En 1959 existían solamente 96 trabajadores dedicados a la enfermería en
Santiago de Cuba, muchas de ellos empíricos, que se limitaban a cumplir las
indicaciones médicas en las escasas instituciones sanitarias.
Las radicales transformaciones previstas para el sector de la salud a
partir de esa fecha exigían la creación de escuelas de enfermería donde
pudieran formarse, con carácter emergente, auxiliares, enfermeras y enfermeros,
a fin de poder dar respuesta a las crecientes demandas de la población,
anteriormente privada de ese derecho. El número de graduados fue incrementándose
paulatinamente y años más tarde comenzaron los cursos posbásicos de enfermería,
de manera tal que las condiciones eran cada vez más propicias para aspirar a un
nivel superior de especialización: en 1980 se inició la Licenciatura en
Enfermería, que ha ido aumentando el nivel cientificotécnico de este personal,
y más recientemente se instituyeron los diplomados y maestrías en Atención
Primaria de Salud, Gerontología, Terapia Intensiva, Medicina Natural y
Tradicional y otras esferas.
En 1995, en ocasión de celebrarse la Primera Reunión Metodológica de
Enfermería, se definieron las estrategias y prioridades del Ministerio de Salud
Pública de Cuba para elevar la calidad de la atención al paciente, la familia
y la comunidad, con el propósito de que redunde en un mayor grado de satisfacción
por los servicios recibidos.
Los favorables resultados obtenidos en la provincia han sido fruto de un sólido
trabajo en equipo, donde enfermeras y enfermeros han desempeñado una función
protagónica en el cumplimiento de cada programa, al desarrollar actividades
generales y específicas con la debida competencia y buen desempeño
profesionales, entre las cuales figuran: la correcta aplicación del Programa de
Atención Maternoinfantil, por la importancia que reviste la salud del binomio
madre-hijo; la puesta en marcha, en la atención primaria de salud, de los
subprogramas dirigidos al adulto mayor, medicina natural y tradicional, salud
mental, infecciones de transmisión sexual y sida, así como la promoción
actual del perfil ampliado, que permite al personal de enfermería realizar una
gran labor en cuanto a identificar las mayores necesidades individuales y
comunitarias. Asimismo, en el nivel secundario se ha logrado perfeccionar la
dimensión de las especialidades, así como mantener a los técnicos y
profesionales más competentes en todos los servicios con riesgo.
Desde 1995 hasta el 2001 han sido evaluadas por los niveles I, II y III,
así como revalidadas, más de 40 unidades aspirantes al Certificado de Calidad
de la Atención de Enfermería y actualmente se persigue optimizar la
interrelación de la atención secundaria con la primaria, la gerencia, el
redimensionamiento de los servicios hospitalarios, así como la calidad de la
atención que se brinda a usuarios y familiares.
Conviene señalar que la cobertura del personal de enfermería se extiende
a todos los niveles de atención, que no existe éxodo de sus integrantes y que
en estos momentos se trabaja en el completamiento de la plantilla óptima para
el próximo quinquenio.
Lic. Ada Niria Sánchez Garrido
Vicedirectora Provincial de Enfermería
CÓMO CITAR ESTE ARTÍCULO
Sánchez Garrido AN. Avances de enfermería en la provincia de Santiago de Cuba [Editorial]. [artículo en línea]. MEDISAN 2002;6(3). <http://bvs.sld.cu/revistas/san/vol6_3_02/san01302.htm> [consulta: fecha de acceso]