Julio C. Guerrero Pupo,1 Ileana Amell Muñoz2 y Rubén Cañedo Andalia3
Se tratan ciertos elementos teóricos básicos relacionados con
la tecnología como esfera de la actividad social: sus componentes, clasificaciones,
dimensiones así como el concepto de "tecnología apropiada"
y sus características. Se abordan las tecnologías médicas,
tanto desde una perspectiva clínico-gerencial como ética; así
como el tratamiento pedagógico y profesional que reciben en Cuba los
denominados "tecnólogos de la salud".
Palabras clave: tecnología, tecnología médica, tecnología de la salud, Cuba.
Certain basic elements are touched related with the technology as an sphere
of the social activity: its components, classifications, dimensions thus the
concept of "appropiated Technology" and its characteristics. Medical
technologies approached from a clinic - management view also ethic, as soon
as, the pedagogical and professional treatment received in Cuba by "health
technologists".
Keywords: technology, medical technology, health technology, Cuba.
Durante las últimas décadas, el extraordinario avance experimentado
por las diferentes tecnologías y su introducción en casi todos
los sectores de la sociedad ha revolucionado la mayor parte de las actividades,
tanto a nivel macro como micro-económico, lo que trae como consecuencia,
la "Era del Conocimiento" -sustento de un mundo globalizado- que exige
de una alta preparación profesional, una capacitación continua
y vinculación entre los profesionales de diferentes disciplinas. Por
lo que es imprescindible situar el conocimiento, la ciencia y la tecnología
en lugares prominentes de la escala del saber y la inteligencia,1
en todas las profesiones y oficios.
La tecnología existe en estrecho nexo con el hombre, es un producto
creado por el hombre y del hombre; es un valor. Ella posibilita crear nuevos
valores y modifica de manera sustancial los existentes.
La tecnología nació asociada con la actividad práctica del hombre. Miles de años después, se separó como ocurrió con la ciencia. Ella es una fuerza poderosa en el desarrollo de la civilización, sobre todo, a partir del momento en que fraguó su vínculo con la ciencia. Ella -al igual que el lenguaje, los valores, el comercio y las artes- es una parte intrínseca de un sistema cultural, que forma y refleja los valores de un sistema.
Etimológicamente "tecnología" proviene de las palabras
griegas tecné, que significa "arte" u "oficio", y
logos "conocimiento" o "ciencia", área de estudio;
por tanto, la tecnología es el estudio o ciencia de los oficios. Significa
"cómo hacer las cosas", el "estudio de las artes prácticas."
2
En el sentido más amplio, la tecnología posibilita transformar el mundo, según las necesidades del hombre. Estas transformaciones pueden obedecer a requerimientos de supervivencia como alimento, higiene, servicios médicos; refugio o defensa o pueden relacionarse con aspiraciones humanas como el conocimiento, el arte o el control. La tecnología es un medio importante para crear entornos físicos y humanos nuevos. Sin embargo, los resultados de cambiar el mundo son impredecibles con frecuencia. Anticiparse a los efectos de la tecnología es tan importante como prever comprender sus potencialidades.
Durante el siglo XX, muchos se preguntaron si la tecnología destruiría
total o parcialmente la civilización creada por el ser humano.
Como creación humana, la tecnología tiene su propia historia
e identidad, desligadas de la ciencia. Históricamente, antecedió
a la ciencia y sólo paulatinamente llegó a igualarse con ella.
Presenta una profunda interrelación con esta última.
Se asocia particularmente con la innovación -la transformación
de una idea en un producto, en un proceso productivo, o en nuevo enfoque o procedimiento
para la organización social y que transcurre por una serie de etapas
científicas, técnicas, comerciales y financieras necesarias para
su desarrollo y comercialización con éxito.
Constituye una actividad -la transformación- y también un resultado,
porque sólo después que aquella ha finalizado con éxito
puede considerarse que se ha generado la innovación. Esta definición
incluye, consecuentemente, la innovación en el ámbito de lo social.3
Hoy, la tecnología puede definirse como la aplicación del conocimiento
científico a la solución de problemas prácticos y la obtención
de metas humanas; un cuerpo de conocimientos desarrollados por una cultura que
provee métodos o medios para controlar el entorno, extraer las fuentes,
producir bienes y servicios, así como mejorar las condiciones de vida.4
Está constituida por los siguientes elementos:3
Existen diferentes clasificaciones para las tecnologías:4
I- Desde el punto de vista de los elementos a los que se vinculan los conocimientos
tecnológicos, estos pueden clasificarse de la siguiente forma:
II- Desde el punto de vista de la fase o el momento en que ellas se aplican,
las tecnologías se pueden clasificar en:
A su vez, existen diferentes dimensiones tecnológicas:5
El uso inadecuado de la tecnología ha ocasionado diversos problemas
ambientales:6
Se entiende por tecnología apropiada, conveniente o intermedia,7
aquella que contribuye, en mayor medida, al cumplimiento de objetivos socioeconómicos
y ambientales de una sociedad en desarrollo. Para ello, debe adaptarse a las
condiciones y los requerimientos del medio donde se utilizará y aprovechar
racionalmente los recursos de la región donde se instala. Se considera
como una alternativa para responder a los problemas tecnológicos de las
naciones industrializadas, así como una solución al problema del
desequilibrio social, que genera la transferencia de tecnologías avanzadas
de países altamente desarrollados a países subdesarrollados.
Una tecnología de esta clase se adapta localmente, interpreta y enriquece
las tecnologías autóctonas. Ello, sin dudas, genera:
Los principios básicos conceptuales para la gestión de una tecnología
apropiada son:
Entre las principales fuentes para la generación de las tecnologías
se encuentra: el conocimiento científico, el quehacer tecnológico
y la práctica concreta.
El conocimiento científico, a diferencia del que genera la actividad
práctica cotidiana:
El conocimiento científico es más complejo, surge de la observación,
el análisis y la experimentación; busca suministrar conjuntos
de conceptos cada vez mas abarcadores y, a su vez, en la medida de lo posible,
más sencillos en relación a los fenómenos y sus vínculos,
incluidas sus variaciones, así como las causas y las consecuencias de
estos. Consta de explicaciones teóricas -nuevas o perfeccionadas- sobre
determinados fenómenos. Existe actualmente un consenso sobre una docena
de características del conocimiento científico:8
a. Fáctico: Porque parte de los hechos de la realidad en que se generan,
de alguna forma, en la experiencia sensible.
b. Trascendente: Porque nace de los hechos pero va más allá de
ellos al elevarse por encima de un nivel o límite determinado.
c. Metódico: Porque se procede en forma organizada y se planea lo que
persigue averiguar, la forma de obtenerlo, de analizarlo e interpretarlo. Para
ello, se dispone de procedimientos como la inducción, la deducción
y la analogía.
d. Analítico: Porque distingue y separa las partes de un todo hasta llegar
a conocer sus elementos, las relaciones entre éstos y los principios
que los rigen.
e. Claro y preciso: Los conceptos científicos y los problemas objeto
de estudio se definen sin ambigüedad y sin lugar a confusiones.
f. Simbólico: Porque utiliza el lenguaje cotidiano, pero va más
allá de éste. Crea su propio lenguaje con palabras, signos y símbolos
que suelen someterse a reglas.
g. Verificable: Porque los resultados y conclusiones, deben someterse a prueba
mediante observación y -de ser posible- a experimentación.
h. Explicativo: A diferencia del conocimiento cotidiano, el conocimiento científico
no se conforma únicamente con los hechos como ocurren: investiga su asociación,
y -de ser posible- sus causas. Procura explicar los hechos en términos
de teorías, leyes y principios.
i. Predictivo: Intenta explicar el presente y lo pasado; además se aventura
en el futuro. La capacidad de predecir le sirve al científico para modificar
acontecimientos mediante ciertas intervenciones en beneficio de la sociedad.
(pronósticos médicos, predicciones meteorológicas, etc.).
j. Abierto (escéptico): Porque cualquier proposición o afirmación,
aunque provenga de autoridades importantes, es susceptible de duda, de cuestionamiento
y de controversia.
k. Comunicable: Porque está sujeto a la transmisión oral o escrita,
a partir de los datos sobre los hechos observados, presentación, análisis
e interpretación de los mismos.
l. Útil: Porque es aprovechable, beneficioso, conveniente, fructífero,
sensible y hasta lucrativo.
El conocimiento tecnológico, a diferencia del científico, se
conforma por nuevos procedimientos para alcanzar ciertos fines prácticos;
pueden considerarse como el conocimiento de procedimientos probados por los
que se logran objetivos predeterminados.
Los avances tecnológicos se desarrollaron durante una larga etapa de la historia sin el uso de los conocimientos científicos; claro, hoy, esta perspectiva es bastante improbable.
Debido a la acumulación del conocimiento y los avances tecnológicos
ocurridos en el sector de la salud, la asistencia médica ha cambiado
profundamente en los últimos años. Ello se debe, en gran medida,
al impresionante desarrollo de la tecnología médica. La aparición
de algunas, imposibles de imaginar hace sólo unas décadas, han
producido cambios muy significativos en la configuración de los servicios
de salud.
Nuevas tecnologías médicas de incuestionable eficacia diagnóstica
o terapéutica, se incorporan progresivamente a los servicios asistenciales.
En su momento, fueron nuevas tecnologías la anestesia o la penicilina.
El diagnóstico por imagen comenzó con el descubrimiento de los
rayos X, y fue revolucionado cuando se introdujo el tomógrafo computarizado
en la década de los años 70. Desde entonces, han aparecido nuevas
tecnologías de diagnóstico por imagen, como la angiografía
por sustracción digital, la resonancia magnética y la tomografía
por emisión de positrones. El diagnóstico de laboratorio, en bioquímica,
microbiología, hematología, inmunología y genética,
ha avanzado considerablemente con los autoanalizadores computarizados, que procesan
más muestras, con mayor precisión y en menor tiempo. En la vertiente
terapéutica, la litroticia extracorpórea por ondas de choque,
aplicada al tratamiento de los cálculos renales o biliares, varias aplicaciones
del láser, distintas técnicas endovasculares innovadoras y modernos
sistemas para el trata miento con radioterapia, entre otras, configuran el advenimiento
de una familia de potentes tecnologías médicas con gran potencial
para mejorar o reemplazar algunos procedimientos invasivos.9
El concepto de tecnología médica se ha forjado a partir de las definiciones suministradas por la Office of Technology Assessment (OTA) de los Estados Unidos de Norteamérica a principios de los años setenta. Según la OTA,9 conforman la tecnología médica: los medicamentos, los aparatos, los procedimientos médicos y quirúrgicos utilizados en la atención médica y los sistemas organizativos con los que se presta la atención sanitaria.13 Por lo tanto, la tecnología médica no son sólo las máquinas o medicamentos, sino también la propia práctica clínica y el modo en que esta se organiza. A veces, se cae en el error de identificar la tecnología médica con "alta tecnología", las "nuevas tecnologías" y las "tecnologías de alto costo". El límite conceptual de "alta tecnología" es difícil de establecer porque ciertas tecnologías aparentemente sencillas pueden contener componentes de "alta tecnología".
Un gran obstáculo para la evaluación y regulación de la
tecnología médica es la escasez de evidencias clínicas
y económicas disponibles, incluso de datos epidemiológicos considerados
como rutinarios para realizar, por ejemplo, estudios de costo-efectividad. A
pesar de creciente difusión de la tecnología médica y de
sus implicaciones profundas, existen pocas investigaciones sobre sus costos,
beneficios y grado de accesibilidad.
Cualquier evaluación socio - económica de una tecnología
médica debe sustentarse en dos principios básicos de los servicios
de salud: primero, el acceso a la atención sanitaria es un derecho de
todos los ciudadanos que no deben depender de la riqueza o del salario del individuo,
y segundo, el objetivo de los servicios de salud es maximizar el impacto sobre
la salud de la población con los recursos que la sociedad coloca a disposición
de dichos servicios. Una evaluación socioeconómica trata de analizar
la relación entre el consumo de recursos (costos) y las consecuencias
(resultados) producidos por cada una de las tecnologías alternativas
con vistas a su comparación.9
El uso de la tecnología médica puede ser:9
I. Apropiado
El método más común para analizar el grado de uso apropiado
de la tecnología es el llamado "método de uso apropiado".
El método, basado en la síntesis de la evidencia científica
y en opiniones de expertos, consiste en establecer en qué circunstancias
clínicas específicas, la aplicación de una tecnología
puede ser apropiada.
II. Inapropiado
Se han identificado cinco razones que ayudan a comprender por qué, en
algunas circunstancias, el uso de la tecnología puede ser inapropiado:10
a) Si es innecesario, es decir, que el objetivo deseado puede obtenerse con
medios más sencillos.
b) Si es inútil, porque el paciente está en una situación
demasiado avanzada para responder al tratamiento.
c) Si es inseguro, porque sus complicaciones sobrepasan el probable beneficio.
d) Si es inclemente, porque la calidad de vida ofrecida no es lo suficientemente
buena como para justificar la intervención.
e) Si es insensato, porque consume recursos de otras actividades que podrían
ser más beneficiosas.
Los resultados de la aplicación de la tecnología médica
pueden expresarse en 5 términos diferentes:
Es el efecto producido en la variable a evaluar cuando la intervención
se es aplica en condiciones experimentales o ideales. Las unidades de la eficacia
pueden ser: milímetros de mercurio (mm Hg.), litros por segundo (l/s),
etc.
Es el resultado obtenido cuando el procedimiento se aplica en condiciones habituales,
por la generosidad del sistema, en la organización real, con los medios
disponibles, y sin seleccionar a los pacientes, es decir en la práctica
real día a día. La medida de efectividad, como en el caso de la
eficacia, se expresa en unidades como casos diagnosticados, vidas salvadas,
años de vida ganados, etcétera.
Es la calidad de vida que se oferta al paciente porque el verdadero interés,
cuando se aplica una tecnología, es el bienestar que va a obtener, es
decir, la calidad de vida que se gana y el tiempo que mantendrá esa calidad
de vida por el hecho de haberle aplicado dicha tecnología. Los análisis
de eficacia y efectividad no son capaces de evaluar la verdadera utilidad para
el paciente. Para ello, se han desarrollado instrumentos que miden el resultado
en dos dimensiones: la calidad de vida y su duración.
Los resultados obtenidos son los beneficios. Su limitación más
importante es la dificultad y, en muchas ocasiones, la imposibilidad de traducir
los resultados de una intervención en unidades monetarias.
Es la obtención de los mejores resultados con el mínimo de gastos posibles para satisfacción, tanto del paciente como del personal de salud, al realizar correctamente la tarea que corresponde y ahorrar recursos que puedan emplearse en producir nuevos servicios.11
Desde Hipócrates, la ética de la práctica médica
se basa en seis principios: preservar la vida, aliviar el sufrimiento, no hacer
daño, decir la verdad al paciente, respetar la autonomía y tratarlos
con justicia. Estos principios pueden reducirse a tres: beneficencia, autonomía
y justicia.9
Según el principio de la beneficencia -preservar la vida, aliviar el
sufrimiento y no hacer daño-, los beneficios para el paciente derivados
de la aplicación de una tecnología deben ser superiores a sus
riesgos. La aplicación de cualquier tecnología médica conlleva
cierto riesgo para el paciente, pero si los beneficios esperados son mayores
que los probables riesgos entonces no existe conflicto ético en el principio
de la beneficencia.
El problema es que, antes de aplicar la tecnología a un paciente concreto,
los riesgos y beneficios son, en el mejor de los casos, conocidos sólo
en términos probabilísticos. De tal forma, que en el principio
de beneficencia se configura el binomio proporcionado/desproporcionado, que
expresa la necesidad de la existencia de una proporción razonable entre
los probables riesgos y beneficios. En este principio ético, la figura
clave es el médico, que es quien conoce el balance entre riesgos y beneficios
para el paciente.
El principio de la autonomía, que incluye los principios hipocráticos:
decir la verdad al paciente y respetar su autonomía- indica la necesidad
de informar adecuadamente al paciente y respetar su decisión en cuanto
a la aplicación de la tecnología. En algunas ocasiones, por ejemplo,
cuando el paciente tiene problemas de conciencia, el acto positivo de aceptar
la aplicación de un procedimiento puede no ser posible. En estos casos,
debido a que no es posible la "aceptación reflexiva", algunos
autores sugieren como criterio la decisión basada en el "no rechazo".
Uno de los aspectos claves en la aplicación del principio de la autonomía
es la natural variabilidad en las decisiones de los pacientes: 2 pacientes con
una misma condición clínica, enfrentados a la aplicación
de una misma tecnología, pueden optar por decisiones diferentes. Por
ejemplo, un paciente puede preferir permanecer en su situación actual
sin enfrentar a riesgo del procedimiento.
Un aspecto ético fundamental en el acceso a las tecnologías médicas
efectivas es asegurar su disponibilidad para todos los ciudadanos sin ningún
tipo de discriminación. En el principio de justicia, se configura el
binomio eficiencia/equidad que, a nivel de la relación médico-paciente,
significa que intentar la eficiencia en un paciente concreto, puede comprometer
el acceso de otros pacientes a la misma tecnología. El médico,
en su afán por aportar el mejor y máximo cuidado a un paciente
concreto, puede inadvertidamente arrebatarle a otro paciente la posibilidad
de recibir un cuidado que necesita. Aunque en teoría, la figura clave
en el principio de justicia es quien asigna los recursos, la cantidad y el tipo
de recursos aplicados a uno u otro paciente, depende en gran parte del médico.12
Esta exploración, desde las perspectivas de la ética, subraya la importancia y actitud consciente, tanto del médico como del tecnólogo, en el uso de la tecnología médica. Pero, a la vez, enfatiza la gran responsabilidad de los que toman decisiones en política de salud y en asignación de recursos, porque son ellos quienes deben: propiciar el desarrollo de procedimientos efectivos -principio de beneficencia-; informar a los pacientes y ciudadanos y promover su participación -principio de autonomía- y desarrollar un sistema equitativo -principio de justicia.
La relación entre ciencia, tecnología y sociedad ha adquirido
un lugar prominente en los programas de estudio. En las escuelas cubanas, se
considera la tecnología como una disciplina y son múltiples los
técnicos que se titulan en diferentes sectores y especialidades, incluida
la salud.
Hasta hace algún tiempo, la gran mayoría de los trabajadores
del sistema nacional de salud que aplicaban tecnologías a los pacientes
eran técnicos medios formados en este sector. Con posterioridad al inicio
de la batalla de ideas en Cuba, se impulsaron varios Programas de la Revolución,
entre ellos un nuevo perfil pedagógico: el tecnólogo de la salud.
Históricamente, la formación de los técnicos de la salud
de nivel medio y de los licenciados, se ha realizado en niveles educativos distintos.
La formación de los técnicos de la salud se situó en el
nivel medio desde antes del triunfo de la Revolución y se mantiene actualmente.
En el año 1989, se inició la carrera de Licenciatura en Tecnología
de la Salud en el Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana
en forma experimental, en la modalidad de curso para trabajadores con 6 perfiles:
Óptica y Optometría, Imagenología, Laboratorio y Banco
de Sangre, Citohistopatología, Higiene y Epidemiología, así
como Terapia Física y Rehabilitación.12
Esta tarea se proyectó bajo los principios de la universalización
de la enseñanza superior, con sedes en los diferentes municipios de la
capital y una sede central que radica en el Instituto Superior de Salud "Salvador
Allende", ubicado en el municipio Cerro, La Habana.
La escuela trazó la estrategia en 2 direcciones fundamentales: una,
formación integral de los estudiantes para lograr un personal con sólidos
conocimientos técnicos, valores humanos, convicciones profundas y un
compromiso con el pueblo y la Revolución y dos, la preparación
y formación de profesores, según las necesidades docentes porque
el 78% carecía de formación previa como profesores.13
La ubicación de los estudiantes graduados se realizó de acuerdo
con los principios de la universalización con vistas a lograr que cada
joven pueda laborar y estudiar lo más cercano posible a su área
de residencia, en consideración a las necesidades de los servicios de
salud.
Los estudiantes del curso egresan como Técnicos Básicos de la
Salud y pueden continuar el estudio de la Licenciatura en Tecnología
de la Salud en un perfil seleccionado, con un modelo pedagógico flexible
y estructurado, con niveles intermedios de salidas y con una enseñanza
mediante un tutor que asegura el éxito del estudiante.
El tiempo de duración mínimo de la carrera es de 5 años.
Un primer año se dedica a la formación intensiva a tiempo completo;
este habilita al estudiante como Técnico Básico de la Salud. Una
vez concluido el nivel básico, el alumno puede continuar sus estudios
desde los servicios donde labora; entonces, un período mínimo
de 2 años él puede obtener el título de Técnico
Medio de la Salud. Sus conocimientos serán, desde luego, mucho más
profundos y completos que los presentados por un técnico medio formado
de la manera anterior. Alcanzada esta calificación, el nuevo técnico
podrá optar por continuar sus estudios hasta titularse Licenciado en
Tecnología de la Salud en una rama específica, en un período
mínimo de 2 años más.
Se facilita así que el alumno, en un período de 4 años,
pueda alcanzar el título universitario en su especialidad, desde los
servicios en los que labora, una vez concluido el primer año de formación
intensiva. Al graduarse como licenciado, podrá acceder a la formación
posgraduada, diplomados, maestrías, doctorados u otros.
La carrera se inicia con una asignatura integradora: Introducción a
la tecnología de la salud, que se incorpora a los ejes humanistas y de
formación general de cada perfil, es una asignatura común a todos
los perfiles de salida, que brinda al estudiante una visión general de
la tecnología en el Sistema Nacional de Salud (SNS). Esta asignatura,
con un enfoque multidisciplinario, integra contenidos de la tecnología
y las ciencias socio-médicas y constituye un intento por familiarizar
al estudiante con el paradigma bio-psico-social necesario para su desempeño
profesional como tecnólogo de la salud.
Al estimular la integración de la experiencia de los servicios, con
el uso de la tecnología en la atención primaria, secundaria y
terciaria como hilo conductor del programa, e incorporarle además, los
elementos de salud pública, comunicación, metodología de
la investigación y ética médica, se favorece la identificación
del estudiante no sólo con la tecnología de avanzada sino también
con la apropiada para la solución de los problemas de salud individuales,
colectivos y ambientales acorde a nuestra realidad social.
El plan de estudios incluye además, asignaturas de humanidades, lengua
extranjera, ciencias informáticas y biomédicas, así como
del ejercicio de la profesión, que complementan su formación técnica
y adquirir un elevado nivel profesional.
A partir del curso 2002-2003, ante el déficit de esta clase de recursos
humanos, se extiende la licenciatura a otros centros de la enseñanza
médica superior del país.
Son actualmente 21 los perfiles que componen el universo de la Tecnología
de la Salud, ellos son: Terapia Física y Rehabilitación, Laboratorio
Clínico. Imagenología, Optometría y Óptica, Prótesis
Estomatológica, Registros, Información e Informática en
Salud, Medicina Transfusional, Higiene y Epidemiología, Logopedia, Foniatría
y Audiología, Podología, Prótesis, Ortesis y Bandaje, Ortopédico,
Farmacia Dispensarial, Rehabilitación Social y Ocupacional, Radiofísica
Médica, Citohistopatología, Nutrición y Dietética,
Atención Estomatológica. Microbiología, Electromedicina,
Administración y Economía, así como Traumatología.
Uno de ellos, la Información e Informática en Salud se ocupa
del estudio de:
Comprende el tratamiento automatizado de las historias clínicas.
Incluye el manejo de sistemas inteligentes para soportar la gerencia y los
estudios económicos en la salud, así como aquellos relacionados
con la vigilancia de las operaciones quirúrgicas, los cuidados posoperatorios
y las condiciones críticas.
Abarca el análisis de las determinaciones biométricas y biotécnicas,
los análisis bioquímicos y biofísicos, las pruebas funcionales,
la antropología, los sistemas expertos para la ayuda al diagnóstico
y el tratamiento de diversas condiciones.
Comprende el registro de las estadísticas de salud, los accidentes y
otros acontecimientos peligrosos.
Incluye los sistemas automatizados para el control de los estudios sanitarios,
la vigilancia en salud -el cumplimiento de los programas de salud, la seguridad
del trabajador y de su entorno, las inmunizaciones, así como la promoción
y la educación para la salud.
El tecnólogo de la salud es un trabajador, tanto de la atención
primaria como de la secundaria y la terciaria.
Finalmente, puede decirse que, en nuestro entorno particular, se entiende por tecnología de la salud el conjunto de procederes empleados en la asistencia médica donde se aplica el conocimiento científico adquirido, con una estrategia, científicamente fundamentada y un enfoque clínico-epidemiológico-social y ecológico, con el objetivo de mejorar el estado de salud de la población, a partir de una tecnología sostenible, y con el anhelo de incrementar la calidad de vida de nuestro pueblo y crear un estado de bienestar pleno.
Las investigaciones en tecnología de la salud son un instrumento importante
para el desarrollo del SNS. La investigación y el uso adecuado del potencial
científico es una fuerza productiva capaz de enfrentar las dificultades
económicas existentes en el país. En otras palabras, investigar
es una necesidad para hacer eficiente el SNS.
Las investigaciones pueden dirigirse hacia la comprobación de una hipótesis
derivada de una teoría científica, la obtención de un nuevo
conocimiento o producto, la aplicación de un conocimiento existente por
medio de la generalización de una nueva tecnología, la asimilación
de una tecnología conocida, el mejoramiento de los procesos de gestión
de la administración de salud, los servicios o sistemas de salud, o hacia
cualquier otro aspecto en el campo de la salud.14
Un país que pretenda actualmente mantenerse en la vanguardia del campo
de la salud, tiene necesariamente que incorporar, en forma acelerada, nuevas
tecnologías médicas, según sus características y,
en muchos casos, con las transformaciones necesarias para ajustarlas a sus reales
necesidades.
Pese a las limitaciones actuales, el país dispone del principal recurso para ello: el potencial humano, que unido a los grandes centros de investigación, integrados en polos científicos posibilita el acceso a este campo de la investigación, así como la generación de nuevas tecnologías propias; es por ello, que la evaluación de tecnologías responde a los programas ramales del modelo centralizado de investigaciones del SNS.
La conformación de un nuevo escenario socio-económico, basado
principalmente en el cambio y en el uso de recursos intangibles como la información,
la investigación, los conocimientos y el aprendizaje configura una nueva
forma para la gestión de los servicios de la salud en aras de un desarrollo
sostenible de los pueblos.
El acervo de conocimientos acumulados por las ciencias médicas y otras
afines ha generado un desarrollo de la tecnología médica, que
permite obtener una alta eficacia diagnóstica y terapéutica, así
como elevar la calidad de vida y el bienestar de los ciudadanos.
Las tecnologías informáticas son una parte importante de la tecnología
médica, ellas conforman actualmente el tronco tecnológico de las
ciencias médicas.
El dominio, tanto de las tecnologías como de los recursos de información
es una habilidad imprescindible, tanto del médico como del tecnólogo.
Los tecnólogos de la salud son los responsables de utilizar la tecnología
médica en todos sectores de la asistencia médica con el objetivo
de mejorar el estado de salud de la población.
En las actuales condiciones del país, la investigación científica es un instrumento relevante para continuar el desarrollo del SNS.
Recibido: 12 de junio del 2004.
Aprobado: 9 de julio del 2004
Dr. Julio C. Guerrero Pupo
Facultad de Ciencias Médicas "Mariana Grajales Coello".
Avenida Lenin No. 4 e/ Aguilera y Agramonte, Holguín. CP 80 100.
Correo electrónico: juliocris@cristal.hlg.sld.cu.
1Doctor
en Medicina. Especialista de Primer Grado en Medicina del Trabajo. Profesor
Asistente de Higiene y Epidemiología. Facultad de Ciencias Médicas
"Mariana Grajales Coello", Holguín.
2Licenciada en Educación. Profesor Instructor
en Informática Médica. Facultad de Ciencias Médicas "Mariana
Grajales Coello", Holguín.
3Licenciado en Información Científico-Técnica
y Bibliotecología. Red Telemática de Salud en Cuba (Infomed).
Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas.
¿Cómo citar esta contribución según el estilo Vancouver?
Guerrero Pupo JC, Amell Muñoz I, Cañedo Andalia R. Tecnología,
tecnología médica y tecnología de la salud: algunas consideraciones
básicas. Acimed 2004; 12(4). Disponible en: http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol12_4_04/aci07404.htm
Consultado: día/mes/año.
Términos sugeridos para la indización
Según DeCS 1
TECNOLOGIA BIOMEDICA; TECNOLOGIA EDUCACIONAL; CUBA.
BIOMEDICAL TECHNOLOGY; EDUCATIONAL TECHNOLOGY; CUBA.
Según DeCI 2
TECNOLOGIA/clasificación; TECNOLOGIA EDUCATIVA; TECNOLOGIA DE LA INFORMACION;
CUBA.
TECHNOLOGY/classification; EDUCATIONAL TECHNOLOGY; NFORMATION TECHNOLOGY; CUBA.
1 BIREME. Descriptores
en Ciencias de la Salud (DeCS). Sao Paulo: BIREME, 2004.
Disponible en: http://decs.bvs.br/E/homepagee.htm
2 Díaz del Campo S. Propuesta de términos
para la indización en Ciencias de la Información. Descriptores
en Ciencias de la Información (DeCI). Disponible en: http://cis.sld.cu/E/tesauro.pdf