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Rev Cubana Endocrinol 2005;16(2):

Instituto Nacional de Endocrinología

Evolución oftalmológica en pacientes hipertiroideos tratados con yodo radiactivo

Lic. María Teresa Marrero Rodríguez,1 Lic. Julio César Rodríguez González2 y Dr. Ernesto Alavez Martín3

Resumen

El objetivo del presente estudio fue realizar un análisis de la evolución oftalmológica en pacientes hipertiroideos tratados con yodo radiactivo. Se estudiaron 100 casos (88 mujeres y 12 hombres) procedentes de la consulta de tiroides del Instituto Nacional de Endocrinología, con diagnóstico clínico y bioquímico de hipertiroidismo y con una edad media de 40 ± 10 años. Estos pacientes fueron sometidos a un tratamiento con yodo radiactivo a una dosis de 80 µCi/g de tejido tiroideo. A cada uno se le realizó una oftalmometría bilateral antes del tratamiento y 12 meses después de este. La oftalmometría media del ojo derecho antes del tratamiento fue de 14,51 ± 2,86 mm y posterior al tratamiento de 13,92 ± 2,83 mm, mientras que para el ojo izquierdo fue de 14,98 ± 2,91 mm y 14,27 ± 2,83 mm, respectivamente. Teniendo en cuenta los resultados de la oftalmometría, concluimos que el uso del yodo radiactivo en el tratamiento de pacientes hipertiroideos no tuvo efectos negativos sobre la evolución oftalmológica de los casos estudiados.

Palabras clave: Oftalmopatía, exoftalmo, hipertiroidismo, yodo radiactivo.

El hipertiroidismo es un síndrome determinado por un grupo heterogéneo de enfermedades que se caracterizan por niveles plasmáticos aumentados de hormonas tiroideas a nivel sanguíneo. La causa más común del hipertiroidismo es la enfermedad de Graves-Basedow, responsable de más del 80 % de los casos.1 La mayoría de los pacientes hipertiroideos poseen cierto grado de oftalmopatía, la cual se presenta habitualmente dentro de los 3 meses del comienzo del hipertiroidismo, aunque a veces puede precederlo o aparecer muchos años después.1

La oftalmopatía comprende un conjunto de síntomas y signos oculopalperales que se presentan en el bocio tóxico difuso y que de acuerdo con su patogénesis y fisiopatología se clasifica en 2 categorías: 1) oftalmopatía tiroxínica, la cual no presenta exoftalmos y mejora con el tratamiento, 2) oftalmopatía autoinmune causada por una compleja acción recíproca de factores endógenos y ambientales.2 Esta última evoluciona independiente de la actividad de la glándula tiroidea; tal es así, que estadísticamente se reporta un 64 % de casos mejorados, un 22,0 que permanece igual y un 14,0 que empeora después del control eficaz de la hiperfunción tiroidea.3 La oftalmopatía autoinmune puede presentarse con exoftalmo y el tratamiento con yodo radiactivo puede empeorarla.3

Actualmente existen 3 modalidades terapéuticas para el tratamiento del hipertiroidismo: drogas antitiroideas, tratamiento quirúrgico y tratamiento con yodo radiactivo (131I). El yodo radiactivo es una alternativa de tratamiento definitivo para la hiperfunción tiroidea, de bajo costo y gran eficacia.3-5 Su problema limitante es la alta frecuencia de hipotiroidismo posterior a su uso y se reporta que en un 15 % de los pacientes pueden manifestarse exoftalmos.2 En relación con lo anterior, pensamos que determinar la evolución oftalmológica de un grupo de pacientes hipertiroideos tratados con yodo radiactivo aportaría elementos que ayudan a establecer el impacto de este proceder terapéutico sobre los cambios oftalmológicos de estos casos en nuestro medio.

Métodos

Se realizó un estudio descriptivo transversal, que consistió en realizar exoftalmometría bilateral antes y después de la dosis total de yodo radiactivo a todos los pacientes con diagnóstico clínico (índice de tirotoxicosis > 19) y bioquímico (valores de T4t > 150 nmol/L) de hipertiroidismo, quienes recibieron atención en la consulta de tiroides del Instituto Nacional de Endocrinología. A estos pacientes, cada vez que recibieron el tratamiento (1-3 veces), se les suministró por vía oral una dosis de 80 mCi de 131I/g de tejido tiroideo. La exoftalmometría se realizó por el mismo investigador, con el uso del exoftalmómetro de Hertle. El criterio de exoftalmos utilizado fue el siguiente: una diferencia menor de 2 mm entre cada ojo y/o valor absoluto menor de 21 mm.6

Análisis estadístico

Para establecer los cambios entre ambos momentos se utilizó la prueba T para muestras pareadas y se empleó valor p < 0,05 para establecer diferencias entre las muestras.

Resultados

En la tabla se muestran las principales características del grupo de estudio y en la figura los resultados promedios de exoftalmometría para ambos ojos antes y después del tratamiento con yodo radiactivo. La oftalmometría media del ojo derecho antes del tratamiento fue de 14,51 ± 2,86 mm y posterior al tratamiento de 13,92 ± 2,83 mm, mientras que para el ojo izquierdo fue de 14,98 ± 2,91 mm y 14,27 ± 2,83 mm respectivamente, lo que evidenció una reducción significativa (p < 0,05) en los valores de la exoftalmometría media para ambos ojos, antes y después del tratamiento con yodo radiactivo, en la población estudiada.

Tabla. Descriptores del grupo de estudio (n = 100)

Descriptores
%
Edad  
Color de piel  
Blanca 73
Negra 20
Mestiza 7
Sexo  
Femenino 82
Masculino 18
T4 total media nmol/L
Basal

353,8

Postratamiento 98,6

FIG. Resultados promedios de la exoftalmometría para ambos ojos antes y después del tratamiento.

Discusión

Por la existencia de resultados tan variados provenientes de los estudios realizados y publicados internacionalmente, hay verdaderos extremos de opiniones y diferentes posiciones con respecto al efecto del tratamiento del yodo radiactivo sobre la evolución oftalmológica.6-12 Algunos aseguran que el desarrollo de una oftalmopatía clínicamente importante luego de la terapia con yodo radioactivo es inusual.13 Manso, Sridama y Gwinup 7,14,15 sugieren que no hay diferencia en el curso de la oftalmopatía al comparar las diferentes terapias para el hipertiroidismo. Fernández,16 en un estudio prospectivo, demostró que el uso de yodo radiactivo, aunque en menor grado que la tiroidectomía, mejora ciertos parámetros clínicos de la oftalmopatía de Graves16 y reportó la no influencia del tratamiento con 131I sobre la evolución oftalmológica de los pacientes tratados, mientras refutó la idea de que este tratamiento puede desencadenar o empeorar la oftalmopatía en algunos pacientes.

Por otra parte De Groot,17 también en un estudio prospectivo con un número reducido de pacientes, observó un empeoramiento de la oftalmopatía preexistente con el tratamiento con radioyodo, y lo comparó con los pacientes tratados con antitiroideos de síntesis. Recientemente Bartalena6 reportó un empeoramiento significativo de la oftalmopatía en un grupo de pacientes tratados con radioyodo, comparado con otro grupo tratado con metimazol. Según estos autores, el 50 % de los pacientes tratados con radioyodo requirieron radioterapia orbitaria y recibieron dosis altas de prednisona para controlar su oftalmopatía frente al 1 % de los pacientes tratados con metimazol. Por estos resultados, varios grupos de investigadores aconsejan, por un lado, posponer el tratamiento con 131I hasta que el problema ocular se encuentre estabilizado,18 y por otro, considerar la posibilidad de un tratamiento conjunto con corticoides, en caso de oftalmopatía al inicio de la administración del radioyodo.6,19

Nuestros resultados apoyan la idea de que el tratamiento con yodo radiactivo para el hipertiroidismo no parece tener efecto perjudicial relativo al desarrollo o complicaciones de la oftalmopatía en los pacientes hipertiroideos sometidos a este tratamiento, y se ha encontrado una disminución de la oftalmometría de forma general para ambos ojos en los pacientes hipertiroideos tratados, resultados que apoyan los trabajos de investigaciones que reportan o sugieren que la presencia de oftalmopatía no contraindica el uso del radioyodo para el tratamiento del hipertiroidismo.20,21

Agradecimiento

Al Profesor Francisco Ochoa Torres por su colaboración para la realización de este trabajo.

Summary

Referencias bibliográficas

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Recibido: 22 de abril de 2005. Aprobado: 25 de mayo de 2005.
Lic. María Teresa Marrero Rodríguez. Instituto Nacional de Endocrinología. Zapata y D, Vedado, Ciudad de La Habana, Cuba.

1 Licenciada en Biología.
2 Máster en Ciencias Bioquímicas.
3 Doctor en Ciencias Médicas.

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