Instituto Superior de Ciencias Médicas
Dra. Maritza Ramos Rodríguez,
1 Lic. Anabel Santos Ramos, 2 Dra. Tania Bonne Falcón
3 y
MSc. Maritza del Carmen Berenguer Gouarnalusses 4
Se analizó el pensamiento higienicosocial de Ernesto "Che"
Guevara a través de sus obras y se comprobó su vigencia actual en el Programa
del Médico y Enfermera de la Familia, el Policlínico y el Hospital, pues
siempre estuvo dirigido a lograr el mejoramiento del estado de salud de la
población mediante la modificación de las condiciones políticas y socioeconómicas
existentes en Cuba a partir de 1959.
Descriptores: ERNESTO "CHE" GUEVARA; PROGRAMAS NACIONALES DE SALUD; CONDICIONES SOCIALES; ATENCIÓN DE LA SALUD; CUBA
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El surgimiento de una nueva sociedad como resultado de una revolución social, con cambios económicos radicales, provoca conflictos entre las fuerzas productivas nacientes y las relaciones de producción caducas, que se reflejan en las luchas sostenidas por el hombre, desde el punto de vista ideológico, en su esencia social.
El marxismo ha demostrado que el desarrollo del conocimiento presupone la interacción incesante de la práctica con la teoría 1, 2 y sobre esa base nos propusimos interpretar el pensamiento higienicosocial del Comandante Ernesto "Che" Guevara, quien a través de sus numerosos escritos y discursos legó al pueblo cubano todo un arsenal de práctica y teoría revolucionarias, indispensables para la edificación de la nueva sociedad.
Sus valiosos aportes son de carácter político, socioeconómico, sanitario y de muy diversa índole, de manera tal que han servido de fundamento a la creación científica, caracterizada por la comprensión de la realidad en toda su objetividad y transformación. He aquí donde el Che se engrandecía cada vez más en el quehacer diario, con su gran poder de análisis y síntesis de los fenómenos que le rodeaban, que se manifestaba a través de la profundidad de su pensamiento teórico.
El pensamiento del Che encierra valores ideológicos, políticos e históricos de medular importancia para todo revolucionario, que unidos a su acción consecuente, constituyen un punto culminante en la trayectoria del hombre por su liberación definitiva.
El conocimiento de la dramática situación imperante en Cuba antes de 1959,
lo adquirió en la Sierra Maestra muchos meses después de aquel verano de 1955
en México, cuando se convirtió en un futuro expedicionario del
"Granma", como expresión de su más alta valoración de la
solidaridad humana en el ejercicio del internacionalismo. 3
En el proceso de construcción de la sociedad socialista, el estado de salud de la población cubana ha experimentado cambios trascendentales como consecuencia de las grandes transformaciones que han venido produciéndose en el desarrollo socioeconómico del país; por tales razones, además de interpretar el pensamiento higienicosocial del Che en el contexto evolutivo de la Revolución cubana, en el presente trabajo nos propusimos analizar la interacción de la educación y el progreso económico a través de los principios de la salud pública, así como resumir la vigencia y proyección de sus planteamientos en la formación del médico revolucionario.
La precaria situación por lo que atravesaban las clases más oprimidas de
Cuba en la etapa insurreccional, impresionó tanto al Che, que expresó en una
de sus narraciones: "En aquella época tenía que cumplir mis deberes de médico
y en cada pequeño poblado o lugar adonde llegábamos, realizaba mi consulta.
Era monótona, pues no tenía muchos medicamentos que ofrecer y no presentaban
una gran diferencia de los casos clínicos de la Sierra; mujeres prematuramente
avejentadas, sin dientes, niños de vientres enormes, parasitismo, raquitismo,
avitaminosis en general, eran los signos de la Sierra Maestra." 4, 5
Los campesinos, al igual que el resto de los trabajadores, estaban despojados de sus medios de producción, no eran dueños de la tierra que hacían producir y no recibían por su ardua labor una remuneración que les permitiera mejorar su nivel de vida; situación esta que repercutía desfavorablemente sobre la salud de la población, pues como él mismo señalara, padecían enfermedades que no podían ser combatidas por carecerse de los recursos indispensables para ello.
La solución a los graves problemas del campesinado quedó expuesta visionariamente en sus palabras: "Efectivamente, nuestro contacto con las masas campesinas nos ha enseñado la gran injusticia que entraña el actual régimen de propiedad agraria, nos convenció de la justicia del cambio fundamental de ese régimen de propiedad..." 6 Luego del triunfo revolucionario, ese afán justiciero se vio materializado en la Ley de Reforma Agraria, que eliminó la propiedad privada en favor de la colectiva.
Las condiciones de vida de las clases desposeídas influyeron en la formación
de la conciencia del Che, por lo que dejó sentado en una de sus memorias:
"... Nunca han sospechado aquellos sufridos y leales pobladores de la
Sierra Maestra, el papel que desempeñaron como forjadores de nuestra ideología
revolucionaria". 5 Pero esas condiciones desfavorables, y en
muchos casos infrahumanas, se extrapolaban a otras clases y grupos sociales: los
obreros, profesionales, comerciantes, industriales, etc., lo cual le condujo a
manifestar: "Pero nuestra condición de movimiento de todas las clases de
Cuba, nos hace luchar también por los que aspiran a vivir en un marco de leyes
decorosas". 6
He aquí al Che como un hombre de inteligencia visionaria, que observaba la
esencia de los fenómenos en los acontecimientos que se producían en la
sociedad y la participación del Estado en la promulgación de leyes que
beneficiaran los intereses de la mayoría. Su pensamiento social se expone
claramente en una de sus publicaciones: "... por primera vez los niños
campesinos tomarán leche y comerán carne de res y por primera vez también
recibirán los beneficios de la educación, porque la revolución trae en sus
manos la escuela (....), la dictadura les daba sistemáticamente el incendio de
las casas, el desalojo de la tierra y la muerte". 6
En este período no existía en el país un sistema sanitario capaz de
garantizar el completo bienestar y la salud del pueblo. La medicina poseía un
carácter privado y servía a los explotadores, en tanto imperaba igualmente el
mutualismo, lo cual fue reconocido como principio y práctica social, pues en
1958 contaba con 242 instituciones; en cambio la medicina estatal, sufragada por
un presupuesto de miseria y con muy escasas unidades asistenciales, dejaba
desamparada a la mayor parte de la población: la más necesitada de los
servicios de salud para enfrentar los azotes de las enfermedades
infectocontagiosas y epidémicas (tuberculosis, fiebre tifoidea, paludismo,
difteria, poliomielitis, lepra y otras), que elevaban fundamentalmente la
mortalidad infantil a expensas de los hijos de los obreros y otras clases
humildes.7
Al respecto, en una de sus intervenciones sobre la situación precedente, el Che aseveró: "La tarea de educar y alimentar a los niños...es la más grande obra de medicina social que se ha hecho en Cuba," 6 puesto que siempre fue un activo partícipe de las ideas y actividades higienicosociales que desarrolló la Revolución desde su inicio y que condujeron a organizar la salud pública sobre bases sólidas; así, a través de una fuerte lucha de contrarios se produjeron contradicciones entre la medicina privada y la socializada, como una forma nueva capaz de asegurar el completo estado de salud de la población cubana y que terminó en la creación de un organismo sanitario único: el Sistema Único de Salud, encargado de promulgar leyes encaminadas a lograr la homogeneidad social en el nivel de satisfacción de las demandas de salud, entre ellas: Ley 723 de 1962, que estableció el Servicio Médico Rural; y Ley 959, que regula el ejercicio de la medicina y las actividades afines, por solo citar algunas.
Como resultado de la voluntad política dirigida a mejorar las condiciones de vida y laborales mediante la adopción de leyes de beneficio popular, se ha podido situar el estado de salud de la población al nivel de los países más desarrollados, sobre todo en cuanto a la disminución de la mortalidad maternoinfantil, la elevación de la expectativa de vida y la erradicación de enfermedades infecciosas como poliomielitis, difteria, tétanos del recién nacido, meningoencefalitis tuberculosa y otras.
Han variado los indicadores de la mortalidad general en forma favorable, se ha incrementado la formación de recursos humanos (profesionales y técnicos), se consolida la industria farmacéutica nacional, se aumenta el presupuesto para la salud pública de manera creciente, se fortalece la tradición internacionalista de los trabajadores y se instaura el nuevo modelo de atención médica ambulatoria: la medicina en la comunidad. 8 Este mantenido desarrollo de la salud pública socialista cubana se ha nutrido del profundo pensamiento higienicosocial del Che.
Tenemos aquí la realidad objetiva que nos presenta lo social mediatizando lo biológico en el proceso salud–enfermedad. Al triunfo revolucionario, el Che sentenció: "Esa es la enseñanza fundamental... hay que hacer revoluciones agrarias, luchar en los campos, en la montaña y de aquí llevar la revolución a las ciudades; no pretender hacerla en estas sin contenido social integral". 9 En ese contexto se plantea la materialización de la lucha de clases como única forma de cambiar el macromedio social, unidos obreros y campesinos en el tenaz empeño.
En agosto de 1960, durante la inauguración del curso de adoctrinamiento del Ministerio de Salud Pública, afirmó: "Ahora las condiciones son diferentes y los nuevos ejércitos que se forman para defender el país deben ser ejércitos con una técnica distinta y el médico tendrá su importancia enorme dentro de esa técnica del nuevo ejército, que es una de las tareas más bellas que hay, y no solamente el médico, sino también las enfermeras, los laboratoristas, todos los que se dediquen a esta profesión tan humana".
Para lograr el desarrollo económico del país se imponía la preparación técnica
y profesional de forma acelerada: fue entonces cuando el Che vislumbró la
importancia extraordinaria que adquiría la enseñanza superior en el proceso
revolucionario y planteó en una charla en la Universidad de La Habana, el 2 de
marzo de 1960: "Hoy lo tenemos todo, hoy todo son rosas, pero llegará el día
de mañana o de pasado cuando la falta de técnicos impida definitivamente
establecer una industria y haya que posponerla dos, tres, cinco o quién sabe cuántos
años. Y en ese momento preciso se verá cuán importante ha sido ese factor de
atraso de una Universidad que no ha puesto sus aulas al nivel exigido por la
Revolución, que es el pueblo." 6
El Che previó la necesidad de interrelacionar la educación y el desarrollo económico, y aunque actualmente el ritmo de formación de profesionales y técnicos no se corresponde con la existencia de instituciones que satisfagan todas las demandas de la población para elevar el nivel de salubridad, esta situación se encuentra en vías de solución, pues cada día se perfeccionan más los mecanismos de planificación con el fin de lograr, basado en el análisis científico, la distribución racional de los recursos, por cuanto el derecho de todos los ciudadanos a la salud constituye un patrimonio social y el Estado cubano asegura la accesibilidad, gratuidad e integridad de la atención sanitaria, entre otros principios básicos de la salud pública socialista. 10, 11 Por tales razones se introducen constantemente nuevas modalidades en la formación de los profesionales y técnicos, que durante todo el proceso de enseñanza se mantienen vinculados a las distintas formas de atención médica, independientemente del lugar donde se aplique: hospital, policlínico, consultorio u otro, tanto urbanos como rurales.
Cabe puntualizar lo enfatizado por el Che al respecto: "... Lo que
queremos no es vivir del sudor de otros, sino de nuestro sudor... para que todas
las necesidades materiales de nuestro pueblo se satisfagan y sobre esa base,
resolver los demás problemas del país... para satisfacer todas las demás
necesidades del país, de la educación, de una vida higiénica y
saludable..." 6 Con su convicción revolucionaria, planteó en
una reunión celebrada en la Universidad de La Habana en 1960 la imperiosidad de
establecer coordinaciones para que los programas de estudios se avinieran con
las necesidades objetivas del momento histórico: "...coordinación entre
los programas de estudios de estas tres universidades... coordinación para que
sepan en un momento determinado los estudiantes que de acuerdo con los planes de
desarrollo del gobierno se necesitarán en un futuro... coordinaciones para que
no haya un exceso de colegas míos, de médicos que vegeten en puestos burocráticos
sin cumplir la gran función social de la medicina y atendiendo sólo a luchar
por la vida..." 6
Estos señalamientos tienen tanta vigencia en nuestros días, que sobre esa
base se confeccionan planes a largo, corto y mediano plazos en las diferentes
esferas, se mantiene la unificación del sistema de enseñanza en toda la nación
y se motiva a la masa juvenil hacia aquellas carreras fundamentales para el
desarrollo de la sociedad, tomando en cuenta la formación vocacional y
orientación profesional del alumnado, así como la selección rigurosa según
las necesidades objetivas y concretas del país, pues según él mismo
reconociera: "La vocación no puede ser sino una parte y una parte ínfima
en cuanto a la distribución de las nuevas carreras a crearse y en cuanto a la
reorientación de las carreras ya conocidas. Es decir, que dentro de las
características individuales, la vocación no juega un papel
determinante". 6
Aquí se pone de relieve la trascendencia social de las profesiones, que debe
ser considerada por el individuo para anteponer a sus deseos personales la
necesidad de ser útil a la sociedad donde vive: "Creo que debe
constantemente pensar en función de masa y no en función de individuos". 6
El Che criticó duramente el divorcio que existía entre la Universidad y las
demandas de la Revolución en sus inicios, y así lo manifestó en la
Universidad de Oriente en octubre de 1959: "Es evidente que uno de los
grandes deberes de la Universidad es hacer sus prácticas profesionales en el
seno del pueblo, y es evidente también que para hacer prácticas
organizadamente en el seno del pueblo, necesitamos el concurso orientador y
planificador de algún organismo estatal..." 6
Esas ideas se materializaron en nuestros tiempos al crearse el Ministerio de
Salud Pública como organismo estatal en agosto de 1961 y el primer Sistema Único
de Salud en 1968 en el occidente del país, como pasos de avance en el proceso
de desarrollo de la salud pública cubana, basada en el principio de la práctica
de la medicina preventiva y que fue prevista por el Che cuando dijo: "... y
la medicina tendrá que convertirse un día entonces en una ciencia que sirva
para prevenir las enfermedades, que sirva para orientar a todo el público hacia
sus deberes médicos, y que solamente deba intervenir en caso de extrema
urgencia, para realizar algunas intervenciones quirúrgicas, o algo que escape a
las características de esa nueva sociedad que estamos creando". 6
Actualmente la aplicación de la medicina preventiva ha alcanzado un gran
auge, apoyada en la participación del pueblo, a través de sus organizaciones
de masas, en la lucha por eliminar o controlar los factores de riesgo que
influyen en el estado de salud, así como en su afán por elevar el nivel de
educación sanitaria de la población mediante la intervención social y
comunitaria de sus miembros, y acerca de lo cual sustentara: "El médico,
el trabajador médico, debe ir entonces al centro de su nuevo trabajo, que es el
hombre dentro de las masas, el hombre dentro de la colectividad". 12
El pensamiento del Che se refleja vivamente en la modalidad de atención de la medicina social como forma más avanzada de atención ambulatoria en Cuba y en el fortalecimiento de la medicina rural.
La convergencia de las ideas de Fidel y el Che en el campo de la medicina
social se ha materializado en el programa del Médico de las 120 Familias, donde
el facultativo llega hasta el hogar, el centro de trabajo o plantel estudiantil
del hombre enfermo o sano, independientemente de la posición que ocupe en el
seno la sociedad. 13
El pensamiento del Che mantiene su vigencia en la obra creadora de la Revolución, en la formación de profesionales de la salud con una elevada preparación cientificotécnica, basada en las normas y principios de la ética y deontología médica; en el carácter profiláctico de la medicina al ejercer su función y en la práctica de la colaboración internacionalista como expresión del humanismo que debe caracterizar al médico revolucionario.
Ernesto Che Guevara`S
Hygienical and Social Thought, Materialized in the Cuban Revolution
Ernesto "Che"
Guevara`s hygienical and social thought was analyzed through his works and its
present validity was proven in the Family Doctor's and Nurse`s Program, the
Polyclinic and the Hospital Program, because it was always directed to achieve
the improvement of the population's health by means of the modification of the
political, social and economical conditions existing in Cuba from 1959 on.
Subject headings: ERNESTO
"CHE" GUEVARA; NATIONAL HEALTH PROGRAMS; SOCIAL CONDITIONS; HEALTH
CARE; CUBA
1. Konstatinov F. Fundamentos de la filosofía marxista-leninista. T1. La Habana: Editorial Progreso; 1975: 5-15.
2. ----. Fundamentos de la filosofía marxista-leninista. T2. La Habana: Editorial Progreso; 1975: 30-40.
3. Guevara de la Serna E. Escritos y discursos. Vol 1. La Habana: Editora Política; 1977: 27 – 280.
4. ----. Escritos y discursos. Vol 2. La Habana: Editora Política; 1977:80–1.
5. ----. Pasajes de la guerra revolucionaria. La Habana. Ediciones Huracán; 1975:86–7.
6. ----. Escritos y discursos. Vol 4. La Habana: Editora Política; 1977:6;9-21;36-180.
7. Capote Mir R. La evolución de los servicios de salud y la estructura socioeconómica en Cuba. La Habana: Instituto de Desarrollo de la Salud; 1979:19–20.
8. Aldereguía Henríquez J. Características principales del estado de salud de la población cubana. La Habana: Instituto de Desarrollo de la Salud; 1984:1–19.
9. ----. Temas de higiene social. La Habana: Instituto de Desarrollo de la Salud; 1983:7–22.
10. ----. El socialismo real y la salud. La Habana: Instituto de Desarrollo de la Salud; 1983: 1–20.
11. Cuba. Ministerio de Salud Pública. Principios básicos de la salud pública. La Habana: Instituto de Desarrollo de la Salud; 1982:1–4.
12. ----. Carpeta metodológica. La Habana: Editorial de Ciencias Médicas;1998:36.
13. ----. Programa de trabajo del médico y enfermera de la familia, el policlínico y el hospital. La Habana: Editorial de Ciencias Médicas;1988:2.
Dra. Maritza Ramos Rodríguez. Comandante Borrero # 216 entre 3ra
y 5ta, Reparto Asunción, Santiago de Cuba
1 Especialista de I Grado en Administración de Salud.
Diplomada en Economía de la Salud. Instructora
3 Especialista de I Grado en Pediatría. Instructora
4Especialista de I Grado en Administración de Salud. Master en
Atención Primaria de Salud. Profesora Asistente
CÓMO CITAR ESTE ARTÍCULO
Ramos Rodríguez M, Santos Ramos A, Bonne Falcón T, Berenguer Gouarnalusses M del C. El pensamiento higienicosocial de Ernesto "Che" Guevara, materializado en la Revolución cubana [artículo en línea]. MEDISAN 2002;6(2). <http://bvs.sld.cu/revistas/san/vol6_2_02/san11202.htm> [consulta: fecha de acceso]