propio desarrollo de estos proyectos ha conllevado nuevas exigencias,
a las cuales ha sido necesario hacerles también frente. Por ejemplo,
el hecho de agregarle valor a la producción de la revista ACIMED con
la traducción de los resúmenes al inglés y la indización
de los artículos con vistas a su inclusión en bases de datos internacionales,9
significó un nuevo desafío a partir de 1996, al igual que el empeño
de crear y poner en explotación una base de datos para beneficio de los
mismos profesionales.8
Para encarar este reto, se comenzaron a indizar los artículos de ACIMED
y los reprints de la base de datos RACI con el vocabulario DeCS, formado por
categorías, en las cuales se agrupan los descriptores afines a determinada
materia. Así, la categoría A para Anatomía, la B para Organismos,
la C para Enfermedades, la L para las Ciencias de la Información, etc.10
Desde el mismo comienzo de este trabajo se detectó la insuficiencia de
los descriptores de la categoría L del DeCS para la indización
de todos los aspectos que abarcan actualmente las ciencias de la información.
Este inconveniente dio lugar a la búsqueda de una solución inmediata,
dada la necesidad imperiosa de contar con un vocabulario que pudiera reflejar
de modo permanente el contenido de los artículos publicados en ACIMED
y de los reprints que alimentan la base de datos RACI. Al efecto se ejecutaron
varias acciones en diferentes etapas, la primera de las cuales consistió
en visitar algunas bibliotecas con el fin de conocer los vocabularios que utilizan
para la indización. Como resultado de esta gestión se supo que
dicha labor se hace con palabras clave sobre las cuales no se tiene control
alguno.
El punto de partida de la segunda etapa fue la consulta de tesauros, diccionarios,
trabajos de diploma y otros documentos vinculados con el tema, de los cuales
se extrajeron términos que luego se ordenaron alfabéticamente
en un fichero con su equivalente en inglés y se sometieron a una minuciosa
revisión para evitar sinonimia. Asimismo procede informar que desde el
comienzo de los trabajos de indización con los 700 términos seleccionados
de inicio, se notó la necesidad de disponer de listados auxiliares y
de ampliar el número de calificadores adscriptos en el DeCS a la categoría
L. Esto condujo a dedicar la tercera etapa a la agrupación de los términos
obtenidos según áreas temáticas, para formar cadenas jerárquicas
con su correspondiente encabezamiento en cada caso. Con posterioridad se introdujeron
todos los términos en el programa DECSA, soportado en CD-ISIS, versión
3.7 de 1993, para lograr el índice permutado y se emprendió el
proceso de ordenamiento alfabético de los términos en idioma inglés
con su equivalente en español. Esta última acción obedece
a que el 90% de los reprints que conforman la base de datos RACI están
originalmente publicados en ese idioma.
Por otra parte, la necesidad de ampliar el número de calificadores tuvo
su origen en que los 14 adscriptos a la categoría L del DeCS fueron insuficientes
para expresar con el nivel de detalle requerido el contenido de una gran cantidad
de reprints y de los artículos de temáticas tan diversas publicados
en la revista ACIMED. Entonces se analizó el número de veces que
fue necesario usar otros calificadores para luego adoptarlos (anexo 1).
La cuarta etapa abarcó la incorporación de términos tomados
de los textos de los propios reprints y la proyección de otros elementos
necesarios para la conformación final del vocabulario, tales como la
introducción, la forma de presentación de los términos,
las abreviaturas utilizadas, los calificadores, etc. El trabajo de composición
se llevó a cabo en lenguaje Microsoft Word de Window 98.
Este vocabulario, cuyo título responde a su cualidad de ser una "Propuesta de Términos para la Indización en Ciencias de la Información", consta de cinco páginas preliminares, donde aparecen la portada, la tabla de contenido, la introducción, los agradecimientos, la forma de presentación de los términos, las abreviaturas y los calificadores. A estas les siguen otras 187 páginas dedicadas a la lista alfabética, compuesta por 1 225 términos; la lista jerárquica, la lista permutada y la lista de términos en inglés.
Lista alfabética
Como su nombre lo indica, en ella aparecen los términos en orden alfabético
con su equivalente en inglés. Algunos de estos vocablos van acompañados
de notas de alcance para la mejor orientación del indizador. A la mayoría
de los términos se adjuntan también el encabezamiento de la cadena
jerárquica a la que pertenece y su correspondiente término genérico;
así como los términos específicos y relacionados en los
casos que los tuvieran. Esta lista es la principal fuente para la indización
(anexo 2).
Lista jerárquica
En esta parte se agrupan los términos en cadenas jerárquicas.
De ahí que a continuación de un vocablo que sirve de encabezamiento,
se ubiquen otros términos a él subordinados. Su utilidad radica
en que permite indizar con un mayor grado de especificidad (anexo 3).
Lista permutada
Aquí están consignadas alfabéticamente todas y cada una
de las palabras que componen los términos simples o compuestos del vocabulario.
Su utilidad está dada en que por medio de ella se puede lograr una indización
más exacta a partir del conocimiento de una sola de las palabras integrantes
de cualquier término (anexo 4).
Lista de términos en inglés
En esta relación se encuentran los mismos términos de la lista alfabética, expresados en idioma inglés con su equivalente en español. Su existencia obedece a la eventual necesidad de procesar documentos originalmente redactados en ese idioma (anexo 5).
Dotar al trabajador de la información de una herramienta para que este
lleve a cabo en su propia disciplina la labor de indización de una manera
más eficaz, es una exigencia igual a la que se hizo sentir al momento
de surgir la de que cada ciencia contara con un conjunto de vocablos normalizados
o, al menos, reconocidos por la comunidad científica; del mismo modo
que la evolución y desarrollo del lenguaje hablado conllevó la
urgencia de crear soportes donde se registraran, en un orden determinado, las
voces y giros idiomáticos para hacer más transparente la capacidad
de comunicación intrínseca del hombre.
Como se puede inferir de la lectura de este artículo, los términos
que se proponen para la indización en ciencias de la información
tratan de dar una modesta respuesta a esta cada vez mayor exigencia. Sin pretender
en principio que con ellos los adeptos a la indización dispongan ya de
un instrumento acabado para abrirse camino en la complicada urdimbre de esta
actividad, el solo hecho de poder divulgar a través de estas páginas
la existencia del vocabulario posibilita, su perfeccionamiento con las valiosas
sugerencias de los interesados en el tema.
Vale recalcar que este vocabulario, más que una mera serie de palabras
reunidas por obra de la imaginación, es el resultado de una engorrosa
y dilatada consagración al estudio y a la coordinación de los
términos más usados en una ciencia polimorfa que evoluciona de
modo vertiginoso y que, en consecuencia, trae consigo la aparición al
vuelo de gran cantidad de nuevas expresiones. Procede también subrayar
que el plan seguido en la experimentación es rigurosamente científico
y original, aun cuando guarden alguna semejanza con trabajos de otros autores
que hayan abordado el asunto.
La obra aquí descrita de manera tan somera se emprendió porque
se creyó útil, dada su posibilidad de llenar un vacío.
Por eso este primer esfuerzo será doblemente honrado, si en verdad resulta
provechosa a los indizadores, y si puede por lo menos servir de antecedente
a otra que se acerque más a la perfección.
ANEXO 1 Calificadores
análisis............................................................................anal.................
AN
(analysis)
aptitud ...........................................................................aptit...................
AL
(ability) (abil)
*clasificación .................................................................
clas .................. CL
(classification) (class)
control...........................................................................contr...................CT
(control)
desventajas....................................................................desv....................
DE
(disavantages) (disav)
durabilidad..................................................................durab.................
DU
(durability)
*economía .....................................................................econ
.................. EC
(economics)
*educación ...................................................................educ
................... ED
(education)
efectividad....................................................................efect
.................. EF
(effectiveness) (effect)
eficiencia.....................................................................efic.....................
EY
(efficiency) (effic)
*estadísticas y datos numéricos ................................estadist
................ SN
(statistics and numerical data) (statist)
fiabilidad...................................................................
fiab .....................RY
(reliability) (relia)
habilidades................................................................habil.....................SK
(skilfulness) (skilf)
*historia ....................................................................
hist ..................... HI
(history)
*instrumentación ...................................................
instrum ................. IS
(instrumentation)
*legislación y jurisprudencia .................................. legis
.................... LJ
(legislation and jurisprudence)
*métodos ...............................................................
métodos ................. MT
(methods) (methods)
*normas ................................................................. normas
................... ST
(standards) (stand)
*organización y administración ............................ org
....................... OG
(organization and administration) (organ)
perspectivas.............................................................pers........................PE
(perspective)
*provisión y distribución .....................................
provis ..................... SD
(supply and distribution) (supply)
*recursos humanos ............................................rec hum .....................MA
(manpower) (man)
*tendencias .......................................................... tend
....................... TD
(trends) (trends)
*utilización .........................................................
util ........................ UT
(utilization)
ventajas............................................................... vent.........................AV
(advantages) (adv)
Leyenda:
* Calificadores DeCS
ANEXO 2 Lista alfabética
ANEXO 3 Lista jerárquica
ANEXO 4 Lista permutada
ANEXO 5 Lista de términos en inglés
Recibido: 2 de diciembre del 2002
Aprobado: 18 de enero del 2003
Tec. Soledad Díaz del Campo
Editorial Ciencias Médicas (ECIMED).
Calle I No. 122 esq. Línea, piso 10, El Vedado, Ciudad de La Habana.
Cuba.
1Técnica en Bibliotecología Médica. Editorial Ciencias Médicas (ECIMED).