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Rev Cubana End 1999;10(1):43-9

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Instituto Nacional de Endocrinología

Factores relacionados con la decisión de solicitar la terapia hormonal de remplazo

Dra. Vivian de la C. Betancourt Rodríguez1 y Dra. Daysi Navarro Despaigne2

Resumen

Se entrevistó a 320 mujeres con edades entre 40 y 59 años, para precisar si son los factores biológicos, los sociales o ambos, los vinculados con la necesidad de emplear la terapia de remplazo hormonal (THR). Se comprobó que el 89 % de las mujeres tenía escolaridad mayor de sexto grado; el 67,2 % pareja sexual; el 54 % estaba en etapa premenopáusica y el 46 % en la posmenopáusica y el 70 % refirió algún síntoma climatérico. El 30 % expresó su disposición para emplear la THR; este grupo estuvo constituido fundamentalmente por mujeres con nivel de escolaridad preuniversitario y universitario, realizaban trabajo intelectual que tenían pareja sexual estable. Se evaluaron los factores biológicos y constituyeron variables independientes para decidir usar THR. Siete mujeres recibieron este tipo de tratamiento, 4 lo abandonaron antes del año por: ausencia de medicamentos, criterio de no necesidad y miedo al cáncer. Información acerca de la THR habían recibido el 51 % de las entrevistadas, fuentes de información en orden decreciente fueron: vecinas, compañeras de trabajo, médico, radio-televisión, familiares y prensa escrita. Se concluyó planteando la necesidad de desarrollar actividades educativas que mejoren la información y el empleo de la THR.

Descriptores DeCS: TERAPIA DE REEMPLAZO DE ESTROGENO; CLIMATERIO; FACTORES DE EDAD; MENOPAUSIA; ESCOLARIDAD; ESTADO CIVIL.

El período que precede y acompaña la pérdida de la capacidad reproductiva, hasta llegar al cese definitivo de la función ovárica se acompaña de un conjunto de síntomas y signos conocidos como síndrome climatérico (SC). Aunque la menopausia es un proceso fisiológico, la deprivación estrogénica consecutiva a ella se asocia con un aumento en la morbilidad y la mortalidad a causa de enfermedades como la aterosclerosis en su expresión coronaria y cerebral y la osteoporosis que podrían acortar la esperanza de vida de la mujer.1-5

En los últimos tiempos, se ha demostrado la eficacia de la terapia hormonal de remplazo (THR) en el control de las consecuencias clínicas (inmediatas y mediatas) del envejecimiento ovárico. Especialmente se han reconocido sus beneficios en la prevención de la pérdida de la masa ósea, la disminución en la incidencia de fracturas y las afecciones cardiovasculares; por lo que su uso da lugar a la disminución de la morbilidad y la mortalidad femeninas6-12 y, por tanto, mejora la calidad de vida.

A pesar de los efectos gratificantes de la THR, no todas las mujeres que experimentan síntomas climatéricos acuden al médico para solicitar su indicación; hecho que podría depender, entre otros factores, de:3,13-16 1. nivel de información y 2. necesidad sentida de su uso. En el primer aspecto, la información brindada por los medios de prensa, el médico de la atención primaria y la interrelación femenina en el medio laboral constituyen vías de información rápidas y directas. En relación con la necesidad sentida o el motivo que conducen a la mujer a solicitar la THR, las consecuencias clínicas del déficit estrogénico constituiría la condición básica para solicitar ayuda al personal especializado.

En nuestro medio, las investigaciones relacionadas con el climaterio no son frecuentes y menos aquéllas4,17-19 donde se exploren los conocimientos de la mujer acerca de la terapéutica específica a emplear durante esta etapa de la vida.20 Por las razones antes expuestas nos propusimos determinar los factores vinculados con la solicitud para emplear la THR.

Métodos

Realizamos un estudio descriptivo transversal que abarcó un universo de 320 mujeres trabajadoras, entre 40 y 59 años, pertenecientes a 4 centros laborales ubicados en el municipio Plaza de La Revolución, cercanos al Instituto Nacional de Endocrinología.

Criterios de inclusión

Ser mujer trabajadora de los centros seleccionados.

Instrumento

La autora principal del artículo entrevistó a cada mujer en su centro de trabajo, en ella precisó los datos siguientes: edad actual, raza, tipo de actividad laboral, historia menstrual necesaria para establecer la etapa del período climatérico y la presencia de los síntomas del síndrome climatérico los que fueron agrupados como: síntomas vasomotores (palpitaciones, sudaciones, oleadas de calor), psicológicos (depresión, irritabilidad, nerviosismo e insomnio), generales (decaimiento, mialgias, artralgias, calambres y mareos) y genitourinarios (incontinencia urinaria, cistitis, dispareunia).

Procesamiento estadístico

Realizamos un estudio exploratorio de datos con el empleo del análisis de frecuencia y de tablas de contingencia, utilizamos el sistema estadístico STATIFC y la prueba de chi cuadrado con un nivel de significación p < 0,05.

Resultados

En las tablas 1 y 2 ofrecemos una descripción del grupo de mujeres según las variables biológicas y sociales empleadas en este estudio.
TABLA 1. Algunas características biológicas de la muestra
 
Características 
No.
(%)
Grupos etarios (en años) (n = 320)
40-44
99
(30,9)
45-49
87
(27,2)
50-54
72
(22,5)
55-59
62
(19,4)
Raza (n = 320)
Blanca
198
(61,9)
Negra
68
(21,3)
Mestiza
54
(16,9)
Etapa climatérica (n = 320)
Premenopausia
172
(53,8)
Posmenopausia precoz
32
(10,0)
Posmenopausia tardía
116
(36,3)
Tipo de menopausia (n = 148)
Espontánea
101
(68,2)
Quirúrgica
47
(31,8)
 
TABLA 2. Principales características sociodemográficas de la muestra
 
Características 
No.
(%)
Escolaridad (n = 320)
Primaria
36
(11,2)
Secundaria
72
(22,5)
Preuniversitaria
159
(49,7)
Universitaria
53
(16,6)
Actividad laboral (n = 320)
Trabajo intelectual
146
(45,6)
Trabajo físico
95
(29,7)
Ambos
79
(24,7)
Estado conyugal (n = 320)
Con pareja
215
(67,2)
Sin pareja
105
(32,8)
Años como trabajadora (n = 320)
< 10
4
(1,3)
11-19
78
(24,4)
20-29
138
(43,1)
30-40
100
(31,2)
El 41,2 % de las mujeres refirió alguno(s) de los síntomas vasomotores, el 30,3 % alguno de los síntomas psicológicos, el 42,8 % síntomas generales y el 13,1 % genitourinarios.

Cuando les preguntó a las entrevistadas si consideraban que el climaterio debía llevar tratamiento, el 41,0 % dijo que sí, el 59,0 % respondió negativamente; el 30 % dijo estar dispuesta a emplear la THR.

En las tablas 3 y 4 mostramos la relación entre las características sociales y biológicas del grupo y la disposición para emplear la THR, de manera que aquellas dispuestas tenían nivel escolar preuniversitario/universitario, realizaban trabajo intelectual, tenían pareja sexual y menos síntomas del síndrome climatérico. El tipo de menopausia, la etapa climatérica y la edad de la mujer constituyeron variables independientes para la disposición a emplear THR.

TABLA 3. Relación entre características sociodemográficas y disposición para el uso de THR
 
 
Dispuestas
No dispuestas
Total
Características 
No.
(%)
No.
(%)
No.
(%)
Escolaridad*
Primaria
2
(2,1)
34
(15,2)
36
(11,2)
Secundaria
12
(12,5)
60
(26,8)
72
(22,5)
Preuniversitario
55
(57,3)
104
(46,4)
159
(49,7)
Universitario
27
(28,1)
26
(11,6)
53
(16,6)
Actividad laboral*
Trabajo intelectual
69
(71,9)
77
(34,4)
146
(45,6)
Trabajo físico
8
(8,3)
87
(38,8)
95
(29,7)
Ambos
19
(19,8)
60
(26,8)
79
(24,7)
Estado conyugal*
Con pareja
76
(79,2)
139
(62,1)
215
(67,2)
Sin pareja
20
(20,8)
85
(37,9)
105
(32,8)
Total
96
(100,0)
224
(100,0)
320
(100,0)
* p < 0,05 dispuestas vs. no dispuestas.

TABLA 4. Relación entre características biológicas y disposición para el uso de THR
 

 
Dispuestas
No dispuestas
Total
Características 
No.
(%)
No.
(%)
No.
(%)
Etapa climatérica
Premenopausia
59
(61,5)
113
(50,5)
172
(53,8)
Posmenopausia precoz
12
(12,5)
20
(8,9)
32
(10,0)
Posmenopausia tardía
25
(26,0)
91
(40,6)
116
(36,3)
Total
96
(100,0)
224
(100,0)
320
(100,0)
Tipo de menopausia
Espontánea
20
(54,1)
81
(73)
101
(68,2)
Quirúrgica
17
(45,9)
30
(27,0)
47
(31,8)
Total
37
(100,0)
111
(100,0)
148
(100,0)
Síntomas clínicos
Con síntomas
71
(74,0)
152
(67,9)
223
(69,7)
Sin síntomas
25
(26,0)
72
(32,1)
97
(30,3)
Total
96
(100,0)
224
(100,0)
320
(100,0)
Grupos etarios (en años)
40-44
28
(29,1)
71
(31,7)
99
(30,9)
45-49
34
(35,4)
53
(23,7)
87
(27,2)
50-54
23
(24,0)
49
(21,9)
72
(22,5)
55-59
11
(11,5)
51
(22,7)
62
(19,4)
Total
96
(100,0)
224
(100,0)
320
(100,0)
Del total de la muestra, 7 mujeres (2,18 %) habían usado THR en algún momento anterior a la entrevista; este subgrupo estuvo constituido por mujeres con un nivel escolar preuniversitario (n = 4), con piel blanca (n = 5), que realizan trabajo intelectual (n = 5), con pareja sexual estable (n = 4) y en la etapa tardía de la posmenopausia (n = 4). De éstas, 4 presentaron síntomas climatéricos y 2 negaron manifestaciones clínicas. Hubo 6 mujeres que recibieron la información por su médico y 1, por la prensa escrita. Abandonaron el tratamiento antes del año 4 mujeres y 3 lo mantenían en el momento de la entrevista. Las causas referidas del abandono fueron: ausencia de medicamentos, criterios de que no lo necesitaban y miedo al cáncer de mama y endometrio inducidos por referencias sobre el tema encontrados en una revista.

Las mujeres que recibieron información acerca de la THR, refirieron que las fuentes de donde lo obtuvieron fueron: vecinas y compañeras de trabajo y familiares en el 44 %, por el médico en el 27 %, por la radio, televisión y por la prensa escrita en el 29 %.

Discusión

El aumento de la expectativa de vida permite que casi un tercio de la vida de la mujer transcurra después de la menopausia, hecho que constituye la expresión externa del fin de la función reproductiva del ovario, a partir de este suceso, diversos estudios clínicos y epidemiológicos reportan que aumentan la morbilidad y la mortalidad por afecciones de índole diversa y que el empleo de la THR puede revertirlas y aun evitarlas.5-9

En relación con la THR, en estudios realizados en países de Europa y en Estados Unidos, se reportan sus beneficios, sin embargo, muchas mujeres no la aceptan y entre aquellas que la emplean, la adhesión al tratamiento disminuye con el tiempo, pensamos que esto explique que uno de los problemas actuales relacionados con la THR está en precisar los motivos que conducen a la mujer a solicitarla y a abandonar esta terapéutica. Se señala que son los factores sociales (mayor educación, ser casada o disponer de altos ingresos económicos) y no los biológicos los que están relacionados con un mayor consumo o utilización de la THR, resultados que establecen una clara diferencia entre tener "necesidad de" y solicitar una determinada terapéutica,10,12,21-26 en este sentido, los resultados de esta investigación son similares, pues confirman que son los factores sociales los más importantes a la hora de decidir su uso.

Algunos autores, entre los que nos contamos, consideran que el médico como parte del equipo de salud, debe ser el encargado de explicarle a la paciente los beneficios y perjuicios de la THR con lo cual se podría lograr un mayor uso y adhesión al tratamiento por parte de las mujeres.20,21 Navarro y otros20 en trabajo anterior realizado reportaron que la mayoría de los especialistas (ginecólogos y médicos de la familia) a los que concurren las mujeres en busca de ayuda, presentan una actitud positiva hacia la indicación de THR, aunque no parece ser adecuada su información en relación con el tipo de medicamento a utilizar, lo que señala la necesidad de elevar el nivel de información acerca del tema entre los miembros del equipo de salud. Al analizar la fuente de información de conocimiento sobre THR se encontró que más de la mitad de las entrevistadas refirió haberla recibido de compañeras de trabajo, vecinas o familiares, situación similar fue reportada por Garton y otros en Escocia10 y por Carr27 en Estados Unidos, por su parte Blumel y otros28 en mujeres chilenas refirieron que la prensa fue la primera fuente de información. Los resultados de esta investigación llaman la atención en los siguientes aspectos: 1. que la primacía de la información no la tienen los miembros del equipo de salud, hecho no esperado si se tiene en cuenta que el objetivo fundamental de la atención de salud en el nivel primario es la promoción de salud y 2. que se obtengan de la prensa no especializada, conocimientos sobre una determinada terapéutica, situación que nos debe alertar pues se debe recordar que "más daño hace una información no adecuada e insuficiente que el desconocimiento".

En conclusión, la mayoría de las mujeres no refirió conocimientos, menos de la mitad estuvo dispuesta a emplear esta terapéutica, un escaso número de ellas tuvo experiencia de usar este proceder terapéutico, por lo cual se sugiere realizar medidas educativas tendentes a elevar el nivel de educación en relación con el climaterio y sus consecuencias, así como para aumentar el número de usuarias de la THR.

Summary

320 women aged 40-59 were interviewed in order to determine whether the biological factors, the social factors, or both, have something to do with the need to use hormone replacement therapy (HRT). It was proved that 89 % of the females had an educational level over sixth grade; 67.2 % had a sexual partner; 54 % were in the premenopausal period; 46 % in the postmenopausal period; and 70 % had some climacteric symptom. 30 % were willing to undergo HRT. This group was mainly composed of women with preuniversity or university educational level, they carried out intelectual work and had a stable sexual partner. The biological factors were evaluated and independent variables were established to decide when to use HRT. Seven women received this treatment and our left it in less than a year because the thougtht it was not necessary, they were afraid of cancer, and due to the lack of drugs, too. 51 % of them had received information from different sources in the following order: neighbours, workmates, physicians, relatives and newspapers. Emphasis was made on the need to develop educational activities that improve the information and use of HRT.

Subject headings: ESTROGEN REPLACEMENT THERAPY; CLIMACTERIC; AGE FACTORS; MENOPAUSE; EDUCATIONAL STATUS; MARITAL STATUS.

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Recibido: 3 de agosto de 1998. Aprobado: 19 de enero de 1999.
Dra. Vivian de la C. Betancourt Rodríguez. Instituto Nacional de Endocrinología, Zapata y D, El Vedado, Ciudad de La Habana, Cuba. CP 10400.

1 Residente de 3er. Año en Endocrinología.
2 Especialista de II Grado en Endocrinología. Investigadora Titular. Profesora Asistente.

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