CUADERNOS DE HISTORIA DE LA SALUD PÚBLICA No. 107



Cátedra de Ginecología con su Clínica

1. La materia de Ginecología en los planes de estudio de 1887 y 1899. La asignatura de Ginecología con su Clínica en los planes de estudio de 1900 y 1919. La cátedra de Ginecología con su Clínica en los planes de estudio de 1923, 1928, 1934, 1937, 1941 y 1959. El subdepartamento de Ginecología en el plan de estudio de 1962. 2. Locales en que se impartieron. 3. Frecuencias y horarios de clases. 4. Profesores titulares. 5. Profesores auxiliares. 6. Ayudantes graduados y profesores agregados. 7. Alumno ayudante. 8. Adscriptos, instructores y asociados. 9. Servicios de clínica de la cátedra. 10. Cambios de profesores de 1959 a 1962. 11. Programas de la asignatura. 12. Libros de texto y de consulta extranjeros recomendados en la cátedra. 13. Bibliografía docente producida por los profesores de la cátedra. 14. Consideraciones finales y testimonios. Referencias bibliográficas y documentales.

1. Desde el plan de estudios de 1887 la materia correspondiente a ginecología se explicaba en dos cátedras independientes, la de Obstetricia y Ginecología impartida en el cuarto año del período de la Licenciatura y la de Clínica de Obstetricia y Ginecología en el quinto.

Al establecerse el Plan Lanuza (1899) las cátedras se mantuvieron con los mismos nombres y dictadas en iguales años del período de la licenciatura.

El Plan Varona (1900) distribuyó las asignaturas por grupos (equivalentes a cátedras) y al grupo 7 correspondieron: Ginecología con su Clínica, 1 curso; Patología Quirúrgica, 1 curso y Anatomía Quirúrgica y Operaciones, 1 curso. La asignatura de Ginecología con su Clínica se impartía en el cuarto año de la carrera.

Un año después por Orden Militar No.209 de 30 de septiembre de 1901 se le separó la asignatura de Anatomía Quirúrgica y Operaciones, 1 curso, como cátedra No.13 y al grupo 7 se le denominó a partir de entonces cátedra No.7 Ginecología con su Clínica, 1 curso, y Patología Quirúrgica, 1 curso, y continuó la primera de dichas dos asignaturas explicadas en cuarto año.

Por Ley de 12 de julio de 1906 se le designó como cátedra No.8 con sus mismas asignaturas.

En el plan de estudios de 1919, al aumentar a seis el número de años de la carrera, se pasó la asignatura de Ginecología con su Clínica, 1 curso, al sexto.

Por la reforma universitaria de 1923 la cátedra No.8 Ginecología con su Clínica, 1 curso, y Patología Quirúrgica, 1 curso, fue dividida en dos: la cátedra No.13 Patología Quirúrgica, 1 curso y la cátedra No.19 Ginecología con su Clínica, 1 curso, esta última explicada en el séptimo año del plan de estudios de 1924. En el año de 1928 fue bajada al quinto. En los de 1934 y 1937 se colocó en el cuarto. Al extenderse la carrera de medicina a siete años en el plan de estudios de 1941 la cátedra No.19, Ginecología con su Clínica, con la extensión solamente de medio curso, se explicaba en el séptimo.

En el plan de estudios provisional aprobado por el claustro de la Facultad de Medicina el 25 de mayo de 1959 la cátedra se mantuvo independiente y dictada también en el séptimo año.

Al implantarse oficialmente la reforma universitaria el 10 de enero de 1962, la antigua cátedra de Ginecología con su Clínica quedó como Subdepartamento de Ginecología del Departamento de Obstetricia y Ginecología y su contenido, como parte de la asignatura de Obstetricia y Ginecología, se impartía en el segundo semestre del cuarto año de la carrera.

2. Al crearse la asignatura Ginecología con su Clínica, por el Plan Varona (1900), esta se impartía en forma teórica y práctica en la sala Santa Magdalena del Hospital "Nuestra Señora de las Mercedes", situada a la derecha y al final del corredor en su parte norte.1

A partir del curso 1904-1905 las clases teóricas se brindaban en el salón de conferencias de dicho hospital y las prácticas en el servicio clínico de la sala "Santa Magdalena".2

En los años de la década de 1920 al servicio de clínica se agregó la sala "Santa Cruz" y en estas dos salas se continuaron impartiendo las prácticas. Por acuerdo de la Junta de Gobierno del Hospital Universitario "General Calixto García", de 2 de agosto de 1945, se asignó a la cátedra el servicio de clínica ginecológica del Hospital Docente "General Calixto García", situado en las salas números 1 y 2, en la plana baja del pabellón de maternidad "Dr. Enrique Núñez", a la entrada, a la derecha y a la izquierda.3

Desde entonces los alumnos que cursaban la asignatura se repartían para sus prácticas en estos dos servicios clínicos y recibían sus clases teóricas en el salón de conferencias del Hospital "Nuestra Señora de las Mercedes".

3. En 1900 las clases eran diarias durante todo el curso, de 7:30 a 8:30 a.m.4

Cuatro años más tarde, los lunes y jueves se impartían clases teóricas, los martes y viernes enseñanza práctica y los miércoles y sábados se asistía a las intervenciones quirúrgicas ginecológicas realizadas por los profesores. Todas estas actividades docentes se realizaban de 7:30 a 8:30 a.m.5

Cuando la cátedra contó con dos servicios de clínica los alumnos se repartían en los grupos necesarios en dichos servicios y recibían la enseñanza práctica en horas de la mañana de lunes a sábado, menos los miércoles en que se dictaba una lección magistral en el salón de actos del Hospital "Nuestra Señora de las Mercedes" a la cual debían asistir los alumnos que estuvieran cursando la asignatura en esos momentos, que no eran todos los de la cátedra, ya que con el objetivo de reducir el alumnado y poderle dar una enseñanza práctica más eficiente, el total de ellos se dividía en dos grupos que se denominaban A y B.

El grupo A comenzaba a recibir su docencia en esta asignatura a partir del día 2 de octubre, y se desarrollaba el medio curso hasta el mes de enero en que recesaban las clases para el examen final.

El grupo B comenzaba su medio curso en el mes de febrero hasta junio en que realizaba su examen final. El examen extraordinario de ambos grupos se efectuaba en septiembre.6

4. Por Orden Militar No. 250 de 30 de diciembre de 1899 (Plan Lanuza) se nombra catedrático de Obstetricia y Ginecología al doctor Eusebio Hernández Pérez, de Clínica de Obstetricia y Ginecología al doctor Gabriel Casuso Roque, de Patología Quirúrgica al doctor Enrique Núñez de Villavicencio Palomino y de Anatomía Quirúrgica y Operaciones al doctor Francisco Domínguez Roldán. Tomaron posesión el 1 de enero de 1900.

Por Orden Militar No. 266 de 30 de junio de 1900 (Plan Varona) todas las materias que formaban dichas cátedras se reunieron en dos grupos con los siguientes números y nombres: Grupo No.7 Ginecología con su Clínica, 1 curso; Patología Quirúrgica, 1 curso, y Anatomía Quirúrgica y Operaciones, 1 curso, y Grupo No.9 Embriología, Obstetricia con su Clínica y Operaciones Obstétricas, 1 curso. Por ese mismo orden fueron cesanteados los doctores Núñez de Villavicencio Palomino y Domínguez Roldán.

Por Orden Militar No. 280 de 12 de julio de 1900 fueron nombrados profesores propietarios: en el Grupo No.7 el doctor Hernández Pérez y en el No.9 el doctor Casuso Roque.

Por Orden Militar No. 209 de 30 de septiembre de 1901 fueron reagrupadas las asignaturas y sus profesores de la siguiente manera: cátedra No.7 Ginecología con su Clínica, 1 curso; Patología Quirúrgica, 1 curso, como profesor titular el doctor Hernández Pérez; cátedra No.9 Obstetricia con su Clínica, 1 curso, como titular el doctor Casuso Roque y cátedra No.13 Anatomía Topográfica y Operaciones, 1 curso, en la que se nombró al doctor Domínguez Roldán.

Con fecha 1 de diciembre de 1901 el doctor Hernández Pérez permutó su cátedra No.7 por la No.9 del doctor Casuso Roque para el curso 1901-1902, pero el 11 de octubre de este último año se autorizó la permuta de manera definitiva. Quedaba así el doctor Casuso como catedrático titular en propiedad de la cátedra No.7 Ginecología con su Clínica, 1 curso, y Patología Quirúrgica, 1 curso.7

El doctor Casuso Roque,8 una de las más importantes personalidades de la medicina cubana, nació en Guamutas, provincia de Matanzas, el 6 de febrero de 1850. Se graduó de bachiller en artes en el Instituto de Segunda Enseñanza de La Habana el 29 de marzo de 1867. En la Facultad de Medicina de la Universidad de La Habana aprobó el año de ampliación y el primero del bachillerato en medicina en los cursos de 1866 a 1868.

En los primeros meses de 1869 interrumpió sus estudios y se incorporó en Nassau a la expedición del general de brigada Rafael de Quesada Loynaz y desembarcó en Cuba para formar parte del Ejército Libertador. A principios de 1872 fue hecho prisionero en grave estado de salud, por lo que fue deportado a España pensándose que padecía una tuberculosis pulmonar muy avanzada. En Madrid sufre una vómica, al abrírsele en los bronquios un absceso hepático, que era realmente la dolencia que le aquejaba y mejora después rápidamente.9 Recuperado escribe a la Universidad de La Habana el 25 de junio de 1872 y pide certificación de sus estudios para continuarlos en la península. En la Universidad Central de Madrid se graduó de licenciado en medicina y cirugía el 24 de junio de 1874 y su título se lo expidió el Ministerio de Fomento en 20 de octubre de ese año. En la propia universidad madrileña se graduó de doctor en medicina el 19 de enero de 1875 y se le expidió el título por el Ministerio de Fomento el 9 de noviembre de 1877.

Deseoso de ampliar sus conocimientos médicos marchó a París en 1875 y trabajó en el servicio de ginecología del doctor Tillaux, hospital de Lariboisiere, y en la clínica quirúrgica del profesor Verneuil, hospital de La Pitie, donde adquiere una sólida formación en cirugía y ginecología y en la universidad se doctora en medicina el 15 de junio de 1878 con la tesis "Ensayo sobre el tratamiento de las fístulas vésico- vaginales por la reunión inmediata secundaria" (Essais sur le traitement des fistules vesico-vaginales pars la reunión inmediate secondaire, Imprimeur de la Faculté de Medicine, París, 1878).

Terminada la Guerra de los Diez Años regresa a Cuba; es autorizado a ejercer por el Gobernador General en 8 de diciembre de 1878 e incorpora sus títulos en la Universidad de La Habana el 22 de abril de 1879. Muchos años más tarde se doctoró en Cirugía Dental en la Universidad de La Habana el 23 de septiembre de 1915, cuando contaba con 65 años de edad, y es curioso anotar que hizo toda la carrera por la enseñanza privada en el curso 1914-1915 y obtuvo 11 sobresalientes en 12 asignaturas e igual calificación en los ejercicios del grado.

A su llegada a la Isla a finales de 1878 inició una brillante labor en la cirugía general y la ginecología y obstetricia en particular que grabó para siempre su nombre en nuestra historia médica. Introdujo en Cuba la antisepsia y se convirtió en un verdadero apóstol en nuestro medio de las ideas de Senmelweiss, de Holmer, de Pasteur y de Lister, lo que redundó en una gran disminución de la mortalidad posquirúrgica y por fiebre puerperal. Es de los cirujanos de la época que con más éxito realizó arriesgadas intervenciones quirúrgicas abdominales. Obtuvo por oposición la plaza de cirujano del Hospital "San Felipe y Santiago" (1879), que mantuvo al trasladarse dicha institución para nuevo local con el nombre de "Nuestra Señora de las Mercedes" (1886). Estableció con el doctor Claudio Delgado y Amestoy un servicio de ginecología en el Hospital de Higiene de La Habana donde realizó notable labor. Fundó con el propio doctor Delgado y Amestoy en 1893, en La Habana, barriada de Jesús del Monte, la primera Clínica Ginecológica Privada de Cuba y logró reunir en ella a un numeroso grupo de notables médicos, entre ellos los doctores Julio San Martín Carriere, Rafael Bueno y Real de Azúa, Braulio Sáenz Yánez, Manuel Ruiz Casabó, Enrique Núñez de Villavicencio Palomino, José Casariego Landa, Gaspar Rafael Weis Verson, Enrique Fortún André y Alberto Sánchez de Bustamante Sirvén, para convertirse en el maestro absoluto de la ginecología en Cuba. Al iniciarse la última de nuestras guerras independentistas contra España y ser detenido y deportado su director fundador la institución tuvo que cerrar sus puertas para abrirlas nuevamente muchos años después, en 1916, con el nombre de Clínica de los "Doctores Casuso", situada igualmente en calle Jesús del Monte No. 301. Fundó con el doctor Braulio Sáenz Yáñez la importante revista El Progreso Médico (1889-1896 y 1898-1902). Miembro titular fundador de la Sociedad de Estudios Clínicos de La Habana y académico de número de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana (1885). Presidió el III Congreso Médico Nacional (1914).10,11

Su carrera docente comenzó en agosto de 1882 cuando concurrió a ejercicios de oposición para cubrir la plaza de catedrático de Clínica de Obstetricia. Estas oposiciones por lo reñidas hicieron época y el doctor Casuso Roque solo fue vencido por el eminente obstetra cubano doctor Serapio Arteaga Quesada y quedó por encima de dos formidables contrarios como los doctores Bernardo Figueredo García y Serafín Sabucedo Varela. Por oficio del Gobernador General de 10 de diciembre de 1884 fue nombrado catedrático auxiliar de la Facultad de Medicina, encargado de las suplencias del grupo de cirugía y tomó posesión ocho días después. Suprimida la plaza anterior por Real Orden de mayo de 1885, se prestó a servirla gratuitamente, oferta que le fue aceptada por el Gobernador General y confirmado por Real Orden de 6 de octubre de 1885, mientras recibió las gracias por el celo y desinterés en pro de la enseñanza.

Por fallecimiento del doctor Miguel Núñez Rossie, catedrático auxiliar de Obstetricia, Patología General de las Mujeres y los Niños, ocurrido el 29 de junio de 1887, fue confirmado en el cargo de catedrático auxiliar y se le aplicó el sueldo que disfrutaba la plaza vacante, por orden del Gobernador General de 27 de septiembre de 1887, previo informe favorable de la Junta Superior de Instrucción Pública. El 16 de abril de 1891 embarcó para España a tomar parte en los ejercicios de oposición para cubrir la cátedra de Patología Quirúrgica en la Universidad de La Habana, vacante por el deceso del doctor José S. Pulido Pagés el 9 de julio de 1890, en los que seguramente hubiera salido triunfador, pero la inesperada muerte de una de sus hijas lo hace regresar a La Habana sin poder realizar dichos ejercicios.

A la muerte del doctor Arteaga Quesada, el 6 de julio de 1888, ocupó su cátedra de Clínica de Obstetricia y Ginecología el doctor Manuel Valencia y García y el doctor Casuso Roque desempeñó interinamente la de Obstetricia y Ginecología, que era el nombre que había adoptado la antigua de Obstetricia, Patología General de las Mujeres y los Niños en el nuevo plan de estudios de 1887. Sacada a ejercicios de oposición la obtuvo en propiedad como catedrático numerario de entrada el doctor Casuso Roque, en otros brillantes ejercicios que hicieron época frente al doctor Gustavo Moreno de la Torre, años más tarde profesor auxiliar de Patología General y Patología de Afecciones Intertropicales, para ser nombrado por Real Orden de 16 de junio de 1892 y tomar posesión el 12 de julio del mismo año. Los cuatro ejercicios de dicha oposición, realizados por el doctor Casuso, fueron transcritos y publicados en ocho números de la revista El Progreso Médico (1892).

En esta plaza se mantuvo ininterrumpidamente hasta el 17 julio de 1896, en que por sus actividades conspirativas a favor de la independencia de Cuba fue detenido y recluido en la Fortaleza de la Cabaña, donde se le siguió proceso por la jurisdicción de guerra. Por comunicación del Gobernador General de 9 de septiembre de 1896 se le separó de su cátedra, lo que fue confirmado por Real Orden de 13 de noviembre siguiente y un tiempo después le hicieron abandonar la Isla. Consumada oficialmente la derrota española en la última de nuestras guerras por la independencia en el pasado siglo, el 24 de agosto de 1898, el doctor Casuso Roque regresó a Cuba para hacerse cargo de su cátedra nuevamente el 15 de octubre de ese año.

Por su gran prestigio científico y sus indiscutibles merecimientos patrióticos, a partir de entonces se convirtió en una figura importante en la dirección de la Universidad de La Habana y la gobernación de la nueva República. En las primeras elecciones municipales celebradas en Cuba después del cese de la dominación española fue electo concejal del Ayuntamiento de La Habana el 1 de junio de 1900, cargo en el que cesó el 1 de junio de 1901. Electo Decano de la Facultad de Medicina el 1 de febrero de 1901, tomó posesión ese día. Reelecto el 1 de febrero de 1904 renunció su cargo el 28 de agosto de 1905 en que tomó posesión de la Secretaría de Agricultura, Industria y Comercio en el gobierno de don Tomás Estrada Palma.12

Aunque pudiera sorprender este nombramiento, tan alejado de los quehaceres científicos del doctor Casuso, se debió a los conocimientos que éste poseía sobre cuestiones agrícolas (era un próspero hacendado) y que había fundado en 1903 la Liga Agraria, que presidía, para promover el desarrollo de la agricultura en el país y la conservación de la tierra en manos cubanas como principio de defensa de la nacionalidad.12

A la caída del gobierno de Estrada Palma, como consecuencia de la guerra civil de agosto de 1906 el doctor Casuso Roque renunció la Secretaría el 29 de septiembre de 1906. Electo nuevamente Decano de la Facultad de Medicina el 24 de agosto de 1908, tomó posesión ese día. Reelecto el 24 de junio de 1913 se mantuvo en el cargo hasta el 8 de diciembre de 1915 en que tomó posesión del Rectorado de la Universidad de La Habana, para el que fue electo el 1 de diciembre anterior. Su reelección el 22 de noviembre de 1918 causó tan serios disgustos en nuestra primera institución docente superior que tardaron muchos años para que fueran superados y dieron motivos a la sonada renuncia del doctor Francisco Domínguez Roldán como Secretario de Instrucción Pública y Bellas Artes y al alejamiento definitivo de éste de la enseñanza universitaria. De tales sucesos hicimos detallada referencia en el capítulo dedicado a la cátedra de Anatomía Topográfica al escribir sobre el doctor Domínguez Roldán. El doctor Casuso Roque cumplió su segundo período rectoral el 9 de diciembre de 1921 y se reintegró ese día a la cátedra.

A pesar de las forzadas ausencias por el desempeño de sus cargos de dirección no aparece documentalmente que alguno de sus auxiliares ocupara interinamente, con nombramiento, la titularía de la cátedra durante la etapa profesoral del doctor Casuso Roque. Con 71 años de edad y resentida su salud por tan larga e intensa actividad desarrollada desde su más temprana juventud, presentó la renuncia a su cátedra para acogerse a jubilación, la que le fue aceptada el 9 de enero de 1922. Poco más de un año después, el 17 de mayo de 1923, fallecía en la capital de la República tan eminente figura de la medicina cubana.

Por Decreto Presidencial de 17 de enero de 1922 fue nombrado en propiedad catedrático titular el doctor Enrique Fortún André,12 por ser el más antiguo de los dos profesores auxiliares. Tomó posesión el 27 de enero siguiente.

Al ser dividida la cátedra, por la reforma universitaria de 1923, fueron nombrados por Decreto Presidencial No. 1649 de 27 de octubre de 1923, por opción, en la No. 13 Patología Quirúrgica, 1 curso, el doctor Fortún André, y en la N. 19 Ginecología con su Clínica, 1 curso, por ascenso, el doctor Gabriel Casuso y Díaz Albertini.13

Al doctor Casuso y Díaz Albertini14 le venía la vocación médica por las dos ramas familiares; por la paterna era hijo del doctor Casuso Roque; sobrino del doctor Martín Casuso Roque, médico y patriota que ejerció en el Municipio de Batabanó durante casi cinco décadas y primo del doctor José Enrique Casuso Oltra, destacado cirujano y profesor titular de Anatomía e Histología Patológica, y por la materna estaba emparentado con dos notables internistas del pasado y del presente siglo, los doctores Antonio Díaz-Albertini (padre) y Antonio Díaz-Albertini Mojarrieta (hijo), respectivamente.

Emigrado con su familia desde muy niño, a los Estados Unidos cursó allí toda la enseñanza primaria y en la New York Military Academy aprobó los cuatro años del high school y le expidieron su título el 15 de agosto de 1906. Sus estudios de medicina los realizó todos en la Universidad de La Habana con un expediente brillantísimo que incluye 27 sobresalientes en 31 asignaturas, 17 premios ordinarios y el premio especial Clin en el curso 1910- 1911 con su estudio "Los pequeños accidentes del Brightismo en la retención crónica fecaloidea", para ser declarado Alumno Eminente con la Beca de Viaje. Fue alumno interno por concurso del Hospital "Nuestra Señora de las Mercedes" y su título de doctor en medicina se le expidió el 5 de julio de 1911.

En el disfrute de la Beca de Viaje estudió durante dos años con Mac Allun, en New York; con Widal, Marion y Marfán, en París; con Lane, en Londres; con Hoffmann en Berlín, pero fundamentalmente ginecología con el profesor Oscar Frankl, en Viena.15

De regreso a Cuba gana por concurso la plaza de médico interno del Hospital "Nuestra Señora de las Mercedes" y por oposición la de ayudante graduado de la cátedra de Anatomía Topográfica y Operaciones para el curso 1913- 1914. Tomó posesión de esta última el 1 de octubre de 1913.

Por acuerdo de la Junta de Catedráticos de la Facultad de Medicina de 5 de septiembre de 1914 fue nombrado catedrático auxiliar interino de la Escuela de Medicina y tomó posesión el 15 de septiembre siguiente. La propia Junta por acuerdo de 8 de enero de 1915 lo designó para auxiliar al catedrático titular de Anatomía Topográfica y Operaciones doctor Domínguez Roldán. Fundó con su padre y su primo, el doctor Casuso Oltra, la Clínica de los "Doctores Casuso" en 1916 de la que fue director por muchos años. Ocupó interinamente el Decanato de la Facultad de Medicina del 20 de julio al 29 de octubre de 1935 y en enero de 1955. Fue uno de los fundadores de la Federación Médica de Cuba (1925) y miembro de su primer Comité Ejecutivo. Por sus actividades contra la dictadura del general Gerardo Machado se vio obligado a emigrar del país y a la caída del dictador se alejó definitivamente de toda actividad política. Por concurso desempeñó la dirección del Hospital "Lila Hidalgo". Miembro titular de la Sociedad de Estudios Clínicos de La Habana. Académico de número de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana donde le correspondía el sillón número 6. Es de destacar que este sillón fue propiedad exclusiva de los Casuso durante casi ocho décadas. En septiembre 7 de 1885 lo ocupó el doctor Casuso Roque hasta su fallecimiento, para sustituirlo fue electo el 25 de enero de 1924 su sobrino, el doctor Casuso Oltra, hasta su muerte el 19 de septiembre de 1928 y para remplazar a este fue elegido el 25 de enero de 1929 el doctor Casuso y Díaz- Albertini. Pero también resulta curioso que demorara este trece años para presentar el trabajo de ingreso, lo que al fin llevó a cabo en la sesión del 2 de julio de 1942 con el estudio titulado "La evolución cíclica y ondulante del metabolismo y de la vida de la mujer y su influencia en el diagnóstico clínico general". Se mantuvo en la institución hasta el cierre de esta en 1962.

Al concedérsele licencia por un año al doctor Casuso y Díaz-Albertini, el 4 de mayo de 1938 fue designado profesor titular interino el doctor Gustavo Cuervo Rubio,16 profesor auxiliar.

El 15 de enero de 1955, al hacer entrega del Decanato que desempeñaba interinamente, solicitó dos meses de licencia con sueldo para tratarse en el New York Hospital los espasmos vasculares encefálicos que entonces le comenzaban y que un tiempo más tarde le producirían una demencia arteriosclerótica que le impediría el regreso a la cátedra. Desde entonces se mantuvo con sucesivas licencias anuales con sueldo. Por Decreto del Decano de 11 de agosto de 1958 fue nombrado profesor titular interino el doctor Cuervo Rubio, que de hecho ocupaba el cargo desde enero de 1955.

5. Por Orden Militar N. 280 de 30 de julio de 1900 fue nombrado el doctor Enrique Núñez de Villavicencio Palomino17 profesor auxiliar interino Jefe de Clínica de Ginecología. Sacada a oposición dicha plaza a finales de año la obtuvo brillantemente el propio doctor Núñez de Villavicencio Palomino. En dichos ejercicios fue muy favorablemente comentada su exposición oral acerca de los diferentes procederes de histeropexia y en toda la oposición hizo gala de sus profundos conocimientos ginecológicos.

El doctor Núñez de Villavicencio Palomino18 fue uno de los más notables cirujanos de todos los tiempos e hijo del doctor Emiliano Núñez de Villavicencio Álvarez, verdadero símbolo de la organización hospitalaria en Cuba, pues a su esfuerzo y gestiones se debió la construcción del Hospital "Nuestra Señora de las Mercedes", edificio de L y 23, y que llegara a convertirse en el mejor del país, en la época, bajo su ejemplar dirección durante cuarenta años (1878- 1918).

El doctor Núñez de Villavicencio Palomino nació en Madruga, provincia de La Habana, el 16 de enero de 1872. Se graduó de bachiller en el Instituto de Segunda Enseñanza de La Habana el 27 de septiembre de 1886. Su expediente de estudios en la Facultad de Medicina de la Universidad de La Habana es de una brillantez pocas veces lograda. En 30 asignaturas obtuvo 29 sobresalientes, un notable, 19 premios ordinarios, 3 menciones honoríficas, sobresaliente y premio extraordinario en el grado de licenciado y sobresaliente y premio extraordinario en el grado de doctor en medicina y cirugía. El título de licenciado se le expidió el 27 de junio de 1893 y el de doctor el 7 de septiembre de 1894. La solemne investidura de este último grado se llevó a cabo en el Aula Magna de la Universidad de La Habana el 24 de octubre de 1894, apadrinado por su maestro de siempre, el doctor Gabriel Casuso Roque.

Desde el segundo año de la carrera comenzó su labor en el Hospital "Nuestra Señora de las Mercedes" como alumno externo, después alumno interno, hasta médico honorario adscripto al servicio de cirugía. De las manos de sus dos grandes maestros, los doctores Casuso Roque y Domínguez Roldán, transitó por el largo aprendizaje de la cirugía general y la ginecología. Al terminar el quinto año de la carrera en 1892 asistió al curso práctico de operaciones que impartía el doctor Domínguez Roldán en el Hospital "Nuestra Señora de las Mercedes", en el cual se realizaban con técnicas novedosas todas las ligaduras, amputaciones y desarticulaciones, y se cuenta que, al hacer el grado de licenciado, le tocó practicar ante el tribunal la ligadura de la arteria femoral en el canal de Hunter. El candidato con gran destreza realizó la flexión y rotación externa del miembro, puso de manifiesto el tendón del abductor, hizo la decolación de la pared anterior del canal y descubrió la arteria. Ante su gran habilidad el presidente del Tribunal hubo de decirle: "Eso es nuevo, te lo enseñó el francés", refiriéndose al doctor Domínguez Roldán, quien había realizado en París toda su formación médica y quirúrgica.

Al terminar la licenciatura en medicina y cirugía en 1893 se trasladó en viaje de estudios a los Estados Unidos, donde visitó en New York los siguientes hospitales: Presbisterian Hospital, New York Hospital, Mount Sinai Hospital, Roosevelt Hospital, Women's Hospital, Manhattan Eye and Ear Hospital y Sloane Maternity Hospital. Sobre la práctica quirúrgica en estas instituciones envió a "El Progreso Médico" una serie de seis artículos que tituló en conjunto "Correspondencia desde New York sobre la cirugía en los hospitales", en los que hizo un estudio crítico muy valioso y comparó esta práctica con la europea. Es curioso señalar que el furor quirúrgico que allí observó le llamó "opero-manía" y sobre todo "hernio- manía".

El 18 de junio de 1894 fue nombrado ayudante facultativo de la cátedra de Clínica de Obstetricia y Ginecología en la Facultad de Medicina y desde febrero de ese año desempeñaba la plaza de profesor auxiliar de Obstetricia y Ginecología de la Escuela Práctica de Medicina de La Habana, junto al doctor Eusebio Hernández Pérez. Por esta época continuó intensamente su labor quirúrgica como ayudante del doctor Casuso Roque, tanto en su Clínica Privada de Jesús del Monte como en el Hospital "Nuestra Señora de las Mercedes". El 4 de abril de 1895 ingresó como miembro titular de la Sociedad de Estudios Clínicos de La Habana con el trabajo titulado "Consideraciones clínicas sobre la seroterapia en la difteria". Esta institución lo eligió en dos oportunidades su vicesecretario.

Desde el inicio de la última de nuestras guerras por la independencia, el doctor Núñez de Villavicencio Palomino estuvo gestionando incorporarse a ella, por lo que con ese fin viajó de incógnito a New York en 1895 y definitivamente abandonó sus cargos el 9 de enero de 1896 y se marchó a la emigración. El 2 de mayo de 1897 salió de New York en la expedición del "Laurada" al mando del mayor general Carlos Roloff Mialowsky, la cual después de grandes peripecias desembarcó en Banes el 21 del propio mes. Ya su hermano Federico, que alcanzaría el grado de comandante, se encontraba en el Ejército Libertador desde el 24 de marzo del año anterior, y su padre, don Emiliano, sería deportado a los presidios de la isla de Fernando Poo, en el Golfo de Guinea, África, el 28 de febrero de 1897, después de señalarles a sus dos hijos cuál era el verdadero camino de su deber con la Patria.

El doctor Núñez de Villavicencio Palomino fue incorporado al Estado Mayor del mayor general Calixto García Íñiguez, que lo nombró jefe de Sanidad Militar del 2do. Cuerpo de Ejército del Departamento Oriental. Tomó parte en todas las acciones de guerra que se dieron en la región, entre ellas la victoriosa batalla de Las Tunas y el paso de la Trocha de Júcaro a Morón el 9 de julio de 1898, para terminar la contienda con el grado de coronel de sanidad del Ejercito Libertador. Su labor quirúrgica en la guerra solo es comparable a la realizada por su maestro el doctor Francisco Domínguez Roldán, también coronel de sanidad del Ejército Libertador y figura mayor de la cirugía cubana. Sobre dicha labor ha dejado el propio doctor Enrique Núñez de Villavicencio dos trabajos de extraordinario valor científico y testimonial: "Consideraciones sobre la intervención quirúrgica en las heridas producidas por armas de fuego", dedicado "a la memoria de los médicos cubanos muertos en campaña", que fue presentado el 16 de abril de 1899 en la Sociedad de Estudios Clínicos de La Habana y ese mismo año publicado en la revista de dicha institución, en el que expone valiosísimas observaciones personales y conclusiones sobre los 334 pacientes operados en la guerra, y "Notas sobre los traumatismos óseos observados en la campaña de Cuba", leído en el III Congreso Médico Panamericano en su sesión de 6 de febrero de 1901 y publicado ese año en la Revista de la Asociación Médico-Farmacéutica, en el que da a conocer, entre otras experiencias interesantes, un procedimiento original usado en la guerra por él para obtener la hemostasia provisional en las intervenciones sobre el hombro, con el uso de la compresión elástica.

Ya en la paz se convirtió en uno de los cirujanos más eminentes de Cuba. Fue el primero que realizó la sinfisiotomía en nuestro país, la ligadura del tronco braquio-cefálico, la resección bilateral del ganglio superior del simpático cervical, la modificación el plegamiento intra- abdominal de los ligamentos redondos, operaciones conservadoras en dos casos de inversión uterina, enucleación de fibromas, un caso de ano vaginal tratado por laparotomía y la aplicación de inyecciones intrarraquídeas de cocaína. Obtuvo en 1905 el Premio Presidente Gutiérrez de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, con la memoria titulada "La cirugía de las manifestaciones filarásicas", publicada ese año en folleto de 97 páginas y 50 grabados intercalados en el texto. Su trabajo de ingreso en 1894 como académico correspondiente en dicha institución "La electricidad en el tratamiento de algunos desórdenes menstruales" recoge su experiencia personal junto al doctor Goelet en New York, y el que le sirvió de ingreso como académico de número "Contribución personal a la cirugía conservadora de los ovarios" fue calificado como notable por el académico y profesor doctor Gustavo G. Duplessis y Aizpuru.19

Ocupó con celo y probidad muy característicos en él los siguientes puestos: médico del Cuerpo de Policía de La Habana, profesor de Nociones de Ginecología de la Escuela de Enfermeras del Hospital "Nuestra Señora de las Mercedes", médico de la Sección Especial de Higiene, vocal de la Junta Municipal de Salubridad, presidente de la Comisión Especial de Higiene y, por último, su consagración como uno de los sanitaristas más eminentes de Cuba desde su cargo de Secretario de Sanidad y Beneficencia, en el que fue nombrado por su jefe y paciente en la guerra, el mayor general Mario García- Menocal Deop, al tomar éste posesión de la Presidencia de la República el 20 de mayo de 1913 y en el que le sorprendió su prematura muerte tres años más tarde.20-23

Como la cátedra No. 7 tenía dos asignaturas, un servicio de clínica y un solo profesor auxiliar que, por las muchas ocupaciones del titular, era quien llevaba todo el peso de la docencia, se creó una segunda plaza de profesor auxiliar especial, la que sacada a ejercicio de concurso oposición ganó el doctor Enrique Fortún André, quien fue nombrado por Orden Militar No. 19 de 17 de enero de 1902 y tomó posesión tres días mas tarde. El doctor Fortún André tuvo a su cargo principalmente la enseñanza del curso de Patología Quirúrgica.

Al hacerse cargo interinamente el doctor Fortún André de la titularía de la cátedra el 8 de enero de 1915 por estar el doctor Casuso Roque en el desempeño del Decanato y el doctor Núñez de Villavicencio Palomino en el de la Secretaría de Sanidad y Beneficencia, fue designado el doctor Gabriel Casuso y Díaz-Albertini, por Resolución del Decano de igual fecha, para que asumiera la jefatura de la Clínica Ginecológica. En esos momentos el doctor Casuso y Díaz-Albertini era catedrático auxiliar interino de la Escuela de Medicina y prestaba servicios en la cátedra de Anatomía Topográfica y Operaciones.

En New York, donde había ido a descansar, el doctor Núñez de Villavicencio Palomino sufrió un accidente automovilístico en el que se lesionó una pierna. Debido a su diabetes se le produjo un absceso en la herida, que intervenido quirúrgicamente dio paso a nuevas complicaciones, las cuales ante la consternación de todos sus compatriotas le produjo la muerte el 15 de septiembre de 1916. Trasladado a La Habana en el crucero "Patria", de la Marina de Guerra Nacional, fue enterrado con honores de coronel del Ejército Libertador de Cuba y Secretario de Sanidad y Beneficencia el 21 de septiembre de 1916 en una de las más sentidas manifestaciones de dolor popular que se recuerdan en la capital de la República. Años más tarde, a propuesta de su inconsolable maestro, el doctor Casuso Roque, se le erigió un hermoso monumento, obra del escultor italiano Luisi, en el Hospital "General Calixto García", inaugurado el 17 de mayo de 1920.

Sacada a ejercicios de concurso-oposición la plaza de profesor auxiliar jefe de la Clínica de Ginecología, la obtuvo el doctor Gabriel Casuso y Díaz Albertini, quien fue nombrado por Decreto Presidencial de 14 de septiembre de 1917 y tomó posesión quince días más tarde.

Al aceptársele la renuncia para jubilación al doctor Casuso Roque y ascender a titular el doctor Fortún André, su plaza de profesor auxiliar especial de la cátedra No. 8 fue sacada a ejercicio de concurso-oposición y ganada de manera brillante por el doctor Gustavo Cuervo Rubio,24 el que fue nombrado por Decreto Presidencial No. 623 de 20 de abril de 1922 y tomó posesión el 16 de mayo siguiente.

Provenía el doctor Cuervo Rubio,25 por sus dos ramas, de la familia de médicos más numerosa de Cuba. Su bisabuelo materno y tronco familiar, don Antonio Matías Rubio Varela, se graduó de cirujano romancista ante el Real Tribunal del Protomedicato de La Habana en julio de 1829 y durante cinco décadas ejerció la carrera como un verdadero patriarca de la medicina en la Jurisdicción de Vuelta Abajo (Pinar del Río). Otros 31 miembros de la familia ejercieron la profesión en el siglo pasado y en la primera mitad del presente.

Graduado de doctor en medicina el 29 de junio de 1913, durante los dos últimos cursos trabajó como alumno interno en el Hospital "Nuestra Señora de las Mercedes", donde continuó por tres años más como médico interno y jefe de médicos internos por concurso. En estos cinco años junto a sus maestros, los profesores Raimundo G. Menocal y G. Menocal, Gabriel Casuso Roque y Alberto Sánchez de Bustamante Sirvén, va a recibir, según propia confesión, la base de su sólida formación como cirujano y ginecólogo notable. En esta etapa compartió su tan beneficioso y recordado internado con una pléyade de jóvenes médicos como, entre otros, los doctores Ovidio Lubián y Morell —que guió sus primeros pasos como cirujano, Alberto Inclán Costa, Manuel Gómez Morales, Ovidio Alonso Cartaya, su primo Juan F. Sordo Cuervo, Ciro León Morodo, Ángel Vieta Barahona, Vicente Pardo Castelló, Francisco Leza López, José M. Martínez Cañas y Felipe Salcines Morlotte. Realizó después estudios especiales de medicina en París, Viena y Estados Unidos.26

Académico de número de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana. Miembro titular de la Sociedad de Estudios Clínicos de La Habana. Miembro fundador titular de la Sociedad Nacional de Cirugía y presidente de la Sociedad Cubana de Obstetricia y Ginecología. Fellow del American College of Surgeon y miembro correspondiente de la Sociedad Francesa de Ginecología. Su intensa actividad política dentro del gremio médico lo llevó a presidir la Federación Médica de Cuba en momentos muy difíciles de nuestra historia nacional, de septiembre a diciembre de 1933. Combatió la dictadura del general Gerardo Machado junto a dos de sus hermanos, León destacado cirujano y Luis Enrique, después magistrado del Tribunal Supremo, lo que lo obligó a exiliarse. A la caída de la dictadura se postuló a la vicepresidencia de la República en 1936. Fue delegado a la Asamblea Constituyente de 1940. Vicepresidente de la República (1940-1944). Ministro de Estado (1944- 1945). Presidió los partidos políticos Demócrata y Republicano. Aspiró nuevamente a la vicepresidencia de la República en 1948 junto al doctor Ricardo Núñez Portuondo. Durante la última dictadura del general Fulgencio Batista, ya alejado de la política activa, realizó con otras personalidades nacionales gestiones encaminadas a buscar una salida pacífica a la grave crisis política que padecía el país. A la caída de la dictadura, el 1 de enero de 1959, fue llamado ese día a formar parte del gabinete ministerial provisional del magistrado doctor Carlos M. Piedra Piedra, lo cual no pasó de ser el último rejuego político del dictador, obligado a la fuga por la Revolución triunfante.27-29

Al dividirse la antigua cátedra No. 8 por la reforma universitaria de 1923, por Decreto Presidencial de 27 de octubre de ese año fue nombrado por opción el doctor Cuervo Rubio profesor auxiliar de la cátedra No. 19 Ginecología con su Clínica.

Al concedérsele licencia por un año al doctor Casuso y Díaz-Albertini el 24 de mayo de 1938 y ocupar su plaza interinamente el doctor Cuervo Rubio, el doctor René Smith Leal cubrió el cargo de profesor auxiliar interino. Lo mismo ocurrió cuando el doctor Cuervo Rubio desempeñó primero la Vicepresidencia de la República y después el Ministerio de Estado desde el 10 de octubre de 1940 hasta el 12 de octubre de 1945, en que fue nombrado para sustituirlo interinamente el doctor Smith Leal por Decreto del Decano de 11 de octubre de 1940.

Por la grave enfermedad que le impidió al doctor Casuso y Díaz-Albertini regresar a su cátedra a partir del 15 de enero de 1955, desde esa fecha, como ya dejamos escrito con anterioridad, el doctor Cuervo Rubio lo sustituyó interinamente como titular y el doctor Smith Leal ocupó también interinamente la plaza de auxiliar. Pero ambos no van a ser nombrados oficialmente con ese carácter hasta que el Decano, doctor Ángel Pérez-André López, extendió el correspondiente Decreto el 11 de agosto de 1958.

6. Por la reforma universitaria de 1923 se creó en la cátedra de Ginecología con su Clínica una plaza de ayudante graduado. El 10 de enero de 1924 se realizaron ejercicios de oposición para cubrirla en los que salió triunfador el doctor Enrique Balparda Jiménez,30 quien fue nombrado para los cursos de 1923- 1924 y 1924-1925 por Decreto Rectoral de 31 de enero de 1924.

El doctor Balparda Jiménez procedía de la cátedra de Histología Normal y Anatomía e Histología Patológicas en la que desde el curso de 1918- 1919 ocupaba la plaza de ayudante graduado por oposiciones anuales.

Terminado su bienio concurrió nuevamente a oposiciones el 3 de junio de 1925 y fue ratificado para los cursos 1925-1926 y 1926-1927. El 27 de agosto de este último año repitió los ejercicios de oposición para retener la plaza en la que fue nombrado por Decreto Rectoral de 29 de septiembre de 1927. Un año más tarde, sin embargo, renunció su cargo el 16 de noviembre de 1928 por haber sido designado como médico de los Servicios Municipales de la capital de la República.

Vacante la plaza, se realizan ejercicios de oposición para cubrirla el 28 de septiembre de 1929 y sale triunfador en ellos el doctor René Smith Leal,31 quien es nombrado por Decreto Rectoral de 1 de octubre siguiente. Este docente había concurrido también a las oposiciones del 29 de septiembre de 1927 y aunque las aprobó no obtuvo el cargo por haber quedado en segundo lugar.

El doctor Smith Leal,32 era hijo del licenciado en medicina Octavio J. Smith y Guenard, uno de los estudiantes juzgados por los sucesos que llevaron al fusilamiento a ocho de sus compañeros el 27 de noviembre de 1871. El licenciado Smith Guenard fue de los dos alumnos absueltos, según el historiador doctor Luis F. Le Roy Gálvez, por su corta edad —tenía solamente en aquellos momentos 14 años—, por la nacionalidad norteamericana de su madre y por las oportunas gestiones del Rector del Colegio de Belén, institución en la que había realizado sus estudios de bachillerato.33

Graduado de doctor en medicina en la Universidad de La Habana, al doctor Smith Leal se le expidió el título el 14 de julio de 1926. Competente ginecólogo llegó a presidir la Sociedad Cubana de Obstetricia y Ginecología. Estaba casado con una hermana del profesor Cuervo Rubio.

Por Ley Docente de 8 de enero de 1937 pasó a ser profesor agregado interino. Por Resolución Rectoral de 16 de octubre de 1944 fue ratificado como profesor agregado en propiedad y dos meses más tarde, en la sesión del Consejo Universitario de 8 de diciembre siguiente, se le reconoció derecho de ascenso.

En la larga licencia del doctor Cuervo Rubio del 10 de octubre de 1940 al 13 de octubre de 1945, al ocupar su plaza de profesor auxiliar interinamente el doctor Smith Leal, el cargo de profesor agregado que quedaba vacante solo fue ocupado, en forma interina, por breve tiempo y muy tardíamente. Sacado a concurso, aspiraron a él los tres instructores permanentes de la cátedra: el doctor Raúl Cañizares Verson obtuvo 104 puntos, el doctor Marcos C. Díaz Sardiñas 128 y el doctor Francisco A. Martell Valdés 214, para ser nombrado este último por Decreto Rectoral de 4 de mayo de 1945, tomar posesión cinco días más tarde y cesar en el puesto el 15 de octubre de ese año al reintegrarse su propietario el doctor Smith Leal.

En 1954 se creó una nueva plaza de profesor agregado, muy necesaria, pues desde 1945 contaba la cátedra con un segundo servicio de clínica en el Hospital Universitario "General Calixto García". Sacada a concurso oposición se presentaron los doctores Francisco A. Martell Valdés,34 que era desde el 15 de junio de 1950 profesor agregado interino por concurso de la cátedra de Obstetricia con su Clínica, y Raúl Cañizares Verson. El tribunal lo integraron: como presidente el doctor Gabriel Causo Díaz-Albertini, secretario el doctor Carlos M. Tabares Boyéz, profesor agregado de Obstetricia con su Clínica y vocales los doctores Gustavo Cuervo Rubio, Julio Ortiz Pérez y Héctor Rocamora Coopinger, los dos últimos profesores titular y auxiliar, respectivamente, de Obstetricia con su Clínica.

En el concurso el doctor Martell Valdés obtuvo 14 puntos sobre 30 y el doctor Cañizares Verson 9,9. El doctor Cañizares se retiró después del concurso y el doctor Martell alcanzó el máximo posible en los cuatro ejercicios de la oposición, 70 puntos, para un total de 84. Por Decreto Rectoral de 27 de mayo de 1954 fue nombrado profesor agregado en propiedad, tomó posesión ese día y en igual fecha presentó la renuncia de su cargo de profesor agregado interino de Obstetricia con su Clínica.

El doctor Martell Valdés35 fue un notable ginecólogo y profesor de basta experiencia docente. Nació en la villa de Güines, provincia de La Habana, el 20 de mayo de 1907. Su padre Francisco R. Martell Lorenzo, culto y muy querido maestro de instrucción primaria en la villa natal, mucho influyó en la formación cultural y docente de su hijo y su hermano Alberto, graduado de cinco carreras universitarias; fue un notable profesor titular de la cátedra H Estadísticas de la Facultad de Ciencias Sociales y Derecho Público de la Universidad de La Habana.

De insaciable sed de conocimientos, el doctor Martell Valdés se graduó de bachiller en letras y ciencias en el Instituto de Segunda Enseñanza de La Habana, el 24 de junio de 1922, y en la Universidad habanera de doctor en medicina el 9 de octubre de 1928; de doctor en pedagogía el 12 de noviembre de 1937 y de doctor en ciencias naturales el 31 de octubre de 1944 con una tesis muy celebrada sobre "Contribución al estudio de la fisiología del aparato genital femenino. Migración del óvulo", La Habana, 1945.

Amante de los deportes que siempre practicó (principalmente base-ball y soft-ball), la Secretaría de Educación le extendió el título de profesor de Educación Física el 16 de junio de 1939 y las Secciones de Ciencias Naturales y de Higiene y Educación Física de la Facultad de Pedagogía de la Universidad de La Habana certificados de especialista el 12 de noviembre de 1940 y 29 de septiembre de 1941, respectivamente.

Fue alumno interno por concurso del Hospital "General Calixto García" (1926-1928); Jefe del Departamento de Serología del Laboratorio Central de dicho hospital (1926-1928); prestó servicios en el laboratorio de la cátedra de Clínica Médica en el curso 1926-1927; desde su graduación ocupó sucesivamente los cargos de médico interno, jefe de servicio, cirujano y miembro de la Junta de Gobierno del propio Hospital "General Calixto García"; cirujano del Hospital "General Freyre Andrade" (1931-1933) y ginecólogo-cirujano del Hospital "Castellanos Arango", de Güines (1935-1948). En este hospital trabajó como honorario desde sus días de estudiante.

Su intensa carrera docente, excluyendo la realizada en la cátedra de Ginecología con su Clínica, comenzó en octubre de 1929 cuando fue nombrado profesor de Anatomía y Fisiología de la Escuela de Enfermeras del Hospital "General Calixto García", anexa a la Facultad de Medicina; en octubre de 1931 se le encargó la asignatura de Ginecología y Obstetricia y el 21 de febrero de 1949 se le eligió secretario de dicha Escuela, cargo que desempeñó hasta 1959. En el Instituto de Segunda Enseñanza No. 1 de La Habana fue profesor titular de Ciencias Naturales del curso nocturno 1937-1938.

Al fundarse el Instituto de Segunda Enseñanza de Güines, en lo que mucho colaboró, se le nombró el 27 de julio de 1937 profesor titular jefe de la cátedra G Historia Natural, Biología y Cosmología y su primer director, de agosto 4 de 1937 al 3 de marzo de 1941. El 8 de diciembre de 1945 se trasladó al Instituto de Segunda Enseñanza No. 2, Vedado, de La Habana, donde ocupó la plaza de profesor titular de la cátedra D Ciencias Naturales, en la que fue ratificado por prueba de competencia el 1 de julio de 1949.

En la Escuela de Verano de la Universidad de La Habana se encargó, como profesor auxiliar, del curso M- 68 "Curso Práctico de Obstetricia y Ginecología" durante las sesiones de 1949 a 1953. Además de todos estos cargos docentes desempeñó la plaza de profesor de Nociones de Ginecología de la Escuela de Comadronas o Parteras, anexa a la Facultad de Medicina, de octubre de 1949 hasta 1959. Era considerado como uno de los profesores de más conocimientos y experiencia sobre enseñanza de las ciencias en Cuba.36

7. Aunque las plazas de alumnos ayudantes fueron creadas nuevamente en la Facultad de Medicina con la reforma universitaria de 1923, en la cátedra de Ginecología con su Clínica, a la que correspondió una, solo hemos encontrado que la desempeñara el señor Emilio E. Alemán Vázquez, quien aprobó las oposiciones en 1927 y ocupó el cargo hasta su graduación de doctor en medicina el 15 de agosto de 1928.37

Años más tarde el doctor Alemán Vázquez fue destacado especialista en enfermedades de la infancia y llegó a ser por un largo período de tiempo, director de la Revista Cubana de Pediatría (1961-1974).

8. Después de puesta en vigor la carrera profesoral en la Facultad de Medicina, a propuesta de la Comisión Permanente de Adscripción, la Junta de Gobierno de dicha Facultad en sesión de 22 de octubre de 1941, aprobó el ingreso en la cátedra de Ginecología con su Clínica, período de adscripción, de los doctores José M. Revilla Agudo y Luis Carrodeguas Arias.38

En sesión de 27 de abril de 1944 de los doctores Enrique Sánchez Rojas, Ángel L. Portuondo Valdor, José T. Canosa Varela, Eugenio B. Pérez Bodes, Benigno Capote Brito y José C. Nilsse Viera.39

Por acuerdo del claustro de la Facultad de Medicina en sesión de 14 de agosto de 1946 y a propuesta de la Comisión Permanente de Adscripción, se aprobó el ingreso de los doctores Francisco G. Cuéllar Torroella, Mirta P. Guzmeli López, José R. Martínez Albo y Roberto A. Weill Nieves.40

En sesión de 25 de noviembre de 1948 de los doctores Luis A. Cabrera Pérez y María B. Vázquez González.41 En sesión de 3 de noviembre de 1950 de los doctores Violeta A. del Castillo Vegas, Vicente B. Menéndez Roque y Sara L. Mola Pereda.42 En sesión de 5 de febrero de 1953 de los doctores Carlos M. Martínez-Lara Rodríguez, Ana I. Acosta Covarrubias y Manuel A. Pérez Gandarilla43 y en sesión de 20 de marzo de 1956 de los doctores Iván O. Villalón Planos, Ignacio A. Rodríguez Tapia y José M. Palma Martínez.44

A propuesta del doctor Gabriel Casuso Díaz-Albertini, por Resolución Rectoral de 1 de diciembre de 1934 fueron nombrados instructores de la cátedra de Ginecología con su Clínica los doctores Francisco A. Martell Valdés, Marcos C. Díaz Sardiñas y Raúl Cañizares Verson.45 La Junta de Gobierno de la Facultad de Medicina, en sesión de 5 de octubre de 1938, acordó abonar o reconocer el trabajo de estos tres instructores, y diecinueve días más tarde, por acuerdo del Consejo Universitario y a pedido de la Junta de Gobierno de la Facultad de Medicina, se les abonaron dos semestres de adscripción en la cátedra, por lo cual quedaron incluidos en la recién aprobada carrera profesoral desde su inicio.46

El doctor Martell Valdés presentó el 27 de febrero de 1942 como tesis de adscripción su monografía "Contribución al estudio de la fisiología del aparato genital femenino. Migración del óvulo", la que dos años más tarde también le sirvió como tesis de grado de doctor en ciencias naturales. Fue aprobada por el profesor Casuso Díaz-Albertini el 26 de abril siguiente. Los doctores Díaz Sardiñas y Cañizares Verson debieron presentar igualmente sus tesis de adscripción pues los tres fueron ratificados como instructores el 30 de abril de 1942. El Claustro de la Facultad de Medicina en sesión de 14 de agosto de 1946 acordó que continuaran como instructores permanentes hasta que se determinara su cesación, la que nunca llegó a ocurrir.47

Por acuerdo del Claustro de la Facultad de Medicina en sesión de 21 de noviembre de 1947 se les extendió certificado de aptitud a los instructores José M. Revilla Agudo y Luis Carrodeguas Arias.48 En sesión de 29 de mayo de 1951 al doctor Francisco G. Cuéllar Torroella.49 En sesión de 24 de agosto de 1959 al doctor José J. Martínez Albo.50 y en sesión de 23 de octubre del propio año a los doctores Sara L. Mola Perera y Vicente B. Menéndez Roque.51

Aunque algunos de los adscriptos e instructores de la cátedra debieron haber continuado en ella como asociados a sus servicios clínicos, solamente tenemos constancia documental de que lo fueron los doctores José T. Canosa Varela y Ángel L. Portuondo Valdor.

9. Al crearse la asignatura de Clínica de Obstetricia y Ginecología en el plan de estudios de 1887 la enseñanza de la ginecología tuvo la oportunidad de contar con el servicio de clínica fundado el 2 de diciembre de 1880 en una sala del Hospital de Mujeres de "San Francisco de Paula" destinado entonces a la enseñanza práctica de la cátedra de Clínica de Obstetricia.52

Con este servicio se mantuvo hasta finales del siglo en que pasó a la sala "Santa Magdalena" del Hospital "Nuestra Señora de las Mercedes", la que disponía de 20 camas. La jefatura de dicha sala estaba a cargo de los profesores auxiliares de la cátedra, los que además tenían la responsabilidad de la consulta externa.

Por los años de la década de 1920 al servicio se le agregó la sala "Santa Cruz", de la propia unidad, también con 20 camas, y en ella se mantuvo hasta el traslado del hospital, en 1958, para su nuevo edificio de Zapata y D, donde contó con dos salas y 60 camas, en la quinta planta y un local de consulta externa en la segunda.53

Debido a los muchos cargos y actividades políticas del doctor Gustavo Cuervo Rubio, después de la caída de la dictadura machadista el 12 de agosto de 1933, la verdadera responsabilidad del servicio recayó sobre el doctor René Smith Leal, y constituyeron dos sólidos pilares de éste los instructores permanentes doctores Raúl Cañizares Verson y Marcos C. Díaz Sardiñas, ambos notables cirujano-ginecólogos.

El doctor Cañizares Verson se graduó de doctor en medicina en la Universidad de La Habana el 3 de julio de 1929. Ocupó los cargos de alumno interno del Hospital "General Calixto García" y alumno ayudante de la cátedra de Terapéutica con aplicación a la Clínica, en este último durante el curso de 1928-1929. Desde su graduación fue sucesivamente médico interno, jefe de internos, cirujano residente, subdirector y director interino del Hospital "Nuestra Señora de las Mercedes", principalmente en el servicio de clínica de la cátedra, del que llegó a ser en varias ocasiones jefe interino. Realizó estudios de especialización en ginecología con los profesores doctor Rafael Kurzrok, en la Universidad de Columbia, y doctor Leonardo Averett en el St. Luke's and Children's Hospital de Filadelfia y sobre citología vaginal con el famoso doctor George N. Papanicolau en la Universidad de Cornell. Fue profesor de Ginecología y Anatomía de la Escuela de Enfermeras "Miss Mary O'Donnell" del Hospital "Nuestra Señora de las Mercedes" (1929-1954).54

El doctor Díaz Sardiñas se graduó en la Universidad de La Habana de doctor en medicina el 4 de julio de 1929 como alumno eminente y obtuvo la Beca de Viaje, en cuyo disfrute realizó estudios sobre ginecología, el primer año en el Medical Center Hospital de New York, y el segundo en el John Hopkins Hospital, de Baltimore. Ocupó los cargos de médico interno, jefe de internos, cirujano residente, subdirector y director por sustitución del Hospital "Nuestra Señora de las Mercedes", siempre en el servicio de clínica de la cátedra.55

En 1945 las salas número 1 y 2 de ginecología del pabellón de maternidad "Dr. Enrique Núñez", del Hospital Universitario "General Calixto García" pasaron a ser el segundo servicio de clínica de la cátedra, y se le agregaron así a la enseñanza de ginecología 40 camas más, bajo la dirección del doctor Gustavo Cuervo Rubio, pero en realidad bajo la responsabilidad del doctor Francisco A. Martell Valdés, en esos momentos instructor permanente.

Amparados por la transitoria XXV de la Ley Docente de 1937, de acuerdo con la transitoria No. 1 del Reglamento del Cuerpo Facultativo del Hospital Universitario "General Calixto García", aprobado por la Junta de Gobierno de dicho hospital en sesión de 22 de noviembre de 1945, los médicos que desempeñaban funciones en el servicio clínico pasaron a ser médicos asociados de este.56 En ese caso se encontraban los doctores José A. Solís Linares y José T. Canosa Varela, los que comenzaron sus actividades como asociados permanentes a partir del 1 de enero de 1946. Unos años después, en 1951, se agregó también como asociado el doctor Ángel L. Portuondo Valdor, otro verdadero puntal en la atención del servicio de clínica.

10. Al reanudarse las actividades docentes en la Universidad de La Habana con el triunfo revolucionario del 1 de enero de 1959 el cuadro de profesores de la cátedra de Ginecología con su Clínica estaba integrado de la siguiente manera: profesor titular el doctor Gabriel Casuso Díaz-Albertini, con licencia indefinida por enfermedad crónica invalidante; profesor auxiliar el doctor Gustavo Cuervo Rubio, en funciones de profesor titular interino, y profesores agregados los doctores René Smith Leal, en funciones de profesor auxiliar interino, jefe del servicio clínico del Hospital "Nuestra Señora de las Mercedes" y Francisco A. Martell Valdés, jefe del servicio de clínica del Hospital Universitario "General Calixto García".

En desacuerdo con los sucesos ocurridos en la Universidad de La Habana y principalmente en la Facultad de Medicina, conocido como "El Colinazo", el 2 de febrero de 1959, doce días más tarde, presentó su renuncia a la cátedra el doctor Cuervo Rubio en la siguiente carta:

Febrero 14 de 1959

Dr. Clemente Inclán

Rector de la Universidad de La Habana

Por conducto del Sr. Decano de la Facultad de Medicina


Señor:

Le ruego acepte la renuncia de mi cargo de Profesor Auxiliar de la Cátedra de Ginecología con su Clínica que obtuve por oposición en el año 1922.

A través de mi práctica de casi 46 años, 37 de profesor, esta cátedra de la que es titular el doctor Gabriel Casuso ha pasado épocas de intenso trabajo y momentos de dificultades que hemos podido nivelar con los esfuerzos de él, en años ya lejanos, con la colaboración asidua de los Dres. René Smith y Francisco Martell, desde mucho antes de realizar sus respectivas oposiciones; en el «Mercedes», el primero; en el "Calixto García", el segundo. Los Dres. Marcos Díaz Sardiñas y Raúl Cañizares, instructores permanentes, han trabajado en nuestras salas del "Mercedes" continua y empeñosamente. Pero a más de los nombrados, todos nos preocupamos por reunir en ambos locales, a un número muy apreciable de ginecólogos jóvenes que han ido identificándose durante años con nuestros servicios de los dos hospitales, tanto en las labores de Consulta Externa y Salón de Operaciones, como en las Salas de Exámenes y Demostración, y lo han hecho siempre con interés y responsabilidad muy encomiables.

La finalidad de cada disciplina es lograr una adecuada preparación de los alumnos. Dadas las condiciones económicas de nuestra Universidad muy mal dotada, ello era difícil. Nuestra cátedra ha venido aumentando su personal con esa serie de ginecólogos de positiva capacidad que han realizado diario esfuerzo por cubrir los trabajos que se les encomendaba, dentro del papel que les podía corresponder.

Las deficiencias de tiempo en que yo haya incurrido, no han dañado sustancialmente la efectividad de la enseñanza. Omito explicaciones justificativas porque son privadas y porque creo que en el momento, solo para mi tienen valor.

Anotar estos hechos, era para mi una necesidad en horas de tanta significación como esta, en que resigno algo tan querido.

Por otra parte, a mi edad, no se cree que sea capaz de cubrir razonablemente las necesidades de una juventud en justa reacción, que ojalá aquiete impaciencias comprensibles, pero en cierto modo negativas, para que finalmente puedan llegar todos, profesores y estudiantes, a la elevada, cabal y perdurable solución, que no se podrá obtener en agitación que perturbe la mente, si no en la serena meditación que facilita y concreta planes y medidas responsables que en todos los órdenes requiere la Universidad para su definitivo engrandecimiento y merecido prestigio.

Con mis fervientes votos por su triunfo, señor Rector, que será el triunfo de todos, quedo de Ud. con la más alta consideración y afecto.

Dr. G. Cuervo Rubio57

El Consejo Universitario, en reunión del 27 de febrero de 1959, le aceptó la renuncia. Desde ese momento quedaban de hecho como profesor titular interino el doctor Smith Leal y profesor auxiliar, también interino, el doctor Martell Valdés.

Por Resolución del Decano, doctor Luis F. Rodríguez Molina, de 11 de agosto de 1959 se designa oficialmente al doctor Smith Leal profesor titular interino, pues continúa la licencia del doctor Casuso Díaz-Albertini, y auxiliar interino al doctor Martell Valdés.

Para cubrir una de las dos plazas vacantes de profesor agregado en diciembre de 1959 fue nombrado interinamente por Resolución del Decano, mediante concurso, el doctor Francisco G. Cuéllar Torroella,58 graduado de doctor en medicina en la Universidad de La Habana el 18 de octubre de 1941, antiguo adscripto e instructor de la cátedra y sobrino del doctor Eugenio Torroella Mata, en esos momentos profesor titular de una de las cátedras de Clínica Quirúrgica.

El 2 de febrero de 1960, por Resolución del Juzgado de Primera Instancia de Almendares, Partido Judicial de La Habana, de esa fecha, se le declaró al doctor Casuso Díaz-Albertini incapacitado para regir su persona y sus bienes, por lo cual el Consejo Universitario en sesión celebrada el 28 de marzo de 1960 declaró terminados sus servicios como profesor de la Facultad de Medicina.

Por Decreto Rectoral de 4 de abril siguiente, en uso de sus derechos de ascenso, fueron nombrados en propiedad como profesor titular el doctor Smith Leal y profesor auxiliar el doctor Martell Valdés.

En la histórica sesión del claustro de la Facultad de Medicina de 29 de julio de 1960 los doctores Smith Leal y Cuéllar Torroella se declararon en rebeldía contrarrevolucionaria al votar en contra de la sustitución del Consejo Universitario por la Junta Superior de Gobierno de la Universidad y de la creación de la Junta de Gobierno de la Facultad de Medicina, por lo que el 1 de agosto siguiente la Junta Superior de Gobierno les suspendió de empleo y sueldo y los sometió a expediente disciplinario. La propia Junta en sesión de 13 de enero de 1961 resolvió separarlos de sus cargos definitivamente.

El doctor Martell Valdés único de los profesores de la cátedra que no renunció ni fue suspendido en sus funciones, quedó de hecho como profesor titular en propiedad por derecho de ascenso, aunque en realidad el nombramiento que lo oficializaba no está en su expediente administrativo ni se menciona en el Boletín Universitario.

Al ponerse en vigor la reforma universitaria el 10 de enero de 1962 figuraba el doctor Martell Valdés como profesor, equivalente a titular, jefe del Subdepartamento de Ginecología del Departamento de Obstetricia y Ginecología y como profesores auxiliares los doctores Ángel L. Portuondo Valdor, José M. Suárez Fernández, Humberto Sinobas del Olmo y Francisco Rodríguez Garmendía.

La Junta Superior de Gobierno de la Universidad el 27 de febrero de 1962 contrató al doctor Martell por 5 años a partir del 1 de febrero anterior, pero por serios problemas de salud que le hicieron bajar marcadamente de peso, la propia Junta en sesión de 15 de noviembre de ese año acordó rescindirle el contrato para que pudiera acogerse a la jubilación civil. Pocos años más tarde abandonó su patria para radicarse en los Estados Unidos de Norteamérica.

El único de los nuevos profesores que se había formado en el servicio clínico de la cátedra lo era el doctor Ángel L. Portuondo Valdor. Ginecólogo notable, nació en Santiago de Cuba el 2 de agosto de 1914 y se graduó de doctor en medicina en la Universidad de La Habana el 16 de octubre de 1941.59 Su inicio en la especialidad de enfermedades del aparato genital de la mujer va a ocurrir en sus días de estudiante, junto al eminente ginecólogo santiaguero (aunque nacido en Santa Cruz del Sur) doctor Donato González Mármol, jefe del servicio de ginecología del Hospital "Saturnino Lora", de Santiago de Cuba.

Trabajó en el Hospital Universitario "General Calixto García" como honorario desde su graduación y en el Hospital de Maternidad Obrera ocupó los cargos de médico interno (1941), médico residente (1943), médico auxiliar de consulta externa, partero auxiliar y partero jefe. Antiguo adscripto y asociado al servicio clínico de la cátedra realizó en los años del período revolucionario una brillante labor como formador de varias generaciones de ginecobstetras cubanos. En la segunda mitad de 1960 fue nombrado profesor agregado interino, por concurso, de la cátedra de Ginecología con su Clínica; en 1962 profesor auxiliar jefe del Subdepartamento de Ginecología en sustitución del doctor Martell Valdés y jefe del servicio clínico ginecológico del Hospital Universitario "General Calixto García" hasta la desaparición de este en 1967, en que pasó, ya como profesor titular, al Hospital Docente "Dr. Enrique Cabrera".

Una vieja afección glaucomatosa en ambos ojos que lo llevó a la pérdida completa de la visión lo obligó a jubilarse como médico activo en 1971, pero dio entonces un ejemplo sin par de firmeza revolucionaria al mantenerse voluntariamente como profesor en el Hospital de Maternidad Docente "Clodomira Acosta", donde entregó a manos llenas su vasta experiencia ginecológica hasta su fallecimiento ocurrido en La Habana el 14 de noviembre de 1976.60 Era hermano del doctor José A. Portuondo Valdor, eminente crítico literario, ensayista y profesor universitario de prestigio internacional, director del Instituto de Literatura y Lingüística de la Academia de Ciencias de Cuba.

11. Durante los primeros veinte años del siglo, en las Memorias Anuarios de la Universidad de La Habana solamente aparece un programa de la asignatura de Ginecología con su Clínica, que se repite en todos los volúmenes, al parecer porque este no sufrió variaciones de consideración.

En 1903 el doctor Casuso Roque explicaba su método de enseñanza de la siguiente manera:

"[…] el ginecólogo es á la vez médico y cirujano, trata las lesiones genitales con recursos médicos apropiados y solo cuando esos recursos se frustran en sus resultados ó la extensión considerable de las lesiones impiden contemporizar y exigen actuar con urgencia, recurre á la cirugía y siempre encuentra en ella los medios de salvar a menudo la vida de las pacientes y en raras ocasiones la posible conservación de la integridad fisiológica ya que no anatómica, del aparato destinado a perpetuar la especie.

Con ese concepto de la Ginecología moderna se ha adoptado el siguiente plan de enseñanza: Visita diaria al servicio de Ginecología instalado en el Hospital `Mercedes', atendiendo los alumnos a las operadas, practicando las curaciones oportunas y aplicando el tratamiento local apropiado a las pacientes que no han de sufrir intervención quirúrgica.

Los lunes y los jueves se celebran conferencias haciendo el Profesor el estudio de cada una de las enfermedades comprendidas en la Ginecología.

Los martes y viernes se hacen exploraciones clínicas. El profesor examina con los alumnos cada uno de los casos existentes en la Clínica, estudia los síntomas y signos físicos predominantes, formula el diagnóstico cuando no es necesario aplazarlo para un examen ulterior. Hecho el diagnostico se expone el tratamiento médico ó quirúrgico á que debe someterse la paciente. En caso de indicación quirúrgica expone y describe brevemente las diferentes intervenciones que se han recomendado, señalando la preferente en el caso particular que se estudia.

Los miércoles y sábados se destinan a operar los casos quirúrgicos.

Un grupo de alumnos asiste al profesor durante la operación y el resto la presencia desde las gradas del anfiteatro. Las piezas anatómicas obtenidas por la operación son examinadas por todos los alumnos.

En las conferencias bisemanales procura el Profesor que los alumnos adquieran un exacto conocimiento teórico de las afecciones ginecológicas, auxiliando su exposición con láminas adecuadas que han sido adquiridas por la Facultad".61

Las materias contenidas en el programa de la asignatura eran las siguientes:

- La ginecología del pasado y del presente.

- Etiología general de las enfermedades ginecológicas.

- Patogenia de las afecciones ginecológicas.

- Los grandes síndromes ginecológicos.

- Afecciones de la vulva. Deformaciones congénitas y adquiridas. Lesiones traumáticas. Afecciones inflamatorias y neoplásicas.

- Afecciones de la vagina. Deformaciones congénitas y adquiridas. Afecciones inflamatorias. Fístulas urinarias. Fístulas fecales. Colpoceles. Neoplasmas.

- Afecciones del útero. Vicios de conformación. Metritis. Estenosis del cuello uterino. Desviaciones uterinas. Prolapsos genitales. Inversión del útero. Neoplasmas benignos y malignos del útero.

- Afecciones de los anejos uterinos. Vicios de conformación. Salpingo-ovaritis. Flegmón pelviano. Pelvi-peritonitis. Neoplasmas de los anejos: tumores quísticos, vegetantes y sólidos del ovario; tumores benignos y malignos de las trompas; tumores líquidos y sólidos del ligamento ancho; tumores del ligamento redondo.

- Embarazo extrauterino. Hematoceles pelvianos.

- Tuberculosis genital.

- Afecciones inflamatorias y neoplásicas de las glándulas mamarias.

La ginecología operatoria se estudiaba simultáneamente con el tratamiento de cada afección.62 En los años subsiguientes de las décadas de 1920 y 1930 no aparecen en las Memorias Anuarios de la Universidad de La Habana ningún otro programa de la asignatura y ni de esos años ni posteriores hemos podido localizar alguno impreso en folleto. Sin embargo más adelante, al describir el libro de texto del profesor Casuso Díaz-Albertini, daremos una idea de la materia que comprendía la enseñanza de la asignatura en las décadas de 1940 y 1950, pues el libro se ajusta, como bien dice el autor en el preámbulo, a los contenidos que se explicaban en la cátedra por esos años en que fue texto oficial.

12. El profesor Casuso Roque desde los primeros años del siglo recomendaba como obras de texto y de consulta extranjeras los manuales de ginecología de Pozzi, muy elogiado; de Lavadie; Lagrave y Leguen; Fargas y el de Fristch.

Pero indiscutiblemente la más utilizada lo fue la del doctor André Boursier, profesor de Clínica Ginecológica de la Facultad de Medicina de Burdeos "Manual de Ginecología", Ed. Espasa, Barcelona, 1904, 927 páginas, con 286 grabados intercalados en el texto, cuya traducción al castellano fue realizada por el doctor Núñez de Villavicencio Palomino, quien además de las notas y prólogo escribió un formidable capítulo de 68 páginas sobre "Técnica ginecológica", en la primera parte de la obra.

La segunda edición española de este maravilloso texto, ampliado a 944 páginas y publicado igualmente por la Editorial Espasa, estuvo también a cargo del doctor Núñez.

El doctor Enrique Fortún André tradujo del alemán en 1912 la importante obra del profesor Winter "Diagnóstico ginecológico", utilizado como de consultas. Cuando fue profesor titular, jefe de la cátedra, en los primeros años de la década de 1920, el doctor Fortún André recomendaba como libros de texto y de consulta las mismas obras citadas, en ediciones posteriores, menos la del profesor Fristch.

En su largo período profesoral el doctor Casuso Díaz-Albertini indicaba la "Ginecología Operatoria", de los doctores Crossen y Crossen y el "Tratado de Ginecología", del doctor Juan Carlos Ahumada, profesor titular de Clínica Ginecológica de la Universidad de Buenos Aires.

Una obra que circuló mucho en los años de las décadas de 1940 y 1950 fue "Terapéutica Ginecológica", en 2 tomos, del doctor Carlos J. Calatroni, profesor adjunto de Clínica Ginecológica de la Universidad de Buenos Aires, en sus ediciones de 1938, 1941, 1943 y 1946. Su quinta edición (1949) reimpresa por Isidro Hernández en La Habana, en un tomo de 1 112 páginas, fue muy consultada por los alumnos que cursaban la asignatura.

La última obra de texto extranjera del período que estudiamos, muy de la preferencia de profesores y alumnos, lo constituyó "Texto de Ginecología", del doctor Emil Novak, profesor de Ginecología de la Escuela de Medicina de la Universidad "John Hopkins", de Baltimore, uno de los grandes ginecólogos de la época. La primera edición en español traducida de la tercera inglesa, por el doctor Gerardo Amargós Longoria, estuvo bajo la dirección, supervisión y fue prologada por el profesor Gustavo Cuervo Rubio. Por su indiscutible calidad científica y valor didáctico se mantuvo como libro obligado de texto por muchos años en Cuba.

13. Es muy probable que por haber traducido el doctor Núñez de Villavicencio Palomino el "Manual de Ginecología", del profesor Boursier, y ser este declarado obra de texto de la asignatura, no sintieran los profesores que la impartían la necesidad de escribir un libro propio que respondiera a las exigencias del programa vigente en nuestra Facultad de Medicina en las dos primeras décadas del siglo.

Tanto el doctor Casuso Roque como los doctores Núñez de Villavicencio Palomino y Fortún André poseían la formación científica y la experiencia docente suficiente para haber emprendido tan importante tarea y llevarla a feliz término.

El doctor Casuso tradujo del francés, en colaboración con el doctor Gaspar Rafael Weiss Verson, la obra del profesor A. Auvard "La antisepsia en Ginecología y Obstetricia", la que fue publicada en la revista " El Progreso Médico", entre los años 1890 y 1892. Su bibliografía, tanto en cirugía como en ginecología, es muy valiosa y en esta última se destaca por su importancia histórica "Progresos de la Ginecología en Cuba", trabajo leído ante la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, el 18 de mayo de 1887 y publicado ese año en los Anales de la institución, en el que menciona las grandes operaciones ginecológicas practicadas en Cuba de 1882 a 1887.

Entre sus trabajos más meritorios se cuentan: "Cirugía antiséptica" (1881), "Quiste dermoideo del ovario derecho. Ovariotomía. Curación" (1887), "Cisto-epitelioma mucoide multicelular del ovario derecho" (1889), "Dos ovariotomías seguidas de curación" (1890), "Elefantiasis del gran labio" (1891), "La eclampsia y su tratamiento" (1893), "Láparo-histerectomía completa. Operación de Freun" (1893), "Colporrafia anterior. Colpoperineorrafia. Colpohisterectomía" (1893), "Pelviperitonitis. Hematocele pelviano" (1893), "Embarazo extrauterino de 11 meses. Enucleación del quiste con el feto y anexos. Curación" (1894), "Láparo-histerectomía total por fibroma uterino subperitoneal. Dos observaciones" (1895) e "Histerectomía por las vías abdominal y vaginal" (1896).

Hombre de increíble laboriosidad, el doctor Núñez de Villavicencio Palomino publicó una pequeña obra de texto en la que reunió sus conferencias en la Escuela de Enfermeras del Hospital "Nuestra Señora de las Mercedes" con el título "Nociones de Ginecología", Rambla y Bouza, La Habana, 1902. Dos valiosas monografías suyas lo son "Tratamiento operatorio de las infecciones peri-uterinas", La Habana, 1900 y "Contribución personal a la cirugía conservadora de los ovarios", La Habana, 1907.

De su extensa e importante bibliografía ginecológica solo citaremos: "Primera sinfisiotomía practicada en Cuba. Éxito para la madre y el feto" (1895) en colaboración con el doctor José Casariego Landa; "Valor de la colpotomía posterior y el drenaje en las inflamaciones pelvianas" (1900), reproducido por la revista Archivos de Ginecología y Obstetricia de Barcelona; "Tratamiento quirúrgico del cáncer uterino" (1903); "Un caso de inversión uterina" (1903), reproducido por el New York Medical Journal; "Fístula urétera- vaginal. Laparotomía urétera-cisto-nefrectomia" (1904); "Las parauretritis en la mujer" (1905); "Abocamiento de los uréteres en el recto por destrucción obstétrica de la vejiga y uretra. Curación" (1910) y "La cervicitis consecutiva a la histerectomía subtotal" (1910).

El doctor Fortún André nos dejó sobre cirugía general una extensa bibliografía, en relación con la ginecología casi es inexistente su producción, solo conocemos: "Un caso de pro-metrorrea" (1903), "Curioso error de sexo en dos hermanos" (1904) y "Operación cesárea por atresia vaginal" (1910).

El único profesor de la cátedra que publicó un libro de texto lo fue el doctor Casuso Díaz-Albertini quien, sin embargo, produjo una bibliografía médica en general muy pobre, a pesar de haber contado durante toda su vida con las mayores facilidades para realizarla.

"Lecciones de Ginecología con su Clínica", Ed. Libertad, La Habana, sin fecha, 2 tomos, es, sin lugar a dudas, un valioso esfuerzo del profesor Casuso Díaz- Albertini, en el que demostró la gran preparación que poseía en la asignatura que durante cuatro décadas enseñó en la Universidad de La Habana, pero pensamos que la obra mereció haber tenido una mejor suerte editorial. La edición que citamos fue de muy escasa tirada y no hemos podido localizar ningún ejemplar; el que poseemos es una reimpresión de Isidro Hernández, La Habana, sin fecha, también en dos tomos, que pensamos para abaratar el costo de publicación haya sufrido algunas mutilaciones, como son las supresiones de el sumario, las referencias bibliográficas al final de cada capítulo o al final de la obra y los índices onomásticos y de materias, aunque también es cierto que el autor se queja, en el preámbulo, de lo precipitado de la edición para que pudieran tenerla los alumnos del plan de estudios de 1941.

Fundamentalmente ajustada a los contenidos del programa de la asignatura, el primer tomo de la obra comprende las materias pre-clínicas, expuestas en 452 páginas, ilustradas con 166 figuras y el segundo las materias clínicas, tratadas en 555 páginas con 161 figuras. Las ilustraciones originales consisten principalmente en dibujos realizados por el pintor Ramos Capote y muy pocas de pacientes tratados en los servicios clínicos de la cátedra. La inmensa mayoría fueron tomadas de importantes obras ginecológicas, de las que disponía el autor en su bien nutrida biblioteca, como las de Montgomery, Dudley, Milk, Edgar, Hirst, Webster, Kelly, Skene, Waldeyer, Cullen, Dickinson, Savage, Spee, Adami, Mann, Khroback y Rosthorn, Findley, Baldy, Pozzi, Winkel, Booce, Ashton, Thomas y Munde, Byfor, Herman, Felly, Gilean, Grossen, Pfamenstiel, Penroce y Guilliard.

El primer tomo o de materias pre-clínicas está dividido en ocho partes. Una primera muy extensa sobre "Hoja Clínica ginecológica", a la que siguen: "Conceptos clínicos de la anatomía e histología de los órganos genitales de la mujer", "Datos embriológicos de interés clínico y embriología anatómica", "Anomalías genitales", "Fisiopatología clínica y fisiopatología de los órganos genitales de la mujer", "Fisiología vaginal", "Fisiopatología de la vagina. Leucorrea idiopática" y "Patogenia de la leucorrea idiopática".

El segundo tomo o de materias clínicas comprende 17 capítulos con los títulos siguientes: 1. Síndrome leucorreico; 2. Síndrome hemorrágico; 3. Síndrome dolor en ginecología; 4. Afecciones de la vulva; 5. Pequeña patología del cuello uterino; 6. Cambios de posición en el útero: etiología y anatomía patológica; 7. Ruptura y laceración del diafragma y suelo pelviano: etiología y anatomía patológica; 8. Hernia genital: etiología y anatomía patológica; 9. hipertrofia del cuello uterino: etiología y anatomía patológica: 10. Fístulas genitales; 11. Inversión del útero; 12. Concepto general de las neoplasias; 13. Mioma, Fibromioma y Fibroma; 14. Quistes genitales y otros tumores del ovario; 15. Cáncer del útero; 16. Embarazo ectópico y 17. Infecciones ginecológicas.

A lo largo de los dos tomos se citan muy numerosos autores, pero lamentablemente no se acotan las referencias bibliográficas, lo que le resta rigor científico a la obra.

El doctor Cuervo Rubio, a pesar de su bien reconocido prestigio como ginecólogo, dejó muy escasa bibliografía sobre la especialidad; no obstante, algunos de sus trabajos fueron reproducidos en publicaciones científicas periódicas de México y Estados Unidos de Norteamérica. Su primer artículo apareció muy tempranamente en su carrera, en la Revista de Medicina y Cirugía de La Habana, con el título "Un caso interesante. Tiroiditis" (1913). Fue muy elogiado su largo estudio "Analgesia obstétrica", presentado ante el IV Congreso Médico Nacional, Habana, 1917 y publicado en Actas y Trabajos de dicho evento científico el propio año. En la Revista Cubana de Obstetricia y Ginecología publicó dos artículos de interés histórico médico: "Dr. Francisco Rodríguez Cartaya" (1948) y "Mi homenaje al Dr. Gonzalo Aróstegui" (1951).

Los doctores Smith Leal y Martell Valdés dejaron también muy pocos trabajos publicados. Entre los del primero debemos mencionar: "Necesidad de la vigilancia médica y de la hospitalización de las mujeres embarazadas" (1925), "Algunos detalles en el tratamiento quirúrgico de la retroversión uterina" (1926), "Oclusión intestinal por retroversión total del útero grávido" (1934) y "La Vacunación regional en la cervicitis" (1935). El doctor Martell publicó algunos folletos y monografías sobre ciencias naturales para uso de los alumnos preuniversitarios y entre sus trabajos médicos se destacan "Empleo de la Rana Catesbiana, Shaw (Rana Toro), en el diagnóstico de la gestación normal y patológica" (1948), en colaboración con el profesor José M. Ramírez Olivella y el doctor Bienvenido Benach Carreras.

14. La asignatura y después cátedra de Ginecología con su Clínica, en el período que estudiamos, sobre todo en las dos primeras décadas, contó con eminentes profesores como lo fueron indiscutiblemente los doctores Casuso Roque, Núñez de Villavicencio Palomino y Fortún André.

Sin embargo, los importantes cargos desempeñados por el doctor Casuso lo alejaron tanto de la enseñanza directa al alumno que esto hizo que el trabajo docente de los dos auxiliares fuera completamente insuficiente, a lo que se unía que también tenía a su cargo la asignatura de Patología Quirúrgica. Esta situación llegó a ser verdaderamente crítica a partir de 1913 cuando el doctor Núñez fue nombrado Secretario de Sanidad y Beneficencia y quedó prácticamente solo el doctor Fortún con las dos asignaturas, el servicio clínico y la consulta externa, hasta 1915 en que fue nombrado el doctor Casuso Díaz-Albertini, entonces en sus comienzos.

Con la separación en 1923 de las asignaturas y la creación de la cátedra de Ginecología con su Clínica, el estado de la enseñanza mejoró al contar con tres docentes propios y agregárseles al servicio clínico otra sala. No obstante, como la totalidad de las cátedras, va a sufrir las consecuencias de la plétora de alumnos que se agudiza a partir de entonces y del presupuesto irrisorio asignado a dicha enseñanza ($ 135. 00 anuales como crédito adicional a la cátedra).

Al crearse la carrera docente en 1937, con el ingreso de adscriptos, instructores y asociados se vigoriza la docencia y al agregársele en 1945, como segundo servicio de clínica, las dos salas de ginecología del Hospital Universitario "General Calixto García", la cátedra alcanza lo máximo a lo que podía aspirar en aquellos momentos.

Durante las dos últimas décadas del período estudiado, principalmente, la enseñanza práctica en los dos servicios clínicos recayó sobre los profesores agregados e instructores.

A continuación se exponen testimonios sobre el doctor Casuso Roque, el más eminente profesor cubano de ginecología, de cuatro de sus discípulos en distintas épocas, que arrojan mucha luz sobre su personalidad contradictoria y brillante y la enseñanza ginecológica en su época.

El doctor Bernardo Escobar Laredo, quien fue alumno del doctor Casuso cuando este se encontraba en el apogeo de su labor científica y docente, escribió lleno de entusiasmo en 1893:

"[…] Hecho cargo de la enseñanza de la Obstetricia la antisepsia es su caballo de batalla. Convierte á sus discípulos á la nueva escuela, les predica la buena nueva, les infunde los preceptos de la antisepsia; su fe inextinguible, su actividad incansable dan calor á la doctrina microbiana y la pobre mujer destinada a sufrir la fiebre puerperal por falta de limpieza, por no someterse a las reglas de la antisepsia, encuentra un redentor en el Dr. Gabriel Casuso y Roque que, apóstol de la doctrina pasteuriana, la divulga, la populariza y enseñándola a sus discípulos la propaga del cabo de San Antonio a la punta de Maisí".63

El meticuloso historiador médico, doctor José A. Martínez-Fortún Foyo, recordaba a su maestro, en el curso 1902-1903, sin ningún entusiasmo y con gran objetividad:

"Es un hombre de estatura mediana, ancho, fuerte, rudo, dominante, con barba de pera que le da aspecto militar de la época de Napoleón III. Es el Decano de la Facultad de Medicina y como a [Rafael] Cowley, le gusta imponer su criterio y su mando donde se encuentra. Su curso fue muy irregular pues faltaba mucho a clases y explicaba poco. Siempre su estribillo era que él había sido el introductor de la antisepsia en Cuba. Cuando no asistía a la Sala le sustituía el doctor Enrique Núñez, su devoto auxiliar. Asistíamos a las Operaciones de ambos, en el Salón de Operaciones, situado a la entrada y a la izquierda, frente a la Farmacia. Núñez operaba más. Daba el cloroformo el jefe de internos doctor Luis Ortega y Bolaños; a veces González Sastre. En la sala cada alumno tenía su enferma a la que hacía la historia clínica y llevaba el curso del tratamiento […] En resumen diré, que en la Sala nos enseñaban poco y todo lo teníamos que hacer solos, sin asistencia casi de los maestros, ni auxiliares. A pesar de esto nos apretaron en los exámenes. Vi hacer buenos y malos diagnósticos (vi confundir dos casos de fibroma con preñez, aclarados al hacer la laparotomía). Se hacían todas las operaciones ginecológicas y el más joven de los profesores demostraba mas habilidad y menor rudeza […] El Profesor, ya algo viejo, pero siempre ` mandarín' se ocupaba mas del Decanato y de controlarlo todo ; por esto siempre andaba a la carrera y delegaba en el joven Núñez".64

Un eminente profesor titular de Obstetricia con su Clínica, el doctor Sergio García Marruz, quien fue su alumno en el curso 1903-1904, escribiría de él muchos años más tarde:

"En rigor, hasta Gabriel Casuso, correo y defensor vehemente de las ideas de Semmelweis, de Holmes, de Pasteur y de Lister, no comienza en Cuba la era de la prosperidad y encumbramiento de nuestra Ginecología y nuestra Obstetricia, que en Paula tuvieron modesta cuna, donde se mecieron luego la mayor parte de los maestros actuales y donde fue iluminada la operatoria quirúrgica por la antorcha que Casuso prendió en Europa para traerla encendida hasta la patria. Hombre de extraordinaria capacidad ejecutiva, rompiendo con la tradición y los prejuicios, inauguró su Clínica o Sanatorio Privado en Jesús del Monte, cuya institución casi secular le ha sobrevivido. En aquella casa, puede decirse, que crecieron nuestras especialidades y se formaron nuestros primeros especialistas. Sirvió de Escuela y tuvo discípulos que la honraron luego […] Tiene, pues, la Clínica Casuso un valor histórico innegable, que debe reconocérsele ahora y siempre […]. En el Hospital Reina Mercedes, Casuso dictó por largos años su cátedra de Ginecología y en la Sala Santa Magdalena su enseñanza eminentemente práctica formó muy distinguidos operadores ginecólogos de la nueva escuela".65

Por último, el profesor y destacado escritor médico, doctor Mario Dihigo Llanos, lo recordaba en el curso 1915-1916 como un defensor del estudiantado:

"En la mañana, nuestra primera asignatura era Ginecología, feudo de los Casuso. Comenzó el curso el padre, que más adelante sería rector y de sus visitas por las salas, recuerdo sus diagnósticos certeros y su extraordinaria laboriosidad […]. El doctor Casuso se distinguió siempre como profesor, como decano y más tarde, como rector, por su amor a sus alumnos, a los cuales no abandonó nunca en trances difíciles.

Pasada la dificultad, era enérgico y apelaba a nuestros deberes para la Universidad. Pero en el momento del peligro, en nuestros choques con la policía o en cualquiera de las dificultades en que nos veíamos envueltos, colectiva o individualmente, fue más que un profesor y un decano, un verdadero padre para los estudiantes.

Por la exaltación del doctor Casuso al Rectorado, quedaron hecho cargo del curso su hijo Gabrielito y su sobrino Enrique [doctor José Enrique Casuso Oltra, que era entonces profesor auxiliar de la cátedra de Histología Normal y Anatomía e Histología Patológicas]. Su trato con nosotros era más que de profesores, de compañeros más adelantados y nunca intentaron deslumbrarnos con sus conocimientos".66


Referencias bibliográficas y documentales

1. Martínez-Fortún Foyo, JA. La enseñanza de la medicina en la Universidad de La Habana a final del siglo XIX y principios del XX. Ed. Mimeografiado. La Habana, 1949:27.

2. Universidad de La Habana. Memoria Anuario correspondiente al curso académico de 1905 a 1906. Imp. M. Ruiz S. en C. La Habana, 1907:200-1.

3. Bol. Ofic. Univers. 12 (24). Diciembre 31 de 1945.

4. Loc. cit. en (1).p.27.

5. Loc. cit. en (2).p.203.

6. Universidad de La Habana. Escuela de Medicina. Carnet de Séptimo Año. Reglamento de la Cátedra de Ginecología con su Clínica. La Habana, sin fecha, pp 26-7.

7. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. No. 628 (Dr. Gabriel Casuso Roque).

8. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Est. Ant. No. 2718 (Dr. Gabriel Casuso Roque).

9. Gómez de Rosas y Entenza M. Elogio fúnebre del Dr. Gabriel Casuso y Roque. Anal. Acad. Cien. Med. Fis. Nat. Hab. La Habana. 1924;60:601-7.

10. Presno Bastiony, JA. El Dr. Gabriel Casuso Roque. Anal. Acad. Cien. Med. Fis. Nat. Hab. La Habana. 1923- 1924;60:283-5.

11. Núñez Portuondo R. Dr. Gabriel Casuso Roque. Conferencia leída en El Ateneo de La Habana el 18 de diciembre de 1951. Copia mecanografiada en Archivos del Historiador del Ministerio de Salud Pública.

12. Riera Hernández M. Cuba Política. 1899-1955. Imp. Modelo S. A. La Habana, 1955.

13. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. No. 10020 (Dr. Gabriel Casuso Díaz-Albertini).

14. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Est. No. 5479 (Dr. Gabriel Casuso Díaz-Albertini).

15. Montoro Saladrigas O. Discurso de contestación al Dr. Gabriel Casuso Díaz-Albertini, en su ingreso como Académico de Número. Anal. Acad. Cien. Med. Fis. Nat. Hab. La Habana. 1942-1943;81:24-31.

16. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. No. 8341 (Dr. Gustavo Cuervo Rubio).

17. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. No. 236 (Dr. Enrique Núñez de Villavicencio Palomino).

18. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Est. Ant. No. 9909.

19. Duplessis Aizpuru GG. Discurso de contestación al del ingreso del Dr. Enrique Núñez. Anal. Acad. Cien. Med. Fis. Nat. Hab. La Habana. 1907- 1908;44:118-23.

20. Rodríguez Expósito C. Dr. Enrique Núñez y Palomino. En el cincuentenario de su muerte. Cuad. Hist. Sal. Pub. No. 38. Pub. Consejo Científico MINSAP. La Habana, 1968.

21. Quintana Rodríguez J. Enrique Núñez Palomino. (1872-1916). Rev. Bohemia. Septiembre 24 de 1954.

22. Relación de Documentos del Dr. Enrique Núñez y Palomino. Anal. Acad. Cien. Med. Fis. Nat. Hab. La Habana. 1906;43:269-75.

23. El Dr. Enrique Núñez de Villavicencio. Rev. Cuba en Europa. Barcelona. 1916;7(152):1-4.

24. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. No. 8341 (Dr. Gustavo Cuervo Rubio).

25. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Est. No. 5485 (Dr. Gustavo Cuervo Rubio).

26. González Martín D. Dr. Gustavo Cuervo Rubio, eminente ginecólogo. Rev. Bohemia. Noviembre 18 de 1951.

27. Costa Blanco OR. Como vive y trabaja el doctor Gustavo Cuervo Rubio. Diario de la Marina. Octubre 31 de 1954.

28. Braña Chaunsolme M. Perfil diplomático: Gustavo Cuervo Rubio. El País. Mayo 2 de 1953.

29. Franchi de Alfaro R. Los médicos recuerdan su experiencia inolvidable. Profesor Gustavo Cuervo Rubio. Diario de la Marina. Febrero 13 de 1955.

30. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. No. 5504 (Dr. Enrique Balfrida Jiménez).

31. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. No. 9141 (Dr. René Smith Leal).

32. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Est. No. 6642 (Dr. René Smith Leal).

33. Le Roy Gálvez LF. Octavio Justo Smith y Guenard. En: A cien años del fusilamiento de los estudiantes. Ed. Ciencias Sociales. La Habana. 1971: 284- 285.

34. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. No. 10730 (Dr. Francisco Martell Valdés).

35. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Est. No. 10749. (Dr. Francisco Martell Valdés).

36. Álvarez Conde J. Francisco A. Martell Valdés. En Historia de la Zoología en Cuba. Ed. Lex. La Habana. 1958:345-6.

37. Universidad de La Habana. Memoria Anuario correspondiente al curso académico de 1926 a 1927. Imp. y Papel. Rambla, Bouza y Cía. La Habana. 1929:63.

38. Bol. Ofic. Univers. 8 (17). Noviembre 15 de 1941.

39. Bol. Ofic. Univers. 11 (7). Mayo 15 de 1944.

40. Bol. Ofic. Univers. 13 (19). Octubre 31 de 1946.

41. Bol. Ofic. Univers. 15 (20). Diciembre 31 de 1948.

42. Bol. Ofic. Univers. 17 (18). Diciembre 31 de 1950.

43. Bol. Ofic. Univers. 20 (4). Marzo 3 de 1953.

44. Bol. Ofic. Univers. 23 (7). Abril 16 de 1956.

45. Bol. Ofic. Univers. 1 (3). Diciembre 15 de 1934.

46. Bol. Ofic. Univers. 5 (8). Octubre 31 de 1938.

47. Bol. Ofic. Univers. 13 (19). Octubre 31 de 1946.

48. Bol. Ofic. Univers. 14 (17). Diciembre 31 de 1947.

49. Bol. Ofic. Univers. 18 (8). Julio 10 de 1951.

50. Bol. Ofic. Univers. 26 (14). Septiembre 29 de 1959.

51. Bol. Ofic. Univers. 26 (17). Noviembre 16 de 1959.

52. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. No. 839.

53. Arce LA de. Nuestra Señora de las Mercedes. 1597-1952. Historia de un hospital. Ed. Librería Selecta. La Habana. 1952:115.

54. Franchi de Alfaro R. Los médicos recuerdan su experiencia inolvidable. Profesor Raúl Cañizares. Diario de la Marina. Febrero 21 de 1955.

55. Torra Cabarrocas LA. Dr. Marcos Díaz Sardiñas. En: Directorio Médico Social de Cuba. Imp. La Milagrosa. La Habana.1951:89.

56. Bol. Ofic. Univers. 12 (24). Diciembre 31 de 1945.

57. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Adm. No. 8341 (Dr. Gustavo Cuervo Rubio).

58. Bol. Ofic. Univers. 27 (1). Enero 15 de 1960.

59. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Exped. Est. No.25713 (Dr. Angel L. Portuondo Valdor).

60. Rodríguez Castro R y González Hernández N. In Memoriam: Dr. Angel Luis Portuondo Valdor (1914-1976). Rev. Cub. Obst. Ginec. La Habana. 1977;3(4):255-6.

61. Universidad de La Habana. Memoria Anuario correspondiente al curso académico de 1905 a 1906. Imp. y Papel. Manuel Ruiz S. en C. La Habana. 1907:200-201.

62. Loc. cit. en (61).pp.201-202.

63. Escobar Laredo B. Nuestros Médicos. Tipografía de "La Lucha". La Habana. 1893:22-3.

64. Loc. cit. en (1).pp.27-8.

65. García Marrúz S. Reseña histórica de la Obstetricia y la Ginecología en Cuba. Rev. Cub. Obst. La Habana. 1939;1(1):12-24.

66. Dihígo Llanos M. Recuerdos de una larga vida. Cuad. Hist. Sal. Pub. No. 60. pub. Consejo Científico del MINSAP. La Habana. 1974:52-4.