
DeCS: EDUCACIÓN DE PREGRADO EN MEDICINA/ normas; EDUCACIÓN PREMÉ-DICA/ normas; ESCUELAS MÉDICAS/ normas.
El Executive Council de la World Federation
for Medical Education (WFME) (Federación Mundial para la Educación
Médica) decidió, en diciembre de 1995, establecer una Task Force
internacional con el propósito de definir unos estándares internacionales
para los programas de educación médica de pregrado como parte de
su proyecto sobre International Standards in Medical Education: Assessment and
Accreditation of Medical School' Educational Programmes .
Con el propósito
de contribuir al cambio y a la innovación en la educación médica
de pregrado, cuya necesidad ha sido frecuentemente documentada, la WFME ha decidido
recientemente ampliar la implementación de su política educativa,
en el ámbito institucional como se ha definido en el WFME Position Paper.1
El primer objetivo ha sido la educación médica de pregrado en las
facultades de medicina. La iniciativa se ampliará posteriormente a la educación
médica de posgrado.
El proyecto de la WFME sobre International Standards in Medical Education, recomendado por la Organización Mundial de la Salud y la World Medical Association, tiene tres intenciones principales:
Entre
las más de 1 500 facultades de medicina de todo el mundo sólo una
minoría está sujeta a procedimientos externos de evaluación
y acreditación. Tal omisión suscita una gran inquietud cuando la
necesidad de reforma ha sido bien demostrada. A dicha preocupación se añade
el rápido incremento del número de nuevas facultades de medicina
durante las últimas décadas, muchas de ellas establecidas sobre
bases inadecuadas (por ej. algunas facultades privadas con ánimo de lucro).
Una parte esencial de la nueva estrategia de la WFME consiste en otorgar
prioridad a la elaboración de estándares y directrices internacionales
para la educación médica, dirigidas tanto a las instituciones como
a sus programas educativos. La adopción de dichos estándares representará
un nuevo marco para la autoevaluación de las propias facultades de medicina.
A finales de 1999, un Working Party compuesto por participantes de 8 países y 5 continentes emprendieron el primer estadio de un proyecto para definir los estándares internacionales en la educación médica de pregrado. Los miembros del Working Party eran expertos del ámbito docente, gubernamental e internacional, así como en la garantía de calidad, determinación de estándares y la certificación (licencia) profesional.
Este informe provisional representa la finalización del primer estadio del proyecto. Está siendo publicado como parte de una exposición más amplia que culminará en un sistema de estándares para la educación médica de pregrado, al cual, todas las facultades de medicina del mundo podrán vincularse y utilizar tanto para garantizar la calidad de la educación y la formación que están ofreciendo, como para mejorarla.
La consulta que se está iniciando asegurará la aceptación, la utilidad y la relevancia de los International Standards in Basic Medical Education de la WFME. La consulta incluirá las siguientes fases:
Professor Raja Bandaranayake, College of Medicine and Medical Sciences Arabian Gulf University, Manama, Bahrein; Professor Ralph Bloch, Institut für Ausund Weiter und Fortbildung Universitát Bern, Medizinische Fakultát, Berna, Suiza; Dra. Nancy Gary, President, Educational Commission for Foreign Medical Graduates (ECFMG), Philadel-phia, EE.UU.; Professor Laurie Geffen, Director, Cognitive Psychophysiology Laboratory, University of Queensland, Herston, Australia; Dr. Saichi Hosoda, Secretary General Japan Society for Medical Education, The Sakakibara Heart Institute, Tokio, Japón; Dr. llans ICarle, President WFME, The University of Copenhagen, The Panum Instituto, Co-penague, Dinamarca; Professor J.P.de V van Niekerk, President, Association of Medical Schools in Africa, University of Cape Town Faculty of Medicine, Ciudad del Cabo, Sudáfrica; Dr. Jorgen Nystrup, President, Association for Medical Education in Europe, Department of Psychiatry, Roskilde, Dinamarca; Dr. David P. Stevens, Vice President, Medical Schools Standards and Assessment, Association of American Medical Colleges, Washington, EE.UU.; Dr. Abu Bakar Suleiman, Director of Health Ministry of Health, Kuala Lumpur, Malasia.
Dr. Wolfram Antepohl, Department of Rehabilitation Medicine, Linkóping University Hos-pital, Linkoping, Suecia; Professor Janet Grant, Open University Centre for Education in Medicine, Milton Keynes, Reino Unido; Ass. Professor Ole Winding, The University of Copenhagen, The Panum Institute, Copenague, Dinamarca; MSc. Soc. Leif Christcnsen, Head of Administration of Study, The Panum Institute, Copenague, Dinamarca.
El Working Party está
de acuerdo en que es posible definir un núcleo de estándares in-ternacionales
para la educación médica de pregrado. Este tomaría en consideración
las diferencias entre los países en cuanto a la educación médica,
debidas a diferencias en la tradición de la educación, la cultura,
el potencial socioeconómico, el espectro de salud y enfermedad y los diferentes
sistemas de prestación sanitaria. Tales diferencias pueden darse, asimismo,
dentro de un mismo país. La base científica de la medicina es universal
y el cometido de la educación médica en cualquier lugar del mundo
es la prestación de asistencia sanitaria.
A pesar de las variaciones, el propósito principal de la educación médica en cualquier sociedad es la preparación de los estudiantes para la práctica de la medicina en dicha sociedad. Por ello, entre las estructuras, los procesos y los productos de las facultades de medicina de todo el mundo hay un alto grado de equivalencia.
El conjunto de estándares para la educación médica tomados como un todo, el sujeto de este Reporte, no debe equipararse con una cuestión completamente distinta, como es la posibilidad de definir un núcleo curricular global. Para la elaboración de un núcleo curricular global se requiere un estudio comparativo sistemático de los currículos de las facultades de medicina de todo el mundo, un empeño fuera del propósito de este Working Party.
El núcleo del currículo de medicina consiste en la teoría y práctica fundamentales de la medicina, en las ciencias biomédicas básicas específicas, conductuales y sociales, capacitación clínica general, capacitación en la toma de decisiones clínicas, habilidades comunicativas y ética médica. Estos elementos están profundamente relacionados con el concepto de estándares internacionales de educación médica y deben ser tratados por todas las facultades de medicina que pretendan producir médicos sensatos (safe) y de calidad.
Un área igualmente relevante para los estándares internacionales es el proceso de la educación médica. Las prácticas deseables en la educación del médico básico, en concordancia con los principios bien reconocidos y aceptados del aprendizaje, junto con las condiciones institucionales para las actividades educativas, deben conformar la base de los estándares internacionales.
Existen ya ejemplos relevantes de directrices nacionales comunes para la educación médica de pregrado.9-11 Evidentemente, el conjunto básico de estándares será modificado o suplementado de acuerdo con las necesidades y prioridades nacionales e institucionales.
La WFME ha puesto claramente de relieve1 que no puede haber ningún interés en fomentar la uniformidad de los programas educativos. Además, la garantía de calidad de los programas de las facultades de medicina debe poner el énfasis en la mejora y prestar una orientación sobre el modo de conseguir esta mejora. De otro modo, la definición de unos estándares mínimos podría interpretarse como una nivelación de la calidad entre las instituciones.
El valor de la definición de los estándares internacionales se describe en el Position Paper de la WFME de 1998.1 En primer lugar, los estándares pueden ser utilizados por las instituciones educativas como base para su evaluación interna y para la mejora de su calidad. Los estándares son un instrumento necesario cuando se lleva a cabo la evaluación externa y la acreditación de las facultades de medicina.
Los estándares para la educación médica
de pregrado se han aplicado durante varios años en los sistemas nacionales
de evaluación y acreditación de la educación médica.
Los métodos utilizados han variado de un país a otro.
La acreditación implica la revisión del rendimiento de la organización, sus aspiraciones y capacidades, determinadas o descritas en relación con unos criterios y estándares defi-nidos, y la elaboración de un informe. Los objetivos de la acreditación son conseguir mejoras de la estructura y del rendimiento de una institución mediante la reflexión y la revisión, obtener información sobre la asignación de recursos y rendir cuentas (accountability). Resulta esencial aclarar si el proceso de acreditación se lleva a cabo para un control de calidad, una garantía de calidad o una mejora de la calidad, o una combina-ción de las tres, de modo que el proceso pueda adecuarse al propósito. También es preciso aclarar si el proceso de acreditación es voluntario u obligatorio, público o confidencial.
Los sistemas de acreditación deberían:
Los tipos de estándares difieren y es preciso distinguir entre:
Los estándares deben poder describirse, ser significativos, apropiados, relevantes, mensurables y aceptados por los usuarios. Deben contener implicaciones para la práctica, reconocer la diversidad y fomentar un desarrollo adecuado.
La medición y la descripción son importantes en el proceso evaluativo. Los informes descriptivos de tipo narrativo, aunque carecen de validez, son sumamente informativos: se identifica el contexto y se posibilita la comparación con el tiempo, aunque no la comparación entre instituciones. La escala numérica, por otra parte, puede inducir a clasificaciones "ligeras", inducir conductas "para conseguir puntuaciones", ignorar factores contextuales y presuponer que el "bien absoluto" puede definirse y medirse; además, es menos informativa.
La recogida de datos es de igual importancia. Debe
especificarse qué fuentes se han utilizado para obtener la información,
quién recogió y verificó los datos, si existió participación
interna o externa y cuál fue el nivel de recogida de datos.
Antes
de establecer un sistema de evaluación -acreditación, debe tomarse
la decisión concerniente a la naturaleza del feedback. Ello incluye
la política sobre la difusión local de la presentación a
examen, la estructura del informe, la cuestión de la confidencialidad,
el nivel de especificidad y el modo en que el impacto de la evaluación
se dará a conocer y el seguimiento que se le hará, así como
la manera en que se pondrán en práctica las consideraciones sobre
las mejoras de la calidad.
El proceso de acreditación debería tener una garantía de calidad integrada en todos sus estadios, especialmente en lo que respecta al desarrollo, implementación, rendimiento, dirección y organización.
Sobre la base de estas consideraciones, los miembros del Working Party sopesaron los "pro" y los "contra" de la formulación de los estándares internacionales como un funda-mento para la evaluación y, posteriormente, la acreditación de las facultades de medicina y sus programas educativos.
La evaluación basada en unos estándares generalmente aceptados es un importante incentivo para la mejora y el incremento de la calidad de la educación médica, ya que se persigue tanto la reorientación como la reforma, y además promociona la mejora y el desarrollo continuados.
La adopción de unos estándares internacionalmente aceptados contiene todas las premisas necesarias para sentar unas bases para la evaluación nacional de las facultades de medicina y ser un instrumento para la resolución de conflictos nacionales o regionales.
El Working Party considera que la puesta en marcha de los estándares puede favorecer el debate y estimular el desarrollo de consenso sobre objetivos y será útil a las facultades tanto para formular las bases esenciales como para definir el núcleo de la educación médica. Los estándares ampliarán las oportunidades para la investigación y desarrollo educativos y para promocionar el debate y la cooperación entre el departamento y otros estamentos.
La existencia de estándares legitimará a los educadores en sus esfuerzos para impulsar los cambios y orientar a los estudiantes de medicina ante sus diferentes opciones.
Para los profesionales que planifican los currículos, la aceptación de los estándares supondrá una economía de tiempo y de recursos.
Para los profesionales que gestionan los presupuestos, los políticos y la sociedad, el uso de estándares para la evaluación de la calidad proporciona una valiosa orientación.
Si la educación médica se fundamenta sobre la base de unos estándares internacionales compartidos, se facilitará en gran medida el intercambio de estudiantes de medicina y la aceptación de médicos en otros países diferentes a aquellos en que han sido formados. Por consiguiente, se reducirá la carga de controlar la competencia de los médicos que han sido educados en facultades de medicina extranjeras.
Finalmente, las facultades de medicina situadas por debajo de los estándares así como la atención médica inadecuada pueden ser mejoradas local, nacional e internacionalmente mediante la aplicación de un sistema de evaluación y acreditación basado en estándares internacionalmente aceptados.
El Working Party
es consciente de la resistencia por parte de las instituciones y los países
frente a cualquier interferencia con la autonomía institucional tradicional
de las facultades de medicina y tiene en cuenta los problemas que existen con
relación a la introducción de los estándares y de la acreditación.
Entre dichos problemas se encuentra la reserva de acuerdo con la cual los estándares
tienden a centrarse en los requisitos mínimos con el riesgo de reducir
la calidad; el temor se expresa ocasionalmente manifestando que la adopción
de estándares de forma ritual pueda reducir la preocupación por
el desarrollo de la calidad.
Otro de los problemas radica en el riesgo potencial de conformidad de los programas educativos, que prohíben la experimentación con nuevos paradigmas y métodos.
En algunas situaciones, podría dar la sensación de que la acreditación está siendo controlada y puede inducir inseguridad con respecto a la utilización de la información.
Los estándares pueden carecer de una relevancia común y originar dificultades a causa de diferencias en el contenido de los currículos y las diferencias en los recursos disponibles para el cumplimiento de los estándares.
Además, las diferencias locales en lo concerniente a las prioridades sanitarias, en las estructuras organizativas, los marcos legales y las tradiciones académicas, pueden representar obstáculos para la elaboración de estándares comunes. Globalmente, deben tenerse en consideración la ausencia de modelos educativos comunes, los diferentes sistemas de aprendizaje y las diferencias de contextos religiosos y culturales. Sin embargo, es preciso recordar que el desarrollo demográfico en regiones y países incrementa la importancia de la dimensión cultural de la práctica de la medicina.
Podría existir una tendencia a equiparar los estándares "internacionales" a los estándares "de los países de cultura occidental". Las facultades de medicina de diferentes países pueden estar en diversos estadios de desarrollo y será necesaria una congruencia con los estándares locales.
Asimismo, se ha aducido que la aplicación de estándares educativos comunes internacionales conduciría a una reducción de los licenciados en algunos países, con lo que se incrementaría el problema vigente de la "fuga de cerebros".
La incertidumbre asociada a la evaluación abierta se relaciona frecuentemente con cuestiones de distribución de recursos, que pueden conducir a una especie de competición, presentando la comparación con los estándares una tendencia a ser utilizada para depurar responsabilidades. Por consiguiente, podría existir el riesgo de ser utilizado corno "tarjeta de resultados" de intereses políticos.
Finalmente, deben estimarse los costes del proceso de acreditación.
Después de sopesar las ventajas y los inconvenientes y siendo plenamente conscientes de la clara y significativa necesidad de una reforma, el Working Party considera que ha llegado el momento idóneo para que se exploren los estándares internacionales comunes para la educación médica de pregrado. Los estándares que finalmente se produjeran deberían formularse de acuerdo con las siguientes premisas:
Aplicando estas premisas como guía, el Working Party recomienda a la Federation que la WFME debe proponer el siguiente conjunto de estándares internacionales basados en diversos criterios en nueve áreas***
El Working Party recomienda a la WFME el siguiente conjunto de estándares, estructu-rados de acuerdo con varias áreas y criterios.
Las áreas se
definen como componentes amplios en la estructura y el proceso de la educación
médica.
Los criterios se definen como aspectos específicos
de un área, correspondientes a indicadores de rendimiento.
Los estándares se especifican para cada criterio y se aplican dos niveles de consecución:
Estándar básico. Esto significa que el estándar tiene que ser cumplido por todas las facultades de medicina desde el principio y que el cumplimiento se demostrará durante la evaluación de la facultad de medicina.
Los estándares básicos se enuncian o introducen con la expresión "deber" (must).
Estándar para el desarrollo de la calidad: Esto significa que el estándar está en concordancia con el consenso internacional sobre la mejor práctica para las facultades de medicina y la educación médica de pregrado. Las facultades de medicina deberían poder demostrar el cumplimiento de algunos o de todos estos estándares, o que se han emprendido o emprenderán iniciativas para conseguir dicho objetivo. El cumplimiento de dichos estándares variará de acuerdo con el estadio de desarrollo de las facultades de medicina, de sus recursos y política educativa. Incluso las facultades más avanzadas quizá no cumplan con todos los estándares.
Los estándares
para el desarrollo de la calidad se enuncian o introducen con la expresión
"debería" (should).
Criterio A: declaraciones de misión y objetivos
Estándar básico: La facultad de medicina debe definir
su misión y sus objetivos y comunicarlos a sus constituyentes. Las declaraciones
de misión y objetivos deben describir un proceso educativo para la producción
de un médico competente en el ámbito básico, con el fundamento
adecuado para la ulterior formación en cualquier rama de la medicina, en
concordancia con el papel de los médicos en el sistema de salud.
Estándar
para el desarrollo de la calidad: Desarrollo de la calidad. La misión
y objetivos de una facultad de medicina deberían englobar la responsabilidad
social, la realización de investigación, la implicación con
la comunidad y la relación con la educación médica del posgraduado
(formación vocacional / especializada y educación médica
continuada).
Criterio B: Participación en la formulación de misión y objetivos
Estándar básico: Las declaraciones
de misión y objetivos de una facultad de medicina deben ser definidas por
sus depositarios principales (p. ej., el decano y el cuerpo docente de la facultad,
de medicina, el gobierno y la profesión).
Estándar para el
desarrollo de la calidad: Con el tiempo, la formulación de las declaraciones
de misión y objetivos deberían basarse en la información
proporcionada por una amplia jerarquía de representantes del personal académico,
alumnos, la comunidad, las autoridades educativas y sanitarias y las organizaciones
profesionales.
Criterio C: Política sobre la independencia académica
Estándar básico: Debe existir una
política, que será responsabilidad de la administración y
del cuerpo docente de la facultad de medicina, los cuales, a su vez, serán
libres para diseñar el currículo y asignar los recursos necesarios
para su implementación.
Estándar para el desarrollo de la
calidad: Las contribuciones del personal académico deberían
ser relevantes al currículo diseñado por la facultad de medicina
y los recursos educativos deberían ser distribuidos con relación
a las necesidades educativas.
Criterio D: Definición de resultados
educativos
Estándar básico: La facultad de medicina
debe definir las competencias que sus alumnos deberán haber adquirido en
el momento de la graduación, incluida la relación entre dichas competencias
y las diversas necesidades de la sociedad.
Estándar para el desarrollo
de la calidad: Con el tiempo, la facultad de medicina debería determinar
y aplicar la información sobre las competencias de sus graduados como feedback
para el desarrollo programático
Criterio A: Modelos curriculares y métodos
educativos
Estándar básico: La facultad de medicina
debe definir los modelos de currículo y los métodos de enseñanza
empleados (disciplina, sistema, basado en problemas, etc.) sobre las bases de
principios sólidos de aprendizaje.
Estándar para el desarrollo
de la calidad: El currículo y los métodos formativos deberían
garantizar a los alumnos una responsabilidad activa en su proceso de aprendizaje
y deberían preparar a los alumnos para un aprendizaje autodirigido durante
toda su vida.
Criterio B: Fundamento científico
Estándar
básico: La facultad de medicina debe enseñar los principios
de la medicina científica y la medicina basada en la evidencia, así
como el pensamiento analítico y crítico durante todo el currículo
Estándar para el desarrollo de la calidad: En el currículo
se deberían incluir los elementos para formar a los alumnos en el pensamiento
científico y los métodos de investigación, p. ej., el uso
de proyectos optativos de investigación para ser realizados por los estudiantes
de medicina.
Criterio C: Papel de las ciencias básicas
Estándar básico: La facultad de medicina debe identificar
e incorporar las contribucio-nes de las ciencias biomédicas básicas
para crear una comprensión del conocimiento, conceptos y métodos
científicos, fundamentales para la adquisición y aplicación
de la ciencia clínica.
Estándar para el desarrollo de la
calidad: La facultad de medicina debería adaptar las contribuciones
de las ciencias básicas de la medicina al desarrollo científico,
tecnológico y clínico y a las necesidades de salud de la sociedad
Criterio D: Papel de las ciencias de la conducta, las ciencias sociales y la ética médica
Estándar básico: La facultad de medicina
debe identificar e incorporar en el currículo las contribuciones de las
ciencias de la conducta, las ciencias sociales y la ética médica
que proporcionan el conocimiento, los conceptos, los métodos, las habilidades
y las actitudes necesarias para la comunicación efectiva y la toma de decisiones
clínicas.
Estándar para el desarrollo de la calidad:
La facultad de medicina debería adaptar las contribuciones de las ciencias
de la conducta y las ciencias sociales y la ética médica a los desarrollos
científicos y al contexto demográfico y cultural cambiante, así
como a las necesidades de salud de la sociedad.
Criterio E: Papel
de las ciencias y habilidades clínicas
Estándar básico:
La facultad de medicina debe garantizar que los alumnos adquieran el conocimiento
y las habilidades de las ciencias clínicas (incluidas las habilidades comunicativas)
necesarios para asumir la responsabilidad clínica después de la
graduación.
Estándar para el desarrollo de la calidad: La
facultad de medicina debería garantizar que todos los alumnos establecen
un contacto temprano con los pacientes con el propósito de participar en
el cuidado del paciente y debería estructurar los diferentes componentes
de la formación en habilidades clínicas e implicación en
el cuidado del paciente, incluyendo el trabajo en equipo con otros profesionales
de la salud, de acuerdo con el estadio del programa de estudio
Criterio F: Estructura, composición y duración del currículo
Estándar
básico: La facultad de medicina debe describir el contenido, la extensión
y la secuencia de los cursos y otros elementos curriculares, incluido el equilibrio
entre el contenido nuclear y el optativo, y el papel de la promoción de
la salud y la medicina preventiva en el currículo y así como la
interfase con las prácticas médicas no ortodoxas.
Estándar
para el desarrollo de la calidad: La facultad de medicina debería garantizar
tanto la integración horizontal (concurrente) como la vertical (secuencial)
de los componentes curriculares.
Criterio G: Dirección del programa
Estándar básico: A la comisión
curricular de la facultad de medicina se le debe otorgar la autoridad para planificar
e implementar el currículo integral, que va más allá de intereses
de las disciplinas o materias específicas, y la capacidad de exhibir un
control suficiente sobre el currículo para garantizar que se alcancen sus
objetivos en el marco de las normas y regulaciones existentes.
Estándar
para el desarrollo de la calidad: La comisión curricular debería
poseer los recursos para la creación y la realización de experimentos
con nuevos modelos curriculares e innovaciones en métodos para el aprendizaje
y la evaluación de la educación médica.
Criterio H: Vinculación con la práctica médica
Estándar
básico: Debe asegurarse la vinculación operativa entre el programa
educati-vo y el siguiente estadio del aprendizaje o la práctica a que accederá
el alumno después de su graduación
Estándar para el
desarrollo de la calidad: El comité curricular debería buscar
infor-mación del ámbito en el que se espera que los graduados trabajen
y, con el tiempo, emprender las modificaciones del programa como respuesta al
feedback procedente de la comunidad y la sociedad.
Criterio A: Metodología de la evaluación
Estándar básico: La facultad
de medicina debe definir y describir los métodos utilizados para la evaluación
de sus estudiantes, es decir, el equilibrio entre los métodos evaluativos
formativos y sumativos, el número de exámenes y otras pruebas, el
equilibrio entre exámenes escritos y orales, el uso de tipos especiales
de exámenes (p. ej., evaluaciones clínicas estructuradas y objetivas)
y explicar con claridad los criterios de nivel para aprobar los exámenes.
Estándar para el desarrollo de la calidad: La facultad de medicina
debería documentar y evaluar la fiabilidad y la validez de sus métodos
de evaluación, desarrollar nuevos métodos y, con el tiempo, garantizar
la participación de examinadores externos.
Criterio B: Relación entre evaluación y aprendizaje
Estándar
básico: Los objetivos educativos y los métodos de aprendizaje
deben ser cla-ramente compatibles con los principios, métodos y prácticas
de evaluación.
Estándar para el desarrollo de la calidad:
El número de exámenes debería ajustarse mediante la integración
de las evaluaciones de diversos elementos curriculares con el propósito
de evitar la sobrecarga curricular y fomentar el aprendizaje integrado.
Criterio A: Política de captación y admisión
Estándar básico: La facultad de medicina
debe tener un documento sobre la política de captación y admisión.
Estándar para el desarrollo de la calidad: De acuerdo con los datos
sociales y profesionales relevantes, la facultad de medicina debería perfeccionar
el documento de dicha política para: a) mejorar sus criterios de selección;
b) reflejar la capacidad de los alumnos para convertirse en médicos; c)
estar en la mejor disposición para cubrir las diferencias en competencias
relacionadas con la diversidad de la medicina; y d) cumplir con las responsabilidades
sociales de la institución y las necesidades de salud de la comunidad y
la sociedad.
Criterio B: Métodos de selección
Estándar
básico: Los métodos y el fundamento para la selección
de alumnos deben estar claramente establecidos.
Estándar para el
desarrollo de la calidad: Debería existir una declaración en
la que se describiera la relación entre la selección, el programa
educativo y las cualidades de-seadas en los graduados; la facultad de medicina
debería establecer un mecanismo para la apelación
Criterio C: Número de alumnos admitido.
Estándar básico:
El número de alumnos admitido debe estar definido y tiene que estar relacionado
con la capacidad de la facultad de medicina, en todos los estadios de la educación
y aprendizaje.
Estándar para el desarrollo de la calidad: El
número de alumnos debería ser revisado conjuntamente con los implicados
más destacados y regulado periódicamente en consonancia con las
necesidades de la comunidad y la sociedad.
Criterio D: Apoyo
y asesoramiento al alumno
Estándar básico: La
facultad de medicina debe ofrecer un programa de apoyo y asesoramiento, tutoría,
al alumno.
Estándar para el desarrollo de la calidad: La facultad
de medicina debería garantizar que el asesoramiento está basado
en la monitorización del progreso del alumno y dirigido a las necesidades
sociales y personales, a las cuestiones financieras, al apoyo académico
y a la orientación profesional.
Criterio E: Representación de los alumnos
Estándar básico: La facultad de medicina
debe tener una política sobre la representación de los alumnos y
una participación adecuada de los mismos en el diseño, la dirección
y la evaluación del currículo.
Estándar para el desarrollo
de la calidad: La facultad de medicina debería fomentar y facilitar
las organizaciones de alumnos, incluido el gobierno de los propios alumnos y las
actividades sociales, así como garantizar la representación de los
alumnos en las comisiones educativas y otros cuerpos relevantes.
Criterio A: Política de incorporación
Estándar básico:
La facultad de medicina debe tener una política sobre la incorporación
de personal académico. En esta política de incorporación,
como mínimo, se expondrá un equilibrio adecuado de las habilidades
requeridas para realizar el currículo, incluida la proporción adecuada
entre personal académico médico y no médico, así como
el cociente entre personal a tiempo parcial y en dedicación completa.
Estándar para el desarrollo de la calidad: La facultad de medicina
debería desarrollar una política para la definición de los
criterios de selección del personal académico, entre los que se
incluyan los méritos científicos y educativos, la relación
con la misión de la institución y las consideraciones económicas,
así como cuestiones de otras índoles (es decir, raciales, religiosas,
sexismo).
Criterio B: Política de personal
Estándar
básico: La facultad de medicina debe tener una política de personal
en la que se trate del equilibrio entre la enseñanza, la investigación
y las funciones y capacidad de servicio, gratificaciones (promoción y remuneración)
para las actividades académicas, con un énfasis adecuado en la investigación
y la enseñanza.
Estándar para el desarrollo de la calidad:
La política de personal de la facultad de medicina debería incluir
la formación y el desarrollo del docente, la evaluación del docente,
el cociente docentes/alumnos en referencia a diversos componentes curriculares
y la representación de los docentes en los cuerpos relevantes.
Criterio A: Infraestructura y medios físicos
Estándar básico: La facultad de medicina
debe garantizar la posesión de recursos educativos suficientes para la
población de alumnos y para la realización del currículo,
incluyendo bibliotecas, aulas y salas de conferencia, salas de tutoría,
laboratorios, ordenadores, etcétera.
Estándar para el desarrollo
de la calidad: La facultad de medicina debería esforzarse por mejorar
el ambiente formativo para los alumnos mediante la actualización y la ampliación
de sus instalaciones.
Criterio B: Infraestructura y medios para la formación clínica
Estándar básico: La
facultad de medicina debe garantizar un número adecuado de pa-cientes e
instalaciones suficientes para la formación clínica en hospitales,
incluidos los servicios ambulatorios, dispensarios, ámbitos de atención
primaria, centros de atención sanitaria y otros ámbitos comunitarios
para la población de alumnos
Estándar para el desarrollo
de la calidad: Las instalaciones para la formación clínica deberían
ajustarse para garantizar la formación clínica adecuada a las necesidades
de la población en el área geográfica de influencia y deberían
considerar el uso de laboratorios de habilidades clínicas como instrumento
para garantizar una formación clínica adecuada. Las instituciones
afiliadas, deberían evaluarse con regularidad en cuanto a su idoneidad
y calidad en, respecto a la formación clínica.
Criterio C: Tecnología de la información y conexión a la red informática
Estándar
básico: La facultad de medicina debe tener una política en la
que se trate del uso de la tecnología de la información y la comunicación
en el programa educativo y que posibilite a la facultad la evaluación de
nuevas tecnologías y su puesta al día.
Estándar para
el desarrollo de la calidad: La facultad de medicina debería integrar
el uso de ordenadores en el currículo médico y facilitar el acceso
a los ordenadores y a las redes informáticas internas y externas a los
alumnos y profesores
Criterio D: Realización de investigación
Estándar
básico: La facultad de medicina debe tener una política sobre
la relación entre las actividades de investigación de educación
y debe enumerar las instalaciones de la institución disponibles para la
investigación.
Estándar para el desarrollo de la calidad:
La interacción entre la investigación y las actividades educativas
debería ser promocionada, y los logros en investigación; así
como las contribuciones educativas, deberían ser claramente gratificados
de acuerdo con las disposiciones del personal académico.
Criterio E: Expertos en educación médica
Estándar básico:
La facultad de medicina debe tener una política sobre la metodología
de la enseñanza y el aprendizaje, y debe usar la experteza educacional
en la educación médica.
Estándar para el desarrollo
de la calidad: Con el tiempo, la facultad de medicina debería tener
acceso a expertos en desarrollo del profesorado o de una unidad de educación
médica y demostrar evidencias del uso de dicha capacitación para
el desarrollo del profesorado.
Criterio F: Intercambio con otras instituciones educativas
Estándar básico: La facultad
de medicina debe tener una política para la colaboración con otras
instituciones educativas (p. ej., otras facultades de medicina, escuelas de salud
pública e instituciones para la educación de otras profesiones sanitarias)
y para la transferencia de créditos educativos.
Estándar
para el desarrollo de la calidad: Con el tiempo, la facultad de medicina de-bería
fomentar la prestación de recursos para facilitar el intercambio regional
e internacional tanto de personal académico como de alumnos.
Criterio A: Mecanismos para la evaluación del programa
Estándar
básico: La facultad de medicina debe establecer un mecanismo para la
evaluación del programa y garantizar que los datos básicos sobre
el programa médico estén disponibles mediante la monitorización
del currículo y del progreso de los alumnos, y garantizar que la evaluación
del programa atañe a los problemas identificados.
Estándar
para el desarrollo de la calidad: Con el tiempo, la evaluación del
programa debería dirigirse a todos los componentes (entrada de información,
procesado, salida de información [p. ej., elecciones profesionales y rendimiento
de los posgraduados]) y el contexto, así como la totalidad del sistema
de educación médica.
Criterio B: Opinión del profesorado y del alumnado
Estándar básico: En la evaluación
del programa debe buscarse sistemáticamente la opinión tanto de
los profesores como de los alumnos.
Estándar para el desarrollo
de la calidad: Con el tiempo, los alumnos y los profesores deberían
participar activamente en el proceso de evaluación del programa.
Criterio C: Rendimiento de los alumnos
Estándar básico:
El rendimiento de los alumnos (duración media de los estudios, puntuaciones,
índices de aprobados y de suspensos, índices de finalización
y de abandono) debe ser analizado con relación al currículo.
Estándar para el desarrollo de la calidad: El rendimiento de los
estudiantes debería ser analizado con relación al contexto y condiciones
del alumno y a las calificaciones al ingreso, y debería utilizarse para
proveer información de retroalimentación a los que planifican el
currículo.
Criterio D: Feedback de la información sobre la evaluación
Estándar básico: Debe haber
mecanismos para transmitir y procesar la información a partir de la evaluación
del programa con el propósito de desarrollar un currículo dinámico
y una mejora continuada.
Estándar para el desarrollo de la calidad:
Con el tiempo, la implicación de los expertos en educación médica,
sus problemas, procesos y prácticas y el desarrollo de proyectos de investigación
en educación médica deberían ampliar progresivamente la base
de las evidencias de la calidad de la educación médica en la institución.
Criterio E: Responsabilidad de los agentes implicados (stakeholders)
Estándar
básico: La evaluación del programa debe implicar al gobierno
y a la administración de la facultad de medicina, al personal académico
y a los alumnos.
Estándar para el desarrollo de la calidad:
Con el tiempo, todos los agentes implicados relevantes (por ej., las autoridades
gubernamentales, las agencias comunitarias y privadas, las asociaciones profesionales,
los educadores de posgraduados, etc.) deberían tener acceso a los resultados
de las evaluaciones de los cursos y programas y deberían tenerse en consideración
sus opiniones sobre la relevancia y el desarrollo del currículo.
Criterio A: Estructura organizativa
Estándar
básico: Desde el comienzo, a un grupo de miembros del cuerpo docente,
como comisión curricular, se le debe conceder la autoridad para diseñar
y dirigir el currículo médico.
Estándar para el desarrollo
de la calidad: En la comisión curricular debería haber una representación
del personal académico, de los alumnos y de otros participantes en el proceso
educativo y, con el tiempo, debería considerarse la inclusión de
representación externa en los cuerpos gubernativos.
Criterio B: Presupuesto educativo y asignación de recursos
Estándar
básico: La facultad de medicina debe tener autonomía suficiente
para dirigir los recursos de manera adecuada con el propósito de alcanzar
los objetivos globales de la facultad.
Estándar para el desarrollo
de la calidad: Debería existir una clara línea de responsabilidad
y de toma de decisiones en lo referente al currículo y su dotación
de recursos.
Criterio C: Liderazgo académico
Estándar
básico: Dentro de la institución debe especificarse claramente
en quién recae la responsabilidad del liderazgo académico en cuanto
al programa de educación médica.
Estándar para el
desarrollo de la calidad: El liderazgo académico de la facultad de
medicina debería ser evaluado a intervalos definidos con respecto a la
consecución de la misión y objetivos de la facultad de medicina.
Criterio D: Personal administrativo y dirección (management)
Estándar
básico: El personal administrativo de la facultad de medicina debe
ser el adecuado para respaldar la implementación del programa educativo
de la facultad y garantizar la buena gestión y despliegue de los recursos
educativos.
Estándar para el desarrollo de la calidad: La dirección
de la facultad de medicina debería incluir un programa de garantía
de calidad y la dirección debería autosometerse a una auditoria
regular.
Criterio E: Interacción con el sector sanitario
Estándar
básico: La facultad de medicina debe establecer una interacción
constructiva con los sectores sanitarios y relacionados de la sociedad y del gobierno.
Estándar para el desarrollo de la calidad: La facultad de medicina,
con el tiempo, debería institucionalizar dicha colaboración.
Estándar básico: La facultad de medicina debe, como institución dinámica, iniciar un programa y unos procedimientos para la revisión y actualización regulares de los fundamentos de la institución, su estructura y actividades.
Desarrollo de la calidad. Con el tiempo, el proceso de renovación debería tratar los siguientes temas:
Subject headings: EDUCATION, MEDICAL/ standards; EDUCATION, PREMEDICAL/ standards; SCHOOLS, MEDICAL/ standards
Dr. H. Karle. Presidente de la World Federation for Medical Education. University of Copenhagen. Faculty of Health Sciences. Blegdamsvej, 3b. DK-2200. Copenhague, Dinamarca
* WFME Office. Faculty of Health
Sciences. University of Copenhagen, Denmark.
** Tomado de Medical Education
(Med Edu 200;34:665-75).
*** El Working
Party sz consciente de las complejas interacciones y relaciones entre las diversas
áreas y criterios