Instituto Superior de Medicina Militar "Dr. Luis Díaz Soto"
Farmacología en enfermedades oftálmicas (II). Antimicrobianos
Dr. Alfredo J. Céspedes Valcárcel1
- Especialista de I Grado en Farmacología. Instructor.
RESUMEN
Se hace una revisión de los antimicrobianos más frecuentemente
utilizados en oftalmología, teniendo en cuenta mecanismos de acción,
su aspecto antimicrobiano, su forma de presentación etc, de acuerdo con
los conceptos actuales que existen sobre el uso de los mismos.
Palabras clave: OFTALMOPATIAS/quimioterapia. PENICILINAS/farmacología.
CEFALOSPORINAS/farmacología. ANTIBIOTICOS AMINOGLUCOSIDOS/farmacología.
TETRACICLINAS/farmacología. SULFONAMIDAS/farmacología. CLORANFENICOL/farmacología.
ERITROMICINA/farmacología. BACITRACINA/farmacología. POLIMIXINA/farmacología.
AGENTES ANTIINFECCIOSOS DE QUINOLONA/farmacología.
INTRODUCCION
Los antimicrobianos abundan por muchas razones, las más importantes
son los cambios que sufre el huésped, la aparición de nuevos
microorganismos y la resistencia de éstos a los antimicrobianos
existentes. Al elegir un fármaco se debe tener en cuenta eficacia,
seguridad y costo, pero con los antimicrobianos se adiciona el riesgo que
supone para la comunidad la aparición de resistencia bacteriana.
Los microorganismos pueden causar infecciones en córnea, endoftalmitis
y queratitis. La mayoría de las conjuntivitis bacterianas son autolimitadas,
pero la recuperación es más rápida y la probabilidad
de secuelas menor si se tratan con antimicrobianos.
En caso de conjuntivitis o de blefaritis bacteriana se deben hacer frecuentes
aplicaciones tópicas del antimicrobiano, aunque cuando el foco de
infección se encuentra lejos de la córnea se debe combinar
con administración intraocular, sistémica, o ambas.
Existen 4 vías de administración para lograr concentraciones
de antimicrobianos en los tejidos oculares: aplicación local, inyección
subconjuntival, inyección intravítrea y administración
parenteral sistémica. La endoftalmitis, infección muy difícil
de combatir, puede ser tratada de forma más efectiva con vitrectomía
y la aplicación por esa vía de un quimioterápico apropiado,
pero se debe tener en cuenta el peligro de provocar daño en la retina.
Las gotas oftálmicas de antimicrobianos se emplean para combatir
infecciones bacterianas de los ojos, así como para profilaxis en
casos quirúrgicos y traumáticos. El uso de este tipo de forma
farmacéutica está muy extendido y la mayoría de los
tratamientos suelen administrarse sin investigación bacteriológica,
por lo que las preparaciones suelen ser eficaces contra los gérmenes
patógenos más extendidos en conjuntiva (Estafilococos,
Estreptococos, Haemophilus, coliformes y anaerobios). Muchos
preparados de este tipo son combinaciones de antibióticos, los que
se elaboran con el propósito de abarcar el mayor espectro posible
de actividad antimicrobiana. Las gotas oftálmicas pueden provocar
reacciones sistémicas, sobre todo hipersensibilidad, tanto a los
ingredientes activos como a agentes conservadores.
Para indicar tratamiento con anti-microbianos lo ideal es hacer cultivo
con antibiograma de secreciones, humor acuoso o material obtenido en córnea
con el objetivo de identificar las bacterias patógenas, conocer
la susceptibilidad del microorganismo a los antibióticos locales
o a los que pueden utilizarse por la vía sistémica, aunque
en muchos casos los resultados de estos estudios microbiológicos
no son extrapolables a la práctica clínica, lo que impone
la ejecución de ensayos clínicos (que son escasos y con frecuencia
inexistentes).
DESARROLLO
PENICILINAS
Son antibióticos bactericidas con un margen de seguridad muy amplio
y de primera elección en numerosas enfermedades. Se dividen en base
a su actividad antibacteriana. Las penicilinas naturales (G y V) son eficaces
para inhibir múltiples especies de Cocos grampositivos y
gramnegativos; algunos anaerobios grampositivos y negativos también
son susceptibles. Este tipo de penicilina pocas veces es activa contra
los Estafilococos pues la mayoría de estos gémenes
producen betalactamasas que la hidroliza. Las aminopenicilinas (ampicilina
y amoxicilina) son penicilinas llamadas de amplio espectro, pues éste
se amplía a muchos bacilos gramnegativos, aunque carecen de eficacia
contra la Pseudomona, Klebsiella y Enterobacter. Son inactivadas
por las betalactamasas y su actividad sobre los gérmenes grampositivos
es menor a la de la penicilina G; otra desventaja es su mayor costo. Existe
un grupo de penicilinas resistentes a la acción de las betalactamasas
(penicilinas isoxazólicas) donde se encuentran la meticilina, oxacilina,
cloxacilina, dicloxacilina y nafcilina. La principal indicación
es su uso contra el Estafilococo productor de penicilinasa. Tienen
una actividad menor que la penicilina G contra los otros tipos de gérmenes.
Algunas cepas de Estafilococos son resistentes a estas penicilinas
y se le denominan meticilino resistente. Las penicilinas antipseudomónicas
son de amplio espectro ya que cubren gérmenes grampositivos, gramnegativos
y anaerobios pero tienen una actividad específica contra la Pseudomona.
La carbenicilina y la ticarcilina (carboxipe-nicilinas) son menos eficaces
que las ureidopenicilinas (azlocilina, piperacilina y mezlocilina) en el
tratamiento de la Pseudomona. La piperacilina y mezlocilina a diferencia
del resto de las penicilinas antipseudomónicas son eficaces para
tratar infecciones por Klebsiella. La andinocilina es una penicilina
novedosa con buena actividad sobre la Klebsiella y Enterobacter.
Las penicilinas penetran mal en el ojo. Sus concentraciones en la cámara
anterior (humor acuoso) son paralelas a las del líquido cefalorraquídeo,
generalmente llegan a el 10 % de los niveles séricos cuando existe
inflamación, pero en ausencia de ésta se reduce al 1 y al
3 %. El uso tópico de penicilinas se debe evitar pues el riesgo
de provocar hipersensibilidad es muy alto.
El principal efecto adverso de las penicilinas son las reacciones de
hipersensibilidad. Pueden provocar neutropenia, disfunción plaquetaria
y anemia hemolítica. Sus efectos gastrointestinales son diarreas
y enterocolitis. En paciente con insuficiencia renal pueden aparecer efectos
neurológicos en forma de crisis convulsiva.1-7
CEFALOSPORINAS
Son antibióticos betalactámicos al igual que las penicilinas.
Se consideran en la mayoría de los casos fármacos de segunda
elección. Son bactericidas y tienen un margen terapéutico
amplio pero su costo es elevado. Las cefalosporinas han sido modificadas
en su estructura química y se han producido una gran cantidad de
compuestos que difieren en sus propiedades microbiológicas y farmacológicas,
éstos se han clasificado por generaciones basándose en características
generales de actividad antibacteriana.
Las sucesivas generaciones tienen un espectro cada vez más amplio,
propiedades farmacocinéticas más favorables y menor toxicidad.
Las cefalosporinas de primera generación tienen una buena actividad
contra bacterias grampositivas y una acción modesta sobre las gramnegativas.
Las cefalosporinas de segunda generación son algo más activas
contra los microorganismos gramnegativos, pero mucho menos que los agentes
de tercera generación. Por lo general, las cefalosporinas de tercera
generación son menos activas contra los Cocos grampositivos
que la de primera generación. Un subgrupo de las cefalosporinas
de tercera generación son eficaces contra P. aeruginosa.
Las cefalosporinas son sensibles a la acción de las betalactamasas
por lo que no son efectivas contra el S. aureus y Epidermidis,
y Enterococos resistentes a meticilina.
Aunque los betalactámicos, para ser eficaces en infecciones intraoculares
requieren de la aplicación de inyecciones locales, las cefalosporinas
de tercera generación penetran bastante bien en el humor acuoso
después de su administración sistémica, pero su ingreso
en el vítreo es deficiente. El moxalactam, una cefalosporina de
tercera generación, ha sido probada en el conejo administrándola
intravítrea; este animal tolera hasta 1,25 mg pero dosis mayores
dañan la retina. La cefoperazona (cefalosporina de tercera generación
específica para la Pseudomona) es atóxica en dosis única
de 8 mg. Dosis de 16 mg o más causan daño en la retina del
conejo. El betalactámico imipenen fue tolerado en el vítreo
del conejo a dosisde 16 microgramos/mL.
Las reacciones de hipersensibilidad son los efectos adversos más
comunes de las cefalosporinas. Son nefrotóxicas sobre todo las de
primera generación. Se han informado hemorragias en pacientes ancianos
con el uso de algunos de estos betalactámicos.1-9
AMINOGLUCOSIDOS
Antibióticos bactericidas activos a concentraciones bajas. Su utilidad
es en el tratamiento de infecciones por bacilos gramnegativos (la gentamicina
es especialmente útil contra la Pseudomona) aunque algunas
cepas de S. aureus y epidermidis son sensibles y no son eficaces
contra los anaerobios. Se consideran relativamente baratos y tienen un
margen terapéutico estrecho (principal limitante para su uso). Los
más utilizados son: kanamicina, amikacina, gentamicina, tobramicina,
neomicina y netilmicina.
La penetración en los tejidos oculares es tan deficiente que
el tratamiento de la endoftalmitis bacteriana, requiere inyecciones perioculares.
Los aminoglucósidos han sido probados en inyección intravítrea
por esta vía de administración; la gentamicina fue la más
tóxica, seguida por netilmicina y tobramicina. La amikacina y la
kanamicina fueron los de menor toxicidad (las inyecciones comenzaron con
un nivel de 100 microgramos por ojo).
El inconveniente de su mala absorción y su ausencia de actividad
contra los Estreptococos hacen que muchos oftalmólogos consideren
a los aminoglucósidos como una mala elección para el tratamiento
de infecciones oculares.
Existen preparados para aplicación tópica en el ojo como
son el sulfato de gentamicina en forma de solución o ungüento
oftálmico al 0,3 %. La tobramicina puede obtenerse en forma de ungüento
y soluciones oftálmicas en concentraciones de 3 mg/g o 3 mg/mL,
respectivamente. La kanamicina se oferta en solución oftálmica
al 0,5 % y la neomicina se presenta en forma de cremas, ungüentos
y otros productos, sola o en combinación con polimixinas, bacitracina
u otros antibióticos.
Los aminoglucósidos pueden causar ototoxicidad grave, lesionar
las células vellosas cocleares y producir sordera; destruir el aparato
vestibular; o pueden producir nefrotoxicidad grave por lesión en
las células tubulares proximales del riñón.1-10
TETRACICLINAS
Son agentes bacteriostáticos activos y con un amplio espectro que
incluyen gérmenes grampositivos y gramnegativos, algunos anaerobios,
ricketsias, clamidias y micoplasmas. El uso de las tetraciclinas está
limitado por la aparición de cepas resistentes entre las especies
habitualmente sensibles. En general, los microorganismos que son resistentes
a una tetracilina lo son al resto del grupo. Basándonos en la duración
de su acción estos fármacos pueden dividirse en 3 grupos.
El grupo de acción corta comprende: tetraciclina, clortetraciclina
y oxitetraciclina. El grupo intermedio está formado por demeclociclina
y metaciclina, mientras que los compuestos de acción prolongada
son doxiciclina y minociclina. Aunque la tetraciclina suele prescribirse
para uso oral y el uso tópico, se evita por el alto riesgo de sensibilización;
el ojo constituye una excepción. La aplicación local ocular
se realiza mediante preparados oftálmicos que incluyen: clorhidrato
de tetraciclina en urgüento o suspensión oftálmica y
el clorhidrato de clortetraciclina en ungüento oftálmico. La
concentración usual de una tetraciclina para uso oftálmico
es del 1 %. Se utilizan instilando 1 ó 2 gotas en saco conjuntival
2 a 6 veces por día, o más. Estos tratamientos son eficaces
para el caso de blefaritis, conjuntivitis y queratitis causadas por bacterias
sensibles. Las lágrimas conservan concentraciones adecuadas al menos
6 horas después de la aplicación de pomada, o 2 horas con
la suspensión. La absorción sistémica es mínima
pero puede dar efectos en individuos susceptibles. En presencia de úlceras
corneales o infecciones intraoculares se requiere terapéutica general
con otros antibióticos. Para el tracoma y otras conjuntivitis por
clamidias se hace tratamiento general y tópico. La conjuntivitis
de inclusión responde bien clínicamente a la administración
tópica de una tetraciclina en forma de ungüento o líquido
4 veces por día durante 3 semanas. No obstante, este tratamiento
siempre erradica los microorganismos.
Para los adultos se prefiere el tratamiento sistémico con tetraciclina
o una sulfonamida durante 3 semanas. En los lactantes se ha utilizado eritromicina
por vía sistémica, pero la experiencia con este agente es
limitada. Aunque algunos prefieren las sulfonamidas para tratar el tracoma,
las tetraciclinas demostraron ser muy efectivas. Se ha utilizado el tratamiento
tópico, pero ahora se recomienda la administración oral de
un agente antimicrobiano. La doxiciclina ha sido el régimen más
efectivo en dosis de 2,5 a 4 mg/kg, una vez por día por vía
oral, durante 40 días. Las tetraciclinas actúan adecuadamente
como agentes profilácticos de la oftalmía neonatal gonocóccica,
pero son menos eficaces que la eritromicina cuando es por clamidia. Debido
a los bajos niveles sistémicos, las tetraciclinas tópicas
pueden usarse durante el embarazo y la lactancia.
Las tetraciclinas tienen varios efectos adversos. En la piel provocan
erupciones, en el aparato gastrointestinal causan náuseas, vómitos
y diarreas, las que pueden deberse a un efecto tóxico directo o
a colitis pseudomembranosa. Cuando se administran a dosis elevadas por
largo tiempo pueden causar hepatotoxicidad. En algunos pacientes principalmente
los que están debilitados pueden observarse efectos catabólicos.
En los nefrópatas pueden causar toxicidad renal. Debido a que atraviesan
la placenta no deben administrarse a embarazadas, ya que son secuestradas
en huesos y dientes, por lo que causan anormalidades. Están contraindicadas
en niños menores de 12 años.1-7,9,11
SULFONAMIDAS
Son quimioterápicos bacteriostáticos. Inhiben una gran cantidad
de bacterias grampositivas: E. coli, Klebsiella y Proteus.
También son activas contra Haemophilus, pero carecen de actividad
contra P. aeruginosa. El principal problema con las sulfonamidas
es la aparición rápida de resistencia. Una de las razones
por la que ha disminuido su uso es que producen efectos adversos importantes,
como eritema, fiebre, ictericia, un síndrome semejante a la enfermedad
del suero y hemólisis aguda en el sujeto con déficit de glucosa
6 fosfato deshidrogenasa. Pueden producir depresión de la médula
ósea. También se presentan reacciones de hipersensibilidad.
Las sulfonamidas ingresan con rapidez en los líquidos oculares,
y pueden alcanzar allí del 50 al 80 % de las concentraciones sanguíneas.
De las sulfonamidas para uso tópico, la sulfacetamida es la más
utilizada en el ojo. Las soluciones de la sal sódica del fármaco
se usan de forma extensa en el tratamiento de las infecciones oftálmicas
y esta sulfonamida tiene ciertas ventajas.
Las concentraciones acuosas muy altas no son irritantes para los ojos
y son muy efectivas contra los microorganismos sensibles.
Una solución de sal sódica al 30 % tiene un pH de 7,4,
mientras que las soluciones de sales sódicas de otras sulfonamidas
son muy alcalinas. El fármaco penetra en los líquidos y tejidos
oculares en concentraciones elevadas, la reacciones de sensibilidad a la
sulfacetamida son raras pero, no debe utilizarse en pacientes con hipersensibilidad
conocida a las sulfonamidas. La sulfacetamida sódica se presenta
en solución (al 10 %; 15 % y 30 %) y ungüento oftálmico
(al 10 %) para su aplicación tópica en el ojo, y la misma
cantidad 3 ó 4 veces diarias para las situaciones crónicas.
Puede usarse el ungüento oftálmico en lugar de la solución,
siempre que no haya lesiones en la córnea; como regla, el ungüento
se reserva para aplicar al acostarse.
En el tracoma y la conjutivitis de inclusión puede utilizarse
una sulfonamida. El uso tópico de estos agentes no erradicará
al microorganismo, aunque a menudo suprimirá los signos de infección.
Los resultados terapéuticos son mejores cuando el tratamiento se
inicia de forma temprana, pero pueden responder hasta los casos cicatrizales
crónicos. Los síntomas locales pueden desaparecer en pocos
días. Las lesiones de córnea responden con más rapidez
que las de la conjuntiva.1-7,12,13
CLORANFENICOL
Es un antimicrobiano de amplio espectro muy activo contra microorganismos
grampositivos y gramnegativos así como aerobios y anaerobios. Para
la mayoría de los gérmenes su actividad es bacteriostática.
Tiene muy buena absorción oral y una excelente penetración
hística. Su eliminación es por metabolismo hepático.
Sin embargo, tiene indicaciones muy limitadas por su toxicidad. El efecto
tóxico más importante es sobre la médula ósea,
una anemia aplástica que constituye una respuesta idiosincrásica
e impredecible. Puede provocar una anemia con leucopenia dependiente de
la dosis, este efecto es reversible al suspender el fármaco. No
debe ser administrado a recién nacidos ya que no pueden conjugarlo,
y desarrollan toxicidad. Por razones de costo, el cloranfenicol sigue siendo
la gota oftálmica preferida en el tratamiento habitual de las infecciones
bacterianas, pues aunque se puede provocar toxicidad al utilizar la vía
tópica en el ojo, el peligro de anemia aplástica es remoto,
aunque se recomienda que las gotas oftálmicas de cloranfenicol no
deben utilizarse por un tiempo prolongado. El cloranfenicol alcanza concentraciones
adecuadas para tratar infecciones por gérmenes sensibles en los
humores acuosos y vítreo.1-3,5-7,11
ERITROMICINA
Es un macrólido cuya acción es generalmente bacteriostática,
su efectividad es mayor sobre cocos grampositivos y no es activa contra
la mayoría de los bacilos aerobios gramnegativos. Es uno de los
antimicrobianos menos tóxico, las reacciones adversas son muy raras,
con excepción de la hepatitis colestásica que guarda mayor
relación con su sal de esteolato. Los efectos colaterales principales
son malestar epigástrico y náuseas. Puede existir pérdida
de la audición con dosis muy elevada en ancianos con insuficiencia
renal. En el tratamiento de infecciones por clamidia, la eritromicina es
el medicamento preferible durante el embarazo y la infancia.1-3,5-7,14
BACITRACINA
Tiene actividad contra cocos y bacilos grampositivos, Neisseria
y H. influenzae. Aunque en el pasado la bacitracina se usó
por vía parenteral, hoy su uso se restringe a la vía tópica.
La bacitracina se presenta en forma de ungüento oftálmico y
en soluciones.
Pueden obtenerse varios preparados tópicos de bacitracina con
el agregado de neomicina, polimixina o ambas; algunos contienen los 3 antibióticos
más hidrocortisona. El uso parenteral de este antibiótico
produce nefrotoxicidad grave. La ventaja sobre otros antibióticos
es que su administración tópica, aún en forma de ungüento,
rara vez produce hipersensibilidad. La conjuntivitis supurada y la úlcera
corneal infectada responde bien al uso tópico de bacitracina cuando
son causadas por bacterias susceptibles.1,2,5,7
POLIMIXINA
Su actividad antimicrobiana está restringida a gérmenes gramnegativos.
Son utilizadas raras veces a causa de la nefrotoxicidad extrema que se
asocia a su administración parenteral. La absorción oral
y tópica es escasa incluso si la piel o la mucosa están dañadas.
El sulfato de polimixina B se presenta para uso oftálmico, en combinación
con una variedad de otros compuestos.
Las infecciones del ojo provocadas por gérmenes sensibles a la
polimixina B responden a la aplicación local del antibiótico
en solución o ungüento. La P. aeruginosa es causa común
de infección de las úlceras corneales donde con frecuencia
la aplicación local o la inyección subconjuntival de polimixina
B es curativa.1,2,5,7
QUINOLONAS
Inhiben muchas bacterias gramnegativas y grampositivas. Las 4 fluorquinolonas
como norfloxacina, ciprofloxacina y ofloxacina son las más utilizadas.
Las reacciones adversas son raras. En el aparato gastrointestinal pueden
causar náuseas, vómitos y diarreas. También han provocado
eritemas y urticarias. Desde el punto de vista oftalmológico, disminución
de la agudeza visual y visión de los colores, que son reversibles
al suspender el tratamiento. Algunas quinolonas producen cataratas en animales
después del empleo duradero pero no se ha señalado toxicidad
en ojos entre quienes reciben norfloxacina, ofloxacina o ciprofloxacina,
incluso cuando se han administrado por largo tiempo. Existe una solución
oftálmica de norfloxacina al 0,3 %.
Es demasiado pronto para precisar el papel de estos compuestos en la
quimioterapia de las infecciones, aunque pueden ser una alternativa al
tratamiento de los microorganismos multirresistentes por lo que se deben
preservar de un uso indiscriminado para evitar la aparición de cepas
con resistencia.1-3,5,6,15
TABLA. Dosis de antimicrobianos administrados por vía
intravítrea
| Antimicrobiano |
Dosis intravítrea (mg)*
|
| Amikacina |
0,4
|
| Ampicilina |
5
|
| Anfotericina B |
0,01
|
| Carbenicilina |
2
|
| Cefamandol |
2
|
| Cefazolina |
2
|
| Ceftazidima |
1
|
| Ceftriaxona |
1
|
| Clindamicina |
1
|
| Cloranfenicol |
2
|
| Cloxacilina |
2
|
| Eritromicina |
0,5
|
| Ganciclovir |
0,2
|
| Gentamicina |
0,4
|
| Tobramicina |
0,5
|
| Vancomicina |
1
|
* Volumen total 0,1-0,2 mL.
SUMMARY
A revision of the most frequently used antimicrobial agents for ophthalmology
is made, taking into acccount their mechanisms of action, their antimicrobial
spectrum , form of presentation, etc, according to the current concepts
on the use of such agents.
Key words: EYE DISEASES/pharmacology; PENICILINS/pharmacology;
TETRACYCLINES/pharmacology; SULFONAMIDES/pharmacology; CHLORAMPHENICOL/pharmacology;
ERYTROMYCIN/pharmacology; BACITRACIN/pharmacology; POLYMYXIN/pharmacology;
ANTI-INFECTIVE AGENTS; QUINOLONE/pharmacology.
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La Habana: 1988:663-677. (Ediciones Revolucionarias).
Recibido: 30 de noviembre de 1995. Aprobado: 20 de diciembre de 1995.
Dr. Alfredo J. Céspedes Valcárcel. Instituto Superior
de Medicina Militar "Dr. Luis Díaz Soto". Ave. Monumental, municipio
Habana del Este, Ciudad de La Habana, Cuba.