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Acimed 2006; 14(6)

Preocupaciones éticas del profesional de la información

Lic. Ana Margarita Pérez Fernández1

Resumen

Se presentan algunas consideraciones teóricas necesarias sobre los conceptos de moral, ética y ética profesional, con énfasis en el tema de la ética en bibliotecología y en las ciencias de la información. Se aborda un conjunto de inquietudes que sobre la ética en esta esfera profesional se pueden encontrar en la bibliografía disponible, acotando las diferencias y similitudes detectadas.

Palabras clave: Ética profesional; bibliotecario; profesional de la información; acceso a la información.

Abstract

Some theoretical considerations on the concepts of moral, ethics, and professional ethics are presented, making emphasis on the topic of ethics in Library Science and Information Science. Some of the concerns about ethics in this professional sphere that may be found in the available bibliography are approached. The differences and similarities found are specified.

Key words: Professional ethics ; librarian, information professional, information access.

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Cita (Vancouver): Pérez Fernández AM. Preocupaciones éticas del profesional de la información . Acimed 2006;14(6). Disponible en: http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol14_6_06/aci14606.htm [Consultado: día/mes/año].

Toda unidad de información, sea una biblioteca, un centro de información o de documentación o un archivo, tiene como misión fundamental satisfacer las necesidades de información de sus usuarios, esto se materializa mediante la prestación de servicios y la oferta de productos de información de diferentes tipos en dependencia de las características de su comunidad y sus recursos. En este propósito, ocupa un lugar muy importante, sin dudas, los hombres y mujeres que en ellas laboran, con independencia de los restantes recursos necesarios: de información, materiales, financieros y tecnológicos.

Es indiscutible que el éxito del funcionamiento de estas unidades depende, en gran medida, de que sus recursos humanos se encuentren comprometidos con su trabajo, de cómo cumplen con sus deberes y de la manera en que enfrentan su labor, de sus condiciones morales y de la ética profesional que posean, por lo que resulta lógico que diferentes autores hayan abordado el problema de la ética del bibliotecario.

Sin embargo, no se puede obviar que la ética y la moral están condicionadas por las diferentes formaciones socioeconómicas existentes y responden a condiciones históricas concretas, por lo que las preocupaciones que, desde el punto ético, enfrentan los profesionales de la información están determinadas por las realidades en que se desempeñan. Según Capurro , el estudio de la ética en información en diferentes tradiciones sociales es un problema abierto.1

Con el fin de mostrar coincidencias y particularidades, que desde el punto de vista ético, existen actualmente en el mundo de la bibliotecología y la información en general, en diferentes escenarios, se parte de algunas consideraciones teóricas necesarias sobre los conceptos de moral, ética y ética profesional, se particulariza en el tema de la ética en bibliotecología y en las ciencias de la información y, por último, se aborda un conjunto de inquietudes esenciales que sobre ética, en esta esfera profesional, pueden encontrarse en la bibliografía disponible.

Moral y ética

Acerca del surgimiento de la moral, Martínez Rodríguez plantea que “ la moral sólo surge cuando el hombre se separa de su naturaleza puramente natural, espontánea, intuitiva y tiene una naturaleza social, colectiva; aquí comienza a distinguirse lo bueno y lo malo, lo que conllevó a que se estableciera tácitamente una tabla de deberes basada en lo que se consideraba bueno y beneficioso para la comunidad, estas obligaciones comunes desarrollan las cualidades morales que responden a los intereses de la colectividad: solidaridad, ayuda, disciplina, amor ” (Martínez Rodríguez R. La ética profesional. Una propuesta teórico-metodológica. [Tesis para optar por el grado científico de Doctor en Ciencias Filosóficas]. La Habana: Instituto Superior del MININT “Eliseo Reyes”; 2005).

Sobre este concepto, Chacón Arteaga, expresa que: “…La esencia más profunda de la existencia de la moral está en la necesidad objetiva que históricamente, desde tiempos remotos, el hombre ha tenido que hacer coincidir el interés individual, personal, con el interés del grupo o social, en la conducta, para que los intereses de cada uno no sean un obstáculo en el logro de fines y objetivos más generales ” .2

A su vez, Cortina, la define como “… un conjunto de principios, preceptos, mandatos, prohibiciones, permisos, patrones de conducta, valores e ideales de la vida buena que, en su conjunto, conforman un sistema más o menos coherente, propio de un colectivo humano concreto en una determinada época histórica”.3

Es importante recalcar tres elementos fundamentales presentes en las definiciones anteriores: la relación moral-vida en sociedad o colectividad; moral y distinguir entre lo bueno y lo malo, o lo beneficioso y perjudicial; valores morales-época histórica determinada.

Mendoza Portales afirma que “… los valores pueden considerarse como la realidad humanizada con significación positiva para el hombre y es que realmente, desde que el hombre surge en el proceso de transformación de la naturaleza, crea valores en correspondencia con cada época y estos se convierten en expresión del devenir social ”.4

El concepto de valor moral, según Chacón Arteaga: “… refleja la significación social positiva, buena, en contraposición al mal, de un fenómeno (hecho, acto de conducta, actitud, cualidad) que con un carácter valorativo-normativo, a nivel de la conciencia moral (individual-social), en forma de principios, normas, representaciones y sentimientos morales, orientan la actitud y conducta del hombre hacia el progreso moral, a la elevación del humanismo y el perfeccionamiento humano ”.2

Las reflexiones sobre la moral surgen con los albores del pensamiento filosófico. Varios autores recogen la historia de la ética como ciencia, la cual era parte integrante de la filosofía en el período de formación de la sociedad esclavista. López Bombino, plantea que “… el término ética, en un sentido más sistematizado- esto es, como una rama independiente del saber filosófico- aparece en el trabajo de Aristóteles, dedicado al estudio de la moralidad ”,5 aunque afirma que hay otros momentos anteriores importantes para el análisis de este asunto.

El concepto de ética se aborda también por varios autores. Así, Wittgenstein, afirma que: “La ética puede definirse como la disciplina filosófica encaminada al estudio de la valoración moral de los actos humanos, de manera que la ética responde a la pregunta para todo lo que es bueno (…), ética es la pregunta por el significado de la vida, o por lo que hace que valga la pena vivir la vida, o por la manera correcta de vivir ”.5 López Bombino, plantea: “La ética es una teoría, esto es, un instrumento teórico de orientación de los hombres en el mundo de los valores morales”.5 Martínez Rodríguez, asegura que parece existir un acuerdo entre todos los filósofos de que la ética es “ la ciencia que estudia el origen, la estructura y las regulaciones del desarrollo histórico de la moral, vinculada históricamente al análisis científico de las relaciones y el comportamiento moral de los hombres en sociedad y a investigar, fundamentar y valorar teóricamente el sistema de ideas, valores, cualidades, principios y normas morales ”.2

Por su parte, Sánchez Vázquez , la define como sigue: “Ética, revela la existencia de una relación entre el comportamiento moral y las necesidades e intereses sociales, la Ética nos ayudará a poner en su verdadero lugar la moral efectiva, real, de un grupo social que pretende que sus principios y normas tengan una validez al margen de necesidades de intereses concretos ”.5

Las definiciones anteriores, que ubican estos conceptos en un contexto social, necesariamente en desarrollo constante, fundamentan la afirmación de López Bombino de que “ una reflexión ética realista no puede reducirse a la mera descripción de las reglas de conducta, sino que por el contrario, supone el estudio de los cambios reales que se operan en la esfera de las relaciones morales: extinción de viejas normas y nacimiento de otras nuevas que paulatinamente comienzan a afianzarse …”. 6

Queda clara hasta aquí, la relación entre moral y ética; se evidencia que forman una unidad indisoluble, en tanto se sustentan e influyen recíprocamente.

Ética profesional. Ética bibliotecológica

A la ética profesional se refirió Federico Engels cuando afirmó que no sólo cada clase, sino que cada profesión, tiene su moral. 7 Martínez Rodríguez , afirma que “… el mérito, la eficiencia y la calidad de cada tipo concreto de trabajo, de toda profesión depende, en última instancia, de cuan consecuentemente se realicen en dicho trabajo los principios y valores morales generales y particulares ”, y define la ética profesional como aquella que “… estudia la responsabilidad que contrae el profesional con su entorno natural y social ” (Martínez Rodríguez R . La ética profesional. Una propuesta teórico-metodológica. [Tesis para optar por el grado científico de Doctor en Ciencias Filosóficas]. La Habana: Instituto Superior del MININT “Eliseo Reyes”; 2005).

Muy importante para este tema resulta la estructura de la concepción ético-humanista de la profesionalidad, recogida por esta autora de la obra de Nancy Chacón Arteaga, en la que destaca “… dos componentes fundamentales: los conocimientos y habilidades necesarias para el buen desempeño de la función social con la obtención de resultados prácticos satisfactorios a los valores morales y humanistas que mueven la actitud y conducta que se asume en la profesión y ante la sociedad ”.2

Hablando de ética profesional es imposible dejar de hacer referencia a los códigos de ética. Sobre estos, López Bombino , establece que “… se proponen, entre otros motivos, afianzar el deber ser de la moralidad, además, justipreciar el valor conductual de los principios, valores y normas, así como su peculiar importancia para el quehacer científico profesional ”.5 Más adelante señala que “ un código de ética profesional se justifica también (….) porque hace referencia no sólo a las obligaciones, sino también a sus derechos, a sus libertades, a sus deberes y a su carácter educativo, pues implica la aceptación y el respeto por la profesión y por los (…) que la ejercen ”.5

En el artículo titulado: “La ética: un nuevo reto para el profesional de la información en el siglo XXI ”, sus autores consideran que “ En la esfera estrictamente profesional, la ética proporciona un marco de trabajo para dirigir las funciones esenciales de los especialistas, establecer políticas y desarrollar estrategias para los servicios o bienes que producen ”.8 Enmarcado en el campo de la bibliotecología, plantean que “ comprende las acciones y decisiones morales relacionadas con la actitud profesional ante las actividades, problemas y tendencias en el campo de las ciencias de la información. Ella sustenta la toma de la decisión correcta, la determinación del beneficio en relación con el perjuicio; lo justo ante lo injusto y qué debe hacerse en el contexto de la atención bibliotecaria de acuerdo con la disposición de hacer el bien ”.8

En este mismo campo, según Bustamante Rodríguez, la ética profesional “… tiene como objetivo clarificar las obligaciones y dilemas de una clase profesional que trabaja con la adquisición, procesamiento y difusión de la información para los individuos y la sociedad en general ”.3

En la esfera de la información en general, Capurro considera que “La ética de la información, como una teoría descriptiva, explora como las estructuras de poder influyen en la postura que se asume con respecto a la información y tradiciones en diferentes culturas y épocas. La ética de la información como una teoría emancipadora desarrolla críticas de actitudes morales y tradiciones en el campo de la información tanto a nivel individual como colectivo. Incluye además aspectos normativos ”.9

Diferentes puntos de vista en la ética bibliotecaria

“El discurso ético ha de adaptarse a las necesidades y carencias de los tiempos y las sensibilidades ”.5

Esta afirmación vuelve sobre los elementos destacados en esta contribución en el análisis del concepto de moral: su ubicación temporal y espacial. ¿Son acaso iguales las preocupaciones que en el sentido ético agobian a los bibliotecarios o profesionales de la información del primer y el tercer mundo? ¿A los que viven en paz o en una situación de guerra y peligro para la supervivencia y la memoria histórica? Incluso ¿en un mismo país, en diferentes momentos históricos, son las mismas preocupaciones?

Para responder a estas interrogantes, se expondrán, a continuación, diferentes enfoques sobre problemas éticos en esta esfera profesional.

En los países del primer mundo
En el “Código de Ética de la Asociación de Bibliotecas de los Estados Unidos”, se expresa: “Tenemos un grado significativo de influencia y control en la selección, organización, preservación y difusión de la información. Gracias a que vivimos en un sistema político fundamentado en una ciudadanía informada, somos miembros de una profesión que está decididamente comprometida con la libertad intelectual y la libertad de acceso a la información. Tenemos la obligación especial de garantizar la libre circulación de información e ideas para las generaciones presentes y futuras ”.10

Efectivamente, en ese país existen condiciones objetivas para que gran parte de su población esté informada. ¿Qué les preocupa a sus profesionales de la información?

Wengert, en su artículo titulado “Algunos aspectos éticos del profesional de la información”, centra el análisis en el acceso a la red de redes y sus problemas. ¿Por qué es esto tan importante para un autor del primer mundo? Porque, es allí donde se concentra el mayor número de personas conectadas a Internet, la mayoría desde sus propias casas. Entre los aspectos que trata, se encuentra la función de los profesionales de la información ante los problemas actuales de Internet: veracidad, calidad, errores a voluntad de los productores, gran cúmulo de información que no es fácil de organizar y procesar por no profesionales. No obstante, su preocupación fundamental es la función de los trabajadores de la información en cuanto a la limitación que pueden causar a sus usuarios en el acceso a la información, ¿pueden considerarse censores? O, si no limitan el acceso a ningún tipo de información ¿pueden ser considerados responsables de las consecuencias del uso que se le pueda dar? A esta idea le dedica la mayor parte del artículo.11

Otro es el enfoque con que, en un inicio, aborda este problema Capurro en su artículo “Aspectos éticos de las bibliotecas digitales ”, donde se refiere al problema del acceso a la información. Al respecto plantea: “… El problema de la desigualdad en el acceso debido a diferentes tipos de restricciones (económicas, culturales, políticas) es un problema ético fundamental y un asunto legal, junto al problema de la preservación del conocimiento y su transmisión a las futuras generaciones ” .1 Aquí se hace un llamado a que los bibliotecarios luchen porque la gente pueda acceder a la información independientemente de su condición social o del régimen sociopolítico existente.

En su artículo, se refiere además a otros aspectos éticos como son la privacidad, la propiedad intelectual, la censura y la organización del conocimiento, que considera “… están entre las mayores preocupaciones de los bibliotecarios en el ambiente en red del mundo de hoy ”.1

Sin embargo, más adelante, se enmarca en el desarrollo de las bibliotecas digitales y, en ese contexto propone como pregunta ética: “¿qué hacemos para acercar de forma concreta las bibliotecas digitales a las personas?” .1 Se refiriere a las posibilidades que posee el usuario por medio de una interfaz amigable que sea un espacio natural para el usuario y que denomina “ life -space”. Aquí cita a Terry Winograd , quien considera que la interfaz debe considerarse como el “interespacio” de las personas, y que esto es necesario tenerlo presente a la hora del diseño.

Ambos artículos están enfocados al mundo desarrollado, donde el trabajo en red, el amplio desarrollo de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones y las bibliotecas virtuales son una realidad, sin dejar de mencionar la preparación de los recursos humanos que en esta esfera trabajan, así como de los usuarios.

A continuación, se presentará qué pasa en el mundo subdesarrollado.

En los países del Tercer Mundo

Fernández de Zamora, en su artículo “Los códigos de ética en América Latina” expresa que en los países latinoamericanos, al igual que en otros países, los códigos de ética contemplan “… la obligación de mantener ciertas normas de conducta ante la institución, el respeto y fortalecimiento de la profesión, la educación continua, el acceso a la información, la confidencialidad y respeto a los usuarios, etcétera ”.12 Pero plantea el problema de que estos códigos están dirigidos a los bibliotecarios profesionales, a aquellos con estudios y grados universitarios en la especialidad, pero la realidad de estos países es que existe una gran masa de personal que labora en bibliotecas y no cuenta con estudios profesionales, y pregunta: “ ¿No debe exigirse a este personal una conducta ética?”.12

En efecto, como esta autora plantea, la mayoría de este personal no graduado es quien se encuentra en las salas de lectura y constituyen la imagen del bibliotecario ante la sociedad. Debido a la carencia de personal realmente calificado, en nuestros países es necesario recurrir a estos recursos humanos para la atención al público y capacitarlos sobre la marcha, para dedicar los profesionales a la actividad de procesamiento, de elaboración de productos, etcétera.

Ella sugiere a las asociaciones y colegios profesionales analizar y evaluar constantemente el contenido de los códigos existentes con el fin de adaptarlos al entorno local e internacional que los afecta. En particular, se refiere a tres aspectos que revisten gran importancia para la realidad del continente latinoamericano:12

Este aspecto tiene gran vigencia, debido a la hegemonía capitalista en el mundo y que apunta hacia una transculturalización, que trata de borrar la esencia cultural de los diferentes países.

Bertolesi, denuncia problemas éticos sucedidos en Argentina, como:13

Del análisis del artículo de Bertolesi , es posible precisar una de las diferencias esenciales en el problema del acceso a la información entre el primer y el tercer mundo, así como al comparar el texto original del “Documento preliminar”, analizado en las reuniones preparatorias para la Cumbre Mundial de la Sociedad del Conocimiento y la Información , que sesionó en diciembre del 2005 en Ginebra, y la modificación propuesta por las organizaciones civiles, reunidas en Buenos Aires durante el mes de mayo del año 2003, -consideradas propuestas de segundo grado, por el comité preparatorio.

En el original, se planteaba “una sociedad de la información no excluyente y sostenible sólo puede construirse si existe una clara opinión de que el conocimiento es un bien común, y si el principio de acceso a la información y la libre circulación de ella se tornan realidad”. La modificación enfatiza en la posibilidad real de ese acceso, y plantea: “La existencia y el acceso a información pluralista, adecuada a sus destinatarios y originadotes, no depende de la aplicación de "las redes TIC más modernas", sino de la apropiación de los medios y la tecnología por parte de la sociedad. Por ello, en este documento, en todos los casos en los que figura la palabra "acceso" debe aparecer "acceso a la información y apropiación de los medios ".

Posición ética de los trabajadores de la información en relación con las guerras

¿Cuál es el principal problema de los bibliotecarios, como profesionales, en un país en guerra? La preservación de su literatura, su historia y su cultura. Se ha demostrado con las guerras ocurridas en la historia de la humanidad, la vulnerabilidad de los archivos, bibliotecas y museos. Este es el sentir expresado por un grupo de bibliotecarios mexicanos en el artículo “ Manifiesto bibliotecario contra la guerra en Irak ” en que “… la profesión bibliotecaria, junto con otros elementos culturales de la sociedad, tiene una responsabilidad cívica: transformarse en una profesión que trabaje activamente contra la guerra, una profesión a favor de la paz ”, 18 y que “ esta postura pacifista debe ser elevada a una noble postura ética mundial en la práctica de la profesión del bibliotecario ”.14

Preocupaciones éticas en Cuba

Sobre ética bibliotecaria en Cuba, resulta interesante comparar las inquietudes que desde el punto de vista ético se han reflejado por autores cubanos en momentos históricos diferentes.

En un artículo de la década de los años 90, en la que se acentuaron las carencias de todos los tipos de recursos necesarios para el desarrollo de las unidades de información, dos autoras hacen propuestas para, a pesar de esta situación, cumplir con la función social y los deberes que corresponden a los bibliotecarios, y afirman que: “… las carencias presentes en nuestras instituciones pueden sustituirse por principios éticos que, sin duda, influyen en la calidad de los servicios …”.15

Sobre cuales deben ser estos principios éticos refieren que: “ El sentimiento de amor a la profesión y la vocación por la misma influye en la total consecución de los principios éticos que facilitan el desempeño de las tareas (…) El profesional de la información debe tener las siguientes cualidades: conciencia colectiva del deber y de su responsabilidad (…), disciplina y organización (…), la ayuda desinteresada a los demás, la no subestimación al trabajo de otros (…), la camaradería, la honradez, la modestia, la actitud crítica (…) además de ser cortés …”.15

Se puede resumir la propuesta de los elementos éticos que se mencionan por estas autoras con decir que: los profesionales de la información deben realizar su trabajo con profesionalidad, en función de satisfacer las necesidades de información de los usuarios con la mayor racionalidad de los recursos financieros y tecnológicas que sea posible, para lo cual deben superarse en forma continua en el manejo de las tecnologías y medios técnicos a utilizar. Estos principios son válidos incluso fuera de la época en que se concibieron.

El segundo artículo de autores cubanos, “La ética: un nuevo reto para el profesional de la información en el siglo XXI”, corresponde al año 2004, cuando en Cuba muchas bibliotecas y centros de información se encuentran conectados a Internet, y existen numerosas bibliotecas híbridas y algunas digitales en el país. En ese contexto, se preguntan “… ¿cuál es el papel del bibliotecólogo en esta maraña informativa?” . 8 Al respecto, consideran que estas nuevas condiciones de trabajo requieren de este profesional, un cambio de actitud, que exige que el bibliotecólogo sea un experto en la manipulación y acceso a la información, capaz de traerla al usuario que la demande, desde cualquier punto que se encuentre. Es importante destacar esta particularidad del contexto cubano. Aquí, aunque se habla de la era digital y del acceso a Internet, el problema no es sólo a qué tipo de información acceden las personas, sino la preparación del profesional de la información como el ente que busca la información y la entrega al usuario.

Los autores, más adelante, retoman este aspecto para referirse al desarrollo de los recursos informáticos y el valor que ha cobrado la información como recurso fundamental para la toma de decisiones, por lo que consideran que “… para promover el uso más eficaz y participativo de estos recursos, localizar la información realmente relevante y de respaldo científico, está el especialista de la información. De ellos, se espera que se conviertan en fieles promotores y maestros del respeto a la propiedad intelectual y de la información, tanto en forma electrónica como impresa, sólo interesados en el uso y acceso democrático a la información. Por eso, creemos que nuestros especialistas poseen compromisos sociales que definitivamente hablarán de su prestigio, honestidad y profesionalidad ”.8

Conclusiones

Referencias bibliográficas

  1. Capurro R. Ethics aspects of digital libraries. 1999. Disponible en: www.capurro.de/diglib.htm [Consultado: 24 de marzo del 2006].
  2. Chacón Arteaga N. La formación de valores morales. Retos y perspectivas. La Habana: Editora Política; 1998.p.6.
  3. Bustamante Rodríguez AT, Padial León A. Perspectiva ética y deontológica para la profesión bibiliotecaria. Biblios 2003;4(16):33-53.
  4. Mendoza Portales L. La formación de valores: un proceso complejo. Observaciones no publicadas.
  5. López Bombino LR. Ética y sociedad. La Habana: Editorial Félix Varela; 2002. Vol. II, p. IX.
  6. Sánchez Vázquez A. 1980, Ética. México DF: Grijalbo; 1980. p. 19.
  7. Engels F. Antidüring. La Habana: Pueblo y Educación; 1979.
  8. Rojas Mesa Y, Cabrales Hernández G, Gregorio Chaviano O, Santos Jiménez M. La ética: un nuevo reto para el profesional de la información en el siglo XXI. 2004. Disponible en: http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol12_2_04/aci10204.htm [Consultado: 17 de marzo del 2006].
  9. Capurro R. Ethics and Information in the digital age. Disponible en: http://www.capurro.de/lida.htm [Consultado: 16 de marzo del 2006].
  10. ALA. Código de ética de la ALA. Disponible en: www.ala.org/ala/oif/statementspols/codeofethics/coespanishversion/spanishversion.htm [Consultado: 16 de marzo del 2006].
  11. Wengert RG. Some ethical aspects of being an Information Professional. Library Trends 2001;49(3):486-509.
  12. Fernández de Zamora RM. (2003): Los códigos de ética en América Latina. 2003. Disponible en: http://www.iflaorg/iv/ifla69/papers/087s_trans-Fdez-de-Zamora [Consultado: 17 de marzo del 2006].
  13. Bertolesi M. La ética bibliotecaria como impresión en la memoria II: 15 bibliotecarios desaparecidos y asesinados en la Argentina esperan su homenaje y reconocimiento. Programas de acción alternativa desde Latinoamérica para la sociedad del conocimiento. 2004. Disponible en: www.inforosocial.org/ponencias/eje06/94.pdf [Consultado: 17 de marzo del 2006].
  14. Meneses Tello F, López Morales CY, Chamú Arias C, Maya Coro O, Bello Orta JM, Torres Rivera LI, et.al. Manifiesto bibliotecario contra la guerra en Irak. Disponible en: www.cebi.org.mx/irak.html [Consultado: 17 de marzo del 2006].
  15. Caballero Valdés O, Perón González S. El bibliotecólogo y el profesional de la información modernos. Ética, papeles y perfiles. Ciencias de la Información 1998;29(1):3-15. [Consultado: 15 de marzo del 2006].

Recibido: 30 de noviembre del 2006. Aprobado: 11 de diciembre del 2006.
Lic. Rubén Cañedo Andalia. Red Telemática de Salud en Cuba (Infomed). Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas-Infomed. Calle 27 No. 110 e/ N y M, El Vedado. Plaza de la Revolución. Ciudad de La Habana. Cuba. Correo electrónico: acimed@infomed.sld.cu

1Licenciada en Matemática. Investigadora Auxiliar.

Ficha de procesamiento

Términos sugeridos para la indización

Según DeCS1

ETICA PROFESIONAL; BIBLIOTECAS.

ETHICS, PROFESSIONAL; LIBRARIES.

Según DeCI2

ETICA PROFESIONAL; BIBLIOTECARIOS.
PROFESSIONAL ETHICS; LIBRARIANS.

1BIREME. Descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS). Sao Paulo: BIREME, 2004.

Disponible en: http://decs.bvs.br/E/homepagee.htm

2Díaz del Campo S. Propuesta de términos para la indización en Ciencias de la Información. Descriptores en Ciencias de la Información (DeCI). Disponible en: http://cis.sld.cu/E/tesauro.pdf

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