MsC. Rafael Forteza Fernández1
El notable incremento de la colaboración médica cubana en
la arena internacional y la revolución en las ciencias informáticas
ha generado la necesidad de una reconceptualización de del aprendizaje
de la escritura en el estudio de las lenguas extranjeras, el inglés en
particular, en la educación médica superior. Se exploran los beneficios
que aporta este tipo de competencia al estudiante de lenguas extranjeras y se
particulariza cuán necesario es esta habilidad para el profesional de la
salud.
Palabras clave: Enseñanza, escritura, comunidad discursiva, competencia.
The growing Cuban health sector collaboration
with other countries as well as the revolution in information sciences has brought
about the need to reconceptualize the role of learning how to write in foreign
languages, English in particular, in Higher Medical Education. The present work
explores the general contribution of this type of competence to the learner of
foreign languages and gives particular attention to the usefulness of this skill
to the health professional.
Key words: Teaching, writing, discourse community, competence.
En el año 1984, con la primera modificación
del plan de estudios de las carreras de ciencias médicas, se abrió
una nueva era en la preparación de los alumnos en idioma extranjero en
la educación médica superior en Cuba. Dichos estudiantes son los
que reciben la mayor cantidad de horas clases de idioma inglés durante
su instrucción preprofesional. A esto, debe agregarse la implementación
de numerosos cursos de postgrado.
No obstante, aún no se ha
logrado el nivel idóneo de competencia comunicativa en las habilidades
que entraña el dominio de la lengua extranjera: expresión oral y
escrita, comprensión oral y lectora. Entre estas habilidades, la expresión
escrita es la que mayores dificultades y retos presenta porque ella requiere de
entrenamientos muy especializados.
A esto, debe añadirse el
criterio de muchos docentes que defienden la primacía de lenguaje oral
y dedican a éste la mayor atención en las clases en detrimento de
la redacción. Ellos, a menudo, sólo utilizan ejercicios escritos
para formar las otras habilidades del idioma.
Con esto, muchos de
los futuros especialistas carecerán de los conocimientos y habilidades
necesarias para enfrentarse a tareas tan comunes, -e inherentes a la actividad
profesional de nivel superior- como es la comunicación con otros especialistas
en su rama del conocimiento, el envío de una ponencia a un evento o la
presentación de una comunicación escrita a una revista científica.
Los avances registrados en materia de informática y de información durante el último lustro en Cuba, en consonancia con el alcanzado en el mundo en la última década, obliga a una reconceptualización del lugar de la escritura en la enseñanza de las lenguas extranjeras y a valorar sus aportes al futuro médico, enfermera, estomatólogo o tecnólogo de la salud, este es el propósito del presente trabajo.
Para la generalidad de las personas, escribir es el modo
de comunicación que menos se utiliza. No obstante, aprender a escribir
es signo de distinción en muchas sociedades. A menos que sufran algún
tipo de discapacidad, todos los seres humanos son capaces de comunicarse oralmente
desde alrededor del primer año de vida. Por el contrario, la comunicación
escrita requiere de algún tipo de instrucción. La representación
de los sonidos del habla en forma gráfica es producto del aprendizaje escolar
en la mayoría de los casos. Desdichadamente, millones de seres humanos
no saben escribir.
El dominio del lenguaje escrito, en la lengua materna
-y con mayor potencialidad en una o más lenguas extranjeras- es condición
sine qua non para obtener formas de educación más avanzadas, trabajos
mejor remunerados económicamente y avances en la escala social. Esta condición
es aún más marcada en las sociedades clasistas donde la educación
está limitada a una selecta minoría que ostenta el poder político
y económico.
En referencia a la importancia de la escritura
en las sociedades desarrolladas se plantea que: "En aquellas sociedades donde
la educación se ha expandido, el impacto de la escritura es profundo. La
escritura preserva el lenguaje hablado, nivela, estandariza, prescribe y enriquece
muchos procesos orientados por el lenguaje con extraordinarias implicaciones sociales."
1
Saber comunicarse de forma escrita
va más allá de saber representar los sonidos en la grafía,
es la competencia para expresar el pensamiento con el objetivo de crear un espacio
comunicativo en el proceso de mantenimiento de las relaciones sociales y de producción
con observancia de las convenciones del lenguaje, formas textuales, tipos de textos
y temas dentro de una comunidad discursiva enmarcada en un contexto histórico-social.
(Forteza R. Diagnóstico del desarrollo de la habilidad de escritura
en idioma inglés en los estudiantes de la educación médica
superior. Observaciones no publicadas.).
Un análisis del concepto
anterior revela: primero, el lenguaje es la envoltura material del pensamiento
y su medio de expresión; segundo, cuando se escribe se crea un puente -por
medio de la escritura- con los posibles lectores y de este modo; tercero, se mantiene
el tipo de relación que se tenga con ellos y cuarto, el proceso se realiza
según las convenciones de la lengua escrita, en determinadas formas textuales,
tipos de textos y en los temas que, a interés de la relación emisor/receptor
(escritor/lector), posibilitan la pertenencia a una comunidad discursiva determinada
la que vive y se desarrolla en un contexto histórico-social.
Es
por ello, que al definir una comunidad discursiva, Swales argumenta que
esta reúne, entre sus atributos, la existencia de un sistema de objetivos
públicos comunes y mecanismos participativos de intercomunicación
entre sus miembros, los que en su función de poseedores y usuarios de determinados
géneros, ofrecen información y reciben retroalimentación
mediante el uso de un léxico específico. La membresía a la
comunidad discursiva cambia, se renueva y su "supervivencia depende de una
razonable proporción entre nuevos miembros y expertos".2
La comunicación escrita, como la oral, tiene dos funciones fundamentales:
a) interaccional, para el mantenimiento de las relaciones sociales y b) transaccional,
para la comunicación de información. La primera se orienta al mensaje;
la segunda al contenido.
Si bien, en algunos casos, es posible diferenciar de forma fehaciente qué función de las expuestas anteriormente tiene un escrito, también podemos plantear que ambas se contraponen en muchos casos. Los textos interaccionales pueden tomar la forma de cartas, tarjetas postales y notas; mientras los transaccionales la de informes, cartas de negocios, artículos, entre otros.
La función de la comunicación, en muchos casos,
no prescribe la forma que el texto tome. También se escribe como placer,
así sucede con la producción de novelas, cuentos, obras de teatro
y poesía.
Un texto escrito puede tener varias formas de realizarse,
entre ellas:
Dentro de esta última, pueden identificarse tres variantes: a) lenguaje escrito para leerse como pensamiento (verbi gracia: el monólogo interior); b) lenguaje escrito para leerse como si fuera hablado (verbi gracia: el diálogo en un cuento o novela) y c) lenguaje escrito para ser leído.
Una de las características de la enseñanza-aprendizaje
de lenguas extranjeras en nuestro país es el énfasis excesivo en
el desarrollo de habilidades orales en detrimento del desarrollo de las escritas
y de la redacción de textos en particular. Entre las razones que se plantean
se encuentran, que la comunicación oral es la que más se utiliza
y que a los estudiantes les interesa más aprender a hablar que a escribir.
Ambas razones son muy ciertas; no obstante, el desarrollo vertiginoso de las telecomunicaciones,
en especial, por medio de redes como Internet, impone la necesidad de reevaluar
esta posición y trabajar el aspecto motivacional en los alumnos de modo
tal que se comprenda la necesidad de también aprender las formas escritas
de la nueva lengua.
Con independencia de las motivaciones para el
aprendizaje de las lenguas extranjeras entre los estudiantes, se han identificado
ciertos elementos que, como aportes a dicho aprendizaje, presenta la escritura.
El decursar histórico ha traído consigo que exista también un número finito de lenguas que poseen un estatus superior a otras.
El dominio de una o más
de estas lenguas amplía aún más las posibilidades de los
individuos en el amplio espectro de las relaciones de producción y sociales.
Entre ellas el idioma inglés tiene la posición más privilegiada.
El inglés se ha convertido en la lengua franca-cómo
ha llegado a serlo no es interés de esta contribución- para innumerables
actividades en la arena internacional, entre ellas: el comercio, la producción
literaria y científica, las relaciones internacionales y no por último
menos importante, las comunicaciones.
En estos momentos, las publicaciones
con mayor difusión en el mundo se realizan en idioma inglés, todas
las radios y televisoras internacionales tienen programación en inglés,
las actividades culturales, políticas, sociales y científicas de
orden internacional incluyen el inglés como una de las lenguas del evento.
Sea en papel o soporte electrónico, la mayoría de los libros o artículos
en publicaciones periódicas o resúmenes de libros sobre temas científicos,
tecnológicos o sociales, se publican en inglés o, al menos, exigen
un resumen en idioma inglés, y esto mismo sucede con los manuales para
productos electrodomésticos, alimentos y las comunicaciones telefónicas,
por satélite o correo electrónico, que incluyen las comunicaciones
personales, listas de discusión de todo tipo y tema, noticias y otros.
Según fuentes de la UNESCO, el inglés es la lengua de
entre el 40 y el 50 % de los internautas y de más del 70 % de los contenidos
disponibles en Internet. Estados Unidos, Canadá, el Reino Unido y Australia,
donde esta predomina, tienen una población total de apenas 372,3 millones
de habitantes-según la Enciclopedia Encarta del 2004. No es necesario mencionar
que el inglés es también la lengua de millones de seres humanos
en Africa, Asia y el Caribe, pero a diferencia de sus similares en los países
mencionados, estos, en su gran mayoría, no tienen acceso a la gran red.
3 En el caso de la información sobre ciencias
médicas, la cifra que aparece en idioma inglés se eleva al 95%,
según palabras del Comandante en Jefe durante su intervención en
la segunda parte de la mesa redonda sobre la educación el día 8
de septiembre del 2004.
La situación antes expuesta ilustra,
en sentido general, la importancia que reviste dominar una lengua extranjera,
el idioma inglés en este caso, y a la vez, lo útil de saber comunicarse
en forma escrita de modo efectivo.
En lo que respecta al profesional
de las ciencias médicas, el dominio de la escritura en idioma inglés
le aporta, además de los elementos expresados anteriormente, los siguientes:
El aprendizaje de los modos de comunicación escrita es parte esencial del aprendizaje del idioma extranjero. Su influencia va más allá del marco estrecho de la capacidad comunicativa en la lengua extranjera misma; ésta se extiende al crecimiento del individuo, tanto en lo profesional como lo espiritual. En el caso del profesional de las ciencias médicas se constituye, además, en herramienta fundamental para la defensa del país y el cumplimiento de las misiones que la Revolución demande en el campo de la salud.
MsC. Rafael Forteza Fernández
Filial de Ciencias Médicas Holguín
Carretera del Valle
Pueblo Nuevo, 80 500
Holguín
Correo electrónico: forteza@enfer.hlg.sld.cu
1Mäster
en Teoría y Práctica de la Enseñanza de la Lengua Inglesa
Contemporánea. Profesor Auxiliar. Filial de Ciencias Médicas de
Holguín.
¿Cómo citar esta
contribución según el estilo Vancouver?
Forteza Fernández
R. Lenguas extranjeras, escritura y desarrollo: un reto para el profesional de
las ciencias médicas. Acimed 2004;12(6). Disponible en: http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol12_6_04/aci08604.htm
Consultado: día/mes/año.
Términos sugeridos para la indización
Según DeCS1
COOPERACION INTERNACIONAL; APRENDIZAJE; ENSEÑANZA; ESCRITURA; CIENCIAS
DE LA INFORMACION; DISCURSOS; CUBA.
INTERNATIONAL COOPERATION; LEARNING;TEACHING;
WRITING; INFORMATION SCIENCES; ADDRESSES; CUBA.
Según DeCI 2
COOPERACION INTERNACIONAL; APRENDIZAJE;
INTERNATIONAL COOPERATION; APPRENTICESHIP
1
BIREME. Descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS). Sao Paulo: BIREME,
2004.
Disponible en: http://decs.bvs.br/E/homepagee.htm
2
Díaz del Campo S. Propuesta de términos para la indización
en Ciencias de la Información. Descriptores en Ciencias de la Información
(DeCI). Disponible en: http://cis.sld.cu/E/tesauro.pdf