María Clarivel Presno Labrador1 e Ileana Castañeda Abascal2
Se realizó un estudio descriptivo transversal para conocer algunas características
del sistema gerencial municipal de salud de Ciudad de La Habana, desde la perspectiva
de los cuadros dirigentes masculinos y femeninos, a partir de un cuestionario
realizado al 100 % de los directores a ese nivel. Se identificaron los elementos
relacionados con la estructura y funcionamiento actual del puesto de trabajo,
y se comprobó que más del 40 % de ellos no cuentan con locales
adecuados ni equipos de dirección completos; además de que el
86,6 % opina que la mayoría de las reuniones a las que asisten se realizan
dentro del horario laboral, y solo el 40 % afirma que estas se relacionan directamente
con los objetivos del nivel de atención que dirigen, en lo que coincidieron
tanto hombres como mujeres. El tiempo dedicado al descanso y a la recreación
en días laborales o no, es insuficiente, y son las mujeres dirigentes
más afectadas que los cuadros hombres. El 33,3 % de los directores municipales
en la capital son mujeres, sin embargo, han sido las más afectadas por
la política de cuadros existente.
Palabra clave: Sistema gerencial municipal de salud, perspectiva de género.
Es de todos conocido que la relación histórica entre el hombre
y la mujer se ha transparentado socialmente como una relación desigual
que desfavorece a esta última, y la ha sometido a una subordinación,
que hoy en día no tiene ninguna base científica de sustentación,
pero que ha sido heredada generacionalmente y persiste aún en el siglo
XXI. No son pocos los países del tercer mundo donde las mujeres tienen
condiciones de vida más bajas que los de los hombres, carecen de derechos
políticos y civiles, tienen problemas con el acceso a la educación,
la salud y el trabajo, y a veces tienen que acudir a la prostitución
como única forma de sustento. Esta, categóricamente, no es
la situación de la mujer cubana.
Cuba es uno de los países del mundo donde se ha mantenido sistemática
preocupación por el bienestar colectivo, y en particular, se han realizado
grandes esfuerzos por la igualdad y el desarrollo de la mujer en toda su dimensión
social; pero, a pesar de los logros alcanzados en el país, que indudablemente
han disminuido las brechas de género en comparación con otros
lugares del mundo, existen determinadas formas de pensar y actuar que inciden
en las desigualdades presentes entre hombres y mujeres.1
En nuestra sociedad persisten dificultades objetivas, prejuicios y creencias
que actúan como frenos al ascenso de las mujeres a cargos de dirección,
lo que se aprecia con más fuerza en algunos sectores y en las instancias
superiores, donde se reducen los porcentajes de mujeres dirigentes.
En el Anuario Estadístico del MINSAP de 2002, se puede observar que
en el campo de la salud las mujeres representan el 72,2 % de los trabajadores,
y ello constituye un logro incuestionable, como lo es también el desarrollo
del subsistema del Médico y Enfermera de Familia, surgido en nuestro
país en 1984 en la Atención Primaria de Salud (APS), en el que
las mujeres representan el 65,3 % del total de los médicos, y el 10,6
% ocupa cargos de dirección.
La APS en Cuba, a partir del fortalecimiento que plantea la nueva estrategia
sanitaria cubana, tiene el reto de perfeccionar su sistema gerencial, de modo
tal que permita el logro de los objetivos que se propone el sistema para elevar
la salud de la población cubana. Dicho perfeccionamiento debe partir
de un análisis de la estructura organizacional y del funcionamiento actual.
Esta estructura organizacional de la que hablamos es un ordenamiento dinámico
y cambiante, caracterizado por un conjunto de interacciones y coordinaciones
entre los medios, los procesos y el componente humano de la organización,
para asegurar que se logren los propósitos sociales de la institución,
integrada también por los elementos organizativos del trabajo.
El funcionamiento de la organización es el conjunto de procesos que
le dan vida y movimiento, y lo integran múltiples elementos que tienen
que ver con la manera en que se desarrollan las actividades para poder cumplir
con la misión asignada. El sistema gerencial de la APS, y muy especialmente
a nivel de los municipios y las áreas de salud, tiene que garantizar
la continuidad del proceso con la realización de los cambios necesarios
en la gestión y a través de la estabilidad de los cuadros de dirección.
En estos momentos, más del 30 % de los cargos de dirección en
los municipios están cubiertos por mujeres, las que a pesar de su profesión
y cargo, son principales responsables de las tareas del hogar y el cuidado de
la familia, lo cual hace en muchas ocasiones se vean en la necesidad de apartarse
de su trabajo o compartir su tiempo con las actividades propias del rol reproductivo.
Por todo lo anteriormente señalado, la presente investigación
se encamina a responder las siguientes interrogantes: ¿Difieren las características
personales de las directoras y los directores municipales de salud de Ciudad
de La Habana? ¿Las condiciones organizativas y funcionales en las que
desempeñan los cargos los directores municipales de salud de Ciudad de
La Habana son apreciadas de manara diferente por las mujeres y hombres dirigentes?
Como objetivos nos propusimos caracterizar a las directoras y los directores municipales de salud de Ciudad de La Habana, así como identificar las condiciones organizativas y funcionales en las que desempeñan los cargos los directores municipales de salud de Ciudad de La Habana de acuerdo con la óptica de mujeres y hombres.
Para dar cumplimiento a los objetivos propuestos, se desarrolló una
investigación descriptiva transversal. Las variables relacionadas con
la caracterización de los dirigentes fueron el sexo, la edad, el tiempo
en el cargo, su estado civil y el número de hijos que tenían.
Las variables estudiadas relacionadas con la estructura y funcionamiento actual del puesto de trabajo fueron las siguientes: vía de acceso al cargo, condiciones de trabajo para desempeñarlo, horario y propósito de las reuniones, el tiempo dedicado a la alimentación, el trabajo en horario nocturno, cómo se comporta el tiempo dedicado al descanso en días laborables y no laborables, si existe o no tiempo dedicado a la recreación en días laborables y no laborables, si se le dedica tiempo a la superación y cómo se contempla el chequeo médico.
El universo de la investigación estuvo constituido por el 100 % de los directores municipales de salud en Ciudad de La Habana en el año 2002, a los cuales se aplicó el Cuestionario a Directores Municipales, diseñado específicamente para este estudio. Los resultados se resumieron a través de por cientos y se presentaron en tablas.
Nuestro país se caracteriza por un elevado por ciento de su fuerza laboral
femenina en el sector salud, y en consonancia con ello, es frecuente la presencia
de la mujer en responsabilidades de dirección, políticas o administrativas.2
De los 15 municipios de Ciudad de La Habana, 5 son dirigidos por mujeres para un 33,3 %, y 10 por hombres, para un 66,7 %. En la tabla 1 se observa que en ambos sexos el grupo de edad más importante fue el de 30 a 35 años, en los dirigentes correspondió el 60 % y en las mujeres dirigentes fue el 40 %. Se observa un desplazamiento de los hombres hacia edades más avanzadas.
TABLA 1. Distribución de directores municipales según sexo y edad
|
Sexo
|
||||||
| Grupos de edad (en años) |
Femenino
|
Masculino
|
Total
|
|||
|
No.
|
%
|
No.
|
%
|
No.
|
%
|
|
| Menos de 30 |
0
|
0,0
|
0
|
0,0
|
0
|
0,0
|
| 30 a 35 |
3
|
60,0
|
4
|
40,0
|
7
|
46,7
|
| 36 a 40 |
2
|
40,0
|
3
|
30,0
|
5
|
33,3
|
| 41 a 59 |
0
|
0,0
|
3
|
30,0
|
3
|
20,0
|
| Total |
5
|
33,3
|
10
|
66,7
|
15
|
100
|
En cuanto al tiempo que llevan desempeñado las funciones como directores
municipales (tabla 2), el 80 % dirige hace menos de 1 año, o entre 1
y 3 años. En general se encontró que el 100 % de las mujeres llevaban
3 años o menos en el cargo, mientras que un por ciento importante de
los hombres se ha desempeñado también durante ese tiempo; sin
embargo, los dirigentes de más experiencia, es decir, los que tienen
más de 5 años en esa función, son hombres.
TABLA 2. Distribución de directores según tiempo en el cargo y sexo
|
Sexo
|
||||||
| Tiempo en el cargo |
Femenino
|
Masculino
|
Total
|
|||
|
No.
|
%
|
No.
|
%
|
No.
|
%
|
|
| > 1 año |
3
|
60,0
|
3
|
30,0
|
6
|
40,0
|
| 1-3 años |
2
|
40,0
|
4
|
40,0
|
6
|
40,0
|
| 4-5 años |
0
|
0,0
|
0
|
0,0
|
0
|
0,0
|
| + de 5 años |
0
|
0,0
|
3
|
30,0
|
3
|
20,0
|
| Total |
5
|
100
|
10
|
100
|
15
|
100
|
Un resultado de interés fue el relacionado con el estado civil. El 100
% de los cuadros masculinos estudiados estaban casados, mientras, en el caso
de las mujeres, predominaron las solteras y divorciadas con un 40 % en cada
caso. Este resultado se corresponde con la función social que realizan
estas personas y el compromiso social que nuestra cultura exige a las mujeres.
El hecho de dirigir demanda no solamente consagración en las horas laborales,
sino también dedicación en horas nocturnas y fines de semana,
lo que se hace muy difícil en féminas con familias constituidas.
En estas circunstancias la mujer está presionada por las tareas del hogar
y el cuidado de la familia. Por otra parte, la ausencia de la casa provoca problemas
en la dinámica familiar, e incluso, sentimientos de culpa a la propia
mujer.
Uno de los parámetros a tener en cuenta en los estudios de género
es precisamente el estado civil, el que se ha comprobado no diferencia en exceso
los comportamientos en el colectivo de varones, pero lo hace de manera determinante
en las mujeres.
El género se refiere a las características construidas socialmente
que definen la manifestación de lo femenino y lo masculino, es decir,
expresa los atributos culturales, normativos y relacionales que cada sociedad
asigna a cada sexo.3 La construcción
social de género, estereotipa en función de sexo, rasgos, actitudes,
normas, valores y conductas de forma diferenciada entre hombres y mujeres, lo
que socava la equidad que debía presidir las relaciones entre ellos.
Por ejemplo, las mujeres dirigentes que no tenían hijos fue 3 veces mayor
que los hombres dirigentes, a pesar de que las edades de ambos sexos estuvo
entre los 30 y los 35 años, etapa de la vida reproductiva plena, pero
incluso algo tardía para tener el primer hijo en nuestro medio.4
La presencia de la mujer en cargos de dirección, ha constituido una
prioridad de nuestro proyecto social, lo que ha traído como resultado
que la tercera parte de las personas que ocupan cargos directivos en el país
sean mujeres.5,6
La mayoría de dirigentes hombres y mujeres fueron promovidos de otros cargos. La política de cuadros en la mujer ha sido más deficiente que para los hombres, pues el 40 % de ellas no estaban incluidas en la reserva de cuadros, lo que pudiera influir negativamente en su desempeño al no haber tenido las posibilidades de capacitación, adiestramiento y recalificación necesarias para el desempeño de sus funciones gerenciales (tabla 3).
TABLA 3. Distribución de directores municipales según
acceso al cargo y sexo
| Acceso al cargo |
Mujeres
|
Hombres
|
Total
|
|||
|
No.
|
%
|
No.
|
%
|
No.
|
%
|
|
| Atención directa a la población incluido en la reserva de cuadros |
0
|
0,0
|
3
|
30,0
|
3
|
20,0
|
| Atención directa a la población no incluido en la reserva de cuadros |
2
|
40,0
|
0
|
0,0
|
2
|
13,3
|
| Promovido de otro cargo |
3
|
60,0
|
7
|
70,0
|
10
|
66,7
|
| Total |
5
|
100
|
10
|
100
|
15
|
100
|
Desde la creación del Sistema Nacional de Salud (SNS) en el país,
se comienza a priorizar en sus estrategias el desarrollo de la APS, y en la
década del 80 se introduce un nuevo enfoque con el surgimiento del Programa
del Médico y Enfermera de la Familia, que se sustenta en algunos aspectos
que ya se han mencionado, además de detener la tendencia creciente a
la súper especialización y al ejercicio de una práctica
médica no integral, con una marcada necesidad de realizar intervenciones
dirigidas no solo al individuo, sino también a la familia y a la comunidad
en el concepto más amplio de la salud.
Ahora bien, no es secreto que los problemas económicos que ha presentado
el país, intensificados a partir de 1990 con el comienzo del período
especial, han repercutido en todos los sectores, y la salud pública,
a pesar de la voluntad y esfuerzo del Estado de preservar sus conquistas, no
ha escapado de esta situación.
Cuando se analiza la formación de recursos humanos desde 1970 a 1995,
se observa que estuvo mantenida de médicos y estomatólogos, lo
que reafirma que esta tarea no fue afectada a pesar de la crisis. No obstante,
este proceso presentó un freno a partir de 1990, lo que condujo a que
en la actualidad, en muchos lugares del país, el deterioro constructivo
de las unidades de atención primaria se haya convertido en uno de los
principales problemas de este nivel de atención.
Las condiciones de trabajo de los directores municipales para desarrollar su
cargo aportó que el 46,6 % disponía de un local adecuado para
trabajar, y el 60,0 % tenía un equipo de dirección completo para
el cumplimiento de sus funciones. Pero, las mujeres se encontraban en desventaja
con relación a los hombres en la disponibilidad de secretarias, equipos
de dirección y asesores. En el caso de la mujer, la ausencia de equipos
de dirección completos podría agravar aún más su
desempeño como dirigentes, dedicando mucho más tiempo al trabajo
reproductivo.
Otro aspecto evaluado en esta investigación fue el relacionado con la organización y funcionamiento del trabajo de los directores municipales en la capital. En cuanto al tiempo dedicado a reuniones (tabla 4), el 86,6 % de los directores refirieron que se realizan dentro del horario de trabajo, no existiendo una diferencia marcada en la percepción de ambos sexos. Un resultado importante fue el relacionado con el propósito de las reuniones, pues la mayoría de hombres y de mujeres dirigentes, (el 60 % respectivamente) refieren que solo algunas de las reuniones a las que asisten responden a los intereses del nivel de atención que dirigen. Este resultado muestra que existen brechas de tiempo que pueden ser utilizadas para el desarrollo de tareas más específicas relacionadas al trabajo de los directores municipales de salud. El 20 % de los dirigentes, sobre todo las mujeres, refirieron que nunca disponen de tiempo para la alimentación, en una semana laboral tipo. Solo el 6,6 % dijo disponer de un tiempo para esta actividad diariamente.
TABLA 4. Distribución de directores según horario de reunión
y sexo
| Horario de reuniones |
Mujeres
|
Hombres
|
Total
|
|||
|
No.
|
%
|
No.
|
%
|
No.
|
%
|
|
| Dentro |
4
|
80,0
|
9
|
90,0
|
13
|
86,6
|
| Fuera |
1
|
20,0
|
1
|
10,0
|
2
|
13,4
|
| Total |
5
|
100
|
10
|
100
|
15
|
100
|
El 53,4 % de los directores refirieron ser requeridos en horario nocturno por
problemas de trabajo, al menos una vez por semana, sobre todo los hombres. Este
fenómeno puede estar condicionado por el conocimiento que se tiene de
los roles que tienen que desempeñar las mujeres en el hogar, después
del horario de trabajo. Por otra parte, se encontró que los hombres planifican
con más frecuencia que las mujeres la realización de trabajo fuera
del hogar en días no laborables de un mes tipo, incluso se encontró
que el 20 % de ellos no deja de planificarlo mensualmente.
Se entendió en este estudio como tiempo dedicado al descanso aquel que
se utiliza para ver la televisión, leer y compartir con la familia; y
el tiempo dedicado a la recreación, como el dedicado a asistir al cine,
a fiestas, al teatro o practicar algún deporte. La mayoría de
los dirigentes dedican 2 horas o menos al descanso, sobre todo las mujeres en
días laborales. El tiempo dedicado a la recreación en días
laborables fue poco para los dirigentes, tanto mujeres como hombres (80 y 70
% respectivamente).
Las horas dedicadas al descanso y la recreación en días no laborables
es de menos de 5 horas en el 20 % de los directores y directoras municipales,
justificándose esta conducta en ambos casos por la poca oferta en moneda
nacional de lugares recreativos. Finalmente las mujeres también justifican
esta situación, al tener que dedicar ese tiempo para realizar los quehaceres
del hogar que no pueden resolver en los días que trabajan.
En cuanto a las actividades de superación, incluyendo el autoestudio,
quedó demostrado que los hombres dedican más tiempo semanal que
las mujeres para un 40 y un 20 % respectivamente, lo que pudiera estar relacionado
con el fondo de tiempo diferencial dedicado a la lectura por ambos sexos.
Durante mucho tiempo se ha hablado del comportamiento diferencial que tienen hombres y mujeres ante sus propios problemas de salud y los de los demás, lo cual está dado por un condicionamiento de género. El 60 % de las mujeres se habían realizado el último chequeo médico entre el último trimestre del año 2000 o durante el 2001; mientras, el 70 % de los hombres nunca se había realizado chequeo médico alguno, muy por encima del 40 % de las mujeres. Ante esta situación se pudiera afirmar que la mujer está acostumbrada a acudir al médico con más frecuencia. La sociedad admite que la mujer se lamente y haga público su malestar, pero ello no quiere decir necesariamente que el hombre se enferme menos (tabla 5).
TABLA 5. Distribución de directores municipales según
el momento en que se realizaron el chequeo médico
| Momento del chequeo médico |
Mujeres
|
Hombres
|
Total
|
|||
|
No.
|
%
|
No.
|
%
|
No.
|
%
|
|
| Último trimestre de 2000 |
2
|
40,0
|
2
|
20,0
|
4
|
26,6
|
| En el 2001 |
1
|
20,0
|
1
|
10,0
|
2
|
13,3
|
| Nunca se ha chequeado |
2
|
40,0
|
7
|
70,0
|
9
|
60,0
|
| Total |
5
|
100
|
10
|
100
|
15
|
100
|
Diseñar, previa coordinación con la Dirección Provincial de Salud de Ciudad de La Habana, una estrategia de cambio organizacional a partir de esta investigación, en la cual se proponga también un rediseño de la organización del trabajo para los directores municipales de salud, encaminada a optimizar su labor y aprovechar mejor el tiempo y los recursos.
A descriptive and cross sectional study was conducted to know some characteristics
of the municipal health management system of Havana City from the perspective
of the male and female leading cadres, starting from a questionnaire applied
to 100 % of the directors at that level. The elements related to the present
structure and functioning of this post were identified and it was proved that
more than 40 % of them have neither the adequate places nor the complete management
teams. Besides, 86.6 % consider that most of the meetings they attend are held
during working hours and only 40 % state that these meeetings have to do directly
with the aims of the level of attention they manage. Males and females coincided
on this regard. The time devoted to rest and recreation in working days or not
is not enough and the female cadres are more affected than male cadres. 33.3
% of the municipal directors in the capital are females; however, they have
been the most affected by the current cadres policy.
Key words: Municipal health management system, gender perspective.
Recibido: 18 de julio de 2003. Aprobado: 5 de marzo de 2004.
Dra. María Clarivel Presno Labrador. ENSAP. Calle Línea
esq. I, Vedado, municipio Plaza, Ciudad de La Habana, Cuba.
1 Especialista
de II Grado en Medicina General Integral. Profesora Auxiliar de la Escuela Nacional
de Salud Pública. Máster en Salud Pública.
2 Especialista de II Grado en Bioestadística.
Profesora de la Escuela Nacional de Salud Pública. Máster en Salud
Pública.