Centro Nacional de Electromagnetismo Aplicado
Dr. Manuel Verdecia Jarque, 1 Dr. Miguel Angel O´Farril Mateus, 2 Dr. Li Jing-Hong, 3 Dr.C Luis Enrique Bergues Cabrales, 4 Dra. Faviola Suárez Palencia, 5 Dr.C Héctor Manuel Camué Ciria, 4 MsC. Soraida Acosta Brooks 6 y MsC. Miriam Fariñas Salas 6
La electroterapia con corriente eléctrica directa de baja intensidad (ET) ofrece una nueva alternativa para tratar tumores sólidos malignos. Los estudios in vitro e in vivo (preclínicos y clínicos) han venido demostrando que la ET ejerce un efecto antitumoral en diferentes tipos de neoplasmas: 1-4 sin embargo, esta terapia no ha sido universalmente aceptada. También la falta de una guía terapéutica ha devenido un obstáculo para introducir la ET en la oncología clínica.
El trabajo pionero sobre el uso de la ET en pacientes con cáncer fue publicado por Nordenström en 1978 5 y desde 1987 ha sido utilizada para tratar tumores malignos en China, de manera tal que en 1998, el Comité de Expertos del Ministerio de Salud Pública chino reconoció que constituye un método más para aplicar en personas con neoplasmas por la efectividad clínica y los resultados positivos en las investigaciones experimentales. 3
Clínicamente se ha demostrado que la ET es segura, efectiva, poco costosa y causante de efectos adversos mínimos en el organismo, además de representar una buena opción para aquellos pacientes que no pueden ser operados o tratados con quimioterapia o radioterapia, o en quienes la aplicación de estos procedimientos convencionales no proporcionó la respuesta objetiva esperada. 6-9
En 1997, Bergues et al 2,10 realizaron en Cuba los primeros estudios experimentales con ET en ratones BALB/c y C57BL/6, que presentaban tumores sólidos malignos de Ehrlich y fibrosarcoma Sa-37. Los resultados al respecto corroboraron que la electroterapia ejerce un gran efecto antitumoral, pues al producir alteraciones directas y químicas en el tumor, trastorna considerablemente el metabolismo de las células y su microentorno, con los consiguientes cambios en la homeostasis celular.
Mediante un adiestramiento, el profesor Li Jing-Hong demostró en Cuba, en el 2005, su vasta experiencia en el uso de la ET en pacientes con cáncer superficial; entrenamiento este que no estuvo dirigido a establecer una casuística según tipo de tumor, sino a corroborar que se trata de un método terapéutico simple, seguro y eficaz, así como a exponer la experiencia internacional establecida para su aplicación (selección de la cantidad de carga eléctrica y del arreglo de electrodos, pero también de los pasos a tener en cuenta para la inserción de estos) en 4 pacientes con tumores malignos sólidos superficiales (2 con carcinoma ductal invasor de mama, 1 con liposarcoma y 1 con metástasis de cuello), en estadios IIIb y IV.
El objetivo de la presente comunicación preliminar es describir los resultados de dicho adiestramiento en estos 4 pacientes, teniendo en cuenta la seguridad y los efectos de la electroterapia. Obviamente, en los diversos aspectos relacionados con su aplicación, además del autor principal y los coautores de este artículo, participaron numerosos profesionales de diferentes especialidades e instituciones de salud, entre los que merecen ser mencionados: Dra. Tamara Rubio González, especialista de segundo grado en genética, de la Dirección Municipal de Salud Pública; máster Nailet Real Bestard, del Departamento de Farmacia, Facultad de Ciencias Naturales de la Universidad de Oriente; doctoras Magalys Catalina Suárez Quevedo y Sandra González Fernández, especialistas de segundo grado en oncología, del Hospital Oncológico Provincial “Conrado Benítez”; máster Miriam Ríos Hernández, del Centro de Control Estatal de Equipos Médicos (CCEEM) de Ciudad de La Habana; y Dra.C Kenia Caballero Bordeloy, del Centro Nacional de Electromagnetismo Aplicado de Santiago de Cuba.
a) Descripción de los pacientes
El adiestramiento se realizó sobre la base de un protocolo de investigación clínica, acorde con las reglas de Buenas prácticas clínicas de los hospitales Infantil Sur y Provincial “Saturnino Lora”, de Santiago de Cuba, los cuales a su vez se rigen por el Centro Nacional de Ensayos Clínicos y el Comité Nacional de Ética del Ministerio de Salud Pública. Esta actividad de entrenamiento fue aprobada por la Subdirección de Asistencia Médica de la Dirección Provincial de Salud Pública y el Departamento de Ensayos Clínicos del Instituto Superior de Ciencias Médicas, ambos de Santiago de Cuba, y previamente consultada al Centro de Control Estatal de Equipos Médicos, de Ciudad de La Habana. Por otro lado, se tuvo en cuenta igualmente lo establecido en las declaraciones de la XVII a la XLI Asambleas Médicas Mundiales 11 y la Norma Cubana NC/ISO 14155-1:2005 de Investigación Clínica de Equipos Médicos en Sujetos Humanos.12
Debido a que la ET fue introducida en Cuba por primera vez para tratar a pacientes con tumores malignos, en este adiestramiento se incluyó a los afectados por cáncer en estadios avanzados (III-b y IV), que además de no poder ser operados ni recibir quimioterapia o radioterapia, eran resistentes a las terapéuticas neoadyuvante y adyuvante utilizadas.
Los pacientes fueron seleccionados según los fines del adiestramiento e incluidos en la casuística cuando tanto ellos como sus familiares leyeron y firmaron el consentimiento informado, luego de haberles esclarecido todas sus dudas. El investigador principal también rubricó dicho documento.
En la tabla 1 se muestran las variables demográficas y clínicas de cada paciente antes del tratamiento con ET.
Tabla 1.Variables demográficas y clínicas de los pacientes antes del tratamiento con electroterapia
|
Paciente 1 |
Paciente 2 |
Paciente 3 |
Paciente 4 |
Edad (años) |
94 |
59 |
63 |
46 |
Sexo |
Femenino |
Femenino |
Femenino |
Masculino |
Color de la piel |
Negra |
Negra |
Negra |
Blanca |
Antecedentes patológicos |
Diabetes mellitus tipo II e hipertensión arterial |
Ninguno |
Ninguno |
Ninguno |
Fecha de diagnóstico |
Diciembre 1999 |
Enero 2005 |
Enero 2003 |
Abril 2004 |
Índice de Karnofsky |
90 |
100 |
100 |
100 |
Variedad histológica |
Carcinoma ductal invasor |
Carcinoma ductal invasor |
Liposarcoma |
Metástasis ganglionar epidermoide de un carcinoma pobremente diferenciado de nasofaringe |
Localización de la lesión |
Mama derecha |
Mama izquierda |
Pared torácica posterior, en la región escapular derecha |
Cuello |
Estadio clínico |
IIIb |
IV |
IIIb |
IV |
TNM1 |
T4bN1Mx |
T4cN2M1 |
T3N0Mx |
T3N3M0 |
Tratamientos neoadyuvantes y adyuvantes (tratamientos inductores, TI) |
Terapia hormonal: primero Dietil-Etil-Vestrol (15 mg diarios) y luego Tamoxifén (15 mg diarios) |
|
|
Tratamiento combinado de quimioterapia (100 mg/m2sc EV de cisplatino, 50 mg/m2sc EV de adriamicina, 400 mg/m2sc EV de 5-fluoracilo, 10 mg/m2sc EV de bleomicina) y radioterapia |
Fecha de comienzo del TI |
Diciembre 1999 |
Enero 2005 |
Enero 2003 |
Mayo 2004 |
Respuesta evolutiva al TI |
Enfermedad progresiva |
Enfermedad progresiva |
Enfermedad progresiva |
Enfermedad progresiva |
1 TNM (del inglés): Tumor regional lymph nodes distant metastasis
b) Método de manipulación
Antes de aplicar electroterapia se determinaron la localización y el tamaño del tumor; y a partir de esos datos, la carga eléctrica que debía ser suministrada. En condiciones de asepsia y anestesia local en la zona a tratar, los electrodos (o agujas) fueron insertados a lo largo del eje mayor de la masa tumoral.
Previa selección, los pacientes con neoplasmas superficiales recibirían tratamiento electroterápico por diferentes razones:
Se utilizó anestesia local para insertar las cánulas con trocares en el tumor. Los punzones fueron retirados y los electrodos insertados completamente en este, a través de las cánulas, para garantizar que el campo eléctrico abarcara todo el tumor cuando se aplicase la corriente eléctrica. Una vez insertados los electrodos en la masa tumoral, se retiraron las cánulas hasta su borde para proteger al tejido sano circundante del daño que había producido la electrólisis inducida por el paso de la corriente en el neoplasma.
c) Electroestimulador y selección de los electrodos
El electroestimulador chino ZAY-6B fue usado para suministrar la ET, pues garantiza la seguridad del tratamiento en pacientes con tumores malignos superficiales y viscerales. 3, 4, 7 – 9 Las agujas duras se destinaron a los primeros y las flexibles a los segundos.
Se emplearon electrodos de platino duro (con diámetro y longitud de 0,7 y 150 mm, respectivamente) por su alta conductividad eléctrica y resistencia a la erosión, previamente limpiados con agua y esterilizados con alcohol. Luego de insertados paralelamente en la base, perpendiculares al eje mayor de la masa tumoral, fueron conectados al electroestimulador, utilizando un arreglo de cátodos y ánodos alternos.
d) Cantidad de carga eléctrica
Se ha comprobado experimentalmente que el área tumoral destruida alrededor de la aguja es de 2 cm; 1-10, 14-16 por ende, la distancia diametral entre 2 agujas contiguas fue también de 2 cm. El número de electrodos usados para tratar un tumor sólido puede ser calculado sobre la base del diámetro de este último, lo cual indica que volúmenes tumorales más grandes requieren mayor cantidad de conductores de la electricidad.
Acorde con la experiencia clínica en China, el voltaje usado fluctuó entre 5 - 8 V; y la corriente, entre 50 - 150 mA. El voltaje fue gradualmente incrementado hasta 2 V; pero si el paciente se sentía bien y toleraba el nivel de voltaje, este se aumentaba hasta un valor máximo de 8 V. La intensidad de la corriente eléctrica directa se elevó automáticamente con el voltaje, por lo general en un rango de 40 a 100 mA, en dependencia del tipo y tamaño del tumor.
La cantidad de carga eléctrica total, calculada en tiempo real, debe oscilar entre 80 - 100 C/cm de diámetro en los tumores sólidos malignos. A cada paciente se le suministró un solo estimulo de ET el día cero. Las características específicas de este procedimiento terapéutico se reflejan en la tabla 2.
e) Seguimiento
Antes de suministrar la electroterapia se examinó físicamente al paciente, se midieron sus signos vitales y se evaluaron las lesiones tumorales, si bien durante o después del tratamiento se registró cualquier efecto adverso ocurrido. Mientras se aplicaba la terapia, los pacientes fueron cuidadosamente observados para valorar la acción de esta; pero finalizada la terapéutica, permanecieron ingresados por 4 horas, durante las cuales se les examinó rigurosamente para luego ser dados de alta. El seguimiento clínico y la evaluación de la respuesta tumoral fueron realizados diariamente en los primeros 5 días, después con una frecuencia quincenal hasta el segundo mes posterior al tratamiento, por último mensualmente hasta los 12 meses y a partir de ese tiempo 4 veces al año (cada trimestre).
El tamaño del tumor fue medido por métodos clínico (pie de rey) e imagenológicos (ultrasonido y tomografía axial computarizada). También se fotografió con una cámara digital la zona tratada en cada paciente (antes, durante y después del tratamiento).
La respuesta a la ET fue registrada según los criterios del Comité de Evaluación de Respuesta de Tumores Sólidos (del inglés RECIST),13 tales como: Enfermedad progresiva (EP): cuando el tumor se incrementó en más de 20 % del diámetro mayor del tumor sólido o apareció más de una lesión, o se produjeron ambos fenómenos; enfermedad estable (EE): cuando el tumor sólido no se redujo lo suficiente para considerarla como una remisión parcial o su aumento resultó insuficiente para catalogarla como EP, tomando como referencia el diámetro mayor del tumor; remisión parcial (RP): cuando el tumor sólido decreció más de 30 %, tomando como referencia el diámetro mayor de este y remisión completa (RC): cuando se destruyó completamente la masa tumoral.
f) Estudio histopatológico
El drenaje purulento observado durante la terapia fue analizado en el Departamento de Anatomía Patológica del Hospital Clinicoquirúrgico Docente “Dr. Joaquín Castillo Duany” de Santiago de Cuba. Inmediatamente después de terminada la electroterapia, a los 4 pacientes se les realizó una citología aspirativa con aguja fina (CAAF) para evaluar la necrosis inducida en los tumores malignos. La secreción se obtuvo a través de los sitios de inserción de los electrodos.
A la paciente No. 2 se le hizo una mastectomía radical modificada de Madden a los 8 meses después de aplicada la ET. Los efectos de esta terapia fueron valorados en el espécimen quirúrgico; y los cortes histológicos fijados en una solución de formol al 10 %, así como procesados a través del método de la parafina. El teñimiento con hematoxilina y eosina se usó para evaluar la presencia de necrosis, examinada bajo el microscopio de luz Olympus. El área de necrosis fue definida como el porcentaje de la región necrótica en comparación con el área total de la sección del tumor. Las alteraciones peritumorales quedaron definidas según 4 categorías: ninguna (-), ligera (+), moderada (++) y severa (+++).
Los 4 pacientes toleraron bien las sesiones de anestesia y tratamiento con ET. En los líquidos purulentos obtenidos durante la terapia, a través de las cánulas e inmediatamente después de esta, mediante CAAF, en los 4 tipos de tumores malignos se observó que las células extendidas tenían un aspecto amorfo y granular, sugestivo de un patrón de necrosis similar (figura 1). Los principales resultados de la electroterapia en cada paciente se muestran en la tabla 2.
Figura 1. Aspecto citológico de la secreción obtenida de los sitios donde se insertaron los electrodos en los 4 pacientes, inmediatamente después de terminada la electroterapia. Muestra extraída por citología aspirativa de aguja fina (MO/HEx40).
Tabla 2. Pacientes: Características específicas de la electroterapia y principales resultados del estudio 21 meses después de aplicada
|
Paciente 1 |
Paciente 2 |
Paciente 3 |
Paciente 4 |
CARACTERÍSTICAS ESPECÍFICAS DE LA ELECTROTERAPIA |
||||
Inicio del tratamiento |
Junio 2005 |
Junio 2005 |
Junio 2005 |
Junio 2005 |
Índice de Karnofsky |
90 |
100 |
80 |
100 |
Tamaño del tumor |
10 cm de diámetro por ultrasonido |
15 cm de diámetro por ultrasonido |
20x12 cm por TAC |
4 cm de diámetro por ultrasonido |
Dosis de carga eléctrica |
500 C / 90 min |
1000 C / 45 min |
2000 C / 60 min |
500 C / 45 min |
Número de electrodos (ánodo:cátodo) |
6 (3:3) |
4 (2:2) |
19 (8:11) |
4 (2:2) |
RESULTADOS PRINCIPALES DE LA ELECTROTERAPIA |
||||
Efectos adversos inmediatos (< 24 h después de la ET) |
Ninguno |
Ninguno |
Ninguno |
Ulceración y drenaje purulento |
Efectos adversos tardíos |
|
Eritema y edema en el área tratada |
|
|
Reducción del tumor (%) |
80 |
90 |
45 |
90 |
Respuesta |
Respuesta parcial |
Respuesta parcial |
Respuesta parcial |
Respuesta parcial |
Tratamientos oncóticos recibidos después de la ET |
Terapia hormonal |
Cirugía, radioterapia y terapia hormonal |
NO |
NO |
Posibilidades de cirugía de “rescate” |
Sí |
Sí |
NO |
NO |
Cirugía de “rescate” realizada |
NO1 |
Sí |
NO |
NO |
Estado actual (13 meses después de aplicada la ET) |
Viva |
Viva |
Fallecida |
Fallecido |
1Negación de los familiares
Paciente 1: Después de ser tratado con ET, el volumen del tumor disminuyó 50, 75 y 80 % en el primer, tercer y séptimo meses, respectivamente. Al cabo de ese tiempo se le prescribió una tumorectomía con anestesia local y terapia hormonal, pero sus familiares no autorizaron la operación por la avanzada edad de la paciente. La granulación y cicatrización de la zona tratada con ET se produjeron a partir de los 2 meses de estar recibiendo sesiones terapéuticas con electricidad.
Actualmente (21 meses después de aplicada la ET) la anciana tiene una buena calidad de vida y un índice de Karnofsky de 90. En el área de la mama tratada permanece una zona dura, indefinida aún por haberse negado la paciente a la ejecución de cualquier procedimiento adicional; pero a pesar de ello, el examen físico reveló que la dureza podía ser atribuida a la fibrosis inducida por la ET. Al sexto mes se diagnosticó un segundo tumor primario en su mama contralateral, que ha ido creciendo hasta medir en estos momentos 4 cm de diámetro; sin embargo, su aparición no está relacionada con el uso de electroterapia en el tumor primario. La figura 2a refleja la evolución de esta paciente antes de ser tratada con ET; la figura 2b, durante el tratamiento; y la figura 2c, transcurridos 21 meses de haber recibido la terapia.
Figura 2a. Evolución de la Figura 2b. Evolución de la Figura 2c. Evolución de la
paciente con carcinoma ductal paciente durante el tratamiento paciente transcurridos
invasor de la mama derecha antes con ET 21 meses de haber recibido
de ser tratada con ET la terapia: 1) área tratada con electroterapia, 2) nuevo tumor
primario en la mama contralateral
Paciente 2: Luego de la ET, el volumen del tumor disminuyó 40, 80 y 90 % en el primer, tercer y séptimo meses, respectivamente. Después de ese tiempo se produjo un ligero incremento de la masa tumoral y la paciente tuvo que ser intervenida quirúrgicamente (mastectomía radical modificada de Madden), además de irradiarle con 60Co (dosis diaria de 1,8 Gy y total de 50 Gy).
Hoy (21 meses después de aplicada la ET) la paciente tiene una buena calidad de vida y un índice de Karnofsky de 80. En la zona tratada no hubo recurrencia, pero se indicó la administración de radioterapia, fósforo radioactivo (32P) más CA (ciclofosfamida y adriamicina) para tratar la metástasis observada en la columna vertebral antes de suministrar la ET. En la figura 3a puede verse la evolución clínica antes del tratamiento con electroterapia; en la figura 3b, durante la terapéutica; y en la figura 3c, 21 meses después de aplicar la electricidad en el área afectada.
Figura 3a. Evolución de la paciente Figura 3b. Evolución de la Figura 3c. Evolución de la
2
con carcinoma ductal invasor de la paciente durante el tratamiento paciente 21 meses
mama
izquierda antes de ser tratada con ET después de aplicada la ET
con ET
Los hallazgos histopatológicos del espécimen quirúrgico mamario tratado con ET revelaron un carcinoma ductal invasor de 5 cm de diámetro, con bordes irregulares y grado nuclear II. No se apreció permeabilización de los vasos ni infiltración de la piel. Se estudiaron 13 ganglios linfáticos (1 metastático mayor de 0,2 cm, pero menor de 2) y también se observó una extensa área de necrosis, separada del tejido tumoral viable por una banda inflamatoria de células mononucleares (macrófagos - linfocitos) y gigantes multinucleadas (figuras 4a, 4b y 4c). Esas células gigantes son consecuencia de la fusión de los macrófagos para fagocitar la extensa área de necrosis inducida por la ET. Igualmente se apreciaron una marcada congestión vascular, una zona bien definida de necrosis alrededor de los electrodos, edema y respuesta inflamatoria crónica. Según grados de intensidad, estas alteraciones peritumorales fueron severas (+++).
Muestra del carcinoma ductal invasor de mama de la paciente 2, obtenida de la mastectomía radical de Madden modificada, que le fuera realizada a los 8 meses después de aplicada la electroterapia.
Figura 4a. Área activa del Figura 4b. Respuesta inflamatoria Figura 4c. Células inflamatorias
tumor (1) separada del observada en el cuadrante con predominio de macrófagos (1),
tejido necrótico (3) por superior derecho (1) que rodea células gigantes multinucleadas (2),
una reacción inflamatoria una extensa área de necrosis linfocitos (3) y congestión vascular
crónica y proliferación (2) [x30]. (4) [x 40].
vascular severa (2) [x10].
Paciente 3: En el primer mes después del tratamiento se produjo en la piel de la paciente una necrosis central del tumor, con ulceración y secreción fétida, acompañada de dolor en el área del neoplasma, que se irradiaba al miembro superior derecho y parte posterior de la pared torácica. A través de la tomografía axial computarizada (TAC) se obtuvo que el tumor medía 15 x 10 cm; sin embargo, al cuarto mes se había reducido sustancialmente el volumen tumoral a 10 x 8 cm, si bien al quinto la paciente refirió mucho dolor en la parte posterior de la pared torácica, que justificó indicarle una nueva TAC, esta última reveladora de osteólisis de la escápula derecha, infiltración de la pleura parietal y sangrado del tumor.
Esta paciente murió en enero del 2006 (6 meses y medio después de aplicada la ET). La figura 5 ilustra su evolución antes (a), durante (b) y 6 meses y medio después de haber recibido electroterapia (c).
Figura 5a. Evolución de la paciente Figura 5b. Evolución de la Figura 5c. Evolución de la
3 con liposarcomade la pared torácica paciente 3 durante el paciente 6 meses y medio
posterior, antes de ser tratada con ET tratamiento con ET después de ser tratada con ET
Paciente 4: Después de la ET, el volumen del tumor decreció 30, 50 y 90 % en el primer, tercer y séptimo meses, respectivamente. En el tercer mes después del tratamiento se regeneró el epitelio de la región central del tumor, se informó una nueva adenopatía en la cadena submaxilar y se refirió dolor de cabeza moderado. En el cuarto mes, el paciente afirmó sentir mucho dolor, lo cual se atribuyó a la franca actividad tumoral, con aparición de otra adenopatía en la cadena ganglionar contralateral. La granulación de la zona tratada con ET se observó a partir del primer trimestre después de la electroterapia. La metástasis que recibió sesiones de ET, no creció hasta que el paciente falleció en febrero del 2006 (7 meses y medio después de aplicada la electroterapia). En la figura 6 se indica la evolución de este paciente antes (a), durante (b) y 7 meses y medio después de la ET (c).
Figura 6a. Evolución del paciente 4, Figura 6b. Evolución del Figura 6c. Evolución del paciente
con metástasis de cuello de un tumor paciente, durante el 7 meses y medio después
primario de nasofaringe antes de ser tratamiento con ET del tratamiento con ET
tratado con ET
b) Reacciones adversas
Los pacientes 1 y 4 manifestaron dolor durante el tratamiento con ET, pero no así los identificados como 2 y 3. Entre las reacciones adversas tardías en todos los tratados con ET, figuraron: eritema, necrosis de la superficie ulcerada y edema ligero en el área tratada; signos estos que desaparecieron un mes después de la terapia. También los pacientes 3 y 4 sintieron dolor moderado, tanto en la región posterior del tórax como de la cabeza. La marca de los electrodos en el tejido tumoral fueron visibles durante varias semanas después de aplicada la ET.
Los resultados preliminares han demostrado que la electroterapia es segura, eficaz, causante de efectos adversos mínimos y barata. Estos primeros logros revelan que la ET, además de ser factible como forma terapéutica local por su eficacia, no repercute negativamente en el organismo a inmediato o tardío plazo. Todas las consecuencias desfavorables ocurridas fueron reversibles, y excepto el dolor de moderado a intenso en los pacientes 3 y 4, no se observaron en esta casuística otros efectos secundarios descritos, 3, 4, 6-9, tales como: fiebre, sangrado, infección de heridas y daño en los nervios.
La muerte de los pacientes 3 y 4 se debió al hecho de que la enfermedad continuó progresando como resultado de su evolución natural, a pesar de la acentuada disminución de los tumores tratados con ET; todo lo cual patentizó que el liposarcoma y el cáncer de nasofaringe se mantuvieron constantemente activos.
No se cuantificó la razón de supervivencia de los pacientes tratados con ET; sin embargo, por la propia evolución de la enfermedad que padecían, se impone señalar que el deterioro de la calidad de vida (sin descartar la muerte) hubiese sido mayor en ausencia de tratamiento con electricidad y que, a pesar de ello, las pacientes 1 y 2 permanecen vivas a los 21 meses de haber recibido ET.
La efectividad del procedimiento quedó demostrada al disminuir significativamente el volumen tumoral en los 4 pacientes, atribuible a la necrosis inducida en el neoplasma por la acción citotóxica de la corriente eléctrica directa. El carcinoma ductal invasor de mama decreció más de 75 % en las pacientes 1 y 2 y en las metástasis de cuello en el paciente 4, mientras que la disminución fue de 45 % en el liposarcoma del paciente 3; esto justificó la remisión parcial de los 4 tipos de tumores tratados con ET (tabla 2).
En la casuística, la razón de efectividad terapéutica (RC + RP) obtenida fue de 100 % (4/4), mayor en los 2 carcinomas ductales invasores de mama y menor en el liposarcoma; hecho que pudiera corroborar la diferencia de sensibilidad de la ET en los distintos tipos de tumores tratados, como se expuso en un estudio previo. 2 Otra de las razones que pudiera explicar la baja efectividad de la ET en el liposarcoma, es el gran tamaño de ese neoplasma; valoración que coincide con los resultados descritos en ensayos clínicos, donde se ha demostrado que la efectividad terapéutica disminuye con el volumen tumoral. 3, 7 - 9
El incremento inicial del tamaño de todos los tumores tratados con ET puede atribuirse al edema y la necrosis producidos en sus respectivas masas. Días después de aplicada la electroterapia, el volumen del tumor sólido fue reduciéndose de manera gradual, probablemente debido a la inflamación, potenciación del sistema inmunitario y necrosis provocada en este por la acción citotóxica de la ET. Los infiltrados de macrófagos y linfocitos, la congestión vascular y la respuesta inflamatoria crónica pueden indicar un fortalecimiento del sistema inmunitario después de las sesiones con electricidad.
La necrosis observada en estos tipos de tumores sólidos pudiera “sugerir” que constituye la mejor maniobra para destruir esas masas; aspecto que se corresponde con lo notificado por otros autores. 3, 4, 6 - 9 Bergues et al 2 opinan que las reacciones electroquímicas y la estimulación del sistema inmunitario por la actividad de la ET, podrían ser los mecanismos antitumorales más importantes. La necrosis con el tiempo también fue propuesta y considerada por nuestro grupo de investigación como el método idóneo y predominante para eliminar los tumores de Ehrlich y fibrosarcoma Sa-37 2, 10 en ratones de laboratorio; afirmación que no contradice la inducción de apoptosis por acción de la ET como medio factible para destruir neoplasmas, lo cual ha sido constatado en otros ensayos clínicos, 14-16 pero no completamente entendido.
Tres hechos sobresalen en el análisis de los resultados:
Actualmente se defiende la idea de emplear electroterapia para convertir los tumores de mama inoperables (estadios III y IV) en operables; propuesta fundamentada con rigor en estos resultados preliminares y en otros descritos en estudios preclínicos y clínicos al respecto.
Todo lo obtenido a partir de este adiestramiento pone de relieve que la electroterapia con corriente eléctrica directa de baja intensidad puede ser introducida en el Sistema Nacional de Salud Pública cubano por tratarse de un procedimiento seguro, sencillo, económico, eficaz, poco traumático y factible para los pacientes con cáncer en estadios avanzados (III y IV), que no toleran el acto quirúrgico, la radioterapia y quimioterapia, o en quienes la aplicación de estos métodos oncóticos específicos no proporcionó la respuesta objetiva esperada.
Los autores agradecen la valiosa e incondicional ayuda recibida del Dr. Rolando Camacho, investigador del Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología (INOR); Dr. Mario Hechavarría Sánchez, del Centro Nacional de Electromagnetismo Aplicado (CNEA); personal médico y paramédico de los hospitales Infantil Sur, Oncológico “Conrado Benítez” y “Saturnino Lora”; así como de los dirigentes de estos dos últimos centros asistenciales; Dirección Provincial de Salud Pública, Instituto Superior de Ciencias Médicas, Delegación Provincial del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente y Centro Provincial de Información de Ciencias Médicas, todos de Santiago de Cuba, incluido el Centro de Control Estatal de Equipos Médicos de La Habana.
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Dr. Manuel Verdecia Jarque. Hospital Infantil Sur, CP 90100, Santiago de Cuba
Fax: (53) (22) 646376
1 Especialista de I Grado en Oncopediatría
2 Especialista de II Grado en Oncología
3 MD. Department of Electrochemical Therapy. China-Japan Friendship Hospital. Republic of China
4 Doctor en Ciencias Médicas
5 Especialista de I Grado en Anatomía Patológica
6 Especialista de II Grado en Medicina Interna
CÓMO CITAR ESTE ARTÍCULO
Verdecia Jarque M, O´Farril Mateus MA, Jing-Hong L, Bergues Cabrales LE, Suárez Palencia F, Camué Ciria HM, Acosta Brooks S, Fariñas Salas M. Primeras experiencias clínicas en Cuba sobre el uso de la electroterapia en cuatro pacientes con tumores sólidos malignos superficiales. [artículo en línea]. MEDISAN 2007;11(1).<http://bvs.sld.cu/revistas/san/vol11_1_07/san07107.htm> [consulta: fecha de acceso].