Hospital Clínicoquirúrgico Docente "Manuel Ascunce Domenech",
Camagüey
Dr. Oscar García-Roco Pérez,1 Dr. Miguel Arredondo López,2 Dr. Alfredo Correa Moreno3 y Dr. Alexis Siré Gómez4
Se realizó un estudio observacional analítico transversal de 120 pacientes atendidos en el Servicio de Cirugía Maxilofacial del Hospital Provincial Clinicoquirúrgico Docente" Manuel Ascunce Domenech" de Camagüey, por el sistema de cirugía mayor ambulatoria, en el período de enero 1998 a diciembre 1999, con el objetivo de evaluar sus resultados en intervenciones complejas. Predominó el sexo masculino con el 59,2 % y dicha cirugía se realizó con mayor frecuencia entre los 25 y 34 años de edad. Las intervenciones más frecuentes fueron la reducción de fracturas orbitocigomáticas y nasales, cirugía sinusal y rinoplasia correctora, y los procederes quirúrgico y anestésico fueron satisfactorios, con escasas complicaciones posoperatorias no inherentes a estos. El proceder proporcionó un alto grado de satisfacción al paciente. El ahorro a la institución fue de $ 61 757.04 MN, lo que demuestra lo necesario de incrementar esta modalidad en nuestra institución.
DeCS: PROCEDIMIENTOS QUIRURGICOS AMBULATORIOS/economía; CIRUGIA BUCAL/economía;
PROCEDIMIENTOS QUIRURGICOS ORALES/economía; TIEMPO DE INTERNACION/economía;
COSTOS DE LA ATENCION EN SALUD; RINOPLASTIA/economía; SENOS PARANASALES/cirugía;
FRACTURAS CIGOMATICAS/cirugía.
La cirugía ambulatoria es una de las tendencias más importantes
en la asistencia médica en los últimos 25 años del siglo
XX como método para disminuir las largas listas de espera quirúrgica
y el costo hospitalario por paciente, así como para mejorar la calidad
de vida de la población.1 Importancia
crítica en tal transición han tenido los grandes avances en las
técnicas quirúrgicas, cada vez menos cruentas, y en el terreno
de la Anestesiología, para brindar atención anestésica
adaptada a las necesidades quirúrgicas fuera del hospital.2
Esta modificación en la "forma" en que se practicaba la cirugía
pudo ocurrir solo cuando el pronóstico y los resultados posquirúrgicos
fueron similares, como mínimo, a los logrados dentro de los hospitales.1,2
Esta modalidad no es nueva, de hecho se reconoce como la forma más antigua
de la práctica quirúrgica,3 sólo
que ahora, ante la disyuntiva de los altos costos de la atención médica
y la prestación de este servicio a la población, se volvió
la vista a este método, para tratar de encontrar con él la solución
a la problemática económica de atención quirúrgica.4
Cuba, inmersa en importantes planes y metas de salud, no puede permanecer ajena
a este renovador paso que aúna la atención primaria y secundaria
con el objetivo de permitir una asistencia médica ininterrumpida al paciente
y disminuir los efectos emocionales en el seno familiar.
Nuestra especialidad, por las características de los pacientes y sus
enfermedades, ha encontrado en este proceder las bases necesarias para resolver
con agilidad un significativo número de problemas de salud, que por su
complejidad tenían una solución más prolongada anteriormente.
Es aplicable hasta alrededor del 75 % de los procedimientos de cabeza y cuello,
donde se incluyen los traumatismos faciales, técnicas de extirpación
y reconstrucción de tejidos, etc.3,5
El presente trabajo tiene como objetivo evaluar los resultados de esta modalidad
en intervenciones complejas de III y IV nivel de Vélez6
y demostrar sus ventajas a través de la experiencia del servicio, en
un intento por aportar datos que contribuyan a reforzar las bases científicas
de quienes aseguran que esta será la "cirugía del futuro".
Se realizó un estudio observacional analítico transversal en
el Servicio de Cirugía Maxilofacial del Hospital Provincial Clinicoquirúrgico
Docente "Manuel Ascunce Domenech" de Camagüey, durante el período
de enero 1998 a diciembre 1999. Se seleccionaron 120 pacientes según
criterios establecidos3,6 de voluntariedad,
estado físico I y II según ASA, medio social adecuado, posibilidad
de seguimiento médico estrecho e intervención incluida en los
niveles III y IV de Vélez, modificados por la especialidad según
programas y centros de cirugía mayor ambulatoria.2,10
(Cuba. Ministerio de Salud Pública. Programa Nacional de Cirugía
Ambulatoria. Ciudad de La Habana, MINSAP, 1988).
Los pacientes ingresaron el día del acto quirúrgico; una vez efectuado
este fueron trasladados a la unidad de observación hasta su egreso antes
de las 24 h; fueron seguidos por consulta externa en coordinación con
el médico de familia. Se determinaron las intervenciones ambulatorias,
métodos anestésicos, complicaciones posoperatorias, costos hospitalarios
y grado de satisfacción del paciente.
La información se recolectó en una encuesta con variables demográficas
y específicas. Se procesó en una microcomputadora IBM-compatible
mediante el paquete de programas estadísticos MICROSTAT, realizándose
estadística descriptiva e inferencial. Los resultados se reflejaron en
tablas para su análisis y discusión.
El grupo de edades donde más se empleó el sistema ambulatorio
fue el comprendido entre los 25 y 34 años, lo que representó el
47,5 % de los operados; al sexo masculino correspondió el 59,2 %.
La reducción de fracturas orbitocigomáticas fue la intervención
más frecuente, con el 24,2 % (tabla 1) seguida por la reducción
de fracturas nasales (20,0 %) y la antrostomía anterior y cierre de comunicación
bucosinusal (C B-S) con 15,8 %. En cuanto al tipo de anestesia utilizada, la
general endotraqueal (GET) fue la más frecuentemente empleada (60,0 %)
(tabla 2).
Tabla 1. Frecuencia de las intervenciones quirúrgicas realizadas por niveles
| Intervenciones quirúrgicas |
No.
|
%
|
| a) Nivel III | ||
| Reducción de fracturas orbitocigomáticas |
29
|
24,2
|
| Reducción de fracturas nasales |
24
|
20,0
|
| Antrostomía anterior y cierre de C B-S |
19
|
15,8
|
| Rinoplastia |
17
|
14,2
|
| Reducción de fractura mandibular |
7
|
5,8
|
| Submaxilectomía |
7
|
5,8
|
| Parotidectomía subtotal |
5
|
4,1
|
| Exéresis y plastia de carcinoma epidermoide labial |
5
|
4,1
|
| Reducción de fractura Lefort I |
3
|
2,4
|
| b) Nivel IV | ||
| Corrección de prognatismo mandibular |
2
|
1,6
|
| Corrección de prognatismo dentoalveolar maxilar |
2
|
1,6
|
| Total |
120
|
100,0
|
Tabla 2. Tipo de anestesia empleada
| Tipo de anestesia |
No.
|
%
|
| General endotraqueal | ||
| (GET) |
72
|
60,0
|
| Local y sedación | ||
| (L/S) |
29
|
24,2
|
| General endovenosa | ||
| (GEV) |
19
|
15,8
|
P = 1, 677 E-06.
Se presentaron 8 complicaciones en el tiempo analizado para el 6,4 %, y de ellas, la sepsis de la herida (2,4 %) y el hematoma (1,6 %) fueron las más frecuentes (tabla 3).
Tabla 3. Complicaciones posoperatorias presentadas
| Tipo de complicación |
No.
|
%
|
| Sepsis de la herida |
3
|
2,4
|
| Hematoma |
2
|
1,6
|
| Náuseas y vómitos no persistentes |
1
|
0,8
|
| Hemorragia |
1
|
0,8
|
| Dehiscencia de la herida |
1
|
0,8
|
| Total |
8
|
6,4
|
La tabla 4 refleja los resultados de la encuesta de satisfacción
practicada al alta definitiva, donde el 95 % de los pacientes vertió
una opinión favorable.
Tabla 4. Opinión sobre el método y el seguimiento
|
Bueno
|
Regular
|
Malo
|
||||
|
No.
|
%
|
No.
|
%
|
No.
|
%
|
|
| Opinión del método |
114
|
95,1
|
6
|
5,0
|
1
|
0,8
|
| Opinión del seguimiento |
113
|
94,2
|
5
|
4,1
|
1
|
0,8
|
P=4,179 E-63
Al analizar el ahorro económico (tabla 5) se determinó que el costo de las intervenciones fue de $ 87,65 para la reducción de fracturas orbitocigomáticas, $ 64,12 para la reducción de fracturas nasales, $ 115,30 para la antrostomía y cierre de C B-S, $ 143,83 para las rinoplastias, etc. Las diferencias entre ellas están en relación con el tipo de fármacos anestésicos utilizados y por ende, la técnica anestésica, tiempo quirúrgico, material quirúrgico gastable, exámenes clínicos y estadía hospitalaria posoperatoria. Se utilizó el indicador días/cama según estadía promedio por vía convencional para determinar los costos hospitalarios y compararlos con la vía ambulatoria. En el caso de las fracturas orbitocigomáticas con estadía promedio de 6,3 días fue de $ 585,25. En los 29 pacientes intervenidos ambulatoriamente se produjo un ahorro económico a la institución de $ 14 430,40. El procedimiento fue aplicado al resto de las entidades y se determinó un ahorro económico global de $ 61 757,04.
Tabla 5. Distribución del costo por intervención quirúrgica
| Intervención quirúrgica |
Costo promedio ($)
|
Ahorro
|
|
|
Amb.
|
Hosp.
|
||
| Reducción de fracturas orbitocigomáticas |
87,65
|
585,25
|
14 430,40
|
| Reducción de fracturas nasales |
64,12
|
557,23
|
11 834,54
|
| Antrostomía anterior y cierre de C B-S |
115,30
|
655,64
|
10 266,49
|
| Rinoplastia |
143,83
|
628,42
|
8 238,03
|
| Reducción de fracturas mandibulares |
98,92
|
749,50
|
4 554,06
|
| Submaxilectomía |
239,58
|
682,46
|
3 100,16
|
| Parotidectomía subtotal |
248,58
|
764,40
|
2 579,10
|
| Exéresis y plastia de C. epidermoide labial |
110,54
|
690,18
|
2 898,20
|
| Reducción de fracturas Lefort I |
119,80
|
724,71
|
1 814,73
|
| Corrección de prognatismo mandibular |
175,88
|
672,37
|
992,98
|
| Corrección de prognatismo dentoalveolar maxilar |
104,05
|
628,09
|
1 048,08
|
| Ahorro global |
61 757,04
|
||
Nuestros resultados en relación con sexo y décadas
más afectadas coinciden con otros autores,2,6,8,9
lo que está estrechamente relacionado con las entidades tratadas. Se
destaca en este aspecto que la edad no fue un factor excluyente como elemento
único, sino la combinación de factores personales de salud anterior,
tal como señala Davis.3
En la literatura médica revisada2,3,6-11
las intervenciones más frecuentemente realizadas coinciden con nuestro
estudio, se aprecia la incorporación de entidades de tratamiento más
complejo, según tendencias actuales, que abogan por el incremento de
la diversidad y complejidad de las intervenciones realizadas ambulatoriamente.
Se destaca la importancia de minimizar el tiempo quirúrgico y por inferencia
la morbilidad, controlando factores como: estandarización de la instrumentación
y secuencia quirúrgica, cuidadosa planificación preoperatoria,
mínima manipulación de los tejidos, hemostasia perfecta, etc.
Por la envergadura de las operaciones y el mayor tiempo quirúrgico fue
necesario la aplicación de la anestesia general endotraqueal (GET) en
un mayor número de pacientes. Para su éxito es importante la utilización
de fármacos con duración breve, una semivida de eliminación
rápida y baja incidencia de efectos secundarios como náuseas,
vómitos y somnolencia.13 La aparición
de nuevos fármacos como el Midazolan, Propofol, Sevoflurane, Mivacurium,
etc., hacen de esta la técnica de elección.12,13
Solo se presentaron complicaciones en 8 casos, para el 6,4 %, estos valores
que coinciden con los parámetros de la Organización Mundial de
la Salud (OMS), la cual plantea que el rango de complicaciones ha de encontrarse
entre el 2,5 y el 12 %; además, consideramos que este aspecto se vio
favorecido por el cuidado que se tuvo en cuanto a la asepsia, antisepsia, hemostasia
y técnicas quirúrgicas; en la literatura revisada2,3,6-11
los porcentajes de esta complicación son similares a los nuestros.
El porcentaje de aceptación de este método a escala mundial se
encuentra por encima del 89 % en la literatura médica revisada, independientemente
de la afección tratada;2,3,6 este hecho
se repite en todos los estudios, que incluyen grupos poblaciones de múltiples
países con variados grados de desarrollo socioeconómico y diferentes
culturas. En nuestro trabajo el 95 % lo consideró bueno acorde con los
aspectos encuestados.
En la mayor parte de los artículos revisados se aborda el tema económico
como un aspecto esencial relacionado con este tipo de atención. Davis3
señala que al evitarse la hospitalización se altera el factor
más importante del ahorro en los servicios médicos. La reducción
de los costos de la atención en el 50 % con respecto al ingreso hospitalario
ha sido la causa principal del aumento de los servicios de cirugía mayor
ambulatoria en el mundo.2-4,15 Todos los autores
revisados consideran esta como una de las ventajas fundamentales del método.16,17
Nuestros resultados, y los de los autores citados, muestran las ventajas económicas
que se derivan de su empleo sin detrimento de la calidad de la atención
brindada, a pesar de la complejidad de los procederes, lo cual debe ser uno
de los motivos más importantes para extender el método en nuestro
país.
Por todo lo anterior se concluye que la cirugía mayor ambulatoria es
un procedimiento seguro, eficaz y económico. Las reducciones de fracturas
del esqueleto facial, especialmente orbitocigomáticas y nasales, cirugía
sinusal y rinoplastias correctoras, tienen grandes opciones para ser realizadas
ambulatoriamente. La anestesia general endotraqueal fue la más utilizada,
sin hospitalización previa.
Predominaron los pacientes no complicados; cuando aparecieron, la sepsis de
la herida y el hematoma fueron las más frecuentes. El proceder proporciona
un alto grado de satisfacción al paciente y la cirugía mayor ambulatoria
reduce los gastos hospitalarios.
A crosswise, analytical and observational study was performed on 120 patients that underwent ambulatory major surgery in the maxillofacial surgery department of "Manuel Ascunce" Provincial Teaching Clinical and Surgical Hospital in Camaguey from January 1998 to December 1999. The objective was to evaluate the results of these complex interventions. Males prevailed (59,2%) and this type of surgery was mostly applied in the 25-34y age group. The most frequent interventions were the setting of orbito-zygomatic and nasal fractures, sinus surgery and corrective rhinoplasty. The surgical and anesthetic procedures were satisfactory with little post-operative complications no related to them. Ambulatory major surgery offered a high level of satisfaction to the patients. The institution saved 61 757.04 pesos, which showed that this modality should be more applied in our institution.
Subject headings: AMBULATORY SURGICAL PROCEDURES/economy; SURGERY, ORAL/economy; ORAL SURGICAL PROCEDURES/economy; LENGTH OF STAY/economy; HEALTH CARE COSTS, RHINOPLASTY/economy; PARANASAL SINUSES/surgery; ZYGOMATIC FRACTURES/surgery.
1 Especialista
de I Grado en Cirugía Maxilofacial.
2 Especialista de I Grado en Cirugía
Maxilofacial. Instructor de la Facultad de Estomatología del ISCM-C.
Jefe de Servicio.
3 Especialista de I Grado en Anestesiología
y Reanimación.
4 Especialista de II Grado en Cirugía
Maxilofacial. Instructor de la Facultad de Estomatología del ISCM-C.