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Rev Cubana Enfermer 1998;14(3):196-208
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Revisión Bibliográfica

Vicedirección Provincial de Enfermería, Ciudad de La Habana

Parálisis cerebral infantil. Papel de la enfermera en la atención primaria. Año 1997

Lic. Mercedes Armenteros Borrell1

RESUMEN

Se presenta una revisión bibliográfica dirigida fundamentalmente a la actualización del personal de enfermería en la atención primaria, sobre algunos aspectos de la parálisis cerebral infantil, una alteración crónica irreversible que engloba un grupo de trastornos no progresivos, cuya frecuencia oscila entre 100 y 600 casos por 100 000 habitantes, siendo la mayoría de los enfermos conocidos menores de 21 años. Se incluye clasificación, tratamiento y atención en el hogar.

Descriptores DeCS: PARALISIS CEREBRAL/enfermería; PARALISIS CEREBRAL/rehabilitación; ATENCION DE ENFERMERIA; ATENCION PRIMARIA DE SALUD; PARALISIS CEREBRAL/diagnóstico.

Cuando un agente agresor actúa durante un período desconocido de la ascendencia sobre el período aún algo ignoto de la época prenatal, sobre el período perinatal, o bien ya adentrado en la vida extrauterina, pueden suceder diferentes variantes:

  1. Se imposibilita el embarazo.
  2. Se interrumpe el embarazo tempranamente.
  3. Se produce un embarazo anormal, con una evolución no feliz y un parto pretérmino.
  4. Un parto anormal con un recién nacido muerto.
  5. Un parto normal con un recién nacido anormal.
  6. Un parto anormal con un recién nacido anormal o muerto.
  7. Un recién nacido normal, que en el curso de su vida extrauterina, niñez temprana, o más tardíamente durante su eta-pa pediátrica, presente lesión encefálica con secuela.
  8. Ausencia de anormalidad.
En las situaciones planteadas, tenemos la 3, 4 y 5, en las cuales el agente agresor puede haber producido una anormalidad encefálica, bien por un trastorno en la organogénesis o anormalidad del desarrollo (malformación) o bien por destrucción de las estructuras ya formadas y vías de desarrollo.

En cualquiera de esas eventualidades, el niño tendría:

Tanto una como otra entran a formar parte del gran síndrome de daño cerebral como lesión anormal, o destructiva, ambos con un carácter de lesión que permanecerá igual en el decursar del tiempo, acompañado de un elemento estático desde el punto de vista del desarrollo clínico, o bien mejorando su adquisición.

Este elemento anatomoclínico les da el rubro de lesiones estáticas.

En las situaciones 6 y 7 se producirá una anormalidad encefálica por destrucción de las estructuras en desarrollo y sería portador de una lesión encefálica destructiva.

La disfunción cerebral de carácter orgánico, tiene una expresión clínica variada en dependencia del número de unidades lesionadas y sus localizaciones.

Cuando clínicamente tiene una expresión fundamentalmente motora con parálisis, debilidad, incoordinación, movimientos involuntarios anormales, etc., decimos que el niño está afectado por una parálisis cerebral. [Afa DL. Parálisis cerebral. Tesis de Grado. 1987]. Múltiples han sido las definiciones llevadas a cabo por infinidad de autores.

Vamos a transcribir algunas de las definiciones más conocidas; no sin antes citar a Ingram,1 que aclara: "El nombre de parálisis cerebral es arbitrario, ya que comprende una serie de desórdenes que tienen en común una defunción motora; pero difieren en etiología, patología y hallazgos clínicos asociados. Esta es una categoría artificial del proceso que tiene solamente un buen uso administrativo, pero no es una verdadera entidad nosológica" .

Se conocen estos trastornos desde épocas muy remotas, nos llegan datos de la existencia de la misma a través de esculturas sobre monumentos egipcios, que representan cuadros definidos de diplejías espásticas.2

Areteo de Capadocia que vivió en Alejandría, contemporáneo de Galileo Galilei, fue el primero en distinguir la parálisis espinal de la parálisis cerebral,3 y siguieron apareciendo algunos datos descriptivos desde esas épocas hasta el siglo XVIII. En 1827 Casauvieth2 trabajó sobre cadáveres y encontró cerebros en atróficos, planteando la posibilidad de distinguir anormalidades del desarrollo, de las lesiones destructivas por daño perinatal; se considera que en este siglo Andry fue el primero que señaló y relacionó la afección,4 sin embargo, William John Little, es el que está reconocido como el primero que realizó la descripción clínica del proceso, que completó con el estudio etiológico considerando el trauma al nacer, la prematuridad y la asfixia neonatal,1-6 como causas fundamentales.

En 1863 se realizó la primera clasificación reconocida de 3 tipos y su magnífica descripción ha dado lugar a que aún en nuestra época sea valedero el término parálisis o enfermedad de Little, para reconocer la diplejía espástica.1

Durante los 15 años siguientes se siguió preferentemente las clasificaciones de Phelps o aquellas posteriores basadas en ella. Tenían su fundamentación en el tono muscular y la presencia o no de movimientos voluntarios. Escogimos este tema de parálisis cerebral fundamentalmente motivados por el deseo de divulgar esta afección, que a pesar de los trabajos realizados, es aún poco conocida, mal estudiada y clasificada, por lo cual el manejo por parte del personal de enfermería comunitario es casi desconocido.

Por tanto, son objetivos nuestros el actualizar los conocimientos teóricos de la Atención de Enfermería en la Rehabilitación del paciente con parálisis cerebral.16,17

Actualizar los conocimientos sobre etiología, clasificación, cuadro clínico de las Parálisis Cerebral Infantil. Profundizar en el manejo de técnicas preventivas y métodos actuales de rehabilitación en la atención comunitaria. Dar a conocer los objetivos del tratamiento y las diferentes acciones de enfermería basadas en las necesidades y problemas que se derivan de la parálisis cerebral.

Desarrollo del cerebro:

Un cerebro puede funcionar en forma normal cuando sus estructuras están bien desarrolladas y el metabolismo que sostiene dichas estructuras funcionan también en forma normal.

El desarrollo del cerebro comienza en las primeras semanas del embarazo y se prolonga hasta mucho después del nacimiento.

La fase especialmente crítica en el desarrollo cerebral comienza alrededor de la 15a. semana de embarazo y llega al 4to. año de vida. Algunos trastornos de influencia sobre el desarrollo de las estructuras cerebrales durante ese tiempo pueden llevar a graves alteraciones funcionales.18

Se diferencian las macroneuronas. El desarrollo normal de un niño en su totalidad (físico, mental, emocional y social) depende de su capacidad para moverse aun en el útero; el niño no sólo chupa su pulgar, sino que también ejerce presión contra la pared uterina y contra otras partes del cuerpo cuando moviliza sus extremidades, proporcionándose retroalimentación táctil y propioceptiva (la función del sistema propioceptivo consiste en regular el tono muscular en todo el cuerpo, con la finalidad de mantener y ejercitar los movimientos, los reflejos posturales desempeñan un papel preponderante en la regulación del grado y distribución del tono muscular.

El tono muscular depende de la integridad del arco reflejo propioceptivo.

Desde el nacimiento el niño continúa tocando y explorando su cuerpo. Estudios realizados por Kavits et al. (1978) demostraron que la exploración que realiza el niño de partes de su cuerpo mediante el tacto esta relacionada con la edad.

De esta forma, tocando su cuerpo y moviéndose, dándose cuenta que puede mover su mano dentro del campo visual, el niño desarrolla una percepción del cuerpo durante los primeros 18 meses, una sensación de sí mismo como entidad separada de su medio, un conocimiento de sí basado en sensaciones visuales, táctiles y propioceptivos. Esto será reemplazado mucho más adelante mediante el desarrollo de una "imagen" corporal con una mayor influencia visual, una vez que esta percepción corporal queda establecida, el niño puede comenzar a relacionarse con el mundo que lo rodea y puede desarrollar la orientación espacial.

Un niño privado por inmovilidad o dificultad del movimiento y de la exploración de su cuerpo, o que sólo puede moverse de un modo distorsionado, tendrá dificultades en el desarrollo de su percepción corporal, o podrá sólo realizarlo con dificultades y luego de un prolongado atraso. En consecuencia no resulta sorprendente que muchos de estos niños puedan tener dificultades perceptivas y parezcan tener retardo mental.

Por eso con frecuencia es difícil decidir si un niño con parálisis cerebral sufre de retardo primario o secundario, debido a la falta de experiencia causada por inmovilidad forzada.

Bobath cita: "En nuestra experiencia, el deterioro perceptivo en estos niños, en especial si se descubre en forma temprana, no necesita llevar aparejado el mal pronóstico que tiene en la vida un adulto hemipléjico. En el adulto las alteraciones perceptivas significan daño de áreas expecíficas del sistema nervioso central, o al menos interferencias con áreas del cerebro que desempeñan alguna función perceptiva específica, mientras que el niño con parálisis cerebral no parece tener valor localizado, sino que con más frecuencia indican falta de experiencia o retardo madurativo".16

Aspectos de la coordinación normal:

El desarrollo normal se caracteriza por la maduración gradual del control postural, con la aparición del enderezamiento (son respuestas automáticas pero activas, que no sólo mantienen la posición normal de la cabeza en el espacio, cara vertical, boca horizontal), sino también la alineación normal de la cabeza y el cuello con el tronco y del tronco con las extremidades. El restablecer la alineación normal de la cabeza y el cuello con el tronco, da al hombre una de las más importantes características de la movilidad humana rotación (en el eje corporal; entre los hombros y la pelvis) y equilibrio (respuestas automáticas altamente integradas y complejas a los cambios de postura y movimiento) que necesitan para su correcto funcionamiento.

Las reacciones de enderezamiento y de equilibrio están estrechamente integradas en el adulto normal desde alrededor de los 3 ó 4 años de edad.

Estos factores no están establecidos en el momento del nacimiento, pero se desarrollan en una secuencia bastante típica al paso de la maduración del sistema nerioso central.15

Posibles factores dañantes del desarrollo cerebral
Prenatales Perinatales Posnatales Factores de riesgo para los trastornos cerebrales
Prenatal gestosis
Factores principales diabetes materna
  asfixia intrauterina
  líquido amniótico que contiene meconio
  cardiofocograma patológico
  parto prematuro
Factores secundarios situación anormal
  operaciones obstétricas (sin cesárea normal)
  madre <18 años o >40 años 
  abuso de nicotina
Posnatal  
Factores principales apgar 6-3 luego 1 min. y 6 ó menos luego de 5 min.
  apnea de 2,5 min. o más
  reanimación primaria
  convulsiones
  hipocalcemia
  hemorragia cerebral
  peso de nacimiento por debajo de 2 000 g
Factores secundarios anomalías del tono
  cefalohematoma
  hemorragias subjuntivales
  fracturas
El diagnóstico precoz de los trastornos cerebromotores es hoy en día tan conocido que ya ha dejado de constituirse en problema.18
Detección de los casos de riesgo durante el parto
Una anoxia fetal aguda (fetal distress) puede detectarse hoy día en la 2da. mitad del embarazo y durante el parto por medio de la cardiotocografía, por amnioscopia en caso de bolsa intacta y por microinvestigación sanguínea luego de su apertura. Estos métodos de investigación otorgan a los signos de advertencia clásicos en el feto alteración de los tonos cardíacos y (eliminación de meconio) una mayor seguridad.

Cardiotocografía: permite, en la última parte del embarazo y durante el parto, el registro continuo de la frecuencia cardíaca fetal y la inscripción simultánea de la actividad contractual.

Detección de los niños de riesgo después del nacimiento
Uno, 5 y 10 minutos después del nacimiento se investiga el estado del niño por medio del esquema de apgar; no sólo es importante la suma de sus valores, sino el examen de cada parámetro. Además de los niños con apgar desfavorable se presentan otros de riesgo que deben detectare inmediatamente, lo que se logra con una curva de crecimiento intrauterino, Lubchenko et al. El conocimiento de la edad gestacional permite diferenciar las 3 categorías siguientes de recién nacido:

Pretérminos, nacidos antes de la 37a. semanas de embarazo (antes del 259 día).

De término entre las 37a. y 41 a. semanas de embarazo (259 al 293 días).

Postérminos, a partir de la 42a. semana (294 días y más).

TIPOS DE PARÁLISIS CEREBRAL
Tipos de parálisis cerebral de acuerdo con los 3 factores siguientes: tono muscular, tipo de alteración de la inervación recíproca y distribución de la enfermedad.

Cuadriplejía: compromiso de la totalidad del cuerpo, encontrándose la parte superior más involucrada o al menos igualmente involucrada, el control de la cabeza es deficiente, como lo es la coordinación ocular, presentan dificultad en la alimentación y cierto compromiso del lenguaje y de la articulación de la palabra.

Displejía: compromiso de la totalidad del cuerpo, pero la mitad inferior se encuentra más afectada que la superior. El control de la cabeza, de los brazos y de las manos está por lo general poco afectado, y la palabra puede ser normal; no obstante, puede estar presente estrabismo alternante o fijo.

Este grupo está constituido por niños espásticos, pero ocasionalmente puede asociarse ataxia con la displejía espástica.

Hemiplejía: es el compromiso de un solo lado. Prácticamente son todos los niños espásticos.

Los casos de paraplejía puro y de monoplejía son extremadamente raros en la parálisis cerebral.15

Manejo de la parálisis cerebral

"Manejo es un término que indica no sólo el ocuparse del impedimento motor, sino también de la totalidad de las necesidades del niño y en especial del establecimiento de una buena relación madre-hijo. La principal razón para el reconocimiento y manejo precoz; constituye una buena fisioterapia, el aspecto aislado más importante es la combinación de la terapia con un programa de entrenamiento completo de los padres. Dando a la madre una completa comprensión de la naturaleza del impedimento del niño, explicándole por qué su hijo no puede hacer ciertas cosas, entrenándola en la diaria manipulación de su bebé en apoyo del tratamiento, es mucho más importante que las razones habitualmente dadas para el tratamiento precoz. No obstante, es verdad que el cerebro infantil e inmaduro presenta una plasticidad mucho mayor (Gooddy y MacKissack, 1951) de modo que podrían impedirse la adquisición y habituación a patrones anormales de hipertonía y evitarse el desarrollo de contracturas y deformidades, obviando así la necesidad de una futura cirugía correctiva, o al menos dejándola para partes distales".17

El tratamiento y manejo de un niño que sufre de parálisis cerebral implica enfrentarse a una amplia gama de problemas. En este trabajo la cooperación de los padres es vital, ya que solamente cuando los padres y el equipo multidisciplinario trabajan juntos se puede dar al niño las mejores oportunidades para desarrollar sus capacidades, por muy limitadas que sean.18,20

ATENCIÓN EN EL HOGAR
Es fundamental la actitud de la familia para favorecer una eficaz rehabilitación, ya que es en el seno de su hogar donde el niño minusválido pasa la mayor parte de su tiempo. La enfermera en atención primaria es vital, pues dentro de sus actividades habituales con frecuencia se encuentra con pacientes que padecen esta afección; las familias afectadas piden que se les oriente y enseñe sobre los cuidados que se les debe proporcionar en su hogar, permiténdoles así recuperar las capacidades que tenían antes de su enfermedad y que progresen en la forma más normal posible logrando con esto satisfacción en la vida hasta el límite total de su capacidad.19

Se debe enfatizar que aunque la buena atención en el hogar es un factor importante y esencial para el tratamiento, no es un sustituto de la terapia física ni debe verse como tal.

LA 1RA. ENTREVISTA
Estará enfocada a conocer la opinión de los padres acerca de cuáles son los principales problemas de su hijo, evaluar sus habilidades e incapacidades y tratándose de un niño mayorcito saber que tanta independencia ha logrado, a fin de planear el tratamiento y el manejo del hogar para un futuro inmediato. La enfermera explicará paso por paso lo que va a hacer y la razón para hacerlo, así como lo que espera lograr del tratamiento por etapa. Hará hincapié en el manejo cuidadoso que deben llevar a cabo los padres durante los primeros años del niño y particularmente durante el primer año crítico, ya que a ninguna otra edad el niño se desarrolla tan rápidamente como durante los primeros 12 meses.

En verdad nunca se insistirá demasiado en el valor del tratamiento temprano combinado con una buena atención, ya que entre más pronto se inice el tratamiento y más joven sea el niño, será menor el grado de anormalidad probable, si descartamos las anormalidades que no se deben a la parálisis cerebral, es raro que el niño afectado por este mal sufra contracciones y deformidades.

Como la meta de todo tratamiento es mejorar las actividades funcionales, la enfermera explicará a los padres que éste no debe verse como una sesión aislada de media hora cada día, sino que debe estar directamente relacionado con las actividades diarias, de aquí que la cooperación de los padres sea tan importante, en el hogar se puede hacer lo que no es posible en un consultorio.15,20

CÓMO REALIZAR EL EXAMEN FISICONEUROLÓGICO
1. Inspección: observe los movimientos espontáneos del niño y su actitud

a) En las formas severas movimientos espontáneos reducidos.
b) Asimetría de los movimientos.
c) Mano cerrada fuertemente, en una o ambas extremidades, después de los 3 meses.
d) Postura móvil espástica de la mano al coger un objeto, después de los 5 me ses.
e) Cabeza pequeña en relación con el tamaño del cuerpo.

2. Manipulación:

a) Reflejo tónico del cuello (asimétrico, simétrico) persistente y asimétrico después de los 6 meses de edad.

Al girar la cabeza del niño hacia un lado aumenta la hipertonía extensora en el lado hacia el que la cabeza fue girada (lado de la cara) y la hipertonía flexosa en el lado opuesto (lado occipital). Aparece tanto en pacientes atetoides como espásticos en la posición de sentado; si el niño trata de mirar hacia arriba sobreviene espasticidad o espasmos extensos y se encontrará en peligro de caer hacia atrás.

Ese reflejo tónico asimétrico del cuello puede impedir que el niño tienda su mano y agarre un objeto mientras lo mira, "para asir el objeto el niño tiene que girar su cabeza, alejándose del mismo; llevando luego el brazo hacia la parte posterior de la cabeza (occipucio), no puede llevar sus manos y dedos hacia la boca.

La elevación de la cabeza produce un aumento de la hipertonía extensora en los brazos y flexora en las piernas.

El bajar la cabeza ejerce el efecto opuesto, cuando el niño con parálisis cerebral es colocado sobre sus rodillas, por lo general presenta un cuadro total de flexión y no puede extender sus brazos.

Si el paciente quiere asir el objeto, debe volver la cara hacia el lado contrario, esto le otorga la reducción de la espasticidad extensora y un incremento relativo del tono flexor, que le permite asir el objeto, sostenerlo y moverlo.

b) Hipertonía (espasticidad) manifestado por:

3. El examen del desarrollo muestra un retraso motor evidente.14,15 Problemas identificados en la parálisis cerebral: Acciones u órdenes de enfermería: 1. Mantener al paciente en posición funcional 2. Mantener al paciente limpio y confortable 3. Facilitar al niño para que logre la posición sentada Al sentar al niño la espalda se incurva, la flexión de la cadera es insuficiente, por lo que es necesario una tracción para sentarlo, las caderas resisten la flexión y hay cifosis compensadora. Al sentarse sin sostén es muy inseguro y le resulta muy difícil utilizar al mismo tiempo las 2 manos. 4. Impedir que durante el período convulsivo se lesione alguna parte del cuerpo. 5. Lograr que el niño pueda succionar, masticar y tragar 6. Facilitar el proceso de alimentación 7. Mantener al paciente cómodo, limpio y seco 8. Iniciar educación de la vejiga e intestino 9. Facilitar la comunicación 10. Estimular el psicodesarrollo 11. Evitar que el niño se haga daño 12. Evitar la completa inmovilidad 13. Facilitar la irrigación sanguínea o circulatoria De todo lo estudiado podemos concluir que la parálisis cerebral infantil no es infrecuente y es una de las causas de invalidez infantil en Cuba que debe ser suficientemente divulgado su estudio para que sean orientadas acordes a las posibilidades de rehabilitación. En la etiología prenatal la prematuridad por sí sola asociada con otros factores fundamentalmente anoxia, toxemia y sangramiento en el primer trimestre, juegan un papel importante como factor operante primario o precipitante y no deja de tener valor como un factor secundario o predisponente.

Los niños con parálisis cerebral pueden ser espásticos, atetoides, atáxicos o flácidos y su inteligencia puede ir de lo normal a lo subnormal. Pueden tener impedimentos secundarios que afectan la visión, la audición y el lenguaje, sufrir problemas específicos de aprendizaje y alguna deformidad física o trastornos emocionales.

RECOMENDACIONES

  1. Perfeccionar los servicios de atención pediátrica comunitaria a pacientes con parálisis cerebral infantil, con un redimensionamiento que garantice la calidad de la práctica asistencial de enfermería en beneficio del paciente y familia.
  2. Lograr integrar al niño a su ambiente familiar en forma efectiva, estimulando su independencia y recreación.
  3. Establecer un sistema de educación permanente a los prestadores del área de salud.

SUMMARY

A descriptive informational study was conducted aimed at giving nurses the knowledge of some essential aspects of suicide (characteristics, risk indicators, methods for diagnosis and intervention) in order to increased the effectiveness of their role in the prevention of this health problem after having determined the information needs of these professionals. It is analyzed the usefulness of the nursing care process to approach those patients and families at suicide risk. The main signs of danger for suicide behavior as well as the essential risk factors and the most important methods for the early detection of both indicators are stressed in this paper. Nurses are instructed how to act in the presence of a patient with suicide indicators and of this family. It is concluded that a better training of these professionals to face this healths problem would be a great contribution to the reduction of the impact of suicide on the community.

Subject headings: HEALTH STATUS INDICATORS; PRIMARY HEALTH CARE; NURSING CARE; SUICIDE/prevention & control; RISK FACTORS.

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Recibido: 10 de diciembre de 1997. Aprobado: 19 de agosto de 1998.

Lic. Mercedes Armenteros Borrell. Vicedirección Provincial de Enfermería, Ciudad de La Habana, Cuba.

1 Licenciada en Enfermería. Enfermera especializada en Rehabilitación, Administración y Docencia.

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