CURIOSIDADES

 

Curioso origen y significado de la palabra embarazada

 

 

MSc. Dr. Miguel Lugones Botell, MSc. Dra. Marieta Ramírez Bermúdez

Policlínico Universitario “26 de Julio”. Playa. La Habana, Cuba.

 

 


 

 

INTRODUCCIÓN

La etimología contribuye a la precisión del conocimiento de muchas palabras en el uso del lenguaje. En su detalle, al señalarse la procedencia de una palabra se explica las causas de su creación, significado original y tradición, para fundamentar su uso actual en la lengua que la usa; inclusive en aparentes diferentes acepciones, y comparar su etimología con la de otras parecidas o iguales de diferentes idiomas contemporáneos. Todo con un horizonte histórico cultural más amplio que el que se muestra en forma escueta en la generalidad de los diccionarios. Las explicaciones más precisas se encuentran en los diccionarios etimológicos.1

En concreto, la etimología analiza cómo una palabra, se incorpora a un idioma, cuál es su fuente y cómo varían sus formas y significados con el paso del tiempo. La lingüística comparativa permite reconstruir la historia de aquellas lenguas antiguas que no dejaron registros directos, como textos escritos, por ejemplo. La etimología, en estos casos, se basa en los conocimientos aportados por la lingüística comparativa para inferir cuestiones relacionadas al vocabulario.1

La etimología nos puede decir mucho acerca de cómo conciben las culturas una realidad. Al estudiar la etimología, es posible aumentar la comprensión sobre el significado preciso de las palabras, ampliar el vocabulario y perfeccionar la ortografía. Es importante tener en cuenta que las lenguas viven una inevitable evolución, lo que desemboca en que las palabras sufran modificaciones y se adapten a cada momento histórico en el que son utilizadas; cabe señalar que estos cambios no siempre son positivos o constructivos. El significado que tenía una palabra hace un siglo, puede ser muy diferente del que posee actualmente, y lo mismo puede ocurrir en el futuro, hasta que el término, por determinadas razones, deje de ser considerado vigente o necesario para la comunicación.1

Los estudios etimológicos señalan que el castellano es una lengua romance (una serie de idiomas indoeuropeos que derivan del latín vulgar) y que sus impulsores fueron los romanos alrededor del año 200 a.C. Las palabras del castellano, de todas maneras, tienen diversas fuentes; contamos con términos que provienen del árabe (“ojalá”), catalán (“paella”), griego ( “atletismo”), francés (“pantalón”), inglés (“líder”), entre otras tantas lenguas. Se trata de términos que fueron adaptados por el idioma castellano hasta hacerlos propios.1

La etimología de las palabras esconde historias y secretos que ayudan a estrechar los lazos que existen, o deberían existir, entre la persona y la lengua. Muchas veces, en sus árboles genealógicos existen sorpresas muy reveladoras, al menos para personas que nunca se hayan acercado a un idioma a este nivel tan íntimo; por ejemplo, descubrir que numerosos términos del inglés provienen del latín, resulta curioso al principio, sobre todo, pensando las diferencias de ortografía, fonética y entonación que a simple vista separan a esta lengua del español o el italiano.1

Con respecto a los beneficios que el estudio de la etimología puede brindar a una persona, independiente, del mero placer de adquirir un conocimiento profundo de una lengua, sea la propia o una extranjera, existe un impacto imborrable e incomparable al conocer el pasado, el origen de un término, las historias que ha vivido y las numerosas tierras que ha visitado hasta llegar al vocabulario en la actualidad. Esto repercute en la responsabilidad como usuarios de las palabras; una vez adquirida esta información, ya no podemos tratar al lenguaje como una combinación aleatoria de letras y sonidos, sino que se debe respetar como un legado invaluable que la humanidad ha esculpido durante siglos.

De alguna forma, así como revisar el árbol genealógico de las personas, resulta fascinante para muchos, existe una sensación similar al buscar el trasfondo de las palabras, una sed de desvelar sus pasados y de entender por qué tienen esa morfología, esos sonidos, para entender que no le han sido asignados injustos.1


Diferentes significados

Muchas palabras tienen un origen real, curioso, tanto por su etimología como por su significado. Así ocurre con la palabra embarazo, (Fig. ) sobre la cual existen las siguientes referencias:2-6

- Periodo comprendido entre la fecundación del óvulo y el parto, durante el cual tiene lugar el desarrollo embrionario.
- Estado en que se encuentra la mujer embarazada.
- Sensación de incomodidad o vergüenza que experimenta una persona en una situación determinada: cuando tiene que hablar en público, siente un gran embarazo.
- Fisiología estado de la mujer en gestación.
- Psicología tiempo que dura este estado.
- Impedimento, dificultad, obstáculo.
- Encogimiento, falta de soltura en los modales o en la acción.
- Período del desarrollo de un animal vivíparo en el útero materno, desde la fecundación del óvulo hasta el momento del parto.
- Sustantivo masculino.
- Preñez, preñado, gravidez.
- Encogimiento, timidez, turbación, empacho.

Esta palabra también aparece en las siguientes entradas: aborto, anticoncepción, anticonceptivo, cloasma, concepción, contracepción, dicigótico, eclampsia, estría, gestación, gestosis, hiperémesis, leucocitosis, mola, multigesta, preeclampsia, puerperio, rubeola.

Se denomina embarazo, al período que transcurre entre la implantación en el útero del óvulo fecundado y el momento del parto. Comprende todos los procesos fisiológicos de crecimiento y desarrollo del feto en el interior del útero materno, así como los significativos cambios fisiológicos, metabólicos e incluso morfológicos, que se producen en la mujer encaminados a proteger, nutrir y permitir el desarrollo del feto, como la interrupción de los ciclos menstruales, o el aumento del tamaño de las mamas para preparar la lactancia.


Palabras relacionadas con el embarazo7

“Estoy preñada” . Es una frase que toda mujer ha dicho alguna vez a alguien, cuando ha estado embarazada, pero ¿sabes lo que realmente significa y de dónde viene esa palabra tan común?

Pues la palabra preñada proviene nada más y nada menos que del latín. En concreto del vocablo latino praegnas que significa ‘encinta’, ‘embarazada’, ‘que está a punto de brotar’ o ‘lleno’.

El momento en el cual una mujer se entera que está embarazada puede significar alegría o tristeza, depende del contexto en el que se produce ese acontecimiento tan personal. Sin embargo, la palabra en sí tiene un origen y significado muy claro, parte de cómo se escribe en un idioma u otro.


Estar embarazada, estar encinta y su valor mágico8

En latín, para nombrar a una mujer embarazada se solían usar palabras en función del momento de la gestación:7

- gravida est, quae jam gravatur conceptu.
- praegnans velut occupata in generando, quod conceperit.
- inciens propinqua partui, quod incitatus sit fetus ejus.

Grávida es la mujer ya pesada por la preñez, praegnans es la que está embarazada, inciens la que está próxima al parto.

El término praegnans que es el más frecuente en latín, hoy es considerado vulgar, y más apropiado para hablar de las hembras de los animales.8 Se prefiere usar las palabras embarazada y encinta, que aluden ambas a los impedimentos que soporta la mujer embarazada, como si estuviese atada o ceñida y que como se ve, tienen un sentido mágico y religioso.

Embarazada, procede de un sustrato lingüístico prerromano. Aparece en el leonés y en el portugués embaraçar, que deriva de baraça que significa lazo, cordel, cordón.8

Encinta, al buscar el origen de esta palabra hay varios planteamientos: 8

- El del Diccionario de la Real Academia: (Del lat. incincta, desceñida): Dicho de una mujer: preñada.
- Sigue a San Isidoro quien nos dice en Etimologias X:8
- Incincta, id est sine cinctu; quia praecingi fortiter uterus non permittit.
- El de J. Corominas que en Breve diccionario etimológico de la lengua castellana 3ª edición, pág. 231 plantea otra posibilidad: 8
- ENCINTA, h. 1330. Del lat. tardío INCINCTA íd., S. VII, de origen incierto. Probablemente se trata de una evolución del lat. INCIENS, -TIS., pronunciado INCENTA en el habla popular, que el latín vulgar modificó luego, leve, como si fuese derivado de CINGERE, "ceñir", interpretándolo unos como si significara "no ceñida, desceñida" (como suele ir la mujer grávida), y otros como si fuese derivado de INCINGERE "ceñir o rodear (algo)", aludió a las cintas y fajas benditas que solían ponerse la futuras madres. 8

En este último sentido también, Covarrubias en Tesoro de la lengua castellana (1565) dice: 8

- Estar encinta, es estar preñada, porque “tiene ceñida la criatura”.

Podemos ver el uso del verbo incingere en este verso de Ovidio Fasti III:

- illa, levi mitra canos incincta capillos, esta, cuyos canosos cabellos estaban ceñidos con un ligero bonete. 8

Francisco García Jurado propone que la forma incincta (esp. encinta) debe relacionarse con el participio pasivo de incingo, y por lo tanto considerar el prefijo in- como intensivo, frente al valor privativo que le confiere San Isidoro. 8

Este valor intensivo, en opinión de A. Pariente (1973), unido al carácter de impedimento que algunas prendas romanas presentan, propició el sentido figurado de «impedida de movimiento» para designar a la mujer embarazada. 8

Se sabe que en la antigüedad las mujeres embarazadas llevaban bandas de tela para sujetar el vientre pesado de los últimos meses de gestación.8

Sorano I , recomienda que a partir del octavo mes se sujete el vientre con un vendaje que pase por la espalda y los hombros, y que este se afloje al final del noveno mes para que el peso acelere el nacimiento. 8 Además, de esta venda, las mujeres sujetan su pecho con otra que al igual que la anterior. Sorano recomienda se quite en el momento del parto para facilitar la respiración, y cumplir con la tradición que recomendaba que no hubiera ninguna atadura física, soltándose la mujer incluso el cabello.8

No se trata de una recomendación médica, sino religiosa y mágica, así lo vemos en varios hechos:

- En este consejo de Ovidio Fasti III: 8
- Si alguna se encuentra encinta, que levante sus plegarias después de soltarse el cabello, para que Juno Lucina le suelte también dulcemente el fruto de sus entrañas.
- En uno de los epítetos de las diosas protectoras del parto y nacimiento era Lisizona o Solvizona, la que desata el cinturón (Teócrito, Encomio a Ptolomeo, XVII 60-1: Allí la hija de Antígona, aquejada de dolores, invocó a Ilitía, la que desata el cinturón.8
- En el hecho de que después del parto las mujeres entregaban a la diosa su cinturón, Anthologia Palatina VI 8
- Después del parto, Ambrosia, que ha escapado de los amargos dolores, deposita a sus gloriosos pies Ilitía, las cintas de su pelo, y el velo en el que, después de diez meses de embarazo dio a luz a gemelos.8
- Sandalias, una rica banda, un bucle perfumado de pelo, un cinturón, la tela ligera de un vestido interior, bellas tiras para sujetar el pecho es lo que Ambrosia después del parto, y escapado a los peligros del embarazo, ofrece en su templo a Diana, su benefactora.
- Este hermoso cinturón con flecos y esta túnica, Atthis las ha colocado sobre las puertas de su templo, oh diosa de las doncellas, hija de Latona, ya que en un peligroso parto, tú has traído sano y salvo a la vida a su niño.
- Este cinturón, esta túnica de flores, esta banda que sujetaba estrechamente su pecho, Timaessa te los consagro, hija de Latona, agradecida por haber escapado después de diez meses de embarazo a los dolores de un laborioso parto.

La costumbre de la faja de la embarazada y sus connotaciones simbólicas y mágicas se mantuvo, así durante la Edad Media. Las mujeres embarazadas se ceñían con cintas y fajas bendecidas por la divinidad para proteger el feto y asegurar un buen parto. Prueba de ello, son la gran devoción que surgió en torno a las cintas bendecidas de la Virgen entre las que destaca Nuestra Señora de la Cinta de Tortosa (Tarragona) que se venera en España, desde finales del siglo XII. Copio un texto de Beltrán Rius de 1784, sacado de este interesante artículo sobre cintas, medidas y estadales.8

También aparecen los Milagros hechos por la intercesión de la Virgen de la Cinta: “esencial cuando la Muger preñada pide el socorro de la Virgen, cuando padece un parto molesto: luego acude esta piadosa Madre, y como Lucina Divina desata el parto difficoltoso, y el peso, que empuja al entumecido vientre ya maduro. Y por eso ha viendo también experimentado muchas veces esto las Reynas de España, y las Princesas Reales, cuando se hallan embarazadas con feto Augusto, mandan que se les lleven esta Sagrada Cinta, para que con su patrocinio logren dar a luz una feliz Prole, y tengan favorables partos; y queriéndolo Dios, aunque hayan de parir dos Gemelos. Esto place á todos, esto quiere el Rey, y el Príncipe de Asturias, para que puedan damos muchos Hijos y Nietos, y no deseen [sic por dejen] sin Legitimo Sucesor á sus reynos, y puedan evitarse con esto muchas horribles Guerras en el Orbe, como tantas veces una larga experiencia miserable, lo ha manifestado”.8

Si bien con el paso de los siglos se ha perdido el significado originario, en la base de la palabra se puede rastrear una denotación. No se trata del significado personal subjetivo que el embarazo puede tener en cada caso particular, sino de algo más general, cultural, que puede que le diera nombre a esa realidad.8

Lo que sucede es que esas realidades sí pueden haber sufrido cambios con el paso del tiempo, a veces incluso, los orígenes no están nada claros, por lo que podemos hacer hipótesis curiosas.8


Embarazada, preñada, encinta8-10

En castellano según Joan Coromines, la etimología de la palabra “embarazo” y “embarazada” proviene de “embarazar” que significa ‘impedir, estorbar’ . A su vez, esta palabra se documenta primero en leonés o portugués “embaraçar”, derivado de ‘lazo, cordel, cordón’. ¿Tendrá que ver más con el cordón umbilical que con el sentido de “impedida”?

Por otro lado, según el mismo diccionario etimológico “preñada” proviene del latín “praegnas” con el significado de ‘encinta’, ‘embarazada’, ‘que está a punto de brotar’ o ‘lleno’.

De origen incierto es la palabra “encinta”. Aunque se sabe que proviene del latín tardío “incincta”, este a su vez de “inciens” (‘ceñido’). El habla popular asoció este término a un derivado de “cignere” (‘ceñir’, interpretándolo como si significara “no ceñida”) o como derivado de “incingere” (‘rodear algo, como las fajas y cintas que solían ponerse las mujeres embarazadas).

Con la misma raíz que “embarazada” tenemos palabras como “embarazoso”, que se relacionaría por ejemplo con la palabra inglesa “embarrassed”, vergonzoso. ¿Tanta vergüenza daba estar embarazada? No me extraña que siga siendo un tema tabú.


Lenguas eslavas: el embarazo como carga9-11

Las palabras para designar la idea de embarazada en las lenguas eslavas comparten la misma raíz etimológica de ‘carga’ . Así lo vemos en el caso del ruso, donde la palabra más común, usada para designar “embarazada” es “beremenaya”.

Esta palabra significa “embarazada” en un sentido figurado: el significado literal de esta palabra es muy distinto, asociado a un significado casi religioso de ‘carga’ o ‘castigo’. Lo cual recuerda a la maldición bíblica de “parirás con dolor”.

Pero, ¿es una carga para la mujer el embarazo? Bueno, diría que en ocasiones para algunas mujeres podría serlo. Y, literal, cargar con unos cuantos kilos más sí lo hacemos.

Lo que está claro, es que la raíz original de la palabra se aleja mucho del significado actual que se le da a la palabra, y que tendrá unas connotaciones diferentes según las mujeres.


Entre la vida y la muerte
9-11

En la República africana de Malaui encontramos otro curioso origen. El embarazo, visto como algo que puede dar la vida, pero también traer la muerte. La palabra tiene la connotación de ‘enfermedad’. En chichewa, el idioma de Malaui, existen tres palabras que designan “embarazo”: “pakati”, “matenda” y “wodwala”. Pues bien, las tres llevan implícita la idea de enfermedad. El significado literal de “paraki” es “entre la vida y la muerte”. Por su parte, “wodwala” se refiere a alguien que está enfermo.

Por desgracia, en este país y en otros del mundo en desarrollo, el embarazo tiene bastantes más posibilidades de acabar mal que en otros lugares.

Pero aunque se sientan tentados de dar esa explicación para la raíz de la palabra, lo cierto es que en sus orígenes tan peligrosos, era dar a luz en África como en cualquier lugar de Europa.


Embarazo y felicidad en china9-11

Por fin, un significado menos deprimente (algunos dirán menos real). En China, una de las palabras en mandarín que designan a la embarazada es “youxi” y significa “tener felicidad” . La palabra está compuesta por dos caracteres chinos: ‘you’ (que significa ‘tener’) y ‘xi’ (que significa ‘felicidad’).

Resulta poético que al unir ambos caracteres obtengamos la palabra ‘embarazo’. Aquí sí, se habla de dulce espera o de “estado de buena esperanza” que se diría.


Pregnant9-11

La palabra “pregnant” que significa embarazada en inglés, también puede referir, por ejemplo, a algo que está cargado de significado o emoción. Proviene de una palabra en latín que significa ‘antes de nacer’. Con el tiempo, “pregnant” ha adquirido otros significados.

El azar de la evolución de las palabras puede haber hecho que esta palabra inglesa se “cruzara” con otra de origen francés y que suena parecida a “pregnant” para expandir su significado.


Estómago grande9-11

Aquí un origen realista y poco subjetivo de la palabra “embarazada”. En este caso en la lengua de la tribu amazónica pirahã, donde “koohiaaga” es la palabra adecuada a embarazada y significa “estómago”.

Cuando los habitantes de esta comunidad se refieren a una mujer con “su estómago grande”, quieren decir que se encuentra en estado. De todas formas, se piensa que muchas palabras que se usa hoy, se alejan de sus significados literales. Y cada persona añade los significados subjetivos a los términos, así que tanto en España, como En China, o en Malaui, una mujer puede considerar el embarazo más o menos carga, más o menos enfermedad, más o menos feliz.

En cualquier caso, el origen de la palabra “embarazada” o “embarazo” en las distintas lenguas es muy curioso. Aunque tengamos en cuenta que también, muchas etimologías son hipotéticas, ya que el paso de los siglos puede difuminar los orígenes lingüísticos.


Frase coloquial
12

La frase coloquial “casarse de penalti” significa “casarse por haber quedado embarazada la mujer”.12

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. Definición de etimología. Qué es, significado y concepto. [citado 4 Oct 2014]. Disponible en: http://definicionde/etimologia/

2. The free dictionary. Embarazo. [citado 4 Oct 2014]. Disponible en: http://es.thefreedictionary.com/embarazo

3. EcuRed. Enciclopedia cubana. Embarazo. [citado 4 Oct 2014]. Disponible en: http://www.ecured.cu/index.php/Embarazo

4. Curiosidario. Curiosidades de la lengua española. Palabras de origen curioso. [citado 4 Oct 2014]. Disponible en: http://www.curiosidario.es/

5. Universidad de Salamanca. Embarazo. [citado 4 Oct 2014]. Disponible en: http://dicciomed.eusal.es/palabra/embarazo

6. Todo sobre tu embarazo. El origen de la palabra preñada. [citado 4 Oct 2014]. Disponible en: http://todosobretuembarazo.wordpress.com/2014/08/29/el-origen-de-la-palabra-prenada/

7. Wn.com. Cómo varía la palabra embarazada de un idioma a otro. [citado 4 Oct 2014]. Disponible en: http://article.wn.com/view/2014/04/15/Como_varia_el_significado_de_la_palabra_embarazada_de_un_idi/

8. Hostus hesperidum. Estar embarazada, estar encinta y su valor mágico. [citado 26 Abr 2014]. Disponible en: http://hortushesperidum.blogspot.com/2011/02/estar-embarazada-estar-encinta-y-su.html

9. Gran vía. El curioso origen de la palabra embarazada en varias lenguas. [citado 26 Abr 2014]. Disponible en: http://escuelainfantilgranvia.es/blog/2014/04/19/el-curioso-origen-de-la-palabra-embarazada-en-varias-lenguas/

10. BBC Mundo. Cómo varía el significado de la palabra "embarazada" de un idioma a otro. [citado 26 Abr 2014]. Disponible en: http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2014/04/140414_curiosidades_palabra_embarazada_significados_msd.shtml

11. El curioso origen de la palabra embarazada en varias lenguas. [citado 21 Abr 2014]. Disponible en: http://www.bebesymas.com/otros/el-curioso-origen-de-la-palabra-embarazada-en-varias-lenguas

12. García MML: El español nuestro. Periódico Granma; 24 sep 2014. p. 2.

 

 

Recibido: 5 de octubre de 2014.
Aprobado: 19 de noviembre de 2014.

 

 

Miguel Lugones Botell . Policlínico Universitario “26 de Julio”. Playa. La Habana, Cuba. Correo electrónico: lugones@infomed.sld.cu