Escuela de Enfermería de Plasencia de la Universidad de Extremadura
(España)
Consejería de Sanidad y Consumo de la Junta de Extremadura
Lic. Francisco Tirado Altamirano,1 Dr. Francisco Javier Barbancho Cisneros,2 Lic. Luis Mariano Hernández3 y Dr. Jesús Santos Velasco4
Los niños dedican más tiempo a ver la televisión que a cualquier otra actividad extraescolar. Numerosas publicaciones demuestran que la televisión favorece el sedentarismo y merma la actividad física y el trabajo escolar. Este estudio descriptivo y transversal, indaga los hábitos televisivos de la población escolar de la ciudad de Plasencia (España). El método de estudio, en 494 escolares de 10-14 años, se basó en cumplimentar cuestionarios dirigidos a los niños, padres y profesores, que recogían los hábitos televisivos, el tiempo de ejercicio físico, sueño, lectura y el rendimiento académico. Los resultados demostraron que los escolares dedican a la televisión 16,5 horas semanales, tiempo muy superior al recomendado, en detrimento de la actividad física, el sueño y el estudio y que muchos padres permiten que sus hijos vean solos la programación televisiva sin límite de horario ni selección de programas.
Palabras clave: Televisión, niños, sueño, actividad física, rendimiento académico.
La televisión (TV) influye en los hábitos y estilo de vida de
las sociedades, sobre todo en su población más joven. Para los
niños de los países occidentales la TV es determinante porque
le dedican mucho tiempo y suelen aceptar como cierto lo que ven, creándoles
confusión entre lo que es real e imaginario.1-3
España es uno de los países de Europa donde los niños
ven más la TV, sobre todo los de las familias con menor nivel educativo.3
El uso mesurado de la TV puede resultarles positivo porque transmite información
y estimula el aprendizaje, la imaginación y el diálogo, pero si
es indiscriminado tiene efectos negativos intelectuales, sociales, físicos
y escolares.3-10
Este estudio demuestra que los escolares ven demasiada TV (16,5 h/semana),
superan ampliamente lo recomendado,1-3 lo que
disminuye el sueño y la actividad física y escolar, y que muchos
padres permiten a sus hijos verla solos, sin limitar el horario ni seleccionar
la programación. Los padres, educadores y sanitarios deben conocer sus
influencias perjudiciales1-4 y regular los
hábitos televisivos de los niños, estableciendo un horario acorde
con las recomendaciones, evitando la presencia de la TV en el dormitorio y seleccionando
la programación.2,7-9 Este estudio pretende
conocer el tipo de consumo televisivo en una ciudad española y sus efectos
negativos.
Estudio observacional transversal basado en cuestiones para conocer los hábitos
televisivos de los escolares de la ciudad de Plasencia de 40 000 habitantes
(Extremadura, España). El universo y ámbito poblacional del estudio
fueron 2 589 niños, de 10-14 años, de los colegios de educación
primaria y secundaria. La muestra, representativa y aleatoria se estimó
en 500 escolares estratificados por edad y sexo, lo que presenta un error estándar
posible comprendido entre + 4,3 y - 4,3, para un nivel de confianza del 95 %
(z, 1,96) y p/q: 50/50, correspondiente a la situación más desfavorable.
La muestra final fue de 494 niños (de las 550 encuestas efectuadas, 34
no fueron devueltas y 20 estaban incompletas) con un ligero predominio de chicos,
250 (50,6 %) sobre chicas, 244 (49,4 %).
El método de estudio consistió en cumplimentar tres encuestas dirigidas, respectivamente, a los escolares, padres y profesores de los colegios, que indagaban los hábitos televisivos, deportivos y lúdicos, el tiempo de descanso y sueño y el comportamiento y rendimiento académico. Los participantes fueron divididos en 5 grupos de edad (10,11,12,13 y 14 años).
Los cuestionarios para los escolares y padres recogían: a) edad, sexo
y lugar que ocupaba el niño en la fratría; b) edad de los padres,
actividad laboral (desempleo, trabajo no calificado, calificado, alta calificación)
y nivel cultural (sin estudios, primarios, medios y superiores); c) el tiempo
que los niños dedicaban durante la semana a la TV, deporte, juego, paseo,
lectura y sueño; d) visualización de la TV: sólo o acompañado;
e) número de TV y distribución en el hogar; f) tipo de programación
visto y limitación y selección de los programas.
El cuestionario para los profesores evaluaba la capacidad de atención,
el comportamiento, las calificaciones y el rendimiento global de los alumnos.
Según las puntuaciones los participantes se dividieron en 3 grupos: A
(mal rendimiento), B (regular/aceptable) y C (bueno/muy bueno). Los resultados
se relacionaron con el consumo televisivo semanal.
Se aplicaron las pruebas estadísticas Chi-cuadrado y t de Student.
Los escolares (edad media 12,4 años) veían la TV 16,5 h/semana
(2 h y 36 min/día). Los días festivos: 3 h y 40 min (el doble
que los laborales). El consumo de TV era mayor en los varones, y en ambos sexos
crecía con la edad, con diferencias estadísticamente significativas
(p < 0,05).
Tabla 1. Tiempo (horas semanales) de visualización de la TV
|
Edad
|
N
|
Med
|
Min
|
Máx
|
P3
|
P10
|
P25
|
P50
|
P75
|
P90
|
P97
|
|
Niñas
|
|||||||||||
|
10
|
50
|
14,1
|
3,5
|
25,0
|
4,0
|
8,1
|
11,0
|
14,1
|
17,0
|
20,0
|
23,0
|
|
11
|
44
|
14,4
|
4,0
|
29,0
|
4,2
|
6,7
|
11,5
|
14,1
|
18,0
|
21,5
|
27,1
|
|
12
|
50
|
16,3
|
4,5
|
35,0
|
4,5
|
9,1
|
12,9
|
16,4
|
19,1
|
22,2
|
30,4
|
|
13
|
50
|
15,8
|
9,0
|
28,7
|
9,0
|
11,0
|
13,5
|
15,0
|
18,5
|
22,8
|
26,3
|
|
14
|
50
|
18,8
|
9,0
|
28,0
|
9,3
|
10,4
|
16,3
|
18,9
|
21,8
|
26,9
|
28,5
|
|
Niños
|
|||||||||||
|
10
|
50
|
14,0
|
6,0
|
25,0
|
4,0
|
8,0
|
11,3
|
14,0
|
16,1
|
20,3
|
24,0
|
|
11
|
48
|
15,7
|
4,5
|
28,0
|
4,2
|
9,8
|
14,0
|
14,9
|
18,0
|
21,2
|
26,9
|
|
12
|
50
|
16,4
|
7,0
|
30,3
|
4,5
|
8,1
|
12,3
|
17,9
|
21,0
|
28,7
|
30,0
|
|
13
|
50
|
18,8
|
4,0
|
31,5
|
7,8
|
9,0
|
16,0
|
19,0
|
22,5
|
25,0
|
30,2
|
|
14
|
52
|
19,9
|
9,2
|
29,8
|
9,3
|
17,3
|
18,0
|
19,0
|
21,7
|
28,3
|
29,4
|
El promedio de televisores en los hogares era de 2,2, y la mayoría
(57,9 %) tenían dos. El 21,5 % de los niños tenían TV en
su habitación, porcentaje que aumentaba significativamente con la edad
(p < 0,05) y era mayor en varones. Los niños con TV en su habitación
veían más del doble tiempo que los que no la tenían (p
< 0,05).
Fig.1. Número de televisores en el dormitorio del niño.
Fig.2. Presencia del televisor en el dormitorio del niño(%).
Muchos padres no limitaban o sólo lo hacían a veces el tiempo
de TV, ni seleccionaban adecuadamente la programación. El 30 % de los
padres usaba la TV para mantener entretenidos a sus hijos. El 28, 5 % de los
niños veían la TV solos. Los padres cuyos hijos veían la
TV por debajo de la media tenían mejor nivel cultural y laboral. La diferencia
era de 0,5 puntos (1,6 frente a 1,1), en una escala de 0 a 3 (p < 0,05).
Fig.3. Limitación del tiempo y selección de la
programación por los padres.
Los niños que veían la TV por debajo de la media dormían
un promedio de 21 min/día, dedicaban 2 h/semana más a la actividad
física (juego y deportes) y 1,5 h/semana más a la lectura de cuentos
o libros no relacionados con el estudio.
El rendimiento escolar fue significativamente mejor cuanto menos se veía
la TV (p < 0,05).
Tabla 2. Rendimiento escolar y tiempo (horas semanales) de TV
|
Rendimiento académico
|
No. de niños
|
Horas semanales TV
|
|
Grupo A (malo/muy malo)
|
43
|
18,4
|
|
Grupo B (regular/aceptable)
|
237
|
17,1
|
|
Grupo C (bueno/muy bueno)
|
214
|
15,6
|
Los niños dedican excesivo tiempo a la TV como demuestran numerosos
estudios. En Estados Unidos los niños desde los dos años hasta
la adolescencia ven la TV entre 3 y 4 h/día.1,7,10
En los países europeos del uso de la TV también es muy
elevado.8,11 En España, en distintas
comunidades (Cantabria, Andalucía, Aragón, Navarra), el consumo
de TV en niños y adolescentes se sitúa entre 2 y 3 h/día.12-16
En este estudio fue superior a 2,5 h/día para niños con una edad
media de 12,4 años, destacando las 19,9 h/semana de los varones de 14
años. Todos los estudios, incluido este, muestran en todas las edades
un consumo de TV excesivo que tiende aumentar con la edad y que se aleja de
las recomendaciones que limitan el tiempo a menos de 2 h/día e idealmente
a 1h.1-3 Aunque no suele documentarse mayor
consumo de TV en los varones, los autores lo han hallado, como también
se observó en Cantabria (10-13 años)12
y Aragón (12-16 años).14
El número de televisores en los domicilios es exagerado y crea alarma
que el 21,5 % de los niños tenga uno en su dormitorio, porcentaje superior
al de otros estudios,12,15,16 pues facilita
la visualización pasiva y descontrolada de la programación.1,2
Es preocupante, por los mismos motivos, que el 28,5 % de los niños vean
solos la TV, cifra similar a la de otros autores.3,12
Los padres emplean la TV para entretener a sus hijos, a modo de niñera.
El 30 % de los de este estudio la usaba con este fin, cifra mayor que la de
Cantabria.12 Además, es llamativo que
muchos padres nunca o casi nunca limiten a sus hijos el tiempo de TV (18,2 %)
ni seleccionen los programas (21 %) y que el 28,7 % y el 31,2, respectivamente,
sólo lo hagan a veces. Estos datos prueban lo fácil que resulta
para muchos chicos ver la TV cuando les apetece, incluyendo programas nocivos
con contenidos agresivos, violentos, clasistas, racistas y sexistas.3,13,15
La relación observada entre el mayor nivel cultural y laboral de los
padres y el menor uso de la TV por sus hijos ha sido comunicada por otros autores.2,8,12,15
El menor tiempo que dedican al sueño los niños que superan la
media de consumo de TV ha sido hallada en varios estudios, que también
han demostrado que su abuso produce trastornos del sueño (insomnio, terrores
y pesadillas) que perturban el bienestar del niño.3,9,17,18
Igualmente la disminución de la actividad física (juegos y deportes)
y de la lectura (cuentos y libros no escolares) coincide con otros autores.3,14,19
Todos los indicadores de aptitud escolar valorados: capacidad de concentración
comportamiento, calificaciones y rendimiento académico global fueron
peores cuanto más tiempo veían la TV, datos referidos en diversos
trabajos.3,8,12,14,19
Los responsables de la educación y de la salud infantil deben conocer
los efectos negativos del exceso de TV sobre el sueño, la lectura, la
actividad física y el rendimiento escolar, y realizar educación
sociosanitaria para modificar los hábitos televisivos de los niños,
recomendando a los padres que limiten a sus hijos el tiempo de TV, seleccionen
la programación y eviten que tengan TV en el dormitorio y que la vean
solos.
Children devote more time to watch television than to any other extraschool
activity. Several publications show that television favors sedentarism and reduces
the physical activity and the school work. This descriptive cross-sectional
study inquires about the television habits of the school population in the city
of Plasencia, Spain. The method of study was applied to 494 shcool children
aged 10-14 by using questionnaries directed to children, parents and professors
in order to get information about the television habits, physical exercise,
sleeping, reading and school performance.The results showed that school children
devote 6.5 hours a week to watch television, a time much higher than the recommended
with detriment to physical activity, sleeping and study, and that parents allow
their children to watch television alone without limiting the time or selecting
the program.
Key words: Television, children, physical activity, academic performance.
Recibido: 23 de diciembre de 2003. Aprobado: 9 de enero de 2004.
Dr. Francisco Javier Barbancho Cisneros. Centro Universitario de Plasencia.
Universidad de Extremadura. Avda. Virgen del Puerto 2. 10600 Plasencia (Cáceres),
España. Tel. + 34 927 427000. E-mail: fbarbancho@unex.es
1 Diplomado
en Enfermería y Especialista en Radiología.
2 Doctor en Medicina y Especialista
en Pediatría.
3 Diplomado en Enfermería.
4 Doctor en Medicina.