Se expone brevemente la evolución histórica del fenómeno
bibliotecario y se define la Bibliotecología como la ciencia social que
estudia dicho fenómeno. Se tratan las bibliotecas médicas como un
tipo diferente al resto de las bibliotecas especializadas. Una vez analizadas
las características de la formación de los recursos humanos bibliotecarios
en el país, se concluye que existen deficiencias en su formación
que atentan contra sus posibilidades para desarrollar actividades relacionadas
con la biblioterapia o el esparcimiento de los pacientes.
Palabras clave: Bibliotecología, bibliotecario, bibliotecas médicas, biblioterapia.
The historical course of bibliothecary phenomenon concisely exposed and
bibliothecology is defined as the science that studies this phenomenon. Medical
libraries are considered as different from other specialized libraries. After
the analysis of the main features of human resources formation we concluded that
there were some imperfections in their formation that interfere in their posibilities
to carry out bibliotherapy related activities and patient entertaiment.
Keywords: Librarianship, librarian, library, medical libraries, bibliotherapy.
Durante
el siglo XX, se pasó por dos momentos históricos durante los que
se manifestaron diversas tendencias a favor de cambiar o eliminar la denominación
de bibliotecario. El primero se produjo con la aparición de la documentación,
el segundo con el surgimiento de las ciencias de la información. Sin embargo,
para muchos, esa denominación se sustenta en premisas históricas,
científicas y culturales.
En el primer caso, y durante un tiempo,
la documentación se ocupó de materiales surgidos durante el siglo
XIX que no se habían incorporado aún a las bibliotecas y más
tarde, asumió la connotación de ciencia general de todo tipo de
documento. Sin embargo, en 1948, Samuel Bradford consideraba a la documentación
como un aspecto de la función bibliotecaria. En cierta forma, Jesse
Shera compartió este criterio más tarde, él se había
formado como documentalista y consideraba que no había realmente diferencias
entre las funciones del documentalista y el bibliotecario.
Con la
aparición de las ciencias de la información, autores importantes
como Gernot Wersig, por ejemplo, sostenían que en tanto, el concepto
de biblioteca se refiere a un tipo de lugar o edificio, no podía hablarse
de una ciencia de la biblioteca o de una profesión bibliotecaria, porque
tipos específicos de lugares o instituciones no constituían un fundamento
suficiente para una disciplina científica o académica. De tal suerte,
no pudiera hablarse tampoco de museología ni de museólogos, ni de
archivología y archivistas.
En alguna medida, estos criterios se han manifestado también en Cuba. No obstante, otros autores consideran que el concepto de biblioteca no puede entenderse sólo como el nombre de un edificio, sino como un proceso social, aunque las raíces etimológicas del término deriven de su empleo en la Grecia clásica para denominar el lugar donde se conservaban los libros.
Todos sabemos que antes del surgimiento
de la civilización griega existían lugares destinados a la conservación
de los documentos y personas a cargo de ellos. En los idiomas sumerio y acadio,
por ejemplo, las bibliotecas y los archivos recibían la denominación
de "E-DU-BA" o "bit tuppi", respectivamente.
Pero de todos es conocida también la influencia del griego
en la cultura occidental y especialmente en la nomenclatura que se emplea en las
ciencias. Lo que ocurre realmente es que no es suficiente hablar de ciencia de
las bibliotecas, como se hacía a principios del siglo XIX, sino de la bibliotecología
como ciencia que estudia al fenómeno bibliotecario, del que la biblioteca
es una parte importante por razones genéticas, pero no única.
Al fenómeno corresponden también elementos surgidos en distintos
períodos de su desarrollo como son: la legislación bibliotecaria
en China y las publicaciones bibliotecológicas en el Imperio Romano -S.
I ane-, la formación profesional de los bibliotecarios en Francia -fines
del S. XVIII principios del XIX-, las asociaciones de bibliotecarios en Estados
Unidos y el Reino Unido -Siglo XIX- y las investigaciones científico-bibliotecológicas
en varios países -S. XX-, así como las relaciones entre ellos y
la sociedad. Estos elementos no siempre se manifiestan en la institución,
sino que existen también fuera de ella.
Son varios los elementos que
conforman el fenómeno bibliotecario y múltiples sus relaciones con
el entorno social.
La Bibliotecología,
como disciplina científica, es la ciencia social particular que estudia
el desarrollo del fenómeno bibliotecario, entendiéndose como el
conjunto de elementos que permiten conformar, facilitar y promover el uso de las
colecciones de bibliotecas reales o virtuales, integradas por documentos de cualquier
índole que registren los conocimientos y la actividad creadora de los hombres,
y que por su carácter e intención sean susceptibles de difusión
o se difundieran.
Se ocupa, por supuesto, de los espacios donde se
realizan esos procesos y de sus recursos humanos, materiales, financieros y tecnológicos,
pero abarca también el estudio de su legislación, de la literatura
profesional, de la formación de los bibliotecarios, de sus asociaciones,
de la tecnología específica o aplicable en las bibliotecas desde
el punto de vista de su utilización, de las investigaciones sobre el sector
y de su propia estructura y desarrollo teórico, histórico y metodológico,
a partir del análisis y esclarecimiento de las propiedades, leyes y regularidades
específicas del fenómeno bibliotecario, de sus elementos y de los
procesos que tienen lugar en él, y de sus interrelaciones con el entorno
económico, político, histórico, social y cultural.
A partir de esa definición, quien les habla considera como bibliotecario a todo aquel que, con formación académica en la profesión, media o superior, interviene en la práctica social de ésta. A estos efectos, son empíricos aquellos que intervienen en la actividad bibliotecaria sin tener la formación académica correspondiente. Bibliotecólogo es el bibliotecario que, con formación académica superior en la profesión, con amplia experiencia y con un grado científico o una categoría científica, se ocupa de la investigación del fenómeno bibliotecario y del desarrollo de la disciplina que lo estudia.
Hechas las precisiones anteriores, puede afirmarse
que son varios los factores que permiten considerar a las bibliotecas médicas
como un tipo diferente del resto de las bibliotecas especializadas, razones que
se sustentan en las tendencias que se manifiestan en la bibliotecología
médica internacional, que consideran a las bibliotecas médicas como
instituciones que están al servicio:
Estas características inciden fundamentalmente en las peculiaridades de la formación profesional del personal que trabaja en estas instituciones y en las de sus colecciones.
Durante largos años, el personal de nivel
medio para las bibliotecas médicas en Cuba, se formó en cursos especiales
organizados por el Ministerio de Salud Pública. Luego, la formación
de esos técnicos pasó de alguna forma a la Escuela Nacional de Técnicos
de Bibliotecas del Ministerio de Cultura que incluyó en sus planes, como
rasgo distintivo, la enseñanza del sistema de clasificación que
se utiliza en la medicina. A nivel universitario el personal que luego puede ejercer
como profesional en las bibliotecas médicas se forma a partir de un criterio
generalista que ofrece al graduado la posibilidad de ejercer en archivos y bibliotecas
-en toda la gama tipológica que presentan esas instituciones-, o en centros
de información y documentación, o como bibliógrafos y en
las aplicaciones tecnológicas y de gestión que reclaman esas funciones.
La formación de las especificidades que reclama el variado universo antes
descrito se asume, en parte, por la enseñanza de posgrado del sistema de
la educación superior y, fundamentalmente, por los planes de capacitación
de los organismos donde prestan servicios los graduados, entre los que destacan
los planes de capacitación del Ministerio de Salud Pública.
Por otra parte, el énfasis que se realiza sobre el impacto del medio
ambiente en la salud hace que en las colecciones de las bibliotecas médicas
estén presentes casi todas las disciplinas con materiales que responden
a intereses científicos, docentes, técnicos y de divulgación.
Pero, según las tendencias comentadas, también están presentes
aquellos relacionados con las artes y las humanidades, así como los destinados
a niños y jóvenes cuando así los reclaman las dependencias
médicas donde se encuentran situadas las bibliotecas.
En el
sistema de información para la salud pública cubana, se aprecia,
en forma evidente, la atención a las funciones científicas, docentes
y de divulgación, pero no lo son tanto las que se relacionan con la biblioterapia
y con el esparcimiento de los pacientes. Estos últimos servicios se canalizan
en diversos lugares del país mediante la cooperación con las bibliotecas
públicas locales y mediante su inclusión en algunas bibliotecas
médicas.
La cooperación con las bibliotecas públicas
ha mostrado cierta efectividad en la aplicación de la biblioterapia. No
obstante, en lo referido al esparcimiento de los pacientes, se ha visto limitada.
Las bibliotecas públicas extienden sus servicios principalmente mediante
la rotación de pequeñas colecciones que circulan por distintos lugares
-centros de trabajo, núcleos poblacionales apartados y otros-. Cuando esas
colecciones se sitúan en hospitales u otros servicios de atención
medica, no se llevan después a otros centros debido a las normas de higiene
vigentes en las bibliotecas públicas. De ahí la importancia de que
se extienda en las bibliotecas médicas, según posibilidades y características,
la presencia de colecciones adecuadas para los tratamientos de biblioterapia y
para el esparcimiento y el mejoramiento de la calidad de vida de los pacientes
que presenten una larga estadía en instituciones de salud.
Es
por esa razón, que se ha considerado apropiada la inclusión en esta
actividad de una experiencia a cargo de alumnos de segundo año de la carrera
de Bibliotecología y Ciencia de la Información de la Universidad
de La Habana. Estos jóvenes han trabajado en la formación y promoción
de una colección de libros para niños y jóvenes ingresados
en la sala de pediatría del Hospital Nacional de Oncología y Radiología.
La experiencia fue presentada recientemente en el Fórum Científico
Estudiantil de la Facultad de Comunicación y logró varios premios,
así como la proposición de que fuese expuesta ante ustedes en el
día de hoy y con la recomendación, además, de que sea publicada.
El trabajo dispone de una fundamentación teórica conveniente, una
aplicación práctica evidente y muestra un alto grado de sensibilidad
humana -cualidad sumamente importante en los bibliotecarios-, como ustedes podrán
apreciar.
Sin más, veamos a continuación el proyecto Libros para la vida.
Recibido: 18 de octubre del 2004
Aprobado: 10 de
noviembre del 2004
Dr C. Emilio Setién Quesada
Facultad de Comunicación
Universidad de La Habana.
Ave de los Presidentes No. 506 e/ 21 y 23. El Vedado.
La Habana, Cuba.
Correo electrónico: esetien@infomed.sld.cu
* Intervención
realizada por el autor como preámbulo a la presentación del proyecto
Libros para la vida en la jornada Homenaje al Bibliotecario el día 16 de
junio del 2004 en la Biblioteca Médica Nacional.
1
Doctor en Ciencias de la Información. Profesor Titular Adjunto. Facultad
de Comunicación. Universidad de La Habana.
Ficha de procesamiento
¿Cómo citar
esta contribución según el estilo Vancouver?
Setién Quesada
E. Las bibliotecas médicas y sus profesionales. Acimed 2004; 12(5). Disponible
en: http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol12_5_04/aci09504.htm Consultado: día/mes/año.
Términos sugeridos para la indización
Según DeCS
1
BIBLIOTECOLOGÍA/historia; BIBLIOTECÓLOGOS; BIBLIOTECAS
MÉDICAS; BIBLIOTERAPIA; RECURSOS HUMANOS EN SALUD; CAPACITACIÓN.
LIBRARY SCIENCE/history; LIBRARIANS; LIBRARIES, MEDICAL; BIBLIOTHERAPY; HEALTH
MANPOWER; TRAINING.
Según DeCI 2
BIBLIOTECOLOGÍA/historia; BIBLIOTECARIOS; BIBLIOTECAS MÉDICAS; BIBLIOTERAPIA;
RECURSOS HUMANOS; CAPACITACIÓN/métodos.
LIBRARY SCIENCE/history;
LIBRARIANS; LIBRARIES, MEDICAL; BIBLIOTHERAPY; HUMAN RESOURCES; TRAINING/methods.
1
BIREME. Descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS). Sao Paulo: BIREME, 2004.
Disponible en: http://decs.bvs.br/E/homepagee.htm
2
Díaz del Campo S. Propuesta de términos para la indización
en Ciencias de la Información. Descriptores en Ciencias de la Información
(DeCI). Disponible en: http://cis.sld.cu/E/tesauro.pdf