Lic. Ana Margarita Cabrera Facundo1 y Adrián Coutín Domínguez2
Se aborda el marco teórico de las bibliotecas digitales. Se expone un
grupo de conceptos útiles para realizar las distinciones necesarias entre
sitios web y bibliotecas digitales. Se trata el nuevo paradigma de los servicios,
orientado a los usuarios, así como las bibliotecas digitales temáticas
o especializadas, sobre la base del estudio profundo de un grupo de bibliotecas
de arte seleccionadas para el estudio.
Palabras clave: Bibliotecas digitales, sitios web, bibliotecas de arte.
DIGITAL LIBRARIES. PART I. THEORETICAL CONSIDERATIONS
The theoretical framework of digital libraries is described. A group of concepts
that are useful to make the necessary distinctions between web sites and digital
libraries is presented. The new service paradigm oriented to users, as well
as the thematic or specialized digital libraries are dealt with on the basis
of an in-deep study of a group of art libraries selected for this study.
Key words: Digital libraries, web site, art libraries.
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Cita (Vancouver): Cabrera Facundo AM, Coutín Domínguez A. Las bibliotecas digitales. Parte I. Consideraciones teóricas. Acimed 2005;13(2). Disponible en: http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol13_2_05/aci04205.htm Consultado: día/mes/año.
Diversos factores, relacionados más bien con necesidades prácticas
y objetivas, como el incremento sostenido de los volúmenes de información,
los límites humanos para su procesamiento, la diversidad de formatos
portadores de contenidos valiosos, así como las dificultades para su
recuperación, entre otros; llevaron a que investigadores, especialistas
y técnicos del ámbito bibliotecario, la computación y las
telecomunicaciones, asumieran el reto de representar en el medio electrónico
los sistemas desarrollados tradicionalmente por las bibliotecas con el propósito
de satisfacer las necesidades de información de los usuarios.
La primera noción de biblioteca universal data del año 1945 en
que el científico asesor del presidente norteamericano Roosevelt,
Vannevar Bush (1890-1974) propuso su concepción sobre una máquina
capaz de almacenar una gran cantidad de información: "el Memex".
Su propuesta introdujo, por primera vez, la idea de un acceso sencillo e individualmente
configurable al conocimiento almacenado digitalmente. Bush fue el precursor
del hipertexto, palabra acuñada años más tarde por Ted
Nelson. Ted Nelson, quien diseñó el proyecto "Xanadu",
una base de datos centralizada de documentos hipermedia, es el inventor de las
ideas que originaron el hipertexto y aunque su proyecto no llegó a materializarse
por completo, ha tenido una gran influencia en los sistemas que se desarrollaron
con posterioridad.
A partir de la década de los años 60 del siglo XX, en que la
Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos, inició la automatización
de sus voluminosos fondos, fueron muchos los pasos dados en el mundo de las
bibliotecas hacia la automatización y la digitalización.
En el año 1963, se publicó el informe titulado "La automatización
en la Biblioteca del Congreso". Dos años después, en 1965,
Henriette D'Abraham propuso el formato MARC, que luego derivó
en diferentes aplicaciones en el mundo y marcó pautas definitivas en
la digitalización de los fondos bibliotecarios.1
En el año 1971, Michael Hart decidió hacer realidad la
idea de que muchos de los más famosos e importantes textos de la humanidad
estuviesen disponibles libremente para todos. Surgieron así, las bases
del actual Proyecto Gutenberg, (http://promo.net/pg/)
como el más antiguo proyecto de "biblioteca digital", de libros
y textos electrónicos en Internet, con miles de voluntarios y colaboradores
en todo el mundo. Su filosofía se basa en que todo documento susceptible
de ser almacenado en una computadora, puede reproducirse infinitamente. Pretende
disponer los textos digitales de la forma más simple posible para facilitar
el acceso de los usuarios finales. Hart y sus colaboradores comenzaron
su proyecto con los clásicos de la literatura universal.
En el mundo de las bibliotecas y de sus proyectos digitales, la década
de los años 80 es clave, debido a la introducción masiva de las
llamadas computadoras personales en el trabajo diario de bibliotecarios y especialistas
en información. En otros sectores tuvo el mismo impacto y creó
las bases de los potenciales usuarios para a actual Internet.
En la misma década, se introdujo en las bibliotecas latinoamericanas
el software de la UNESCO denominado Micro CDS/ISIS. El Micro CDS/ISIS (Computarized
Documentation System - Integrated Set for Information System), desarrollado
por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación,
la Ciencia y la Cultura (UNESCO), se utiliza para la construcción de
bases de datos textuales y puede aplicarse para registrar libros, videos, artículos
periodísticos, historias clínicas, etc. Es de fácil instalación
y operación, y permite buscar la información en la computadora
en cuestión de segundos, e imprimirla en diversos formatos. Sólo
es necesaria una PC -computadora personal- con una configuración mínima.
El MicroISIS pueden utilizarlo docentes, bibliotecarios, informáticos,
profesionales, estudiantes, y todo aquel que necesite computarizar información
textual. Este software:
En Cuba, el sistema de bibliotecas universitarias adoptó como norma
para la automatización de sus acervos el CDS/ISIS, que posteriormente
se difundió con amplitud a otras instituciones. Esta acción marcó
una pauta importante en la automatización de las bibliotecas en el país,
fundamentalmente en las bibliotecas universitarias.
Durante estos años, comenzó también el desarrollo de modelos
de recuperación de información cliente-servidor, que crearon las
bases para un acceso abierto a grandes volúmenes de información.
En esta década de los 80's, el acceso en línea a los catálogos
de las bibliotecas progresa con el empleo de diversas tecnologías:
En 1988, la Norma Z39.50, desarrollada por la National Standard Organization,
(NISO) (www.niso.org) y adoptada por el American
Standard Institute (ANSI) (www.ansi.org), ordena
el acceso en línea a los catálogos. Ella es la primera especificación
que permite la conexión a bases de datos con independencia del sistema
que las almacene y de las plataformas de trabajo existentes. Se trata de un
protocolo a nivel de aplicación -nivel 7- dentro del modelo de interconexión
de sistemas abiertos (OSI), de la International Standard Organization (ISO).
En 1989, en el Laboratorio Europeo de Partículas Físicas (CERN),
se desarrolla la tecnología conocida como World Wide Web (WWW)
ampliamente difundida y perfeccionada hoy, compuesta por un conjunto de software
y protocolos. Tim Berners-Lee, creador del WWW y actualmente presidente
del consorcio 3W (www.3W.org) propuso el proyecto para
utilizarlo como medio de comunicación entre los científicos de
su laboratorio dispersos geográficamente.
Desde hace varios años, el WWW es capaz de acceder a servidores Z39.50.
La combinación de esta tecnología con la norma Z39.50 facilita
los trabajos de recuperación de información en diversas bases
de datos, ubicadas en diferentes lugares y medios, conectadas por medio de redes
de transmisión de datos. Es un componente esencial para el desarrollo
de las bibliotecas digitales.
Con el surgimiento de HTTP, abreviatura de Hypertext Transfer Protocol (Protocolo
de Transferencia por Hipertexto), las computadoras se comunican mientras intercambian
documentos, agregan conectividad e interfaces. Con el HTTP una computadora que
solicite un archivo a otra sabrá, al recibirlo, si se trata de imagen,
video o texto.
Según su especificación, HTTP es un protocolo del nivel de aplicación
con la agilidad y velocidad necesarias para operar con sistemas de información
distribuidos, colaborativos e hipermediales. Es un protocolo orientado a objetos,
genérico, que puede utilizarse para múltiples tareas, a partir
de la extensión de sus métodos. Una característica de este
protocolo es que permite que los sistemas se construyan independientemente de
la información que transfieran.
Muchas son, en los últimos años, las bibliotecas que han colocado
sus fondos a disposición de sus usuarios por medio de las redes, con
el uso de estas nuevas tecnologías.
Inicialmente, la información que podía consultarse era generalmente
la registrada en el catálogo bibliográfico (colección de
fichas catalográficas) de cada institución, por lo que cobraron
gran auge, como hemos apuntado, los catálogos en línea de las
bibliotecas; que no sólo facilitan el acceso a los contenidos sino que
también permiten crear un canal de comunicación directo entre
los usuarios y los bibliotecarios y entre estos últimos.
Desde el surgimiento de los primeros proyectos de bibliotecas digitales en
Internet, aparecieron estudios e investigaciones que pretenden evaluar su funcionamiento,
eficacia y validez en contraposición con las tradicionales bibliotecas.
Sin embargo, estos estudios no toman fuerza hasta la década de los años
90's debido a varios factores:
En diciembre de 1994, la Fundación Andrés W. Mellon concedió
a la Universidad de Columbia una subvención para financiar el desarrollo
de una metodología coherente de evaluación para su aplicación
en el proyecto piloto de libros en línea de la universidad.1
El proyecto culminó en 1999, y fue el primer intento por conformar una
metodología completa para el estudio y evaluación de una biblioteca
en línea.
Es indudable que todo quehacer requiere un momento de examen y que la herramienta
más habitual es la evaluación. Las crisis cíclicas por
las que transcurre el quehacer profesional, la interdisciplinariedad, así
como la necesidad de un perfeccionamiento constante y la búsqueda de
altos niveles de excelencia en los procesos y servicios de las organizaciones,
requieren reformular y seguir constantemente su desarrollo, para tomar decisiones
más apropiadas e implementar técnicas que adecuen a los objetivos
propuestos.
El diseño de una evaluación tiene éxito cuando se tiene
claro qué se debe evaluar, con qué objetivo y qué hacer
con los resultados. En otras palabras, una vez determinado el "qué"
y el "porqué" viene el "cómo".
Las bibliotecas poseen múltiples aspectos susceptibles de evaluación:
los servicios, la colección, el presupuesto, el personal, las instalaciones,
las actividades interbibliotecarias, los recursos financieros, etc., que serían
imposible abarcar desde una sola mirada y en una sola fase y que se han abordado
en las bibliotecas tradicionales en múltiples estudios e investigaciones.
En el caso de las bibliotecas digitales, estas evaluaciones recién comienzan,
precedidas por los estudios de las bibliotecas tradicionales y las evaluaciones
de los sitios web.
Cada día, se sitúan en Internet grandes cantidades de información
en todo el mundo, pero sólo una pequeña cantidad de ella es de
calidad. A diferencia de las revistas profesionales, que emplean un sistema
de revisión propio basado en expertos, que asegura la calidad de los
materiales distribuidos, muchos individuos publican información en Internet
sin considerar su exactitud y validez. Debido a la estructura global de la red,
que comprende una variedad de sistemas legales y de culturas, es poco probable,
que un individuo o nación influya, regule o cambie significativamente
el estado caótico de los recursos en el WWW.
Como indican actualmente los análisis del contenido, gran parte del
material dispuesto en Internet es auto promocional o comercial.
El bajo nivel de la calidad y la necesidad de evaluar cuidadosamente la información
electrónica no se enfrenta de forma adecuada. Algunos dicen que la "calidad"
de la información se evalúa, pero de manera general lo que se
hace es valorar la "calidad" en términos de cuán "entretenido"
o "estéticamente logrado" es un sitio, en lugar de cuán
instructiva o válida es la información que contiene. Existe, entonces,
la necesidad de crear criterios y procedimientos que ayuden a los estudiantes,
profesores, investigadores y otros usuarios a evaluar la calidad de la información
disponible en Internet, así como de patrones para guiar a los que diseñan
los recursos para la red.
El proceso cambia y ha marcado el inicio del siglo XXI. La evolución
de la biblioteca tradicional hacia nuevos servicios basados en soportes intangibles
y el surgimiento de modelos de evaluación mucho más coherentes
y articulados.
Ocupa así, la biblioteca digital, un lugar importante dentro del universo
de recursos electrónicos presentes en Internet; que ofrece al usuario
la perspectiva del acceso electrónico a los recursos de información,
al conocimiento acumulado y a la inteligencia colectiva, desde su conveniencia
temporal y espacial.
Aparecen también amenazas: las barreras económicas y sociales
en el mundo real marcan una nueva brecha en el mundo virtual, la conocida brecha
digital. Ella se define como la separación que existe entre las personas
(comunidades, estados, países y regiones) que utilizan las nuevas tecnologías
de la información (NTI) como una parte rutinaria de su vida diaria, y
aquellas que no tienen acceso a ellas y que aun cuando las tengan, no saben
como utilizarlas. Puede definirse en términos de la desigualdad de posibilidades
que existen para acceder a la información, al conocimiento y a la educación
mediante las NTI. La brecha digital no se relaciona sólo con aspectos
exclusivamente de carácter tecnológico, es un reflejo de una combinación
de factores socioeconómicos y, en particular, de limitaciones y falta
de infraestructura de telecomunicaciones e informática.2
Ahora bien, para que ocurra la evolución de la biblioteca tradicional
a la biblioteca digital, son necesarios innumerables estudios e investigaciones
y muchas acciones de carácter formativo y evaluativo, para que se produzca
también una evolución de los aspectos sociales que rodean a las
bibliotecas.
Las bibliotecas digitales en general apoyan actividades bien específicas
en diversos contextos: instrucción, educación a distancia, formas
nuevas de consumo de la cultura, gestión de recursos digitales, acceso
virtual a museos y galerías, lectura en línea de partituras musicales,
audiciones, entre otras. Estas bibliotecas necesitan evaluarse como sistemas
y como proveedoras de servicios para determinar cuan provechosas, usables y
económicas pueden ser y cuan eficaces en su misión.
Los resultados de los estudios de evaluación proveen una guía
estratégica para el despliegue y diseño de sistemas futuros, para
asistir y apoyar problemas económicos, culturales y sociales en determinado
contexto.
Los modelos de evaluación consistentes pueden facilitar la comparación
entre diversos sistemas y servicios y propiciar la toma de decisiones.
El tema de las bibliotecas digitales es actualmente uno de los puntos de giro
en cuanto al cambio de paradigmas en la Ciencia de la Información y la
Bibliotecología, en tanto supone el acceso universal a la información,
que engloba varios aspectos:
A la luz de las bibliotecas digitales, conceptos como: "usuarios",
"colecciones" y "demandas informativas", por sólo
citar tres ejemplos, adoptan connotaciones nuevas para su análisis y
rompen los límites, las barreras empíricas y pragmáticas
establecidas por décadas, para cambiar radicalmente a la manera en que
socialmente se asumen.
En este diverso, multifacético y cada vez más dinámico
universo, las bibliotecas digitales de arte, por ejemplo, son, sin duda alguna,
un factor de transformación social. Su novedad y singular irrupción
en el acontecer social, cultural, científico e investigativo conlleva
a que un sinnúmero de especialistas se interesen en su estudio, y con
ello, se la creación de un ilimitado campo de investigación debido
a las múltiples aristas desde las que se puede abordar su estudio.
Es oportuno preguntarse entonces:
¿Qué modelo debe utilizarse para evaluar las bibliotecas digitales
de arte?
Y proponerse como objetivo general:
Identificar un modelo que permita evaluar las bibliotecas digitales de arte,
y aplicarlo a un grupo de estas.
Además de otros específicos como:
Para evaluar las bibliotecas digitales de arte es necesario utilizar un modelo que contenga información sobre:
Cobertura temática y temporal, que podría incluir:
- Contenido. ¿Se basa la información en datos o en opiniones?, ¿contiene el sitio información original o simplemente enlaces?
¿Los sitios pueden ser útiles tanto como fuentes de información como por los enlaces hacia otra información? La información presentada se sustenta por una organización, academia, artista reconocido o entidad con prestigio. Si el autor tiene una posición en su campo de especialización y si la información puede verificarse: ¿puede contactarse el autor? , ¿es un clásico? Se corresponden los contenidos con determinado nivel o grado de especialización.
Incluye aspectos relacionados con los usuarios, como pudieran ser:
Tipos de servicios que se ofrecen:
El servicio por excelencia dentro de una biblioteca es la búsqueda y recuperación de información a texto completo de forma organizada y con documentos estructurados. Si este servicio no está presente, no puede hablarse de una biblioteca digital. A partir de éste y del universo de usuarios que se desee atender, pueden desarrollarse servicios adicionales, como la consulta de catálogos, enlaces a sitios relacionados con el tema de especialización o hacia otras bibliotecas digitales. Pueden también incluirse noticias o eventos referentes al tema, así como la impresión de materiales y la audición en el caso de bibliotecas de música. Contiene diversos formatos de acceso a la información? por ejemplo para la música: MIDI, WAV, AIFF. MP3.
El costo se asocia frecuentemente al uso de Internet al "no costo";
sin embargo, los costos existen y la tendencia es que esto cada vez será
más importante. Algunos costos se asocian con:
La tendencia en Internet es que, si la información que se busca se encuentra
en dos sitios -uno de sólo texto y otro con imágenes- se sabe
que es menos costoso en texto.
Por esto, para los usuarios -principalmente los de países en vías de desarrollo- de una biblioteca de arte, -que emplea esencialmente imágenes, sonido, videos, y que sin estos elementos no tiene sentido-, la realidad tiende a una exhaustiva búsqueda y evaluación de aquellas bibliotecas con acceso gratis.
La medición del nivel de utilización que recibe el sitio, así
como cada uno de sus productos y servicios es esencial, tanto para la arquitectura
de la biblioteca como para valorar su impacto en la comunidad de usuarios.
Las nuevas investigaciones sobre las bibliotecas digitales de arte aportarán
valiosos elementos para conocer sus características y su forma de implementación,
para abordarlas desde diferentes puntos de vistas: los contenidos, la protección
de la información, la tecnología, etc., los diversos proyectos
de carácter global, las normas existentes, así como su evaluación.
Las investigaciones sobre este tema y los resultados que se obtengan propiciarán
una mayor comprensión y uso de las bibliotecas digitales en general,
como organizaciones nuevas que pueden ser una respuesta a las necesidades, disyuntivas
y retos profesionales a los que el bibliotecario y los usuarios de la información
se enfrentan, así como aportar una nueva perspectiva en la enseñanza
de la Ciencia de la Información y la Bibliotecología.
Las bibliotecas digitales en Internet, específicamente las bibliotecas
digitales de arte, los modelos de evaluación y las tendencias más
recurrentes en la literatura, así como su evaluación.
Se aplicó a partir de una ardua revisión en línea, tanto
de la bibliografía como de los sitios web, portales y bibliotecas digitales
en general y de arte en particular. Ello se justifica por lo novedoso de la
temática y la escasa bibliografía existente, que hizo necesaria
una amplia y profunda exploración en Internet. Por otro lado, la naturaleza
del estudio no permite limitarse a abstracciones y modelos teóricos,
porque para estudiar las bibliotecas digitales es necesario observarlas en funcionamiento
y en el contexto en Internet.
Se realizó también, la revisión bibliográfica de
los flujos ascendentes de información de la Universidad de La Habana,
la Facultad de Comunicación, la Facultad de Economía, el Instituto
Superior de Arte y del ISPJAE.
Fue imposible consultar, por no estar disponibles en el país, algunas publicaciones impresas de prestigio significativo en el campo de las Ciencias de la Información y la Bibliotecología, como son el Annual Review of Information Sciences y el Journal of Information Sciences, que, en los últimos años, han tratado el tema de las bibliotecas digitales directa o indirectamente.
No existe, hasta el momento, ninguna experiencia empírica de las investigaciones realizadas con la aplicación de modelos de evaluación, ni sobre la forma óptima para realizar la evaluación en ambiente virtual; por ello, los resultados son el producto de las muchas horas de monitoreo en línea de un grupo de bibliotecas seleccionadas para el estudio, el intercambio con los administradores de las bibliotecas y la apreciación cualitativa basada en la experiencia de 15 años de la biblioteca de arte del ISA y en la consulta con los especialistas.
Es ya un mito la frase "en Internet hay de todo" y aunque no es completamente
cierta, tampoco se aleja excesivamente de la realidad. En materia de bibliografía,
se encuentra desde los catálogos de bibliotecas en línea -O.P.A.C.-
y bases de datos diversas hasta a texto completo, así como los principales
periódicos del mundo y artículos seleccionados en los sitios personales
de investigadores de todas las materias; además de información
que antes estuvo en otro soporte como las partituras musicales, óleos,
registros sonoros, objetos tridimensionales, entre otros e información
que surgió directamente en el medio digital. Se rompe así, la
manera lineal de acceder a la información y se acerca más a la
estructura del pensamiento humano.
Como apunta Drabenstott,4 en su trabajo
en 1991, al menos, desde finales de los años 80s, los usuarios de las
bibliotecas demandan de alguna manera, poder acceder a otro tipo de información
más allá de la tradicional presente en sus catálogos, especialmente
desde que emergió el WWW como una fuerza poderosa a mediados de los años
90s.
"Las bibliotecas que comenzaron a proveer acceso a sus catálogos
por medio de la web y los sitios web, se convirtieron en verdaderos portales
de sus bibliotecas" 5
Cuando se evalúan y describen los recursos digitales, se deben adoptar
decisiones sobre el nivel en el que se situará el análisis y la
consiguiente evaluación. Es importante tener claro qué es un recurso
web. Es fácil que surjan dudas a propósito de cuestiones como
la siguientes: ¿es lo mismo una URL que un sitio web?; ¿es lo
mismo el WWW que una página web?; ¿qué diferencia existe
entre un sitio web y una biblioteca digital?, etcétera.
Para ello, a continuación se ofrece un grupo de conceptos necesarios con vistas a esclarecer estos aspectos y centrarnos luego en las bibliotecas digitales como objeto de estudio.
Un sitio web es un conjunto de páginas web interrelacionadas, que ofrecen
contenidos en forma de de texto, imágenes o sonidos sobre algún
tema en particular. Se orientan al suministro de contenidos y servicios de información
sobre una organización o un servicio de una organización específica,
o contenidos y servicios de varias organizaciones.
Aimeé Vega define un sitio web como:
"Un conjunto de páginas web que entrelazadas, en que todas ellas corresponden a una misma información o a una misma entidad. Es decir, el sitio web no es más que un conjunto de páginas web que tienen todas, como sistema, un objetivo común y están vinculadas e hipervinculadas" 6
Según Coutín Domínguez,7
existen variados tipos de sitios Web, por ejemplo:
Sitios académicos de nivel superior o investigaciones: Comprenden publicaciones
de la organización y ofrecen información sobre sus cursos y enlaces
a otros sitios homólogos, entre otros servicios. Pueden dar espacio a
redes sociales especializadas que se desarrollan en el mundo académico.
Sitios de comercio electrónico: Existe actualmente una gran diversidad
de productos y servicios que pueden adquirirse por esta vía, así
como con un incremento del número usuarios que los utilizan.
Sitios de educación a distancia: Es un nuevo modelo alternativo de aprendizaje
que permite acceder a la enseñanza a una audiencia ubicada en diferentes
zonas geográficas.
Sitios de empresas comerciales: Sitios de organizaciones empresariales que
ofrecen información general de la institución y que promocionan
sus productos y servicios por medio de catálogos comerciales, nuevas
ofertas, etcétera.
Sitios de gerencia electrónica: Apoyan las actividades de comercio o
facilitan formas especializadas de acceder a los suministradores para comerciar
electrónicamente en ambientes cerrados. Abarca las actividades de la
gestión electrónica de cadena de suministradores en línea
(e-CSM, siglas en inglés) y lo que conocemos como Business to Business
(B2B, siglas en inglés).
Sitios institucionales: Sitios de las organizaciones gubernamentales. Los llamados
proyectos de gobierno electrónico introducen nuevos servicios que buscan
facilitar el acceso de los ciudadanos a la información que necesitan
para sus trámites oficiales, entre otros.
Sitios de medios de comunicación: Abarcan diferentes especialidades como televisión, radio, prensa escrita, entre otros.
Posibilitan disponer de texto, imágenes, sonido y audio.
Sitios personales: Existen dos clasificaciones para este tipo de sitios. Los
privados, en los que un usuario en particular accede, e interactúa con
una interfaz web, a sus herramientas de trabajo disponibles en la red, así
como personaliza la información que desea ver, leer, escuchar y descargar.
Es una forma de trabajo que se ha generalizado muy rápidamente en Internet.
Sitios de proveedores de contenidos y servicios: Los portales (verticales y
horizontales) y motores de búsquedas son clásicos ejemplos de
estos sitios. Diseñados para facilitar el acceso a los contenidos disponibles
en Internet, disponen de una alta audiencia que busca en ellos orientación.
Sitios de redes sociales: Agrupan aquellos sitios web que se proyectan no sólo
como expresión de los individuos sino también de comunidades de
usuarios que interactúan para intercambiar información y conocimiento.
Sitios de servicios en general: Buscan satisfacer necesidades de información y de servicios como son: información sobre ciudades, entretenimiento, descripción de lugares turísticos, bolsas de empleo, etcétera.
"Este es un término bastante nuevo. Actualmente, existen muchos
sitios que no corresponden a una sola entidad, sino a muchas, o que tienen varios
objetivos que cumplir...
Un portal web es como una especie de sitio de sitios." 6
Desde este concepto, puede afirmarse que los portales son sitios especializados
que brindan un conjunto de servicios que abarcan la red, se incluyen intereses
de amplia audiencia, chat, e-mail gratuito, noticias, foros, etcétera.
Estos son los llamados portales horizontales, los verticales se especializan
en una temática, asunto o relación.
Un portal es básicamente la "portada" de un grupo de sitios
web individuales, que comparten la temática de su contenido, a partir
de la síntesis de la información más relevante de cada
uno de éstos y que obtener un panorama global de los contenidos que abarca.
Al mismo tiempo, el portal funciona como trampolín hacia cada sitio
en particular y permite al usuario, si así lo desea, acceder a un caudal
de información mucho más amplio y detallado.
Un portal es un sitio en la red que provee de información y conocimiento
sobre temas específicos de manera ordenada y que además, ofrece
a sus usuarios servicios diversos, entre los que pueden estar: correo electrónico,
contenidos personalizados, búsquedas, foros, chat, publicación
de noticias, etcétera.
El portal es la puerta de entrada a otros sitios en la red en base a una temática
común.
Marcia J. Bates, a los efectos prácticos del trabajo particular
de las bibliotecas, define un portal como:
"Un sitio web que produce generalmente una institución u organización
con el propósito de proveer acceso a una variedad de tipos de recursos
de información y que se construye alrededor de una serie de objetivos
coherentes".5
Esta autora plantea la necesidad de perfeccionar los sistemas de búsqueda
y recuperación de la información en la red -especialmente en los
sitios, portales y bibliotecas digitales- para adaptarlos a la realidad concreta
que tiene lugar hoy, sobre la base de los estudios realizados por otros autores,
Martha Yee, 2000; Dennis y sus colaboradores, 2002, entre otros,8 en
los que se indica: la pobre utilización de recursos como las expresiones
booleanas, la dificultad de las búsquedas de todo tipo en los catálogos
en línea de algunas bibliotecas, por ejemplo, en la propia Biblioteca
del Congreso de los Estados Unidos, (http://www.loc.gov/)
el desconocimiento de muchos usuarios sobre el hecho de que los catálogos
en línea emplean vocabularios controlados y, que como consecuencia de
esto, formulan las búsquedas tal y como les vienen a la mente, así
como la demanda, cada día, creciente de los usuarios, de acceder a las
colecciones de las bibliotecas.
Puede afirmarse entonces que los sitios, portales y bibliotecas digitales que responden a objetivos de búsqueda y recuperación de información de organizaciones o instituciones bibliotecarias presenten características específicas que los distinguen de todos los demás sitios web y portales en la red.5 Esta afirmación de Marcia Bates permite estructurar los presupuestos de la presente investigación, basados en las especificaciones, primero de las bibliotecas digitales con sus características específicas dentro del universo de Internet y particularmente de las bibliotecas digitales de arte.
Coutín Domínguez las define como sitios web específicos:
"Las bibliotecas digitales son sitios desarrollados hace relativamente
poco tiempo con el propósito de representar los contenidos y servicios
que brindan las bibliotecas por medio de Internet. Se debe enfatizar en la organización
flexible y distribuida de la información y su recuperación; aspectos
claves en el diseño de las bibliotecas digitales..." 7
Puede afirmarse que, una biblioteca digital se representa por medio de un sitio
web y no a la inversa y que existen marcadas diferencias entre ellos.
Estos conceptos se hallan interconectados entre ellos y con el objeto de estudio de esta investigación, en tanto, forman parte de una misma realidad constituida por el vertiginoso crecimiento de la información digital y el desarrollo de la tecnología y su aplicación en el espacio virtual que constituye la red. Una biblioteca digital no esta exenta de incluir información comercial, chats, acceso a webmails, accesos a motores de búsqueda y toda la amplia gama de eventos que forman Internet. En resumen, las bibliotecas digitales tienen sus características y "personalidad" propias, sin dejar de ser parte de un universo más amplio que incluye todos los recursos de información de Internet.
El concepto de biblioteca digital no es hoy, un concepto nuevo. Mucho se ha
debatido sobre el término en los últimos años: biblioteca
electrónica, híbrida, digital, virtual. Al respecto el maestro
Juan Voutssás apunta:
"Biblioteca digital es una evolución de conceptos, de uso de términos
emergentes en la literatura, de neologismos que aparecen sucesivamente... y
a la larga, todo eso se conjuga después de una serie de discusiones,
los conceptos comienzan a aterrizarse y las bibliotecas digitales se hacen más
reales; en consecuencia, se hacen herederas de esos términos que estaban
ahí. La biblioteca digital depende de quién la describe, su proceso
de construcción es interdisciplinario, no sólo es una actividad
para bibliotecarios, sino también para expertos en comunicaciones, ingenieros
en sistemas, creadores de bases de datos, es decir, existe una participación
de intereses de muchos sectores comerciales, académicos, técnicos,
etc., y muchos enfoques." 1
En ello radica una de las principales diferencias y retos de la nueva biblioteca
que surge ante nosotros. La biblioteca digital es interdisciplinaria, no pertenece
sólo a la labor de los bibliotecarios aunque estos deben tener un lugar
determinante en su diseño, construcción y funcionamiento, y no
se debe desechar la labor de siglos de la biblioteca tradicional, así
como todo el legado conceptual de la Ciencia de la Información y la Bibliotecología.
En este estudio, nos suscribimos al concepto de biblioteca digital
Es necesario apuntar que existe una variedad de aristas para su análisis:
El punto de vista bibliotecológico o del especialista en el manejo de
información.
El punto de vista puramente tecnológico, donde ingenieros en computación
y especialistas de áreas afines suelen involucrarse.
El punto de vista de los procesos comunicativos, donde se abordan aspectos de
la percepción y de la comunicación interactiva.
Aún existe dificultad para la precisión del término en
el interior de las ciencias de la información y la bibliotecología.
En la literatura, se hallan diversas clasificaciones,9
que abordan los tipos de bibliotecas según su grado de automatización:
Las bibliotecas híbridas... "reúnen colecciones impresas
y colecciones digitales. Más que un tipo de biblioteca es un modelo de
armonización entre los medios papel y digital y sus formas de gestión."
9 Este termino, aunque se utilizó mucho
en los últimos años de la década de los años 90s,
fundamentalmente por bibliotecarios y especialistas españoles como Tramullas,
ha pasado al desuso al precisarse mucho más el aparato conceptual que
rodea a las bibliotecas digitales.
También, en ocasiones, se manipulan indistintamente los términos
biblioteca electrónica, digital y virtual.
En el año 2000, en la Conferencia General de IFLA, celebrada en Jerusalén,
los autores Taly Sharon y Ariel J. Frank,10
plantean que las bibliotecas digitales y los motores de búsquedas
no sustituirán a "las queridas y clásicas bibliotecas"
y las clasifican en tres tipos:
Y dentro de las bibliotecas digitales definen tres clases, Ob. Cit. pág.
2a partir de su nivel de representatividad en la red y sus interrelaciones:
A partir de estas clasificaciones, puede concluirse que los dos primeros tipos
(BDU y BDF) pueden existir, tanto en la red como en el "mundo real"
y la (BDR) sólo existirá en Internet.
Sloan,11 y Marcia Bates,12
emplean, en sus investigaciones, el concepto de biblioteca digital. Mientras
el Dr. T. Matthew Ciolek (http://www.ciolek.com/PEOPLE/ciolek-tm-cv.html
y http://www.ciolek.com/WWWVL-InfoQuality.html),
-un investigador polaco, nacionalizado australiano, graduado en la Universidad
de Canberra en la Escuela de Estudios de Información, quien ha realizado
importantes trabajos acerca del espacio virtual, su organización y distribución
y la calidad de las bibliotecas virtuales- emplea el término biblioteca
virtual.
Deyanira Sequeiro,13 aborda el término
bibliotecas virtuales, aunque lo enuncia indistintamente junto al de bibliotecas
digitales. Esta autora define la biblioteca virtual como:
"Un nuevo concepto en que la información deja de presentarse en
forma lineal... están mejor equipadas, más listas para entender,
generar y actuar sobre el conocimiento. Desnuda la primacía del libro
como único elemento, para vestirlo con imágenes, colores, números,
sonidos que cambian y que no pertenecen a los espacios concretos, predios particulares
o a un usuario en especial." 13
Autores españoles como O. Hípola, B. Vargas-Quesada y J. A.
Senso, 14 abordan los conceptos de bibliotecas
digitales y subrayan la relevancia de la labor de los trabajadores de la información
en su construcción y la importancia de los procesos de la actividad científico
informativa.
Chu Wei Choo,15 profesor asociado de
la Facultad de Estudios de Información de la Universidad de Toronto,
quien ha realizado estudios sobre gestión del conocimiento, organización
del aprendizaje, medioambiente de búsquedas y gestión de tecnología
de la información se refiere a "organizaciones inteligentes",
sin hacer una distinción explícita entre uno u otro tipo de bibliotecas.
David Ellis junto a otros autores, habla de "un modelo diferente
de conducta, de comportamientos para diseñar sistemas de almacenamiento
y recuperación de información que rompan las líneas tradicionales
establecidas y respondan a las necesidades de los tiempos actuales." 16
En la revisión bibliográfica realizada, se refiere de manera
indistinta a biblioteca electrónica - biblioteca virtual - biblioteca
digital. Asimismo, describe características que bien pueden aplicarse
a las tres o hace algún tipo de distinción. Incluso se habla de
web semántica,17 y la define como: ..."bases
del conocimiento distribuidas, donde los recursos de información y la
descripción de los contenidos y sus interrelaciones se representan con
estructuras comprensibles por las máquinas, usan vocabularios y construcciones
explícitas, definidas formalmente desde el punto de vista ontológico,
es decir, especificaciones formales de la conceptualización o lo que
es lo mismo, la representación de propiedades semánticas por medio
de estructuras sintácticas". 18
Según Tim Berners-Lee, son "una extensión del actual
WWW donde la información se ofrece con un significado bien definido,
que facilita mejor la cooperación entre las computadoras y las personas".
Desde los años 1991 y 1994, en un informe publicado por Saffady,19
se citan 30 definiciones de biblioteca digital; algunos de los términos
utilizados en estas definiciones son: "grandes depósitos de información",
"variadas bases de datos", "productos informativos en línea",
"depósitos de información activa", "mecanismos
de almacenamiento computarizados en que residen depósitos de información",
"bases de datos accesibles por medio de Internet", entre otras definiciones.
Estas definiciones permiten concluir que ellas presentan aspectos en común:
En una ponencia presentada en la Conferencia de Biblioteca Digitales en 1994,
Miksa and Doty,20 se plantearon la siguiente
interrogante: es la biblioteca digital una "colección" como
se conoce el término en el ámbito de la biblioteca tradicional,
o una "colección de recursos de información"; ellos
también debatieron sobre la relación entre biblioteca digital
y creatividad intelectual y la realidad de lo que sucede en el mundo intelectual.
En otra ponencia, 21 plantearon que las bibliotecas
digitales son "sistemas de información en red en que se accede a
los recursos de información desde y por medio de grandes colecciones".
Estos autores abrieron una polémica que aún no cesa.
Por otra parte, en el sitio web del "Digital Library Project (Proyecto
de Biblioteca Digital)", http://www.dli2.nsf.gov/
aparece una definición de biblioteca digital, que proviene del Taller
de Santa Fe, California sobre Ambientes de Trabajo en medioambiente distribuido:
"El concepto de biblioteca digital no es únicamente el equivalente
de repertorios digitalizados con métodos de gestión de información.
Es más bien un entorno donde se reúnen colecciones, servicios
y personal que favorece el ciclo completo de la creación, difusión,
uso y preservación de los datos para la información y el conocimiento".
Este es uno de los conceptos más amplio y abarcador, en que convergen
los aspectos técnicos, humanos y de servicios inherentes a una biblioteca
digital que no pretenda sólo copiar la producción impresa o centrarse
en la tecnología, sino que genere una nueva estructura de información
con amplios niveles de acceso no sólo a documentos textuales, sino también
a imagen y vídeo. De ese modo, permitirá acceder a los contenidos
de formas diversas. En ella, se concede una importancia capital a la labor del
"personal", es decir a los bibliotecarios y trabajadores de la información
inmersos en el trabajo de equipo que debe existir para el éxito de toda
biblioteca digital.
La Federación de Bibliotecas Digitales en el año 2003 dio una
definición que -a nuestro juicio- abarca y resume muchas definiciones
anteriores y expresa de manera clara el concepto de biblioteca digital:
"Las bibliotecas digitales son organizaciones que fomentan los recursos,
incluido el personal especializado, para seleccionar, estructurar, ofrecer acceso
intelectual, traducir, distribuir, preservar la integridad y garantizar la permanencia
de las colecciones digitales, de forma que estén disponibles para una
o varias comunidades en un ambiente internacional coordinado."22
Las bibliotecas digitales no son simples versiones digitales de la biblioteca
tradicional o el reservorio de libros, fotos, películas, videos, etcétera:
"Son mucho más que una alternativa, son la respuesta que se necesita
en la Sociedad de la Información. Es la "estrategia de supervivencia"
que debe articularse, a partir de una adecuada interpretación del contexto
en el cual se desarrolle" 13
Según Christine Borgman:3
Las bibliotecas digitales son sistemas que proveen a una comunidad de usuarios el acceso coherente a un gran depósito organizado de información y conocimientos, con recursos electrónicos y capacidades técnicas asociadas para crear, buscar y usar la información. El contenido incluye los datos, metadatos que describen varios aspectos de los datos -por ejemplo: representación formal, autor, dueño de los derechos de publicación, etc.- y metadatos que consisten en enlaces o relaciones con otros datos u otros metadatos, que pueden ser internos o externos a la biblioteca digital.
No son entidades individuales.
Requieren tecnología para enlazar recursos de muchas bibliotecas digitales
y servicios de información.
Los enlaces entre las múltiples bibliotecas digitales y servicios de
información deben ser transparentes para los usuarios finales.
Su meta es el acceso universal a los recursos de información y a las
bibliotecas digitales de manera global.
No están limitadas a documentos sucedáneos, se extienden a "objetos
digitales" que no pueden representarse o distribuirse en formato impreso.
Al analizar las bibliotecas digitales y su contexto, estas pueden verse desde
las siguientes perspectivas:
Estas tres perspectivas de análisis no son excluyentes sino que se complementan.
Las bibliotecas digitales son, en efecto, nuevas organizaciones dinámicas,
sistemas abiertos y no acabados, que permiten además, el comercio electrónico,
la elaboración de publicaciones electrónicas, la gestión
digital del conocimiento y la enseñanza y aprendizaje a distancia entre
otras actividades.
Sin embargo, aún es muy complejo el análisis de las bibliotecas
digitales, porque existen una serie de problemas que frenan su rápida
expansión. Algunos de estos problemas son:
Todos estos aspectos se relacionan con la resolución de los problemas
que genera el cambio de paradigma en los servicios, orientado al usuario, y
que se resolverán en la medida en que éste se coloque en el lugar
que corresponde y se produzca una mayor interrelación y colaboración
entre bibliotecarios y usuarios en medioambiente virtual.
En la Universidad de Lancaster, se han realizado estudios sobre este nuevo
paradigma, y se definió la importancia del factor humano en la biblioteca
digital y el trabajo que debe realizarse en la concepción y desarrollo
de cualquier proyecto de biblioteca digital siempre, a partir de la comunidad
de usuarios a quienes va dirigida. Twidale, 23
en la Universidad Urbana-Champaing de Illinois, ha enfocado su estudio
en la interacción social de los usuarios de la biblioteca digital con
los bibliotecarios, de los bibliotecarios entre ellos y de los usuarios con
otros usuarios.
En una ponencia de la Conferencia de Bibliotecas Digitales de 1996, 24
Brewer, Chawathe y otros autores, argumentaron que este paradigma de
los servicios, orientado al usuario, debe presentar un lugar esencial en el
desarrollo de las bibliotecas digitales, que no se deben limitar a ser "almacenes
digitales pasivos".
Los estudios sobre las bibliotecas digitales y los usuarios, por su amplitud e importancia deben ser sistemáticos e impulsarse a nivel académico y dentro de las diferentes instituciones en Cuba.
Las bibliotecas digitales en Internet pueden tener, según su cobertura
temática, un amplio cubrimiento de diversas ramas del conocimiento o
determinado grado de especialización en ciencias, arte, literatura, filosofía,
religión, entre otras.
Aunque el objetivo de este estudio es abordar las bibliotecas digitales de
arte, se mencionarán algunos ejemplos representativos de otras bibliotecas
digitales especializadas que marcan pautas por su desempeño en la red,
entre ellas:
Es una iniciativa de la Universidad de Berkeley y de la empresa de informática Sun, constituye una de las mejores bibliotecas digitales del mundo, con varias colecciones de interés.
Fue fundado en 1967 por un grupo de jóvenes académicos insatisfechos con los medios internacionales de difusión del conocimiento científico. Ellos crearon su propia casa editorial: Alternativa, orientada a manipular la información y las estrategias de difusión internacionales del conocimiento. En el 2001, el proyecto adoptó el nombre de Esmeralda. Su objetivo es mejorar el nivel de los servicios a los usuarios para mejorar continuamente el acceso a sus contenidos por parte de sus usuarios con una distribución a todo el mundo. Es una biblioteca digital líder en publicaciones sobre gestión de información y bibliotecas.
Por el carácter multidisciplinario e integrador de importantes proyectos de bibliotecas digitales de las universidades de Estados Unidos, la participación de reconocidos especialistas en la materia de todo el mundo y la aparición de los más actuales estudios sobre el tema, se debe destacar el proyecto "Iniciativa Digital de Bibliotecas. Fase 2", desarrollado por las divisiones de Información y Sistemas Inteligentes y la División de Computación y Ciencias de la Información de la Fundación Nacional de la Ciencia de Estados Unidos (Information and Intelligent Systems (IIS) Division of the Directorate for Computer and Information Science Engineering (CISE). National Science Foundation).
Este proyecto de acceso gratis es uno de los más completos que hallados en la red, y por su interrelación con las artes y la enseñanza artística, así como por su amplitud, se consideró sumamente importante y de mención imprescindible.
Esta biblioteca es un buen ejemplo de biblioteca especializada en español. Su magnifico esquema de navegación, así como la sencillez y organización excelente de la información que contiene la presentan como de obligada consulta al hablar de este tipo de bibliotecas en la red. Atesora fundamentalmente información jurídica de México, pero abarca también los clásicos del derecho internacional. En formato PDF brinda más de 10 000 títulos en la materia.
El hecho artístico es único e irrepetible, incluso dentro de
una misma corriente artística, una obra puede representarse 200 veces
y cada vez ser diferente. En la trayectoria de un mismo autor no hay repetición.
Es esa la razón fundamental por la que los documentos generados por el
arte, adquieren un valor incalculable para preservar la memoria artística
y cultural de un pueblo. Un artista, al contrario de un científico, no
necesita necesariamente para realizar su obra, consultar la información
más actualizada, ni contenidos obligados, ni secuencias preestablecidas;
aunque necesita un profundo conocimiento de la historia del arte, de las corrientes
artísticas en el mundo, etcétera.
" Casos particulares de bibliotecas de arte:
Existen algunas bibliotecas de arte importantes que normalmente son de acceso
restringido y es necesario pagar el acceso, que muchas veces, es muy costoso;
pero tienen una forma peculiar de permitir el acceso:
Es una de las bibliotecas más grandes de música escrita en la red, es particularmente valiosa porque ofrece una misma partitura en diferentes ediciones, muy valoradas por los músicos. Por ejemplo: Ricordi, Schirmer, etcétera. Su acceso es pagado. En ocasiones y como los bares de algunos países, durante algunas horas al día ofrece acceso libre a su información.
Las experiencias en cuanto a bibliotecas digitales en Cuba son muchas y se
han realizado esfuerzos y proyectos dirigidos a la conformación de bases
de datos bibliográficas y a la digitalización de algunas partes
de colecciones. Desde hace algunos años, se ha trabajado en este sentido,
a pesar de las limitaciones de recursos tecnológicos. Sistemas de información
como la Red de Bibliotecas Universitarias del MES se han planteado proyectos
de desarrollo en esta dirección.
En nuestro país, muchos especialistas en información y bibliotecología
junto a informáticos, ingenieros en telecomunicaciones y otros se unen
para desarrollar proyectos de bibliotecas aunque aún no existe un desarrollo
de bibliotecas digitales de arte en Cuba.
A continuación, se presentan algunas experiencias y proyectos particulares:
El enlace al Centro de Información del Museo, sólo es explicativo y no ofrece servicios de acceso a bases de datos ni a colecciones. Su sitio web de forma general, no posibilita acceso a colecciones de arte ni a documentos digitalizados. Tampoco existen enlaces con otros museos del mundo. En las colecciones temporales (http://www.bellasartescuba.cult.cu/temporales.php, existe una: "Grabados Franceses de los siglos XVII al XIX", que presenta un amplio texto explicativo y no se muestra la colección o se hace un vínculo a algún sitio relacionado. Aunque es un sitio muy interesante, no explota todas las posibilidades que potencialmente puede brindar.
Estuvo en construcción durante el año 2003 y en el momento del
último intento de acceso, el 24.09.04 fue imposible, aunque se mantiene
el vínculo en la página principal del sitio de la BNJM. Aunque
se le llama biblioteca digital es más bien un servicio de información
digital en línea que presta la biblioteca, a partir de previas solicitudes,
con un amplio nivel de referencias a las características de las colecciones.
Incluye nominalmente, y hasta el momento del primer acceso (noviembre 2003),
importantes colecciones nacionales y universales de literatura (clásicos
cubanos); fotos; mapas; grabados; constituciones; microformas y bases de datos
bibliográficas en proceso de elaboración. No es posible el acceso
en línea a los documentos, salvo a las constituciones cubanas y a los
carteles en un pequeño formato.
Si se desea obtener imágenes digitales, copias de documentos u otros
registros de estas colecciones es necesario establecer contacto con el departamento
comercial, solicitar y pagar previamente. No existen enlaces a otras bibliotecas
nacionales del mundo ni enlaces relacionados.
En las artes y las humanidades existen otras experiencias que, aun cuando no
son bibliotecas digitales pensadas y diseñadas como tales, tienen un
gran volumen de información digitalizada y dentro de sus enlaces establecen
vínculos con bibliotecas digitales del mundo, es el caso de:
- El Portal de Filosofía y Pensamiento Cubanos: http://www.filosofia.cu/
- El Portal del Cine Cubano: http://www.cubacine.cu/
Aunque no es, por supuesto, una biblioteca digital de arte, al referirnos a
la situación en Cuba, no puede dejarse de mencionar la Biblioteca Virtual
de Salud (BVS) (http://bvs.sld.cu/indice.php),
porque en la indagación y búsqueda realizadas, esta biblioteca
constituye un proyecto consolidado y, en consonancia con la práctica
internacional, y la más importante biblioteca digital de salud de Cuba.
En la relatoría del 6to Congreso Regional de Información en Ciencias
de la Salud, celebrado en Puebla en mayo del 2003, donde participó Pedro
Urra, Director de Infomed, se expresó una idea que constituye la
base ética y la guía de acción de la Biblioteca Virtual
de Salud de Cuba:
"La información es un bien público global que no se gasta
cuando se consume sino que se enriquece cuando se comparte. Vale aquí
nuevamente la metáfora de la vela que no pierde luz cuando a otra vela
se enciende y que se enriquece además al ofrecer más luz para
todos."25
En el año 1997, la Organización Panamericana de la Salud propuso
desarrollar la Biblioteca Virtual de Salud de las Américas, un proyecto
dirigido a crear un espacio en Internet, con el conjunto de recursos de información
sobre salud existentes en los países latinoamericanos.
Para esto, en Cuba, la Red Telemática de Salud, Infomed, consideró
la creación de la Biblioteca Virtual de Ciencias de la Información
y la Comunicación en Salud (BVS). Dicha biblioteca se ha propuesto crear
un espacio para el perfeccionamiento del ciclo de desarrollo científico
-investigación, comunicación, utilización-, y, en especial,
de la comunicación, a partir de la selección y el procesamiento
de los recursos existentes sobre el tema en Internet. Comprende entre sus temáticas:
ciencias de la información -incluye gestión del conocimiento,
nuevas tecnologías, etc.-, edición, traducción, periodismo,
presentación y evaluación de publicaciones científicas,
medicina basada en la evidencia y otras.
Una mención importante requiere el sitio CubaLiteraria (www.cubaliteraria.com),
especialmente la parte dedicada a los libros electrónicos, porque aun
cuando no es una biblioteca digital enunciada como tal, es un proyecto muy coherente
y singular dentro de la realidad cubana. Incluye un amplio volumen de información
digitalizada y tiene una estructura abierta con enlaces a las principales bibliotecas
digitales afines, etcétera.
Incluye un gran volumen de libros digitalizados a texto completo, tanto cubanos como de literatura universal. Incluye textos en formato .PDF de novelas, cuentos, poesías, ensayos, testimonios, ciencias sociales, cuentos clásicos cubanos y extranjeros, infantiles y juveniles, teatro, selecciones de textos de estética, filosofía y arte en general y selecciones de autores cubanos.26
En opinión de los autores del presente trabajo, es el más significativo
proyecto de digitalización de libros a texto completo en estos momentos
en Cuba, con representatividad en Internet y ampliamente referenciada.
Existen otros muchos proyectos interesantes, que deben ser objeto de futuras
investigaciones, todos dirigidos a lograr una presencia más completa
del patrimonio bibliográfico, científico y cultural cubano en
Internet.
Recibido: 27 de febrero del 2005.
Aprobado: 3 de abril del 2005.
Lic. Ana Margarita Cabrera Facundo.
Biblioteca de las Artes. Instituto Superior de Arte.
Calle 120 No. 1110 entre 9 y 13, Reparto Cubanacán, Municipio Playa.
La Habana, Cuba.
Correo electrónico: anamargaritacf@infomed.sld.cu
1Licenciada
en Información Científico-Técnica y Bibliotecología.
Máster en Ciencias de la Información. Profesora Auxiliar de Informática
y Gráfica por Computadora. Directora de la Biblioteca de las Artes. Instituto
Superior de Arte. La Habana. Cuba.
2 Licenciado en Información
Científico-Técnica y Bibliotecología. Máster en
Ciencias. Profesor Auxiliar de la Facultad de Comunicación de la Universidad
de La Habana.
Ficha de procesamiento
Clasificación: Artículo de revisión.
Términos sugeridos para la indización
Según DeCS 1
AUTOMATIZACION DE BIBLIOTECAS/historia; INTERNET
LIBRARY AUTOMATION/history; INTERNET
Según DeCI 2
BIBLIOTECA DIGITAL/historia; BIBLIOTECA DIGITAL/desarrollo; SITIO WEB; INTERNET;
SERVICIOS DE INFORMACION; USUARIOS DE LA INFORMACION; BIBLIOTECAS ESPECIALIZADAS
DIGITAL LIBRARY/history; DIGITAL LIBRARY/development; WEB SITE; INTERNET; INFORMATION
SERVICES; INFORMATION USERS; SPECIAL LIBRARIES
ABSTRACT
1 BIREME. Descriptores en Ciencias de la Salud
(DeCS). Sao Paulo: BIREME, 2004.
Disponible en: http://decs.bvs.br/E/homepagee.htm
2 Díaz del Campo S. Propuesta de términos
para la indización en Ciencias de la Información. Descriptores
en Ciencias de la Información (DeCI). Disponible en: http://cis.sld.cu/E/tesauro.pdf