MCs. Guillermo Díaz Llanes1 Dr. C Marcelino Pérez Cárdenas2
La incorporación de las Ciencias Sociales al proceso de formación de recursos humanos en salud, se ha visto favorecida por la aparición de nuevas demandas sociales hacia las profesiones de la salud que han exigido el redimensionamiento del campo de actividad y del sistema de conocimientos, habilidades y valores profesionales, como condición del desempeño exitoso bajo nuevas condiciones. No obstante los avances registrados, la inserción de las Ciencias Sociales en la formación de recursos humanos en salud enfrenta aún serios obstáculos. El presente estudio está dirigido a determinar cuál es el estado actual del proceso de incorporación de las Ciencias Sociales en la formación de posgrado en Salud Pública al nivel internacional y en Cuba. Se describe el estado de este proceso, a partir de la identificación de las estructuras académicas, los programas docentes y las principales áreas de conocimiento en que ellas se encuentran representadas. Se realizó un estudio descriptivo de corte transversal. El universo de estudio estuvo conformado por 60 instituciones que desarrollaron programas docentes de posgrado en Salud Pública en el año 2000. Se realizó un análisis de contenido a partir de la revisión de páginas Web y programas impresos, para obtener información acerca de las estructuras académicas, los programas docentes y las áreas de conocimiento en que participan las Ciencias Sociales. Los resultados propiciaron la comparación del estado actual de inserción de estas ciencias en Cuba con el del resto del mundo, lo que brinda la posibilidad de perfeccionar los programas vigentes y perspectivos.
DeCS: CIENCIAS SOCIALES,educación; EDUCACION DE POSGRADO EN MEDICINA; RECURSOS HUMANOS EN SALUD; PROGRAMAS DE ESTUDIO; SALUD PUBLICA/educación.
La incorporación de las Ciencias Sociales al proceso de formación de recursos humanos en salud se ha visto favorecida, en particular a partir de la segunda mitad del siglo XX, por la aparición de nuevas demandas sociales hacia las profesiones de la salud que han exigido el redimensionamiento del campo de actividad y del sistema de conocimientos, habilidades y valores (competencias) profesionales, como condición del desempeño exitoso bajo nuevas condiciones.Los enfoques sociales contemporáneos sobre la salud, tuvieron como antecedente
el desarrollo de la Medicina Social, un campo de conocimiento científico
que se ocupa de los aspectos sociales relacionados con el proceso salud-enfermedad
y con los servicios de salud y cuyo tema central de estudio son las determinantes
sociales de la enfermedad y de los servicios de salud,1,
2 que a su vez contó con antecedentes más remotos en las
ideas de Paracelso y Aerícula, fallecidos en 1541 y 1555
respectivamente.3, 4
No es hasta finales de la primera mitad del siglo XIX que la medicina social
se conceptualiza como ciencia, coincidiendo con la tercera gran oleada de revoluciones
burguesas. 5 En sucesivas aproximaciones, figuras
de la talla de Rudolph Virchow, Salomón Newman, Jules Guerin,
Williams Farr y Francisco Puccininotti, fueron gestando el eje del
discurso de la Medicina Social: la relación entre la enfermedad y la
sociedad y la responsabilidad del estado en la solución de los problemas
de salud de la población.6
No obstante el desarrollo posterior del nuevo paradigma socio-médico,
éste se ve limitado por las nuevas concepciones cuantitativas sobre la
salud y la enfermedad, expresión de las ideas positivistas de la época,
que hasta hoy día perduran.
En la segunda mitad del siglo XIX, con el triunfo del primer estado socialista
en Rusia, estas ideas encuentran terreno fértil para su desarrollo y
consecución. El nuevo estado proclamó como de su total responsabilidad,
la salud de la población, y la medicina adquirió un carácter
estatal y gratuito, que va a establecer como centro de su estrategia sanitaria,
la prevención. Hombres como N. A. Semashko (1870-1949) o Joluvien
(1876-1929) entre otros, ligados al del fundador de la URSS, se encontraron
estrechamente vinculados a las ideas sociales en el quehacer teórico
y práctico de la Salud Pública.6
Sin embargo, la socialización creciente de la salud, generaría
la vinculación no sólo de la medicina social al propio espectro
de la teoría y la práctica sanitarias, sino que junto a ésta,
se vincularía el resto de las Ciencias Sociales, proceso que encontraría
serios obstáculos para su desarrollo.Quizás, el mayor de todos
lo constituyó la reforma curricular Flexneriana, iniciada a principios
del siglo XX con una orientación marcadamente clínica, que dejaría
sólo un pequeño espacio para la incorporación del saber
social.
No sería hasta la década del 60, en que se comenzarían
a implementar reformas curriculares basadas en el modelo multicausal (materias
integradas por sistemas o niveles de atención), que aparecería
la necesidad de incorporación de un grupo de disciplinas sociales (Sociología,
Antropología, Psicología Social) agrupadas bajo el controvertido
término de Ciencias de la Conducta. Bajo el esquema de "inserción"
(adición-sustracción) se producirían altas, bajas y modificaciones
en la composición del referido grupo sin que se alterase por ello la
esencia del proceso: sumatoria fragmentaria del conocimiento social, determinada
por el criterio positivista, pragmático y biologista de preferenciar
el conocimiento social empirista.7
La corriente latinoamericana de Medicina Social, que comenzaría a estructurarse
a partir de la década del 50 y el 60, generaría propuestas de
reforma curricular de carácter marcadamente antibiologista que lograrían
implementarse fundamentalmente en el nivel de posgrado; un área mucho
más abierta que la de pregrado a la incorporación de nuevos enfoques
y resultados de investigación. Sus proyecciones encontrarían un
espacio y se vertebrarían con los esfuerzos de los organismos internacionales
de salud dirigidos a promover la enseñanza de aspectos preventivos, con
un enfoque social de la salud.
De tal modo, se irían abriendo paso enfoques más integrales, orientados
hacia la constitución de objetos de estudio y práctica profesional
que se correspondan cada vez más con las interacciones reales que tienen
lugar en el proceso salud-enfermedad. Se sentarían así las bases
para el tránsito del esquema de simple inserción de las Ciencias
Sociales en el proceso de formación de recursos humanos en salud, al
proyecto de plena integración a éste por los cauces de la interdisciplinaridad.
A pesar de los avances registrados (concentrados fundamentalmente en el nivel
de posgrado), la presencia de las Ciencias Sociales en la formación de
recursos humanos en salud continuaría siendo limitada y de débil
impacto.
Cuba se sumaría a los esfuerzos regionales señalados y realizaría
reconocidos aportes a la formación profesional de nuevo tipo en salud:
el modelo del médico general básico e innovaciones educativas
en el campo de la Higiene y la Epidemiología, entre otros.
El conocimiento social participaría en el proceso formativo, por un
lado, mediante su utilización por parte de distintas disciplinas médicas,
en especial sociomédicas, tanto al nivel de pregrado como de posgrado,
en función de sus necesidades explicativas ,y por otro, mediante la presencia
en el currículo de pregrado, de disciplinas sociales como Psicología
Médica I y II (antes El Hombre y su Medio) y Filosofía y Salud,
que integra elementos de varias Ciencias Sociales como Sociología, Historia,
Antropología Social, Ética, Ciencias Jurídicas y Filosofía,
aplicados todos al campo de la salud.
En el nivel de posgrado, integrando contenidos similares a los de la disciplina
Filosofía y Salud, se desarrollarían cursos de Problemas Filosóficos
y Sociales de la Ciencia y la Tecnología Médica, se crearía
la especialización en Psicología de la Salud y la Maestría
de igual nombre. Además, se impartirían variados cursos sobre
temáticas sociales vinculadas a la salud en diversas instituciones, incluidos
cursos de Bioética hasta el nivel de Diplomado y Maestría, y se
incrementaría la investigación científica sobre problemas
sociales de salud.
Los proyectos formativos e investigativos de carácter interdisciplinario
(con participación de las Ciencias Sociales) irían incrementándose
lentamente, lo que propiciaría una discreta elevación de la presencia
de científicos sociales en las instituciones de salud. No obstante, los
resultados alcanzados hasta el presente por estos proyectos distan mucho de
satisfacer la demanda social que les da origen e impulsa su desarrollo.
La reformulación de las funciones esenciales de la Salud Pública
incrementaría las oportunidades para la consolidación de esta
tendencia, orientada al fortalecimiento del paradigma médico-social en
la formación académica de posgrado en Salud Pública.
Es en el contexto analizado, que se ha propuesto realizar el presente estudio
dirigido a determinar cuál es el estado actual del proceso de incorporación
de las Ciencias Sociales en la formación de posgrado en Salud Pública
al nivel internacional y en Cuba, mediante la descripción del estado
actual de inserción de las Ciencias Sociales en la formación de
postgrado en Salud Pública, a partir de la identificación de las
estructuras académicas, los programas docentes y las principales áreas
de conocimiento en que ellas se encuentran representadas
Se realizó un estudio descriptivo de corte transversal. El universo de estudio estuvo conformado por 60 instituciones que desarrollaron programas docentes de posgrado en Salud Pública en el año 2000.
Se realizó un análisis de contenido, a partir de la revisión de las páginas Web y programas impresos, para obtener información acerca de las estructuras académicas, los programas docentes y las áreas de conocimiento en que participan las Ciencias Sociales.
En América del Norte se observó un predominio de los departamentos en la estructura académica de sus instituciones. (25%) La modalidad de división sólo se apreció en el 10% de los casos. Se evidenció una pequeña diferencia en favor de la organización de los departamentos en función de objetos de estudio, por ejemplo, en Salud Materno-Infantil; mientras que los departamentos compuestos totalmente por profesores pertenecientes a las disciplinas de las Ciencias Sociales, organizados en estructuras con propia identidad, por ejemplo: Salud y Conducta Social (Harvard) o Ciencias Sociomédicas (Columbia), alcanzó un porcentaje ligeramente inferior.
Tabla 1. Instituciones estudiadas según área geográfica
y estructura académica
|
Estructuras académicas
|
||||||||||||
| Área |
Departamento
|
Cátedra
|
División
|
Centro
|
No Existe
|
Sin información
|
||||||
| Geográfica |
No
|
%
|
No
|
%
|
No
|
%
|
No
|
%
|
No
|
%
|
No
|
%
|
| A. del Norte N=20 |
5
|
25
|
2
|
10
|
4
|
7
|
35
|
6
|
30
|
|||
| A LatinaN= 18 |
1
|
6
|
17
|
94
|
||||||||
| Europa N= 10 |
1 10
|
3
|
30
|
6
|
60
|
|||||||
| Asia N= 2 |
1
|
50
|
1
|
50
|
||||||||
| Oceanía N= 1 |
1
|
100
|
||||||||||
|
Total N= 51 |
6
|
12
|
2
|
4
|
4
|
13
|
25
|
35
|
69
|
|||
Se constató además la existencia de centros dedicados a las Ciencias
Sociales en salud, adjuntos a las escuelas como el "Centro para el estudio
de la Salud, la Cultura y la Sociedad" (Emory), mientras que en
otros casos, las disciplinas sociales forman parte de centros organizados por
objetos de estudio como en el "Centro Hopkins para la demografía
de la vejez" (Johns Hopkins), o por otras áreas de la Salud
Pública como el "Centro para la Epidemiología y las políticas
de salud". No se encontró relación directa entre las formas
de organización de los centros y los departamentos o divisiones, como
tampoco podría establecerse un orden jerárquico en cuanto a la
importancia concedida a las Ciencias Sociales en salud, en función de
estos elementos de naturaleza organizativa, debido a que en ambas modalidades
se aprecia una importante presencia de las Ciencias Sociales.
En Europa se observó una situación similar en cuanto al predominio
de departamentos concebidos multidisciplinarmente, en función de objetos
de estudio, pero diferente en cuanto a la existencia de centros, que no aparecen.
Esto podría deberse a problemas de información de las páginas
WEB. El 90% de las instituciones revisadas en esta zona geográfica
no ofrecieron tales datos. Las instituciones revisadas en Asia, América
Latina y Oceanía brindaron poca información al respecto.
Cuba presenta una organización estructural proporcionalmente comparable
a la de América del Norte, debido a que se aprecian en mayoría,
los departamentos multidisciplinarios (89%) con base en objetos de estudio o
como parte de otras áreas y en el caso de la Escuela Nacional de Salud
Pública (ENSAP),esta posee centros adjuntos con participación
de las Ciencias Sociales como el "Centro Nacional de Educación para
la Salud."
En el área de América Latina y Cuba, los datos que se muestran
fueron extraídos de las universidades, a causa de que la gran mayoría
de los programas de Ciencias Sociales en salud se encuentran fuera de las escuelas
de Salud Pública, a diferencia del resto de las zonas, que sí
enmarcan sus programas dentro de estas instituciones.
En América del Norte se aprecia el predominio de las maestrías
(10 programas) con relación a los doctorados. Se ofrecen títulos
de Master en Salud Pública y Doctorado en Filosofía y en Salud
Pública. Las maestrías desarrollan competencias en cuanto a la
utilización del contenido de las ciencias de la conducta y sus métodos
de investigación en el análisis y solución de los problemas
de salud. Los doctorados desarrollan competencias en la aplicación de
los principios de las Ciencias Sociales y de la conducta para conducir investigaciones
independientes relacionadas con los factores que afectan la salud y los comportamientos
en salud y el diseño de programas de intervención. Estos programas
son ofertados por departamentos o divisiones de Ciencias Sociales. El 30% de
las instituciones examinadas no poseen programas y coinciden con las que no
presentan departamentos con identidad de estas ciencias. La modalidad de especialización
no fue encontrada en las instituciones estudiadas.
La totalidad de las instituciones que en América del Norte no tienen
programas de formación académica de posgrado en Ciencias Sociales,
contribuyen a la formación en Salud Pública mediante alguna de
sus áreas, por ejemplo: Políticas de Salud y Administración,
con cursos opcionales o de requisito indispensable.
Tabla 2. Instituciones estudiadas según área geográfica y programas
|
Programa
|
||||||||
|
Maestría
|
Doctorado
|
Especialidad
|
Sin Información
|
|||||
| Area Geográfica |
No.
|
%
|
No.
|
%
|
No.
|
%
|
No.
|
%
|
| América del Norte N=20 |
5
|
25
|
15
|
75
|
||||
| América Latina N=18 |
8
|
44
|
1
|
6
|
10
|
56
|
||
| Europa N=10 |
7
|
70
|
3
|
30
|
||||
| Asia N=2 |
2
|
100
|
||||||
| Oceanía N=1 |
1
|
100
|
||||||
| Total N=51 |
20
|
39
|
1
|
2
|
31
|
60
|
||
| Cuba N=14 |
16
|
1
|
||||||
Entre los cursos de obligatorio cumplimiento se encuentran:
Otros cursos de obligatorio cumplimiento en el campo de las Ciencias Sociales
se encuentran bajo rubros más generales, como el de "Salud de la
Población"
Una situación similar puede observarse en Europa, donde existe un amplio
predominio de programas de maestría (70 %) Sólo en el 30 % de
las instituciones estudiadas en esa región no existen programas específicos
de Ciencias Sociales, como tampoco aparecen en las que fueron examinadas en
Asia y Oceanía.
En América Latina, el 78 % de instituciones con programas es superior
al de América del Norte y existe también predominio de las maestrías
(12) sobre los doctorados (2) y las especialidades, que al igual que en las
restantes áreas geográficas, no aparecen. De los programas de
maestría, 10 pertenecen a áreas de aplicación de la Psicología,
(clínica, 2 y de la salud, 8) mientras que 1 corresponde a Medicina Social
y 1 a las Ciencias de la Salud Pública con un área de concentración
en Orientación Sociomédica.
El 11 % de las instituciones estudiadas en América Latina posee en el
tronco común, cursos de Ciencias Sociales, que comprenden:
El resto de las universidades estudiadas no ofrecen cursos como requisitos indispensables.
En Cuba, fueron estudiados los programas de maestrías en Psicología de la Salud, Sexualidad, Intervención Comunitaria, Psiquiatría Social y la especialidad de Psicología de la Salud, entre los intrasectoriales; mientras que se examinaron los programas extrasectoriales de Psicología Clínica, Psicología Social, Psicología Educativa y Psicología Comunitaria. En estos últimos, con excepción del programa de Psicología Clínica, los temas de salud aparecen con muy poca frecuencia.
En la ENSAP existen cursos de Ciencias Sociales en los módulos pertenecientes al tronco común de 5 maestrías:
El análisis de contenido de los programas de formación académica
en Salud Pública arrojó 5 grandes áreas de impacto de las
Ciencias Sociales en América del Norte, Europa, América Latina,
Oceanía y Cuba. Las instituciones asiáticas estudiadas no brindaron
información al respecto.
Las áreas de impacto fueron: aspectos teórico-conceptuales de
la Salud Pública, metodologías para la investigación en
salud, salud de grupos, promoción de salud y salud mental.
En cuanto a los aspectos teóricos y conceptuales de las Ciencias Sociales
relevantes en la Salud Pública, las instituciones estudiadas de América
del Norte le conceden la mayor importancia a:
Otra gran área de impacto de las Ciencias Sociales en los programas
académicos de formación posgraduada en Salud Pública corresponde
a los problemas metodológicos.
El mayor impacto se concentra en América del Norte, donde se aprecia
la tendencia al abordaje combinado de los problemas metodológicos con
los teóricos.
En general, los cursos norteamericanos introducen metodologías para explorar
los conceptos y teorías de las Ciencias Sociales relevantes en la comprensión
de las influencias sociocomportamentales en los estatus de salud, y como regla,
enfocan a partir de un objeto de estudio (por ejemplo la salud materno-infantil),
las alternativas metodológicas, tanto cuantitativas como cualitativas
para su estudio, hecho que revela el paulatino debilitamiento del enfoque positivista
ortodoxo y su afán excluyente, para adoptar posiciones de complementariedad,
más en línea con las actuales concepciones del quehacer científico.
El impacto de las Ciencias Sociales en lo metodológico es ligeramente
inferior en las instituciones estudiadas de Europa y muy inferior en la ENSAP,
comparado con América del Norte. En esta última región,
la investigación cualitativa, tiene una mayor presencia. Es diferente
también la concepción estratégica docente debido a que
se encuentran separados en métodos cuantitativos y métodos cualitativos,
mientras que en aquella se parte de problemas de investigación (accidentes)
o de alguna área de la Salud Pública (investigación en
servicios) para ofrecer las alternativas metodológicas.
Otra importante área de impacto resultó ser la salud de grupos
en la que se apreciaron cursos que versan sobre los factores sociopsicológicos
inherentes a las conductas protectoras de enfermedades, los mecanismos socioculturales
e individuales (cognitivos y emocionales) implicados en la aparición
y el curso de las enfermedades, los determinantes psicosociales de la adherencia
a los regímenes terapéuticos y los mecanismos psicológicos
y sociales asociados a la rehabilitación en determinados grupos poblacionales
como son: la mujer,8,9 la adolescencia, la
niñez, las minorías étnicas, los ancianos10,
las comunidades rurales, los trabajadores y las familias.
En América del Norte y Cuba aparecen cursos específicos de los
grupos mencionados. Por ejemplo: Salud de la mujer, en donde se aborda el problema
desde diversas aristas. Mientras, en el resto de las áreas geográficas,
los cursos se diseñan generalmente a partir de asignaturas que coinciden
con disciplinas sociales como la Sociología, Antropología y otras.
La Educación para la Salud constituyó una de las grandes áreas
de impacto de las Ciencias Sociales en la formación académica
de posgrado en Salud Pública en todas las áreas geográficas.
Otra importante área de impacto de las Ciencias Sociales en la formación
académica de posgrado en Salud Pública fue la Salud Mental.
En las instituciones estudiadas el grado de inserción de las Ciencias Sociales en la formación académica de postgrado en Salud Pública no está relacionado con la estrategia estructural de sus escuelas. Existe predominio de departamentos organizados en función de objetos de estudio y la figura académica predominante en la formación posgraduada de Ciencias Sociales en la Salud Pública fue la Maestría
Existió relación entre la estructura organizativa de las instituciones estudiadas y los programas de Ciencias Sociales. Se apreció un impacto similar de los problemas teóricoconceptuales de las Ciencias Sociales relevantes en la Salud Pública, en la formación académica de posgrado de las áreas geográficas estudiadas.
El aporte metodológico de las Ciencias Sociales a la Salud Pública es mayor en América del Norte y Europa que en el resto de las áreas geográficas, a expensas de la investigación cualitativa. Se constataron 2 estrategias docentes en cuanto al abordaje de los cursos referidos a la salud de grupos, una que toma como ejes a los grupos poblacionales y otra, a las condiciones de salud y las disciplinas.
América del Norte, Europa, Oceanía y Cuba exhiben en los cursos
una tendencia al enfoque interdisciplinario, mientras que América Latina
se halla en el nivel de la multidisciplina. Los cursos abordan los problemas
de salud más acuciantes y los grupos más vulnerables de las áreas
estudiadas.
La Educación para la Salud atraviesa todas las grandes áreas de
impacto de las Ciencias Sociales en la formación académica posgraduada
en Salud Pública.
The incorporation of Social Sciences to the training process of health human resources has been favored by the appearance of new social demands from the health professions that require the redimensioning of the field of activity and of the system of knowledge, abilities and professional values as a condition for the successful performance in the new situation. In spite of the advances attained, the insertion of Social Sciences in the training of human resources faces still serious difficulties. This study is directed to determine the current state of the process of incorporation of Social Sciences to the Public Health postgraduate education at the international level and in Cuba. The state of this process is described starting from the identification of academic structures, syllabuses, and the main areas of knowledge where they are represented. To this end, a cross-sectional descriptive study was conducted. 60 institutions that developed postgraduate syllabuses in Public Health in 2000 were included. An analysis of the content was made by reviewing Web pages and printed programs to obtain information about the academic structures, the syllabuses and the areas of knowledge in which Social Sciences take part. The results made easy the comparison of the present state of the insertion of these sciences in Cuba with the rest of the world, allowing the improvement of the standing and future syllabuses.
Subject headings: SOCIAL SCIENCES/education; EDUCATION MEDICAL, GRADUATE; HEALTH MANDOWER; PROGRAMS OF STUDY; PUBLIC HEALTH/education.
Recibido: 20 de marzo de 2003. Aprobado: 31 de marzo de 2003
MCs. Guillermo Díaz Llanes.Escuela Nacional de Salud Pública.
Calle I esq. Línea No. 202.El Vedado, Ciudad de La Habana, Cuba.CP 10400.
1 Master
en Psicología de la Salud. Profesor Auxiliar. ENSAP.
2 Doctor en Ciencias Filosóficas.
Profesor Titular. ENSAP.