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MEDISAN 2002;6(1):76-81

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Hospital Infantil Sur Docente

Asociación de pedagogos de Cuba: su vinculación con la Salud Pública

Dra. Tania Bonne Falcón, 1 Dra. Gloria Seisdedos Gómez 2 y Lic. Raiza Benítez Concepción 3

RESUMEN

La fuerte identidad nacional de los cubanos les llevó desde la época colonial a la creación y aplicación de sus propios principios pedagógicos, vertiente original de la pedagogía en Cuba, cuyo carácter eminentemente progresista se mantuvo en la República mediatizada y ha continuado avanzando hasta hoy. El desarrollo pedagógico alcanzado en el país se ha hecho extensivo a todas las profesiones y en estos momentos tiene como eje rector a la Asociación de Pedagogos de Cuba, por lo que en este trabajo se aborda su labor actual en las ciencias médicas, entre otros importantes aspectos.

Descriptores: ENSEÑANZA; ASOCIACIONES DE PROFESIONALES; CUBA

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La fuerte identidad de los cubanos en todos los ámbitos: individual, social, cultural y político, determinó que desde la época del coloniaje español, los más insignes educadores autóctonos se dieran a la tarea de independizar y desarrollar la pedagogía en Cuba; herencia legada a las generaciones futuras, aún vigente.1-3

La Asociación de Pedagogos de Cuba no solo ejerce una acción directiva en las filas de los educadores, sino que se ocupa del desarrollo y perfeccionamiento de la pedagogía cubana, extiende e intercambia sus logros con asociaciones de otros países hermanos y acoge entre sus afiliados a los educadores de todas las ramas de la ciencia y la técnica en todo el país.

La vinculación de la Asociación de Pedagogos con la salud en la provincia de Santiago de Cuba ha constituido un hecho importante para el personal docente del sector, que debe ser divulgado ampliamente para estimular la incorporación de los que todavía no se han asociado a este movimiento integrador de voluntades e intereses comunes.

La citada Asociación promueve la relación y complementación de la docencia, la investigación y la extensión como un todo.

La función docente es la más conocida, pues permite formar a los profesionales de excelencia que cada país demanda para su desarrollo, así como garantizar a los ciudadanos las condiciones que beneficien la calidad de sus vidas.4 En este sentido, la educación superior en ciencias médicas ha ampliado sus horizontes y el cumplimiento de los objetivos de la función docente le permite formar profesionales verdaderamente competentes, capaces de enfrentar las situaciones actuales en materia sanitaria en Cuba y en cualquier parte del mundo, enarbolando la bandera de la ayuda solidaria y desinteresada frente a los fenómenos de globalización y neoliberalismo.

La investigación, punto de partida para producir nuevos conocimientos, avances tecnológicos y propuestas de planes basados en las necesidades y características de esta, es llevada a cabo en el Instituto Superior de Ciencias Médicas por profesores y estudiantes, quienes encaminan sus esfuerzos conjuntos en esta dirección para favorecer la calidad, tanto de la actividad pedagógica como de la vida de la población en su medio. El producto de estas investigaciones fomenta el desarrollo pedagógico y garantiza la salud de las comunidades.

Se rompe con la educación informadora para dar paso a la creadora, lo cual se corresponde con la extensión de la educación en salud, los aportes para la solución de problemas en todas las esferas y la justificación de la solidaridad humana.

Por la importancia que reviste la Asociación de Pedagogos de Cuba, tanto en sus elaboraciones pedagógicas como en el perfeccionamiento docente, a lo que no escapa la universidad médica, dado que la Asociación está repercutiendo grandemente en ella, se realizó este trabajo con la finalidad de estimular al personal docente de la salud para que se incorpore a sus filas.

DESARROLLO

En el contexto histórico de la educación en Cuba ha existido siempre una vertiente pedagógica progresista. El desarrollo del pensamiento pedagógico cubano comenzó a finales del siglo XVIII, cuando en las escasas escuelas existentes predominaban las concepciones pedagógicas escolásticas; sin embargo, con la aparición de la burguesía nacional se fundieron los seminarios de San Carlos y San Ambrosio, los cuales desempeñaron una función decisiva en las reformas educacionales posteriores. 1

La ideología ilustrada consideraba que la escuela era la vía idónea para lograr la formación de las nuevas generaciones, aplicando las ideas tomadas del patrimonio pedagógico más avanzado de entonces.

El padre Agustín propuso importantes reformas educativas: la separación de las ciencias y la filosofía del tutelaje teológico, la experimentación en la enseñanza de las ciencias, la educación de la mujer y la disposición de crear escuelas gratuitas para pobres y desvalidos. 1

El plesbítero Félix Varela, en su posición vanguardista, fue el primer gran combatiente revolucionario del sector de la docencia, pues se anticipó a su época con la propugnación de un sistema educativo fundado en la psicología, el derecho de la mujer a la educación, la fusión del trabajo con el estudio y el carácter popular de la enseñanza. 1, 2 Tanto él como José de la Luz y Caballero, Juan B. Sagarra, los hermanos Guiteras y Rafael María de Mendive, entre otros, aplicaron principios pedagógicos renovadores y progresistas.

Rafael Morales y González propuso una ley de instrucción pública en Bayamo (1845-1872). En el campo insurreccional se alfabetizó a las tropas mambisas y a la población adulta, se escribió una cuartilla de lectura y se descartaron a los ciudadanos Borrero Echeverría, los hermanos Betancourt, Francisco de la Rúa, Eduardo Machado y otros.

En la etapa de 1878-1895, las ideas democráticas revolucionarias se abrieron paso en materia educativa en el ideario pedagógico de José Martí y Pérez. El pensamiento pedagógico del Apóstol representó el resumen de lo más positivo de la herencia anterior y, a su vez, la proyección de ideas a un plano superior de alcance futuro. 1 , 2

Después de la intervención yanqui se produjo una marcada penetración de las ideas pedagógicas norteamericanas. Se destacó en ese período la labor de Enrique José Varona y Pera, que sostuvo la línea de Luz y Martí, así como de Manuel Valdés Rodríguez, figura destacada en el desarrollo de las ideas pedagógicas progresistas.

De 1902 a 1958, las tendencias pedagógicas burguesas predominaban casi absolutamente en Cuba, en tanto la ideología democrática popular de las personalidades más progresistas se iba uniendo a la del proletariado.

El magisterio cubano escribió páginas heroicas en defensa de sus intereses progresistas y renovadores.

La vigencia de la tradición progresista de la pedagogía en Cuba fue mantenida por el joven Fidel Castro Ruz, quien fundó en prisión la Academia Ideológica "Abel Santamaría", propugnó la educación e instrucción de los rebeldes en las montañas durante la guerra de liberación, concibió la campaña de alfabetización desarrollada en 1961, defendió el derecho de todo ciudadano a aprender, estableció la gratuidad de la enseñanza a todos los niveles y vinculó el desarrollo educacional con el social y cientificotécnico. 3

Sin esta breve reseña histórica no podría comprenderse por qué la Asociación de Pedagogos de Cuba es una organización de vanguardia y creatividad.

El educador desempeña una función esencial en la formación de las generaciones futuras.4

El trabajo educativo es un sistema dirigido a la organización de la vida y la actividad práctica de los alumnos, que supone la acción coordinada de todos (Bonne Falcón T. Problemas sociales de la ciencia y la tecnología. Universidad Pedagógica, Santiago de Cuba, 2000).

Según Makarenco, citado por otros autores, 5 "Ni un solo educador tiene derecho a actuar en solitario. Donde los educadores no están unidos en colectivo y el colectivo no tiene un plan único de trabajo, un modo único de abordar al educando allí, no puede haber progreso educativo."

Así, una de las razones fundamentales de la existencia de la Asociación de Pedagogos de Cuba es contribuir al trabajo mancomunado de todos y cada uno de los docentes cubanos, en cualquier nivel de aprendizaje y en cualquier rama de la enseñanza y la educación.

Por la naturaleza de su función, el continuo contacto con los educandos y el respeto que le confieren su conocimiento y experiencia, el maestro representa la imagen, el prestigio de la sociedad. "Por ello su preparación científica, técnica, pedagógica, su actitud política, ideológica y moral, su conducta y sus hábitos personales deben estar a la altura de la alta misión que la sociedad les ha asignado". 6

De ahí que los pedagogos de Cuba se hayan dado a la tarea de desarrollar planes creativos en medio de las dificultades actuales, que conduzcan al desarrollo de la llamada "maestría pedagógica", eslabón cimero y propósito a alcanzar por cada educador, quien ha de incorporar en su labor cotidiana todos los factores sociales para la formación de una actitud digna ante el estudio, el trabajo, la sociedad misma y ante la vida.

El educador forma a las nuevas generaciones para que sean socialmente útiles, capaces de construir y desarrollar una sociedad superior. 3, 4

El profesor ha de ser profundamente realista, poseer una concepción del mundo que le permita reflejar la realidad integralmente y comprender los acontecimientos que ocurran en la sociedad y en su propio medio de trabajo. 5 Una de las premisas de la Asociación de Pedagogos es que el educador sea capaz de conocer los contenidos científicos de todas aquellas asignaturas que se relacionan o derivan de su especialidad y de pensar con métodos científicos integrales, que ayuden a sintetizar el conocimiento demandado por el desarrollo vertiginoso de la ciencia actual; de hecho, se impone que el educador sea a la vez un incansable investigador, de modo que esté competentemente preparado para enseñar lo más avanzado en el campo de su actividad. 7

Las instituciones culturales, y en especial las universidades, son las llamadas a ofrecer alternativas que permitan al hombre desenvolverse eficientemente en los nuevos escenarios. 8

Para Escotet (1991), la universidad tiene que insertarse en la propia dinámica de los inevitables cambios sociales, científicos y tecnológicos, que son intrínsecos a la esencia y futuro de la educación. 9

La universidad, como institución formadora de profesionales y parte de la comunidad donde se ubica y con la cual se interrelaciona, debe abrir sus puertas para asimilar los resultados de las transformaciones y presentarlos a los habitantes de su área de acción. 9, 10

La Asociación de Pedagogos de Cuba fue fundada en 1989 en La Habana y en 1991 en la provincia de Santiago de Cuba.

Desde los inicios, su tarea fundamental ha sido mantener viva la llama de las tendencias contemporáneas más progresistas en su contexto, de forma tal que Cuba está a la altura del desarrollo pedagógico mundial, acorde con las características socioeconómicas y políticas de la sociedad cubana. Unificar coherentemente el trabajo educativo en un "gran colectivo pedagógico" constituye su principal meta, razón por la cual desarrolla actividades, encuentros, talleres, mesas redondas, tertulias pedagógicas y congresos nacionales e internacionales, con la finalidad de lograr la cohesión del colectivo pedagógico y de las fuerzas educativas; la formación de actitudes, convicciones y sentimientos, la sensibilidad del educador y su tacto pedagógico en el desempeño de su labor, así como el ejemplo personal y la repercusión de sus cualidades morales y humanas en el claustro de profesores y el alumnado, teniendo en cuenta en el desarrollo de estas actividades los criterios y opiniones de cada uno de sus integrantes y discutiendo lo analizado hasta llegar a consensos que beneficien el progreso de la Asociación.

El educador debe poder integrar su especialidad con otras disciplinas y relacionarlas con la realidad actual, a fin de que los educandos obtengan el conocimiento teórico-práctico de los problemas existentes.

El desarrollo alcanzado por la educación en Cuba es motivo de reiterados reconocimientos por parte de la comunidad científica internacional.

En el Instituto Superior de Ciencias Médicas (ISCM) de Santiago de Cuba, la Asociación de Pedagogos tiene una filial que realiza actividades pedagógicas con docentes y estudiantes, tanto independientes como vinculadas a esta, entre ellas:

La extensión de los adelantos pedagógicos a la salud en Cuba permite ir perfeccionando el esquema educacional, con estrecha interrelación entre estudiantes y profesores, así como consolidando cada vez más el sistema de enseñanza cubano.

CONCLUSIONES

  1. En la universidad médica, el profesor debe transmitir a los alumnos las orientaciones precisas para que satisfagan sus necesidades académicas, culturales y recreativas, se formen integralmente y asuman con responsabilidad su papel de líderes y promotores de los futuros avances científicos y sociales en materia de salud.
  2. La vinculación del Instituto Superior de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba con la Asociación de Pedagogos de Cuba permite estrechar los lazos para buscar alternativas encaminadas a aplicar los nuevos elementos en su función educativa, lograr el alcance de la maestría pedagógica en los profesores para garantizar la formación de los futuros galenos, afianzar la solidaridad entre los pueblos necesitados de atención médica asequible y conservar por encima de todo la identidad y pertenencia social de los cubanos.

ABSTRACT

Cuban Educators Association: Its Linkage with the Public Health

The marked national identity of Cubans made them create and apply their own pedagogical principles since the colonial times, an original source of the Cuban pedagogy, with an eminently progressive character, which remained in the mediatized Republic and has moved forward up to our days. The pedagogical development attained in the country has been extended to all professions and at present it has as its corner stone the Cuban Educators Association, so that this work will deal wih its present role in the medical sciences, among other important matters.

Subject headings: TEACHING; PROFESSIONAL ASSOCIATIONS; CUBA

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  1. Cuba. Ministerio de Educación. Pedagogía. La Habana: Editorial Pueblo y Educación; 1984:223-8.
  2. Martí Pérez JJ. Obras completas. T 8. 1973. La Habana: Editora Política; 1973:71; 281.
  3. Repilado F. Reflexiones en torno a la determinación de las tendencias históricas del proceso docente-educativo en la investigación pedagógica. Rev Cátedra CESC 1996;1(3):17-26.
  4. Toledo M. Ética pedagógica: ¿trabajo educativo sin colectivo pedagógico? La Habana: Dirección de Divulgación y Publicaciones; 1989:119-20.
  5. Silvestre M, Lilberstein J. ¿Cómo hacer más eficiente el aprendizaje.? México,DF: Ediciones CEIDE; 2000: 2-10.
  6. Cuba. Partido Comunista: Programa del Partido Comunista de Cuba. La Habana: Editorial Política;1987: 46-8.
  7. Hernández A. La extensión universitaria: una respuesta concreta ante el proceso de globalización. Rev Voces (Uruguay) 1998;2(4):35-40.
  8. Escotet MA. Dialéctica de la misión universitaria en una era de cambios. La universidad del siglo XXI. Caracas: Universidad Pedagógica Experimental;1991:6-11.
  9. Gatt E. ¿Cómo se aprende a ser docente? Rev Voces (Uruguay) 1998; 2(4):5-12.

Dra. Tania Bonne Falcón. Calle 7 No. 354½ Altos, e/ Madre Vieja y Zamorana, Rpto. Zamorana. CP 90300. Santiago de Cuba


1 Especialista de I Grado en Pediatría. Instructora
2 Especialista de I Grado en Pediatría. Profesora Asistente
3 Licenciada en Lenguas Extranjeras. Profesora Asistente

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