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Rev Cubana Endocrinol 1998;9(3);181-3
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Editorial

Mortalidad por Diabetes Mellitus en Cuba. Algunos aspectos de la Vigilancia Epidemiológica, 1992-1998*

Es ampliamente reconocido que los estudios basados sólo sobre certificados de defunción subestiman la verdadera mortalidad atribuible a la diabetes mellitus (DM). Los problemas asociados con el marcado subregistro y la carencia de fiabilidad de los datos de mortalidad por diabetes han sido discutidos por varios autores en detalles,1-3 incluso en nuestro medio.4

Las estadísticas de mortalidad según causas de muerte están cargadas con problemas de no comparabilidad, los cuales se deben en parte, a diferencias en las características de la población y los patrones de factores de riesgo asociados y a la diversidad en las prácticas nacionales de la certificación de defunción.

En la década de los años 80, Van der Zwaag5 puntualizó que la DM era una de las principales causas de muerte en los Estados Unidos de Norteamérica, aunque no estaban disponibles estadísticas de mortalidad al respecto, exactas y completas. Lo anterior continúa siendo cierto en ese país.6

En Cuba, el análisis de problemas similares relacionados con imprecisiones y deficiencias en la certificación de defunción hizo que a finales de la citada década, se llevara a cabo una importante investigación al respecto, por la Dirección Nacional de Estadísticas [Ríos MEN, Tejeiro A, Mesa AC. Calidad de la certificación médica de la defunción. MINSAP/OPS. Dirección Nacional de Estadísticas p 25-26. 1991. Cuba] donde se destacaron 5 enfermedades o grupos subregistrados, la DM era una de ellas.

La verdadera repercusión que esta entidad tiene sobre la mortalidad (y supervivencia) necesita ser evaluada en 2 direcciones; a) estudiando todas las muertes que ocurren entre individuos diabéticos conocidos y b) examinando todas las defunciones que se supongan sean el resultado (directa o indirectamente) de esta enfermedad.

Al analizar el comportamiento de la mortalidad por DM en el país, en el período 1992-1997, [Cuba.Ministerio de Salud Pública. Dirección Nacional de Estadística. Anuarios Estadísticos 1992, 1993, 1994, 1995, 1996, 1997. La Habana. MINSAP.] según las tasas brutas, se observó su decrecimiento en todas las provincias en Cuba. Las tasas que habían oscilado entre 21,3 y 23,5 x 100 00 hbs durante 1992-1996, en 1997 fue de 18,4 x 100 000 hbs. Por otro lado, las tasas específicas de mortalidad según grupos etarios mostraron que en el de 15-64 ésta fue de 8,8 x 100 000 hbs lo cual hizo presumible el cumplimiento de lo planteado en los Objetivos Propósitos y Directrices para el año 2000 del Ministerio de Salud Pública para dicho grupo (8,4 x 100 000 hbs). Utilizando esta vez estimados para el primer semestre de 1998 [Cuba. Dirección Nacional de Estadísticas. Datos de Mortalidad Preliminares. 1er. Semestre 1998.] en el grupo antes mencionado, fue de 8,5 x 100 000 hbs y para Cuba de 16,1 x 100 000 hbs.

El comportamiento de la mortalidad extrahospitalaria por DM mostró que en los año 1996, 1997 y primer semestre de 1998, se ha incrementado (27,7 %, 29,9 % y 30,8 %) en relación con el número total de defunciones. Se observa que el domicilio continúa siendo el lugar de mayor fallecimiento de los diabéticos, no obstante incrementarse porcentualmente en el período aquéllos que fallecen en otro centro médico vs otro lugar, lo cual es favorable.

El análisis de 1 027 encuestas de fallecidos diabéticos de todo el país pertenecientes al segundo semestre de 1997 y primer semestre de 1998 permitió tomar las 179 encuestas correspondientes a la mortalidad extrahospitalaria (17,4 %) e identificar los siguientes aspectos: 69 % fueron del sexo femenino, 82,7 % fallecieron en el domicilio, 9,7 en el trayecto y 7,8 % en otro lugar, 88 % tenían 60 años o más, 93,5 % eran amas de casa y jubilados, 43 % tenían más de 20 años de evolución de la enfermedad, 45 % tenían complicaciones diagnosticadas antes del fallecimiento, 22 % no llevaba un control adecuado para su enfermedad, 41 % no tenía una buena educación diabetológica, 71 % presentaron complicaciones recientes relacionadas con el fallecimiento y al 85 % no se le realizó necropsia.

Los resultados antes expuestos expresan: primero; que se ha producido un descenso brusco de la mortalidad por DM en el país. De manera suscinta podemos decir que deben estar desempeñando una función determianda toda una serie de acciones concretas llevadas a cabo por la Comisión Nacional de Diabetes, el Departamento de Enfermedades Crónicas no-trasmisibles del Vice-ministerio de Higiene y Epidemiología, sin duda; apoyada en una fuerte voluntad política dada por la prioridad establecida por el Ministerio de Salud Pública a la DM.

En segundo lugar, el sensible incremento de la mortalidad extrahospitalaria y los datos obtenidos por la encuesta, dejan claro que aún existen problemas que afrontar en los 3 niveles del Sistema Nacional de Salud, en su mayoría ya identificados en investigaciones realizadas previamente,7-9 [Carrasco B, Aldana D, Bárbara T. La atención al paciente diabético en 10 consultorios del Policlínico Diego Tamayo, municipio Habana Vieja. Tesis para optar por el título de Especialista de I Grado en Endocrinología. 1997.] como en las discusiones de fallecidos por DM incluyendo también los decesos en servicios hospitalarios (diagnóstico tardío de complicaciones agudas, limitaciones materiales de medios diagnósticos y terapéuticos y sobre todo, en la Atención Primaria de Salud la no jerarquización de casos de "riesgo social ", etcétera.

En conclusión, es de gran valor que los grupos multidisciplinarios de DM sistematicen y refuercen la discusión de los fallecidos diabéticos en sus provincias a todos los niveles correspondientes, pues esto les permitirá identificar y particularizar la problemática, así como tomar las medidas pertinentes; que redundarán sin dudas en la optimización de la atención al paciente diabético en los 3 niveles de atención médica.

Dra. Deysi Aldana Padilla
Responsable de Vigilancia Epidemiológica.
Comisión Nacional de Diabetes Mellitus
Jefa del Departamento de Epidemiología. Instituto Nacional de Endocrinología.

Referencias bibliográficas

  1. West KM. Epidemiology of diabetes and its vascular complications. New York: Elsevier, 47-49, 1978.
  2. Fuller JH, Elford J, Goldblatt P. Diabetes mortality: new light on an underestimated public health problem. Diabetologia 1983;24:336.
  3. Harris MI, Entmacher PS. Mortality from diabetes. En: 1985 Harris MI, Hammah RF, eds Diabetes in America, p.29 1. Bethesda: US Government Printing Office, NIH Publication; No. 85-1468.
  4. Hernández YA, Díaz O, Rodríguez J. Valor del certificado de defunción en la diabetes mellitus. Rev Cubana Med 1987;26:144-9.
  5. Finch C, Zimmet P. Mortality from diabetes. The Diabetes Annual/4. Editorial Elsevier Science Publishers. 1988.
  6. Geiss SL, Herman HW, Smith JP. Mortality in non-insulin dependent diabetes. En: Harris MI, ed. Diabetes in America 2 ed. Bethesda National Institute of Health NIDDKD. 1995:233 NIH. Publication; No. 95-1468.
  7. Aldana D, Díaz O, Rodríguez M, Norat T. La atención al paciente diabético en el nivel secundario (Informe Preliminar). Rev Cubana Salud Pública 1992;18(2):81-94.
  8. Aldana D, Hernández I, Herrera C, Norat T, Díaz O. Evaluación de la atención al paciente diabético en el nivel primario de salud. Municipio Playa, 1991. Rev Cubana Endocrinol 1995;6(2):97-106.
  9. Aldana D, Hernández I, Allison I, Guarnaluce R. Evaluación de la atención al paciente diabético en un área de salud. Rev Cubana Salud Pública 1997;23(1-2):78-87.
 
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