ARTÍCULO ORIGINAL

 

Modificación de conocimientos sobre el virus de la inmunodeficiencia humana en la Atención Primaria de Salud

 

 

Modification to knowledge of the human immunodeficiency virus in Primary Health Care

 

MsC. Susana María Montes de Oca Rodríguez

Policlínico Universitario "José Martí Pérez", Santiago de Cuba, Cuba.

 

 


RESUMEN

Se realizó una intervención educativa en 150 trabajadores (médicos, enfermeras y estudiantes) pertenecientes al Policlínico Universitario "José Martí Pérez" de Santiago de Cuba, desde mayo hasta diciembre de 2010, a fin de modificar sus conocimientos sobre virus de la inmunodeficiencia humana y sida. Se aplicó la prueba de McNemar y se utilizó el porcentaje como medida de resumen. Las acciones educativas fueron muy eficaces, pues se logró elevar el nivel de conocimientos sobre el tema, por lo cual se recomienda extrapolar este programa a otras áreas de salud del territorio.

Palabras clave: virus de inmunodeficiencia humana, síndrome de inmunodeficiencia adquirida, intervención educativa, atención primaria de salud.


ABSTRACT

An educational intervention was carried out in 150 workers (doctors, nurses and students) belonging to "José Martí Pérez" University Polyclinic in Santiago de Cuba, from May to December, 2010, in order to modify their knowledge on HIV/aids. McNemar test was applied and the percentage was used as summary measure. The educational actions were very effective, because it was possible to elevate the level of knowledge on the topic, reason why it is recommended to extrapolate this program to other health areas of the territory.

Key words: human immunodeficiency virus, acquired immunodeficiency syndrome, educational intervention, primary health care.


 

 

INTRODUCCIÓN

El virus de la inmunodeficiencia humana/sida (VIH/sida) mantiene un incremento alarmante a escala mundial. Hoy día existen alrededor de 40 millones de personas que viven con esta infección.1

El VIH es el virus que causa el síndrome de inmunodeficiencia adquirida, es miembro de la familia de los retrovirus y de la subfamilia de los lentivirus. Se reconocen 2 tipos: VIH 1 y VIH 2. Tiene un período de incubación de 11 años aproximadamente y comienza desde que el individuo se infecta hasta que aparecen los síntomas de inmunodeficiencia, de modo que se clasifica como seropositivo o portador en toda la etapa. Los líquidos corporales donde se encuentra el VIH en cantidades suficientes para que se transmita la infección son: sangre, semen, líquido preseminal, secreciones vaginales y leche materna; asimismo, las vías de transmisión son 3: sanguínea, sexual y perinatal.1,2

El Caribe es la segunda región del planeta con mayores tasas de prevalencia después del continente africano. Según informes de la Organización Panamericana de la Salud para América Latina y el Caribe, la mayoría de las infecciones por VIH (78 %) refieren como probable vía de transmisión las relaciones sexuales. De ellas, 43 % son personas con prácticas exclusivamente heterosexuales con otros hombres (HSH).4,5

En Cuba, desde 1986 hasta el 2010 se han diagnosticado 15 824 personas con VIH,  de ellas 80,8 % son hombres y 19,2 % mujeres. Han fallecido 2 655 y al cierre del año estaban vivas un total de 13 169 personas; asimismo, 6 734 recibían terapia antirretroviral según protocolo nacional, cifra que incluye a los 4 302 enfermos de sida vivos y a otros 2 432 pacientes. Se excluyen los que abandonaron el tratamiento.

Se mantiene como forma de contagio predominante la sexual. En los 2 últimos años no se registraron contaminaciones a través de la sangre o sus derivados, pero hubo 2 casos de transmisión madre-feto. Los HSH representan 72 % de todos los casos diagnosticados y 89 % entre los del sexo masculino. En el primer trimestre del 2010 se diagnosticaron 4 casos (2 de cada sexo).

Para atender a sus necesidades, los profesionales en la atención primaria, deben prepararse adecuadamente sobre el tema para orientar a los pacientes y sobre todo para la promoción de salud, cuyo componente fundamental es la educación.5-7

 

MÉTODOS

Se realizó una intervención educativa sobre VIH/sida en trabajadores, médicos, enfermeras y estudiantes, pertenecientes al Policlínico Universitario "José Martí Pérez", de Santiago de Cuba, desde mayo hasta diciembre del 2010.

El universo estuvo constituido por 248 individuos, dígase médicos, enfermeras y estudiantes de dicho policlínico, de los cuales se seleccionó una muestra de 150, teniendo en cuenta criterios de inclusión (disposición para participar en el estudio y permanencia en el centro durante este) y de exclusión (que no cumplieran con los requisitos anteriores).

Por ser un estudio de intervención se realizó en 3 etapas: diagnóstico, intervención propiamente dicha y evaluación.

En la primera etapa (o diagnóstica) se aplicó una encuesta de 6 preguntas (con un valor de 15 a 20 puntos cada una y una evaluación total de 100 puntos) para medir el grado de conocimientos que poseían inicialmente sobre el tema. Estos se consideraron adecuados (70 puntos o más) o inadecuados (menos de 70 puntos).

En la segunda (o de intervención propiamente dicha) se desarrolló un programa educativo para dar respuesta a las necesidades de aprendizaje identificadas, que implicó dividir al grupo en 10 subgrupos de 15 integrantes cada uno para lograr una mejor asimilación de los aspectos tratados. Las 6 sesiones fueron impartidas por médicos especialistas profesores del policlínico, médicos y enfermeras del sanatorio, epidemiólogo y educador de salud del centro, durante 6 meses (2 horas a la semana) y se distribuyeron como sigue:

1. Definición de infección y enfermedad por VIH/sida

2. Aspectos generales sobre sexualidad

3. Prevención de las ITS/VIH/sida

4. Adherencias y antirretrovirales

5. Clínica de las ITS

6. Seguimiento del paciente con VIH/sida en la atención primaria

En la tercera etapa (o de evaluación) se utilizó nuevamente la encuesta inicial, a los 3 meses de finalizados los encuentros y con los mismos criterios evaluativos.

Se utilizó el porcentaje como medida de resumen para variables cualitativas y la técnica de McNemar para medir los cambios significativos antes y después de la intervención. 

 

RESULTADOS

Antes de la intervención (tabla 1), 66,0 % de los participantes tenían conocimientos inadecuados sobre las vías y fuentes de transmisión del VIH/sida e infecciones de transmisión sexual; pero una vez realizada se elevó a 98, 6 % el número de los que adquirieron la información adecuada al respecto.

En cuanto a los conocimientos sobre los métodos de prevención (tabla 2), advierta que en 26 integrantes de la serie (17,0 %) eran inadecuados antes de la intervención; sin embargo, después de la acción educativa 148 (99,0 %) los identificaron adecuadamente, lo cual resultó significativo.

Se observó que al inicio 111 participantes (74,0 %) desconocían lo relacionado con la orientación y la conducta sexual (tabla 3); pero después de las sesiones impartidas se evidenció un ascenso en el nivel de conocimientos en 148 de ellos (98,6 %).

En cuanto el seguimiento de la atención de los pacientes con VIH/sida y su tratamiento (tabla 4), antes de la acción educativa, 15 integrantes de la serie (10,0 %) tenían nociones adecuadas al respecto; pero esa cifra aumentó a 146 (97,3 %) al concluir la capacitación a los efectos, cambio que resultó significativo.

 

DISCUSIÓN

El Programa Nacional de VIH/sida ofreció a Cuba un avance importante, al introducirse en 1993 el nuevo Sistema de Atención Ambulatoria (SAA) a las personas que viven con esta enfermedad, una vez que salen del sanatorio. Este permite reincorporar al paciente a la sociedad, a su trabajo, a su medio familiar y a la vinculación con el médico de la familia, lo cual lo hace menos marginado y rechazado, así como también mejora la calidad de vida de estos enfermos.7-10

Las personas con VIH cuentan con una atención médica integral, a través del consultorio, de consultas especializadas tanto en el policlínico como en el hospital, que incluye chequeo médico periódico en centros especializados y dieta suplementaria, para evitar así la aparición de enfermedades oportunistas o, por lo menos, diagnosticarlas oportunamente; también se les brinda tratamiento gratuito, así como atención y apoyo psicológico a pacientes y familiares.11- 13

Cada día se incrementa aceleradamente el número de infectados, por lo cual se hace necesario educar a la población sana y mantener una adecuada atención médica en todos los sentidos, tanto en el sanatorio como en el sistema de atención ambulatoria, una vez incorporados a la sociedad. Para lograr estos objetivos, el médico, la enfermera y todo el personal de salud deben tener conocimientos adecuados sobre el paciente con VIH/sida.13

En este sentido, la atención integral contribuye a mejorar su calidad de vida y, de hecho, su productividad y aporte al desarrollo comunitario, pues se sentirán útiles y aceptados en la sociedad. Esto solo podrá lograrse si el médico general, el del consultorio o el especialista en cualquiera de las disciplinas están capacitados desde los puntos de vista científico, ético y moral.11,13

La preparación del personal de salud ayuda a elevar la calidad técnica y sentida de los servicios de salud. La técnica es la atención mediante la cual se espera proporcionar al paciente el máximo y más completo bienestar; la calidad sentida está en la subjetividad de los pacientes y debe ser explicada y expresada por ellos, por lo cual se realizó la presente intervención en esta área de salud, con la premisa de que al mejorar los conocimientos acerca del tema, también será mejor la atención que se brinda a las personas viviendo con VIH/SIDA, lo cual coincide con lo planteado en series similares.13,14

En esta casuística, las acciones educativas fueron muy eficaces, pues se logró elevar el nivel de conocimientos sobre el tema, por lo cual se recomienda extrapolar este programa a otras áreas de salud del territorio

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. ONUSIDA: Situación de la epidemia VIH/SIDA. Ginebra: ONUSIDA; 2004.

2. Cuba. Ministerio de Salud Pública. Guía Centro Nacional de Prevención ITS/VIH/SIDA. Guía para los comunicadores sociales VIH/SIDA. La Habana: MINSAP; 2005.

3. Ochoa Soto R, Duque Santana I, Hernández Fernández M., Chacón Asusta L, et al. Manual metodológico. Trabajo de prevención de
    
las ITS/VIH/SIDA. La Habana: MINSAP; 2005.p.95-105.

4. Ochoa R, Sánchez J, Villalón M. Manual para médicos de la familia sobre ITS/VIH/SIDA. La Habana: CNPITS-VIH/SIDA; 2003.p. 9-14.

5. UNESCO/ONUSIDA. Un enfoque cultural de la prevención y la atención del VIH/SIDA. Proyecto de investigación [citado 22 Ene 2011]. Disponible en:http://unesdoc.unesco.org/images/0012/001255/125589s.pdf

6. Rodríguez Ferrá R, Gómez Barrera Z, García Hernández T. El SIDA. Su repercusión socioeconómica en los países subdesarrollados y el aporte     educativo en su prevención. Rev Cubana Med Gen Integr. 2001; 17(3):274-80.

7. Menéndez M, Martínez J, Jiménez MM. El síndrome de Caperucita Roja I. Periódico Juventud Rebelde 2006, 26 marzo; Secc. Salud: p.4. (col. 1).

8. Rodríguez Justiz F. Los jóvenes y el VIH/SIDA ¿Podemos evitar una catástrofe? [citado 22 Ene 2011]. Disponible en: http://pdf.usaid.gov/pdf_docs/PNADF876.pdf

9. Martínez Gómez S, Rodríguez Flores O, Pérez Guerra LE, Ramírez Tort L, Carrazana Ramírez A, León Martínez CA. Intervención educativo sobre ITS/VIH/SIDA en adolescentes femeninas. Acta Médica del Centro. 2010 [citado 22 Ene 2011]; 4(2). Disponible en: http://www.actamedica.sld.cu/r2_10/adolescencia.htm

10. Sánchez Ruiz A, Pozo Núñez M, Barrera Yero L. Adolescencia, ITS/VIH/SIDA e información. Universidad de Oriente: GEPSIDA; 2007.

11. Caballero Guerra M, Rodríguez Valdés A, Malfrán García M. Caracterización social de la epidemia de VIH/sida en Santiago de Cuba Universidad de Oriente: GEPSIDA; 2007.

12. Cuba. Ministerio de Salud Pública. Indicadores básicos de salud. La Habana: MINSAP; 2007.

13. Arias Deroncelé I, Lamotte Castillo JA, Zayas Vinent M. Calidad de la atención al paciente con VIH/sida. Universidad de Oriente: GEPSIDA; 2007.

14. Soler Cano D, Dranguet Olivero Y, Guzmán Guzmán V. Prescripción de antirretrovirales en personas viviendo con VIH/SIDA: 1996-2006. Rev Cubana Farm. 2007; 41(supl.2):115.

 

Recibido: 4 de abril de 2011.
Aprobado:
24 de agosto de 2011.

 

Susana María Montes de Oca Rodríguez. Policlínico Universitario "José Martí Pérez", bloque L, Centro Urbano "José Martí", Santiago de Cuba, Cuba. Correo electrónico:susana.montes@medired.scu.sld.cu