Alejandro Calvo González,1 Luis Manuel Fernández Machín,2 Lázaro Guerrero Guerrero,3 Verónica Marlene González García,4 Antonio Jacobo Ruibal León5 y Miriam Hernández Iglesias6
Se realizó un estudio descriptivo en 4 consultorios del Policlínico
Docente "Plaza de la Revolución", durante el año 2000,
en el que participaron 100 pacientes portadores de cardiopatía isquémica,
a los que se les realizó una encuesta buscando la presencia de factores
de riesgo coronarios; y otra para evaluar estilos de vida, las formas clínicas
de presentación y tratamiento. En la muestra predominó el sexo
femenino, la raza blanca, más de la mitad eran jubilados con un nivel
de escolaridad que no rebasa el 9no. grado, y casi el 90 % eran mayores de 60
años. Los factores de riesgo más frecuentes fueron la HTA, los
APF, el sedentarismo y el hábito de fumar; e igualmente se comprobó
que los medicamentos más usados fueron los antiagregantes plaquetarios
y los vasodilatadores. La forma clínica que predominó fue la cardiopatía
isquémica no dolorosa. Al evaluar el estilo de vida de estos pacientes
encontramos que los comportamientos no promotores de salud prevalecieron en
la muestra, apareciendo con peores resultados los relacionados con responsabilidad
con la salud, soporte interpersonal y ejercicio físico.
Palabras clave: Cardiopatía isquémica, factores de riesgo, estilos de vida.
Durante las últimas décadas, la prevención de las enfermedades
que afectan al hombre ha constituido la meta de los sistemas de salud. Los diferentes
países enfrascados en alcanzar óptimos indicadores de salud para
su población, han diseñado e implantado programas preventivos
de diferentes alcances y profundidad,1 que
en su mayoría, han devenido elementos que denotan el desarrollo alcanzado
en sus niveles de salud.
En los países con alto nivel de desarrollo económico las enfermedades
crónicas no transmisibles constituyen las principales causas de mortalidad,
y dentro de estas, la cardiopatía isquémica ocupar el primer lugar,
siendo denominada por algunos autores la epidemia del siglo.2
Se invocan una serie de factores que predisponen o contribuyen al surgimiento
de esta enfermedad, que son los llamados factores de riesgo coronario.3-5
La lucha contra la cardiopatía isquémica comienza por evitarse
los factores asociados a esta, por lo que se establecen programas de atención
primaria con medidas generales para toda la población y específicas
para la población de riesgo.
En todas las épocas la práctica médica ha estado orientada
a curar la enfermedad, lo cual ha hecho posible que el desarrollo tecnológico
sea cada vez mayor en aras de salvar vidas ya enfermas; pero también
las acciones dirigidas a fomentar la salud requieren del concurso de varias
disciplinas científicas, que ha obligado a las ciencias sociomédicas
a involucrarse en el estudio de los estilos de vida para conocer cuáles
son las prioridades en el trabajo de promoción de salud, y así
lograr que sean cada vez más en la sociedad los individuos sanos (Moin
Mura AS. Factores de riesgo en un grupo de pacientes con cardiopatía
isquémica en un policlínico comunitario. Trabajo para optar por
el título de Especialista de I Grado en Medicina Interna, 1990).
Por todo ello, el análisis de los estilos de vida adquiere un interés
creciente, ya que el conjunto de pautas y hábitos de comportamientos
cotidianos de las personas tienen un efecto importante en su salud, y además,
cada día aumenta la prevalencia del conjunto de enfermedades relacionadas
con los malos hábitos comportamentales. Uno de los objetivos fundamentales
de la APS es la modificación de conductas de la población, tanto
para cambiar estilos de vida que amenazan el bienestar individual, como para
lograr sentirnos saludables.6
El doctor Morales Calatayud, entiende por estilos de vida al conjunto
de comportamientos que un individuo concreto pone en práctica de manera
consistente y mantenida en su vida cotidiana, y que puede ser pertinente para
el mantenimiento de su salud, o que lo coloca en situación de riesgo
para la enfermedad.7 Walkers y otros
investigadores en promoción de salud del programa de la Universidad del
Norte de Illinois, definieron en 1987 algunas clases de comportamientos que
conforman un estilo de vida promotor de la salud, y han construido un instrumento
consecuente para evaluarlos en la población.8
Entre los estilos de vida tenemos los comportamientos de autoactualización,
responsabilidad con la salud, ejercicios físicos, nutrición, soporte
interpersonal y el manejo de estrés. El autocontrol del comportamiento
constituye la más importante herramienta de la que puede disponer un
individuo para realizar cambios en su estilo de vida; y dado que el estilo de
vida está determinado por las condiciones de vida, un elemento importante
en esta investigación es la identificación de los factores de
riesgo.
Nos trazamos como objetivo general caracterizar a un grupo de pacientes portadores
de cardiopatía isquémica, en cuanto a estilos de vida y factores
de riesgo se refiere, pertenecientes a 4 consultorios médicos del Policlínico
Docente "Plaza de la Revolución", en el año 2000. Más
específicamente nos propusimos describir los pacientes con cardiopatía
isquémica, según las diferentes variables de caracterización
individual a estudiar, para lo cual fue preciso identificar los factores de
riesgo asociados, conocer las formas clínicas de presentación
de la enfermedad, conocer el tratamiento indicado a cada paciente, así
como describir el estilo de vida de los sujetos estudiados. Finalmente pasamos
a establecer posibles relaciones entre las variables estudiadas (Estudio de
revisión. INOR. Evaluación de la eficacia de una estrategia basada
en métodos educativos para desarrollar conductas promotoras y preventivas
en la lucha contra el cáncer en Ciudad de La Habana, 2000, p7), (Galzagorri
Nuez M. Cardiopatía isquémica y factores de riesgo. Trabajo de
terminación de residencia en MGI, Ciudad de La Habana, 1999).
Se realizó un estudio descriptivo de corte transversal de enero a diciembre
del año 2000, en los consultorios médicos 6, 7, 8 y 10 del Policlínico
"Plaza de la Revolución". Se escogieron estos por su cercanía
y por tener una población con características socioeconómicas
similares.
Se solucionaron por el método aleatorio simple 100 pacientes portadores
de cardiopatía isquémica, del total de pacientes dispensarizados
en la historia de salud familiar; y para dar cumplimiento a los objetivos se
utilizó el cuestionario de estilo de vida promotor de salud (anexo 1),
y la encuesta elaborada por el autor a los efectos de esta investigación
(anexo 2).
Las variables que se incluyeron en la revisión de las historias clínicas
familiares y personales fueron:
La obtención de la información se realizó mediante visitas
a domicilio, o al acudir los pacientes al consultorio siempre por el autor del
trabajo. Para caracterizar, se utilizaron estadígrafos de posición
(media aritmética), de dispersión (desviación típica),
y de correlación (coeficiente de correlación de Pearson), así
como los valores máximos y mínimos obtenidos en la muestra. En
los casos en que los coeficientes de correlación de Pearson fueron altos,
se encontró la recta de regresión mínima cuadrática
con el objetivo de valorar el grado de dependencia entre variables.
Las dócimas T de student, Chi cuadrado y Kolmogorov-Simmov se utilizaron
para analizar la significación estadística entre subgrupos determinados
de la población. Igualmente se hizo una exploración de las variables
utilizando los componentes principales, lo cual permitió destacar aquellas
variables estudiadas que más influyen en la cardiopatía isquémica.
El análisis estadístico se realizó utilizando el paquete
estadístico computarizado Minitab con soporte de Window.
La muestra tiene un volumen de 100 pacientes, escogidos por el muestreo aleatorio
simple, pertenecientes a los consultorios médicos 6, 7, 8 y 10 del Policlínico
Docente "Plaza de la Revolución", portadores todos de cardiopatía
isquémica. El grupo de edades que predominó fue de 61 a 80 años,
y su distribución por grupos de edades se muestra en la figura 1; la
promedio fue de 70 años, con una desviación típica de 10.32.
El valor máximo es 89 y el mínimo es 32. Esto nos dice que en
la muestra estudiada predomina la tercera edad.
FIG. 1. Distribución de los pacientes por grupos de edades.
El sexo que predominó fue el femenino, con un 65 %, y la raza predominante
la blanca, con un 75 %. El 69 % tenía 9no grado de escolaridad y el 62
% eran jubilados. Es decir, estamos analizando una muestra de adultos en la
tercera edad, jubilados, mujeres y con una escolaridad de hasta 9no. grado.
En la tabla 1 observamos la frecuencia de ocurrencia de los factores de riesgo
en correspondencia con la edad; y de estos datos, resulta interesante que la
obesidad y el hábito de fumar decrecen su frecuencia a medida que aumenta
la edad, la HTA y los APF de cardiopatía isquémica aumentan su
frecuencia en correspondencia con la edad, y el sedentarismo se mantiene constante.
TABLA 1. Ocurrencia del riesgo por edades
| Factores |
< 50 años
|
51-60 años
|
61-80 años
|
> 80 años
|
Muestra
|
| APF |
0,2
|
0,9
|
0,7
|
0,6
|
0,7
|
| HTA |
0,4
|
0,5
|
0,7
|
0,6
|
0,7
|
| Obesidad |
0,6
|
0,3
|
0,3
|
0
|
0,3
|
| Hábito de fumar |
0,6
|
0,3
|
0,2
|
0,01
|
0,5
|
| Hiperliproteinimia |
0,2
|
0,4
|
0,4
|
0,4
|
0,4
|
| Diabetes mellitus |
0,2
|
0,3
|
0,2
|
0,4
|
0,3
|
| Sedentarismo |
0,4
|
0,5
|
0,5
|
0,4
|
0,5
|
Fuente: Encuesta.
La presencia de los factores de riesgo en la muestra estudiada analizados en función de la frecuencia de su aparición podemos verlos en la tabla 2. En primer lugar, se encontró a la HTA y los APF con un 0,7 % de frecuencia relativa respectivamente; en segundo lugar estuvo el sedentarismo y el hábito de fumar con un 0,5 % de frecuencia relativa; y por último, encontramos la diabetes mellitus y la obesidad con un 0,3 % de frecuencia relativa. Los coeficientes de correlación de Pearson calculados entre los factores de riesgo no sobrepasan el valor de 0,4 %, siendo el de mayor valor calculado entre la obesidad y el sedentarismo, que fue de R= 0,339.
TABLA 2. Jerarquía de los factores de riesgo por grupos de edades
| Jerarquía |
< 50 años
|
51-60 años
|
61-80 años
|
> 80 años
|
|
1
|
Obesidad, hábito de fumar
|
APF
|
APF, hipertensión
|
APF, hipertensión
|
|
2
|
Sedentarismo, hipertensión
|
Hipertensión, sedentarismo
|
Sedentarismo
|
Sedentarismo, diabetes mellitus e hiperlipoproteinimia
|
|
3
|
Hiperlipoproteinimia
|
Hiperlipoproteinimia
|
Fuente: Encuesta.
Con respecto a las formas clínicas de presentación, predominó
la no dolorosa, con un 75 %, predominio que se mantuvo cuando se analizó
la muestra por grupos de edades.
En la tabla 3 se muestran las combinaciones de tratamiento encontradas en los
pacientes estudiados. Se detectaron 7, y se observó además que
3 pacientes no cumplían ninguno. Para hacer una jerarquía en dependencia
de la frecuencia comprobamos que la de antiagregantes y vasodilatadores arrojó
0,5 y la de los vasodilatadores fue de 0,3. Los tratamientos más frecuentes
son la combinación de vasodilatadores y antiagregantes, siendo el primero
el más utilizado por casi el 90 % de los pacientes.
TABLA 3. Distribución de pacientes por tratamiento
| Tipos de tratamientos |
Frecuencia absoluta
|
Frecuencia relativa
|
|
0
|
3
|
0,3
|
|
1
|
6
|
0,06
|
|
3
|
30
|
0,3
|
|
1,2
|
2
|
0,02
|
|
1,3
|
45
|
0,5
|
|
2,3
|
7
|
0,07
|
|
1,2 y 3
|
7
|
0,07
|
|
Total
|
100
|
1
|
Fuente: Encuesta.
Leyenda:
0 Ninguno
1 Antiagregantes plaquetarios.
2 Betabloqueadores
3 Vasodilatadores
Para realizar esta evaluación se utilizó el cuestionario "Estilos
de Vida Promotores de la Salud", del cual se obtuvo un índice general
y un índice parcial según las variables estudiadas. Las frecuencias
muestrales se ven en la figura 2. A partir de estos datos podemos describir
que la frecuencia de los no saludables en los 7 indicadores fue de un 57 %,
el indicador de mejores resultados es el de autoactualización, mientras
que el más bajo es el de ejercicio físico. Los resultados expresan
que el comportamiento de autoactualización es el más desarrollado
en los sujetos estudiados, siendo este un comportamiento que tiende a ser sano;
un 79 % de los sujetos tiene comportamientos saludables. La mayoría de
estas personas consideran que son conscientes de sus capacidades y debilidades
personales, ven la vida con un sentido y propósito determinado, y se
sienten entusiastas y optimistas, se quieren a sí mismos y tienen desarrollada
la autoestima.
FIG. 2. Frecuencias muestrales de los indicadores del estilo
de vida.
Sobre el comportamiento del manejo del estrés, la mitad de estas personas
no dedican tiempo a la relajación, aún necesitándola. En
relación con el comportamiento de la nutrición, el 54 % de la
muestra presenta un comportamiento no saludable, dado por la despreocupación
de conocer los componentes nutricionales que contienen los alimentos, no incluir
en la dieta los alimentos que contengan fibras, y prefieren comidas con ingredientes
artificiales. Acerca del comportamiento de la responsabilidad con la salud,
el 55 % de la muestra presentaba patrones no saludables.
En el comportamiento del soporte interpersonal, el 76 % de la muestra presentaba
comportamientos no saludables, mientras que el comportamiento del ejercicio
físico, fue el de peores resultados, pues solo el 14 % de los sujetos
hacen ejercicios al menos 3 días por semana.
En cuanto al estilo global predominó el comportamiento no saludable
con un 54 %, y cuando calculamos su coeficiente de correlación de Pearson
con los demás indicadores obtuvimos lo siguiente:
La ecuación de regresión es: Global = 0,309 + 0,0310 (soporte
interpersonal) + 0,0929 (autoactualización) + 0,13 (responsabilidad con
la salud) + 0,278 (ejercicio físico) + 0,228 (nutrición) + 0,418
(manejo del estrés).
Para corroborar estos resultados utilizamos la técnica estadística
multivariada con el nombre de Análisis de Cluster, con el método
del Linkage simple, la correlación como medida de la distancia entre
las variables, y se obtienen 3 cluster o agrupaciones de variables siguientes:
Cluster 1 - Soporte interpersonal.
Cluster 2 - Agrupa estilo global, responsabilidad con la salud, ejercicios físicos,
nutrición y manejo del estrés.
Cluster 3 - Autoactualización.
En la medida que aumenta la edad se eleva la frecuencia de la cardiopatía
isquémica, para disminuir posteriormente en los mayores de 80 años
cuando se sobrepasa la edad promedio de vida de nuestra población. El
sexo más afectado resulta ser el masculino, lo cual no coincide con nuestros
resultados en los que predominó el femenino, coincidente con algunos
autores, lo cual atribuimos a que en la muestra que estudiamos la mayoría
de los pacientes son de más de 50 años, que es cuando empieza
a aumentar la morbilidad en la mujer por el déficit hormonal que ocurre
a estas edades y que acelera el proceso aterosclerótico con calcificación
de las arterias coronarias.9-12 Por su parte,
la raza predominante resultó ser la blanca, y encontramos también
que la literatura reporta resultados contrarios.
El bajo nivel de escolaridad de la muestra coincide con lo encontrado por otros
autores, lo cual se atribuye a que el mayor número de pacientes estudiados
se encuentra por encima de los 60 años y con pocas posibilidades de estudio
antes del triunfo de la Revolución. El predominio en nuestra población
de los jubilados y amas de casa pensamos obedece a la edad promedio de la muestra
en la que está establecido el retiro laboral (Feliú R. Prevalencia
de CI silente en la población adulta de un consultorio médico.
Tesis de grado, Ciudad de La Habana, 1993), (Alarcón A. Prevalencia de
CI silente en un sector del Policlínico "Reina". Tesis de grado,
Ciudad de La Habana, 1990).
La obesidad y el hábito de fumar disminuyen a medida que aumenta la
edad, lo cual hacemos secundario a la disminución del poder adquisitivo
de los individuos estudiados y por la percepción del riesgo. Con respecto
a la HTA es sabido que a medida que aumenta la edad aumentan las cifras tensionales;13
en cambio, no tenemos explicación para el hecho del predominio de los
antecedentes patológicos familiares.
La jerarquía de los factores de riesgo, teniendo en cuenta la frecuencia
de aparición, coincide con lo encontrado por otros autores, como Galzagorri
M, Alarcón A y Jordán N, cuyos resultados son similares a
los nuestros. En el estudio del doctor Morrees, el sedentarismo y el hábito
de fumar ocupan un segundo lugar, lo cual coincide con nuestros resultados.
Los factores de riesgo resultan ser una variable que cambia su predominio de
un estudio a otro, en dependencia de las características de la población
estudiada. Similar a lo encontrado por Galzagorri, la forma clínica
de presentación de la enfermedad no dolorosa es la más usual,
manteniendo este predominio según los grupos de edades. Los vasodilatadores
constituyen el tratamiento más frecuentemente utilizado por este tipo
de pacientes,13 en lo cual coincidimos con
otros autores.
El estilo de vida está determinado, no por comportamientos aislados,
sino por el conjunto de pautas y hábitos comportamentales que se asume
cotidiamente, y la interacción entre ellos es lo que hace que los estilos
puedan ser definidos como saludables o no. Constituyen comportamientos del estilo
de vida los relacionados con al autoactualización, el soporte interpersonal,
el manejo del estrés, la nutrición, la responsabilidad con la
salud y el ejercicio físico. La descripción del estilo de vida
se basa en 7 indicadores, los cuales se miden con una escala dicotómica
como sí (saludable), y como no (no saludable). Nuestros
resultados en este sentido coinciden con otros autores.14
Llama la atención que el tipo de pacientes de la muestra estudiada mantengan
malos hábitos alimentarios, que junto a otros factores, han condicionado
su enfermedad, y lo atribuimos a una deficiente educación nutricional,
a lo cual se agrega la presencia de patrones no saludables con respecto al comportamiento
responsabilidad con la salud, lo cual indica que no asisten a programas
educativos sobre los cuidados de la salud personal, no existe preocupación
por disminuir el consumo de colesterol de los alimentos, ni hay autoexámenes
de las partes de cuerpo. Este comportamiento no promotor de salud es decisivo
a la hora de lograr una mayor adherencia a los tratamientos indicados.
Con respecto al soporte interpersonal, la presencia de comportamientos no saludables
está determinado por la facilidad que tienen los sujetos para la interacción
social y la expresión de sentimientos. El ejercicio físico, comportamiento
de peores resultados, hace evidente que la mayoría de las personas estudiadas
no participan en programas de ejercicios físico.
En resumen, podemos decir que nuestros resultados evidencian que el estilo
de vida no es promotor de la salud, lo cual puede estar influido por la percepción
del riesgo de estos sujetos, pues los datos fueron recogidos después
de estar instalada la enfermedad, lo que pudo haber modificado comportamientos
y hábitos en estas personas. Estos pacientes practican un conjunto de
comportamientos que no son pertinentes para el mantenimiento de su salud, y
los coloca en situación de riesgo para la enfermedad. Para finalizar
podemos decir después de nuestro análisis que el estilo de vida
depende fundamentalmente del manejo del estrés, la responsabilidad con
la salud, la nutrición y el ejercicio físico.
A modo de conclusiones podemos decir que la cardiopatía isquémica afecta más frecuentemente a personas mayores de 60 años, y los factores de riesgo coronario juegan un papel primordial en su aparición, con las formas clínicas no dolorosas como las más frecuentes. El estilo de vida no promotor es el que predomina en este tipo de pacientes.
Anexo 1. Cuestionario de estilo de vida promotor de la salud
(De Walker y cols, Programa de Investigaciones en Promoción de la Salud, Northern Illinois University, 1994 - Adaptado de la versión colombiana elaborada por el Dr.Luis Flórez, en el Instituto de Medicina del Comportamiento "SALUD PSI", por investigadores del Dpto. del Programa Nacional de Control del Cáncer, Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología de La Habana, Cuba, 1998).
Nombre:____________________________ Fecha:______________________________
Instrucciones: Este cuestionario tiene frases referentes al modo en que usted vive actualmente, o a sus hábitos personales. Trate de responder a cada frase de la manerea más exacta posible, sin dejar de contestar ninguna. Indique la frecuencia con que ha realizado el acto de escrito en cada frase durante los últimos 6 meses. Para hacerlo, marque la letra que mejor se ajusta a esa frecuencia, de acuerdo con la siguiente clave:
N: Nunca V: A veces F: Frecuentemente R: Rutinariamente

Anexo 2: Encuesta elaborada por el autor
Estimado paciente: A continuación le presentamos una serie de preguntas
y situaciones que le pueden ocurrir o no. Necesitamos que usted clasifique y
marque con una cruz su respuesta según sea afirmativa o negativa.
Nombre _______________________________ Sexo _____________
Edad ___________ Raza _____________
Ocupación _____________________________ Escolaridad _________
Antecedentes patológicos familiares de cardiopatía isquémica:
___________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________
Factores de riesgo coronarios
HTA __________
Hábito de fumar _________
Obesidad __________
Hiperlipoproteinemia _____________
Diabetes mellitus ____________
Sedentarismo __________
Medicamentos utilizados:
___________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________________
Formas clínicas de presentación:
_________________________________________________________________________
Fuente: Encuesta elaborada por el autor.
A descriptive study was conducted in 4 physician's offices of the "Plaza
de la Revolución" Teaching Polyclinic during 2000. 100 patients
carriers of ischemic heart disease were included in this study. Two surveys
were done: one to search for coronary risk factors, and the other to evaluate
life styles, clinical forms of presentation and treatment. There was a predominance
of females and white persons in the sample. More than half were retired, with
an educational level not exceeding the 9th grade, and almost 90 % were over
60. The most frequent risk factors were arterial hypertension, pathological
family history, sedentarism and smoking. It was also proved that the most used
drugs were the platelet antiaggregants and the vasodilators. The non-painful
ischemic heart disease was the predominating clinical form. On evaluating the
life sytles of these patients, it was observed a prevalence of the non-promoting
health behaviors in the sample. The worst results were those connected with
health responsibility, intepersonal support and physical exercise
Key words: Ischemic heart disease, risk factors, life styles.
Recibido: 23 de julio de 2003. Aprobado: 19 de noviembre de 2003.
Dr. Alejandro Calvo González. Facultad de Ciencias Médicas
"Comandante Manuel Fajardo". Calle C, esq. Zapata, Vedado, municipio
Plaza, Ciudad de La Habana, Cuba.
1 Especialistade
I Grado en Medicina General Integral.
2 Especialista de II Grado en Medicina
Interna. Profesor Auxiliar de la Facultad "Comandante Manuel Fajardo".
3 Especialista de I Grado en Medicina
Interna. Profesor Asistente de la Facultad "Comandante Manuel Fajardo".
4 Especialista de II Grado en Medicina
Interna Verticalizada en Cuidados Intensivos del Adulto. Profesora Asistente
de la Facultad "Calixto García".
5 Especialista de II Grado en Medicina
Interna e Intensiva. Profesor Auxiliar de la Facultad "Calixto García".
6 Especialista de I Grado en Medicina
Interna. Profesora Instructora Adjunta de la Facultad de Psicología de
la Universidad de La Habana.