Se patentiza la necesidad de sistematizar la literatura médica cubana
de épocas pasadas, como alternativa para garantizar que las generaciones
actuales y futuras de profesionales de la salud tengan la posibilidad de acceder
a la producción científica de sus colegas que vivieron en otros
períodos. Se evidencian las posibilidades reales de lograr ese propósito
mediante la aplicación de las nuevas tecnologías de la información
y la comunicación disponibles en la red INFOMED y se explican los antecedentes
que sirvieron de motivación para sugerir su puesta en práctica.
Se exponen los resultados del trabajo realizado a partir de estas consideraciones,
a fin de dar a conocer la existencia de valiosas fuentes de información
cientifico-médicas generadas en Cuba durante la época colonial
y de ponerlas al alcance de los usuarios mediante la digitalización de
sus textos completos. Se presenta además la base de datos RECU, diseñada
con el objetivo de que sirva de paso intermedio entre las necesidades de información
de carácter histórico y su satisfacción, en tanto brinda
los datos bibliográficos y la localización de los artículos
de revistas médicas cubanas publicadas durante el siglo XIX.
Palabras clave: bibliografía, medicina, Cuba, base de datos, siglo XIX
The need for Cuban Medical literature systematization is evidenced as an alternative to facilitate the access of new generations to scientific production of past periods. The real possibilities to fulfill this purpose are clear, using the new technologies of information and communication available in Infomed and the antecedents are exposed. The work results are exposed to get acquainted the valuable existing medical and scientific information source in Cuba in colonial times and also provide an easier access by full digitalization. The RECU database is presented, an intermediate step among the needs of historical information and their fulfillment, because it offers bibliographic data and also the XIX century Cuban Medical journal articles location.
Keywords: bibliography, medicine, Cuba, database, XIX Century.
En la época actual, en la que la información se ha convertido
en una fuerza productiva de primerísima importancia, se han establecido
diversas estrategias para garantizar el acceso ágil y rápido a
ella de quienes la requieren para cumplimentar sus obligaciones profesionales
en cualquier campo del saber humano. Para nadie es un secreto que la era de
Internet ha significado un paso de avance para la humanidad, cuya magnitud es
comparable en el tiempo con momentos como aquellos en los que el hombre logró
por primera vez articular el lenguaje hablado, expresar sus pensamientos por
escrito, trasladarse de un continente a otro por mar o aire, o comunicarse a
grandes distancias a través de la línea telefónica. Así,
las tecnologías de las telecomunicaciones junto a la aplicación
de las tecnologías informáticas al manejo de la información,
han posibilitado hoy día el surgimiento de eficientes herramientas para
la búsqueda, el almacenamiento y la distribución de este valioso
recurso.
En el contexto nacional cubano, el surgimiento y desarrollo de la Red Telemática
de Salud de Cuba (INFOMED) es una demostración plausible de cómo
se han asimilado las modernas tecnologías y se han aplicado las nuevas
herramientas en función de la generación y uso de originales productos
y servicios de información cientifico -médica, que ofrecen alternativas
útiles para acceder a los textos completos de libros y revistas, a las
bases de datos bibliográficas y factográficas y a otros recursos
de información en línea para beneficio de los médicos que
desarrollan su labor en la esfera asistencial, docente o investigativa y de
los profesionales y técnicos de la salud que cultivan otras disciplinas
afines.
En más de una ocasión se ha evidenciado y justificado la necesidad
de sistematizar la bibliografía médica cubana de épocas
pasadas, dados el rico caudal de conocimientos que contiene y la inminente amenaza
de su desaparición por los efectos del paso del tiempo.1,2,3
Asimismo se ha manifestado la disposición de responder a tal preocupación,
dando cobertura de acceso a esa valiosa literatura mediante la aplicación
de las nuevas tecnologías de la información a través de
INFOMED.3,4 Como fundamentación de este
propósito desde el punto de vista material se mostró, en primera
instancia, el resultado de un estudio, en el cual se había comprobado
que durante el siglo XIX se produjeron en Cuba 65 títulos de revistas
médicas; de ellos sólo 38 (58, 4%) con posibilidades de localización
y recuperación actualmente por la desaparición de los restantes
y 22 (34%) con sus colecciones aún completas (López Espinosa
JA. Catálogo colectivo de revistas médicas cubanas del siglo
XIX. Trabajo presentado durante la III Jornada Provincial de Información
en Salud. La Habana: Ministerio de Salud Pública, 28-30 de abril de 1999).
Por otra parte, en virtud de la experiencia acumulada durante poco más
de ocho años consagrados a la investigación de la literatura médica
nacional del período colonial, se sabe que es escaso el número
de médicos cubanos dedicados a las distintas disciplinas conscientes
de que ésta existe y de que puede serle útil para conocer los
antecedentes de determinados asuntos vinculados a los síntomas, el diagnóstico
y el tratamiento de las enfermedades; a las circunstancias prevalecientes en
la introducción de una técnica quirúrgica; o al origen
y desarrollo de una epidemia en un punto dado del territorio de la isla, por
sólo citar algunos ejemplos. De ello se infirió la necesidad de
buscar vías para divulgar la existencia de esos documentos como primer
paso para inspirar su consulta.
Teniendo en cuenta las anteriores consideraciones, procede dar cuenta de lo que se ha hecho a los efectos de mitigar el rigor del paso del tiempo como factor destructor de la bibliografía médica impresa, así como de poner la información médica producida en Cuba durante el período colonial a la disposición de quienes, de manera consciente o inconsciente, necesitan consultarla y estudiarla para cumplimentar tareas asistenciales, docentes, de investigación, o bien para satisfacer simples inquietudes de índole cultural o histórico. De ahí que el objetivo de este artículo se proyecte a dar a conocer cómo se ha procedido en tal sentido.
El primer paso para estimular el uso de la información registrada en
los documentos médicos de carácter histórico, publicados
durante el período colonial, fue la difusión de su existencia
en forma de artículos, que han ido saliendo desde 1997 en varios títulos
de revistas científicas y en la Sección de Humanidades Médicas
de la página web de la Universidad Virtual de Salud de Cuba. Se trató
que una buena parte de estos trabajos aparecieran en publicaciones de obligada
consulta por los profesionales de la salud con independencia de su especialidad,
si bien hay algunos de ellos referentes a documentos de disciplinas específicas
como la Angiología, la Educación Médica de pregrado y posgrado,
la Estomatología y la Higiene y Epidemiología, los cuales se divulgaron
en las revistas representativas de cada una de ellas.
Paralelamente, se hizo una labor conjunta con la Biblioteca Médica Nacional
(BMN), que consistió en principio en digitalizar monografías y
folletos dados a la publicidad en el período objeto de estudio, todos
de la biblioteca privada del eminente investigador e historiador médico,
profesor doctor José López Sánchez, como condición
previa para tener disponible esta información en versión automatizada
y poder brindar servicios, y para establecer relaciones de intercambio con otras
instituciones, en cuyas bibliotecas se guarda la mayor parte de este patrimonio
cultural, a saber, la Oficina del Historiador del Ministerio de Salud Pública,
la Sociedad Económica de Amigos del País, el Museo de Historia
de la Ciencia y la Tecnología "Carlos J. Finlay" , la
Biblioteca Nacional "José Martí" y la Biblioteca
"Rubén Martínez Villena" de la Universidad de
La Habana.
Por otra parte se diseñó una base de datos bibliográfica, con el fin de poder también contar con una herramienta que haga factible el acceso a la información generada por los científicos cubanos del siglo XIX, en tanto en ella se encuentra la descripción física y la localización de las revistas donde se publicó esa información. Para la creación de esa base de datos se concibió una hoja de trabajo en lenguaje MICROISIS, versión 3,0 y compuesta por diez campos para la conformación de los registros. Con esta operación se generaron las referencias identificadas por un código numérico en orden consecutivo para la búsqueda secuencial, con su contenido igualmente representado en un fichero invertido para la recuperación de los datos por autores o por temáticas. La indización de cada registro se hizo con el vocabulario Descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS).5 Luego de localizado el material de base en las instituciones mencionadas en el párrafo anterior y establecidos los campos y su extensión en cada caso, se procedió a ejecutar las operaciones inherentes a la instalación y alimentación de la base de datos.
Entre 1997 y el primer trimestre de 2004 se publicó un total de 27
artículos referentes al surgimiento y a la evolución de la bibliografía
médica cubana en general, así como a las características
formales y de contenido de las revistas médicas que se editaron en la
isla durante el siglo XIX en particular. Más de la mitad de estos trabajos
han quedado consignados en las páginas de ACIMED y de la Revista Cubana
de Salud Pública, pues en cada una aparecen 8 (29,6%) artículos
y entre las dos suman 16 (59,2%). En esas contribuciones se pueden obtener detalles
acerca del contexto histórico que circundaba el surgimiento de cada publicación,
sus antecedentes, las motivaciones para ponerla en circulación, su dirección
y comité de redacción, los autores que le dieron vida, su tiempo
de duración y los asuntos principales que abordó, entre otros
aspectos de interés.
En estos artículos se pueden encontrar también datos relativos
a los primeros textos escritos en Cuba sobre determinadas especialidades de
las ciencias de la salud o muy vinculadas a ellas, tales como la Angiología,
la Antropología, la Educación Médica de primer nivel y
de nivel superior, la Estomatología, la Farmacia, la Geografía
Médica, la Homeopatía, la Higiene y Epidemiología, la Neurología
y la Neurocirugía, la Obstetricia y Ginecología, la Psiquiatría
y la Salud Pública. Del total de 27 artículos, 5 (18,5%) se redactaron
en revistas que representan actualmente a la bibliografía de las disciplinas
reseñadas, a saber 16 de Abril, la Revista Cubana de Angiología
y Cirugía Vascular, Educación Médica Superior, la Revista
Cubana de Estomatología y la Revista Cubana de Higiene y Epidemiología
(anexo 1).
Con la colaboración de los colegas de la BMN se han digitalizado hasta
el momento de redactar este artículo 80 documentos, muchos de ellos de
incalculable valor, tanto desde el punto de vista bibliográfico como
histórico. Baste decir que entre ellos figura la célebre monografía
del sabio cubano doctor Tomás Romay Chacón titulada Disertación
sobre la fiebre maligna llamada vulgarmente vómito negro, enfermedad
epidémica en las Indias Occidentales, obra que inauguró en 1797
la bibliografía científica nacional y de la cual sólo existen
hoy día en el mundo dos ejemplares en versión impresa. Otros documentos
de suma significación procesados y disponibles ya en formato digital
en la BMN son, por ejemplo, la Memoria sobre la introducción y progresos
de la vacuna en la Isla de Cuba y Descripción del cementerio general
de la Havana, publicados en 1805 y 1806 respectivamente por el propio Romay,
a quien corresponde el mérito indiscutible de haber introducido y propagado
la vacuna en Cuba y de haber sido precursor de la eliminación del antihigiénico
hábito de sepultar a los muertos en las iglesias; el primer libro de
Fisiología escrito en Cuba por el doctor Julio J. Le Riverend Longrou,
que vio la luz en dos volúmenes en 1843 bajo el título de Lecciones
orales de Fisiología Médica; y más de 30 trabajos del inmortal
Carlos J. Finlay Barrés que aparecen en el primer tomo de sus
Obras Completas (anexo 2).
La base de datos denominada RECU y surgida como resultado del procesamiento de artículos publicados en revistas médicas cubanas del siglo XIX, cuenta ya con cerca de mil registros con información bibliográfica. Cada registro contiene los datos de la fuente de procedencia de la información primaria; los descriptores que facilitan la recuperación por materias y las bibliotecas donde se encuentra el documento original. Un ejemplo del resultado de una búsqueda es el siguiente:
Base de datos RECU
Expresión de búsqueda: FIEBRE AMARILLA
Documentos encontrados: 120
Reg. 1/120
Autores: Le Riverend JJ
Título: Memorias sobre la fiebre amarilla
Fuente: El Observador Habanero
Volumen: 2
Número: 11
Páginas: 283-92
Mes: marzo
Año: 1845
Ubicación: Biblioteca Nacional "José Martí";
Museo de Historia de la Ciencia y la Tecnología
"Carlos J Finlay"; Departamento de Libros Raros y Valiosos
de la Universidad de La Habana
De este ejemplo se infiere que RECU funciona en régimen de búsqueda
retrospectiva y que es un servicio de información de carácter
bibliográfico, basado en el análisis y la síntesis del
contenido de fuentes primarias producidas en forma de artículos de revista.
Para acceder a RECU hay que visitar la biblioteca virtual de salud (BVS) en
la siguiente dirección: http://bvs.sld.cu/cgi-bin/wxis/iah/?IsisScript=iah/iah.xis&base=recu&lang=e
Como bien se conoce, la satisfacción de las necesidades de información
es la misión fundamental de la actividad informacional; como también
se sabe que la efectividad de cualquier servicio que se diseñe para ello
está en dependencia de su aporte cualitativo al uso de esa importante
fuerza productiva. En la actual era de la información, en la que los
profesionales consagrados a ella tienen a su disposición una considerable
variedad de recursos para viabilizar el acceso a la profusión de documentos
que en proporciones desmedidas se precipita de modo impetuoso por el ciberespacio
de la word wide web, justo es que se les reconozca su papel por el compromiso
contraído como gestores de la información y del conocimiento.6
Ante la nueva imagen que ha adquirido el profesional de la información
prácticamente desde la irrupción de esta época de modernidad
y de alta tecnología,7,8 se impone pues
que, como parte de su responsabilidad para con el futuro, sea capaz de asumir
también el compromiso de no descuidar la gestión de información
y de conocimiento del pasado. Esta consideración de apariencia paradójica,
tiene su explicación en la evolución misma de la actividad bibliológico-informacional9
y en el hecho más que demostrado que para poder diseñar el porvenir
es indispensable profundizar en los tiempos pretéritos.1,2,10
Como bien se ha demostrado en este artículo, las bibliotecas de varias
instituciones cubanas atesoran documentos médicos de incalculable valor
histórico, a los que no se les había dado hasta ahora suficiente
uso por el desconocimiento de su existencia y por lo difícil de llegar
a la información contenida en ellos. A esto se agrega la amenaza que
gravita sobre su estado físico como consecuencia de la acción
implacable del tiempo.
El primero de dichos inconvenientes se ha comenzado a salvar con la publicación
de varios artículos que han posibilitado la divulgación de estas
fuentes para conocimiento de los profesionales de la salud y de la información.
Ello explica por qué la mayor parte de los trabajos que han visto la
luz hasta ahora aparezcan en la Revista Cubana de Salud Pública
y en la Revista Cubana de Medicina General Integral, por ser ambas las
que teóricamente debe consultar la mayoría de los médicos,
con independencia de su especialidad, su categoría científica,
su rango docente o su responsabilidad asistencial; y también en ACIMED,
la publicación dedicada a los profesionales de la información
y de la comunicación en salud quienes, por razones obvias, deben estar
conscientes de la importancia de esta literatura y, por ende, convertirse en
educadores y formadores de usuarios también en este sentido.
La segunda dificultad analizada en este contexto en relación con el
acceso a los textos de los documentos médicos de la época colonial,
ha comenzado también a ser objeto de atención. Prueba de ello
es la posibilidad que tienen ya los usuarios potenciales de la información
histórica de consultar en la BMN los textos completos en formato digital
de 80 folletos, monografías y artículos que abordan importantes
temas, muchos de ellos salidos de las plumas de eminentes personalidades de
las ciencias de la salud de aquel período. Otra demostración de
lo que se ha hecho para paliar tal contrariedad es haber proporcionado a los
interesados una herramienta de búsqueda como la base de datos RECU, con
la que no sólo es posible saber lo que salió publicado en forma
de artículo escrito por un autor dado sobre determinado asunto durante
el siglo XIX, sino también conocer el lugar exacto donde se puede leer
el texto del documento original.
Como perspectiva inmediata se tiene proyectado continuar la publicación
de artículos que divulguen la existencia de las fuentes de información
médica cubana de la época colonial y seguir alimentando la base
de datos RECU para aumentar el número de sus registros. Asimismo se han
efectuado hasta ahora las coordinaciones necesarias con la Biiblioteca "Rubén
Martínez Villena" de la Universidad de La Habana y con el Museo
de Historia de la Ciencia y la Tecnología "Carlos J. Finlay",
cuyos directivos manifestaron su disposición de colaborar en esta iniciativa
con la puesta de los documentos médicos de la época objeto de
estudio que poseen a la disposición de la BMN con vistas a su digitalización.
Estas organizaciones serán luego beneficiadas con los discos compactos
que se editarán con esa información y con los cuales podrán
brindar también servicios a sus usuarios. Ello redundará en favor
de la conservación de los documentos originales, en tanto no habrá
necesidad de manipularlos con frecuencia.
Las coordinaciones con las restantes instituciones donde existen documentos
de este tipo han quedado bajo la responsabilidad de los especialistas de la
BMN que atienden el área de conservación y restauración
de documentos.
Como bien se ha dicho, cuando se reflexiona sobre la misión del profesional
actual de la información ante los desafíos que plantean las nuevas
tecnologías de la información y la comunicación, salta
a la vista cómo se pueden potenciar y emplear sus beneficios para apoyar
proyectos de informatización, lo que puede sugerir iniciativas aplicables
en favor de disímiles tareas. Tal circunstancia viene a ser la demostración
palpable de que este profesional, lejos de considerarse como un dinosaurio al
borde la extinción por las funciones que tradicionalmente se le ha atribuido,
tiene más bien mucho que aportar a la era de la información.6
Por otra parte, la estrategia puesta en práctica para canalizar el uso
de la información médica cubana de la época colonial, se
ajusta perfectamente a la tendencia actual de sustituir el formato tradicional
por la versión electrónica con sus consiguientes ventajas económicas,
de almacenamiento, seguridad y rentabilidad.11
Por todos los argumentos que se han brindado hasta aquí, se espera que el tiempo dedicado a la investigación de esta literatura y los esfuerzos realizados para que ella se conozca y se utilice, redunden en última instancia en beneficio del restablecimiento y de la conservación y promoción de la salud humana. De tal manera, el hecho de que la bibliografía médica cubana de la época colonial esté ya al alcance del médico del siglo XXI a texto completo en formato digital y pueda localizarla con la ayuda de una base de datos bibliográfica, significa que éste tiene en sus manos otro valioso recurso al cual puede acudir para satisfacer necesidades de información vinculadas al cumplimiento de ese noble propósito.
ANEXO 1
TRABAJOS PUBLICADOS PARA DIVULGAR LA BIBLIOGRAFÍA MÉDICA CUBANA
DE LA ÉPOCA COLONIAL. PERÍODO 1997-2004
Anexo 2
DOCUMENTOS DISPONIBLES A TEXTO COMPLETO EN LA BMN EN FORMATO DIGITAL
Nota: este volumen contiene, entre otros, los importantes trabajos del sabio
cubano Finlay titulados:
Alcalinidad atmosférica observada en La Habana.
Clima de la isla de Cuba.
Moción para crear una comisión permanente de fiebre amarilla.
Reglamento para la comisión de fiebre amarilla.
El mosquito hipotéticamente considerado como agente de transmisión
de la fiebre amarilla.
Informe reglamentario de la comisión de fiebre amarilla.
Patogenia de la fiebre amarilla.
Fiebre amarilla experimental comparada con la natural en sus formas benignas.
Hemoglobina y su medición con un espectro-fotómetro.
Nuevos datos acerca de la relación entre la fiebre amarilla y el mosquito.
Opinión del Dr. Grancher sobre algunas preparaciones para comprobar la
teoría patogénica de la fiebre amarilla.
Apuntes sobre la historia primitiva de la fiebre amarilla.
Transmisión experimental de la osteo-mielitis aguda y deducciones relativas
a la inoculación de la fiebre amarilla.
Nuevas consideraciones acerca de la historia de la fiebre amarilla.
Estado sanitario de La Habana con relación a la fiebre amarilla.
Hematimetría de la fiebre amarilla.
Cultivos de sangre y otros productos de la fiebre amarilla.
Cultivos de sangre de enfermos atacados de fiebre amarilla.
La fiebre amarilla, su transmisión por intermedio del culex mosquito.
Instalación de un laboratorio bacteriológico.
Investigaciones sobre la fiebre amarilla.
Relación entre los cultivos recientes de fiebre amarilla y los observados
el año anterior.
Colonia de tetrágenos sembradas por mosquitos.
Estado actual de nuestros conocimientos tocantes a la fiebre amarilla.
Experimentos comparativos hechos sobre el micrococo tetragenus versatilis.
Los mosquitos considerados como agentes de transmisión de la fiebre amarilla
y de la malaria.
Dos maneras distintas de transmitirse la fiebre amarilla por el culex mosquito.
La etiología de la fiebre amarilla.
Al profesor doctor José López Sánchez, por haber puesto
la literatura médica de la época colonial, guardada en su biblioteca
privada, a la disposición de esta iniciativa.
A la licenciada Bárbara Lazo Rodríguez, Vicedirectora de Servicios
Bibliotecarios del Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas,
por el entusiasmo con que acogió la tarea de digitalizar estas obras.
A la licenciada Consuelo Tarragó Montalvo, por su importante colaboración
en la labor de diseño y puesta a punto de la base de datos RECU.
Recibido :16 de junio del 2004
Aprobado: 8 de julio del 2004
Lic. José Antonio López Espinosa.
Universidad Virtual de Salud de Cuba.
Calle I No 122 esq. Línea, El Vedado, Plaza de la Revolución.
Ciudad de La Habana, Cuba.
Correo electrónico: jale@infomed.sld.cu
1 Licenciado en Información Científico -Técnica y Bibliotecología. Investigador Agregado. Universidad Virtual de Salud de Cuba. Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas.
Clasificación: Artículo histórico
¿Cómo citar esta contribución según el estilo Vancouver?
López Espinosa JA. La bibliografía médica cubana de la época colonial al alcance del médico del siglo XXI. Acimed 2004;12(4). Disponible en: http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol12_4_04/aci05404.htm Consultado: día/mes/año.
Términos sugeridos para la indización
Según DeCS 1
BIBLIOGRAFIA DE MEDICINA; BASES DE DATOS BIBLIOGRAFICAS; HISTORIA DE MEDICINA
DEL SIGLO XIX.
BIBLIOGRAPHY OF MEDICINE; DATABASES, BIBLIOGRAPHY; HISTORY OF MEDICINE 19TH
CENT.
Según DeCI 2
BIBLIOGRAFIA DE MEDICINA; BIBLIOGRAFIA RETROSPECTIVA/conservación; BASES
DE DATOS BIBLIOGRAFICAS ; TECNOLOGIA DE LA INFORMACION/utilización; INFOMED.
BIBLIOGRAPHY OF MEDICINE; BIBLIOGRAPHY, RETROSPECTIVE/conservation; DATABASES,
BIBLIOGRAPHIC; INFORMATION TECHNOLOGY; INFOMED.
1 BIREME. Descriptores
en Ciencias de la Salud (DeCS). Sao Paulo: BIREME, 2004.
Disponible en: http://decs.bvs.br/E/homepagee.htm
2 Díaz del Campo S. Propuesta de términos
para la indización en Ciencias de la Información. Descriptores
en Ciencias de la Información (DeCI). Disponible en: http://cis.sld.cu/E/tesauro.pdf