Policlínico Docente "Mario Muñoz Monroy"
Dr. Antonio Gil Almira 1 y Dra. Susana Cardero Pacheco 2
Con el objetivo de profundizar en la realidad sexual del discapacitado físico-motor se efectuó una investigación descriptiva y transversal durante el cuatrimestre marzo-junio de 1999, que incluyó a 45 adultos con este tipo de incapacidad, residentes en 14 sectores del Policlínico “Ernesto Che Guevara” del poblado de Boniato en Santiago de Cuba. Se comprobó que la sexualidad no era igualmente vivida por aquellos cuya lesión se había producido antes o después de la pubertad y que los conflictos de relación, la falta de pareja y los problemas sexuales resultaron ser más frecuentes en los primeros. Las actividades sexuales solitarias se realizaban menos que lo esperado y aunque existía inconformismo con el nivel de satisfacción sexual, no se hacía nada para mejorarla. Hallar pareja y eliminar problemas relativos a la lesión fueron las necesidades mayormente expresadas.
Descriptores: PERSONAS
DISCAPACITADAS; SEXUALIDAD; RELACIONES INTERPERSONALES; IMAGEN CORPORAL;
PREJUICIO; ATENCIÓN PRIMARIA DE SALUD
Límites:
HUMANO-FEMENINO-MASCULINO-ADULTO
-------------------------
El cuerpo de un discapacitado físico se desvía de la pauta de lo considerado como “normal” y favorece que en ocasiones no sea percibido como un ser sexuado por sus congéneres “normales”, e incluso a veces él mismo le atribuye mayor importancia a lo que le dicen que puede o no hacer que a lo que realmente es capaz de realizar. 1 - 5
Si bien cualquier incapacidad impide que la “norma de los normales” se practique, cualquier problema correctamente planteado lleva implícito una solución adecuada. Se puede, aunque ocasionalmente sea de otra manera. 5 – 8
La sexualidad es un impulso vital esencial para el desarrollo y ajuste de la personalidad. Todos los seres vivos la poseen y cada uno tiene la posibilidad de vivirla a su manera. Su buen ejercicio valoriza al individuo y aumenta su autoestima. No se pierde porque se esté lesionado, porque no pueda moverse bien o porque haya perdido más o menos sensibilidad. 1, 5 – 10 Debemos incorporar actitudes mejorativas, informándonos e informar, desmitificar y educar sobre las necesidades sexuales de las personas discapacitadas, sus temores, apetencias y expectativas. 11 - 13 Para identificar las características comunes más sobresalientes en ellas se decidió realizar este trabajo.
Del 1ro de marzo al 30 de junio de 1999 se llevó a efecto un estudio descriptivo y transversal de 45 adultos discapacitados físico-motores, residentes en las comunidades de 14 consultorios del Policlínico “Ernesto Che Guevara” del poblado de Boniato en Santiago de Cuba.
Al respecto se contactó con aquellos que aceptaron participar, a quienes se les explicó la finalidad del trabajo investigativo, la importancia de su colaboración y el carácter anónimo de este a través de un cuestionario, que una vez llenado, debían depositar en un buzón.
Tabulado el dato primario, se procedió a su análisis estadístico por medio del porcentaje como medida de resumen y en prueba de Chi cuadrado para su validación.
Los hombres fueron mayoritarios (71,1 %) y la edad promedio resultó ser de 41,2 y 36,4 años para éstos y las féminas, respectivamente. Ninguno era universitario y solo 8 habían terminado el duodécimo grado. Seis (13,3 %) adquirieron su invalidez en la niñez (3 varones y 3 hembras); y el resto (86,7 %), después de la pubertad.
La tabla 1 muestra la prevalencia de los problemas de relación con el otro sexo (dificultad para el acercamiento, inicio y mantenimiento de la relación), presente en 1 de cada 3 de los discapacitados, y que al igual que las dificultades en la vida sexual parecen depender (p < 0,05) del momento en que se adquirió la discapacidad. Cuando aconteció en la niñez, 83,3 % refirió problemas tanto en su vida de relación como en la práctica del sexo; situaciones ambas admitidas únicamente por 28,2 % de los lesionados después de la pubertad.
Tabla 1. Prevalencia de problemas con el otro sexo
Problemas de relación |
Aparición de la lesión |
|||||
|
Prepuberal |
Pospuberal |
Total |
||||
|
No. |
% |
No. |
% |
No. |
% |
|
|
|
||||||
|
Sin problemas |
1 |
16,7 |
29 |
74,4 |
30 |
66,7 |
|
Con problemas |
5 |
83,3 |
10 |
25,6 |
15 |
33,3 |
|
|
X 2 = 5,40 |
|
|
P < 0,05 |
||
Actividad sexual |
||||||
|
Sin problemas |
1 |
16,7 |
28 |
71,8 |
29 |
64,4 |
|
Con problemas |
|
|
|
|
|
|
|
Falta pareja |
5 |
83,3 |
5 |
12,8 |
10 |
22,2 |
|
Falta deseo |
0 |
0,0 |
2 |
5,1 |
2 |
4,4 |
|
Excitación |
0 |
0,0 |
3 |
7,7 |
3 |
6,7 |
|
Orgasmo |
0 |
0,0 |
1 |
2,6 |
1 |
2,2 |
|
|
X2 = 9,51 |
|
|
P < 0,005 |
||
Fuente: Encuestas (*)
En la tabla 2 se observa que cuando la afectación física databa desde la infancia, la mitad de ellos negó haber tenido una vida sexual activa y solamente uno se refirió a la ejecución de un coito eventual. De los lesionados pospuberales, 5,1 % negó vida sexual, 94,9 % realizaba el coito y 74,4 % se masturbaba (aunque habitualmente, solo 84,7 % cohabitaba y 41 % acudía a la masturbación).
Tabla 2. Actividad sexual referida
Actividad sexual |
Aparición de la lesión |
||||||
|
Prepuberal |
Pospuberal |
Total |
|||||
|
(n = 6) |
(n = 39) |
(n = 45) |
|||||
|
No. |
% |
No. |
% |
No. |
% |
||
|
Ninguna |
3 |
50,0 |
2 |
5,1 |
5 |
11,1 |
|
Practicada |
|||||||
|
Coito |
1 |
16,7 |
37 |
94,9 |
38 |
84,4 |
|
|
Masturbación |
2 |
33,3 |
29 |
74,4 |
31 |
68,9 |
|
Imaginación |
1 |
16,7 |
24 |
61,5 |
25 |
55,6 |
|
|
Caricia-contacto |
0 |
0,0 |
22 |
56,4 |
22 |
48,9 |
|
|
Fantasía |
1 |
16,7 |
10 |
25,6 |
11 |
24,4 |
|
|
Más practicada |
|
||||||
|
Coito |
0 |
0,0 |
19 |
48,7 |
19 |
42,2 |
|
|
Masturbación |
2 |
33,3 |
16 |
41,0 |
18 |
40,0 |
|
|
Imaginación |
0 |
0,0 |
2 |
5,1 |
2 |
4,4 |
|
|
Fantasía |
1 |
16,7 |
0 |
0,0 |
1 |
2,2 |
|
|
|
X2 = 5,06 |
|
|
P < 0,05 |
|||
Fuente: (*)
Superar problemas relacionados con la vida sexual era más difícil en los afectados desde niños (83,3 %), pero no así en 10,2 de 30,7 % de los lesionados a mayor edad (tabla 3).
Tabla 3. Superación de problemas en la vida sexual
Problemas |
Aparición de la lesión |
||||||
|
Prepuberal |
Pospuberal |
Total |
|||||
|
No. |
% |
No. |
% |
No. |
% |
||
|
No han surgido |
1 |
6,7 |
27 |
69,2 |
28 |
62,2 |
|
|
Surgieron y: |
|
|
|
|
|
|
|
|
· Se superaron |
0 |
0,0 |
4 |
10,2 |
4 |
8,9 |
|
|
· No se superaron |
5 |
83,3 |
8 |
20,5 |
13 |
28,9 |
|
|
Total |
6 |
100,0 |
39 |
100,0 |
45 |
100,0 |
|
Fuente: (*) X2 = 8,55 p < 0,005
Una valoración desfavorable de su sexualidad fue realizada por 83,3 % de los lesionados prepuberales, 5,1 % postpuberales y 15,5 % del total, mientras que admitieron estar inconformes con su nivel de satisfacción: 83,3 % de los primeros, 20,5 % de los segundos y 28,9 % del total, a pesar de lo cual ninguno intentó mejorar su propia sexualidad (tabla 4).
Tabla 4. Autovaloración de la sexualidad y su aceptación
|
|
Aparición de la lesión |
||||||
|
Prepuberal |
Pospuberal |
Total |
|||||
|
No. |
% |
No. |
% |
No. |
% |
||
Nivel de satisfacción |
|||||||
|
Bajo |
5 |
83,3 |
2 |
5,1 |
7 |
15,5 |
|
|
Medio |
0 |
0,0 |
7 |
17,9 |
7 |
15,5 |
|
Alto |
1 |
16,7 |
30 |
77,0 |
31 |
68,9 |
|
|
|
X2 = 18,62 |
|
|
P < 0,005 |
|||
|
Aceptación |
|
||||||
|
Sí |
1 |
16,7 |
31 |
79,5 |
32 |
71,1 |
|
|
No |
5 |
83,3 |
8 |
20,5 |
13 |
28,9 |
|
|
|
X2 = 13,28 |
|
|
P < 0,005 |
|||
Fuente: (*)
No es extraño entonces que primaran los que no exteriorizaron sus requerimientos para mejorar la calidad de su sexualidad (62,5 % de los hombres y 69,2 % de las mujeres). La necesidad de encontrar pareja comprensiva y que los apoyara fue privativa de los varones, pues en las féminas (30,8 %) predominó el deseo de eliminar problemas inherentes a la lesión discapacitante (tabla 5).
Tabla 5. Necesidades expresadas para mejorar la sexualidad
|
Necesidades |
Hombres |
Mujeres |
Total |
|||
|
No. |
% |
No. |
% |
No. |
% |
|
|
Ninguna |
20 |
62,5 |
9 |
69,2 |
29 |
64,4 |
|
Encontrar pareja |
8 |
25,0 |
0 |
0,0 |
8 |
17,8 |
|
Eliminar lesiones y complejos |
4 |
12,5 |
4 |
30,8 |
8 |
17,8 |
|
Total |
32 |
100,0 |
13 |
100,0 |
45 |
100,0 |
Fuente: (*) X2=5,02 P> 0,05
La única investigación disponible sobre el tema escasamente nos permite comparar nuestros hallazgos. En ella, efectuada en España por Soto de Lanuza, 6 la frecuencia de prácticas sexuales fue inferior (80 %) que en nuestra serie (88,9 %). Problemas de relación (58 %), ausencia de pareja (42 %) y dificultades para ejecutar la actividad sexual (72 %) superan nuestros resultados.
Prejuicios y tabúes que perviven y diferencias notables en otras casuísticas, 14 - 17 hacen que la interpretación de datos sobre la masturbación sea engañosa y dificulte precisar si es más o menos frecuente en los discapacitados con respecto a otras personas.
Las prácticas sexuales que de alguna manera implican relación fueron más frecuente de lo esperado, a pesar de que aquellas que requieren de algún esfuerzo mecánico como la masturbación y el coito evidenciaron dependencia (p < 0,05) del momento en que se inició la discapacidad. La sexualidad se vive menos en los individuos cuya discapacidad física fue adquirida antes de la pubertad.
La mitad de los discapacitados españoles presentaron dificultades en su vida sexual y, de ellos, igual proporción las vencieron. 6 En nuestro estudio fueron menos los aquejados (37,8 %), pero también muchos menos los que superaron sus problemas (23,5 %).
En el trabajo de Soto, 6 el doble que en nuestra serie consideró “bajo” su nivel de satisfacción sexual e igualmente más (46 %) los inconformes con ella, de los que 38 % intentó mejorarla. Al respecto, de 28,9 % de nuestros inconformes, ninguno intentó mejorar su sexualidad, pues aunque se quiere más, no se busca por desorientación.
Considerations about the Physical- Motor Disability Patient Sexuality
With the objective of deepening in the sexual reality of physical-motor disability patient a descriptive and cross sectional investigation was made during a four months period march-june of 1998 .This investigation included 45 adults with this type of inability, residents in 14 sectors of "Ernesto Che Guevara" Policlinic of Boniato town in Santiago de Cuba City. It was proven that the sexuality was not equally lived by those whose lesion had taken place before or after the puberty and that the relationship conflicts, couple's lack and the sexual problems turned out to be more frequent in the first ones. The solitary sexual activities were carried out less than that waited and although they were not in agreement with sexual satisfaction level, anything was made to improve that inadequacy. They mostly expressed necessities were: to find a couple and to eliminate the relative problems to the lesion.
Subject
headings: DISABLED PERSONS; SEXUALITY; INTERPERSONAL RELATIONS; BODY IMAGE;
PREJUDICE; PRIMARY HEALTH CARE
Limits: HUMAN- FEMALE-
MALE- ADULT
1. Kolodny R, Masters W, Johnson V. Tratado de medicina Sexual. La Habana: Editorial Científico-Técnica, 1989:261-82.
2. Vitti M, Rodríguez V. Encontro marcado: o adolescente deficiente físico e as relacöes humanas. Acta Fisiátrica 2000;7(1):9-12.
3. Vasconcelos M. Sexualidade e deficiência. Temas Desenvolo 2000;8(48):24-9.
4. Chagas M. Deficiência física e sexualidade. Fisioter Mov 1998;10(2):112-22.
5. Pose F. La sexualidad de las personas discapacitadas. Buenos Aires. ABRN Producciones Gráficas, 1991:5-29.
6. Soto de Lanuza J. Sexualidad y minusválidos: dos realidades frente a frente. Madrid: Popular, l987:100 p.
7. Gordon S. Los derechos sexuales de los discapacitados. La Habana: Taller de Impresión Ligera “III Congreso de la FMC”, 1981:1-14.
8. Dechesne B. La sexualidad de los minusválidos. En: Enciclopedia Salvat de Salud, Barcelona: Salvat, 1985;t 5:272-6.
9. Monroy de Velasco A. Salud, sexualidad y adolescencia. México, DF: Pax, 1988:23-41.
10. Sala M. Sexualidad en la vida adulta. En: Núñez deVillavicencio. Psicología y salud. La Habana: Editorial Ciencias Médicas, 2001:165-70.
11. Castillo J, Figueredo L, Infante I. Personas con necesidades especiales. Av Med Cuba 1999:6(17):22-4.
12. Luengo M. Adolescentes discapacitados: talleres de afectividad y sexualidad. Rev Chil Pediatr 2000;71(1):24-31.
13. Blum R. Necesidades en salud sexual y anticoncepción en adolescentes con enfermedades crónicas incapacitantes. Rev Soc Chil Obstet Ginecol Infant Adolesc 1994;1(3):89-92.
14. Schnbl S. El hombre y la mujer en la intimidad. La Habana: Editorial Científico-Técnica, 1989:266-8,298.
15. Kinsey A. Conducta sexual de la mujer. Buenos Aires: Editorial Médico-Quirúrgica, 1952: 129.
16. Masters W, Johnson V, Kolodny R. La sexualidad humana. La Habana: Editorial Científico-Técnica, 1988:399-418.
17. Masters W, Johnson V. Respuesta sexual humana. La Habana: Editorial Científico-Técnica, 1983: 56-180.
Dr. Antonio Gil Almira, José A Saco # 1064 entre 2da y 3ra, Reparto Santa Bárbara, Santiago de Cuba 3, CP 90300
1
Especialista de I Grado en Obstetricia y Ginecología. Instructor.
2
Especialista de I Grado en Medicina General Integral
CÓMO CITAR ESTE ARTÍCULO
Gil Almira A, Cardero Pacheco S. Consideraciones sobre la sexualidad en personas con discapacidad físico-motora [artículo en línea]. MEDISAN 2003;7(2). <http://bvs.sld.cu/revistas/san/vol7_2_03/san08203.htm> [consulta: fecha de acceso].