Se identifican y analizan las nociones de disciplina e interdisciplina vigentes en el marco de las ciencias sociales. Se examina la condición interdisciplinar de la Ciencia de la Información, sobre la base del consenso existente en el área acerca de la presencia del fenómeno "interdisciplinariedad", desde su origen y durante su desarrollo. Se contextualiza el análisis de las diversas posturas existentes con respecto a este fenómeno dentro del ambiente científico en el momento de fundación del área.
Palabras clave: Ciencia de la información, interdisciplinariedad, etapa de fundación.
The standing notions of discipline and interdiscipline in the framework of social sciences are identified and analyzed. The interdisciplinary condition of Information Science is examined based on the consensus existing in the area about the presence of the "intedisciplinarity" phenomenon since its origin and during its development. The analysis of the existance of different positions in relation to this phenomenon within the scientific environment at the time of founding the area is contextualized.
Key words: Information Science, interdisciplinarity, foundational stage.
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Cita (Vancouver): Guzmán Gómez M. El fenómeno de la interdisciplinariedad en la Ciencia de la Información: contexto de aparición y posturas centrales. Acimed 2005;13 (3). Disponible en: http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol13_3_05/aci04305.htm Consultado: día/mes/año.
La visión fragmentada y con una jerarquía rigurosa de saberes
que distinguió a la ciencia desde el surgimiento de sus concepciones
más primitivas, ha experimentado un giro con la aparición del
fenómeno denominado "interdisciplinariedad", a mediados del
siglo XX. En oposición a las concepciones reduccionistas y fragmentadoras
del pensamiento científico, vigentes hasta aquel momento, se inició
la búsqueda de caminos innovadores que, en el intento de un mejor acercamiento
a la realidad, traspasaran las estructuras bloqueadas del sistema científico
y de la enseñanza superior.
Las ciencias sociales, en cuyo cuerpo se considera inserta la Ciencia de la
Información por cuestiones relativas a su objeto de estudio, se inauguran
con la teoría positivista de la Física Social o Sociología,
fundada por Augusto Comte. En su ámbito, ha ocurrido, tanto un
proceso de diferenciación de los conocimientos mediante una separación
en ramas o disciplinas para su ulterior estudio,1
con la consecuencia de una mayor especialización y heterogeneidad, como
un proceso de homogeneización, que es característica definitoria
de las estructuras modernas del conocimiento, que se traduce en la demanda de
un conocimiento universal alcanzable por medio de relaciones interdisciplinarias,
pluridisciplinarias o transdisciplinarias, entre las diferentes áreas.
El fenómeno de la interdisciplinariedad, condicionado, según muchos
estudiosos del tema, por el avance de la ciencia, constituye un elemento largamente
estudiado y analizado dentro en el marco de las ciencias sociales durante los
últimos años, las que, en su discurso, afirman este carácter
como algo asumido por la familia epistemológica que componen. De esta
forma, la Ciencia de la Información, y en particular la escuela anglosajona,
como ciencia social, se encuentra matizada en su desarrollo teórico y
práctico por un conjunto de determinaciones de carácter interdisciplinar.
La escuela anglosajona de la Ciencia de la Información, sin limitaciones
desde el punto de vista geopolítico, tiene una presencia fundamental
en países como Inglaterra, Sudáfrica, Brasil, Canadá y
en otros, donde se halla bajo la forma de influencias teóricas en comunidades
de especialistas. Vale aclarar que una escuela de pensamiento no necesariamente
se corresponde con ciertos límites geopolíticos. Cuando se habla
de la vertiente anglosajona de la Ciencia de la Información en tanto
escuela, se hace referencia a una amplia comunidad científica que comparte
ciertas premisas, concepciones y enfoques, relativos, por ejemplo, a la definición
del campo de conocimientos, su objeto de estudio, sus problemas de investigación
fundamentales y la manera de conducir dichas investigaciones.
Esta área, que se definió, por primera vez, durante la Conferencia
sobre la Formación de Especialistas en Ciencia de la Información,
que tuvo lugar en el Georgia Institute of Technology en la primavera del año
1962, y que marca el momento de su surgimiento, se concibe como:
"La ciencia que investiga las propiedades y el comportamiento de la información,
las fuerzas que gobiernan su flujo y los medios para procesarla para lograr
su mejor accesibilidad y usabilidad. Los procesos incluyen el origen, la diseminación,
la recolección, la organización, el almacenamiento, la recuperación,
la interpretación y el uso de la información. El campo se deriva
de o esta relacionado con las matemáticas, la lógica, la lingüística,
la psicología, la tecnología computacional, la investigación
de operaciones, las artes gráficas, las comunicaciones, la ciencia bibliotecológica,
la gerencia, entre otros campos." 2
Tal definición delimitó no sólo el área de trabajo
de la nueva ciencia, sino sus vínculos en el momento de su fundación
con otras áreas. El especialista en información debería
ser entonces, dado su interés "por la información en sí
misma y por sí misma" 3 y el carácter
multidimensional de esta, un profesional policompetente, capaz de "idear
nuevos métodos para abordar el problema de la información".
3 Esta apertura, sugerida por la posibilidad
de uso de nuevos métodos deja una clara idea de la constante interacción
que mantendría el campo con las teorías y métodos procedentes
de otras disciplinas para constituir su propia infraestructura teórica.
El tema del carácter interdisciplinar de la Ciencia de la Información,
presente desde la institucionalización del campo, se ha caracterizado
por la existencia de diversas posturas, adoptadas por parte de las principales
autoridades teóricas del área, pero, sobre todo, por un consenso
general, que ostenta diversos matices: abordaje del tema desde el punto de vista
de la delimitación de la Ciencia de la Información como disciplina,
revisión de la calidad de los nexos de esta área con otros espacios
de conocimientos desde posiciones interdisciplinarias; así como por la
realización de intentos por "disciplinar" las diferentes vertientes
teóricas del campo en el molde de una meta-ciencia.
La condición interdisciplinar puede ser definirse como la naturaleza
o índole de determinadas disciplinas que establecen para su desarrollo
teórico y práctico, un conjunto de relaciones con otros campos.
Puede además, concebirse desde diferentes perspectivas y criterios que
se analizará a continuación.
La presente reflexión se limita el análisis del momento de fundación
del campo o etapa fundacional, y los primeros pasos hacia la conceptualización
y maduración de una ciencia aún en ascenso y se realiza con el
objetivo de examinar las fuentes y origen de la visión interdisciplinar,
que continua filtrando el modo de formular estrategias y teorías, así
como de solucionar problemas en esta área.
Durante el pasado siglo XX, ocurrieron variaciones en las maneras de conceptualizar
la realidad. Muchas disciplinas tradicionales del conocimiento entraron en crisis,
mientras que otras sufrieron modificaciones intensas que alteraron su objeto
de estudio y los modos de concebirlo y representarlo; entonces, la disolución
del paradigma racionalista-positivista de la modernidad y la necesidad de construcción
de uno nuevo, se convirtió en un tema central entre los investigadores
contemporáneos. Teorías como la relatividad, la cuántica,
el constructivismo, entre las más influyentes, transformaron las imágenes
y conceptualizaciones del conocimiento, de la ciencia, de la filosofía,
de la cultura e, incluso, de la propia investigación.
Algunas de estas modificaciones se realizaron dentro de los límites de
las disciplinas en proceso de cambio, mientras que otras afectaron amplios sectores
del conocimiento, generaron problemas y categorías de carácter
interdisciplinario, transdisciplinario e intercultural, producto de la ascensión
de una nueva visión científica de los fenómenos naturales
y humanos. 4
Es necesario antes de comenzar a analizar el fenómeno de la interdisciplinariedad,
partir de la raíz del asunto desde el punto de vista conceptual. El término
"disciplina" surgió como consecuencia del desarrollo de la
ciencia y el surgimiento de las universidades -siglo XII-, en el momento en
que éstas comenzaron a conformar sus programas de enseñanza y
se realizó la fragmentación del conocimiento por razones prácticas.
Base de la enseñanza en las escuelas medievales y las primeras universidades
eran las siete artes liberales, las que se dividían en Trivium
y Quadrivium, el primero conformado por las disciplinas de gramática,
dialéctica y retórica; el segundo por la aritmética, la
geometría, la música y la astrología. Ésta constituyó
la primera división académica en disciplinas y ocurrió
en las primeras universidades de la época medieval. 5
De esta manera, y en palabras de Edgar Morin, padre de la teoría
de la complejidad, la historia de las disciplinas científicas se encuentra
inscrita en la historia de la Universidad, refleja la diversidad de los dominios
que recubren las ciencias, y por tanto, las construcciones teóricas poseen
un momento de nacimiento, de institucionalización, de evolución
y de dispersión. 6
"Disciplina", remite a una categoría organizacional en el seno
del conocimiento científico. Es un espacio o dominio homogéneo
de estudio y sus orígenes en las ciencias sociales, se remontan al siglo
XIX, al fragmentarse la realidad social, con fronteras relativamente claras
sobre la dimensión que una u otra ciencia social debe estudiar (Linares
Columbié R. La Ciencia de la Información y sus matrices teóricas:
Contribución a su historia. [Tesis para optar por el título de
Doctor en Ciencias de la Información] La Habana: Universidad de La Habana.
Facultad de Comunicación, 2003). Nacen, en el marco de las ciencias sociales,
en un momento que las condiciona a estar seriamente involucradas con el paradigma
de jerarquización y fragmentación aportado por la filosofía
positivista.
La concepción más integradora del término disciplina y
de sus manifestaciones, y la más consecuente con una realidad científica
siempre contextualizada, es la elaborada por Immanuel Wallerstein, el
que analiza la delimitación del conocimiento desde tres planos diferentes:
"Dividimos y limitamos el conocimiento de tres maneras diferentes: intelectualmente
como disciplinas; organizacionalmente, como estructuras corporativas, y culturalmente,
como comunidades de académicos que comparten ciertas premisas elementales."
7
Esta definición incluye las tres dimensiones principales para el análisis
de las implicaciones directas de la disciplinariedad: la distinción o
diferenciación de la comunidad científica, de las estructuras
o esquemas mentales que comparten estos profesionales y su proyección
en las estructuras institucionales en vigor. Por tanto, la disciplinariedad,
noción que constituye la base de la distribución del conocimiento,
se refleja no sólo en la diferenciación intelectual de los saberes,
sino en la demarcación de la comunidad académica y en el establecimiento
de las estructuras corporativas correspondientes.
Las disciplinas se diferencian en el plano epistemológico por el lenguaje
que emplean, sus técnicas y métodos, así como por las teorías
de las que se sirven en su evolución, tanto en el plano de los contenidos
que abordan como de la metodología que utilizan. Cada disciplina establece
su autonomía sobre la base de estos presupuestos. Sin embargo, la demarcación
del territorio académico, a la que se refiere Wallerstein, no
funciona con eficacia hoy; actualmente, la rigurosa "disciplinarización
del conocimiento" se convierte en una tarea de carácter quimérico
y poco práctico, aunque existen aún defensores de este paradigma
por razones puramente prácticas y organizativas.
Los nuevos problemas y fenómenos científicos son irreducibles
a una estricta visión disciplinaria y el enfrentamiento a la complejidad
aludida y, en ocasiones, celebrada por Morin, debe realizarse a partir
de un cambio de visión o perspectiva científico-metodológica.
La apertura es considerablemente necesaria y la interacción puede resultar
en un mayor enriquecimiento de la percepción científica de la
realidad.
Ello remite a la necesidad que tiene toda disciplina académica, tanto
de un desarrollo interno como de interactuar con otros campos en la búsqueda
de diferentes visiones sobre su objeto de estudio y de mantenerse al día
sobre la evolución de los paradigmas y las concepciones científicas.
No resulta en ningún modo fructífero aislar un campo de conocimientos
de la totalidad del enramado del conocimiento humano.
Morin expresaba en una de sus reflexiones alrededor del tema interdisciplinar
que: "
la historia de las ciencias no es sólo la historia
de la constitución y de la proliferación de las disciplinas sino
también aquella de la ruptura de las fronteras disciplinarias, de la
usurpación de un problema de una disciplina por otra, de la circulación
de conceptos, de la formación de disciplinas híbridas que van
a terminar por atomizarse, en fin, es también la historia de la formación
de complejas y diferentes disciplinas que se suman al tiempo que se aglutinan;
dicho de otro modo, si la historia oficial de la ciencia es la de la disciplinariedad,
otra historia ligada e inseparable, es la de la inter-trans-poli-disciplinariedad."
6
La interdisciplinariedad tiene sus raíces a inicios del pasado siglo,
en que la corriente del pensamiento científico unificado era una meta
para el positivismo y el neopositivismo, sobre la base de la existencia de un
único método científico. A la labor de consolidar el conocimiento
en una inteligencia bien integrada, se suman aportes de diferentes disciplinas
en un conjunto que es necesariamente más que la suma de las partes. La
integración de saberes es el esfuerzo de diferentes disciplinas que para
su desarrollo rompieron esquemas y paradigmas y crearon otros en el contexto
de la lucha dialéctica del mundo académico y científico.
4
Los partidarios de la unidad de la ciencia o de la unificación del saber
sostienen, precisamente, que esa unificación es posible y deseable, entre
otras razones, para terminar con la fragmentación del saber en áreas
incomunicadas. Algunos de ellos se sitúan dentro de la tradición
naturalista.
La idea de una "ciencia unificada" o de la "unidad de la ciencia"
se encuentra en varios autores antes del siglo XX. Sin embargo, se habla de
este tema en relación específicamente con uno de los aspectos
que presentó, lo que podría llamarse el "ideario" del
Círculo de Viena. Esta idea debe mucho al impulso de Otto Neurath
-el mayor defensor de la unificación de la ciencia- y de Rudolph Carnap.
Se trata de una unidad lógico-epistemológica y, como indica Neurath,
de una "integración lógico-empírica". Neurath,
comenzó a incubar la idea concerniente al proyecto de una Enciclopedia
de la Ciencia Unificada hacia el año 1920. 8
Puede observarse entonces, que los enfoques interdisciplinarios son una necesidad
inherente al desarrollo científico e intelectual. La exigencia de la
interdisciplinariedad emana de la necesidad de la coherencia del saber y de
la existencia de problemas tratados por más de una disciplina, así
como de la urgencia de enfocar un problema desde diferentes áreas del
conocimiento para lograr su mejor comprensión; dicho enfoque se ha impuesto
en todas las actividades en las que un proyecto de gran tamaño exige
que se considere un abanico muy amplio de "elementos de juicio", proporcionados
por competencias, a veces, muy especializadas.
El mundo está compuesto básicamente por sistemas no-lineales.
En opinión de von Bertalanffy, teórico que formuló la "Teoría
general de sistemas", vivimos en un mundo de sistemas en todos sus niveles:
físico, químico, biológico, psicológico y sociocultural,
es decir, en el que "todo está relacionado con todo". 9
Con este planteamiento, Bertalanffy, abrió paso a una visión
compleja de la realidad, favorable a la asimilación y fortalecimiento
de los planes de cooperación interdisciplinar en los marcos de la investigación
científica, tanto en el plano natural, como en el social y humano. Aún,
sin lograr vencer las barreras y esclarecer la serie de imprecisiones que conlleva
la noción de interdisciplinaridad, aparecieron otras dimensiones de ésta
que, desde cierto punto de vista, podrían considerarse ampliaciones o
reducciones de esta noción, como es el caso de la pluridisciplinariedad
y la transdisciplinariedad, fenómenos que no se abordarán en este
trabajo, pero que son importantes para reconocer la importancia de la evolución
constante de los modelos teóricos de relación entre las ciencias
.
Finalmente, es posible delinear la noción de interdisciplinariedad en
el marco de las ciencias sociales como "aquel proceso de establecimiento
de vínculos entre disciplinas o campos de conocimiento en función
de un problema compartido",10 bajo la
condición de que exista una plataforma conceptual o terminológica
común. Dicho proceso tributa de manera general, a la integración
sistemática de una serie de contenidos y métodos disciplinares,
a una mejor comprensión de la realidad, así como a un enriquecimiento
de la investigación disciplinaria.
Este planteamiento obedece a una concepción esencialmente popperiana,
asumida a partir de su influencia en los estudios teóricos en la Ciencia
de la Información. Saracevic utiliza esta concepción y cita a
K Popper:
"Las materias o tipos de cosas no, reafirmo, no constituyen una base para
distinguir materias...No somos estudiosos de una materia, sino estudiosos de
problemas. Cualquier problema podría cruzar los bordes de una materia
o disciplina."10
La década de los años 60 constituye la época por excelencia
para la discusión sobre la naturaleza y los fundamentos teóricos
del campo que acababa de aparecer en el mundo informacional, y el momento en
que ya institucionalizado éste, se comenzaban a sentar las bases para
la definición de sus objetivos, alcance y carácter, así
como de las tarea de sus especialistas dentro de la comunidad académica
y científica.
Es la fase de fundación y fundamentación en la que se abre el
debate sobre su autonomía científica y carácter interdisciplinar
y se denuncia la ausencia de un basamento teórico que la respalde, se
dan entonces, los primeros pasos hacia la solución de este problema,
que hasta hoy continúa como un foco polémico. También,
toman nuevas e importantes dimensiones el debate Bibliotecología-Ciencia
de la Información.
La Ciencia de la Información nace, como toda área del conocimiento
humano, en el seno de una comunidad científica con un conjunto de valores
y presupuestos de orden epistemológico y cultural. Entre estos presupuestos,
es oportuno destacar aquellos que se promueven en función del ambiente
positivista o, tal vez de manera más precisa, neo-positivista, vigentes
aún en la segunda mitad del siglo XX:
En este contexto, es posible comprender la asimilación del que sería
el paradigma informacional por excelencia de la Ciencia de la Información
en su etapa fundacional, encarnado en la "Teoría matemática
de la comunicación" (1949), debido a su propuesta fundamental sobre
el fenómeno "información", surgida de igual manera bajo
condicionamientos positivistas. Esta posición teórica presentó
implicaciones fundamentales para el campo, entre ellas:
El carácter interdisciplinar del área no se encuentra aislado
de tal estado de cosas, sino que en todo caso, fue uno de los aspectos que le
sirvieron de apoyo para levantar una teoría propia del área y
desarrollar la dimensión práctica hacia la concreción del
status científico deseado. En palabras de Capurro, la Ciencia
de la Información "comenzó como la teoría de "Information
retrieval", basada en una epistemología fisicista", 11
aunque de hecho, es el espacio de la recuperación de la información
donde se concentró inicialmente la mayor cantidad de relaciones interdisciplinarias,
siempre en correspondencia con el "paradigma físico " vigente.
A continuación, se examinan algunas de las posturas fundamentales que
fundamentan la condición interdisciplinar de la Ciencia de la Información
e identifican sus manifestaciones, como evidencia clara de la influencia en
el plano epistemológico -así como en el práctico- de los
planteamientos teóricos del momento.
El primer texto que estudió la Ciencia de la Información como
disciplina independiente, donde además se señaló su "índole
multidisciplinar", fue "Information Storage and Retrieval: tools,
elements, theories" de Becker y Hayes, 12
publicado en el año 1963. Este trabajo se basaba en uno de los primeros
cursos impartidos sobre el tema del almacenamiento y la recuperación
de la información en la Universidad de California, Los Angeles y en él,
se observaba la diversidad de aspectos que envolvían al área en
cuestión -una variedad que la caracterizó desde su origen- al
describir los campos que apoyaron su fundamentación entre 1950 y 1960.
Por otro lado, el primer examen sistematizador dentro del nuevo campo de conocimientos,
desde el punto de vista de sus aspectos profesionales -su definición,
denominación de los nuevos especialistas, inserción en las universidades,
etc-, es realizado por Robert S. Taylor en 1966. Publicado en el primer
volumen del Annual Review of Information Science and Technology, el artículo
hace una revisión del trabajo en el área antes del año
1965 con vistas a establecer un marco para el análisis de las tendencias
predominantes en el año 1966.
Taylor concibe a la Ciencia de la Información como una disciplina en
formación, cuyos fundamentos se enriquecen por los diferentes acercamientos
al tema que se dan, y precisa:
"Las actitudes presentes entre practicantes y educadores hacia la Ciencia
de la Información y la tecnología son el resultado de la convergencia
de un número de diferentes acercamientos al tema. Estos acercamientos
no han, en ningún caso, formado aún una disciplina, pero se pueden
reconocer los fundamentos de una nueva disciplina". 13
En este planteamiento, se observa claramente la gran importancia que Taylor
atribuye a los diferentes acercamientos al fenómeno informacional y,
aunque opina que no había llegado a formarse una disciplina, señala
su importancia para el establecimiento de sus fundamentos. Dicho elemento condiciona
de manera obligada la naturaleza del campo de conocimientos; estos "variados
acercamientos", son la primera manifestación de la presencia de
un proceso interdisciplinar.
Taylor, se refiere además, a las funciones de los diferentes profesionales
involucrados en el desarrollo de las Ciencias de la Información, que
antes pertenecían al área de la tecnología computacional
y a otras ciencias, quienes lograron reconocer las implicaciones de su trabajo
de investigación para el trabajo de las bibliotecas y que los bibliotecarios
no calcularon correctamente. De esta forma, Taylor, señala el
origen heterogéneo del trabajo en la Ciencia de la Información,
una fuente fundamental de interdisciplinariedad en el área, que, más
tarde, abordaría Saracevic. Expresa además, que sólo algunos
años antes de la publicación de su artículo, se había
comenzado a percibir el diálogo entre tres grupos de especialistas dentro
del campo: los bibliotecarios, los especialistas en computación y el
equipo heterogéneo que se agruparía bajo la denominación
de científicos de la información. Para ilustrar esta relación,
apuntaba el vínculo existente entre los Departamentos de Ingeniería
Industrial y las bibliotecas de Purdue, Lehigh, y las Northwestern Universities;
el establecimiento de programas y centros multidisciplinarios en las universidades
de Lehigh, el Georgia Institute of Technology, y las universidades
de Chicago y Carolina del Norte; y los experimentos en transferencia de información
(INTREX) en el Massachussets Institute of Technology. 13
Según Taylor, estos desarrollos establecían un marco de
referencia en el cual podía crecer y definirse una disciplina, tanto
aplicada como básica. Y cita a Heilprin,13
quien había revisado este movimiento por medio de un modelo de evolución
de un campo científico moderno, y apuntaba que la nueva disciplina probablemente
diferiría de las ciencias contribuyentes a su desarrollo. Es en esta
diferencia, en la que Taylor percibió las limitaciones que se presentaban
en el proceso definitorio, porque no sólo este proceso cambiaba y evolucionaba,
sino que los vínculos con las ciencias contribuyentes como las matemáticas,
la lógica, la lingüística, la psicología, entre otras,
sufrían también constantes modificaciones, y es la naturaleza
de estos vínculos la que definiría al campo.
El carácter interdisciplinar de la Ciencia de la Información provocó
dificultades en el proceso de su definición, resultaba difícil
no sólo definirla, sino además, teorizar dentro de su espacio,
debido al amplio espectro de disciplinas relacionadas y contribuyentes que traía
la fluctuación de los contenidos de investigación y, en ocasiones,
lograba que se perdiera el camino hacia el levantamiento de una teoría
que respaldara, en forma eficiente, la esfera práctica también
de carácter interdisciplinar.
Se destacan en el artículo, los resultados de dos importantes eventos
fundadores de la Ciencia de la Información: las conferencias organizadas
por el Georgia Institute of Technology en los años 1961 y 1962,
y el "Simposio sobre educación para la Ciencia de la Información",
realizado en el mes de septiembre de 1965 por el American Documentation Institute.
En las conferencias del Georgia Institute of Technology, 13
se confeccionó un informe del trabajo sobre los programas interdisciplinarios
de las ciencias de la comunicación y la información en el Massachussetts
Institute of Technology, Harvard, Michigan y Pensylvania. Esta fue la primera
vez que se llamó la atención sobre la posible interacción
entre los programas docentes en documentación y de las ciencias más
básicas. Taylor apuntó que ninguna de estas instituciones
poseía escuelas de bibliotecología, aunque ambos programas nacieran
como resultado del interés mayor mostrado por el problema por parte de
las respectivas bibliotecas de estos centros.
En los marcos de este evento, se definió por primera vez, la Ciencia
de la Información, y en tal definición se destacaron los principales
nexos que mantenía esta área con otras ciencias y teorías:
"(...) El campo se deriva de, o se relaciona con las matemáticas, la lógica, la lingüística, la psicología, la tecnología computacional, la investigación de operaciones, las artes gráficas, las comunicaciones, la ciencia de la biblioteca, la gerencia, y algunos otros campos." 13
Por su parte, en el Simposio, se destacaron numerosos acercamientos a una variedad
de problemas o cuestiones incipientes, pero de gran importancia para la definición
y el desarrollo profesional del campo. Taylor señaló lo
apuntado por Slamecka sobre las necesidades interdisciplinarias de las
Ciencias de la Información, reflejadas el programa del Georgia Institute
of Technology y en el trabajo de Gorn y Cheydleur, donde se creaba
un puente entre las preocupaciones por el trabajo tradicional de la documentación
y el interés de investigación en las ciencias que sirven de apoyo
a la disciplina. Cheydleur, sostenía la necesidad de un abordaje
que combinara "
un acercamiento relativo a la Ciencia de la Información,
que incluyera cuestiones como la teoría de la automatización,
la lingüística matemática, la teoría de códigos,
la metodología de la recuperación, las analogías de patrones
formales y asociaciones". 13
En el resumen de las conferencias ofrecidas en el Simposio, un elemento descollante
fue la necesidad de una solución interdisciplinar dirigida al desarrollo
de los estudios pertenecientes al núcleo del campo, y como recomendación,
en relación con este punto se establecía que el American Documentation
Institute continuara liderando la formulación y caracterización
de la nueva ciencia interdisciplinaria. 13
En el artículo de Harold Borko: "Information Science:
What is it?", otra pieza clave en la definición de los fundamentos
de esta nueva área, se ofrecía una definición exhaustiva,
sobre la naturaleza y los conceptos de la Ciencia de la información,
a partir de la síntesis de las ideas de Robert Taylor, donde se
la define, en forma abreviada, como una ciencia interdisciplinar que investiga
las propiedades y el comportamiento de la información, las fuerzas que
gobiernan su flujo y su uso; además de las técnicas, tanto manuales
como mecánicas para procesar la información para una mejor almacenamiento,
recuperación y diseminación. Borko, mantuvo en su trabajo,
las mismas consideraciones sobre los nexos interdisciplinares de la Ciencia
de la Información señalados en la definición citada por
Taylor. 14
El artículo mantiene tal vigencia hoy en el círculo de discusión
teórica que pueden señalarse como rasgos actuales del campo los
mismos que Borko señaló en 1968: 14
Borko apuntó, además, la complejidad y multidimensionalidad del
tema informacional, un planteamiento que mantiene actualmente las bases de su
demostración en las diversas polémicas sobre la autonomía
como ciencia de la Ciencia de la Información, su carácter interdisciplinar,
su carácter científico, y su contenido disciplinar. 14
Un señalamiento importante y definitorio, en igual grado que los apuntados
en el marco de la definición, es que "obviamente la Ciencia de la
Información no es de dominio exclusivo de ninguna organización",
14 Así, se afirma el carácter
interdisciplinar desde el punto de vista corporativo, se destaca la presencia
de la información en los diversos medios y se enfatiza la amplitud de
observación del campo:
"La Ciencia de la Información, como disciplina, posee entre sus
objetivos proveer un cuerpo de información que posibilite mejorar el
quehacer de, diversas instituciones y procesos dedicados a la acumulación
y transmisión del conocimiento. Existe un gran número de estas
instituciones y medios relacionados, que comprende desde los libros para empaquetar
el conocimiento; las escuelas para la enseñanza del saber acumulado por
muchas generaciones; las bibliotecas para el almacenamiento y diseminación
de la información; el cine y la televisión para la proyección
visual del conocimiento; los periódicos para la comunicación escrita
sobre los últimos avances en la técnica y los campos especializados;
así como las conferencias para la comunicación oral de la información."
14
El artículo "Sobre Bibliotecología, Documentación
y Ciencia de la Información" publicado en el mismo año 1968,
por Jesse Shera, analizó el proceso de transición de la
Documentación a la Ciencia de la Información, las relaciones entre
dichas disciplinas -en términos de sus definiciones teóricas-
y las condiciones académicas para la ascensión de la nueva ciencia
en el escenario de los años 60. 3
Shera, se refierió a la Documentación y a la Ciencia de
la Información como escisiones de la Bibliotecología; en su opinión,
la Documentación y la Ciencia de la Información constituyen nuevas
formas de tratar la información y el documento, que se independizaron
de la ciencia de la biblioteca. Este autor destaca la presencia, no grata desde
su punto de vista, de profesionales provenientes de otras áreas que ahora
se incorporaban al mundo informacional con las siguientes palabras:
"La escisión, cada vez más profunda, de la Bibliotecología
es acompañada no sólo de una complejidad institucional cada vez
mayor y de serias dudas sobre los fines y objetivos de las bibliotecas, expuestas
por los "intrusos" no bibliotecarios..." 3
Este fragmento es relevante para llegar a constatar la multiplicidad de orígenes
de la nueva área y repercusión directa en los contenidos disciplinares
y sus métodos de análisis del fenómeno informacional; en
su más amplia dimensión, este origen múltiple del campo
fue señalado por Saracevic más adelante.
A lo largo del siglo, habían aparecido una serie de organizaciones especializadas
como la Special Libraries Association, el American Documentation Institute,
la American Association for the Advancement of Science, encargada de
abrir la Information Sciences Section y la American Library Association,
la Information Science and Automation Division (ISAD), interesadas en
la nueva proyección informacional. La mayoría de los miembros
de estas organizaciones no pertenecían a la rama bibliotecaria, más
bien eran hombres de ciencia, o personas que después de recibir una formación
científica, se orientaron a la documentación, interesados en los
problemas relativos a la localización de las publicaciones. 3
Shera cita los planteamientos hechos por Rees y Saracevic en la
Conferencia la Special Libraries Association en 1967 de, quienes señalaron
que la Ciencia de la Información es una rama de la investigación
que toma su sustancia, sus métodos y sus técnicas de diversas
disciplinas para llegar a la comprensión de "las propiedades, comportamiento
y circulación de la información. Abarca el análisis de
los sistemas, los aspectos mesológicos de la información y de
la comunicación, de los medios de información y del análisis
lingüístico, de la organización de la información,
de las relaciones hombre-sistema, etcétera". 3
Shera, destaca también, el apoyo al desarrollo teórico y práctico
en las áreas de la Bibliotecología y la Ciencia de la Información,
ofrecido por otras disciplinas y teorías como la teoría del análisis
de sistemas, la psicología y la sociología, la comunicación,
la lingüística, la lógica, la psicología y las matemáticas,
las ciencias cognitivas, entre otras.
La propuesta de Otten y Debons, expuesta en 1970 en su artículo
"Towards a metascience of information: Informatology", presenta
una notable diferencia con las aparecidas hasta el momento y resulta de particular
importancia por constituir un intento de disciplinar todas las vertientes del
campo de la información en una metaciencia de la información.
15
Otten y Debons, plantean que existen argumentos que sugieren que la información
y las operaciones que se realizan con ella, constituyen fenómenos y esto
provee las bases para la formación de una metaciencia de la información,
argumentan además, la necesidad de esta metaciencia, cuya función
la dictan varios factores, principalmente, la necesidad de una base común
sobre la que todas las ciencias y tecnologías especializadas, orientadas
a la información, pueden ser comprendidas y estudiadas, un marco de trabajo
y un lenguaje comunes a todos los científicos y tecnólogos preocupados
de alguna forma por el fenómeno información, y la necesidad de
integrar varias teorías que se preocupan por el dicho fenómeno,
así como por la relación del hombre con la información.
15
En su trabajo, estos autores intentan perfilar la naturaleza y contenidos de
la nueva disciplina que denominan Informatología,15
ciencia que ostenta preocupaciones comunes a otras ciencias y disciplinas
como son las matemáticas, las ciencias de la computación, las
ingenierías, la ciencia bibliotecológica, la psicología
y la lingüística, entre las más importantes. Según
nuestro criterio, esto se debe a que, como sucedió con la Ciencia de
la Información, la Informatología se nutriría de las construcciones
teóricas desarrolladas en marcos de cada una de las ciencias citadas.
Por su parte, Glynn Harmon, en su artículo "On the evolution
of Information Science" (1971), analizó la ascensión
y el desarrollo de la Ciencia de la Información, dentro de un marco disciplinario
y concibe esta área como una de las disciplinas de moderna generación,
pertenecientes o relacionadas con las áreas de la comunicación
y de las ciencias del comportamiento, que emergieron alrededor de la segunda
guerra mundial y examina esta relación como parte del desarrollo interno
del campo.
El trabajo de Harmon es uno de los más exhaustivos de la etapa
fundacional, debido a su consideración de los criterios expresados por
diferentes autores, respecto a las relaciones interdisciplinarias de la Ciencia
de la Información con otras áreas; en este caso, su relación
con dos áreas en especial: las ciencias de la comunicación y las
ciencias del comportamiento. A continuación, se presentan algunos criterios
señalados por Harmon, en su sistematización: 16
Más tarde, en 1973, Foskett, aclararía, en su artículo
"Ciencia de la Información como disciplina emergente: implicaciones
educacionales", al referirse a la Ciencia de la Información, que
ésta constituye una "... disciplina que surge de una "fertilización
cruzada" de ideas que incluyen el arte de la Bibliotecología, el
nuevo arte de la computación, las artes de los nuevos medios de comunicación
y aquellas ciencias como la psicología y la lingüística,
que, en sus formas modernas, se relacionan directamente con todos los problemas
de la comunicación y la transferencia del conocimiento organizado"
(Foskett DJ. Informática. En: Pinheiro R, Lena V. La Ciência
da Informação entre sombra e luz. [Tesis para optar por el título
de Doctor en Ciencias]. Río de Janeiro: UFRJ; 1997. p. 107).
En este artículo, el autor lista las ideas o temas que considera deben
integrar el currículo general para la Ciencia de la Información
y que destacan significativamente, información sobre el carácter
interdisciplinar que se imprimirá al programa que incluya estos temas
(Foskett DJ. Informática. En: Pinheiro R, Lena V. La Ciência
da Informação entre sombra e luz. [Tesis para optar por el título
de Doctor en Ciencias]. Río de Janeiro: UFRJ; 1997. p. 107).
Las disciplinas principales involucradas en la lista de temas referida se continúan
señalando como las principales contribuyentes a la formación y
surgimiento de la Ciencia de la Información: la Comunicación,
la Psicolinguística, la Psicología, la Sociología, la Informática,
la Gerencia y la Estadística. Para los estudios de usuarios sus servicios,
Foskett, privilegia el aporte de las técnicas de análisis
de la psicología y la sociología.
En general, los elementos que señala este autor se mantienen, con pequeñas
variaciones, como los principales para el diseño de los programas de
estudio, éstos continúan ostentando un fuerte carácter
interdisciplinario y en consecuencia, los profesionales graduados de la carrera
reciben una formación verdaderamente polifacética.
Otro trabajo, realizado en el año 1970, es el artículo de Goffman,
publicado bajo el sugerente título de: "Ciencia de la Información:
disciplina o desaparición", donde se abordó el tema del status
como disciplina del campo en cuestión y los recursos que utilizarán
los profesionales del área para alcanzar "respetabilidad académica",
como es el caso del uso del término "ciencia" dentro de la
denominación del campo, al igual que lo hicieran los profesionales de
la Ciencia de la Computación.
El autor abordó, con mayor énfasis en este trabajo, las relaciones
entre la Ciencia de la Información, la Ciencia de la Computación
y la Bibliotecología; el concepto de información, los procesos
de comunicación y sistemas de información; además de la
relación de la Ciencia de la Información con la Documentación
y la recuperación de la información. Goffman definió
el objeto de estudio de la Ciencia de la Información de la forma siguiente:
"el propósito de la disciplina debe ser el establecimiento de una
perspectiva científica unificada para el estudio de varios de los fenómenos
que envuelven la noción de información, tanto si estos fenómenos
se basan en fenómenos biológicos, en la existencia humana o en
máquinas creadas por el hombre" (Foskett DJ. Informática.
En: Pinheiro R, Lena V. La Ciência da Informação
entre sombra e luz. [Tesis para optar por el título de Doctor en Ciencias].
Río de Janeiro: UFRJ; 1997. p. 107).
De esta manera, envuelve en una "perspectiva científica unificada",
los diferentes niveles que ocupa la información en la realidad científica.
Esta perspectiva "unificada" alude, si no intencionalmente a la unificación
científica promulgada por el positivismo-neopositivismo, al menos sí,
en forma solapada, a una consideración interdisciplinar de los problemas
que conciernen al campo.
De hecho, Goffman, afirma que el objetivo de la Ciencia de la Información es precisamente establecer esta nueva perspectiva en el mundo informacional, como se instalaba en otros espacios de conocimiento y, a nivel más amplio, en todo el campo científico (Foskett DJ. Informática. En: Pinheiro R, Lena V. La Ciência da Informação entre sombra e luz. [Tesis para optar por el título de Doctor en Ciencias]. Río de Janeiro: UFRJ; 1997. p. 107). Los fenómenos que envuelven la noción de información son, sin dudas, muchos y de muy diversa naturaleza y ello no pasa inadvertido para Goffman, y, mucho menos, debe, en su opinión, esquivarse en la vía de desempeño teórico de la Ciencia de la Información.
En su etapa fundacional, se delimitaron los principales nexos que la Ciencia
de la información establecía con otras disciplinas; existía
un consenso general sobre cuáles eran las principales disciplinas contribuyentes
a la Ciencia de la Información y con las que ésta entablaba vínculos
interdisciplinares. Estas disciplinas eran: las Matemáticas, la Lógica,
la Lingüística, la Psicología -en ocasiones, sustituidas
por las ciencias del comportamiento), la Ciencia de la Computación, la
Comunicación, la Bibliotecología, la Gerencia y la Estadística.
En ocasiones, se incluyeron irreflexivamente o sin argumentos rigurosas determinadas
ciencias dentro del ámbito de las Ciencias de la Información,
como es el caso del planteamiento de Taylor, que expresó que las Ciencias
de la Información se preocupan por las ciencias básicas que subyacen
en el desarrollo de sistemas: Neurofisiología, Lingüística,
Matemáticas, Lógica, Psicología, Sociología, Epistemología.
Este tipo de enfoque puede ser fruto de una búsqueda de identidad, a
partir de la síntesis de visiones pertenecientes a un conjunto de disciplinas
prestigiadas en la comunidad académica, la interdisciplinariedad puede
considerarse, en cierta medida, un resultado del proceso de búsqueda
de prestigio académico y de un lugar dentro de la comunidad científica.
En esta fase inicial, se inicia el diseño de los primeros planes de estudio,
según la consideración de los principales focos interdisciplinares
dentro del área informacional. Estos programas reflejaban directamente
el interés general en la comunidad académica por importar determinadas
teorías y métodos originarios de otros campos, en pro de la adscripción
de la Ciencia de la Información al paradigma científico dominante.
El punto de partida, por lo tanto, para el diseño de los currículos
era la consideración de la condición interdisciplinar del área
y sobre esta base, se incluían determinadas materias.
Un elemento a destacar en esta etapa definitoria para el área, es el
hecho de que su condición interdisciplinar no afectó en ninguna
medida la constitución del campo como disciplina científica. De
manera paradójica, se encontrará en este rasgo de la naturaleza
epistémica del área, por un lado el impulso a su desarrollo en
materia de investigación y práctica profesional, mientras que
por otro lado, servirá de freno a su constitución en campo o disciplina
reconocida dentro de la comunidad científica, como lo fueran los espacios
rigurosamente delimitados en materia de fronteras disciplinares.
Bajo la hegemonía del paradigma físico, los nexos disciplinares
privilegiados son aquellos que sustenten las ambiciones cientificistas del nuevo
campo informacional; así, se observará una alta valoración
de las relaciones con una Psicología de carácter conductista,
con la Estadística y la Lógica matemática -como métodos
para formalizar toda teoría en germen-, con una Comunicación basada
en el esquema mecanicista de la "Teoría matemática de la
comunicación", y con una Lingüística de enfoque estructuralista,
entre otros vínculos privilegiados. En estos primeros momentos y, en
respuesta a un paradigma físico, la información se interpreta
en términos de objeto aséptico y totalmente escindido del factor
sujeto, con el apoyo de este grupo de áreas científicas que de
una manera u otra contemplarían bajo similar visión el polidimensionado
fenómeno.
Finalmente, pueden detectarse tres fuentes principales de interdisciplinariedad
en el marco de la Ciencia de la Información, en las dimensiones de la
práctica profesional y la investigación, éstas son: en
primer lugar, el carácter multidimensional de la información,
objeto de estudio del campo, que seguirá nutriendo en el futuro la dimensión
interdisciplinaria y que se mantiene actualmente como un rasgo principal.
Por otro lado, la diversidad de orígenes académicos de los profesionales
que formaron el grupo inicial de especialistas en Ciencia de la Información
fue un factor determinante para la selección de los contenidos y métodos
a importar, grupo en el que tenían una presencia importante tecnólogos,
ingenieros, psicólogos, bibliotecarios y lingüistas.
La búsqueda de prestigio académico por parte de la nueva disciplina
se revela también como un factor influyente. El área de la Ciencia
de la Información, surgida en un período de apogeo positivista,
se estuvo presionada a constituirse en ciencia positiva y lograr de esta forma
identidad propia, así como reconocimiento dentro de la gran familia académica
de las ciencias sociales y, en forma más general, en el espacio científico.
La comunidad científica actual, donde se inserta la Ciencia de la Información,
ha constituido el escenario de una lucha entre paradigmas y visiones del mundo
que afectan a todas las "parcelas" del saber humano. La información,
motor de una sociedad de nuevo carácter para muchos, no puede comprenderse
por medio de un pensamiento lineal, porque, gracias a la nueva realidad epistemológica,
no es posible buscar soluciones en campos aislados. La ciencia es una y múltiple:
una en la construcción teórica universal aportada para la comprensión
de problemas científicos centrales -como lo es la información-,
y múltiple por la diversidad de voces "indisciplinadas" a coordinar
bajo la impronta de no tan nuevas, mas aún complejas relaciones científico-epistemológicas
y humanas.
Recibido: 27 de abril del 2005.
Aprobado: 13 de mayo del 2005.
Lic. Majela Guzmán Gómez.
Departamento Bibliotecología y Ciencia de la Información.
Facultad de Comunicación. Universidad de La Habana. Calle G entre 21
y 23. El Vedado. Plaza de la Revolución.
Ciudad de La Habana. Cuba. Correo electrónico: majelag@fcom.uh.cu
1 Licenciada en Información Científico-Técnica y Bibliotecología. Departamento Bibliotecología y Ciencia de la Información. Facultad de Comunicación. Universidad de La Habana.
Ficha de procesamiento
Clasificación: Artículo de revisión.
Términos sugeridos para la indización
Según DeCS 1
AUTOMATIZACION DE BIBLIOTECAS/historia; INTERNET
LIBRARY AUTOMATION/history; INTERNET
Según DeCI 2
BIBLIOTECA DIGITAL/historia; BIBLIOTECA DIGITAL/desarrollo; SITIO WEB; INTERNET;
SERVICIOS DE INFORMACION; USUARIOS DE LA INFORMACION; BIBLIOTECAS ESPECIALIZADAS
DIGITAL LIBRARY/history; DIGITAL LIBRARY/development; WEB SITE; INTERNET; INFORMATION
SERVICES; INFORMATION USERS; SPECIAL LIBRARIES
ABSTRACT
1 BIREME. Descriptores en Ciencias de la Salud
(DeCS). Sao Paulo: BIREME, 2004.
Disponible en: http://decs.bvs.br/E/homepagee.htm
2 Díaz del Campo S. Propuesta de términos
para la indización en Ciencias de la Información. Descriptores
en Ciencias de la Información (DeCI). Disponible en: http://cis.sld.cu/E/tesauro.pdf