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Rev Cubana Obstet Ginecol 1997;23(2-3):67-74
Artículo de Revisión
Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas
La amniocentesis como técnica de diagnóstico prenatal
Lic. Manuela de la C. Valdés Abreu,1 Ana Gloria Díaz
Martínez,2 Dr. Aníbal Dalmau Díaz3
y Dra. Inés Domínguez4
-
Especialista en Información Científico Técnica, Departamento
Servicios Especiales de Información.
-
Especialista en Bioquímica, Departamento Servicios Especiales de
Información.
-
Especialista de I Grado en Obstetricia y Ginecología y Profesor
Auxiliar de Ginecoobstetricia. Hospital Ginecoobstétrico "Clodomira
Acosta"
-
Residente en Obstetricia y Ginecología. Hospital Ginecoobstétrico
"Clodomira Acosta".
RESUMEN
Se ofrece una revisión teórica actualizada sobre la técnica
de amniocentesis utilizada, desde 1882, para el diagnóstico prenatal
de un sinnúmero de anomalías congénitas, a partir
de la información obtenida en las bases de datos MEDLINE, LILACS
y la de la Literatura Cubana de Medicina, de los años 1988 a 1994,
localizadas en los órganos de información del Sistema Nacional
de Información de Ciencias Médicas. Se dan a conocer los
procedimientos generales para aplicar estas técnicas, sus riesgos
y beneficios, así como las variantes de amniocentesis que existen
de acuerdo con la semana de gestación en que se realicen. Se informan
los 4 tipos de análisis de laboratorio que se le aplican a los distintos
componenetes del líquido amniótico. Se concluye que a pesar
de ser una técnica de gran complejidad y riesgo obstétrico
es de gran utilidad para el diagnóstico precoz de determinadas anomalías.
Descriptores DeCS: AMNIOCENTESIS/métodos; DIAGNOSTICO
PRENATAL/métodos; RIESGO; LIQUIDO AMNIOTICO/química; ANOMALIAS/diagnóstico.
La técnica de amniocentesis fue descrita en 1882 como posible
tratamiento de polihidramnios; posteriormente se utilizó en el diagnóstico
de iisoinmunización Rh. En el 1952 se practicó, por primera
vez, la amniocentesis, para determinar la relación entre el líquido
amniótico, los niveles de bilirrubina, y la severidad de la anemia
fetal en la enfermedad hemolítica Rh. En 1956 se demostró
la posibilidad de identificar el sexo en fase prenatal en las células
del líquido amniótico por la identificación de la
cromatina X. En 1965 se seña-ló la utilidad del líquido
amniótico para errores innatos del metabolismo. Después de
este año, gracias a la creación y perfeccionamiento de la
amniocentesis se logró hacer el diagnóstico prenatal en el
primer trimestre del embarazo.1-3
En 1967 se informó el primer diagnóstico intrauterino
de una anomalía cromosómica y, finalmente, a partir de la
práctica de la amniocentesis transabdominal se diagnosticó
el síndrome de Down, la galactosemia y la mucopolisacaridosis. Desde
entonces se sigue utilizando esta técnica para el diagnóstico
prenatal de algunas enfermedades, incluidas las géneticas.1,2,4-7
Esta técnica facilita el estudio de algunas enfermedades hereditarias
al nivel de DNA, mediante técnicas de genética molecular
o bioquímica genética, lo que implica que la tecnología
que se va a utilizar sea aún más compleja y laboriosa. Es
conveniente aclarar que un número creciente de cuadros graves que
no se detectan por medio de técnicas enzimáticas se conocen
gracias a un conjunto de tecnologías de DNA recombinante.7-13
Este trabajo pretende ofrecer una revisión teórica actualizada
sobre la técnica de amniocentesis, así como abordar tanto
los procedimientos generales para aplicarla como los riesgos y beneficios
de su utilización.
Es conveniente aclarar, que la tendencia actual al nivel mundial es
la de sustituir estas técnicas invasivas por las no invasivas, como
el ultrasonido, que es una técnica que apoya la amniocentesis al
ofrecer información sobre la estructura o la función del
feto, útero o placenta.12 Esta revisión va dirigida
no sólo al personal médico especializado en este tema, sino,
también a otros especialistas interesados en estas técnicas
de diagnóstico prenatal.
DESARROLLO
AMNIOCENTESIS
Consiste en la punción de la cavidad amniótica con fines
diagnóstico o terapéuticos. Esta última se utiliza
para la evacuación de hidramnios agudos y la transfusión
fetal intraútero en pacientes con sensibilización al factor
Rh.14
Las indicaciones de esta técnica con fines diagnóstico
deben realizarse después de un estudio preliminar que detecte previamente
alguna alteración no visualizada por ultrasonido, por ejemplo, la
alfafetoproteína alta o baja, que es un indicador masivo que permite
seleccionar el grupo a quienes se les va a aplicar un ultrasonido más
específico y selectivo. En este sentido, el falso positivo de la
alfafetoproteína es muy elevado debido a embarazo gemelar, amenaza
de aborto, madres Rh negativas sensibilizadas y otros, y la amniocentesis
se aplicaría, en estos casos, para determinar el cariotipo fetal.2,15,16
La aplicación de la amniocentesis implica riesgos, por eso el
médico debe explicar a la pareja los riesgos potenciales posibles
y las ventajas, de forma que se pueda hacer una valoración de los
beneficios sobre las desventajas que el procedimiento lleva implícito.14,17
Estos riesgos maternos incluyen: metrorragias, infección microbiana,
punción de la víscera abdominal, hemorragia feto-materna
e isoinmunización. Los riesgos fetales implican pérdidas
fetales o abortos, lesión fetal por punción, que se derivan
de la pérdida de líquido amniótico, complicaciones
del parto, complicaciones neonatales y tardías.18,19
Según la literatura, se han detectado o producido abortos posteriores
a la aplicación de la técnica y a su vez daños fetales,
ya que del 1 al 3 % de los casos el feto debe ser tocado por la aguja,
asimismo han aparecido casos de gangrena del vaso por lesión vascular,
fístula ileo-cutánea, exanguinación por punción
del cordón y otros. En la actualidad, gracias al concurso de la
ecocardiografía, este procedimiento es muy seguro y prácticamente
inocuo. Terzic MM et al sugieren que si se realiza la técnica
correctamente, llega a ser exitosa y disminuyen los riesgos.19-21
La amniocentesis se lleva a la práctica, en una misma embarazada,
a modo de confirmar sobre algún diagnóstico dudoso, sobre
todo cuando el resultado del cultivo celular de otras técnicas de
diagnóstico como la biopsia de vellosidades coriónicas indiquen
mosaicismo. Cabe señalar que en la amniocentesis el riesgo de mosaicismo
disminuye, ya que apenas se arrastran células maternas. En la actualidad,
de acuerdo con la literatura revisada, la amniocentesis no puede ser asumida
con la misma seguridad y exactitud que otras técnicas.13,18,22,23
PROCEDIMIENTOS GENERALES PARA LA APLICACIÓN DE LA AMNIOCENTESIS
Esta técnica se realiza en régimen ambulatorio, y durante
todo el período de gestación. De acuerdo con la semana de
gestación en que se realicen existen 3 tipos de amniocentesis, las
2 primeras son las de mayor utilidad en el diagnóstico prenatal.24
AMNIOCENTESIS PRECOZ
Se realiza antes de la semana 20 y su finalidad suele ser un diagnóstico
de enfermedades cromosómicas o hereditarias.3,10,25,26
Las indicaciones de las amniocentesis precoz, Nadler las agrupa
en 5 puntos:19
-
Edad materna superior a los 37 años.
-
Progenitor con translocaciones cromo-sómicas.
-
Hijo anterior con anormalidades cromosómicas.
-
Familias con enfermedades recesivas autosómicas ligadas al sexo,
cuyo diagnóstico sea posible a partir del líquido amniótico.
-
Hijo anterior con defecto del tubo neural.
AMNIOCENTESIS INTERMEDIA
Entre las semanas 20 a 35, justificada, sobre todo, por un problema de
inmunización Rh.3,16
AMNIOCENTESIS TARDÍA
Después de la semana 35, suele tener por objeto la evaluación
de la madurez de la gestación y del posible sufrimiento fetal.
Una vez definida la indicación de la amniocentesis, previamente
a la punción se aplica una exploración ultrasónica
simultánea para diagnosticar o conocer:3
-
Gestaciones múltiples.
-
Viabilidad fetal.
-
Edad gestacional.
-
Localización de la placenta, así como del polo cefálico
fetal.
-
Malformaciones fetales, así como la existencia de una mola o enfermedad
genética.
Posteriormente, se comprueban los datos obtenidos y se procede a realizar
una punción a través de la pared abdominal materna (amniocentesis
transabdominal) para obtener el líquido amniótico apto para
ser analizado. En este sentido se han encontrado los mejores resultados
alrededor de las 14 a las 16 semanas, ya que antes de esa fecha la punción
es difícil y existen pocas células fetales descamadas en
el líquido amniótico con un riesgo menor de 0,5 % de pérdida
gestacional.10,25
Anthony JD y Lynn GM recomiendan que no se realice la amniocentesis
antes de la semana 16, ya que en este tiempo gestacional no es palpable
el fondo del útero, la técnica transvaginal permite obtener
líquido amniótico desde la semana 10 de gestación,
pero se aúnan un elevado índice de complicaciones.3,37
Después de esa fecha la técnica resulta cada vez más
fácil, pero dado el tiempo que se precisa para conseguir el cultivo
celular, hasta 3 semanas, resulta de poca utilidad práctica.3,37
En general, en la literatura se establece una correlación entre
el volumen del líquido amniótico, la edad del feto, y las
mediciones morfométricas; se explica que en las primeras 15 semanas,
el líquido amniótico representa el 66 %, como promedio, del
producto de la concepción. Nelson y Emery demostraron que
el mayor porcentaje de células viables se obtiene durante las semanas
13 a la 16 del embarazo, por lo que sugieren que sea el plazo óptimo
para extraerlo. La cantidad de líquido amniótico existente
hacia la semana 16 de amenorrea es de 180 mL aproximadamente, de ellos
son necesarios solamente 2 mL para el cultivo de células fetales
pero existen especialistas que extraen 10 mL tras desechar el primero,
para evitar arrastrar células maternas; otros autores recomiendan
20 mL.3,4,6
La punción se realiza en condiciones asépticas, con agujas
desechables, la esterilización de la epidermis y la vejiga urinaria
vacía de ser posible, las agujas deben tener un calibre de 18-22
cm y de 15-20 cm (3" a 5"). Cuando la amniocentesis es precoz, el fondo
del útero no alcanza la misma altura que el útero de 16 a
18 semanas, lo que incrementa el peligro de que un asa intestinal obstruya
el trayecto de la aguja. En caso de ocurrir esta complicación, habrá
que planificar una nueva amniocentesis. Todo este procedimiento se realiza
bajo vigilancia continua por ultraso-nido.4,6,12,26,27
La presencia ininterrumpida del celoma extraembrionario o la fusión
incompleta del corión y amnios puede impedir la penetración
del saco amniótico y esta complicación, que ha sido llamada
"efecto de tienda", puede disminuir si se introduce directamente la aguja
una vez que se ha atravesado el miometrio. Si se desechan los primeros
0,5 a 1,0 mL de líquido disminuye el riesgo de contaminación
por células maternas: también se pueden usar los 2 mL iniciales
para medir alfafetoproteína, el volumen a extraer no debe exceder
1 mL por semana de gestación. No debe intentarse más de 2
inserciones de aguja en cada sesión y en caso de fallar la técnica,
se deben esperar 7 días para un segundo intento.(12,27)
Antes de realizar esta técnica deben conocerse el tipo sanguíneo
y el estado Rh de la mujer, en caso necesario se le administra globulina
anti-Rh.1,3
Entre las 15 y 20 semanas de gestación se pueden extraer con
seguridad hasta 36 mL de líquido amniótico, el 5 % del volumen
total; se utiliza anestésico local al comenzar la punción.
Al alcanzar la profundidad requerida, se retira al fiador y debe fluir
algo de líquido con una jeringa, si no es satisfactorio, se coloca
de nuevo el fiador y se observa si el conjunto se desplaza con los movimientos
fetales y de ser posible se observará por ecografía la profundidad
a que se encuentra la punta de la aguja. Se recoge el líquido y
se fracciona la extracción en 2 jeringas y 2 tubos de vidrio estériles
para disminuir el riesgo de contaminación, y se envía al
laboratorio. Después de extraer la aguja, se debe comprobar la viabilidad
fetal y se sugiere a la paciente acudir rápidamente a la consulta
en caso de sufrir metrorragias, contracciones uterinas intensivas o fiebres.
El riesgo de pérdida fetal es menor del 1 %.1,4,27-29
ANÁLISIS DE LABORATORIO DEL LÍQUIDO AMNIÓTICO
Los análisis que se realizan de los diversos componentes del líquido
amniótico, producto de la punción separados mediante centrifugación,
son 4:
BIOQUÍMICA DEL LÍQUIDO AMNIÓTICO
Permite el diagnóstico de algunos trastornos endocrinos fetales,
como el síndrome adrenogenital, ésto posibilita la detección
de los defectos del tubo neural, ya que la mayor parte de sus anomalías
especialmente los defectos abiertos se acompañan de una elevación
muy significativa de los niveles de alfa-fetoproteína en el líquido
amniótico o de acetilcolinesterasa. También se ha encontrado
la presencia de determinadas concentraciones de zinc relacionadas con el
defecto del tubo neural durante el segundo trimestre. En los casos que
existe el defecto del tubo neural las concentraciones de zinc son mayores,
estadísticamente, que las del grupo control. Magam, EF et al.
encontraron que existe relación entre el volumen de líquido
amniótico presente y la maduración del pulmón fetal.30,31
CITOLOGÍA DEL LÍQUIDO AMNIÓTICO
Se aplica principalmente para determinar, de forma prenatal, el sexo (prueba
de Barr) y es de mucha importancia en el curso de enfermedades ligadas
con el sexo.7,11
CULTIVO CELULAR
Las células amnióticas crecen en cultivo y ésto puede
ser utilizado para el estudio citogenético, lo que hace posible
diagnosticar mediante la práctica de un cariotipo cualquier alteración
que presente el feto al nivel cromosomial, así resulta fácil
el diagnóstico de trisomías, entre las que se destacan la
21 (síndrome de Down o mongolismo), la única limitación
de este procedimiento es que el cultivo requiere unas 3 semanas; se reporta
un 1 % de fracasos (crecimiento escaso, contaminación, etcétera).32,33
BIOQUÍMICA DE LAS CÉLULAS CULTIVADAS
Por medio del examen de la actividad enzimática de las células
cultivadas del líquido amniótico es posible el diagnóstico
prenatal de los denominados "errores innatos del metabolismo", teóricamente
diagnosticables por este procedimiento dada su rareza y dificultades, como
son: lentitud de los cultivos previos a las determinaciones no químicas,
etc. En esta técnica es posible hacer un diagnóstico del
bienestar fetal y la determinación de la madurez pulmonar del feto.1,5,27,30,34
Podemos concluir diciendo que la técnica de amniocentesis se
realiza en régimen ambulatorio y durante todo el período
de gestación, aunque algunos especialistas recomiendan que no se
realice antes de la semana 16, pues en ese tiempo no es palpable el fondo
del útero y el riesgo es mucho mayor.
A pesar de ser una técnica que implica alto costo, riesgo obstétrico
y gran complejidad, es de enorme utilidad en muchos casos en que no se
logra un diagnóstico claro de determinadas anomalías, pues
permite hacer un diagnóstico que ayude a la madre a decidir sobre
su futura descendencia.
SUMMARY
An update theorical review is made on the thecnique of amniocentesis used
from 1882 for the prenatal diagnosis of a great deal of congenital anomalies
taking into account the information obtained from the databases MEDLINE,
LILACS, and the Cuban Literature of Medicine from 1988 to 1994, found in
the information services of the National System for Information on Medical
Sciences. The general procedures for the application of this technique,
the risks involved and benefits, are reported, as well as the different
variants of amniocentesis available according to the gestation week in
which it is performed. The four types of laboratory analysis which are
applied to the different components of the amniotic fluid are also reported.
It is concluded that despite being a very complex technique having an obstetric
risk, it is very useful for the early diagnosis of certain anomalies.
Subject headings: AMNIOCENTESIS/methods; PRENATAL DIAGNOSIS/methods;
RISK; AMNIOTIC FLUID/chemistry; ABNORMALITIES/diagnosis.
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