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Revista Cubana de Endocrinología, enero-junio, 1995
Instituto Nacional de Endocrinología

Utilidad clínica de la determinación de tiroglobulina en pacientes con carcinoma tiroideo

Dra. María E. Rodríguez,<1> Dr. Ernesto Alavez,<2> Dr. Francisco Ochoa<3> y Dra. Daysi Navarro2

RESUMEN

La concentración sérica de tiroglobulina (Tg) constituye un buen marcador tumoral para detectar metástasis de carcinoma diferenciado de células foliculares del tiroides. A fin de valorar lo señalado se estudiaron 46 pacientes con carcinoma papilar, 23 con la variedad folicular y 1 con el tipo medular atendidos en la Consulta de Tiroides del INEN. A todos se les practicó tiroidectomía total. La Tg se determinó durante el tratamiento con hormona tiroidea en dosis supresiva y 20 días después de suspendido. Los pacientes con con carcinoma papilar tratados presentaron X de 10,6 ± 7,3 ng/mL y sin tratamiento de 12,2 ± 7,8 ng/mL; en el grupo de los foliculares las X fueron de 13,7 ± 6,6 ng/mL y de 16,3 ± 7,2 ng/mL con tratamiento y sin él, no se encontraron diferencias significativas entre ellos (p > 0,05); en el paciente con carcinoma medular, la concentración estuvo al nivel del límite de sensibilidad del ensayo. Sólo se detectó la presencia de metástasis en 4 pacientes con carcinoma papilar quienes presentaron X de Tg de 181 ± 112 ng/mL con tratamiento y 203 ± 140,5 ng/mL sin tratamiento; se encontraron diferencias significativas entre estos valores y los del grupo anterior (p < 0,05). Podemos concluir que la determinación de Tg es de utilidad clínica para detectar la presencia de metástasis en pacientes operados por carcinoma diferenciado del tiroides, aunque debemos desarrollar un ensayo más sensible.

Palabras clave: NEOPLASMAS DE LA TIROIDES; CARCINOMA: TIROGLOBULINA/ /uso diagnóstico; HORMONAS TIROIDEAS/uso terapéutico; METASTASIS DEL NEOPLASMA/diagnóstico; MARCADORES BIOLOGICOS DE TUMOR/uso diagnóstico.

INTRODUCCION

A través de los años se ha tratado de hallar un proceder diagnóstico capaz de detectar, con gran eficiencia, la presencia de tejido residual y metástasis del carcinoma diferenciado de células foliculares del tiroides.

Es asi que se han desarrollado diferentes métodos radioisotópicos que, si bien son eficientes, resultan costosos y requieren de la administración de sustancias radiactivas, no siempre disponibles.

La comprobación de la presencia de tiroglobulina (Tg) en sangre y el desarrollo de técnicas mediante las cuales es posible determinarla,1,2 han permitido contar con un nuevo procedimiento para el control de pacientes con carcinoma papilar o folicular del tiroides. La tiroglobulina es sintetizada en las células foliculares y luego secretada a la circulación, por lo tanto, después de la tiroidectomía total debe desaparecer, si eso no ocurre hay que pensar en la existencia de restos de tejido de metástasis.3-5.

Sin embargo, se ha reportado la presencia de falsos negativos6,7 en dependencia del método empleado para determinar la Tg. Otro aspecto a tener en cuenta es la necesidad de suspender o no el tratamiento con hormonas tiroides (HT) para realizar la medición de Tg pues hay autores que, basándose en el criterio de la dependencia de estos tumores y sus metástasis de la TSH, consideran necesario suspender el medicamento6-8 mientras otros plantean que la producción de Tg por las metástasis sería autónoma9,10 y, por lo tanto, no resultaría de utilidad suspender el tratamiento.

Basado en estos antecedentes nos trazamos el objetivo de valorar la utilidad de la determinación de Tg en el seguimiento de los pacientes operados de carcinoma tiroideo (papilar y folicular) con tratamiento con HT y sin éste, empleando un radioinmunoanálisis (RIA) desarrollado para este fin en el Instituto Nacional de Endocrinología (INEN).

MATERIAL Y METODO

Se estudiaron 70 pacientes atendidos en las consultas de tiroides del INEN, a quienes se les practicó tiroidectomía total por presentar carcinoma diferenciado: 46 con carcinoma papilar, 23 con el tipo folicular y 1 con la variedad medular.

En el momento que le correspondía el seguimiento a cada paciente (de 1 a 3 años) fueron evaluados por la clínica, ultrasonografía de cuello y abdomen, rayos X de tórax y gammagrafía del cuello con I-131, para detectar metástasis. De sospecharse metástasis ósea, cerebral u otra localización se realizó estudio radiográfico y gammagráfico del área en cuestión.

En el estudio se determinó la concentración sérica de Tg mientras los pacientes tomaban dosis supresiva de HT (180 mg de tiroides desecado) y al cabo de 20 días de suspendida su administración. El estado de supresión se comprobó mediante la determinación de la concentración sérica de TSH.

La concentración de Tg fue determinada por RIA, según el método de doble anticuerpo descrito por Van Herle et al.11 modificado,12 el intervalo de referencia para la población normal es de 5,7 a 44 ng/mL y la sensibilidad del método de 4,7 ng/mL.

Se determinó además la presencia de anticuerpos antitiroglobulina (TRC) por el método de hemoaglutinación convencional13.

Los resultados fueron analizados teniendo en cuenta el tipo de cáncer, la presencia o no de metástasis así como los niveles de Tg sérica y la ingestión o no de HT. El análisis estadístico se realizó mediante la prueba t de Student para una p < 0,05.

RESULTADOS

CONCENTRACION SERICA DE Tg EN PACIENTES SIN METASTASIS

Los carcinomas se clasificaron en papilar (P) 42, folicular (F) y medu-lar (M) 1, para una proporción P/F de 1,6/1 (tabla 1). La concentración de Tg sérica en los papilares, fue la siguiente: a) con tratamiento X 10,6 ± 7,3 ng/mL) y sin tratamiento X 12,2 ± 7,8 ng/mL. No se detectaron diferencias significativas entre los grupos (p > 0,05).

En los foliculares las concentraciones fueron de X 13,7 ± 6,6 ng/mL y de X 16,3 ± 7,2 ng/mL con tratamiento y sin el respectivamente; no se hallaron diferencias significativas entre los mismos ni en relación con los papilares (p > 0,05).

En el paciente portador de carcinoma medular, la concentración de Tg fue menor de 5,7 ng/mL independientemente del tratamiento.

CONCENTRACION SERICA DE Tg EN PACIENTES CON METASTASIS

Los pacientes con metástasis fueron 4 (variedad papilar). Las metástasis estuvieron ubicadas en cerebro, mediastino y ganglios linfáticos en una paciente que resultó tener niveles más elevados de Tg (310,6 y 380,9 ng/mL), con tratamiento y sin éste y en ganglios linfáticos, en el resto de los enfermos (tabla 2).

La concentración sérica de Tg durante el tratamiento fue como promedio 181 ± 112,8 ng/mL (69,3--293,9) y sin tratamiento de 203 ± ± 140,5 ng/mL (71-343,5). No hubo diferencias significativas entre ellos (p > 0,05).

Al comparar los resultados obtenidos entre los pacientes con el carcinoma papilar y folicular sin metástasis con aquellos que las presentaban se pudo apreciar que las diferencias eran significativas (p < 0,05).

No se detectó la presencia de anticuerpos antitiroglobulina en los sujetos estudiados. Los niveles de TSH cuando ingerían HT fueron inferiores a 5 mU mL y mayores de 25 mU mL después de suspender el tratamiento.

DISCUSION

En este estudio pudimos comprobar que el carcinoma papilar fue el más frecuente (64,7 %) seguido del folicular (32,3 %) y sólo un caso presentó carcinoma medular, esto es similar a lo reportado en la literatura8 en países sin deficiencia de iodo.

A pesar de que se ha señalado14 que el carcinoma folicular es más invasivo que el papilar, encontramos que los 4 casos con metástasis correspondían a esta variedad lo cual nos llama la atención y no tenemos explicación; se pudiera pensar que tuvieran un componente folicular asociado pero el que presentó mayor número de metástasis y niveles más elevados de Tg fue un papilar puro y no de las variedades más agresivas.

En cuanto a los niveles de Tg observamos que: a) en los pacientes sin metástasis la concentración de Tg estuvo dentro de los límites normales, ligeramente menor en el papilar y b) en aquellos pacientes con metástasis los valores fueron muy superiores a los del grupo anterior con diferencia significativa, lo cual permitiría afirmar que constituyó un buen marcador en estos casos, tal como ha sido señalado en la literatura.

En lo relativo a suspender o no el tratamiento antes de determinar la Tg no se obtuvieron diferencias significativas entre los grupos con metástasis o sin ella, lo cual nos indica lo innecesario de suspender el medicamento lo cual evitaría perjudicar al paciente.

Los niveles de Tg de los pacientes tiroidectomizados sin metástasis están dentro de los niveles normales de referencia, aunque debían de ser más bajos, teniendo en cuenta que estos casos no deben presentar tejido tiroideo pero esto puede deberse, como ha sido señalado por algunos autores1,3,5 a la sensibilidad del método utilizado para la medición de la Tg, lo cual debe mejorarse con el empleo de técnicas más sensibles, como es el caso del ensayo inmunorradiométrico (IRMA).

<1>Especialista de II Grado en Fisiología.
<2>Doctor en Ciencias Médicas. Especialista de II Grado en Endocrinología.
<3>Especialista de II Grado en Endocrinología.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

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  14. Dralle H, Schwarzrock R, Lang W. Comparison of histology and immunohistochemistry with thyroglobulin serum levels and radioiodine uptake in recurrences and metastases of differentiated thyroid carcinoma. Acta Endocrinol 1985;108:504-8.
Recibido: 6 de septiembre de 1994. Aprobado: 5 de diciembre de 1994.

Dra. María E. Rodríguez. Instituto Nacional de Endocrinología, Zapata y D, Vedado, Plaza de la Revolución, Ciudad de La Habana, Cuba.

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