ARTÍCULO ORIGINAL

 

 

Publicación científica: una mirada crítica al quehacer de la red de bibliotecas médicas de Santiago de Cuba

 

Scientific publishing: a critical look at the work of the medical library network in Santiago de Cuba

 

 

Lic. Elaine Duperet Cabrera, Dra.C. Carolina Plasencia Asorey, Tec. Mirtha Iris Cedeño Rodríguez, Lic. Gertrudis de la Torre Vega y Lic. Maricela Peña Fernández

Centro Provincial de Información de Ciencias Médicas, Santiago de Cuba, Cuba.

 

 


RESUMEN

Se realizó una investigación observacional, descriptiva y transversal con el propósito de conocer el comportamiento de la publicación científica de los bibliotecarios de la salud en la provincia de Santiago de Cuba, desde enero de 1998 hasta agosto de 2013, para lo cual se efectuó una revisión exhaustiva de los artículos de su autoría en la revista MEDISAN y a través de los buscadores de Internet y de las revistas médicas cubanas. Los resultados revelaron que un número muy reducido de bibliotecarios publicaba como autores principales o coautores, a pesar de que existían problemas científicos identificados en sus unidades, susceptibles de ser investigados; contaban en sus bibliotecas con recursos tecnológicos y acceso a información actualizada; poseían calificación profesional y disponían en el territorio de la revista MEDISAN -- publicación de mayor producción científica en el país en materia de salud. -- Lo obtenido en este estudio pudiera estar relacionado con el poco desarrollo de la competencia investigativa, lo que evidencia la necesidad de ejecutar acciones que permitan alcanzarla, como corresponde a los bibliotecarios del siglo XXI.

Palabras clave: bibliotecarios de la salud, publicación científica, bibliotecas médicas, revistas biomédicas, gestión de información.


ABSTRACT

An observational, descriptive and cross-sectional study was carried out with the purpose of knowing the state of the scientific publishing of health librarians in Santiago de Cuba province, from January 1998 to August 2013; thereby an exhaustive review of their articles in the journal MEDISAN, through Internet search engines and Cuban medical journals was conducted. The results revealed that a very small number of librarians had published as main authors or co-authors, although there were scientific problems identified in their units, which required to be studied; they had technology resources and access to current information in their libraries; they were professionally trained and could use the journal MEDISAN -- publication of the greatest scientific production in health in the country. -- The results of this study could be related to the little research competence, demonstrating the need to take actions to achieve such competence, as befits the librarians of the 21st century.

Key words: health librarians, scientific publishing, medical libraries, biomedical journals, information management.


 

 

INTRODUCCIÓN

El bibliotecario existe desde la Edad Antigua como respuesta a una necesidad social; sin su concurso, la humanidad seguiría frotando 2 piedras. A pesar de las predicciones, este continuará cumpliendo con su cometido, pero deberá mantenerse a la vanguardia de su quehacer, habrá de fortalecer y enriquecer su formación profesional, para lo cual requerirá de una revalorización de su imagen social, a fin de incrustarse definitivamente en la estructura social (sociedad del conocimiento).1

A los gestores de los recursos de información, profesionales de bibliotecología, trabajadores de la información, corresponde asumir el compromiso de la construcción, el desarrollo y la evolución de esta nueva sociedad, desde los propios escenarios de labor; de forma tal, que se puedan apuntalar la docencia, la investigación y la divulgación de los diferentes servicios brindados y de las experiencias adquiridas.

Como profesionales de la información, los bibliotecarios regularmente ayudan a sus usuarios a llevar a cabo sus investigaciones. Tiene sentido, entonces, que estos sistemáticamente revisen la literatura existente, reúnan más datos y analicen sus resultados para promover sus propias prácticas. A nivel personal, la investigación añade variedad y profundidad al trabajo, ayuda a ser más reflexivo y satisface la propia curiosidad; en tanto, a nivel organizativo, la investigación apoya la planificación estratégica, aumenta el compromiso del personal, demuestra el impacto del programa y mejora la reputación de la organización. Igualmente, como apoyo profesional, la investigación facilita la discusión y la acción en profundidad, promueve la excelencia profesional e incrementa la imagen positiva de la profesión.2

Resulta oportuno señalar que la investigación científica es una de las actividades más importantes que deben desarrollar todos los profesionales, es un proceso que solo puede considerarse finalizado cuando haya salido del espacio en el que se realizó, a través de la publicación; esta desarrolla profesionalmente, exige preparación, renueva y enriquece el conocimiento.

Según el doctor Dorta, "… la redacción de una publicación científica puede ser comparable solo con la gestación y el parto de un nuevo ser, por las ansiedades, las insatisfacciones y los dolores que encierra, pero es lo que queda de nuestro tránsito en lo laboral y lo personal. Una vez publicados, uno relee y revisa los artículos escritos con la misma pasión y el afecto con que mira crecer a un hijo, y recuerda cómo fueron concebidos y cómo nacieron, porque, en definitiva, esto es lo que son los artículos científicos: resultados tangibles del supremo acto de la creación".3

 

MÉTODOS

Se realizó una investigación observacional, descriptiva y transversal, con vistas a identificar el comportamiento de la publicación científica de los bibliotecarios de la salud de Santiago de Cuba, a partir del año 1998 y hasta agosto de 2013, para lo cual se ejecutó una exhaustiva revisión de los artículos de su autoría en la revista MEDISAN _- publicación periódica del territorio -- y a través de los buscadores de Internet y de las revistas médicas cubanas.

La provincia cuenta con 67 bibliotecas y 148 bibliotecarios de ciencias de la salud, y según categoría ocupacional, 100 son licenciados, 47, técnicos y 1 pertenece a otra profesión.

 

RESULTADOS

Las publicaciones de estos profesionales como autores principales alcanzaron un total de 26 en el periodo estudiado, y el mayor número de ellas correspondió a MEDISAN, con 23, para 1,4 % del total de los artículos publicados en la revista (1 572), hasta julio de 2013. Las restantes pertenecieron a eventos científicos y a otras literaturas biomédicas. El total de autores y coautores fue 65, para 2,3 %, de 2 822 notificados en MEDISAN (tabla 1).

En la tabla 2 se expone el nivel de atención del que procedían los profesionales con publicaciones. Se observó una preponderancia de los que correspondían a otra ubicación (11, para 21,1 %), con una mayor frecuencia de aquellos que laboraban en el Centro Provincial de Información de Ciencias Médicas (CPICM).

Al analizar la publicación científica del personal que laboraba en el sistema de información en salud de la provincia, según formación profesional (tabla 3), se apreció que el mayor número de bibliotecarios (133, para 98,9 %) procedía de otras formaciones, como cultura y educación, y solo 15 habían sido formados como bibliotecarios médicos o de la salud (10,1 %); de modo que existieron diferencias significativas en cuanto a las publicaciones generadas por bibliotecarios de un tipo de formación y de otra, con predominio de las que provenían de politécnicos de la salud, muchas de las cuales ya no laboran en la red.

La red contaba con 7 profesores categorizados, para 4,7 %, de los cuales 2 eran instructores, para 28,5 %, y 5, asistentes, para 71,4 %. No existían docentes con categorías principales (profesores auxiliares y titulares). Aunque el número de bibliotecarios categorizados resultó pequeño, este grupo de profesionales exhibió 69,0 % del total de las publicaciones, lo que estuvo en correspondencia con los requisitos exigidos para la obtención o promoción de las categorías docentes por el Ministerio de Educación Superior.

 

DISCUSIÓN

Hoy día se reconoce el papel predominante de la información como recurso. Muchos autores denominan estos tiempos como era de la información y del conocimiento, pues una de las consecuencias de esta sociedad de la información es la "sobrecarga de información"; es decir, que la producción de información supera al consumo de esta.4

El desarrollo de las tecnologías de la información y la comunicación (TICs) ha generado un cambio vertiginoso en el grado de desempeño del profesional de la información, quien constituye el enlace entre los suministradores de información y sus usuarios; por ello, sus competencias laborales tienden a evolucionar y a entrar en una constante reevaluación de sus características, comportamiento y capacidad, además de aumentar las exigencias en relación con sus destrezas, actitudes, aptitudes, valores y conocimientos.5

La Special Library Asociation plantea que:

- Las competencias profesionales están relacionadas con el conocimiento del bibliotecario en las áreas de recursos para la información, el acceso a la información, la tecnología, el manejo y la investigación, así como la habilidad en utilizar estas áreas de conocimiento como base para proporcionar los servicios bibliotecarios e informativos.

- Las competencias personales representan un conjunto de habilidades, actitudes y valores que le permiten a los bibliotecarios trabajar de forma eficiente, ser buenos comunicadores, enfocarse en el aprendizaje continuo durante toda su carrera, demostrar el valor agregado de sus contribuciones y sobrevivir en el nuevo mundo laboral.

En relación con estas premisas, se puede decir que la formación bibliotecaria requiere:
-
Tener sólida formación académica que incluya un marco teórico y una práctica dirigida.
-
Adquirir experiencia.
-
Gestionar con profesionalismo, oportunidad y criterio.
-
Atender a los valores y las actitudes.6

El profesional de la información adquiere valores de responsabilidad en cuanto a su compromiso ante el entorno social y las comunidades de usuarios demandantes de información.7 Este especialista está llamado a tener un papel protagónico y a ser el gestor de liderazgo para desarrollar la capacidad de facilitar el acceso al conocimiento disponible, a toda su comunidad de usuarios; razón por la cual debe prepararse continuamente. La docencia y la investigación forman parte de su patrimonio; corresponde a él ser líder de estas competencias y concierne a todos tener un poco de investigadores, tal como lo exigen estas profesiones, sin olvidar que la actividad bibliotecaria está adherida indisociablemente a la investigación de excelencia.

Ahora bien, es necesario precisar que en este estudio un gran porcentaje de las publicaciones realizadas por los bibliotecarios correspondían a los mismos autores y coautores, y aunque existió un incremento en el número de publicaciones a partir del año 2007, con 22 artículos hasta la fecha, no sucedió igual con los autores, quienes continuaron siendo básicamente los mismos, pero con un aumento de su producción científica.

Cabe añadir que en las universidades cubanas se forman bibliotecarios con una sólida instrucción básica y una actitud expectante ante las necesidades del medio, de manera que puedan lograr su especialización a través de la educación continua. Estos deben ser capaces de adecuar sus conocimientos a las nuevas situaciones, adaptándose a las variables del cambio y siendo protagonistas de su organización. El desafío consiste en formar personas críticas, responsables, creadoras y aptas para transformar la sociedad a través del conocimiento y el trabajo; también deben estar preparadas para actuar como facilitadores del aprendizaje, para lo cual en los espacios educativo y laboral se deben crear las condiciones que posibiliten el desarrollo de sus capacidades y su orientación al logro de competencias.

La adquisición de las competencias es un proceso complejo desde la formación pregraduada hasta la posgraduada.8

A partir de la primera graduación de licenciados en Gestión de Información en Salud en Santiago de Cuba -- especialistas que hoy se mantienen a la vanguardia en la Alfabetización Informacional en el territorio --, en agosto del 2008, se esperó una mayor motivación hacia la investigación, pues su formación les permite crearse un espacio oportuno para desarrollar habilidades, actitudes y destrezas, a fin de convertirse en personas emprendedoras y comprometidas con su tiempo, lo que incluye la consolidación de capacidades y experiencias para involucrarse en los procesos de investigación, de las relaciones públicas y la comunicación social en el contexto de los principios y valores que rigen para todo profesional de la salud en Cuba.9

Asimismo, la publicación científica de los bibliotecarios en ciencias de la salud de este territorio está muy por debajo de lo que debiera ser, sobre todo si se considera que en la provincia se edita la revista MEDISAN;10-12 publicación electrónica que establece dentro de su política un universo que incluye a los profesionales de la salud del país (o vinculados a este sector), pero especialmente a los de Santiago de Cuba. Dicha revista ocupa el primer lugar de la producción científica, en materia de salud, en el país. Existen, además, otros espacios para la publicidad de los resultados investigativos de los gestores de información, ya sea en revistas nacionales, internacionales o en eventos recopilados como monografías en CD con ISBN.

En el año 2001 comenzó el programa de introducción de las TICs en la atención primaria de salud (APS),13 el cual benefició a 35 bibliotecas del territorio, al facilitar el acceso a las fuentes de información disponibles en la red y crear, de esta manera, un espacio para la gestión de la información y el conocimiento en función de la APS. Realmente, dadas estas facilidades, deberían ser mejores los resultados investigativos por parte de las bibliotecarias del sector, quienes disponen de los recursos y medios que le facilitan el acceso a las bibliografías pertinentes para realizar los estudios. En la atención secundaria de salud, a pesar de no existir algún programa que beneficie la informatización de sus bibliotecas, muchas de ellas cuentan con la tecnología y el personal adecuadamente formado, de modo que les es posible adquirir esta competencia. Sin embargo, en esta serie resultó insignificante la publicación de los bibliotecarios que se desempeñaban en la atención primaria y en la secundaria, aunque estas conforman los principales escenarios de actuación de los profesionales del sistema de información científica y técnica del Sistema Nacional de Salud.

Conforme a lo referido por Cañedo Andalia, "la investigación bibliotecaria ha sido criticada más de una vez por su debilidad, por su incapacidad para responder ante los problemas diarios del quehacer práctico y para conformar una teoría amplia y sólida que soporte ese quehacer. Es común que, ante sus inconformidades, muchos bibliotecarios ni siquiera se detienen a reflexionar con cuidado sobre la realidad que los rodea, a preguntarse ¿por qué? Y sin saber ese por qué, es decir, sin explicación, no hay ciencia. La ciencia debe, para constituirse como tal, ser capaz de responder por qué. Y nosotros no somos capaces a menudo de probar con evidencias científicas el valor de nuestras respuestas, pues muchas veces esas respuestas son el producto de apreciaciones subjetivas y obedecen a presunciones locales. Somos incapaces de generalizar hallazgos y de responder con solidez a ciertas interrogantes realizadas incluso por nuestros propios usuarios. Esta es una diferencia clara e importante. No investigamos con la sistematicidad necesaria, sobre todo, porque muchos no consideramos el valor de la investigación en el crecimiento de nuestra profesión y de nuestra profesionalidad y porque no estamos preparados para hacerlo con efectividad. Y al no dominar el método científico, sus técnicas y herramientas, desaprovechamos una oportunidad maravillosa de construirnos un espacio sólido en la ciencia actual".14

El rol del bibliotecario se ha modificado; hoy se requiere de un profesional con mayor preparación, del cual se exige un cambio de actitud y que debe desempeñar el papel protagónico que le corresponde a esta profesión en la sociedad. Un bibliotecario de estos tiempos debe profesar interés por investigar; de no ser así, no logrará percibir su entorno y, por tanto, no podrá formular cambios.

Teniendo en cuenta estos resultados, se consideró oportuno destacar la necesidad de realizar acciones que permitan que los bibliotecarios de ciencias de la salud adquieran conocimientos para participar, de forma activa, en la investigación en el campo de la información y, de ese modo, alcancen una de las competencias profesionales que estos deben poseer en el siglo XXI.

De este análisis, y parafraseando a Cesar Biernay Arriagada,15 surge una nueva competencia, una competencia transversal… ¡La entrega!, ¡el compromiso! y ¡las ganas!

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. Saavedra Fernández O. El bibliotecario del siglo XXI. ACIMED. 2003 [citado 14 May 2012]; 11(5). Disponible en: http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol11_5_03/aci10503.htm

2. Farmer L, Stricevic I. El uso de la investigación para promover la alfabetización en las bibliotecas: directrices para bibliotecarios. IFLA Reporte Profesional. 2011 [citado 5 May 2012]; (126). Disponible en: http://www.ifla.org/files/hq/ publications/professional-report/126.pdf

3. Dorta Contreras AJ. La publicación científica como medida de la ciencia. Rev Haban Cien Med. 2006[citado 27 Jun 2012];5(1). Disponible en: http://bvs.sld.cu/revistas/rhab/editorial rev17.htm

4. Pineda JM. El rol del bibliotecólogo en la sociedad de la información [citado 10 May 2012]. Disponible en: http://eprints.rclis.org/5600/1/B6-02.pdf

5. Casas Valdés A, Oramas Díaz J, Presno Quesada I, López Espinosa JA. El profesional de la información ante la medicina basada en evidencias. ACIMED. 2008 [citado 15 May 2012]; 17(3). Disponible en: http://bvs.sld.cu/revistas/ aci/vol17_3_08/aci05308.htm

6. Monfasani R. Una mirada hacia el futuro de la profesión bibliotecaria. Boletín Electrónico ABGRA. 2012 [citado 4 Abr 2013]; 4(1). Disponible en: http://www. abgra.org.ar/documentos/pdf/ Monfasani_profesion_%20bibliotecaria.pdf

7. Sánchez Rivera MT. Desafíos del profesional de la información en este siglo 21 [citado 4 Abr 2013]. Disponible en: http://eprints.rclis.org/13728/1/El_nuevo _profesional_ de_la_informaci% C3%B3n.pdf

8. El bibliotecario público en Cuba. En: EcuRed. La enciclopedia cubana [citado 4 Abr 2013]. Disponible en: http://www.ecured.cu/index.php/El_bibliotecario_ p%C3 %BAblico_en_Cuba

9. Duperet Cabrera E, Peña Fernández M. Formación de capital humano para su desempeño en bibliotecas médicas desde 1970 hasta 2008 en Santiago de Cuba. MEDISAN. 2009 [citado 16 May 2012]; 13(3). Disponible en: http://bvs.sld.cu/ revistas/san/vol13_3_09/san14309.htm

10. Plasencia Asorey C. Aniversario 15 de la revista MEDISAN. MEDISAN. 2011 [citado 17 May 2012]; 15(3). Disponible en: http://bvs.sld.cu/revistas/san/vol_15_3_11/ san01311.htm

11. Durán García A. Los servicios de salud en Santiago de Cuba. MEDISAN. 1997 [citado 10 May 2012]; 1(1). Disponible en: http://bvs.sld.cu/revistas/san/vol1_1_97/san01197.pdf

12. Dios Lorente JA de. MEDISAN: orgullo de los profesionales de la salud santiagueros. MEDISAN. 2011 [citado 10 May 2012]; 15(6). Disponible en: http://bvs.sld.cu/revistas/san/vol 15_6_11/ san17611.htm

13. Lazo Rodríguez B, Fernández Valdés MM, Dávila O, Alfonso Sánchez I, Moya González O. Evaluación del programa de introducción de tecnologías de información y comunicación en bibliotecas de atención primaria de salud en Cuba [citado 29 Abr 2013]. Disponible en: http://www.pdcorynthia.sld.cu/ Documentos/proyectos-investigaciones/PROYECTO_DE_INVESTIGACION.htm

14. Cañedo Andalia R, Guerrero Pupo JC. Investigación bibliotecaria: es imprescindible saber por qué y cómo. ACIMED. 2008 [citado 16 May 2012]; 18(2). Disponible en: http://scielo.sld.cu/pdf/ aci/v18n2/aci01808.pdf

15. Biernay Arriagada C. Competencias del Bibliotecario actual [citado 16 Abr 2013]. Disponible en:http://www.slideshare.net/zmjuanpablo/competencias-del-bibliotecario-actual-cesar-biernay-presentation

 

 

Recibido: 1 de agosto de 2013.
Aprobado: 29 de agosto de 2013.

 

 

Elaine Duperet Cabrera. Centro Provincial de Información de Ciencias Médicas, calle 5 No. 51 entre Avenida Cebreco y 6, reparto Vista Alegre, Santiago de Cuba, Cuba. Correo electrónico:elained@medired.scu.sld.cu