CARTA CIENTÍFICA

 

La calidad de los trabajos de terminación de residencia y los tutoriales

 

The quality of the residency final degree papers and tutorials

 

 

MsC. Miguel Angel Montoya Deler

Universidad de Ciencias Médicas, Santiago de Cuba, Cuba.

 

 


RESUMEN

Se expone que durante la revisión de informes finales de trabajos de terminación de residencia, se detectan numerosas deficiencias relacionadas con la Metodología de la Investigación, la Bioestadística y otros aspectos de interés; tal situación es multifactorial. Un tutorial que aborde adecuadamente estos temas puede favorecer la calidad de los medios digitalizados, de los cuales opina el autor de este documento.

Palabras clave: trabajo de terminación de residencia, calidad, tutorial, software educativo.


ABSTRACT

It is stated that during the review of final reports of the residency degree papers, many deficiencies related to the Research Methodology, Biostatistics and other aspects of interest are detected; such a situation is multifactorial. A tutorial to properly address these issues may benefit the quality of the digital media, about which the author of this document writes.

Key words: residency final degree paper, quality, tutorial, educational software.


 

 

Actualmente, para efectuar un trabajo con eficiencia, eficacia y efectividad, el profesional de las ciencias médicas requiere de un pensamiento científico, un conocimiento actualizado y científicamente estructurado, así como una práctica sobre bases acreditadas; por tanto, se puede afirmar que todo profesional de la salud es, oculto o visiblemente, un investigador.

Los niveles educativos tradicionales (básico, medio y superior) son insuficientes para procesar todo el saber acumulado por la humanidad, lo cual ha posibilitado el surgimiento de estudios formales posprofesionales o de posgrado que constituyen un componente normal de la educación superior, tanto en Cuba como en los países desarrollados.

De hecho, la especialidad es una forma de posgrado del Sistema Nacional de Salud; caracterizada por un alto rigor en la actualización y formación de habilidades más específicas, que profundiza en los métodos de investigación para elevar la efectividad de su labor y garantizar la producción de nuevos conocimientos, con vistas a alcanzar altos niveles de calidad como prestador de servicios de salud.

Todos los profesionales en régimen de residencia están en la obligación de realizar durante esta etapa, un trabajo de investigación al que se le denomina Trabajo de Terminación de Residentes (TTR), donde se miden aspectos, tales como: aprovechamiento e integración alcanzado en relación con los conocimientos adquiridos, desarrollo de habilidades en materias de la especialización y de Metodología de la Investigación, además de estimular y brindar el verdadero sentido y rigor que requieren estos estudios investigativos para que sus resultados tengan la consistencia y el nivel de comparación requerido.

En el TTR, el papel del proyecto de investigación y la propia investigación, en ocasiones, se reducen al aspecto formal (obtener determinado aval mediante su presentación), de acuerdo con los intereses del investigador, tutor o asesor, sin que llegue a constituir un verdadero instrumento dentro del proceso de indagación. La elaboración de un proyecto adecuado y de un informe final consistente son la clave para identificar qué se ha estudiado, cómo se ha estudiado y cuáles fueron los procedimientos metodológicos que sirvieron como principios rectores de la cognición científica; o sea, de la exposición metodológica depende la transmisión de conocimientos de un investigador a otro, y ello a su vez, permite profundizar en el conocimiento del problema, sobre la base del método expuesto en dicho informe.

Los balances anuales realizados por el Ministerio de Salud Pública durante los años 1995, 1998, 2001 y 2003, abordan en el acápite correspondiente a la docencia de posgrado que se han presentado dificultades con los TTR en los aspectos concernientes a la selección adecuada del tutor, la asesoría del residente por parte de aquel, el cumplimiento del cronograma establecido y la factibilidad de desarrollar el tema seleccionado.

En el 2005, el Dr. Irlán Amaro Guerra realizó su tesis de maestría titulada Calidad de los Trabajos de Terminación de Especialidad del nivel primario de atención, en Santiago de Cuba, durante el año 2003, donde concluyó que existía una deficiente calidad de los trabajos evaluados en ese año y sugirió la implementación de cursos de metodología, así como de estadística, tanto a los residentes como a todo el personal apto para formar parte de los tribunales de exámenes de la especialización en Medicina General Integral. También realizó una carta científica a la revista Medisan, en la cual expuso varias de las problemáticas encontradas.1

Resulta importante señalar que como parte de la formación de los residentes se imparten contenidos de Metodología de la Investigación y Bioestadística que sirven de base en el proceso de formación como investigador y en la confección de los TTR con la calidad requerida, resultado este que no siempre se logra debido a múltiples factores, entre los cuales figura: uso de los materiales de consulta, particularmente los medios didácticos digitalizados, donde la información aparece muy diseminada y no integrada.

Se podrían realizar las siguientes interrogantes: "¿Cómo favorecer el perfeccionamiento de la enseñanza de la Metodología de la Investigación y la Bioestadística en la formación posgraduada de los profesionales de la salud?". "¿Son los medios didácticos digitalizados en el proceso de formación posgraduada de los residentes un medio para la realización de investigaciones biomédicas?". ¿Existe un software educativo o un tutorial capaz de aunar los conocimientos de las disciplinas antes citadas, a fin de mejorar la calidad de los medios informáticos disponibles con respecto a estos temas?

Es oportuno tener en cuenta que el empleo de la computadora, y por ende del software educativo, permiten agrupar una serie de factores presentes en otros medios, pero a la vez añadir algunos que hasta ahora han sido insuficientes, de manera tal que:

• Posibilita la interactividad con los estudiantes, los retroalimenta y evalúa lo aprendido; a través de ella se puede demostrar el problema como tal.
• Facilita las representaciones animadas.
• Incide en el desarrollo de las habilidades mediante la ejercitación.
• Reduce el tiempo de que se dispone para impartir gran cantidad de conocimientos e introduce al estudiante en el trabajo con los medios computarizados.
• Propicia el trabajo independiente y a la vez un tratamiento individual de las diferencias.
• Permite al usuario (estudiante) aprender las técnicas más avanzadas.

Por otra parte, no se trata de reemplazar con un software educativo lo que con otros medios está probado y tiene calidad, sino de aprovechar sus características para fortalecer todo el proceso de enseñanza-aprendizaje, pues estos softwares tratan, ante todo, de complementar lo que no es posible o es difícil de lograr con otros recursos didácticos. No se trata de utilizar la computadora porque resulte más motivante; tampoco es lógico emplearla en el rol de libro electrónico cuando el libro de texto es portátil y no requiere de ninguna tecnología para poder utilizarlo, se puede marcar y subrayar y además es de bajo costo. Ahora bien, si ese libro electrónico se diseña como un material interactivo, con información de retorno o de retroinformación, entonces valdría la pena analizar su necesidad.

De todas las clasificaciones, la que posiblemente proporciona categorías más claras y útiles a los profesores y estudiantes es la que tiene en cuenta el grado de control del programa sobre la actividad de los alumnos y la estructura de su algoritmo: tutoriales, ejercitadores, simuladores, juegos interactivos, entrenadores, evaluadores, sistemas expertos, bases de datos e hiperentornos de enseñanza-aprendizaje.

Los tutoriales son programas que en mayor o menor medida dirigen y tutoran el trabajo de los estudiantes. Un software de tipo tutorial comienza con una introducción, que generalmente incluye el título, prerrequisitos, objetivos e instrucciones para su utilización. Luego, se repite constantemente un ciclo de presentaciones de información y mediante la realización de ciertas actividades previstas de antemano (contestación de una o más preguntas o solución de un problema), pretende que los estudiantes se motiven, estimulen, demuestren determinadas capacidades y aprendan o refuercen los conocimientos y/o habilidades.2

Por todo lo anterior, un software educativo tipo tutorial, que incluya temas de Metodología de la Investigación y Bioestadística con una fluidez adecuada, interactividad, buena estructuración, un sistema de ejercicios y otros componentes didácticos, puede contribuir a un mayor y mejor desempeño profesional e investigativo por parte de los residentes, así como de otros interesados.

Es válido reflexionar sobre la concepción futurista del Guerrillero Heroico, quien reconoció tempranamente la conveniencia y necesidad de dominar e introducir en la práctica social, educacional e investigativa las tecnologías y lograr su utilización como una de las características del hombre nuevo. Además, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz,3 en el contexto de la batalla de ideas que libra el pueblo cubano, ha planteado que la cultura general debe ser integral. Para ello, entre otros factores, se precisa: "perfeccionar la educación [...] y aprovechar adecuadamente los medios disponibles para apropiarse de los conocimientos".

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. Amaro Guerra I. Calidad de los trabajos de terminación de residencia. MEDISAN.2012 [citado 12 Mar 2010];16(3). Disponible en:
http://bvs.sld.cu/revistas/san/vol_16_3_12/san01312.htm

2. Marquès P. El software educativo. [citado 12 Mar 2010]. Disponible en:http://www.lmi.ub.es/te/any96/marques_software/

3. Castro Ruz F. Una Revolución solo puede ser hija de la cultura y las ideas. La Habana: Pueblo y Educación;1999.

 

 

Recibido: 12 de febrero de 2013.
Aprobado: 12 de febrero de 2013.

 

 

Miguel Angel Montoya Deler. Universidad de Ciencias Médicas, avenida de las Américas, entre calles I y E, reparto Sueño, Santiago de Cuba, Cuba.