Según el historiador y Comandante del Ejército Libertador Ricardo
V. Rousset, Esperanza se fundó en 1809 en los terrenos conocidos como
Sitios de Acevedo, muy fértiles y con abundante agua, en el centro de
la provincia de Santa Clara.
En esa fecha, señala el acucioso historiador, empezaron a edificarse
las primeras viviendas, pero su verdadero progreso no ocurre hasta 1814 en que
el señor José de la Cruz Marrero establece un oratorio en su hacienda
"Nombre de Dios", situada junto a Sitios de Acevedo y dona una caballería
de tierra para incrementar el área del poblado, que ya se conocía
con el nombre de Puerta del Golpe.
Para el historiador Gerardo Castellanos García "el punto no pudo
ser mejor escogido, no solo por la riqueza del suelo, propicio a toda clase
de cultivos, sobre todo la caña y el tabaco, sino muy especialmente porque
desde allí se domina, como desde el centro de un círculo, todos
los caminos: por el este Santa Clara, la capital y Santo Domingo por el oeste
que es la ruta que conduce a La Habana; por el norte Sagua, Remedios y Caibarien
y por el sur la rica Cienfuegos con su magnífico y comercial puerto".
Los primeros que arribaron al lugar para establecerse con dinero y trabajo
personal y por tanto sus fundadores, fueron: Leonardo Tejeda, Gabriel Martínez,
Juan de Jesús Chaviano y el Licenciado en Medicina José Francisco
Lleonard.
Por tradición oral que ha llegado hasta el presente la que afirma el
historiador Castellanos, el nombre de Esperanza le viene de una hija del licenciado
Lleonard y esto parece, por lógico, real. El 16 de abril de 1818 se inauguró
la iglesia parroquial bajo la advocación de Nuestra Señora de
la Esperanza, porque ya tenía el pueblo dicho nombre y tal importancia
iba tomando, que un año más tarde el Obispo de La Habana, nada
menos que el ilustrísimo monseñor Juan José Díaz
de Espada y Fernández de Landa, en persona, iba a bendecir la iglesia,
cuyo primer párroco lo fue don Gaspar de la Puente. La hija del licenciado
Lleonard, Esperanza Genoveva Lleonard y Castellón, nació el 3
de enero de 1818 en Santa Clara y por ser su padre la persona más importante
y querida de la nueva localidad, es muy probable que por esa fecha se le diera
su nombre al poblado, el que por otra parte constituye también todo un
símbolo.
El licenciado José Francisco Lleonard Burgeiro nació en Sevilla
(¿1753?), hijo de José Francisco Lleonard, Comisario de Guerra
Ordenador de Marina y de su esposa Teresa Burgeiro. Hombre muy generoso y humanitario
ejerció la carrera de medicina durante 66 años. Al quedar ciego
era tanta su práctica y sabiduría que se le permitió seguir
ejerciendo en esas condiciones por más de 25 años, según
el historiador Castellanos en su libro Panorama histórico (1934),
pero el propio autor en su obra Soldado y conspirador (1923), afirma
que fue por casi 44 años. Su popularidad era enorme en toda la jurisdicción
de Esperanza y otras limítrofes, las que recorría en su mula con
botiquín e instrumentos médicos en las alforjas. El cariño
de su pueblo aureoló su recuerdo con anécdotas que lo han convertido
en una verdadera leyenda en la historia de la medicina cubana. Falleció
en Esperanza a los 96 años de edad el 30 de mayo de 1849, dos meses después
que su eminente compañero de profesión doctor Tomás Romay
Chacón. El Ayuntamiento de Esperanza, el 8 de marzo de 1908, perpetuó
su nombre en el lugar al ponérselo a la calle en que vivió.
El 1ro de octubre de 1825 un ciclón destruyó casi toda la población,
la que se reedificó con casas de muy buen gusto, con portal a su frente
y situadas muy regularmente. En el censo de 1846 se sumaban 146 casas, con 980
habitantes y establecimientos de todas clases.
En 1840 fue elevada Esperanza a Capitanía Pedánea y poco después
se fundó el primer colegio, solo para varones, por el bachiller don Juan
Bautista Fernández. En 1844 se construyó un buen cementerio y
en 1851 fueron rotuladas sus calles y numeradas sus casas.
Durante la Guerra de los Diez Años no fueron pocos los vecinos que acudieron
al llamado de la Patria, entre ellos el después Comandante del Ejército
Libertador Gerardo Castellanos Lleonard, de la familia del licenciado Lleonard.
El legendario médico se casó tres veces y dejó 8 hijos.
Su tercer matrimonio fue con María Sabina Castellón, de la que
nació su famosa hija Esperanza Genoveva, la cual casó con el rico
trinitario Gabriel Castellanos Macías, de cuya unión nacieron
12 hijos, seis varones y seis hembras: Gustavo, Abelardo, Adolfo, Eduardo, Carlos,
Gerardo, Ángela, Micaela, Ana, Lutgarda, Adela y Antonia. El sexto hijo
Gerardo Arístides Castellanos Lleonard, que nació en Esperanza
el 20 de mayo de 1843, peleó valientemente en la Guerra de los Diez Años,
en la que alcanzó el grado de comandante. Emigrado a Cayo Hueso realizó
tan importante labor junto a José Martí, que éste lo envió
a Cuba a coordinar la acción de todos los grupos revolucionarios en la
Isla, lo que cumplió el Comandante Castellanos con tanta eficiencia,
que su labor fue determinante en el levantamiento armado del 24 de febrero de
1895 con el que se inició la guerra. Patriota de vida limpia fue un ejemplo
impar de austeridad en la república liberal burguesa.
Casado con Carmela García Videiro, de familias de emigrados revolucionarios,
tuvieron 5 hijos: Gerardo, Ángela, Adolfo, Abelardo y Virginia. Adolfo
fue un destacado pedagogo y escritor, pero la más importante figura de
esta rama familiar lo fue, indiscutiblemente, el mayor de sus hijos Gerardo
Castellanos García, el más patriota y prolífico historiador
cubano, con más de 30 libros importantes sobre historia de Cuba, entre
ellos: Panorama histórico (1934), Relicario histórico(1948),
En busca de San Lorenzo (1930), Pensando en Agramonte (1939),
Tierras y glorias de Oriente (1927), Francisco Gómez Toro.
En el surco del Generalísimo (1932), Un paladin, Serafín Sánchez
(1926), Trinidad la secular y revolucionaria (1942), Juan Bruno
Zayas, médico y soldado (1924), Adolfo del Castillo en la paz
y en la guerra (1927), Arangúren. Del ciclo mambí
(1926), Hacia Gibara (1933) y otros. En tres de sus más acabadas
obras situó históricamente la figura de su padre: Soldado y
conspirador (1923), Misión a Cuba (1944) y Motivos de Cayo
Hueso (1935). Una de sus hijas, la menor, lleva el nombre de Esperanza y
uno de sus sobrinos, hijo de Adolfo, Carlos Castellanos Blanco, médico
como su tatarabuelo, vive jubilado en Pinar del Río y es un estudioso
de la historia de la medicina.
Otra rama de esta familia, aunque de Esperanza, es también muy importante.
Una hermana de María Sabina Castellón, tercera esposa del licenciado
Lleornad, Rosa Castellón es la madre del Coronel del Ejército
Libertador de las tres guerras de independencia Gerardo Machado Castellón,
padre de Carlos Machado Morales, Coronel del Ejército Libertador, Coronel
del Ejército Nacional, Representante a la Cámara y Senador de
la República por Las Villas y de Gerardo Machado Morales, General de
Brigada y Jefe de la Brigada de Las Villas del Ejército Libertador, Teniente
Coronel jefe fundador del regimiento de Las Villas de la Guardia Rural, primer
alcalde de Santa Clara por elección (1900), General de Brigada en la
guerra civil de 1906, General de Brigada Inspector General y Jefe del Ejército
Nacional, Secretario de Gobernación, presidente de la República
(1925-1933) y uno de los dictadores más sangrientos de la historia de
América.
En sesión ordinaria celebrada por la Cámara Municipal de Esperanza
el 17 de septiembre de 1923 se tomó el siguiente acuerdo: "Acuerdo
número cinco.- A propuesta del concejal señor José S. García,
la Cámara acuerda por unanimidad, que a la calle de Máximo Gómez,
en lo sucesivo, se le cambie el nombre, desde la calle Antonio Maceo, hasta
la vía férrea, por el de Gerardo Castellanos Lleonard, como respeto
y consideración al patriota, hijo de este pueblo; y que desde la calle
Maceo, hasta la de San Jerónimo, conserve el nombre del Generalísimo
Máximo Gómez".
Fue creado el Ayuntamiento de Esperanza el 1ro de enero de 1879 siendo su primer
alcalde el señor Gregorio Ramírez García. El ayuntamiento
era de 3ra clase, con 15 concejales.
Por la orden número 35 de fecha 8 de febrero de 1902 se suprimió
el Término Municipal de San Diego del Valle, anexándose con sus
barrios al Término Municipal de Esperanza, menos el barrio de Jicotea
que se anexó a Santo Domingo.
Por Ley del Congreso de 15 de marzo de 1913 fue creado nuevamente San Diego
del Valle como Término Municipal, reintegrándose de los barrios
que le anexaron a Esperanza.
Desde entonces contó Esperanza con los siguientes barrios: Esperanza
(pueblo cabecera), Asiento Viejo, San José, Purial, Nuevas, San Vicente
y Jabonillar, el primero urbano y los demás rústicos o rurales
. Tenía en 1918 una superficie de 512,5 km2.
A una de sus calles se le puso por nombre Padre Barnada, después de
la muerte de tan importante figura de la iglesia católica en Cuba. Al
finalizar la Guerra Independentista de 1895-1898 el Arzobispo de Santiago de
Cuba, Mons. Dr. Francisco Sáenz de Urturi y Crespo, muy mal física
y mentalmente renunció a su mitra a la que había sido propuesto
por el Patronato Regio Español. Para sustituirlo la Santa Sede, que quería
atemperar su imagen a los nuevos tiempos en Cuba, nombró a un sacerdote
nacido en la Isla para ocupar tan importante cargo eclesiástico.
El escogido lo fue el canónigo de la Santa Iglesia Metropolitana de la capital oriental Dr. Francisco de Paula Barnada y Aguilar. El padre Barnada, de antecedentes patrióticos y muy querido por el pueblo por su espíritu humanitario y desprendimiento sin igual, nació en Santiago de Cuba el 24 de abril de 1840, se graduó de presbítero en el Seminario de San Basilio el Magno, de la propia ciudad natal y de doctor en teología en España. Tomó posesión de su Arzobispado el 24 de julio de 1899 y murió en el desempeño del mismo el 8 de junio de 1913. Está enterrado en la catedral de Santiago de Cuba.
En 1864 ejercían los licenciados Dionisio Pérez y Mediano, Juan
Carreras y Castel, Pedro José Aday (Cirujano Romancista) y Antonio González
Chávez.
En 1880 los licenciados Juan Carreras Castel, Eduardo Cortés, Francisco
María Machado y Antonio González Chávez. La Junta de Sanidad
estaba integrada por el alcalde municipal como presidente, secretario el licenciado
Juan Carreras Castel, y vocales el cura párroco, los licenciados Eduardo
Cortés y Antonio González Chávez, y los señores
Delfín Díaz Capirod, Santos Ruidiar y Tranquilino García.
En 1916 los doctores José Álvarez Agüero, Gustavo Cué
y Valentín Rojas Piñeiro, Jefe Local de Sanidad.
En 1937 los doctores Julián Álvarez de Armas (pediatra, graduado
en 1901), Raúl Gómez Herrera (1926), Luis Francisco Pichardo (1934)
y Guillermo Rodríguez López (1926).
En 1949 los doctores Alfredo Fernández Bombino y Raúl Gómez
Herrera.
En 1951 los doctores Raúl Gómez Herrera, Juan Iznaga Mora, Miguel
B. Jorge Gómez y Casimiro López de Vivigo.
En 1958 los doctores Alfredo Fernández Bombino, Raúl Gómez
Herrera, Juan Iznaga Mora, Miguel B. Jorge Gómez, Armando Mora González
y Luis J. Vázquez García.
En Esperanza nació el doctor José A. Gutierrez Muñiz, el 7 de diciembre de 1924. Se graduó de Bachiller en Ciencias, en el Instituto de Segunda Enseñanza de Santa Clara (1944) y de Doctor en Medicina en la Universidad de La Habana (1951) con la tesis "Tratamiento de la neuralgia del trigémino". Ejerció la carrera en la ciudad de Guantánamo hasta 1958 en que se alzó en armas contra la dictadura del general Fulgencio Batista en el II Frente Oriental "Frank País", Sierra Cristal, donde laboró en los hospitales de campaña de Casimba y Majimiana. Fue director de salud pública en la antigua provincia de Oriente. Realizó estudios de especialización en pediatría, para alcanzar el título de especialista de segundo grado (superior). Ocupó el cargo de Ministro de Salud Pública de diciembre 18 de 1972 a diciembre 13 de 1979. Sus investigaciones en el campo del desarrollo y crecimiento de la infancia en Cuba le merecieron el Premio Anual al Mejor Trabajo Científico. Es Doctor en Ciencias e Investigador Titular y sin lugar a dudas el médico más destacado nacido en Esperanza.
Fig.17. Dr. José A. Gutiérrez Muñíz (1924).
Con la nueva división político-administrativa del país al ponerse en vigor la Constitución Socialista de 1976 Esperanza dejó de ser municipio.
* Escrito en homenaje al Dr. José A. Gutiérrez
Muñíz, ex -Ministro de Salud Pública (1972-1979).