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Dr. Arístides Agramonte Simoni

El doctor Arístides Agramonte Simoni fue el primer cubano en ser nominado para un premio Nobel. Salvo su abuelo materno, el licenciado José Marcos Simoni y Ricard, notable médico natural de la ciudad de Camagüey, miembro de una familia italiana, sus otras ramas familiares eran profundamente cubanas: los Agramonte, Piña, Agüero, Porro, Argilagos y Guinferrer y todos de grandes sentimientos patrióticos.

Su padre, el licenciado Eduardo Agramonte Piña, médico y primo segundo del mayor general Ignacio Agramonte Loynaz, cuyo primer apellido le ha dado sobrenombre a la ciudad y a la provincia de Camagüey, fue igualmente un héroe legendario que ocupó altos cargos en la Guerra de los Diez Años (1868-1878) como miembro de la Cámara de Representantes de la República en Armas, Secretario del Interior y Secretario de Estado en el gobierno del presidente Carlos Manuel de Céspedes y López del Castillo, murió valientemente en el combate de San José del Chorrillo, el 8 de marzo de 1872 cuando ostentaba el grado de general de brigada.

Su madre, Matilde Simoni Argilagos, era hermana de Amalia, esposa de Ignacio Agramonte; dos tíos maternos de ellas lucharon también heroicamente en dicha guerra, los licenciados en medicina Rafael y Francisco Argilagos y Guinferrer, el primero, murió en combate con el grado de coronel. Su abuelo materno, constituyó un ejemplo de abnegado patriotismo muy pocas veces igualado y el segundo esposo de Matilde Simoni, fue el doctor en medicina Joaquín Castillo Duany, primer cubano que viajó al Polo Norte, general de brigada y jefe de la Sanidad Militar del Ejército Libertador en la guerra de 1895-1898.

Nació el doctor Arístides Agramonte Simoni en la ciudad de Santa María del Puerto Príncipe, actual Camagüey, el 3 de junio de 1868 y cinco meses después su padre se alzó en armas con Salvador Cisneros Betancourt, Ignacio Agramonte y un grupo de revolucionarios camagüeyanos en la finca "Las Clavellinas". El licenciado Simoni con su familia se refugió en una de sus fincas fuera de la ciudad y desde allí ayudó a los revolucionarios. En 1870 es sorprendido el rancho por tropas españolas y hechos prisioneros la esposa, las dos hijas y los nietos del licenciado Simoni, el cual logró ponerse a salvo. Conducida prisionera a Puerto Príncipe, la familia permaneció allí hasta el 18 de agosto del propio año en que logró marchar a New York, donde se le reunió el médico camagüeyano y se trasladaron a México, para residir en la ciudad de Mérida, Yucatán. Al producirse el Pacto del Zanjón en 1878 el licenciado Simoni regresó a Camagüey, donde falleció años más tarde el 17 de enero de 1890.

Matilde Simoni con su hijo se trasladó en 1880 a la ciudad de New York. Arístides Agramonte que había comenzado su educación primaria en el colegio "El Afán", de la ciudad de Mérida, los concluyó en las escuelas públicas de New York, donde se graduó de Bachiller en Artes en 1886. La carrera de medicina la cursó en la Universidad de Columbia de la propia ciudad, donde obtuvo el doctorado en junio de 1892, con honores especiales como el premio Harsen. De él escribió José Martí en el periódico Patria:

Figura
Figura 3. Dr. Arístides Agramonte Simoni (1868-1931)
Propuesto para el Premio Nobel de Fisiología o Medicina.
"El nombre de los padres es una obligación para los hijos, y no tiene derecho al respeto que va por todas partes con la sombra del padre glorioso, el hijo que no continúa sus virtudes. De dos cubanos jóvenes de la emigración no podrá decirse nunca esto, ni de Arístides Agramonte, hijo del aquel fuerte y seductor Eduardo que está aún como vivo en nuestros corazones, ni de Ventura Fuentes [...]. En un mismo día [...] recibieron sus títulos de médicos, después de laureados estudios los dos jóvenes cubanos [...] Agramonte, que en competencia reñida sacó en el brazo alto uno de los premios de la Universidad. En el aula extranjera sostuvieron los dos el renombre del estudiante de Cuba: en el mármol extranjero aprendieron los dos a remendar los brazos rotos, a reanimar los pechos desmayados, a curar las heridas.- Cuando, con justas lágrimas de orgullo veían desde su palco los padres virtuosos el premio al talento y la constancia de sus hijos; cuando seguían al arrogante Arístides los ojos enamorados de su madre, la señora Matilde Simoni de Castillo".5 En New York de 1892 a 1898 desarrolló una brillante labor médica y logró una sólida formación científica: médico interno, por oposición, del Hospital Roosevelt, en el Servicio de Medicina (1892-1893) y en el Servicio de Cirugía (1893-1894); médico de visita del Departamento de Enfermedades de la Infancia del Hospital Bellevue y del West Side Dispensary (1894-1898); inspector médico por oposición del Departamento de Sanidad de la ciudad de New York (1895-1897) y bacteriólogo del Departamento de Sanidad de la ciudad de New York, por oposición (1897-1898).

Conspirador activo por la independencia de Cuba en los clubes revolucionarios de New York, al entrar los Estados Unidos en nuestra última guerra independentista contra España, ingresó como médico agregado al ejército de dicho país en abril de 1898 y permaneció como tal hasta octubre de 1902. Ya en Cuba se le nombró encargado del Laboratorio de Anatomía Patológica y Bacteriología de la División de Cuba establecido en el Hospital Militar Número Uno, actual Hospital Clínico Quirúrgico Docente "General Calixto García" y en esta misma institución se le nombró médico de visita del Servicio de Enfermedades Tropicales en agosto de 1900, cuando ya es Hospital Municipal Número Uno. En la Universidad de La Habana revalidó sus estudios y el 25 de enero de 1900 recibió el título de licenciado en medicina. El 30 de julio de 1900 realizó los ejercicios para el grado de doctor, en los que presentó su tesis "La parasitología del paludismo en el hombre".

Al crearse la IV Comisión del Ejército Norteamericano para el Estudio de la Fiebre Amarilla y al quedar establecida en los cuarteles de Columbia, Quemados de Marianao, el 25 de junio de 1900, se le nombró patólogo de la misma, en unión de los doctores, mayor Walter Reed, bacteriólogo y patólogo que la preside; James Carroll, bacteriólogo y Jesse W. Lazear, médico entomólogo, y participó ininterrumpidamente en todos los trabajos de investigación de la Comisión, que dieron como resultado la confirmación del descubrimiento del doctor Carlos J. Finlay del agente transmisor de la fiebre amarilla.

Obtuvo por oposición la plaza de profesor auxiliar jefe del Laboratorio de la Cátedra de Bacteriología y Patología Experimental de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Habana, el 13 de septiembre de 1900 y el 9 de abril de 1901, fue ascendido a profesor titular, puesto que ocupó hasta que por Ley Docente de 1924 fue dividida la cátedra. Conservó desde ese momento sólo la primera asignatura, entonces como cátedra, hasta que la renuncia el 4 de julio de 1931, estando clausurada la Universidad por el gobierno del general Gerardo Machado, para marchar al extranjero.

Publicó libros de texto para sus dos asignaturas, Lecciones de Patología Experimental, La Habana (1922) y Compendio de Bacteriología. Técnica Bacteriológica, La Habana, (1924) y cerca de 150 monografías y artículos científicos, sobre todo de temas de medicina tropical. Fue académico de número de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana; miembro titular y presidente de la Sociedad de Estudios Clínicos de La Habana; presidente de la Comisión de Enfermedades Infecciosas; presidente de la Sociedad Económica de Amigos del País; presidente del IV Congreso Médico Nacional, La Habana (1917); presidente de honor del V Congreso Médico Nacional, La Habana (1920); presidente del VI Congreso Médico Latinoamericano, La Habana (1922); presidente de honor de la VI Conferencia Sanitaria Panamericana, La Habana (1924) y Secretario de Sanidad y Beneficencia (1922 a 1923).

Recibió altos honores como: el Premio Brent de la Academia de Ciencias de Francia en 1912; el Doctorado en Ciencias (Honoris Causa) de la Universidad de Columbia, EE.UU. en 1914; el Doctorado en Ciencias (Honoris Causa) de la Universidad Mayor de San Marcos, Lima, Perú en 1925 y el Doctorado en Leyes (Honoris Causa) de la Universidad de Tulane, Louissiana en 1929. Al morir en New Orleans el 17 de agosto de 1931 desempeñaba el cargo de Profesor Jefe del Grupo de Cátedras de Medicina Tropical de la Universidad de Louissiana.

Gracias a las investigaciones realizadas en los archivos del Comité para el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en Estocolmo por el médico cubano radicado en los Estados Unidos de Norteamérica, desde los años de la década de 1940, el doctor Juan Angel del Regato y Manzano, actual Profesor Eméritus de la Facultad de Medicina de la Universidad del Sur de la Florida, hoy conocemos los detalles de las nominaciones de los doctores Finlay y Agramonte al galardón.(6)

Para el tercer Premio Nobel de Fisiología o Medicina que se otorgaría en 1903 fueron propuestos los doctores Walter Reed; Arístides Agramonte y James Carroll, miembros de la IV Comisión del Ejército Norteamericano para el Estudio de la Fiebre Amarilla que vivían en esos momentos, pero la prematura muerte del doctor Reed en noviembre de 1902 impidió tal otorgamiento pues el Comité del Premio interpretaba que los doctores Agramonte y Carroll solamente eran colaboradores y no coautores de los trabajos de confirmación del descubrimiento de Finlay, de cuyo descubrimiento erróneamente el Comité reconocía como autor al doctor Reed. Ese año se le concedió el premio al doctor Niels Ryberg Finsen, médico y físico danés creador de la fototerapia, sistema terapéutico llamado también Método Finsen o luz que consta principalmente de rayos violeta y ultravioleta, obtenidos por el paso de la luz solar o de un arco voltáico a través de una solución amoniacal de sulfato de cobre, de aplicación dicho método en la viruela, la tiña pelada, el lupus y el epitelioma.

Las próximas nominaciones del doctor Agramonte se realizaron conjuntamente con el doctor Carlos J. Finlay por lo que serán expuestas en el siguiente capítulo en que se trata del sabio médico cubano.

5 Martí J. Obras Completas. La Habana. Ed. Nacional de Cuba, 1963;5:373-374

Regato J. del Carlos Finlay and the Nobel Prize in Physiology of Medicine. The Pharos of Alpha Omega Alpha, 1987;50(2):5-9.
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