EDITORIAL

 

Las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud acerca del uso de los tratamientos tradicionales

 

World Health Organization recommendations on the use of traditional treatments

 

Francisco J. Morón RodríguezI

I Doctor en Ciencias Médicas. Profesor Titular de Farmacología.

 

Hemos escrito acerca de la importancia y necesidad de investigar los usos de las plantas medicinales tradicionales en otros editoriales y criticado los llamados "suplementos nutricionales" porque suelen carecer de respaldo científico adecuado a los usos que se les propone de manera no declarada.1,2 Un aspecto importante, para que se empleen de forma racional las plantas medicinales, está dado por la validación basada en investigaciones que demuestren, o contribuyan a probar, las acciones farmacológicas, la seguridad y la calidad que son, a criterio de la Organización Mundial de la Salud (OMS), los 3 pilares para el empleo de las plantas medicinales y de la medicina tradicional en los sistemas de salud.3

Consideramos que los profesionales de la salud y los pacientes necesitan estar mejor informados sobre los beneficios reales y los riesgos potenciales de las medicinas tradicionales o complementarias; por ese motivo la OMS publicó las "Guías para desarrollar la información de consumidores sobre el uso adecuado de la medicina tradicional, complementaria y alternativa"4,5 en enero de 2004. Sin embargo, permanecen poco conocidas y aplicadas por los sistemas de salud, los profesionales y los pacientes. En Cuba, las recomendaciones de la OMS fueron principios fundamentales establecidos desde el comienzo de la introducción de las plantas medicinales en 1990, poco después para otras formas de medicinas tradicionales y se encuentran recogidas en el Programa de Ministerio de Salud Pública vigente.6 En nuestra región, desde 1982, el Programa de Investigación Aplicada y Difusión de Usos de Plantas Medicinales Tradicionales (TRAMIL) http://www.funredes.org/endacaribe/tramil.html ha sido una importante vía para la cooperación en la investigación científica y la educación popular y profesional, para favorecer que se empleen aquellos usos significativos en las encuestas etnomédicas TRAMIL que han sido validados sobre la base de los trabajos de investigación realizados por la red o disponibles en la literatura científica internacional.

Los investigadores dedicados a estudiar plantas medicinales podemos y debemos contribuir al uso racional de estos recursos y evitar divulgaciones no éticas de usos de estos recursos terapéuticos.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. Morón F. Necesidad de investigaciones sobre plantas medicinales Rev Cubana Plant Med. 2007;12(4). En: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1028 - 47962007000400001&lng=es&nrm=iso&tlng=es Bajado: 15/09/2008.

2. Morón F. Evidencia y uso de plantas medicinales en los sistemas de salud. Rev Cubana Plant Med. 2008;13(1). En: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1028 -47962008000100001&lng=es&nrm=iso&tlng=es Bajado: 15/09/2008.

3. WHO. The Promotion and Development of Traditional Medicine. Report of a WHO Meeting November 28 to December 2, 1977. Geneva: World Health Organization Technical Report Series 622.WHO; 1978. p. 44.

4. OMS. Recomendaciones de la OMS para gobiernos y consumidores acerca del uso de los tratamientos tradicionales. Rev Panam Salud Publica. 2004;16(3):218-21. En: http://journal.paho.org/?a_ID=378 Bajado: 15/09/2008.

5. OMS. Pautas generales para las metodologías de investigación y evaluación de la medicina tradicional. WHO/EDM/TRM/2000.1 Ginebra: Organización Mundial de la Salud; 2002. p. 81.

6. MINSAP. Programa Nacional de Medicina Tradicional y Natural. La Habana: Ministerio de Salud Pública; 1999. p. 98.