Lic. Dorys Couceiro Arcís,1
Marlen García Parrondo,2 Diana María
López Rodríguez3 Silvy Medina
Peralta3 Naudelin Vivero Vivero3
Yudisleidis Navarro Sotolongo3 Ariel Somoza
Núñez3
Se exponen los elementos básicos de "Libros para la vida",
un proyecto para la promoción de la lectura en la sala de pediatría
del Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología de Cuba. Se
tratan los fundamentos de las actividades de promoción de la lectura,
sus aspectos metodológicos y sus herramientas. Se detallan las experiencias
adquiridas por los autores durante la ejecución de las diferentes etapas
del proyecto.
Palabras clave: Promoción de la lectura, bibilioterapia, niños,
enfermos.
Some basic elements on "Books for life", a project for reading promotion
in a pediatric ward of Cuban National Institute of Oncology and Radiobiology
are exposed. The basis of reading promotion activities are analyzed as well
as methodology and tools experiences obtained by authors during the different
steps of the project are also exposed.
Keywords: Reading´s promotion, bibliotherapy, childrens,
sick.
"Los libros solo tienen valor cuando conducen a la vida y le sirven y le
son útiles.
Cada hora de lectura que no produce al lector una chispa de fuerza,
un presagio de rejuvenecimiento, un aliento de nueva frescura, es tiempo desperdiciado"
Hermam Hesse.
El Héroe Nacional de Cuba, José Martí, dijo: "Los
libros consuelan, calman, preparan, enriquecen y redimen". Y es precisamente
esta idea la base para desarrollar Libros para la vida, un proyecto para la
promoción de la lectura iniciado en la sala de pediatría del Instituto
Nacional de Oncología y Radiobiología (INOR), con el convencimiento
de que, como dijera el Apóstol, "vibra lo que sale del alma y con
el alma se paga".
Dicho proyecto, con perspectivas de generalización a otras salas homólogas
en el resto de los hospitales de Ciudad de La Habana, se propone incentivar
el amor hacia los libros y la lectura: una tarea siempre noble y necesaria,
y en el caso que nos ocupa con una connotación especial.
Se trata de llevar alimento espiritual a niños enfermos, algunos en
fase terminal y otros condenados a vivir eternamente con tratamiento médico.
Se pretende entonces, que ellos se interesen por la lectura; que los que no
hayan leído nunca lo hagan por primera vez y aquellos que lo hacen regularmente
lo continúen haciendo, además de involucrar a sus padres para
que ayuden a que sus hijos se interesen por ello y que la lectura facilite la
relación entre ambos en esas circunstancias tan difíciles.
El INOR, situado en el municipio Plaza de la Revolución de Ciudad de
La Habana, es el centro de referencia de las disciplinas oncológicas
en Cuba y atiende, en sus numerosas salas, a pacientes con esta clase de padecimientos.
Dispone de un centro de información que brinda servicios especializados,
tanto a profesionales como a pacientes hospitalizados. También acuden
profesionales que estudian las especialidades relacionadas con el perfil del
instituto en el resto del país o el extranjero.
La sala de pediatría del INOR tiene capacidad para 30 pacientes, cuyas edades oscilan entre 3 meses de nacidos y 18 años.
Está acondicionada para albergar y ofrecer tratamiento a 10 niños
mayores de 5 años, y a 14 menores de esa edad. Existen además,
2 capacidades para tratamientos ambulatorios y 4 para terapia intensiva, que
no presentan requerimientos de edad.
En la sala, muy bien equipada desde el punto de vista médico, los pacientes
reciben un apoyo emocional y afectivo muy importante para su recuperación.
Sus paredes, ilustradas, contribuyen a suavizar el ambiente agresivo y hostil
que pudiera exhibir una sala de un hospital. Los espacios están bien
repartidos, son amplios y en ellos se mantienen rigurosas normas de higiene.
La sala, además dispone de una escuela donde una maestra imparte clases
a los niños que están en la etapa de la escuela primaria, tanto
a los que permanecen con tratamientos que requieren una larga estadía,
como a los que están por cortos períodos de tiempo.
Diferentes organismos nacionales e internacionales, conmovidos por la difícil
y ardua tarea que realizan los profesionales de la salud en este instituto y
especialmente en esta sala, se convierten en embajadores de la alegría
y solicitan realizar actividades de esparcimiento en ella, así como contribuir
con sus donaciones para mejorar sus condiciones de vida en el lugar.
Con igual propósito, pero con una intención más perdurable
y profesional, y sobre la base de que estos niños deben también
prepararse para la vida, que se les ayuda a recobrar en calidad y en cantidad,
se entendió necesario proyectar un programa de promoción de la
lectura e implementarlo, a partir de la consideración de que ellos y
sus padres son o pueden lectores afanados.
Los pacientes ingresados en la sala han visto tronchada su niñez por
graves padecimientos; carecen de los espacios habituales de diversión
de otros niños, de contactos normales con ellos, y es una dificultad
el compartir lugares agradables con sus padres y demás familiares. Los
mayores, con más entendimiento, pueden explicar con relativa facilidad
su enfermedad y tratamiento; sin embargo, se les hace difícil evocar
alguna historia leída o contada por sus padres, se encuentran muy afectados
como para hacerlo.
Ellos no carecen de información profesional sino de información
literaria, que los ayude a crear las bases para la formación de una personalidad
apropiada en algunos casos y en otros, a mejorar sus sistemas de valores y aptitudes
hacia la vida. Y en esto no quedan exentos los padres. Tanto niños como
padres requieren de un aprendizaje sobre la base del esparcimiento y la diversión.
Una vez considerados como usuarios, merecen un estudio previo y una actividad
concreta: promoción de la lectura.
Como se explicó, la sala se caracteriza por tener un variado universo
de usuarios que no excede los 30 en un momento determinado y sus edades fluctúan
entre los 3 meses de nacidos y los 18 años. La dificultad mayor que se
impone para identificar sus necesidades es la permanencia temporal en el hospital,
ello limita una profundización en el estudio de sus necesidades, pueden
estar por un período más o menos prolongado y salir por un tiempo
o no regresar más. Sin embargo, es aproximadamente constante el valor
de las edades para las que existen capacidades y su nivel de escolaridad. Los
padecimientos, aunque sean relativamente similares, también varían
por el nivel de gravedad y los impedimentos que les imponen a los niños.
Por tanto, es imposible establecer un registro formal de dichos usuarios.
Sin embargo, es posible formar algunos segmentos y grupos de usuarios potenciales,
a partir de una variable independiente: "edad" y otra dependiente,
"el nivel de escolaridad"
Así se obtendrán las siguientes categorías:
Otra variable a considerar, y que incide en la recepción de la actividad
de promoción, es el tipo de padecimiento y los impedimentos derivados.
Su valor fluctúa según los pacientes que se encuentren en la sala.
Una vez determinados los grupos de usuarios, puede procederse a estudiar la
actividad que se pretende ejecutar: la promoción de la lectura.
Según V Fowler Calzada, la promoción de la lectura es
la "acción que busca la correspondencia óptima entre los
participantes en la cadena lector-libro-lectura. Dicha acción cumple
una función esencialmente modeladora." 1
Y añade, "la promoción de la lectura se traduce en acciones,
que pueden ser puntuales o desarrollarse en ciclos cortos o medianos, dentro
de un diseño general que los supera en el tiempo (a largo plazo); es
en este diseño donde las secuencias adquieren un significado según
los objetivos trazados de inicio y que además, se revisan continuamente."
1
Según I Núñez Paula, es "
la actividad
dirigida a la formación de hábitos de lectura adecuados, que se
logran con la orientación planificada a una población de lectores
(activos y potenciales) sobre qué leer, cuánto leer y cómo
leer." [Núñez Paula I. Enfoque teórico-metodológico
para la determinación dinámica de las necesidades que deben atender
los sistemas de información en las organizaciones o comunidades. Tesis
para obtener el grado de Doctor en Ciencias de la información. La Habana:
Facultad de Comunicación. Universidad de La Habana, 2002.].
Desde el punto de vista bibliotecario, el trabajo de promoción de lectura
puede abordarse de cuatro formas:
La labor con los niños de la sala estudiada se ubica en la primera forma,
porque ellos no presentan un hábito de lectura arraigado y se han alejado
de una infancia normal y de aquellas formas que generalmente la enriquecen,
sobre todo en nuestra sociedad, producto de su padecimiento, incluso algunos
no saben leer ni escribir. En este caso, se pretende acercarlos al mundo de
los libros mediante diferentes vías y fomentar en ellos el interés
por la lectura, así como lograr su conversión en lectores asiduos
a la biblioteca.
La organización del trabajo con los lectores en las bibliotecas considera
dos aspectos fundamentales:
La orientación directa o en vivo de la lectura tiene como objetivo esencial
incidir en su contenido y carácter, en la selección y comprensión
de las obras leídas, así como su valoración por parte de
los lectores.
La actividad informativa tiene como propósito fundamental incidir en
el contenido de la lectura, ofrecer a los lectores datos referentes a los documentos
que integran el fondo de la institución y su actualización sobre
los nuevos que ingresan. En el trabajo informativo no media el intercambio de
criterios personales, sino que se pretende influir en la selección de
las obras a leer, con lo que se contribuye a la orientación de la lectura.
Como la lectura o el hábito de leer, es el objetivo fundamental y primero
de la actividad que se pretende realizar, es necesario aclarar qué se
entiende por lectura.
Según K S Goodman, "La lectura es una interacción
entre el lector y el lenguaje escrito, donde el que lee trata de reconstruir
el mensaje del que escribe." 2
Y pudiera añadirse que la lectura es una actividad de muestreo, selección,
predicción, comparación por la que el lector selecciona una muestra
de indicaciones gráficas útiles basadas en lo que ve y espera
ver.
"La lectura implica la reconstrucción de los hechos que existen
detrás de los símbolos.", afirmó A Kozybski 2
Y establece D Waples: "La lectura es un proceso social que pone
al lector en relación con su entorno y condiciona tal relación."
2 Y ello es uno de los propósitos del
presente proyecto: devolver a los niños y a sus padres el vínculo
con el mundo que los rodea y que excede al hospital; también, mejorar
las relaciones entre ellos como forma para superar con más fortaleza
las situaciones difíciles que cada día deben enfrentar.
Así, el promotor de la lectura se enfrenta a una doble responsabilidad:
tratar de aumentar la cantidad de lo leído y mejorar su calidad. El promotor
de lectura es un formador de lectores, un educador más.
La promoción puede realizarse a través de múltiples intermediarios:
televisión, radio, prensa, actividades culturales, etcétera.
Es difícil de imaginar un sujeto que realice sus lecturas únicamente
a partir de estímulos propios, ajeno a toda influencia social; es igualmente
difícil de imaginar un sujeto que jamás introduzca estímulos
propios como lector -es decir, que no tenga intereses.
Entonces, puede afirmarse que la clave del proceso de la lectura consiste en
la combinación armónica de la intervención del promotor
y la emancipación del sujeto lector.
El promotor es básicamente una persona con capacidad de gestión
y habilidades para acometer acciones que promuevan la lectura.
Las actividades de promoción de la lectura pueden responder a políticas
gubernamentales que orientan la difusión de libros nuevos. Pueden darse
mediante charlas informales que creen un vínculo entre un material específico
y el lector, juegos y sesiones de lectura en voz alta.
Existen diferentes métodos para realizar la promoción de la lectura
e inculcar el amor y el goce en ella.
Dichos métodos se apoyan en las preferencias de los lectores y su objetivo
es estimular y formar nuevas demandas, así como reafirmar las que sean
adecuadas. Los métodos pueden ser orales y no orales y desarrollarse
con cada lector de forma personalizada o en grupos.
Según G. A. Rivera, los métodos orales son diversos y
se pueden clasificar en tres tipos: [Rivera Alvarez, GA. Un taller en
función de la promoción de la lectura y animación socio-cultural:
su aplicación con niños de sexto grado de una comunidad intramontaña.
Trabajo de diploma para optar por el título de Licenciado en Información
Científico-Técnica y Bibliotecología. La Habana: Facultad
de Comunicación. Universidad de La Habana, 2002.].
Se ha diseñado para que los niños realicen una valoración
crítica de lo leído e incorporen el contenido de la lectura a
la práctica. Se aplica mediante los debates y las actividades demostrativas.
Su objetivo esencial es incidir en el carácter de la lectura. Sus propósitos
particulares se circunscriben a mostrar la utilidad práctica del contenido
de las obras a los lectores y que ellos realicen un análisis crítico
de lo leído
Para aplicar este método se requiere de una cuidadosa selección
de la obra a discutir, ella debe presentar un tema de actualidad conocido por
el lector, debe ser conocida o haberse leída anteriormente por los miembros
del grupo que participan en la actividad con el objetivo de facilitar el debate,
aunque puede ser una obra que no conozcan.
Se emplea para interesar a los adultos por la lectura de obras específicas
- pueden ser obras de poca circulación o poco conocidas por los lectores.
Puede adoptar la forma de comentarios a libros, resúmenes bibliográficos,
reseñas bibliográficas, revistas orales y las tertulias con los
lectores.
Su objetivo fundamental es incidir en el objetivo de la lectura. Sus fines
específicos, lograr el interés del lector por las obras que se
les recomiendan.
Se emplea para dar a conocer a los lectores los valores positivos de los autores
que se presentan. Se aplica con jóvenes.
Se deben considerar los vínculos entre el contenido de las obras que
se promocionan y la práctica social, así como el intercambio de
opiniones entre los participantes.
Se implementa mediante charlas sobre libros, lecturas comentadas, narraciones
y encuentros con escritores.
Su objetivo principal es influir en el carácter y contenido de la lectura,
sus propósitos particulares: contribuir a que el lector establezca relaciones
entre el contenido de lo leído y con ideas que sugieren las obras que
se presentan.
Debido a las posibilidades que ofrece para una mayor participación del lector y el futuro lector en las actividades que fomentan la lectura y la interacción con los libros se decidió utilizar el método crítico-analítico, aunque puede relacionarse con otros.
Dicho método utilizado, a partir de diferentes técnicas para
la promoción de la lectura, permite incentivar la atención y el
interés del niño no sólo por los libros y el conocimiento
que puedan adquirir sobre estos, sino también por la vida, que constituye
un reto para ellos.
Para su aplicación, se acude a actores de teatro, narradores orales,
dibujos animados, títeres, juegos didácticos, como herramientas
para ejercer una efectiva acción sobre los niños e incluso sobre
los adultos. No cabe duda, por tanto, que por medio de esta vía es posible
alcanzar resultados muy positivos en el plano pedagógico, cultural, docente,
educacional, a favor de la promoción de la lectura y de la animación
cultural, como parte de las tareas acometidas para la masificación de
la lectura y, en este caso en particular, para elevar su calidad de vida.
En este sentido, es válido aclarar que el punto de partida de todas
las actividades a realizar, son las obras infantiles que se emplearán
para su desarrollo en sus diferentes versiones y adaptaciones. Ellas se utilizarán
como nexo para reforzar la relación entre adultos y niños. Nada
de esto cobra sentido si no se logra motivar a ambos con actividades atractivas
y dinámicas que los separen de su dolorosa rutina.
La motivación por la lectura se representa con la expresión:
"gusto por la lectura", utilizada por lectores y no lectores. Está
muy relacionada con la búsqueda de lo nuevo e involucra curiosidad y
apertura a los nuevos conocimientos e informaciones. En este caso, la motivación
se encuentra relacionada estrechamente con el tipo de libro consumido. Otra
gran motivación por la lectura es el desarrollo del texto y la argumentación
del libro. Si existe motivación y el lector se siente atraído,
la lectura estará asegurada.
Una de las formas para lograrlo es la lectura en voz alta como instrumento
para la motivación de la lectura.
Si los niños están en edades preescolares, se recomienda la selección
de libros ilustrados con animales, con textos que rimen o tengan un ritmo y
abundantes repeticiones. Se lee deslizando el dedo índice por debajo
de las palabras. Primero se lee solo, luego con los niños y finalmente,
se les pide que lean solos. Esta es una forma de estimular su memoria y ampliar
su vocabulario mientras experimentan anticipadamente el placer que un día
les producirá saber leer. Esto es difícil de realizar en el caso
de grupos con edades o grados de escolaridad distintos, como suelen ser en la
sala. 3
La lectura en alta voz debe ser un espacio de emociones, risas y excitación.
Puede provocar a jugar y entonces se verá que el suelo es el mejor lugar
para practicarla. Cuando los chicos lo hacen bien, usted tiene que decir alto,
repetida y alegremente: ¡Bien! o ¡Sí! porque el niño
gusta del juego cuando está seguro de que lo hace bien.
Es necesario despojarse de todo pensamiento que pueda constituir un lastre
para disfrutar de la relación armónica libro-niño-adulto.
Es sobre estos cimientos, que forman los ratos de retozo literario, que luego
el maestro edificará los conocimientos con más facilidad y solidez.
En materia de lectura, los problemas son difíciles de remediar pero
son fáciles de prevenir. Si se conversa con los niños con cierta
profundidad desde antes de los tres años, podrá observarse que
cuanto más conversación e intercambio se produzca, más
brillante será su pensamiento. Cada palabra es un bloque con el que los
propios niños realizarán construcciones insospechadas, más
reconfortantes que las que logran con los juguetes de construcción y,
por cierto, mucho más duraderas.
Debe aprovecharse la lectura en voz alta para entablar una conversación
rica con los hijos y estimular sus respuestas, aunque éstas tan solo
puedan ser a nivel de: sonidos, gestos o palabras sueltas, es darles la oportunidad
de participar, la que más tarde será una de sus virtudes como
ciudadanos. Esto ofrece mucho provecho en caso de niños enfermos que
se muestran por lo general más inhibidos.
Hoy más que nunca, la lectura corre el riesgo de ser vista por los niños
como una imposición más de los padres y profesores. Y para evitar
esto, se debe:4
Como toda actividad, la lectura requiere constancia para convertirse en hábito.
Nunca se debe obligar a leer, pero sí se puede (y debe) convertir en
un hecho cotidiano. La clave radica en que llegue a formar parte del tiempo
de ocio, como ver la televisión o jugar. En edades muy tempranas, serán
el padre y la madre los que directamente realicen esta función. Con el
tiempo, el espacio dedicado a la lectura se ampliará, y serán
los propios niños quienes decidan cuánto, cuándo y dónde
van a leer. De ahí, la importancia de involucrar a los padres en la promoción.
En ellos, se debe crear este hábito que conduce a mejorar sus relaciones
comunicativas con el hijo y a alegrarle su niñez al tiempo que lo instruye.
Aunque no se trata de juguetes, los libros, tanto los propios como los ajenos,
deben estar accesibles. Es necesario quitarles ese estatus de objeto importante
y que sólo adornan los libreros. Es más, se han de potenciar las
bibliotecas propias desde que nacen, porque un libro, después de leerse,
traspasa el umbral de lo meramente material. Por ello, aunque están en
la biblioteca; que es su lugar, hay que desarrollar una política para
su difusión.
Las ferias o exposiciones pueden convertirse en un entretenimiento que acerque
la literatura a los hijos. La idea de verse rodeado de tantas posibilidades
familiariza al niño con este tipo de comercio y le añade atractivo.
Además, si se le da una cantidad de dinero con el objeto de elegir el
título que le guste, comenzará a desarrollar criterios de compra
y aprenderá a distinguir qué obra merece la pena adquirir.
En las visitas realizadas a la sala mencionada, se les mostró una colección
completa a los niños con el objetivo para abrirles el universo y se les
regalaron algunos ejemplares. Esto se realizará cada vez que se lleven
nuevos títulos.
Leer todas las noches un cuento a los más pequeños se convertirá
con el tiempo en un hábito de lectura diaria.
Se deben buscar juntos en el diccionario los términos que no se entiendan.
Con ello, se inculca la buena práctica de ampliar el vocabulario.
Es necesario prestar mucha atención en la edad crítica de la
adolescencia, porque grandes lectores infantiles se pierden en esa etapa. En
ese sentido, la libertad de elección es determinante. Nunca se deben
prohibir títulos. En lugar de ello, es importante explicar por qué
no se va a entender lo que se lee, y cuál es el motivo por el que no
debe perderse el tiempo. De esta forma, se logrará despertar su espíritu
crítico. Por ello, en nuestra experiencia se decidió entregar
sólo títulos apropiados para sus edades.
Una práctica fácil de realizar es hacerse acompañar por
los hijos desde muy pequeños cuando se visita la biblioteca.
Todo es susceptible de convertirse en una excusa para acercar a la lectura: un tema de actualidad, efemérides de personas o hechos que les llamen la atención o una película que los entusiasme: son ocasiones excelentes para suscitar la pasión por los libros.
Cuando los niños crecen, se les pueden ofrecer libros que lean los padres.
La lectura será un tema atractivo de conversación entre padres
e hijos.
Todas las actividades se deben realizar además, de manera organizada
y planificada, de ahí que se plantee, en la literatura sobre el tema,
la necesidad de establecer estrategias para el fomento de la lectura. Ellas
constituyen el conjunto de acciones organizadas para propiciar el acercamiento
de los usuarios de la biblioteca y de la comunidad a la lectura.5
Una actividad de fomento de la lectura es aquella que se realiza con vistas
a difundir o propiciar el contacto y el conocimiento del acervo de las bibliotecas.
Estas actividades en una biblioteca determinada y con un grupo particular de
usuarios revelan la implementación de determinadas estrategias. Existen
múltiples actividades que pueden emplearse con el objetivo de lograr
un acercamiento a los libros y la lectura, por ejemplo, el "Fichero de
actividades de fomento de la lectura en las bibliotecas" 5
a) El baúl del tiempo.
Esta técnica presenta como ventaja que los pacientes rompen con las
barreras que los padecimientos imponen a la comunicación entre ellos
y con sus padres.
b) Círculo de lectura.
Esta técnica puede aplicarse sólo en niños que sepan leer
y los que no lo hagan los padres deben poder leer por ellos y estos, escuchar
con atención.
c) Tertulia.
Es un círculo de lectura que se fundamenta en una charla, donde se promueve
la participación del grupo en torno a un tema.
La aplicación de esta técnica requiere de un nivel cultural mayor
entre los participantes, exige gran preparación por parte de los ejecutores,
pero puede realizarse con una buena preparación y si los niños
saben leer.
No necesariamente debe haberse escogido un tema a priori; como existe un intercambio
con ellos, puede convertirse en una forma de gestión del conocimiento.
Para la ambientación, puede utilizarse música infantil, pintura,
plastilina, etcétera.
d) Sugerencias para leer en voz alta.
e) Adivina, adivinador.
f) Dibujando mi propio final.
g) Esta es la cadena.
h) Mundo.
Puede realizarse también un libro-debate que apunta hacia la gestión
del conocimiento y que busca mejorar el potencial humano, a partir de la exposición
de las ideas y opiniones de los participantes sobre la obra que se trata.
Las actividades pueden realizarse en forma independiente o relacionada. Las
técnicas sirven de base para preparar las actividades que se realizarán
en cada encuentro, según los invitados y materiales disponibles para
la ocasión, así como las características y el estado de
los pacientes en ese momento, por ello es importante asistir a la sala donde
se encuentran ingresados los pacientes e informarse sobre su estado una semana
o quince días antes de la actividad.
Los objetivos del proyecto Libros para la vida son:
Para ello, se visitaron diferentes editoriales e instituciones, entre ellas:
La intención es crear una colección especial infanto-juvenil
como parte del gran fondo de la biblioteca en el que escasea esta clase de literatura
o no existe.
Además de involucrar diferentes editoriales, se recibió la colaboración de la compañía de teatro "La Colmenita", del departamento de extensión universitaria de la Universidad de La Habana, de la Biblioteca Nacional "José Martí", que aportó bibliografía y experiencias obtenidas en la aplicación del "Programa nacional de orientación de la lectura". La Casa de Trabajo
Comunitario "Leonor Pérez", también prestó
a una narradora, una payasa y al caricaturista Cecilio Avilés
para que intervinieran en la primera actividad.
Se realiza un encuentro mensual y en cada uno se promociona un libro diferente.
Los encuentros se coordinan previamente con el departamento de relaciones públicas
del instituto con el objetivo de que no coincidan con otras actividades que
se realizan en esta sala. Las actividades duran aproximadamente una hora y media.
Los encuentros realizados hasta el momento sucedieron como sigue:
Se realizó el primero de abril del 2004. Se contó con la participación
de diez niños, siete estaban con medicamentos y no pudieron participar.
Primero se explicó en que consiste el proyecto y luego comenzó
la actividad.
A este encuentro, se invitó a una compañera que leyó un
cuento del libro "Había una vez": "Los siete chivitos",
de Herminio Almendro, debido a que la mayoría de los niños
eran pequeños. Ellos lo escucharon con gran agrado, luego Cecilio
Avilés, el padre de Cecilín y Coti, dibujó la
figura de Coti. A continuación, se les regalaron colores y crayolas
para que lo colorearan, además de algunos libros. Por último,
una payasa les contó un cuento con títeres y dos de ellos participaron
como los protagonistas del cuento y se realizaron diferentes adivinanzas.
Los niños estuvieron interesados en la actividad y participaron en ella.
Los más pequeñitos miraban con atención a la compañera
que les leía el cuento como si supieran en realidad de lo que se trataba
y hojeaban los libros que se les regalaron como si supieran leer. Fue una emoción
inexplicable para los autores observar a los niños como reían
con los cuentos y las travesuras que les hacía la payasita. Dicho encuentro
se filmó.
En este encuentro, los autores fueron los protagonistas. Se proyectó
"La Cenicienta", pero antes de ver la película se hizo
un juego para que los niños adivinaran a través de los diferentes
personajes del cuento qué cuento verían; luego se les hablo de
quién fue su autor y entre ellos y los autores se contó lo que
sucedía en esta obra. Al concluir la película, se conversó
se les preguntó a los niños sobre qué les había
parecido y se les entregó el libro "La Cenicienta".
Para este encuentro, se llevó una representación de la compañía
de teatro "La Colmenita", quienes dramatizaron "Meñique",
uno de los cuentos que aparece en "La Edad de Oro". Antes de
la representación, se les habló sobre José Martí,
su autor.
Los artistas realizaron diferentes juegos con ellos y sus padres, en la medida
en que se contaba el cuento, cantaron, hicieron adivinanzas. Los niños
estuvieron bien contentos; para terminar, se comentó la moraleja del
cuento y algunos de ellos expusieron sus criterios sobre las enseñanzas
que les sugirió.
Por último es oportuno señalar que existe una página en
Internet dedicada a los niños con cáncer: www.globosolidarios.org
donde todas las personas que accedan a ella pueden enviar su mensaje de solidaridad
y amistad para que sigan adelante y puedan triunfar a pesar de sus limitaciones,
su dirección es: www.globosolidarios.org. A esta página, se envió
un "globo" (mensaje) para que las personas que la visiten conozcan
que en Cuba en la sala de pediatría del INOR se realizan actividades
para el beneficio de sus pacientes.
"Todo hombre está obligado a vencer su amargura", aseguró
José Martí y esta sentencia guía este proyecto.
No es un mandato ni una orden para estos niños enfermos; es un logro
inmenso si logramos que, al menos, por un tiempo olviden su amargura, ese es
nuestro primer propósito.
Estos pacientes y sus padres requieren de un apoyo, necesitan con urgencia
gestos de amor, sabiduría y creatividad que puede resumirse en un magnífico
libro bien promocionado. Y las experiencias de estos primeros encuentros son
gratificantes. Hemos visto el interés y la alegría con que nos
han acogido. No llevamos dinero ni regalos; somos portadores de conocimiento,
de cultura y, por qué no, de esperanza.
Hemos sido testigos también de cómo estos encuentros pueden facilitar
y desarrollar la comunicación entre los niños, sus padres y el
personal de salud que los atiende, además de elevar su autoestima, estimular
su creatividad y alegrar su estancia en el tiempo que permanezcan en el hospital.
Sinceramente deseamos extender estas experiencias a otras salas de niños
en diferentes hospitales, porque se ha demostrado que la alegría y el
deseo de aprender mejoran la calidad de vida.
"Toda semilla que se echa en el alma, florece y fructifica", afirmó
José Martí., y esta que siembra nuestro proyecto florecerá,
porque aun cuando somos jardineros inexpertos, estamos llenos de constancia,
fe y amor.
Queremos agradecer a todas las personas e instituciones que han colaborado,
tanto directa como indirectamente con la realización de este proyecto;
sin ellas nunca hubiéramos podido salir adelante. Muy en especial, queremos
darle infinitas gracias a:
Elizabeth Doce y Silvia Peralta. Havanatur, Celimar.
Shely Mayán. Facultad de Comunicación.
Vivian Núñez. Radio Habana Cuba.
Blanca Patallo. UNESCO.
Miriam Peralta. Ministerio de Finanzas y Precios.
Guadalupe Pérez. Instituto del Libro.
Berta Rodríguez. Organización Nacional de Pioneros José
Martí.
Onelia Roque. ICAIC.
Magalis Sánchez. UNEAC.
Bárbara Susana Sánchez. Universidad de La Habana.
Recibido: 13 de octubre del 2004
Aprobado: 6 de noviembre del 2004
Lic. Dorys Couceiro Arcís
Facultad de Comunicación Universidad de La Habana.
Ave de los Presidentes No. 506 e/ 21 y 23. El Vedado.
La Habana, Cuba. Correo electrónico: dorys@fcom.uh.cu
*Proyecto
presentado por sus autores en la jornada Homenaje al Bibliotecario el día
16 de junio del 2004 en la Biblioteca Médica Nacional.
1Licenciada en Bibliotecología y Ciencia
de la Información. Profesora Instructora. Facultad de Comunicación.
Universidad de La Habana.
2Estudiante de tercer año de la carrera
de Bibliotecología y Ciencia de la Información. Facultad de Comunicación.
Universidad de La Habana.
Ficha de procesamiento
¿Cómo citar esta contribución según el estilo Vancouver?
Couceiro Arcís D, García Larrondo M, López Rodríguez DM, Medina Peralta S, Vivero Vivero N, Navarro Sotolongo Y, Somoza Núñez A. Libros para la vida: un proyecto para la promoción de la lectura en la sala de pediatría del Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología. Acimed 2004; 12(5). Disponible en: http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol12_5_04/aci10504.htm Consultado: día/mes/año.
Términos sugeridos para la indización
Según DeCS 1
CALIDAD DE VIDA; SERVICIO DE ONCOLOGÍA EN HOSPITAL; BIENESTAR DEL NIÑO;
NIÑO HOSPITALIZADO/educación; LECTURA; LIBROS; CUBA
QUALITY OF LIFE; ONCOLOGY SERVICE, HOSPITAL; CHILD WELFARE; CHILD, HOSPITALIZED/education;
READING; BOOKS; CUBA
Según DeCI 2
PROYECTOS DE EDUCACIÓN; LECTURA; LIBROS/utilización; CUBA
EDUCATIONAL PROJECTS; READING; BOOKS/utilization; CUBA
1 BIREME. Descriptores en Ciencias de la Salud
(DeCS). Sao Paulo: BIREME, 2004.
Disponible en: http://decs.bvs.br/E/homepagee.htm
2 Díaz del Campo S. Propuesta de términos
para la indización en Ciencias de la Información. Descriptores
en Ciencias de la Información (DeCI). Disponible en: http://cis.sld.cu/E/tesauro.pdf